Hola y Bienvenidos, Espero disfruten la lectura y que tengan un maravilloso día, los personajes le pertenecen a Rumiko Takahashi.
"Felicidad Sin fin"
Capitulo 10: "Propuesta".
—"Si este hombre alguna vez te lastima, deberá pagar el precio"
Ranma miraba con curiosidad a la mujer encargada del vestuario, la joven de cabellos castaño seleccionaba las prendas con cuidado junto a su novio travesti. Mientras que él se dedicaba a observar sentado en una silla, Konatsu se aproximo hasta el lugar en donde se encontraba para comenzar a preparar su cabello y el maquillaje que debía utilizar. A su vez Tsubasa grababa toda la producción de imagen que se estaba llevando a cabo.
Colocaba una malla sobre la cabeza de Ranma para comenzar a aplicar el maquillaje primero, y que el cabello no estorbase en su trabajo. Logro ver una sonrisa en la cara del joven modelo, que hacía muecas para su amiga fotógrafa a un lado de Tsubasa.
Terminaron de arreglar su cabello y entonces se levanto de la silla, para ir al lugar en donde se llevaría a cabo la sección de fotos, a unos pasos del set. Se dejo fotografiar con algunos objetos que Ukyo le indico, luego tuvo que cambiar su vestuario nuevamente y poso para la cámara con tranquilidad.
Akari estaba completamente divertida en su labor de fotografiar, debido a que su amigo parecía estar de buen humor y el ambiente estaba agradable entre todos.
—Bueno ve a cambiarte de nuevo—pidió Ukyo alegremente indicando con la mano el set unos pasos atrás. —Akari ¿Cómo va eso?
—¡Estupendo! —exclamo emocionada la fotógrafa.—Parece que de vez en cuando le hacen falta unos balazos a nuestro modelo—bromeo viendo a Ranma marcharse.
—¡Y a ti te hace falta dejar de comer! —vocifero a lo lejos el oji azul entrando al set.
Pasaron unos minutos antes de que saliera Ranma nuevamente del camarín improvisado, pero cuando lo hizo dejo completamente sorprendida a la muchacha de cabellos verdes y a la joven productora a su lado.
Llevaba un traje completamente blanco, desde el smoking hasta los zapatos. No usaba corbata pero parecía como un traje de novio. Se aproximo hasta el lugar en donde iba a ser fotografiado, mientras Tsubasa y Konatsu lo seguían para arreglar sus ropas y peinado.
—No pensé que lucirías tan bien—logro decir Ukyo completamente sonrojada.
—Yo tampoco—admitió Ranma.—Aunque este color no me agrada...
—Opacarías a la novia—agrego Konatsu terminando de arreglar al joven.
—¿Quién será la victima de nuestro baleado modelo? —pregunto sarcástica Akari.
Hizo una mueca molesta para su amiga antes de comenzar a mirar el lente de la cámara, estuvo algunos minutos posando hasta que la sección fotográfica se dio por terminada.
Miro de reojo a su amigo que se preparaba para irse, cuando entonces Ukyo lo intercepto evitando que se fuera del set aun.
—Ran-chan, llego una oferta nueva para ti... es para una película—menciono la castaña, captando la atención del muchacho.—Ofrecen mucho dinero y esto beneficiaria tu carrera, además tendrá actores conocidos internacionalmente.
—¿cuál es el problema entonces? —consulto Ranma debido al tono asustado de la joven.
—Es que las grabaciones son en Estados Unidos y duraran alrededor de medio año, como mínimo—especifico la productora viendo la cara del azabache.
—No—respondió el chico sin pensarlo mucho.
Extrañada de oír eso, se aproximo hasta ambos jóvenes que comenzaban a discutir sobre el asunto.
—¡Ranma! —llamo en un tono de regaño.—¡¿Qué sucede?! ¡No que aspirabas a grandes cosas, esta es tu oportunidad!
—No puedo—negó con su cabeza para comenzar a tomar sus pertenencias.
—Pero... —intento decir Ukyo para ser interrumpida por el joven modelo.
—¡Diles que no tengo tiempo o que firme contrato con otros! —dijo Ranma mientras desaparecía del lugar.
Ambas jóvenes se miraban preocupadas entre ellas, no entendían la respuesta del muchacho cuando siempre había querido hacer algo así, además había hecho un curso de Inglés por lo mismo. Por ende, no entendían los motivos de la negativa de este.
Akane llenaba un vaso con agua en la cocina, mientras que todo en el lugar estaba tranquilo. Esa tarde era pacifica y solo se escuchaban los pájaros cantar a lo lejos, suspiro luego de tomar sus medicamentos y lavar el vaso que había usado recientemente.
Observaba detenidamente por la ventana de la cocina, el clima ya estaba cambiando. El invierno se aproximaba y las hojas caían en la alberca de la enorme casa de Ryoga, fue en ese momento que decidió salir hasta la piscina y comenzar a limpiarla con cuidado. Al terminar de quitar las hojas, escucho la voz de Akari tararear mientras cerraba el portón de la casa.
Logro divisar a su amiga de cabellos azulados al fondo del patio, se aproximo hasta ella para saludarla de un beso en la mejilla y ver que hacía en el lugar.
—Limpiaste la piscina—comento Akari sonriendo.—Pero Akane, luego tendremos que quitar el agua incluso el otro día llovió, no era necesario que te molestaras.
—Lo sé—agrego la muchacha observando el agua de la alberca.—Es que me aburro sin nada que hacer, quisiera poder ayudar con algo aquí... pero ustedes trajeron hasta un ama de llaves, no tengo nada que pueda hacer.
—Akane eres nuestra invitada—menciono riendo ante la cara de frustración de su amiga.
Vio a su amiga aproximarse hasta una de las sillas de playas del lugar para sentarse, se encamino unos pasos y imito la acción de Akane sentándose a su lado.
Amaba ese olor del jardín, la tierra húmeda junto a las plantas soltaban un aroma que le recordaba muchos momentos en su vida, suspiro para luego ver a su amiga que parecía tener una cara bastante preocupada.
—¿Sucede algo? —pregunto Akane.
Miro de reojo a la joven de cabellos azulados, no sabía mentir ni ocultar cosas, así que resignada se atrevió a contar lo que sucedía sin irse con rodeos.
—Ranma esta rechazando la oportunidad de su vida, le ofrecieron ir a grabar una película a Estados Unidos y no quiere ir—explico la joven de ojos verdes.—Era su sueño cuando empezó en esto, supongo que sus prioridades ahora han cambiado.
Comprendió de inmediato a lo que se refería con eso su amiga, puesto que ella también lo pensó en cuanto comenzó a contarle lo sucedido.
—Hablaré con él... —menciono la peli azul algo agotada.—Es por mi ¿no?
—Siendo sincera, pienso exactamente lo mismo—dijo Akari mientras apoyaba sus codos en sus rodillas y su rostro en la palma de sus manos.—A veces creo que Ranma es un poco extraño, creo saber lo que siente y a veces no—comento frustrada.
Akane rió ante los comentarios de su amiga, se veía algo frustrada por no comprender los sentimientos de su amigo y eso la enternecía.
—Si lo entiendes—sonrió.—Lo que sucede es que a veces los sueños cambian, o buscamos otra forma para lograrlos... —suspiro viendo a la fotógrafa alegrarse un poco.—Hablaré con Ranma de todos modos.
—Vamos a tomar un té—invito Akari.—Bueno, igualmente cual sea la decisión que tome, tendremos que apoyarlo.
Sonrió para la muchacha de cabellos verdes, antes de levantarse de la silla y acompañarla hasta dentro de la casa. Esperaba poder hablar pronto con Ranma, para poder ayudarlo a tomar una decisión.
Cortaba unos leños con un hacha en su patio, ya era costumbre hacer aquello todos los años antes de que llegará el invierno. Aquello lo relajaba y lo hacía pensar con tranquilidad las cosas, tomo aire nuevamente para cortar otro leño, mientras analizaba la oferta laboral en el extranjero.
Ryoga miraba divertido a Ranma desde la terraza del muchacho, se encontraba sentado a un lado de la alberca, la propiedad de los Saotome era un poco más amplia que la de él. Pero a diferencia de su casa que tenía muchos cerámicos, la de su amigo tenía mucho pasto dándole un aspecto más natural.
—Te saldrán ampollas en tus manos de princeso si no te pones guantes Saotome—bromeo Ryoga a lo lejos.
Volteo para ver a su amigo con molestia, mientras tomaba otro leño y escuchaba los pasos del chico acercarse. Le había comentado a Ryoga sobre su nueva gran oportunidad laboral, creyendo que lo ayudaría a tomar una decisión, pero este en vez de hacerlo solo lo felicito, dando por hecho que había aceptado.
—Amigo, estoy siendo permisivo contigo esta vez—menciono Ryoga mirando lo que hacía su vecino.—Sino supiera que te relaja, no te dejo cortar leña—advirtió antes de comenzar a entender la molestia de Ranma.—Mira, debes pensar que solo será un año, estarás tan ocupado que los meses se te pasaran volando ¡El tiempo vuela! —expreso.
Detuvo su labor para escuchar detenidamente a Ryoga, poniendo sus brazos en sus caderas, como si de una jarra se tratase.
—Lo malo es que cuando despiertes temprano, Akane estará a punto de dormir—añadió el chico de la bandana, haciendo trabajar la mente su amigo que comenzaba a imaginar la situación.—Hablaras con ella antes de que se duerma, blablabla... —movió su mano como si tuviera un títere.—hablaran sobre lo que hicieron en el día, te levantaras con energía sin haber hecho aun tu rutina de ejercicios, estarás solo y nadie podrá interrumpirlos.
Ranma se imaginaba a la muchacha de cabellos azules hablando con él, podía verla claramente a través de su celular por alguna plataforma de video llamadas.
—Ese momento será de ustedes, el universo será de ustedes... —pronuncio Ryoga adentrándose al contexto de la imaginación de su amigo.—Hablaran cosas lindas, como dos enamorados, como si se tuvieran al lado—se imaginaba a la pareja hablando.—Ay todo será tan maravilloso...—suspiro con melosidad.—Entonces, estarás listo para comenzar tu día de trabajo.
Ranma miro los leños que había cortado antes y resignado los recogió para ponerlos ordenadamente con los otros, mientras miraba nuevamente a Ryoga con fastidio.
—Cuando tu termines tu trabajo, llegaras a casa y ella estará en casa, entonces será hora de la reunión virtual—siguió hablando para hacer funcionar la imaginación del modelo.
Podía imaginarse claramente a la joven hablando con él, mientras que esta le contaba sobre su rutina del día. Fue de un minuto para otro que las palabras de su amigo lo hicieron imaginarse a Akane comentándole sobre sus visitas al médico, y cuando él le preguntaba quien la había acompañado Shinnosuke entraba en escena, haciéndolo enfurecer.
—Hahaha—rió Ryoga al ver la cara de su amigo de nuevo en la realidad.—Bueno esas cosas podrían pasar de vez en cuando—en eso vio la amenazante mirada de Ranma que comenzaba a caminar hacia él.—¡No me hagas nada Ranma! —pidió mientras se alejaba de su amigo alrededor de la alberca.—¡Enserio era una broma! ¡No estoy preparado para lo que pueda pasar ¿no ves?! —dijo entrando en pánico.
—Así—pronuncio amenazante Ranma moviendo su cabeza, como si lo comprendiera.—¡Esto es lo que va a pasar! —alzo en el aire a Ryoga mirando la piscina con interés.
—¡No! ¡No lo hagas, No! —alcanzo a decir antes de caer a la piscina.
Molesto aun miro a su amigo. Este salía a flote en la alberca de su casa con toda la ropa puesta. Ryoga sonreía con su usual buen humor, mientras nadaba con dificultad.
—¡Copiado general! —agrego Ryoga nadando.—¡Ven al agua Ranma, llenemos este día de alegría! —dijo para sacar una sonrisa resignada en su amigo.—¡Estoy tan feliz por ti, tanto que voy a cantar! ¡Voy a cantar enserio! —advirtió para empezar a cantar. —¡Porque es un buen compañero! Porque es un buen compañero... porque es un buen compañero, y nadie lo puede negar... — cantó para Ranma.
Reía al ver al idiota de su amigo seguir haciendo estupideces en la alberca, es que jamás cambiaría. No le quedo más opción que resignarse ante aquella actitud infantil y relajada de este.
Cenaban en un Food truck cercano al vecindario, Akari comía un Kebab junto con Ryoga, mientras que Akane comía una ensalada junto a Ranma que además comía un trozo de carne. Los cuatro se sentían bastante observado, debido a que a lo lejos habían unos paparazzis metidos en unos arbustos y por otro lado habían chicas mirando en su dirección.
—Tu fama me perturba... —menciono Ryoga con comida en la boca mirando a Ranma.
—A mi me perturba ver tu comida mientras hablas—agrego el modelo algo asqueado.
—¿Por qué no te pusiste tu ropa de camuflaje? —cuestiono Akari recordando la gorra y gafas de su amigo.
—Porque no me interesa ocultarme mientras salgo con mi novia y amigos—respondió desinteresado antes de comer un trozo de carne.
—Te felicito por nuevo emprendimiento Ryoga,—hablo Akane mirando el camión de comida.—Es bueno realizar nuestros sueños—enfatizo las últimas dos palabras.
Ranma miro amenazante a Akari luego de escuchar las últimas palabras de Akane, a lo que la chica de cabellos verdes solo se limito a sonreír forzosamente.
—Ya veo que te contaron—comento Ranma algo fastidiado viendo como Ryoga y Akari comenzaban huir en dirección al Food truck.
—Akane, mira no quiero hablar de mi trabajo contigo—menciono el muchacho bebiendo algo de té verde.
—Si no quieres ir por mí, está mal ¿sabes? —cuestiono Akane.
—Akane no hagas que me moleste ¿sí? —pidió el joven modelo algo molesto.
—Ranma sé que te enojaras conmigo por esto, pero por favor no renuncies a tus sueños por mí—soltó sintiéndose culpable.—Sé que te preocupa mi enfermedad y eso no está bien, no soportaría vivir sabiendo que renunciaste a esto por mí.
—Akane, no lo estoy haciendo por ti—mintió descaradamente mirando en otra dirección.
—No es necesario que hagas esto Ranma, yo nunca te dejaré de amar por esto,—logro decir con dificultad mirando los azulados ojos del muchacho.—Solo quiero que hagas lo correcto para ti, te contaré todo sobre lo que suceda.
Miro a Akane con una mezcla de incredulidad y frialdad por sus palabras, no era capaz de confiar en ella al menos en ese sentido.
—Akane te conozco, todo está claro para mi respecto a esto,—soltó con sinceridad.—Y es que tu ni siquiera me dejaste un espacio para preguntar sobre tu enfermedad.
Sabía que Ranma tenía razón, lamentaba no haber sido suficientemente sincera con el muchacho frente a ella, pero ella también tenía sus motivos.
—Lo sé, debería habértelo dicho cara a cara,—contó Akane comprendiendo la inseguridad del modelo.—Pero no pude hacerlo, yo quería pasar el tiempo contigo Ranma olvidando absolutamente todo lo que me pasaba—se levanto de la mesa para acercarse al modelo y abrazarlo por atrás, ya que estaba sentado aun en el lugar.—Y de todos modos, piensa en lo maravilloso que ha sido todo, si te lo hubiera dicho quizás las cosas no serían como ahora.
Se mantuvo en silencio mientras disfrutaba del abrazo de la joven, comprendiendo su punto de vista referente a su relación.
—Cuando estábamos separados y cuando estuviste inconsciente, mi corazón siempre se mantuvo contigo,—pronuncio Akane con cariño mientras acariciaba los cabellos del joven. —No importa si estas lejos, los recuerdos que hemos creado juntos siempre estarán con nosotros.
Se levanto del lugar para enfrentar la mirada avellana de Akane, antes de abrazarle con fuerza y acomodarse en su hombro para oler la fragancia de la muchacha salir desde su cuello.
—Yo no cambiaré con lo que suceda, incluso el más mínimo detalle relacionado contigo, sea bueno o malo no importa lo que pase quiero estar contigo el resto de mi vida y es importante para mí estar a tu lado—confeso viendo a la joven tomarle el rostro con ambas manos.
—Tú sabes que no dejaré de amarte, no importa que tan lejos tu estés—agrego Akane.
—No me pidas que me vaya a Estados Unidos entonces... —pidió Ranma casi en una súplica.
—No puedo hacerlo, no puedo hacerte renunciar a tus sueños—hablo con tristeza mirando al joven.
Suspiro resignado comprendiendo la situación, miro a la muchacha con algo de pena antes de darle la mano y comenzar a caminar tras Ryoga y Akari, que conversaban animadamente más adelante rumbo a casa.
Escucho a Ranma suspirar sonoramente, ambos caminaban en dirección al vecindario de los jóvenes en completo silencio, el ruido de los grillos acompañado con la oscuridad de la noche se plasmaba en el ambiente.
—Akane, lo haré—soltó con voz arrastrada el azabache.
Sorprendida por la declaración sorpresiva de Ranma, pestañeo algunas veces para comprobar que estuviese despierta.
—Pero tengo una condición—pronuncio Ranma deteniéndose para mirar a la joven seriamente.
—¿una condición? —se atrevió a preguntar.
—Quiero que me cuentes todo referente a tu salud cuando yo no esté aquí—exigió. —Tendré que irme en dos meses, pero al menos hoy quédate conmigo—pidió con voz suplicante.
—Está bien—sonrió Akane para ver la sorprendida cara del muchacho.
Apretó la mano de la joven con posesión, antes de apresurar el paso y alcanzar a sus amigos, tenía que ocultar su emoción de alguna forma, y sabía que con ellos escaparía de la inquietante mirada de la muchacha a su lado.
Se encontraban en el balcón de la casa Saotome, ambos se observaban en completo silencio mientras Akane comía tostadas con miel.
Aquella miel le preocupaba de sobremanera, sabía que Akane la había traído para provocarlo. Pero pese a eso insistió en advertirla, no quería que algo malo le pasará por consumir aquel elixir extraño de ese país.
—Akane, esa miel es peligrosa—comento Ranma viendo a la chica cucharear la miel. —Así como me podré ir tranquilo...
—Ranma, exageras—hablo quitándole la importancia al asunto. —Nada tan dulce puede hacerte daño.
—Te equivocas... —menciono el joven para tomar a la chica de la muñeca y detenerla de ingerir otra cucharada de miel.
—Eres demasiado dulce conmigo Ranma—comento Akane sonrojada.
—Yo soy como esa miel entonces, pero a veces obtener demasiado de mi es veneno—agrego Ranma mirando a la muchacha.
—Entonces, con gusto me intoxicaré... —bromeo la muchacha para ver los ojos azul grisáceo de Ranma mirarle seriamente.
—No me desafíes—pronuncio en un tono amenazante.
Miro a la joven sentada a su lado hipnotizado, sentía la imperiosa necesidad de besarla. Pero necesitaba una mínima señal de aprobación por su parte para concretar el acto, ella sonrió apenada ante aquella intensa mirada azulada que le estaba dando. La oyó suspirar y entonces poso sus brazos sobre los hombros de la chica para verla más de cerca.
Lograba sentir perfectamente la exhalación del muchacho contra su rostro, estaba nerviosa. No quería tener miedo de ese momento, le amaba y sabía que ese era el hombre con el que quería compartir sus últimos días de vida. Lo miro seriamente y se decidió a romper aquel silencio.
—Tengo miedo que me olvides, cuando te vayas...—suspiro nuevamente sintiendo mariposas en su estomago.
—No temas—pronuncio mirando embobado a la muchacha de hermosos cabellos azulados— sí este hombre que ves frente a ti,— puso una mano en su pecho indicándose a el mismo.—Si este hombre alguna vez te lastima, deberá pagar el precio.
—Ranma... —logro decir casi en un susurro— ¿me amas?
—más que al mundo, más que a cualquier cosa en esta tierra... —respondió con completa sinceridad deleitándose del exquisito aroma de la muchacha, debido al viento que mecía el cabello de la chica.
—Entonces bésame—pidió mirando aquellos ojos azulados que parecían brillar como nunca ante su pedido.
Lentamente tomo el rostro del joven por entremedio de los brazos que la rodeaban, para acercarlo hasta ella.
Cuando ella tomo su rostro para incentivarlo se acerco con tranquilidad a esos delirantes labios rosados, en cuanto hizo contacto con aquella dulce boca se aventuro un poco más ahondando el beso. Su lengua lo recibió encantada, disfruto de aquel dulce vals entre sus lenguas con sumo detalle, el adictivo sabor de la boca de Akane se mezclaba con la deliciosa miel que habían estado cuchareando antes, alargo el momento manteniendo lentitud y suavidad en cada movimiento. No quería olvidar ese momento, todo debía ser como se lo merecía su pequeña estrella.
No sabía si estaba enloqueciendo de amor por el joven de mirada azulada o sí la miel la había hecho caer en la locura, tomo delicadamente la mano de Ranma y lo levanto del sillón guiándolo con su mano sin romper el contacto con su boca.
Pudo sentir aquel tacto de su mano y entonces despertó un poco de aquella ensoñación en la que se había convertido ese adictivo y delirante beso. Se separo a regañadientes de la joven en cuanto dio unos pasos para entrar a la habitación, pero necesitaba respirar.
Lo vio suspirar cerca de su rostro y rió ante la bocanada de aire que tomo el chico sin disimulo. Expectante la observaba seriamente dentro de aquella oscuridad que reinaba en el cuarto del muchacho, sonrió para él y antes de oírle hablar se abrazo con fuerza a su bien tonificado cuerpo.
—Te amo tanto princesa... — soltó Ranma para mirar a la joven.
Ella estaba ahí, quieta y en silencio entre sus brazos. Sentía nuevamente la imperiosa necesidad de suspirar, se avergonzaba de sí mismo. En que minuto se había enamorado como un quinceañero inexperto que no paraba de suspirar debido a un malestar en su pecho y estomago. Levanto la cabeza de la joven tomando su barbilla para mirarla detenidamente, necesitaba admirar la belleza inocente y prohibida de esa muchacha de hermosos ojos avellana. Definitivamente aquella mujer lo abrumaba con su belleza, la diosa Venus era un adefesio al lado de esa deslumbrante estrella entre sus brazos.
—¿tienes miedo? — cuestiono Akane viendo la expresión perdida del joven.
—No, es solo que quiero que este momento no se termine jamás— respondió acariciando una de las mejillas de chica con suavidad.
Rodeo con los brazos el cuello del muchacho, lo sintió relajarse y eso le dio confianza para asaltar sus labios, esta vez ella había iniciado aquel juego de lenguas que ya no era para nada como el anterior.
Pudo sentir la salvaje lengua de la chica arremeter contra la suya, no se dejaría ganar aquella batalla así que la siguió con vehemencia. Su cuerpo comenzaba a sentir un explicable ardor que conocía perfectamente bien, se separo un segundo de la joven para respirar y luego volver a saciar su hambre de aquella deliciosa boca.
No supo en qué momento el chico la había llevado a un rincón de la habitación, pero podía sentirse acorralada entre la pared y su cuerpo. Lentamente pudo sentir la traviesa mano del joven comenzar a tocar la parte trasera de su muslo, el se encaminaba lentamente hacia arriba recorriendo su cuerpo, palpando su piel bajo la seda de su pijama. Provocando un inesperado fuego en su bajo vientre, el calor del cuarto cada vez aumentaba más y comenzaba a sentirse aturdida.
Poso su mano en el trasero de la joven descaradamente, arrebatándole a la chica un suave gemido que le pareció extremadamente excitante. Aquello había sido como un incentivo a tocar más, pero a su vez noto que Akane no se quedaba atrás tocando su bien trabajado torso bajo su camisa.
Vio a Ranma sonreír picaramente y alejarse un poco de ella para despojarse de aquella odiosa prenda que no le permitía seguir tocando aquel perfecto torso. Suspiro extasiada por la intensa mirada del azabache, para luego acercarse y poner un beso en su clavícula. Se sentía hambrienta de su piel, adoraba poder recorrer con ambas manos los pectorales del muchacho.
Miro descaradamente a la pequeña mujer frente a él, desde el día en que la conoció se sentía completamente atrapado en una especie de hechizo. Respiro profundo para tocar con ambas manos la cadera de la joven y separarla un poco de su cuerpo, para observar sus delicadas y tímidas curvas, esa esencia tan pura que despedía la chica lo aturdía y lo hacía dudar de sus actos. Sabía que quizás no era el primero en su vida, pero no se imaginaba a ese ser delicado y frágil siendo tomado de esa forma, trago saliva nervioso por la mirada seductora de la chica de cabellos azulados. No temía de ella, pero si de él. Ya había estado con otras mujeres antes pero ninguna tan delicada y única como ella.
Se sentía desnuda ante aquella mirada azulada recorriendo su cuerpo, sabía que llevaba su pijama puesta, pero le parecía no llevar nada ante los ojos de ese hombre. Sin pensarlo demasiado se apodero de golpe de sus labios, no quería retractarse de disfrutar del momento o alargar demasiado la espera y empezar a dudar de su decisión.
Se dejo llevar por aquella llama dentro de él, sabía que ya no podía más con su autocontrol. Levanto a la chica con un solo movimiento y se dirigió hasta la cama, se sentó en esta y entonces la bajo frente a él. Seguía divagando en su mente si ir al cielo con esa mujer o alargar su agonía, la deseaba con locura pero no quería dejarse llevar por la pasión y el deseo aun. Soltó los labios de la joven para bajar a su dulce cuello, anhelante saboreo con suma vehemencia la zona dando ligeros besos en la superficie, mientras saboreaba su suave y exquisita piel, aquella mujer era un deleite para su paladar.
La timida joven trato de cubrir su boca para no liberar un pequeño gemido que deseaba escapar de sus labios, pero inmediatamente Ranma la detuvo mirándola con reproche.
—Quiero escucharte— pidió roncamente con su mirada ennegrecida por la pasión que lo corroía por dentro.
Akane afirmo con su cabeza tratando de evitar aquella intensa mirada repleta de deseo, en ese instante el muchacho la abrazo acercándola hasta él. En ese minuto le tomo el peso a sus actos, algo sobresaliente de la entrepierna del muchacho toco uno de sus muslos, llenándola de dudas y sentimientos desconocidos. Trago en seco al percibir el deseo del azabache.
Ya no podía controlarse más pese a que hacía todo el uso de su razón en hacerlo, se estaba matando a sí mismo. Entonces lo decidió, abrió su boca para no lamentar sus actos luego.
—¿me dejaras tenerte? — pronuncio roncamente el muchacho de ojos azules con la mirada nublada por el deseo.
—sí — respondió Akane temblando.
Al escuchar aquella respuesta no dudo un segundo más, velozmente se levanto y empujo a la joven contra la suave cama. Se deleito con aquella expresión de la muchacha, comenzaba a sentirse como un depredador arrinconando a su presa. Vio con molestia aquel camisón de seda que usaba la chica.
Pudo sentir la intimidante mirada de Ranma sobre sí y entonces de un solo movimiento se vio completamente desnuda, había quitado con suma habilidad su camisón de pijama en menos de un abrir y cerrar de ojos. No llevaba nada más que su ropa interior en ese instante, suspiro al sentir como el chico se ubicaba sobre ella, no la aplastaba pero desde aquella posición podía sentir claramente la calidez de su cuerpo.
Sin pensarlo dos veces, tomo sin piedad uno de sus firmes y túrgidos pechos rebosantes de suavidad, pudo sentir como sé erguía su seno bajo la palma de su mano, que acariciaba la zona con posesión.
Dio un gemido que hizo eco en aquella oscura habitación al sentir al chico tomar uno de sus pechos, avergonzada mordió su labio inferior viendo la mirada complacida del joven modelo que se sentía en el paraíso junto a su dama de cristal.
Tocaba su piel recorriendo con una mano cada fibra de su cuerpo con la yema de sus dedos, mientras que con la otra se encargaba de darle placer a su delicada princesa. Aburrido de tocar su seno sobre aquella molesta prenda, la arranco con ambas manos dejando a una impactada Akane bajo su cuerpo.
—Te compraré otro... —soltó el muchacho— lo odio, por interponerse entre nosotros.
Aquello la hizo sonrojar enormemente, suspiro para luego besar al joven con locura liberando una pasión contenida.
Se alejo de su boca ante la queja de la peli azul para observar sus turgentes y bien formados pechos, en realidad aquella mujer era una diosa. Se acerco lentamente con su boca para reclamar uno de sus senos y devorarlo con deseo. Escucho a la chica gemir levemente y de reojo pudo verla mordiendo su labio inferior para contener sus gemidos.
—Que tramposa— pronuncio guturalmente antes de acercarse a los labios de la chica para reclamarlos.
Mientras Ranma le besaba pudo sentir como este se encargaba de destrozar sus bragas con ambas manos, rasgándolas en pedazos. Rió ante la manera tan poco convencional del joven en su labor de quitarle la ropa.
—¿de qué te ríes? — pregunto Ranma con curiosidad, mientras se alejaba para quitarse la parte inferior de sus ropas interiores.
—Hiciste tira mi ropa interior— respondió mientras respiraba agitadamente.
—Eso es lo de menos princesa— advirtió sonriendo para ubicarse entre las piernas de la joven.
Desde esa posición podía ver claramente la virilidad del azabache, trago saliva y miro el techo. Aquello había sido demasiado quizás para ella, era un hombre bien dotado como lo imagino, sabía que si observaba mucho aquella zona del chico comenzaría a alardear de sus dotes sintiéndose orgulloso.
Suspiro para hablar antes de continuar, necesitaba estar seguro que era correcto o Luego no habría vuelta atrás.
—¿estás segura? — cuestiono el oji azul preocupado.
Pudo observar nuevamente esa dulce mirada azulada sin aquella niebla de deseo, acaricio descaradamente la espalda del chico con completa suavidad desde aquella posición bajo su cuerpo, observo con detenimiento la mirada seria de Ranma. Lucia agitado mientras esperaba una respuesta a su pregunta, parecía esforzarse demasiado en eso y aquello la enternecio.
—Akane, si quieres huir... hazlo ya — sugirió Ranma con tono serio.— después de esto ya no hay vuelta atrás—respiraba agitado mientras esperaba una respuesta con todo el autocontrol restante que guardo.—Me estoy volviendo loco—admitió dando una bocanada de aire.
—hazlo... —respondió Akane para cerrar los ojos y entregarse completamente a aquel hombre.
—Akane, abre los ojos— pidió el azabache seriamente.—Akane mírame—exigió para ver como la chica obedecía.—Quiero que me veas a los ojos, cuando te haga mía—sonrió para tomar una de sus manos y entrelazar sus dedos con los de la chica.
Sostuvo la mirada en los ojos color avellana de la joven viendo que obedecía a sus indicaciones y luego con un brusco movimiento ingreso completamente dentro del interior de la muchacha con su dotado miembro. La chica dio un sonoro gemido que lo aturdió por unos segundos y entonces la sintió tentarse bajo su cuerpo, se asusto enormemente al notar un detalle abrumador que lo detuvo de golpe. Abrió sus ojos y entonces pudo ver una pequeña lagrima surcar su mejilla, se sintió el peor de los hombres existentes por unos segundos.
Cerró los ojos fuertemente y apretó sus dientes con fuerza para no dejar salir aquel gemido que deseaba salir por sus labios nuevamente. Se sentía completamente llena por dentro, podía sentir el miembro del joven palpitar dentro suyo y se extraño de que el muchacho no arremetiera de nuevo contra su intimidad por unos segundos.
Ignoro completamente su deseo de arremeter fuertemente contra ella, en su lugar comenzó a moverse despacio dentro de la pequeña y dulce joven de cabellos azules, para que se acoplara con su cuerpo. Respiraba profundo tratando de controlar sus impulsos animales completamente para hacer despacio su labor.
Lentamente lo sentía acelerar el ritmo, mientras su interior comenzaba a amoldarse al muchacho, al principio lo sintió como una navaja que la partía en dos, pero con el tiempo comenzó a sentirse bastante placentero, tanto que sus caderas empezaban a moverse por si solas en busca de más. Trataba de acallar con su labio inferior la mayor parte de los gemidos pero con el tiempo eso ya no le importo, en cuanto escucho al chico jadear sobre ella sin reproche alguno.
Aquella sensación se estaba haciendo abrumadora, olvido por completo su autocontrol en cuanto la sintió gemir más fuerte, empezó a penetrarla desesperadamente, quería fundirse con ella en el éxtasis máximo de placer.
Su cuerpo estaba sintiendo como pequeñas descargas eléctricas cada vez que entraba y salía de ella. Expulso todo el aire de sus pulmones antes de aferrarse a la espalda de Ranma como un acto reflejo ante la oleada de placer que la inundaba, podía sentir perfectamente el torso sudoroso del muchacho contra sus pechos haciéndola estremecer ante la exquisita sensación.
Cada vez era más difícil contenerse, podía sentir los firmes pechos de la joven contra su torso mientras escuchaba cada gemido como si se tratase de una canción, se detuvo por un segundo para aferrarse a la cadera de la joven con determinación y una fuerza tal que marcaba la piel de la joven. Trago saliva debido a su ansiedad, tomo una bocanada de aire y se estrello dentro de la intimidad de la muchacha provocando que la chica enterrase con fuerza sus uñas en su espalda.
En un segundo se sintió desfallecer completamente ante el vaivén desesperado que se había producido entre ambos, temblaba con cada arremetida del salvaje muchacho. Sentía en su cuerpo una extraña sensación de liberación aproximarse. No quería que parara, deseaba que no se detuviese jamás en aquel acto, estaba enloqueciendo por el deseo.
—Te amo Ranma... — pronuncio con la voz llena de deseo— no te contengas.
Aquellas palabras habían sido ordenes para él, aplico más fuerza en el acto haciendo la penetración más brutal y profunda. Ahogo un sonoro jadeo en los labios de la joven con desesperación.
Quería sollozar debido al nuevo ritmo que había tomado el joven , estaba atrapada entre las oleadas de placer, el dolor y el éxtasis en que su cuerpo se estaba sometiendo. Dio un leve grito llegando a su límite, había alcanzado el clímax del acto sexual.
En cuanto la sintió irse acelero sus arremetidas contra la joven para seguirla tratando de acortar el inaguantable momento, dio un sonoro suspiro y sintió como llenaba completamente la intimidad de la joven. Se dejo caer suavemente sobre el cuerpo muchacha sin llegar a aplastarla. Pudo ver a la chica cubrirse con las sabanas e imito sus movimientos y se cubrió igualmente bajo aquella seda blanca.
Sonrió al ver al joven imitar su acción, ante esto el azabache tomo su mano con fuerza y entonces lo vio romper el silencio que inundaba la habitación.
—¿por qué no me dijiste? — pregunto sonriendo el oji azul viéndola con intensidad.
—¿qué cosa? — cuestiono sin entender la chica de cabellos azulados preocupada.
—Que yo soy el primero... — respondió sintiéndose culpable por haber actuado con brusquedad inicial.
—Si te lo decía ibas a tener miedo— pronunció despacio en la complicidad de la noche, mientras observaba directamente los azulados ojos de Ranma.
—Siempre eres más importante tu que yo en mi mente— informo Ranma sonriendo.—No tenía miedo de esto —suspiro.—Tengo miedo de mi mismo, temo arruinar esto—agrego mientras acariciaba suavemente la mejilla de la muchacha de cabellos azulados.
—Gracias—suspiro Akane para cerrar sus ojos.
La vio dormir pese a su cansancio, puso su codo contra el colchón mientras que con su mano apoyaba su cabeza para mirar cómodamente a la muchacha. Quería recordar cada momento de aquel día, observaba atentamente el pecho de la joven mientras respiraba. Dormía tan plácidamente que parecía un ángel.
-o-
Despertó de salto al sentir su celular sonar en la cómoda de su cuarto, tomo el teléfono con pocas ganas y lo apago, volteo inmediatamente hacia el lado opuesto al mueble para encontrarse con la joven durmiendo. La vio sonreír entre sueños y no pudo evitar disfrutar de aquella perspectiva que le entregaba la muchacha.
—Duerme en mis brazos para siempre... —susurro despacio el joven para acariciar sus azulados cabellos.
Feliz se levanto de golpe de la cama, tenía que hacer algo especial por su pequeña estrella. Bajo las escaleras velozmente hasta la cocina, preparo algunas frutas, unas tostadas y jugo antes de llegar nuevamente al cuarto. Puso la bandeja en la mesita del balcón y luego se dispuso a volver a la cama, pero en cuanto hizo el intento de acostarse pudo ver a la joven abrir los ojos.
—Buenos días— saludo la muchacha mientras sonreía acostada.
—Buenos días— pronuncio sonriendo para acercarse hasta ella y darle un suave beso en la mejilla.
—¿qué hora es? —agrego mientras se reincorporaba en la cama para sentarse.
Se aproximo hasta el teléfono en la cómoda y entonces le respondió.
—Son las diez y media— respondió viendo a la chica levantarse cubriéndose con la sabana de seda en dirección al baño— ¿pasa algo?
—Tengo que hacer a las una de la tarde— soltó incomoda— ¿me acercas mi bolso? por favor.
—¿qué cosa es tan importante para que no pases la tarde conmigo? —cuestiono Ranma tomando el bolso de la muchacha para acercárselo.
—Tengo compromisos— resolvió tratando de evitar el tema—"no puedo molestarlo con mis visitas al médico."—pensó tristemente.
—Bueno al menos dime donde para irte a dejar—sugirió cruzándose de brazos mientras se apoyaba en el umbral de la puerta para ver a la chica vestirse con curiosidad.
—No es necesario Ranma, gracias—termino de decir para observar la acechante mirada del joven— puedes dejar de mirarme así—pidió sintiéndose nuevamente desnuda a pesar que ya se había puesto un vestido. que la protegía de su desnudez.
—No puedo... —pronuncio acercándose para abrazar a la chica posesivamente— no puedo dejar de verte—suspiro— además no tiene nada de malo, ahora eres mía— agrego haciendo énfasis en sus últimas dos palabras.
Sintió escalofríos al recordar la noche anterior, entonces decidió cambiar el tema abruptamente al sentir un imperioso olor a pan tostado.
—¿y el desayuno? — pregunto Akane mirando con reproche al azabache.
—Está a su disposición en la terraza, mi dama— respondió con galantería el chico para darle otra descarada mirada.—Aunque yo preferiría desayunar otra cosa—comento con una inquisitiva sonrisa en el rostro.
—Bájate de tu nube galán— bromeo la chica de cabellos azulados mientras caminaba hacía la terraza siendo seguida por un resignado oji azul.
Se estiro para acariciar la mejilla de la muchacha a su lado. —Ni siquiera puedo estar un segundo sin ti—confeso sintiéndose avergonzado de sí mismo.
—¿Qué podríamos hacer? —dijo Akane pensativa.—¿nos mudamos a vivir juntos? Podríamos hacer muchas cosas juntos, estaríamos juntos todo el tiempo, haremos panoramas juntos y prepararíamos la comida juntos.
—Tengo una idea mucho mejor—agrego Ranma.
—¿Qué idea? —pregunto la peli azul con interés.
—¿Casémonos? —sugirió con seriedad.
Aquella pregunta la dejo completamente en blanco, parecía haber escuchado algo creado por su imaginación.
—¡¿Qué?! —exclamo Akane sin procesar bien la información.
—De todas maneras nos casaremos algún día ¿verdad? —cuestiono el muchacho con una enorme y segura sonrisa.
Comenzó a reír un poco debido a los nervios que empezaban a jugarle en contra, a lo que Ranma le miraba con una sonrisa.
—¿Es enserio? —se atrevió a preguntar un poco más calmada y levantándose de la silla.
—¿Quieres casarte conmigo? —pregunto Ranma directamente y con suma determinación.
Expectante por una respuesta, miro a la muchacha frente a él tomar un poco de aire y sonreír nerviosa. Sus ojos brillaban debido a la emoción del momento, producto de su inesperada pregunta.
—Sí—afirmo con su cabeza y con sus palabras.—Sí, sí, sí—reitero alegremente para lanzarse a los brazos del azabache.—Podría decirlo para siempre... —comento alegre abrazando a Ranma.
—Ahora dime que estas pensando—exigió saber interesado.
—Mi mente no puede procesar nada, estoy muy, muy feliz—dijo Akane con alegría.
—¿no tienes alguna duda? —pregunto Ranma intentado ver a través de los ojos de la joven.
—No, puedo ver claramente lo que piensas cuando miro tu cara... —comento la peli azul sin perder la sonrisa de su cara.—Me siento como si dejará un acuario para irme al océano... ¿Tienes alguna duda tu?
—No—respondió el muchacho negando con su cabeza.
—¿Alguna condición? —interrogo la muchacha mirando al joven con seriedad.
—No, y no tengo miedo de ser lo suficientemente bueno para ti, porque siempre mejoraré para ser digno de estar a tu lado... tú me haces sentir seguro de mi mismo—pronuncio Ranma melosamente para besar a la muchacha en la frente.—Te amo mucho, no quiero pasar mi vida con nadie más que tú.
—Ni te atrevas a cambiarme—advirtió Akane seriamente.
—Haremos juntos todo lo que soñamos... —dijo Ranma completamente hipnotizado por la mirada de la muchacha.
—Nunca vamos a decaer, no seremos como las parejas de hoy en día—añadió la peli azul con emoción.
—Siempre te amaré, cada día más... —agrego el joven modelo completamente enamorado.
—Siempre te amaré... cada día más—repitió Akane mirando al muchacho sonreír.
—Soy muy afortunado de haberte encontrado, te amo tanto mi princesa... —termino de decir para darle un posesivo beso a la muchacha.
Se separo sin muchas ganas del muchacho para mirar su desayuno y recordar su hora con el médico, rápidamente le hizo un gesto al joven sobre la comida y riendo comenzó a desayunar, para empezar el día con energía.
Continuara...
Hola gente hermosa!
Esta vez por favor necesito sus opiniones, me costo mucho escribir este capitulo... ahora me iré a bañar en agua bendita (ya chao xD) hahahaha, cuentenme su opinión, a lo mejor los perturbe mucho, no sé, es mi primer lemon y necesito pulir cosas. Bueno hoy le cambie la categoria al Fic... así que espero hayan disfrutado el capitulo de hoy (L).
Entrando a detalles del fic, sobre la públicacion de este al final será los días Sabado... la decisión fue tomada por ustedes democraticamente. Y la opción más repetida fue el Sabado, así que actualizaré ese día. c:
Respondo los reviews:
litapaz: hola amiga ! jkhakjahjka que me hiciste reir con el comentario del Oliver, gracias por comentar y la idea era esa, de hacerlos creer que todo había sido un sueño~ c: bueno espero que te encuentres super bien, un abrazote y saludos~ !
deliza22: Hola querida amiga, Me alegro que te haya gustado el capitulo anterior y bueno la idea del cap era precisamente hacerles creer que todo era un sueño, hahahaha y funciono bastante bien, gracias por comentar como siempre y espero que estes bien amiga, un abrazo enorme y saludos~ ! =)
Saekodachi47: Amiga de mi corazón, gracias por comentar y leer como siempre, te diré que personalmente me encanta hacer sufrir a Ranma... porque del manga que me fastidia como es tan menso xD! pero igual lo quiero. y pucha que lata lo de tu celu, yo siempre respaldo todo :c costumbre y lo que no google hace su trabajo cuando sincronizo el celular xd, espero que hayas podido recuperar algo que sea, en fin. Un abrazo enorme amiga, espero que estes bien y saludos~ :D!
Esmeralda Saotom: Hola amiga c:! No los abandonaré aun, hahahaha un día quedaré sin imaginación :c o tiempo así que seguramente desapareceré por un tiempo, esperemos que no pasé, pero de momento nope, bueno espero que disfrutaras el capitulo, muchas gracias por tu comentario y espero que estes super, un abrazote enorme y saludos~ :D!
Amy Saotome Tendo: hola, gracias por comentar y tu voz fue tomada en cuenta (l) thx por tu opinion, un abrazo y saludos~!
Muchas gracias a todos por leer, un abrazo enorme para todos~
Hasta la proxima semana :D!
