Con alegría les traigo el noveno capítulo de nuestra historia, En puntillas.
Jamás lo había dicho por lo obvio, pero ya lo saben que Naruto ni sus personajes me pertenece, esta historia, sin embargo, sí.
Sin más que acotar los invito a que lean este capi y espero que lo disfruten.
En puntillas
Noveno capítulo
"Siempre has sido tú"
Los ojos de Sasuke estaban enchufados a la pantalla del televisor, al igual que los de Sai, que se sentaba a su lado. Ambos golpeaban sin piedad el mando de la consola de videojuegos mientras intentaban, a como diera lugar, meter goles en la arquería contraría. Neji ocupaba el mueble contiguo al sillón en el que jugaban sus amigos, celebrando los puntos que marcaban tanto el uno como el otro, dando tiempo a que se hiciera la hora para irse a la academia a dictar su clase vespertina. Por su parte, Hinata los observaba de soslayo a la par que dibujaba -estribada sobre el mesón de la cocina- un boceto para un vestido de baño que iba a confeccionar para su clase de Diseño Básico Bidimensional.
-¡Gooooooool! –Estalló, eufórico, Sai, haciendo un baile ridículo frente a las miradas burlonas de sus amigos- ¡7 a 5…! ¡Soy demasiado bueno en esto!
Sasuke torció el gesto.
-Eres bueno –rió Neji- pero jamás tan bueno como yo.
-Eso es verdad –concordó Sasuke, aunque lo hizo más que para apoyar a Neji, para salvar su honra; puesto que Sai era insoportable cuando le ganaba en algo- Tienes que admitir que el crack de los videojuegos es nuestro amigo Neji, aquí presente –Sasuke le palmeaba la espalda al aludido- todavía conserva el record de más juego ganados en la competencia del verano antepasado.
Los hombros de Sai se encogieron a manera de respuesta mientras caminaba en dirección a donde estaba su novia.
-No me importa porque al fin al cabo solo me interesa ser el mejor para una persona –Hinata alzó la vista después de escuchar la cercanía de las palabras de Sai. Él la tomó por la cintura, depositando un beso en el cuello de la chica, que se sonrojó en cuestión de segundos- ¿Verdad que para ti soy el mejor?
Hinata asintió al tiempo que el rubor de sus mejillas se acentuaba aún más. Sasuke y Neji hicieron una mueca de asco y este último soltó una advertencia:
-¡Quítales las manos de encima a mi prima!
La contestación de Sai fue una socarrona sonrisa.
-Intento trabajar –comentó Hinata, abochornada.
Hasta hace unos minutos estaba enojada con Sai por cancelar su cita a comer para quedarse a jugar con Sasuke, pero luego de que Neji intercediera a favor del pelinegro y le explicara que estaban haciendo una "intervención" (N/A: intervención es como le llaman a ayudar a un amigo a sobreponerse de alguna desilusión –normalmente- amorosa. Hace meses les tocó hacer una con Neji) para animar a Sasuke de su depresión, hasta llegó a sentirse orgullosa de que su novio fuera tan buen amigo.
Diferente a lo que pensaba Sasuke, Hinata estaba más que enterada de lo que él sentía por Sakura. Y no porque se lo dijeran Sai o Neji, sino porque ayer había hecho la limpieza del departamento y encontró lo que parecía ser la letra de una canción o un poema. Cuando la leyó, notó las semejanzas entre la protagonista de la historia y Sakura. ¡Y vamos! Antes de eso, también tenía sus sospechas.
El cantante había pasado las últimas 60 horas encerrado en su habitación. Después del incidente del teatro, Sasuke se había negado a ir hablar con Sakura, alegando "que ya todo estaba dicho". Para él era más que obvio que ella no lo quería y que hubiese deseado –tal y como lo manifestó en su momento- que ese beso nunca hubiera sucedido. Que era mejor que lo olvidara. Claro, como si él pudiera hacer desaparecer la sensación de sus labios sobre los de ella. Tal vez Sakura lograra ignorarlo y seguir como si nada, pero él no. Sasuke ya no podía más. Esa situación se había tornado insostenible. No podía seguir estando al filo de la navaja.
De todas las reacciones que pudo imaginar que tomaría la bailarina, ella reaccionó de la forma menos predecible: disculpándose ¿Por qué habría de pedirle disculpas cuando fue él quien la besó?
Sus amigos trataron de levantarle el ánimo. Sai casi lo obliga a ir hablar con ella. El artista –extrañamente- estaba de acuerdo con Neji en que si en un principio ella le había correspondido el beso, era porque también sentía cosas por él. Sasuke ignoró los argumentos de sus amigos, así como llevaba ignorando las llamadas y los mensajes de la bailarina. Después de todo, él tenía razón: Sakura siguió actuando como si nada hubiera sucedido.
El día siguiente al beso, Sasuke fue a buscarla al teatro para decirle lo que no le pudo decir esa noche en el baño: "Que estaba enamorado de ella", pero la encontró con ese chico británico, Paul, muy acarameladitos. Por supuesto que Sakura no lo vio y mejor así porque ya era suficiente de hacer el papel de bolsa con ella.
-¡El juego no ha terminado! –le recordó Sasuke a Sai, alzando el control para que lo viera.
-Por supuesto –celebró el pintor, alejándose de Hinata- me faltan por lo mínimo tres goles más.
-Creo que me perderé como acaba todo –se lamentó Neji como si de la final de la copa del mundo se tratase- ya debo irme al trabajo. Hoy es la demostración para los torneos de primavera –Fue por unas cosas a su habitación y al regresar se despidió- Nos vemos más tarde.
-Hasta luego –correspondió Sai con voz mecánica.
-Aja –fue todo lo atinó a comentar Sasuke que parecía abducido por el televisor.
-¿Vas a ir a la fiesta? –Preguntó Hinata antes de que su primo se marchara- quiero presentarte a alguien.
Las cejas del Hyuga se juntaron hasta casi tocarse.
-Mejor déjalo, Hinata.
-Pero lo prometiste –le recordó ella a manera de reproche.
Neji lanzó un suspiro de resignación. Desde que rompió con Karin, su prima se había trazado como objetivo ligarlo con otra chica. Ahora, hasta Sai estaba colaborando; ya que durante toda la mañana se la pasó hablando de una tal Sasame que quería que tratara. Conociendo de antemano el carácter persuasivo de la Hyuga aceptó a regañadientes:
-Vale, veré que puedo hacer.
Para ella eso no fue suficiente, tenía que arrancarle una promesa:
-¿Neji? –lo presionó Hinata.
-Está bien, ahí estaré –Neji abrió la puerta y antes de salir, gritó- ¡Envíame un mensaje con la dirección!
-Vale –sonrió su prima con ademán victorioso.
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Alrededor de dos horas después, los chicos seguían pegados al jueguito aun cuando Hinata les había advertido que de seguir así se le terminarían disparando las dioptrías. El pintor, como era de esperarse, había terminado ganando la partida anterior. Sasuke ganó la siguiente y la actual estaba muy reñida. El marcador registraba un empate a 5 en el momento que la Hyuga, que ya había perdido las esperanzas de pasar una tarde amena con su novio, los interrumpió:
-¡Sasuke! –El interpelado la miró de reojo- tienes una llamada.
-¿Quién? –quiso saber.
-Sakura –contestó en tono nervioso la chica, tapando con una mano la bocina del teléfono.
La expresión de Sasuke se ensombreció.
-Dile que no estoy.
-Ya le dije que estabas aquí…
El cantante frunció el rictus en señal de reprobación. Se quedó en silencio por un momento y finalmente resolvió:
-Dile que te equivocaste, que ya me fui, que…
-¿Qué le diga qué? –inquirió Hinata, enarcando una ceja. Gesto característico suyo cuando se molestaba.
Sasuke le lanzó una mirada cansina.
-Vale –bufó, tomando el teléfono a regañadientes. Se lo puso en la oreja, sosteniéndolo con su hombro y sin apartar la mirada del juego, contestó- ¿Bueno?
-¿Sasuke? –El mencionado perdió el hilo de sus pensamientos por un instante- Hasta que te apareces, he intentado hablar contigo un centenar de veces...
Una vez que se recuperó del aturdimiento por escuchar la voz de la bailarina, el cantante frunció el ceño. Sakura actuaba con la misma naturalidad de siempre.
-He estado ocupado –fue su inexpresiva contestación.
-Hum… -por un rato largo el murmuro de Sakura fue su única respuesta- yo pensé…
-¿Qué pensaste? –la retó Sasuke al tiempo que ponía el juego en pausa y le hacía una seña a Sai para que esperara.
-Bueno, es que no has contestado ni mis llamadas ni mis mensajes en tres días…
-Es lo normal –replicó el Uchiha con acritud- después de lo que pasó…
-No creo que sea para tanto –lo interrumpió, azorada, la bailarina- de verdad fue algo sin importancia.
Y aunque no hubiera querido, el corazón le dio un vuelco, provocándole una fuerte punzada de dolor. Para él besarla suponía lo más importante que le había sucedido en la vida ¡El amor era un asco!
-Supongo –dijo con voz rasposa- bueno, Sakura tengo cosas que hacer. Te llamo luego ¿Vale?
-Está bien –aceptó ella en un susurro- pero ¿de veras vas a llamarme?
-¿Cómo?
-No quiero que estés enojado conmigo, Sasuke -Su voz era extremadamente persuasiva, casi imposible de resistir.
¿Cómo no estarlo? Al menos que fuera un verdadero masoquista, la única alternativa que tenía era alejarse de ella, tanto como se lo permitiera su instinto de supervivencia.
-No lo estoy.
-Hum… ¿Entonces, vas a llamarme? –insistió ella.
-Cuando pueda –acordó el cantante.
-En ese caso, adiós.
-Adiós.
Sasuke hizo a un lado el teléfono. Se pasó la mano por la cara al tiempo que suspiraba con pesar y negaba, ligeramente, con la cabeza.
-¡Mujeres! –Refunfuñó.
-Una complicación –murmuró Sai lo más bajito que pudo para que Hinata no lo pillara.
Sin embargo, ella estaba a la escucha:
-¿Mujeres? –repitió con toque inquisidor- esa es una inaceptable generalización.
El Uchiha no contestó, en su lugar, hizo rodar los ojos.
-Mira, yo sé que tú no has pedido mi opinión –continuó la Hyuga- pero me parece cruel ver como echas a perder tu vida y no hacer nada al respecto. Si no hablas claramente con Sakura, jamás vas a saber qué hubiera pasado. Ella no es clarividente para adivinar lo que sientes por ella… Velo de este modo, el que no arriesga no gana.
Sai y Sasuke se quedaron boquiabiertos escuchando la perorata de Hinata. La chica que tenían en frente, nada tenía que ver con la chiquilla tímida que los espiaba en el garaje de Neji cuando ellos tenían su banda de rock. Era lista y madura. Además, para pesar de Sasuke, tenía razón.
-¿Tú se lo contaste? –imputó a Sai, dirigiéndole una mirada obscura.
El referido negó bruscamente.
-Ustedes deben pensar que soy estúpida –se quejó Hinata en tono reflexivo para luego agregar- Sasuke, solo llevamos viviendo juntos… ¿Qué? ¿Tres semanas? –el Uchiha asintió con desgana- pero te conozco desde hace diez años y en todo ese tiempo jamás te había visto comportarte así ante la presencia de ninguna chica. No es necesario que Sai o Neji me lo dijeran, soy muy observadora…
-Ya veo –comentó el cantante, anonadado.
-Además encontré esto –Hinata sacó del bolsillo de su pantalón una hoja de papel bastante roída, doblada en cuatro y se la tendió. Sasuke la tomó al tiempo que Sai inquiría:
-¿Qué es?
-Me parece que es la letra de…
-Una canción –completó el Uchiha tras comprobar el escrito.
-Una muy hermosa –acotó Hinata, serpenteando hacia la cocina- créeme Sasuke, puede que seamos una "complicación" –levantó sus manos para dibujar las comillas en el aire, haciendo que Sai palideciera- pero a veces ustedes suelen enredarlo más.
-¿Dices, que debo decirle que la amo? –quiso asegurarse de haber entendido. De un momento a otro, Hinata pasó a ser la experta en el tema.
-Digo, que jamás te perdonarías no hacerlo.
-Pero ella no me ama –suspiró, recordando la acaecido hace dos noches mientras arrugaba el pedazo de papel y lo lanzaba a un rincón del sillón.
-Eso no lo sabes –lo animó, nada más y nada menos que Sai.
Sasuke se quedó pensando. Balanceó las posibilidades y aunque estuvo seguro de que ella no sentía lo mismo, decidió que hablaría con Sakura en cuanto tuviera la oportunidad. ¡Ojalá no fuera pronto!
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Ya estaba bien entrada la noche cuando Hinata salió de la habitación perfectamente arreglada. Vestía una falda de color morado, que hacía juego con una blusa blanca de rayas lilas. Las botas negras le llegaban un poco más abajo de las rodillas, cubriendo gran parte de las pantis de maya azabache que se había puesto. Tomó la bufanda y el abrigo al tiempo que Sai hablaba con Sasuke para insistir:
-¿Seguro que no quieres venir?
-Estoy bien –aseguró Sasuke- ya han hecho bastante por mí hoy. Salgan y diviértanse y consíganle una novia a Neji… yo voy a darme un baño de agua caliente y me meteré a dormir.
-Siempre nos sienta bien relajarnos –comentó la Hyuga, guiñándole un ojo- espero que la pases bien.
El cantante cabeceó afirmativamente.
-No se preocupen, así será.
-¿Neji ya te contestó? –preguntó Hinata, posando los ojos sobre su novio.
-Que nos encuentra allá.
La chica se llevó un dedo a la boca y puso la cara que pone una persona cuando sospecha algo.
-Más le vale –advirtió con la expresión astuta de quien está fraguando un plan.
-Váyanse con cuidado –les aconsejó Sasuke. Luego reiteró- y pásenla bien.
-¡Nos vemos! –exclamaron Hinata y Sai al unísono, saliendo del departamento.
Después de cerrar la puerta, Sasuke se abalanzó sobre el sillón. Cerró los ojos al tiempo que Sakura hacía acto de presencia en sus dominios mentales. Sin querer, deseó no haberla conocido nunca, pero se retractó enseguida. Si bien era cierto que amarla y no ser correspondido, no era de las mejores cosas que le habían pasado, también lo era que conocer el amor (Tal vez no con ella, pero si por ella) suponía la experiencia más sublime que había experimentado. Repasó en su mente la letra de la primea canción que le escribió a Sakura (la cual jamás grabaría porque esa era una declaración de amor firmada) y se convenció a sí mismo de que le diría todo. Ok, tal vez no todo, pero si lo más importante: que la amaba y que aunque podía entender que ella no sintiera lo mismo, ya no podían seguir siendo amigos. Sí, le diría eso y punto.
La música estaba en un volumen moderado mientras él respondía el correo que Kakashi le había enviado con las fechas de sus próximas presentaciones. Celebró en su fuero interno poder salir de Madrid por algunos meses y hasta llegó a sortear la posibilidad de no regresar, pero en ese momento la idea de no volver a verla se le antojó muy dolorosa. Descartó esa alternativa a la par que luchaba consigo mismo para no desdecirse de la resolución que acababa de tomar.
El pitido del calentador le avisó que el agua ya estaba a la temperatura deseada. Caminó hasta el baño para apagarlo y metiendo la mano en la bañera constató su temple. En el momento en el que se disponía a entrar en la tina, el timbre de su departamento chirrió escandalosamente. Como no estaba de humor para lidiar con nadie, Sasuke prefirió ignorarlo y se embutió de una zampada en la bañera. Cuando empezaba a relajarse el ruido estrepitoso del timbre lo sacó de un golpe de sus meditaciones.
"Menuda molestia", bramó Sasuke para sí al tiempo que el sonido volvía a retumbar en sus oídos.
-¡Joder! –Siseó, levantándose de la tina y rodeando su cintura con una toalla- ¿Quién molesta a esta hora?
Apenas pasaban de las nueve de la noche, pero según su estado de ánimo esas no eran horas para visitas y como Sai y Hinata se habían ido hace poco más de una hora, realmente él no tenía idea de quién podría ser.
Al salir del baño, notó que la luz de su teléfono –que reposaba sobre la cama- estaba encendida, lo tomó y verificó que tenía tres llamadas perdidas de Sakura. Sopesó por un instante el si llamarla o no, pero como el timbre volvió a tronar, corrió a ver de quien se trataba. Cuál sería su sorpresa cuando al abrir la puerta la imagen que saltó a la vista fue la de la susodicha en cuestión.
-¿Sakura? –murmuró con la voz entrecortada- ¿Qué haces aquí?
-¿Puedo pasar? –repreguntó ella.
El Uchiha asintió débilmente y corrió completamente la puerta para que entrara. Ella siguió y una vez adentro se quitó la cazadora azul junto con los guantes y los depositó sobre el sofá. El resto de su atuendo constaba de unos jeans color caqui y una franelilla de cuadros azules y verdes. Por escarpines, llevaba unos beige claro.
-¿Qué se te ofrece?
-Que hablemos… -ella guardó silencio por un segundo y después lo acusó- sigues sin contestar mis llamadas.
-Estaba dándome un baño –se justificó el cantante, entrecerrando la puerta y situándose en el centro de la estancia, frente a la recién llegada.
-Pude notarlo –comentó Sakura al tiempo que sus ojos se posaban, involuntariamente, en los pectorales desnudos de Sasuke, aun cuando el pelo mojado del chico suponía una mejor prueba de sus actividades previas.
-¿De qué quieres hablar?
Ella pasó por alto la pregunta y atacó de una vez con lo que le preocupaba:
-¿Por qué no atiendes mis llamadas ni respondes mis mensajes?
-Ya te lo dije –replicó con voz distante- me estaba bañando.
-Eso es ahora, Sasuke, pero llevas tres días ignorándome y… -la voz se le quebró de forma ridícula. Suspiró mientras se echaba en el sillón. Con la vista gacha, agregó- prometiste que me llamarías… ya no sé que más hacer para que…
Sakura enmudeció y Sasuke, quien no había entendido ni papa de lo que ella acababa de intentar decirle, no rompió el silencio.
-Mira –ella alzó la cara para verlo a los ojos- lo entiendo, ¿ok? –vaciló antes de continuar. Sasuke pudo notar que a ella, quien siempre se había mostrado como una chica resuelta y segura, ahora parecía costarle mucho lo que sea que quisiera decirle- pero no puedes seguir ignorándome, no por esa estupidez.
-¿Estupidez? –preguntó él, repentinamente, mohíno- ¿Eso fue lo que significó nuestro beso para ti?
Sasuke posó sus ojos sobre Sakura para estudiar su reacción a la hora de responder. Se sorprendió al verla con la mandíbula apretada y los ojos turbados.
-No entiendo –musitó ella, desviando la mirada- fue lo que significó para ti ¿no?
-En absoluto –negó el Uchiha entre dientes para luego agregar con mayor claridad- no tienes ni idea de lo que lo ese beso representó para mí.
-¿No? –quiso corroborar Sakura. Su voz reflejaba sorpresa y alivio- ¿por qué estás evitándome entonces?
Todo aquel que alguna vez haya escuchado el refrán "Esta es la gota que derramó el vaso" entenderá porque Sasuke decidió decir todo sin el menor tacto posible. Oteó a Sakura de frente y la estudió atentamente mientras hablaba:
-Porque me hace daño verte.
Esa confesión la descolocó durante un minuto.
-V-a-y-a –alargó la palabra hasta hacerla de cuatro sílabas- eso no me lo esperaba. De todas las respuestas que imagine que podías darme, esa no la pillé.
-Estamos a mano –replicó el Uchiha, recostando la espalda contra la pared y lanzando un suspiro de derrota.
La bailarina se incorporó con agilidad.
-Volviste hacerlo –se quejó.
-¿El qué?
-Decir cosas que no entiendo.
Sasuke enarcó una ceja al tiempo que repetía la frase en su mente:
"Estamos a mano".
-Podrías ser más explicito –exigió, molesta- No soy clarividente, Sasuke.
-Clarividente ¿eh? –el aludido rió sin ganas. Ya entendía de donde había sacado Hinata tanta información. Así que había estado hablando con Sakura ¿Qué será exactamente lo que se habían dicho?
-Sasuke, este asunto es algo serio –le riñó ella.
-Lo es –concordó el chico. Al cabo de un minuto, añadió- mira en vista de lo que pasó, creo que lo mejor sería que nos dejáramos de ver por un tiempo.
Sasuke se dio la vuelta para que ella no pudiera ver en sus ojos el dolor que le producían esas palabras. Por esa razón no pudo notar como el pánico cruzaba por el rostro de la bailarina.
-¿Estás… estás terminado con-conmigo? –aventuró más horrorizada que enfadada.
-Es lo mejor –reiteró de manera cortante.
-¡No! –protestó Sakura, agarrando a Sasuke por un brazo y obligándolo a que la mirara- no puedes terminar conmigo solo por un beso ¿me entendiste? ¡No puedes!
Sasuke emitió un sordo gruñido gutural antes de hablar:
-¡No fue solo un beso, Sakura…! ¡son miles de cosas, esta relación, el supuesto noviazgo, yo…! yo esto…
-¡No puedes hacerme esto! –continuó despotricando Sakura al borde del llanto- ¡Hemos sido amigos por más de medio año! ¡No puedes… tú…! ¡Lo vamos a resolver!
-No –la interrumpió el cantante, sacudiéndola por los hombros. Luego le agarró el rostro y clavando sus ojos negros en los verdes de Sakura, le soltó- tú has sido mi amiga, yo… yo solo estaba disimulando.
La bailarina se paralizó en seco al tiempo que todo rastro de sangre abandonaba su rostro, haciéndola palidecer. Ella retrocedió un par de pasos, torpemente. Aunque lo intentó, Sasuke no pudo descifrar lo que Sakura estaba pensando en ese momento.
-¿Co-como? –preguntó ella cuando se hubo recuperado de la impresión y logró sacar la voz.
Permaneció callada mientras esperaba a que él respondiera su pregunta. Finalmente, el Uchiha habló de forma pensativa, como si su mente estuviera en un lugar lejano:
-Que en una jugada sin precedentes he sentido cosas por ti desde antes de que comenzara el año pasado.
Los ojos de Sakura –que seguían fijos en los de él- se abrieron de tal forma que parecía como si se le fueran a salir de sus orbes. La ceja de la chica se levantó como si estuviera haciendo cuentas mentales. El cantante evaluó su expresión durante un instante y casi podía jurar que tras esa capa de desconcierto, había atisbado un rescoldo de alegría.
-¿No dices nada? –la desafió Sasuke una vez que se cansó de esperar su respuesta.
-Eso es imposible –aseguró la bailarina con un hilo de voz.
-Lo es –ratificó Sasuke- he estado enamorado de ti desde la primera vez que te vi… De hecho, me mudé a este edificio solo para estar cerca de ti –agregó en un arrebato de valentía. Total, ya le había dicho lo peor.
-Pero ¿la chica –empezó Sakura con un tic nervioso- la chica de la que estás enamorado…? ¿La canción…?
-Eras tú –admitió el Uchiha con un tono de absoluta obviedad- siempre has sido tú.
Por un largo momento reinó un silencio ensordecedor.
Después de haber confesado todo con evidente facilidad, la garganta se le cerró en un nudo dolorosamente prieto al tiempo que su coraje se disminuía con cada segundo que pasaba. Por su parte, la bailarina seguía en silencio con la mirada perdida en algún punto de la pared.
-¿Sakura? –la llamó el cantante en tono quedo mientras se acercaba a ella- entiendo que estés algo aturdida, pero…
-No, no lo entiendes –Sakura esquivó a Sasuke y él supo que esa confesión, a destiempo, equivalía el fin de su "relación" con ella- no tienes ni idea de lo que he sufrido estos últimos días tratando de comprender que significaba tu manera de actuar conmigo. Yo… -tomó aire para continuar, pero en lugar de eso se llevó las manos al rostro a la par que una risita tonta se le escapaba- He sido una estúpida, tú también lo has sido.
-¿De qué va esto? –preguntó el cantante simultáneamente que se volvía él víctima de la confusión.
La bailarina no contestó. En adelante, se produjo un momento de comunicación tácita. Sakura comprendió que él sabía que le ocultaba algo y Sasuke que ella no se lo iba a revelar. Tal vez tenía que ver con lo idiota que le parecía ahora después de haberle profesado su amor, sin embargo, decidió insistir:
-¿Por qué crees que eres estúpida?
Ella lo miró con gesto pensativo durante unos segundos antes de responder.
-¿Por qué no me lo dijiste antes? –inquirió, cambiando de tema.
-Lo intenté.
Sakura lo miró de nuevo con un montón de preguntas en los ojos.
-¿Cuántas veces? –quiso saber.
-No muchas –admitió él mientras el corazón le latía pesadamente en el pecho. O ella se lo estaba tomando muy tranquilo o todavía estaba en estado de Shock.
-Eres un imbécil –masculló Sakura. Sus palabras no concordaban con la expresión afable de su rostro.
"Lo sé", replicó él en su mente.
-No has respondido mi pregunta –le recordó Sasuke con precaución.
-Tú nunca respondes a las mías –escupió la bailarina, bizqueando y sentándose, nuevamente, en el sillón.
Otra vez imperó el silencio.
-Supongo que ya no tenemos nada de qué hablar.
La bailarina no respondió, pero por su rostro, súbitamente, ufano, Sasuke supo que ella estaba de acuerdo. Casi pudo escuchar su voz profiriendo con ese tonito suyo: "Supones bien".
-Voy a bañarme –anunció con lentitud. Aguardó un momento la respuesta de Sakura, pero la misma no se produjo. La bailarina ni siquiera lo volteó a mirar. Su gesto era el de alguien que acaba de obtener todas las piezas de un rompe cabezas. Sasuke caminó hacía la habitación y antes de entrar escuchó la puerta de la entrada cerrase.
-Lo hice –suspiró con pesar.
"Y la perdiste para siempre", le recalcó una voz maliciosa en su cabeza y entonces, el mundo se le vino encima. No podía hacer desaparecer de su mente el rostro consternado de Sakura después de escuchar su confesión. Sin embargo, aunque el dolor que le causaba saber que la había perdido lo estaba matando, sabía que haberle dicho todo era lo mejor. Se recostó en la cama mientras intentaba a toda costa contener el llanto. Sakura se había limitado a hacerle algunas preguntas y callarse otras cosas, pero nada más. Su reacción no fue la más temida, pero estaba muy lejos de ser la deseada.
Finalmente, entró al cuarto de baño, se quitó la toalla y se empotró de sopetón en la bañera. Para distraerse del dolor, se puso los auriculares –eso siempre funcionaba- y le dio todo el volumen a su ipod para concentrarse solo en la letra de la canción "Breaking the habit" de la banda Linkin Park. Ese fue el motivo por el que no escuchó cuando la puerta del baño se abrió y se cerró con un chirrido sordo, ni tampoco se percató del rumor de los pasos de Sakura hasta que ella metió un pie en la bañera.
Continuará...
Ok, por ahora hasta aquí llega el capitulo nueve. Sinceramente, espero que les haya gustado. Planeo no tardarme tanto con el otro y eso dependerá exclusivamente de sus reviews; ya que con el fin de no decepcionar a nadie quisiera saber que les gustaría que pasara entre esos dos… Ya les dejé un abreboca, pero la decisión final les pertenece.
Lo que si ya está decidido es una explicación acerca de los sentimientos de Sakura, porque como sabrán este fic se ha centrado –en su mayoría- en cómo lleva nuestro Uchiha su enamoramiento. Sin embargo, es necesario conocer algunos aspectos desde la perspectiva de nuestra protagonista para entender porque actúa como actúa. Sé que algunos ya se lo han preguntado.
Además conocerán la letra de la canción –que en un principio- me dio la idea para escribir esta historia. Todo esto y más en el siguiente capi… Por cierto, según lo que quieran que pase con Sakura y Sasuke postulen el título del capítulo 10 con su respectiva opinión. (Sé que no les ofrezco mucho, pero el ganador se llevara el crédito. :D)
Quiero agradecer a mis fieles lectores por sus opiniones; ya saben cómo me colman de dicha: Vane-Namikaze, ConyM, Ladyrose23, Ofekifiowo, Saori Haruno y dani24ela, entre otros que han seguido la historia desde un principio y siempre se toman el tiempo para dejarme un review.
También quiero darle la bienvenida a las nuevas Narufans que están leyendo En puntillas: Sakuura13, Shanami Haruno, Cher Uchiha, Lilith S. B. Jaeger, annia37 y a los que no nombre, gracias igualmente.
A todos gracias por comentar y por seguir y agregar la historia a sus favoritos. Ustedes son la razón por la que escribo con tanto entusiasmo. Nos leemos Pronto!
