Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer


9. Una noche muy larga

El exterior del bar estaba lleno de gente, jóvenes en su mayoría, seguramente universitarios aunque se podían distinguir numerosas caras conocidas del instituto. Entre ellas destacaron las nuestros amigos quienes se acercaban a pasos rápidos hacia nosotros.

-¿qué es esa preciosidad?- Quil se acerco trotando hacia Harley y acarició la chapa con devoción.

-Billy la tenia hecha polvo en el trastero me ha llevado cuatro meses arreglarla- expliqué consciente de la mirada reprobatoria de Nessie en mi nuca, de algún modo ella también había contribuido.

-Mierda, es tan perfecta… si las motos tuvieran capacidad de reproducirse juro que me la follaria-

Embry y Ness que charlaban entre ellos dejaron de hacerlo para mirar a ese perturbado mental al igual que yo, se hizo un silencio en que podrían haberse escuchado hasta grillos.

-Apártate de mi moto – espeté

-Acabo de comprobar mi teoría acerca de tu promiscuidad- añadió Vanessa en tono crítico- has traspasado las barreras de lo animado a lo inanimado, te felicito. Aunque siempre pensé que a la hora de tirarte a un objeto te decantarías más por un chocho portátil que por una mo…-

-Ness, cállate- se quejo Quil, todos se lo agradecimos, la verdad es que cuando esa chica se ponía en actitud pedante era insoportable aunque ahora vino bien para disipar la tensión creada. Esta rodó los ojos y se dirigió hacia la entrada donde unos carteles amarillo fluorescente recordaban el grupo que tocaría esa noche allí.

Con suerte y tras atravesar una muchedumbre humana que se apiñaba en el escenario encontramos una mesa vacía.

-Todavía no entiendo a qué viene tanta multitud- murmuro Embry mientras se quitaba el abrigo y se acomodaba al lado de Vanessa frente a nosotros.

-Es normal que la haya, en Forks nunca pasa nada y cuando viene un grupo es de esperar que casi todo el pueblo este aquí. Apuesto a que todas esas diosas universitarias vienen de Port Ángeles, o quizás de Seattle- Quil soñaba despierto mientras miraba todos los traseros femeninos que abarcaban su campo de visión.

El bar era un tugurio irlandés pero a pesar de ello esta noche estaba repleto, me extrañaba que el evento se celebrara en este pueblucho teniendo Port Ángeles y otros lugares más turísticos alrededor, aun así no me quejé. Me recordó a cuando solía salir por chicago con mis amigos, un viernes normal allí era como uno extraordinario aquí.

-¿Veis a Hayley por alguna parte? Dijo que vendría con sus amigas sobre esta hora-

-Quizás este en el escenario suplicándole al bajista para que le deje mamársela un rato-

-¿qué problemas tienes con las mamadas?- espeté a la aportación de Nessie.

-La única polla que probara hoy será la mía, además el grupo aun no ha salido- Quil parecía enfurecido ante el comentario mientras seguía buscando a la chica entre la gente.

-De ilusiones se vive- Apuntó Embry en tono poético.

-¡allí esta!- exclamo mientras corría hacia la concentración de personas y perdiéndose entre la multitud. rodé los ojos. El otro chico negaba suavemente con la cabeza y Vanessa parecía ajena a la situación mientras contaba los dólares que tenía en su bolsillo.

-Bien, con esto llega para la primera ronda-

-¿y como se supone que van a venderle alcohol a una menor?-

-Oh, por eso no hay problema- sonrió con suficiencia

-Tenemos a las gemelas de nuestra parte-

-¿qué gemelas?- pregunte totalmente perdido, ninguno de los dos me aclaraba nada hasta que lo vi todo cristalino.

-Esas gemelas- Embry señalo a Vanessa quien ya se había quitado la chaqueta y la sudadera y se acomodaba las tetas de tal manera que el escote se pronunciara aun mas.

Abrí los ojos como platos y estaba seguro de que a estas alturas mi mandíbula había caído y rebotado en el suelo.

-Qu, qu…que vas a…?- ¿Por qué diablos no podía coordinar las palabras en una puta frase?

-Esa es la reacción que buscaba- dijo orgullosa mientras se retiraba hacia la barra perdiéndose entre la gente.

-Ya puedes cerrar la boca- Embry me miraba divertido

-Esto es surrealista- conseguí hablar por fin mientras negaba con la cabeza.

-Lo sé, pero funciona créeme. Cada vez que hace ese numerito viene con el pedido y unos cuantos chupitos de regalo-

-No me refería a eso, no lo dudo créeme, pero me cuesta acostumbrarme a ver a Nessie de esa forma. ¿como podéis ver eso y quedaros tan tranquilos? Es como…antinatural que una chica así este tan buena-

Genial. Acababa de confesar públicamente que Vanessa me parecía físicamente atractiva…estaba perdiendo el juicio ¿desde cuándo pensaba yo eso? Maldita sea. Estúpida zorra hasta inconscientemente me perturbaba.

-Relájate Jake, te va a explotar la cabeza- mi amigo rio seguramente al ver mi expresión torturada

-no le digas a ella que he dicho eso, o tendré que matarte-

-mis labios están sellados- hizo un gesto en su boca para acompañar la promesa- es normal que te sientas así, todo el mundo alucina cuando se quita el "caparazón"- dijo entre comillas- por eso solo lo hace veces contadas-

-Ustedes parecéis estar muy enteros-

-Podría decirse que estamos…acostumbrados- hubo un tono en su voz que no supe identificar.

-Puto cromosoma Y – hablando del rey de Roma, reina en este caso – cada vez estoy más de acuerdo con esa teoría de que algún día las tetas dominarían el mundo- parecía alterada y traía las mejillas ligeramente sonrojadas, apostaría a que de furia y no de vergüenza. No quería ni imaginarme lo que ocurriría si algún tipo osaba a piropearle, tal vez moriría.

-¿qué teoría?- pregunte confuso mientras repartía nuestros respectivos botellines de cerveza.

-En realidad es un dicho de abuelas, pero valdría igualmente como teoría- Nessie se sentó y se puso de nuevo la sudadera negra.

-¿Dónde está el maricón de Quil?-

-Donde crees…- Embry parecía querer ocultar un tono abatido bajo uno escéptico, no le salió muy bien.

Todos miramos hacia la dirección que marcaban sus ojos, nuestro amigo acorralaba a Hayley entre una columna y su cuerpo mientras jugueteaba con un mechón de pelo azul; no era uniforme, solo había varios mechones de ese color destacando sobre el negro. Vestía ropa ajustada que dejaba bastante poco a la imaginación y sus parpados negros le daban un aspecto de mapache. Quizás fuera esa situación por la que Embry estaba tan tenso.

Un sonoro "mierda" escapó de los labios de Nessie, por unos instantes dudé ¿acaso estaba molesta por el panorama? Entonces vi el motivo de sus maldiciones; Tyler y Lauren caminaban entre la gente hacia nuestra dirección, no venían solos pero tampoco es que sus acompañantes me sonaran de nada.

Me gire cuidadosamente para mirar su reacción, sus delicadas cejas se fruncían formando una pequeña arruga entre ellas mientras se mordía el labio inferior compulsivamente.

le había dado muchas vueltas a la fotografía que vi en el cuarto de Claire intentando encontrarle algún sentido a su relación pero no lo hacía y preguntárselo directamente era una opción bastante arriesgada, nunca sabia por donde me podría salir Vanessa, ya me había sorprendido más de una vez – ese beso todavía me pellizcaba el estomago por más que intentara olvidarlo- aunque la alternativa más probable sería que me mandase al infierno.

-Tyler esta a…

-Lo sé- Nessie cortó secamente la aclaración de Embry. Hablaban en susurros intentando disimular ante mi presencia. Bufé molesto por ello pero lo deje pasar. El ambiente tenso se relajó en el momento que la odiosa pareja y sus amigos se sentaron unas mesas más adelante. Seguramente nos habian visto pero eso era una cosa que a mí me resbalaba como el agua en una capa de aceite.

Cinco minutos más tarde la banda se presentaba en el escenario, eran un grupo de Seattle que habían ganado algún que otro concurso de micro abierto y empezaban a darse a conocer, no eran precisamente mi estilo tenian un sonido demasiado suave quizás.

Las chicas se apelotonaban y gritaban incoherencias a esos cuatro tipos. Todos con cara de muñeco y pelo largo en distintas tonalidades de rubio, parecían los chicos del maíz. Todo un cliché musical, aun así no podía negar que habían conseguido llenar el bar y traer a gente de otros pueblos solo para verlos tocar. Eso era un mérito.

-¿Cómo pueden llamar Rock a eso? Son como una versión albina de los Jonas Brothers, si Hendrix, Mercury o mi amado Kurt levantaran la cabeza vomitarían diarrea putrefacta en sus putas caras-

-Veo que no te gustan- apunté irónico.

-La próxima vez que Quil haga planes lo descuartizaré-

Tras tocar unas ocho canciones el concierto dio por concluido, haciendo desaparecer una gran masa de gente pero aun así dejando el local medianamente lleno.

Hablábamos de cosas intrascendentes mientras bebíamos nuestra quinta cerveza cuando apareció Ángela sentándose a mi lado ya que Quil todavía no se había dignado en aparecer por nuestra mesa. Ya la habíamos saludado previamente cuando llegamos, ella andaba con un grupo de chicas que me sonaban de haberlas visto por el instituto y en alguna de mis clases. La chica estaba algo desaliñada; su ropa descolocada y el maquillaje un poco corrido. Parecía la típica colgada de la fiesta con la que nadie quiere tratar.

-Creo que ya he descubierto mi verdadero problema con los hombres- dijo tras hipar, estaba claramente borracha ¿es que en este puto bar no pedían carnets de identidad?

-Esa me la se- dijo Ness riendo tontamente

-…y No es porque soy demasiado fácil- la otra contraatacó haciéndonos reír a los tres.

-Entonces, deléitanos- sugirió Embry con un tono de burla. Tras mantener un poco la expectación y entre tartamudeos previos habló.

-Creo que soy lesbiana- fue contundente y clara.

Los tres nos miramos durante un minuto en un silencio sepulcral hasta que estallamos en sonoras carcajadas. Posiblemente el alcohol empezaba a hacer mella en nosotros y eso complico la tarea de hacernos callar aun así lo conseguimos parcialmente.

-No eres lesbiana Ángela, solo ridícula- Vanesa consiguió dialogar mientras se limpiaba las lagrimas de los ojos con cuidado de no correrse el rímel.

-No soy ridícula, es la única explicación-

-Ángela NO eres lesbiana-

-¡Si lo soy! antes me he puesto un poco cachonda tocando las tetas de karen, se las ha operado, le han quedado preciosas. Alomejor le pido a mi padre dinero para unas…- la conversación estaba empezando a ser un despropósito y mi mente no abarcaba todas las cosas que decía a la vez. Aun así la morena refunfuñó cruzándose de brazos, parecía bastante severa en su postura.

-Tu estas cachonda a todas horas, así que ese pretexto no te sirve- Embry hablo aun entre risas.

-¡Queréis dejar de insultarme! Sois unos homofobos-

-Cariño te puedo asegurar que no- El chico se puso sorprendentemente serio

-¿estás segura de que eres bollera?- pregunto Ness, aunque algo me decía que su tono de voz amable no concordaba con sus intenciones.

-Si- la otra asintió efusivamente mientras me robaba un trago de cerveza.

-Bien- tras esas cuatro lacónicas letras Nessie se levanto acercándose a Ángela y sin más reparos la agarró del cuello y la besó.

No sabría decir por orden todas las cosas que sucedieron en esos momentos, yo solo era consciente de que dos chicas se estaban besando delante de mis narices y nada más. La risa amortiguada de Embry resonaba como si le fuera la vida en ello mientras se desplomaba sobre el asiento, un repiqueteo de cristales sonó seguido de algunas maldiciones - un camarero que vio la escena-.

En cuanto a mí, solo pude escupir el sorbo que acababa de beberme y notar como mi entrepierna palpitaba mientras veía como las lenguas de ambas chicas recorrían aleatoriamente sus bocas. Seguramente sucedieran muchas más cosas pero yo no era consecuente en esos instantes.

Sus bocas se separaron, Ness parecía calmada y divertida mientras la morena respiraba agitadamente.

-Eres el diablo, murmuro Ángela mientras se levantaba de mi lado-¡maldita sea, ¿que has hecho?- corría atemorizada hacia la multitud. Solo fue ese pequeño lapso de tiempo en el que tardaron en empezar a reírse de nuevo mientras Embry y Ness chocaban las manos. Yo aun seguía bastante aturdido.

-¿no crees que has sido muy dura?- dijo este

-Nah, creo que hasta lo ha disfrutado, la zorra me ha metido la lengua hasta la garganta-

-Es realmente irónico que sea la hija del único pastor del pueblo, debe ser una actriz cojonuda-

-Jake ¿estás bien?- dijo mi amiga mientras chasqueaba los dedos frente a mi cara. Mi cerebro todavía estaba tratando de asimilar el exceso de información.

-¿acabas de besar a Ángela? ¿solo para reírte de ella? ¡Estás loca! como una jodida cabra- no tenia palabras para expresarme adecuadamente mientras ella se carcajeaba de mi.

-Esta enfadado, seguro que se ha empalmado y no puede hacer nada- Ness se dirigía a Embry quien todavía reía calmadamente ¿es que ese chico no tenía sangre en las venas, o mejor dicho en la entrepierna? Maldije para mí porque evidentemente Nessie tenía razón aunque no iba a levantarme para demostrarlo. No era la gran cosa pero seguro que se notaba algún tipo de vida en mis pantalones.

-Esto tendrá repercusiones el lunes en el instituto- dijo Em tratando de echarme un cable y distraer la atención. Se lo agradecí.

-Me resbala lo que se diga en el instituto, si fuera verdad todo lo que dicen de mí a estas alturas seria una enferma mental, una perturbada emocional, un bicho raro, una puta, un transexual una alcohólica, drogadicta y creo que el lunes, lesbiana-

-¿y no lo eres?- pregunté sarcásticamente, aunque no dudaba de algunas de esas acusaciones.

-Intentare ignorar lo que has dicho, ese es el motivo por el que no me caen bien las personas, son demasiado prejuiciosas-

-No estoy lo suficientemente sereno como para mantener una conversación sobre apariencias y roles sociales- murmure mientras daba el ultimo buche a mi botella.

-Mejor así- espetó molesta- creo que iré a por otra ronda –

-Yo no quiero más- desgraciadamente tenía que esperar a que se me pasa la ebriedad por lo menos ligeramente si no quería estamparme contra un árbol de camino a casa.

-¿Em?-

-No quiero nada- contesto este repentinamente serio. Todo su buen talante acababa de esfumarse.

-¿qué te pasa tío?-

-Nada-

-Joder…-Nessie farfullo las palabras atenta a algo que sucedía en mi espalda.

Me gire buscando el motivo de la tensión y allí estaba, Quil había conseguido lo que se había propuesto, al menos parcialmente , aunque viendo la manera de la que se enrollaba con Hayley le faltaba poco para montarla como un animal en medio del gentío. El espectáculo era un poco grotesco pero nada que no hubiésemos estado esperando toda la noche ¿no? No entendía a que tanto drama, a no ser que…

-Em, ¿te gustaba esa chica? – pregunte intentando ser cuidadoso

-No- susurro mientras mataba el último trago de su botella- creo que me voy-

-Embry espera – Vanessa lo sujeto del brazo pero este lo retiro bruscamente musitando un "déjame en paz".

-Estas borracho- le acusó y tenía razón. En ese estado no podía conducir.

-Tomaré un taxi- Nessie siguió insistiendo en que se quedara pero el chico se la quito de encima y desapareció como pudo entre la gente.

-Ness, olvídalo esta jodido y tú no puedes hacer nada- a no ser que se lo follara claro está, aunque eso dependía de lo que le gustara la otra chica.

-Creo que necesito más alcohol- suspiro frustrada mientras se dirigía a la barra de nuevo.

La observe con detenimiento, los tíos la miraban, eso era evidente y alguno que otro se debatía entre decirle algo o no, los compadecí al saber las pocas oportunidades que tenían. No sé en qué momento me quede fijo mirándole el trasero redondo y respingón, lo meneaba impaciente mientras esperaba lo que había pedido. Negué suavemente como si acabara de despertar de una hipnosis y aparte la vista. Era realmente frustrante ya que parecía un crio de trece años que estaba apenas descubriendo los encantos femeninos.

-Creo que nos hemos quedado solos- dijo cuando llego con dos pequeños vasos y otro botellín.

-¿y eso te molesta?-

-No- dijo secamente indicándome que me hiciera a un lado para sentarse conmigo.

-¿sabes tú lo que le pasaba a Embry?- pregunte intentando olvidarme de mis visiones anteriores.

-Olvídate de él y bébete esto-

-¿qué coño es?- dije mientras olía el contenido del chupito, era prácticamente colonia.

-Absenta-

-Mierda Ness, tengo que conducir una puta moto ¿recuerdas?-

-¿quieres que te lo de yo?-

-Mm… ¿no?- sonó más a pregunta que a otra cosa.

-Pues entonces bebe y calla – murmure un inaudible "zorra" antes de chocar mi vasito contra el suyo, no brindamos por nada en especial solo nos bebimos de un trago aquella mierda increíblemente amarga que me quemaba la garganta y todo a su paso.

Mi cara era un glosario de muecas mientras que la de Vanessa se había ruborizado ligeramente a causa del calor y resoplaba con los ojos cerrados intentando serenarse.

-Joder, hace un calor insoportable- dijo por fin mientras se quitaba la sudadera, un leve surco brillante de sudor se abría paso entre sus pechos, la fina camiseta blanca de tirantes no dejaba nada a la imaginación, había intentado no mirar demasiado durante toda la noche pero…!carajo¡ el encaje morado de veía sin hacer ningún esfuerzo. Yo mismo tironee del cuello de mi camiseta al sentir como las llamaradas volvían.

-¿quieres una cámara Black?- podía notarse la suficiencia en su voz

-Tampoco son para tanto- mentí mientras retiraba mi vista de su escote, era estúpido fingir que no estaba mirando porque solo me hacía falta enterrar mi cara en el.

-Claro…espero que no te la peles pensando en ellas- yo esperaba eso también, cascármela era la única actividad sexual que tenía en cuatro meses y seria patético hacerlo mientras pensaba en Vanessa.

-Te das demasiados aires de grandeza ¿lo sabías?-

-Solo me los doy contigo, eres muy predecible. Me divierte perturbarte-

-Que te follen- murmure mientras enterraba mi cabeza en el brazo, el alcohol me estaba haciendo efecto a marcha forzada y estaba empezando a marearme.

Estuvimos en silencio un buen rato, oyendo solo el murmullo del bar y la música de Dropkick Murphys de fondo – muy adecuada para este antro - pensé. Mi cabeza seguía contra mi brazo apoyado la grasienta mesa de madera, las cáscaras de cacahuetes se me clavaban en la carne pero me daba igual, solo estaba ahí en una especie de nebulosa pasiva esperando que el pedal se me pasara.

Vanessa se mantenía a mi lado en un cómodo mutismo, por el rabillo del ojo veía como alzaba el botellín hacia su boca de vez en cuando ¿cómo diablos podía seguir bebiendo?

-¿Puedo preguntarte algo?- su voz era queda y algo ausente, claro síntoma de su ebriedad.

-Solo si después me dejas preguntarte algo- ladeé mi cara para poder mirarla, fruncía el ceño a su botella y la sentía debatirse internamente sobre algo.

¿Quees exactamenteloque tienescon …Claire?- parecía haber vomitado las palabras sin piedad, tarde unos segundos en reescribir mentalmente su pregunta y otros dos minutos en preguntarme porque diablos le interesaba eso. Maldita lentitud cerebral.

-¿Por qué quieres saber eso?- conteste al fin

-Te he hecho una maldita pregunta para que me contestes, no para que tú me formules otra- decidí pasar por alto el mal humor en su tono.

-No lo sé, sólo la beso cuando me apetece-

-Es la respuesta más estúpida que he oído en mi vida-

-No es estúpida, con Claire estoy cómodo, me hace sentir bien y ella también parece sentir lo mismo. Es una buena chica-

-Eres ridículo- dijo con una carcajada totalmente amarga que por supuesto ignoré.

-¿puedo hacer yo mi pregunta ahora?-

-No-

-¿Por qué me besaste aquel día?- dije sin hacer caso a su negacion.

-No sé de qué me estás hablando-

-Sabes muy bien de lo que te estoy hablando, yo no lo he olvidado y apuesto a que tu tampoco-

-No tengo la culpa de que te cuelgues de mi por un beso de mierda-

-Entonces no lo has olvidado-

-Si lo he…- protestó y sonreí con suficiencia- vete al infierno-

-Estoy esperando mi respuesta-

-Te he dicho que no podías preguntarme, tú lo has hecho de todos modos no tengo porque contestarte- me levante alterado enderezándome en la silla, estaba empezando a tocarme las pelotas.

-Nessie, deja de joderme y contéstame de una puta vez, yo lo he hecho- casi gruñí y el ambiente empezó a caldearse entre nosotros. Esta me miro un poco sobresaltada por mi reacción y después volvió a escrutar sus manos mientras hablaba.

-Necesitaba quitarme el mal sabor de boca- fruncí el ceño

-¿Qué coño quieres decir con eso? No tiene ningún sentido-

-Lo tiene, aunque no para ti-

-Esa respuesta no me sirve-

-Pues es la única que hay- mi sangre bullía por mis venas haciéndome sudar y de paso llevándose el molesto alcohol, ella sin embargo parecía tener hielo en vez de sangre, su parsimonia me alteraba demasiado, así que traté de calmarme. Me desplome sobre el respaldo dándome por vencido mientras tironeaba distraídamente de mi pelo.

-Sabes bien, como a hierbabuena- dijo ausente y sin mirarme a la cara en ningún momento

-Soy adicto a los Mentos- ella rio tontamente- tu sabes a melocotón- respondí

-Soy adicta a los Trident- jugueteó con su botella dando el último sorbo- los robo en la tienda de Pete, puedo conseguirte Mentos si quieres-

-Porque será que no me sorprende-

-Jodete- fue su inteligente respuesta. Puse los ojos en blanco y me levante. Creo que la pequeña discusión era lo que me hacía falta para terminar de serenarme.

-Vámonos de aquí- sentencie mientras intentaba colocarle su sudadera y chaqueta a duras penas, ya que ella insistía en ser autosuficiente – no lo era por supuesto- y la saque del bar dando tumbos.

-Nessie tienes que agarrarme fuerte no quiero tener tu muerte en mi consciencia- volví a repetirle mientras apretaba sus brazos alrededor de mi cintura.

-Eres una furcia, ¿te gusta que te toquen verdad?- dios…odiaba lidiar con borrachos.

-Adoro que me toquen pero ahora por favor agárrame fuerte Nessie-

-Que si, está bien- farfullo mientras dejaba caer la cabeza levemente contra mi espalda.

Cuando estuve suficientemente seguro de que no se soltaría arranque al monstruo y me dirigí a Forks, Nessie vivía prácticamente en la carretera que colindaba con el bosque por lo que era un camino recto y sin demasiadas curvas, di gracias por ello.

Avanzaba a medida que el viento jodidamente frio calaba hasta los huesos y con la maldita humedad de nada servía el cuero de mi chaqueta. Aun así la sensación me hacía sentir vivo.

Lejos de la preocupación que sentía por ella notaba el cuerpo de Nessie pegarse al mío cada vez que aceleraba, sus muslos abrazaban mis caderas y su pecho blando se aplastaba contra mi espalda, Jesús...

Trate de concentrarme en la carretera y no pensar en cómo esas partes tan críticas de su anatomía se estrujaban contra mí sin ningún pudor. He de decir en su defensa que estaba borracha ya que sobria no me hubiera permitido un contacto así jamás. No sé porque ese pensamiento me encendió y acelere fuertemente una última vez. Ella gimió un poco ante la sensación y escondió la cara en el hueco entre mi cuello y mi hombro; pegue un respigo cuando note su nariz congelada y sus labios gélidos rozar inconscientemente ese punto tan sensible, el vello se me erizó y un escalofrió me recorrió la columna. Esto era tan extraño que ni si quiera era consciente de su veracidad.

-¿por qué no nos movemos?- pregunto exhalando su aliento cálido contra la piel de mi cuello.

- porque ya hemos llegado- en realidad llevaba parado frente a su casa unos diez minutos pero no había sido capaz de decirle que se apartara ¿Por qué lo hice? Ni idea.

- oh-

- ¿cómo te encuentras?-

- muy borracha- reí suavemente ante su aclaración

- ¿quieres que te lleve adentro?-

- no, puedes aprovecharte de mí y violar mi indefenso cuerpo de ninfa -

- tienes razón, estas muy borracha-

Con algo de torpeza la ayude a bajarse de la moto, ebria era mucho más agradable he de decir y eso me ayudó a manejarla con más soltura, la deje de pie intentando mantener el equilibrio con torpes movimientos.

-¿estás segura de que no quieres que te acompañe?-

- no, estoy bien- su tono era repentinamente sereno y a la vez amargo tras haber echado un rápido vistazo a la casa, sus ojos miraban con fijeza los míos, tanto que estaba empezando a incomodarme un poco.

- Vanessa yo…- comencé a decir, pero sus labios se encargaron de callarme la boca. Fue un acto brusco, un choque inminente e inesperado. Ante la situación no sabía realmente que hacer, así que permanecí quieto mientras ella reaccionaba, quizás estuviera arrepintiéndose de su impulsividad y por eso permanecía estática e inflexible.

Poco a poco sus carnosos labios comenzaron a moverse, no, no estaba arrepentida al menos en este momento. Sentí sus pestañas rozarme cuando ladeo un poco mas su cabeza permitiendo que el beso fuera más profundo. Usaba una cadencia suave al principio invitándome a seguirla y a enredar mis manos en sus rizos suaves y escurridizos, seguí mi viaje por su espalda forrada de tela haciendo que se arqueara distraídamente hacia mí, estacionando firmemente en su cintura.

Por su parte ella había incrementado el ritmo del beso tornándolo un poco más fiero, había comenzado a sentir su aliento caliente en mi boca cada vez que ella abría un poco más la suya, necesitaba más y ella parecía querer torturarme así que contraataqué. En un giro rudo la acorralé entre la moto y mi cuerpo presionando mis caderas contra las suyas, haciéndola soltar un jadeo involuntario. Cuando su lengua entro bruscamente en mi boca supe que el truco había funcionado. Sonreí internamente y empuje mi lengua contra la suya, se movían en giros rápidos, jugaban entre ellas haciéndonos perder el poco aliento que teníamos. Mierda… el beso era mejor de lo que alguna vez hubiera pensado. Me obligue a retirarme de su boca para respirar pero por algún motivo no abandone su piel, seguí besando o más bien mordiendo su mandíbula y cuello mientras sus dedos apretaban sin piedad mechones de mi pelo.

¡Vanessa!-

Automáticamente me enderecé como si me hubieran metido un palo por el culo, Nessie mantenía los ojos cerrados en una mueca torturada.

-Entra en casa ahora mismo- la voz era masculina, me gire lo suficiente para ver a un hombre alto en el umbral de la puerta, pero no mucho más que yo. Era rubio y delgado con aspecto de niño en su cara de hombre. Lo identifique automáticamente con Mike. El tipo parecía enfadado y a punto de tirárseme al cuello.

-¿estás bien?- susurre a Nessie quien seguía entre mi cuerpo y la Harley mirando al suelo. Asintió casi imperceptiblemente mientras se retiraba el pelo de la cara con una mano. Paso la lengua por sus labios ahora hinchados y rojos como si saboreara algo.

-Adiós Jacob- retiro mis manos lentamente de su cintura donde todavía seguían clavadas y se dirigió con pasos muertos hacia su casa. El tipo rubio no dejaba de mirarme mientras Vanessa pasaba por su lado al interior, finalmente cerro de un portazo con una clara amenaza clavada en sus ojos.

Me sentí impotente, quería ir hasta allí y partirle la puta boca pero sabía que eso no iba a ser posible. Yo era el indecente que estaba manoseando a su hija, o hijastra mejor dicho.

Me monte en la maquina y di una fuerte patada a la pata de cabra que la sostenía intentando descargar toda mi frustración en ella. Gruñí y arranque intentando que los diez minutos de viento helado me aclararan las ideas y relajaran mis nervios.

Esta había sido una noche muy larga, demasiado larga.


Bueno niñas ya estoy aqui...

Lo primero de todo siento no haber contestado vuestros reviews esta vez, sabeis que lo hago siempre pero esta semana ha sido muy intensa y estoy empezando con los examenes finales, asi que dadme un poco de crédito con respecto al fic. No he podido aclarar vuestras dudas personales que me haciais en los mensajes , asi que espero me perdoneis y si quereis volvais a preguntar ;) de todos modos estoy segura de que alguna estara empezando a formularse distintas teorias en la cabeza...

bueno, muchisimas gracias por leer y espero que no haberos defraudado con el capitulo, porque este especialmente me ha costado muchisimo trabajo escribirlo.

En fin, espero que os guste y lo disfruteis

muchos besos y nos leemos!