Vida Cotidiana.

Se podría decir que de su grupo, Sonata no era la más brillante, sin embargo a veces llegaba a tener reflexiones interesantes.

Como el hecho de que Adagio, Aria y ella siempre habían estado juntas, no recordaba a otros seres como ellas, había en los mares de Equestria criaturas como los "Seaponies" que tenían su propio reino y otros monstruos como Krakens y Serpientes Marinas, pero al parecer ellas eran las únicas tres de su especie.

Eran hermanas eso era obvio, aunque a veces sentía que era como si fueran un solo ser que se había dividido en tres.

Tales eran sus pensamientos, aunque también pensaba a veces cual sería el sabor de las nubes y porque los tacos eran tan deliciosos.

Tarareaba una canción, eso era lo más cercano que podía hacer desde que ella y sus hermanas perdieran su don musical.

Al llegar a su hogar se dio un baño en la bañera, le gustaba sumergirse del todo, gracias a su respiración anfibia y relajarse en el agua caliente.

Luego se vistió con las mismas ropas que uso en aquella ocasión en que fueron a esa escuela para robar la magia según los planes de Adagio; quien diría que todo les saldría tan mal. Pero dejando de lado la pérdida de su poder, a ella le había divertido ir a la escuela.

-Si tan solo las cosas hubieran sido diferentes -pensaba a veces.

Se puso a ver la televisión un rato, para su fortuna encontró algo divertido que ver, en ese momento transmitían un capítulo de los "Power Humans" (una versión de ese universo de los Power Ponies).

Terminado el programa, se dispuso a preparar la cena, de las tres sirenas ella era la que mejor cocinaba, hizo macarrones con queso y una ensalada con champiñones.

Como era costumbre, Aria fue la siguiente en llegar y después de un rato Adagio; comieron animadamente y charlaron sobre el día de cada una.

En un momento dado de la conversación, Adagio toco un tema inquietante:

-Ustedes también lo sintieron ¿no?, otra vez se abre una brecha entre estos mundos.

-Si fue algo extraño, aunque solo duro unas horas -respondió Aria.

Sonata solo asintió en respuesta.

-Parece ser que este mundo se vuelve más como Equestria -dijo mientras le daba un trago al agua mineral de su vaso -, ¿Y saben que es lo más curioso de todo esto?

-Que poco o nada me importa realmente -respondió Adagio a su propia pregunta.

Lo mismo digo -secundo Aria.

-Yep -agrego Sonata.

-Ya tuvimos suficiente con que héroes vengan y nos destierren a otro mundo, o peor que nos hayan quitado nuestro preciado canto -dijo con fastidio Adagio.

-Esta vez, pase lo que pase, nos mantendremos al margen, siempre y cuando no nos perjudique -sentenció Adagio.

Sus hermanas asintieron.

-Saben, no lo digo mucho, pero las quiero desgraciadas -dijo la sirena líder recargándose en su silla.

-Y nosotras a ti loca megalomana -respondió Aria.

Sonata rió primero y luego las otras la acompañaron.

Aunque no se notó al principio, el Poder de la Armonía de las Rainbooms había purificado algo en ellas, su ambición y hambre de poder se fueron y no es que ahora predicaran "la paz y el amor", pero ahora veían su vida de otro modo y después de todo el mundo humano no estaba del todo mal, tenía cosas "divertidas" e interesantes.


Una de las mejores noticias que Twilight Sparkle pudo recibir después de haber regresado de una aparente muerte, fue que su hermano mayor Shining Armor y la ahora directora de la Preparatoria de Cristal Cadence, formalizaran su relación, era obvio que ya desde hacía un tiempo había algo entre ellos.

Aunque durante el tiempo que Twilight estuvo fuera de su mundo, Cadence mostró lo mucho que le importaba, pues siempre la consideró como la hermana menor que nunca tuvo y mostró apoyo y consuelo a su familia cuando más lo necesitaban, en aquellos momentos tan difíciles tras los fatídicos eventos de "Los Juegos de la Amistad".

Todo eso no hizo más que reforzar el vínculo entre Shining Armor y Cadence, sin duda una boda se veía venir en el futuro.

Tales pensamientos hacían gritar de emoción a Twilight como quinceañera alocada.

Y en el tiempo que llevaba practicando con su magia había perfeccionado la habilidad de la teletransportación, en su caso se podría decir que tenía un talento nato para ello. Pues la primera vez que lo hizo en aquella zona solitaria del parque donde acostumbraba ir, no tuvo ningún percance y se teletransporto de una banca a otra exitosamente.

También práctico algo del arte de la transmutación al convertir manzanas en naranjas y viceversa, así como en lanzar rayos de energía concentrada para derribar latas vacías o botellas de plástico.

En cuanto a su vida escolar las cosas seguían su curso normal, convivía con sus nuevas amigas y gracias a su gran inteligencia salia bien en sus estudios, incluso llegaba a asesorar a sus compañeras cuando lo necesitaban, también llego a armar un dron como una especie de pequeño proyecto de ciencias, tenía una videocámara incluida para tomar fotos o hacer vídeos, según se le necesitara.

A veces ayudaba a Fluttershy con las mascotas de la escuela, disfrutaba de las competencias de Rainbow Dash, modelaba algún vestido de Rarity que después amablemente le llegaba a regalar o también ella y el resto de sus amigas iban a veces a comer al restaurante donde trabajaba Pinkie Pie, o incluso ayudar a Applejack con la cosecha de su huerta de manzanas, eso último resulto muy agotador pero valía la pena el esfuerzo.

De hecho en agradecimiento Applejack le envío un barril con manzanas para su familia, al igual que con el resto de sus amigas y prometió hacerles un buen descuento en la sidra que producirían en su próxima venta.

Sin duda la vida no podía ser mejor para todas ellas.

Incluso la "intensidad" de sus sueños había amainado, pero el conocimiento seguía fluyendo en su mente, de eso no había duda.

Y también llego el momento en que se decidió a contarles a sus amigas sobre su poder y el como el haber quedado atrapada y ser devorada por esa bola de energía, producida por aquel artefacto de su invención, la había cambiado.

Aunque no les contó sobre sus sueños, sentía que aquello era algo muy personal, un conocimiento secreto que solo a su tiempo podría ser revelado.

Ellas se sorprendieron mucho ante la revelación del poder mágico de Twilight, aunque en cierto modo lo intuían o mejor dicho lo sentían, debido a su conexión al poder de los "Elementos de la Armonía".

Sunset Shimmer no se había equivocado en sus reflexiones sobre el regreso tan milagroso de la Twilight del mundo humano, algo sin duda había cambiado en la chica morada, un "despertar de la magia", había sucedido en ella y como luego lo verían en el futuro las Portadoras de los Elementos, esto solo era el principio de algo más grande, pero sea lo que fuera, los retos que tuvieran que enfrentar o los males que tendrían que combatir, lo harían todas juntas.


Los shows de magia que "La Gran y Poderosa Trixie" realizaba ahora, eran verdaderamente espectaculares y con justa razón pues ahora usaba verdadera magia en sus trucos e ilusiones.

Hacía desde el clásico truco de sacar un conejo del sombrero, pasando por el adivinar, ¿qué carta escogiste?, a cosas más complicadas como partir a una persona por la mitad en una caja, siendo esto último solo una poderosa ilusión mágica o el peligroso escape de una prisión acuática, mientras estaba encadenada y con una camisa de fuerza.

Al final de sus shows, ofrecía un espectáculo de fuegos artificiales en los que al combinarlos con su magia le daba toda clase de formas, ya fuera una parvada, montones de hermosas mariposas de mil colores, centenares de pequeñas estrellas que luego formaban diversas constelaciones o incluso hacía aparecer las formas de criaturas legendarias como dragones, grifos, unicornios, centauros, minotauros, etc.

Con grandes aplausos y ovaciones era despedida por su público, eso sin mencionar que el dinero que recibía por su espectáculo había aumentado considerablemente. Una parte del cual usaba para mejorar o agregar más equipo para sus actos mágicos y la otra parte lo usaba en lo que ella deseara.

Pero a pesar de los aplausos y el dinero, Trixie Lulamoon sentía que algo le faltaba, una especie de llamado dentro de su ser que le provocaba que en algunas noches saliera por la ciudad de Ponyville, en su forma de "Shooting Star Trixie".

Saltaba de tejado en tejado o de un edificio a otro gracias a la mejora en sus habilidades físicas que también le proporcionaba su transformación.

Ni siquiera entendía porque salía a "patrullar", su ciudad tenía un indice de criminalidad muy bajo, podría decirse que Ponyville era algo aburrido, si de "buscar acción" se trataba, lo que más había era un pleito entre borrachos, algún conductor imprudente que se pasaba un alto a toda velocidad o aquel tipo que se estacionaba donde no debía y su auto era remolcado.

Ya de por si era muy raro ver un robo y ni se diga un crimen mayor.

Pero aún así, ahí estaba Trixie haciendo su vigilancia nocturna de pie sobre la cornisa de un edificio y con su capa ondeando al viento.

-Tengo que admitirlo, Trixie se ve genial en esta pose -acto seguido saco su celular y se sacó una foto guardándola solo para ella.

Después de un rato decidió volver a casa, ya casi era la medianoche y aunque siempre se aseguraba de crear una compleja ilusión que hacía parecer que ella estaba dormida en su cuarto, incluso si alguien la tocaba podía sentirla con todo y su respiración, para así no alarmar a sus padres.

Pues aún seguía siendo una chica que iba a la Preparatoria y necesitaba descansar algo para el siguiente día.

Con cuidado de no hacer mucho ruido al entrar por la ventana de su habitación y usando un poco de la teletransportación en la que había estado trabajando últimamente, logro entrar a su cuarto sin tanto lío, después quito la ilusión de su cama, se desestransformo y luego cayó rendida del cansancio.

A la mañana siguiente se despertó con mucha hambre y una sed que le quemaba la garganta. El usar todo ese poder mágico consumía una buena cantidad de energía vital sin duda alguna.

Se había dormido sin cambiarse, aunque no le tomo mucha importancia a eso y desarrugo sus prendas con un poco de su magia, para luego peinarse y darse un retoque.

Después de eso bajo a desayunar, se preparo huevos revueltos con salchichas y los acompaño con pan tostado y jugo de naranja, no sin antes beberse un buen vaso con agua.

Sus padres se dedicaban al teatro, en cierto modo le habían heredado parte de sus dotes para el espectáculo, por así decirlo y estaban muy orgullosos por lo bien que le estaba yendo a su hija, en el arte de los trucos e ilusiones mágicas.

Al terminar su desayuno se despidió de sus padres con un abrazo y abordo el autobús escolar, aunque de repente se puso a pensar en lo bien que estaba todo y la paz que reinaba en su mundo, era precisamente toda esa calma, como si de algún modo presintiera que todo este bienestar estaba en peligro, como si una amenaza comenzara a acercarse.

Y aunque pronto abandonó esos pensamientos angustiantes, a su tiempo vería la razón de estos.


Sin más que decir espero que disfrute este capítulo, hasta pronto amigos y lectores.