CAPÍTULO 10: El amor de un pequeño príncipe
Emma escuchó el clic de la puerta, maldición.
"Mira, nadie la va a encerrar. No ha hecho nada, bueno, no en mucho tiempo. No es legal, no tenemos nada con lo que presentar cargos."
"¿Qué tal con dar la orden de masacrar aldeanos inocentes?" Charming gruñó.
Emma le mantuvo a raya.
"Eso ni siquiera fue en este mundo. Aquí es Regina, la alcaldesa. No la vais a encerrar."
Mary Margaret cambió su peso de un pie a otro, "Emma, tú no la conoces como nosotros lo hacemos…"
Emma levantó su mano, "No. Esa es mi respuesta. Ahora marchaos de su casa. Os llamaré más tarde."
Les medio empujó hasta la entrada para así poder cerrar la puerta con llave.
Se apoyó contra la madera, esto iba a ser mucho más duro de lo que había pensado. Aunque Mary Margaret estaba claramente preocupada por Regina, no estaba de su lado.
Emma observó al pequeño Henry llamando a la puerta de su madre, sus nudillos volviéndose rojos.
Emma cogió su mano antes de que volviera a llamar.
"Chico déjame que hable con ella, tú ve a preparar la comida y te lo haré saber cuando ella esté preparada, ¿vale?"
Emma le apartó el pelo de sus ojos. Éste asintió, "Asegúrate de que está bien" su pequeña voz temblaba, "Esto es culpa mía."
Antes de que Emma pudiera detenerle se había ido.
Miró de nuevo a la puerta.
"Regina ábreme, ambas sabemos que puedo forzar la cerradura."
Nada.
Emma sacó su cartera y cogió sus ganzúas.
No la llevó mucho tiempo al ser una cerradura interior. Se abrió con un pop.
Regina estaba sentada en el suelo contra la cama. Sin moverse.
Emma se arrodilló en el suelo, colocando sus manos a los lados de las piernas de Regina.
"Hey, no te vamos a encerrar, no has hecho nada. No ante las normas de este mundo de todas formas."
Regina no se movió.
"Maté a Graham Emma…" No la miraría, Emma bien podría saberlo.
Emma se congeló y apartó sus manos.
"Fue demasiado fácil, estaba tan asustada y enfadada y simplemente aplasté su corazón…"
Emma se sentó completamente.
"Regina si todo lo que tuviera que hacer es apretar el corazón de alguien sin mirarle y con ira, hubiera asesinado a bastante personas yo misma… empezando por el padre de Henry."
Regina se abrazó a sí misma.
Emma acercó su brazo de nuevo.
"Es terrible, pero eso fue hace mucho tiempo. No excusa lo que hiciste pero… es diferente y lo entiendo."
"Así que vamos a llevarte a la cama, comamos esta comida increíble que Henry ha hecho para ti, y continuemos desde ahí. Necesitas comer."
Cuando Regina no dio ninguna indicación de respuesta, Emma deslizó sus brazos, uno detrás de la espalda de Regina y otro bajo sus piernas y la levantó y llevó hasta la cama.
Henry subió las escaleras con una bandeja y tres cuencos.
"Se está enfriando, pero creo que todavía está bien." Le pasó un cuenco a Regina.
Ella tragó, "Seguro que está muy rico."
Henry convenció a Regina para dejarle traer su tele y así ver una película. Ninguna de las adultas prestó atención realmente pero relajó a Henry. Hacia el final de la peli él estaba bostezando. Las manos de sus madres se tocaron cuando fueron a rozar su hombro.
Se miraron mutuamente. Después de vuelta a Henry.
Fue Regina la primera que habló.
"Cariño, ve a prepararte para la cama. Emma tendrá que arroparte, mi dolor está empeorando."
Henry asintió soñolientamente. Llegó a la puerta, luego dio media vuelta y regresó.
Abrazando a Regina dijo, "Buenas noches mamá."
Ella se relajó en el abrazo, "Buenas noches mi pequeño príncipe."
