Disclaimer: Kaichō wa Maid-sama! No me pertenece; pertenece a Hiro Fujiwara. Yo solo voy a jugar con sus hermosos personajes, sin pedir dinero por ello.

0x0x0x0x0x0x0- cambio de escena.

¡Advertencia! Este es un regalito por sus reviews (y porque a partir de aquí comienza lo bueno) Debido al pedido de varias lectoras puede que en este capítulo hayan escenas algo… intimas. Espero que esté a la altura de sus expectativas… espero sus comentarios, nos leemos más abajo. =)


Capítulo 10

Usui estaba furioso, aunque eso era más que entendible ya que después de todo su Misa-chan estaba comprometida con otro hombre ¿Cómo no se lo dijo antes? No lo comprendía. Trató de respirar profundamente pero verla ahí sentada explicándole con lágrimas en los ojos y tratando de hacerle entender que ella no quería tener nada que ver con ese Sanshita, lo enloqueció de celos y lo encendió de deseo ¡Ella era suya maldita sea!

Una vez que se puso de pie era imposible volver a sentarse, veía todo de otro modo. No le había importado que fuera la heredera de esa poderosa empresa en Japón; sí se sentía algo engañado, no lo negaba pero sabía perfectamente que él no tenía ningún derecho de reprocharle nada porque él tampoco había sido del todo honesto con su pasado. Sin embargo, lo que no pudo tolerar fue enterarse de que estaba comprometida, eso no lo soportaba y lo hacía arder de celos, además de que Misaki se había referido con mucho cariño a ese tipo y eso simplemente lo sacó de sus cabales como nunca pensó que sucedería. Él era un joven sereno, calculador y por qué no algo pervertido pero siempre había mantenido sus verdaderos sentimientos ocultos bajo una actitud indiferente sin embargo, ella había logrado penetrar sus defensas y ahora estaba sacando lo peor de sí.

Cuando Misaki se perdió en quién sabe qué pensamiento, Usui no lo soportó más. La hizo ponerse de pie con algo de brusquedad y la llevó hasta su cama. La Kaichō se sorprendió y pareció leer en sus ojos lo que tenía en mente y la sintió temblar y eso lo excitó aun más. Sabía que estaba siendo irracional, que podía ser que Misaki no lo perdonara pero ya no lo podía resistir, la amaba. Sí ¡la amaba! Y no pensaba perderla porque sabía que si no le demostraba su amor ahora la perdería, su familia no descansaría hasta casarla con ese sujeto pero Takumi no lo permitiría, después de todo su apellido también era de gran peso y pensaba en sacar provecho de eso.

Al caer en la cama besándose con desesperación ninguno se atrevía a alejarse del otro aunque sabían que las sensaciones que sentían eran atemorizantes. Todo estaba sucediendo demasiado rápido para el tiempo que se conocían y no es que eso estuviera mal pero para Misaki era aun más incómodo por el hecho de que no hacía mucho tiempo que detestaba a los hombres y había perdido toda confianza en ellos. Ahora, Usui la reclamaba como suya, le había dejado en claro que ella le pertenecía y de una manera en que no dejaba lugar para objeciones y ella no sabía cómo hacer para negarse.

Estaba aterrada, la situación en la que estaban era algo a lo que esperaba no llegar nunca o por lo menos no tan pronto ¿Qué sucedería si se entregaba a él? Tenía miles de dudas, su relación nunca había sido establecida. Misaki nunca le confesó ninguno de sus sentimientos a Usui, que a pesar del corto tiempo que pasaron juntos fueron creciendo a una velocidad gigante que le hacía doler el corazón y la verdad era que… tenía miedo de enamorarse. solo habían pasado unos meses. Pero ya era tarde porque ya estaba loca y perdidamente enamorada de ese pervertido alien del espacio exterior, lo amaba tanto que hasta le dolía.

No le salían las palabras y su frase de 'estúpido Usui' no quería salir de sus cuerdas vocales mientras que su violencia había desaparecido por completo. Estaba paralizada y con su rostro ardiendo a una temperatura elevadamente peligrosa. Y él la seguía besando como si el mundo fuera a acabarse.

En esa pequeña habitación no se escuchaban voces al contrario de eso, solo podía escucharse las respiraciones agitadas de ambos jóvenes. Misaki temblaba en el abrazo de Usui y Usui no tenía intenciones de dejar que se alejara de él.

-Tú eres mía Misaki…- Continuó diciéndole para tratar de hacerle entender.

-Tu…y- yo no…no soy de nadie-. Lo contradijo mirando firmemente a sus ojos esmeralda que tanto adoraba, aunque no lo admitiría abiertamente, al menos no por ahora.

Takumi sonrió arrogante pues su pensamiento era el opuesto y lo sabía. Siguió besándola pero esta vez con más ternura, no quería asustarla. Simplemente quería que esa noche fuera especial, esa noche quería demostrarle con hechos cuanto la amaba y lo serio que era al respecto.

-Yo… Usui… no… yo no…-

-Takumi-.

-¿Qué?- le preguntó.

-Siempre he querido que digas mi nombre ¿podrías hacerlo Misaki?- Le dijo mirándola casi suplicante con esos ojos que le desnudaban el alma.

-Ta…-. Su rostro enrojecía cada vez más (si eso era posible) no podía hacerlo, le era muy vergonzoso decir su nombre. Negó con su cabeza.

-Inténtalo…por favor-.

Sabía que si decía su nombre no había marcha atrás y de hacerlo debería enfrentar sus miedos pero esa mirada que le estaba dedicando solo a ella… Esa mirada que le imploraba cariño y por qué no amor… esa mirada era una que no podía resistir. Y aunque su mente gritaba aterrada que no a los cuatro vientos, su corazón habló con fuerza y claridad.

-Taku…mi-.

En el instante en que su nombre fue pronunciado Usui comenzó a besarla con más pasión y deseo que antes. Misaki, aun confundida y todavía muy nerviosa seguía torpemente su ritmo. Los besos eran fuego puro, en donde besaban la piel debajo de los labios se encendía.

Takumi la besaba y al mismo tiempo le demostraba su cariño con caricias cada vez un poco más osadas. Después de besar sus labios y no parecer satisfacerse decidió bajar a su cuello. Misaki primero se sobresaltó y quiso ponerse de pie pero a medida que se acostumbraba a su beso más le gustaba. Entonces inconscientemente dio un suspiro lleno de placer que hizo que la sangre de Usui se encendiera aun más.

Su mano derecha que hasta un minuto atrás sostenía su rostro, ahora se dirigía sensualmente a sus costados y acariciaba lentamente las curvas del cuerpo de Misaki. Con la otra, comenzó a desabotonar la camisa y a acariciar despacio lo que había debajo de la misma. Misaki se sobresaltó y abrió los ojos.

-Podemos detenernos si lo deseas…- La miró agitado.

-No…- Cuando la negativa salió de su boca, inmediatamente se sorprendió de que lo había dicho, pero a la vez no tenía intenciones de echarse atrás.

Lentamente Takumi comenzó a desvestirla ante la mirada contrariada de Misaki. Primero quitó su camisa, tomándose el tiempo suficiente como para que en el proceso pudiera admirar cada porción de piel que iba quedando descubierta. Cuando el último botón quedo desprendido, como si fuera una clase de tortura la camisa fue abriéndose lentamente.

Takumi se perdió un momento en sus pechos y acercó una mano tentativamente, observó a Misaki y viendo que no negaba su toque, acarició un pecho deleitándose con su suavidad y volumen. Pero él no estaba conforme con solo tocar su pecho con el sostén aun puesto… quería sentir su piel en todo su esplendor así que ayudó a Misaki a sentarse en la cama y abrazándola comenzó a desprenderle esa prenda que tanto le molestaba. Sin embargo antes de que cumpliera con su cometido, Misaki con sus manos temblorosas comenzó a desprender la camisa de Usui.

-No… no me pa...parece justo que solo tú me veas así…-

-Tienes razón Misa-chan-. Le sonrió complacido.

Cuando por fin la camisa de Usui dejó de estar en su cuerpo, Misaki pudo ver los abdominales bien marcados del chico y su perfecta piel y no pudo evitar sonrojarse más. Usui quién también se había sonrojado al ver la expresión de deseo en los ojos de la chica aprovechó para continuar con su labor de terminar de quitarle la prenda.

Cuando por fin pudo liberar los pechos de Misaki, se alejó un poco de ella y la observó. Era realmente preciosa. La recostó nuevamente y con un gesto le indicó que la besaría…

Sus dos manos tomaron sus dos pechos; luego de un tiempo de acostumbrarse a su piel mientras con una mano jugaba con un pezón, con la otra tomaba con firmeza el otro para que su lengua trabajara arduamente dándole placer.

Al sentir su lengua en su pecho, Misaki tomó de los cabellos a Takumi, las sensaciones que estaba sintiendo nunca las había sentido antes y no sabía cómo reaccionar a lo que Usui le estaba provocando. Otro gemido escapó de sus labios y Takumi decidió que ya la había torturado lo suficiente. Con lentitud y aun jugando con sus pechos, le quitó la falda que todavía llevaba puesta y al mismo tiempo pero con delicadeza quitó sus braguitas. Cuando Misaki se encontró completamente desnuda, instintivamente se abrazó a sí misma porque se había avergonzado, una cosa era tener descubierta la parte superior de su cuerpo pero otra muy distinta era estar completamente expuesta.

-No te cubras…eres, realmente hermosa-. Le dijo sin quitar su vista de ella, aunque ya la había visto desnuda, esa vez había sido solo por un segundo, ahora estaba disfrutando verla sin ningún apuro y sin ningún miedo. –ya se, piensas que es injusto que solo tú estés expuesta ¿verdad?- Le guiñó el ojo con picardía y comenzó a desprenderse el cinturón pero antes de que él pudiera hacerlo, las manos de Misaki volvieron a ayudarle a quitarse otra prenda, parecía que aun en ese momento, la chica no quería perder ante él, por más de que estuviera completamente avergonzada. Usui le sonrió con ternura al ver que no se animaba a quitarle el bóxer. Así que lo hizo para evitarle más pena.

-Us…Ta… Ta…- Ver a Usui completamente desnudo era algo que no había pensado que sucedería alguna vez. Él era…realmente perfecto y eso la había dejado sin habla y más nerviosa que antes.

Usui la abrazó con fuerza pero en el proceso su masculinidad chocó con el firme y plano estómago de Misaki. Ella primero lo miró a él y luego bajó la mirada tragando con fuerza. Tenía mucho miedo pero a la vez, quería tocarlo. Usui muy sonrojado al ver las intenciones de Misaki, tomó la mano de la chica y la guió hacia su virilidad.

Misaki carraspeó al sentir esa parte tan especial de él en su mano y lo apretó un poquito para sentir un poco más su textura, solo que eso había sacado un profundo gemido del chico. Misaki asustada lo soltó pensando que lo había lastimado pero Takumi, se negó.

Le enseño como debía moverlo, con suavidad y lentitud y él disfrutaba de esa erótica caricia emitiendo varios suspiros de placer. Pero debía detenerse porque de lo contrario…

-Es suficiente…- dijo arrastrando las palabras y con una voz algo más ronca que de costumbre.

-Lo… lo siento…-

-No tienes que sentirlo….- Le dijo y besó la frente y acarició su rostro.

Ya era el momento, ambos estaban un poco más acostumbrados a sus cuerpos y a pesar de la vergüenza que sentían (más precisamente por parte de Misaki) ya no había más vuelta que darle, ambos sabían lo que deseaban y eso era unirse en cuerpo y alma con el otro.

Usui fue recostando nuevamente a Misaki, con suavidad fue haciéndose camino entre sus piernas y con su mano acarició la intimidad de la chica comprobando así la humedad de su cavidad. Algo nervioso le dijo…- Esto te dolerá, pero será solo un momento… de cualquier manera no dudes en decirme que me detenga si lo crees necesario-.

Cuando ambos estuvieron listos, Usui fue adentrándose lentamente en ella, pero Misaki se había puesto más nerviosa que antes y su cuerpo estaba más tenso. –Tienes que relajarte…- Le susurró sensualmente al oído. Una vez más calmada, Usui pudo continuar y lo hizo sin problemas hasta llegar a una barrera que esperaba encontrar y que deseaba romper solo él. Al hacerlo, Misaki carraspeó y unas pequeñas lagrimitas salieron de sus ojos,

-Lo siento… me detendré ahora-. Dijo agitado, al ser tan estrecha el también estaba sintiendo algo de dolor pero no quería preocuparla.

-Estoy bien… -le dijo con terquedad, pero era cierto no había sido para tanto pero lo que le hizo llorar un poquito fueron más que nada los nervios.

Una vez que sus cuerpos se amoldaron, Usui comenzó a mecerse dentro de ella, primero suave y lentamente. Estaba tan apretado que no podía evitar gemir de placer pero cuando Misaki se unió a su danza y continuó con sus suspiros la velocidad fue aumentando hasta que ambos vieron luces de colores. Luego todo quedó en silencio nuevamente. Takumi mantenía un abrazo de hierro en Misaki, no pensaba dejarla ir… quería decirle que la amaba pero al parecer toda esa emoción vivida había hecho que al momento después de que llegaran al clímax la chica cayera rendida del sueño. Sin embargo eso no evitó que antes de que él cayera rendido también le dijera al oído.

-Misaki Ayuzawa… eres la única que me ha hecho sentir así… y no pienso dejarte ir… eres mía y te amo-.

Luego de eso y también del cansancio físico, el chico de ojos esmeralda se acurrucó aun más a su lado y se durmió en cuestión de segundos. Su corazón estaba que explotaba de felicidad y esperaba que a partir de ahora ambos fueran felices juntos.

Continuará…

:.

Finalmente llegamos a lo que sería la mitad de la historia…

¿Y qué les pareció? ¿Fue mucho, poco, muy empalagoso, muy frío?

Este fue mi regalo para ustedes queridas lectoras, puede gustarles o no pero les aseguro que fue con mucho cariño.

Tenía pensado en hacerlo más largo pero después dije que "este" capítulo fuera especial para ambos porque después de lo que sigue… no digo nada, no digo nada… Jojojojojo.

¡Cómo transpiré! No quedaba conforme con nada y por eso tardé dos días en escribirlo para que quedara medianamente decente. Espero que el esfuerzo haya servido u-u'

Bueno, me despido hasta la semana que viene… sus comentarios van a ser muy apreciados y los voy a esperar con ganas, así que anímense a comentar =)

Muchas gracias a las personas que leen y por supuesto también muchas gracias a las que dejaron reviews: Liax-ws, blackbutterflyyan, Licci, SunnyBunnyFunny, SexyBlueFire, LuNaShinRa, amy249 la verdad que me sorprendí con la cantidad ¡Son las mejores!

Besitos y hasta la semana que viene. =)