Holaaaa…. Aquí toy de nuevo con un nuevo cap… por desgracia, toy sola, no puedo pelear con franco…

Jejeje… bueno, espero que el titulo le haga ilusión, para quienes querían mas detalles poxtigress… aquí un cap que les hará caer de espaldas… aunque, song las 2 DE LA MADRUGADA… estoy muerta de sueño… creo que se me esta haciendo costumbre escribir a esta hora y… ¿Quién SE LLEVO MI CAFÉ CON LECHE!... fantástico… bueno…

Kung fu panda no me pertenece, que disfruten el cap…

Capitulo_10 "Tu la quieres, pero yo la amo"

EN LAS HABITACIONES...

Grulla, shuo y mono, quien llevaba a mantis en su hombro, retrocedieron unos pasos, tanteando con sus manos hacia atrás, buscando la puerta, mientras que lía, agazapada en cuatro patas, caminaba hacia ellos como si fueran sus presas.

Antes de que llegaran hasta la puerta, lía salto en el aire, cayendo agazapada atrás de ellos.

-esto... será divertido- murmuro la pequeña, con una sonrisa maliciosa.

-jeje... lía, tesoro... retoño de mi corazón- decía shuo, riendo nerviosamente.

-princesa... ¿quieres una galleta?- pregunto mono, que al igual que grulla y mantis, utilizaba a shuo como escudo.

-les doy cinco segundos para correr...

Apenas termino de hablar lía, los chicos salieron corriendo de la habitación, lo mas rápido que sus piernas se lo permitían, perseguidos por el mismísimo demonio de ojos verde jade.

Luego de correr por varios pasillos, llegaron a una habitación vacía, donde, sin pensarlo, se metieron y atrincheraron la puerta.

-¿creen que nos alcancen?- pregunto grulla, jadeando.

-solo... solo... tiene cuatro años...- contesto mono, igualmente jadeando.

-si, claro...- contesto con sarcasmo mantis, que había permanecido todo el tiempo en el hombro de mono -...eso, no es una niña...

-...es la hija de tigresa- le siguió grulla.

Todos se miraran entre si, aterrados. Pensando que habían perdido a lía, suspiraron con alivio y se apartaron de la puerta, pero antes de que dijeran palabra alguna...

-¡abran la puerta maricas!- ordeno lía, desde afuera de la habitación.

Entre todos, se dirigieron una mirada de espanto y tragaron grueso, para luego, volver a atrincherarse en la puerta, para evitar que la "pequeña" la rompiera, pero… lía no dejaba de insistir, aparentemente, tenia mucha mas fuerza de lo que creían.

-mierda… romperá la puerta- mascullo grulla, que se apoyaba en la puerta con todo su cuerpo.

-si rompe pilares de hierro… ¿crees que una puerta es obstáculo?- contesto, sarcástico, shuo.

Los chicos se miraron entre si, con clara caras de "no nos jodas", pero no contestaron, solo emplearon todas sus fuerzas para que la puerta no se viniera abajo, pero… estaban agotados y les dolía los brazos, la puerta se sacudía violentamente, hasta que… se detuvo. Incrédulos, se apartaron unos centímetros, ¿acaso lía se había ido?...

-creo que…

Antes de que mono terminara la oración, las puertas se abrieron bruscamente de par en par, dejando ver a una pequeña tigresa siberiana, gruñendo audiblemente, con las garras listas para atacar y mostrando sus…

-hey, no tiene colmillos…- comento en un susurro mantis, aunque en un tono burlón, tono de voz que desgraciadamente, lía noto.

-es cierto…- razono grulla, algo pensativo.

-ahora que lo veo… no atemoriza tanto- razono mono, relajando sus músculos, tensos por el reciente miedo.

-sip… parece un tierno peluche- siguió mantis, abrazándose con sus tenacitas.

-igualita a un tierno osito de peluche- siguió mono, para, igual que los demás, tratar de distraer a lía.

-emm… chicos, no creo que sea bueno seguir con esto- los detuvo shuo, hacinado señas con la cabeza para que miraran a lía.

Algo en la cabeza de la pequeña se detuvo, se quedo como pensativa, con la mirada perdida en la nada… no tenia colmillos, era verdad, no era como que nunca se hubiera dado cuenta. Siempre había visto a los niños de su especie u otros felinos, todos con notables y afilados colmillos, desde pequeños, pero ella… nada. Nunca le tomo demasiada importancia, pues lee le había dicho que con el tiempo le crecerían, pero… cuatro años tenia, pronto cumpliría cinco y nada de colmillos, además… mantis tenia razón, sin ellos no intimidaba tanto como otros felinos, como su mamá, por ejemplo.

Los chicos se quedaron mirando a lía, por alguna razón, la mirada… triste, de la niña, le hizo pensar que habían hablado de más con sus comentarios. El primero en dar un paso al frente, ante las señas negativas de todos, fue mono, con la intención de disculparse con su "sobrina del alma", pero… la mirada de lía se ensombreció. Asustado, de nuevo, mono retrocedió, sin comprender muy bien el repentino cambio de actitud de lía… la pequeña dio un paso al frente, firme, pisando fuerte en la madera del suelo. Estiro su brazo derecho por detrás de su espalda y cerro la puerta, ya esta, había sido suficiente… ¿tan tierna la veían?... siempre, desde que empezó a entrenar con su madre, desde aquel campeonato en Kenshi, siempre era… "miren, la hija de la maestra tigresa"... "mírenla, no parece un tigre de verdad"… "no tiene colmillos"… "sus orejas son redondas"…"es rara"… siempre que pasaban por su lado susurraban, sin importarles la discreción, bueno, siempre y cuando shuo o tigresa no estuvieran escuchando… su madre, shuo y lee siempre la protegieron de esos comentarios, procurando que no los escuchara, pero las paredes no podían ocultarlo todo… ella no era igual a los demás felinos, ¿Por qué?... lo averiguaría luego, ahora… tenia que encargarse de otro asunto.

Antes de darle tiempo de reaccionar a alguien… emitió un potente rugido felino, el cual tenia algo raro en el, pero aun así, asustaba a quien lo oyera.

EN LA COCINA...

Víbora cortaba algunas verduras en la mesa, mientras que en la estufa hervía una olla con agua. En la mesa, lee estaba sentado con sus codos apoyados en ella y acunando su cabeza en sus manos, aun seguía pensando en la conversación de hacia un rato con song… su corazón latía mas deprisa y su estomago se revolvía en nervios al recordar las palabras de la leopardo, "no estoy enamorada de el…". Esas simples palabras resonaban como eco en su cabeza, ello no quería al panda, pero si era así… ¿Por qué seguía con el?... "basta, lee… no te incumbe… deja en paz a tu torturado cerebro de una vez" le repetía una y otra vez su conciencia.

No entendía porque se torturaba tanto, dándole vueltas a algo sin sentido… le gustaba song, eso era cierto, pero… esto era algo más, algo que no había sentido por nadie. Ninguna chica lo había puesto tan nervioso, ninguna lo había manipulado con tanta facilidad, bueno… tigresa y lía no contaban por una era su hermana y la otra su sobrina. Se paso sus manos por la cabeza, frustrado… miro en dirección a la serpiente que cocinaba mientras tarareaba una dulce melodía, parecía una canción de cuna y una pregunta se le vino a la mente… ¿era verdad lo que había dicho o solo lo había inventado?...

-¿víbora?...- llamo lee, decidido a aclarar sus dudas.

Inmediatamente, víbora dejo a un lado el cuchillo con el que cortaba las verduras, volteo a verlo, con una simpática sonrisa en su rostro y asintió, dando a entender que lo escuchaba.

-emm... esto... veras...- balbuceaba lee, algo apenado.

-lee, ¿que pasa?...- insistió víbora, arqueando una ceja.

-bueno... po y tigresa... ¿de verdad estaban solos o lo dijiste por molestar a song?- pregunto, agachando la cabeza y jugando con sus dedos.

Víbora se le quedo viendo, por lo que lee pensó que lo acusaría de metiche, pero en vez de eso, la serpiente emitió una leve risita y volvió a hacer lo que estaba haciendo, picar las verduras.

-si, lo dije para molestar a song...- contesto con sarcasmo.

-¿eso fue sarcasmo?- lee entrecerró los ojos y la miro acusatoriamente.

Como respuesta, víbora negó con la cabeza y rió, mientras echaba algunas verduras a la olla con agua hirviendo.

-lo tomare como un si...- dijo lee, al ver que ella no contestaba.

-ya… po y tigresa SI estaban solos, pero se lo dije a song solo para molestarla- aclaro víbora, ocultando un burlona sonrisa.

-¿Por qué?, digo… ¿Qué les ah hecho song?- pregunto lee, mientras jugaba con sus dedos y mantenía la vista fija en la mesa de madera.

Víbora volteo a verlo nuevamente, esta vez, con una ceja arqueada, como si no creyera lo que le decía el tigre… tomo con su cola el cuchillo y, bruscamente, lo clavo en la mesa, justo a centímetros de lee, quien solo abrió los ojos como plato y se aparto lo mas posible, pegando su espalda al respaldo de la silla.

-a nosotros, nada…- contesto víbora, sonriendo maliciosamente por la reacción de lee -…pero es una completa puta, perdón por la palabra- agrego.

Sin dificultad alguna, retiro el cuchillo de la mesa y lo dejo aun lado, ya no lo necesitaba, pues solo tenia que esperar a que se cocinara todo. Lee se le quedo mirando unos segundos, asintiendo lentamente.

-yo creo… que solo la están juzgando por adelantado- opino, defendiendo a song.

-¿eso crees?...- víbora arqueo una ceja -…no puedes opinar, solo llevas aquí cuanto… ¿dos, tres días?

-lo suficiente…- lee se sentó derecho, sacando un poco de pecho, hablando serio, pero víbora ni se inmuto -…es muy linda, tierna y amable.

Víbora lo examino unos segundos con la mirada… pensando su respuesta, aunque en su cabeza todo estaba mas que claro. En el ámbito "amor", lee era casi tan transparente como tigresa, solo con mirarle los ojos se dio cuenta del cariño especial que le había tomado a la leopardo, pero también conocía a song… lee, por mas mujeriego que pudiera ser, se le notaba que era demasiado bueno, una "presa" fácil para la leopardo, que fácilmente utilizaría como un juguete.

-no te enamores de ella, lee…- dijo finalmente -…no te ira bien- aconsejo.

-yo no estoy enamorado- se apresuro a contradecir lee, aunque ni el estaba seguro.

-¿te han dicho lo mucho que te pareces a tigresa?- pregunto como respuesta víbora.

-emm… no, al contrario, somos muy diferentes- contesto lee, algo confundido.

-lee, me es fácil leer lo que piensan los demás, solo con mirar a sus ojos…- víbora se sentó en una silla al frente del tigre, quien la miraba sin comprender aun.

Lee se le quedo mirando, pensando en su próxima respuesta… había escuchado, por parte de tigresa, que la especialidad de víbora era esculcar en los pensamientos de los demás, guiándose por sus expresiones faciales o corporales. Víbora, por su parte, solo esperaba alguna respuesta… había una pregunta en su mente, pregunta que no podía hacerle a su amiga, tigresa, pues la conocía lo bastante bien como para saber que no le respondería e incluso seria capaz de mentirle, pero lee… no seria difícil sacarle la verdad.

-¿ah si?...- respondió finalmente lee -… ¿Cómo que?- la desafió.

-¿te doy ejemplos?...- lee asintió y apoyo sus codos en la mesa, expectante -…shuo odia a po…- vibra lo miro expectante, a lo que lee solo asintió -…lía adora a po y esta enojada contigo…- el semblante de lee se deprimió, pero asintió -…shuo es demasiado…- víbora fingió pensarlo -…sobre protector con lía y tigresa –lee volvió a asentir -… y, po es el padre lía…

Lee asiente con la cabeza, pero… ante la mirada burlona de víbora, rápidamente cambia su expresión a una de desconcierto... ¿desde cuando lo sabia?... intenta negar energéticamente con su cabeza, tratando de articular palabra alguna, pero la impresión del momento se lo impide… "piensa rápido que tigresa te va a matar", se burla de el su subconsciente. Víbora no responde, solo lo mira como diciendo "lo se hace mucho", sonriendo con autosuficiencia… había conseguido la respuesta que quería, sin siquiera esforzarse… "uau, un nuevo record" le dice su subconsciente.

Finalmente, lee recupero control sobre sus palabras, pero cuando estaba por contestar algo, una leopardo, visiblemente molesta, entro a la cocina como tornado, murmurando miles de "palabrotas" hacia cierto oso calenturiento y una zángana tramposa. Song tomo asiento a la par de lee, quien la miraba confundido, mientras que víbora solo sonreía burlona, conociendo muy bien la razón de ese "mal humor".

-¿todo bien?- pregunto lee, preocupado.

-¿eh?...- song miro confundida a lee y víbora, aparentemente recién se percataba de su presencia -...no, no pasa nada- contesto.

-¿segura?...- insistió lee, tomando la mano de ella por debajo de la mesa, sin que víbora los viera.

-si... segura...- balbuceo song, algo nerviosa por el contacto con el.

-ejem...- carraspeo víbora, mirándolos con una ceja arqueada.

Ambos felinos se separaron lo más que pudieron, mirando hacia otro lado, completamente sonrojados, mientras que víbora solo rodó los ojos y se volvió para servir los platos con fideos.

-¿no era po el que cocinaba?- pregunto lee, algo extrañado.

-bueno...- víbora coloco unos platos en la mesa -... a veces me gusta cocinar- contesto.

-...o a veces el oso esta demasiado "ocupado"- agrego song, evidentemente molesta.

-¿que paso, song?...- pregunto víbora, algo burlona -...¿no te gusta perder?- agrego.

-¿quien dice que yo...?- song se callo unos segundos, pensativa -... ¿nos oíste, cierto?- pregunto.

-¿oír que?- pregunto lee, confundido.

-claro que si...- contesto víbora, ignorando a lee -...por cierto, no creo que le ganes a tigresa, estas muy por debajo- agrego, mirando despectivamente a song.

-chicas... ¿alguien me puede explicar de que demonios hablan?- volvió a preguntar lee, exasperado.

-¿ah si?...- song rió falsamente -...no se que tenga esa medio macho, que yo no-.

-emm...- víbora fingió pensarlo -...talento, habilidad, fuerza... ¿sigo?

-si, claro...- song rodó los ojos -...parece macho, golpeando a todos para que la obedezcan, intimidándolos.

-¿como a ti?...- se burlo víbora.

-muy graciosa...- espeto con sarcasmo song -...esa miradita de acecina serial no sirve conmigo.

-lastima... porque a po, lo tiene babeando por ella- contraataco víbora.

Lee las miraba alternativamente, como si de un partido de tenis se tratase, sin entender nada, mientras que song gruñía audiblemente, clavando sus garras en la mesa y víbora siseaba amenazadoramente.

Después de unos segundo así, lee se decidió a hablar e intervenir, pero antes de que pudiera pronunciar palabra alguna...

-¡AUXILIO!... QUIERE MATARNOS...

El grito de grulla, seguido de los gritos incoherentes de mono, mantis y shuo, llamaron la atención de los tres. Lee, song y víbora se miraron entre si, confundidos, hasta que... un raro rugido, pero bastante conocido para lee los asusto, era una especie de rugido felino, pero a la vez bastante parecido al de un... ¿oso?... si, y uno muy enfadado.

-¡lía!- exclamaron al unísono lee y víbora, preocupados.

Sin perder tiempo, ambos de levantaron de sus asientos y corrieron hasta la puerta, justa a tiempo para ver como… mono, quien llevaba a mantis en el hombro, grulla y shuo, corrían por sus vidas, perseguidos por lía, pero no fue eso lo que los alarmo, sino que se dirigían al salón de entrenamiento.

-mierda… po, tigresa- mascullo víbora, saliendo apresurada del lugar, seguida por lee.

Song se quedo mirando la puerta unos segundos, tratando de atar cabos… ¡claro!, po y tigresa estaban en el salón de entrenamientos y casi todo el palacio de jade se dirigía hacia ahí… eso, tenia que verlo, por lo que salio corriendo, en dirección al salón.

EN EL SALÓN DE LS HEROES…

Shifu meditaba sentado en posición de loto… en años, desde que tigresa se había ido, por fin recuperaba aquella paz que había perdido, pero ahora era mejor… tenia no solo la buena noticia de que su hija estaba de vuelta en el palacio de jade, sino que ahora también era abuelo… aunque, algo lo inquietaba. La reacción de tigresa al saber de jian, aparentemente no le agradaba, pero podía presentir que había algo más y no era lo único. Los tres hermanos, shuo, lee y tigresa, le ocultaban algo, algo verdaderamente importante… "¿será jian el padre de lía?" se pregunto para su fuero interno. Algo le decía que eso seria imposible, al igual que un pequeña parte le respondía que debía averiguarlo... hablando lía, aquella pequeña era muy intrigante, pues el día anterior se había tomado tiempo para mirarlo con atención y no, no se parecía mucho a un felino... al menos no como su madre.

-¡AUXILIO!... ¡QUIERE MATARNOS!...

Escucho gritar a grulla, pero no le tomo importancia, solo sonrió divertido… hay estaba lía, demostrando de quien era hija, al mas puro estilo tigresa, pero… un potente rugido, que no supo identificar si felino o de que animal, lo hizo pegar un respingo, provocando que perdiera la concentración por el susto.

-¡por el bastón de Oogway!...- exclamo, molesto -…si no es tigresa, es víbora, si no es víbora, es song y si no es ninguna de las tres… ¡es lía!... aunque, la pequeña parece mas peligrosa que tai lung, lord shen, ki-pa y tigresa juntos.

Molesto, pero igualmente risueño, salio del salón de los héroes, siguiendo la dirección de los incoherentes gritos de los chicos, que aun se escuchaban, después de todo… un dia en el palacio de jade, en el que los chicos ni recibieran un paliza de las chicas, no era un dia normal.

EN EL SALÓN DE ENTRENAMIENTO…

El beso entre po y tigresa cada vez se ponía mas intenso... de un casto rose de labios, había pasado a una sensual danza de lenguas. Ninguno pensaba sobre lo que hacían, solo se dejaban llevar por las miles de sensaciones que recorrían por sus cuerpos. La culpa, el remordimiento, la pena o vergüenza vendrían luego, ahora, solo existía ese momento... Las manos de tigresa se deleitaban acariciando el pecho del panda, trazando líneas irregulares con sus garras, pero sin lastimarlo. Un agradable estremecimiento le recorrió la columna al sentir una de las manos de po descender desde su espalda baja hasta su muslo, mientras que la otra solo la apego mas a el.

-te amo...- susurro po entre besos, mordisqueando suavemente el labio inferior de tigresa... no mentía, ahora comprendía, jamás había dejado de amarla, su corazón jamás había dejado de pertenecerle a ella. Jamás había amado a otra persona una milésima parte de lo que amaba a ella y... lo comprendía ahora, en el momento menos oportuno.

Una traviesa risita escapo de los labios de tigresa, a la vez que devolvía el mordisco... la falta de aire, fiel enemiga de los besos, los obligo a separarse, pero aun así, sus frentes permanecieron unidas. Jadeando por la falta de aire, sonrieron... sus ojos se abrieron, encontrándose con los del otro, ambos oscurecidos, pero con una chispa especial, una chispa de brilla que indicaba el pequeño secreto del cual ahora eran portadores.

Las manos de po acunaron la cabeza de tigresa, colocándolas en sus mejillas... quería volver a besarla, ese momento no podía ser mejor, aunque... no perfecto...

-¡AUXILIO!- se escucho el grito de mono, desde la distancia.

Ambos abrieron los ojos como platos... el pánico se apodero de sus cuerpos, sus corazones se aceleraron y un sudor frió les recorrió la nuca, se sentían como chiquillos a los que habían pillado in fraganti en alguna travesura. Al borde de una crisis nerviosa, tigresa, con sus manos en el pecho de po, lo empujo sin medir la fuerza, mandándolo a chocar con una pared, pero... milésima de segundo depuse de que po impactara en la pared; mono, con mantis en su hombro, grulla y shuo entraron al salón, con el horror personalizado en sus rostros, como almas que persigue el diablo.

-NOS PERSIGUE UN MINI DEMOÑO...

Grito grulla, a la vez que, al igual que mono, mantis y shuo, se escondían detrás de tigresa, quien seguía paralizada en su lugar, incapaz de articular palabra alguna, aunque con un tic nervioso en su ojo y serpenteando la cola en el aire, visiblemente irritada.

-¡¿COMO QUE MINI DEMOÑO?!

Con todo el cuerpo adolorido por el golpe, po se reincorporo del suelo... " que romántico... tigresa casi te hace puré, sigue así galán" le espeto con sarcasmo su subconsciente, pero solo lo ignoro y levanto la vista hacia delante, justo a tiempo para ver a lía en la puerta, con los ojos entornados hacia donde estaban los chicos, ese verde jade de sus ojos había perdido ese calido brillo inocente, para ser sustituido por una mirada fría, que detonaba peligro. Estaba gruñendo, mostrando los... wou, no tenia colmillos... aun así, sus garritas se veían muy afiladas. No parecía una niña de cuatro años, si no un... ¿como había dicho grulla?... si, un "mini demonio".

-AAAAAAAAAAAAAAAHHHHHH

Gritaron a coro mono, mantis grulla y shuo, aun detrás de, una muy irritada, tigresa.

-DENSE POR MUERTOS...

Apenas termino la frase lía, salto adentro del salón, corriendo en cuatro patas hacia donde estaban los chicos, usando a la tigresa mayor como escudo.

-¡sálvese quien pueda!- exclamo shuo.

Entre los cuatro, empujaron a un lado a tigresa, ocasionando que esta cayera sentada en el suelo a unos metros... el primate, con un insecto en el hombro, el tigre de bengala y el ave, corrieron y volaron por todo el salón de entrenamiento, perseguidos por lía, pero tan concentrados estaban es escapar que no se percataron en que recorrían el circuito completo. Al llegar a la tortuga de jade... todos cayeron adentro, y con TODOS me refiero a lía también… mareados, intentaron reincorporarse, pero… al levantar la mirada, todos contemplaron, con horror, a lía, que se pavoneaba caminando en cuatro patas por el borde de la tortuga, haciendo muestra de su perfecto equilibrio. Por instinto, los cuatro chicos se abrazaron, encogiéndose en un rincón de la gran tortuga y tragaron grueso…

-¿quieren jugar?- pregunto la pequeña, con una cínica sonrisa.

-mami- alcanzaron a responder todos, antes de que la pequeña saltara dentro de la tortuga, junto a sus "presas"…

-LES VOY A ENSEÑAR…- lía tomo de las cabezas a mono y shuo y se las golpeo entre si -… A NO…- un golpe de puño a grulla -…BURLARSE…- estrujo a mantis entre su manitas -…DE MI…

La tortuga de jade se tambaleaba de un lado a otro, los gritos y pedidos de ayuda de los chicos se escuchaban desde afuera… mantis intento aprovechar su tamaño para poder escapar, pero una "pequeña" zarpa lo estrujo… de nuevo… mandándolo al fondo de la tortuga, otra vez. Grulla intento volar, pero lía salto en el aire y con su boca atrapo al ave de la pata, mandándolo junto a los demás…

-quédate a jugar… tío grulla- dijo la pequeña, con una cínica sonrisa.

Al otro lado del salón… tigresa miraba, impactada, la escena… si parecía que un terremoto sacudía a la tortuga de jade, mientras que plumas y pelos salían de su interior, junto con las suplicas de los chicos. Aun estaba sentada en el suelo, pues sus músculos se negaban a cooperar y ayudarla a reincorporarse, jamás había visto a lía tan… violenta, ¡y eso que la había visto quebrarle los huesos a alguien!

Po, por su parte, se reincorporo de inmediato, dispuesto a intervenir, pero en cuanto vio a tigresa, sentada en el suelo, aparentemente en shock, decidió mejor ayudarla… camino hacia ella y, sin decir nada, solo con una tímida sonrisa, la tomo del brazo y jalo de ella, ayudándole a reincorporarse. Tigresa, ya de pie, parpadeo un par de veces, como saliendo de una especie de trance, hasta dar con los ojos verde jade del panda… de nuevo, una traviesa, pero tímida, sonrisa se dibujo en su rostro, esta vez, acompañada de un tenue sonrojo que su pelaje supo disimular, mientras que po… sin darse cuenta, su mano ya no estaba en el brazo de ella, sino que ambos tenían las manos entrelazadas. Ambos sonrojados, entre abrieron y volvieron a cerrar la boca una y otra vez, intentando buscar palabras para la ocasión… (Mantis: ¡LIA SACAME DE TU BOCA!...mono: ¡NO ME GOLPEES MAS!... shuo: ¡AUCH!... ESO DUELE… grulla: PIEDAD POR FAVOR…)… ya no prestaban atención a aquellos gritos, solo se quedaron viendo los ojos del otro, pensando, "no puedo creerlo"… porque así era, no podían creer lo que acababa de pasar, que sin dudas iba a mayores si no hubieran sido interrumpidos... en los ojos de ambos se podía apreciar una tenue brillo de felicidad, pero acompañado de vergüenza. No habían pensado en lo que hacían, habían actuado sin detenerse a pensarlo dos veces... la mente de ambos, estaba siendo torturada por las voces de su conciencia, divididas en varias "razones"… tigresa estaba confundida, por una parte algo le decía que no diera marcha atrás, que dijera al panda todo lo que años se había callado, pero otra parte, casi tan importante como la anterior, le repetía una y otra vez "piensa en lía"… po, por su parte, solo tenia en mente lo que le diría a song, no le podía ocultar eso, claro que no se arrepentía, tampoco pensaba dejarlo en la nada, pero… menos iba a jugar de a dos puntas con ambas, definitivamente, eso quedaba descartado.

Ambos parpadearon un par de veces, para luego, aun sonrojados, soltarse las manos y apartarse unos pasos... justo en ese momento, entraron al salón víbora y lee, ambos jadeando, como si hubieran corrido todo el camino, con clara preocupación en sus rostros. Un segundo después, entro song, mas relajada, seguida de shifu.

-¿que... paso...?...- pregunto lee, entre jadeos.

-escuchamos a lía rugir...- alego víbora, en iguales condiciones.

-...y pedidos de auxilio- le secundo shifu.

Po y tigresa los miraron confundidos, como si no supieran de que hablaban, pero...

-CON LAS ZARPAS NO...

El grito de mono capto la atención de todos... rápidamente, aterrados, voltearon a ver hacia la tortuga de jade...

-es suficiente, lía- ordeno shifu, golpeando un par de veces el suelo con la punta de su pie.

La tortuga de jade se seguía tambaleando como si hubiera un terremoto dentro, mientras que pelos y plumas salían volando de allí.

-¡lía!... ¡ya vasta!- ordeno lee, "furioso".

Como única respuesta, lía le dedico uno de sus raros y amenazantes rugidos a lee, quien inmediatamente corrió a esconderse detrás de tigresa. La felina arqueo una ceja y miro a lee por sobre su hombro, aun enojada con el, no pudo evitar reír ante su risita nerviosa... de un "suave"codazo, lo aparto, pero cuando estaba por hablar...

-lía, princesa... ya basta de juegos- hablo po, en el tono mas amable que pudo.

-lía... si te detienes te compro dulces...- le siguió víbora, con el mismo tono amable -...aunque...- fingió pensarlo -...te regalo a grulla...

Víbora esbozaba una divertida sonrisita inocente, mientras que todos la miraban entre burlones e incrédulos, menos song, que solo estaba de brazos cruzados, disfrutando la escena. Finalmente, rendidos, voltearon a ver a tigresa, quien parecía de lo más calmada.

-nos rendimos...- dijo po, dejando caer los hombros -... ¿como controlas a eso?...

-así, panda-

Tigresa le sonrió a po, de manera coqueta según el punto de vista de song, y paso caminando por lado de el hasta llegar a unos metros de la tortuga de jade. Se paro con ambos brazos detrás de la espalda, derecha, observando fríamente la escena…

-tápense los oídos- susurro lee.

Todos lo miraron confundidos, pero luego, al ver a tigresa observar fijamente en dirección a su hija, decidieron obedecer...

-¡LÍA, YA DEJATE DE ESTUPIDECES Y TRAE TU ANIÑADO TRACERO AQUI!- ordeno tigresa, gritando a todo pulmón, grito que casi le rompe los tímpanos a todos.

La tortuga de jade se detuvo, quedando quieta por unos segundos, en los cuales solo se oían los quejidos de dolor de shuo, mono y grulla... lía salto desde adentro de la tortuga, cayendo parada en dos patas frente a tigresa, quien la miraba fríamente y con los brazos cruzados sobre su pecho. Lía se paro derecha, con los bracitos tras la espalda, mirando a su madre con ojitos de cachorro y una inocente sonrisa, claro, parecería mas inocente si no se viera a la mitad de mantis salir por entre sus dientes, pero eso no fue lo que capto la atención de tigresa, si no que… en las mejillas de lía, había unos claros rastros húmedos, que empezaban en sus ojitos y descendían por estas hasta terminar en la mandíbula… lía había estado llorando.

A duras penas, mono, grulla y shuo lograron salir de la tortuga de jade... inmediatamente, po, víbora y lee se acercaron a ellos, para ayudarlos… po socorrió a mono, a quien le faltaban algunos pelos de su espalda y tenia algunas marcas de zarpas. Víbora ayudo a grulla… al ave solo le habían arrancado algunas plumas, pero los puñetazos habían sido bastante fuertes. Lee intento ayudar a shuo, pero antes de que dijera algo, shuo se reincorporo solo y tomo a su hermano del brazo…

-tenemos que hablar…- susurro el tigre siberiano, mirando de reojo a su hermana -…los tres.

Lee solo se limito a asentir, cuando shuo actuaba así… hablaba enserio. Junto a los demás… heridos, ambos hermanos se sentaron a un lado del salón, mirando atentos hacia donde se encontraba tigresa, mirando fijamente a su hija… algunos no entendían porque solo se le quedaba mirando, sin decir nada, sin reproche alguno, no reconocían a la disciplinada tigresa en esa acción, pero para shuo y lee… estaba mas que claro, pues nada era peor castigo para lía, que una de las típicas miradas de su madre… fría e inexpresiva, aunque... la vista de po estaba atenta a otra cosa, el broche de flor de loto con pétalos negros que lía llevaba tras su oreja derecha, era el que le había regalado a tigresa, eso... ¿eso quería decir que había guardado el regalo todos estos años?... su cabeza le daba toda clase de vueltas a esa posibilidad y sus labios esbozaban una boba sonrisa al descubrir que no había otra respuesta y que, quizás, esa sea la mas acertada. Inconcientemente, se llevo la mano a la boca y con las yemas de sus dedos delineo su labio inferior, justo donde lo había mordido tigresa... aun podía sentir esa sensación de hormigueo en todo su labio… "si guardo el broche… quiere decir que siempre me recordaba… ¿verdad?... digo, ¿Qué otro motivo tendría para guardar un broque que, estoy seguro, casi nunca usa?..."pensó.

Po no era el único perdido en sus propios pensamientos... song estaba aparte de toda aquella escena, pues estaba demasiado atenta a cierto panda del lugar... ¿por que de la nada había esbozado una de sus típicas sonrisas de oso bobo?... la ultima vez que lo había visto así, fue cuando empezaron a salir y ella... le robo un beso en la habitación de el... "¡MALDICION!... esa gata lo beso, estoy segura de eso, no lo puedo creer... ¿como diablos consiguió algo así tan rápido?... estoy hablando de po, ¡DE PO!... del panda mas inocente y tonto del valle de la paz..." sus pensamientos fueron interrumpidos al ver los "sutiles" arañazos en el cuello de po... ella no los había echo... ¡genial!... le sorprendía que nadie mas lo notara.

-¿Qué hace?- pregunto víbora, confundida -¿no la va a regañar?

-creo que lo… adecuado, seria que la castigara- le siguió shifu –aunque admito que me impresiono como los pudo reducir- agrego, recibiendo miradas molestas de mono, grulla y shuo.

-solo… presten atención- contesto lee, señalando con la cabeza en dirección a la madre y su hija.

Tal como el tigre siberiano dijo… si prestaban atención a lía y tigresa, se podía ver claramente como, a medida que la mirada de la felina mayor se volvía mas fría e inexpresiva, la cachorra parecía encogerse más.

-oigan, ¿y mantis?- pregunto song, percatándose de la ausencia del mismo.

Con la preocupación pintada en sus rostros, shuo, mono y grulla se miraron entre si, para luego dirigir su vista a lía… después de todo, desde su punto de vista, el bicho había empezado la pelea. Tigresa miro de reojo a los demás, percatándose también de la ausencia del insecto… rápidamente, regreso su mirada asía su hija, a su hocico, para ser mas preciso… en su mejilla derecha, se podía ver un pequeño bultito. Sonrió de lado, pero rápidamente borro la sonrisa antes de que la vieran, ella misma solía usar ese…. "ataque", con mantis.

-escúpelo- ordeno tigresa, lo mas cortante que pudo.

Lía solo negó con la cabeza, seguía enojada con el insecto.

-¡lía, escúpelo!- ordeno tigresa, levantando la voz.

Todos, incluso shifu, retrocedieron unos centímetros al escuchar el cambio tan repentino en la voz de tigresa… lía gruño por lo bajo, pero ante la mirada de su madre, termino cediendo y escupió al insecto… envuelto en baba, mantis salio volando de la boca de la pequeña, jadeando como si hubiera estado batallando todo el tiempo por salir por su cuenta. Volteo a ver a lía, enojado, con la intención de gritarle algo, pero al ver la carita… triste, de ella, opto mejor por ir y sentarse en el hombro de mono. Lía había agachado la cabeza y, aunque la mayoría pensaba que era por la vergüenza de ser reprendida por su madre frente a todos, la verdad era que estaba tratando de ocultar unas involuntarias lagrimas que rodaban por sus mejillas.

-déjenme sola con lía- pidió tigresa, con la voz calma., al ver a su hija tan triste, algo no pintaba bien en la escena… lía jamás se arrepentía de golpear a alguien, jamás.

-¿Qué?...- lía levanto la cabeza, mirando hacia su madre, olvidándose por completo de las lagrimas -…no quiero hablar con vos, quiero estar sola…

Lía hizo el intento de irse, pasando por lado de su madre, pero esta la tomo firmemente del brazo, aunque sin hacerle daño. Medre e hija se debatían en una silenciosa batallas de miradas, donde, de no ser porque una de ellas solo tenia cuatro años, podían estar igualadas.

-chicos…- tigresa sonrió con amabilidad fingida -… ¿Qué esperan para irse?...

Como si hubieran salido de una especie de trance… todos miraron sorprendidos a tigresa, pero al ver su mirada inexpresiva, optaron por caminar directo a la puerta, aunque… po, shuo y lee se detuvieron en seco al ver la cara de lía, mojada en lagrimas silenciosas, con los ojitos verdes algo enrojecidos por el llanto.

-me quedo- hablaron los tres al unísono.

Lee y shuo sabían que si lía había llorado así, seria mejor quedarse con ella, pero po…simplemente no supo porque, sentía que debía quedarse con ella, quería tomar en brazos a la pequeña y acunarla para que dejase de llorar, era algo… instintivo.

Mono, mantis, grulla, víbora, shifu y song, que ya estaban prácticamente en las puertas, voltearon a verlos confundidos, mientras que tigresa solo veía a uno de los tres… a po. No le sorprendía que lee y shuo hubieran pedido quedarse, siempre que regañaba a lía era lo mismo, pero po… ¿Por qué quería quedarse?... eso no le incumbía.

-no- respondió tigresa, cortante.

-pero…- intento replicar shuo.

-…solo esta ves…- le siguió lee, mientras le guiñaba un ojo cómplice a lía, aunque… aparentemente, esta seguía enojada con el, ya que como respuesta solo le ladeo la cara, ara no mirarlo.

-…por favor…- pidió po, con ojos de cachorro.

Tigresa, al ver los ojitos de cachorro de po, creyó estar viendo a lía en ellos… dudo un poco en la respuesta, pero… no, tenia que hablar a solas con lía y no necesitaba de ningún metiche.

-no- su voz era igual de cortante que en la respuesta anterior.

Ambos tigres y el panda dejaron caer los hombros, desilusionados, pues, al ver la duda de la felina, pensaron que la convencerían.

-vamos… ellas tienen que hablar- los llamo shifu desde la puerta.

Ante las risas burlonas de mono, mantis y grulla, la mirada fría de tigresa, la mirada indiferente de song y las miradas de reproche de víbora y shifu… los dos tigres y el panda solo se limitaron a dirigirle una mirada de "perdón" a lía, quien les devolvió el gesto con una pequeña sonrisa, y se fueron con los demás, cerrando las puertas a sus espaldas.

Ya solas, con las puertas cerradas, tigresa soltó el bracito de lía, quien solo se limito a mirar a su madre de reojo…

-¿estoy en problemas?- pregunto la cachorra, en un débil susurro.

Tigresa la examino con laminada unos segundos… se coloco de rodillas al frente de ella y, colocando su mano en su mentón, la obligo a levantar la vista hacia los ojos carmín de ella. El corazón de le acelero de angustia al notar los enrojecidos ojitos de su cachorra, quien, al notarlo, ladeo la cara, apartando la mono de tigresa y volviendo a agachar su cabeza.

-¿Por qué los golpeaste?- cuestiono tigresa, tratando de no ablandar su mirada neutra.

-ellos me provocaron- respondió lía, cortante, clavando sus garras en la palma de las manos.

-no hagas eso…- la reprendió tigresa, tomando sus manitas entre las de ella.

-¿Por qué no?- lía miro mal a su madre, apartando las manos bruscamente.

-soy tu madre, lía… un poco mas de respeto- la volvió a reprender tigresa… "¿y a esta que le pasa?... ¿desde cuando es tan… tan… temperamental?..."

Esas palabras fueron como un golpe en el pecho a lía… ¿debía sacar el tema?... no lo sabia, tenia muchas cosas por preguntar y las palabras de los chicos solo le habían recordado lo que hacia tiempo ya quería averiguar, pero nunca había mencionado por miedo a las respuestas o a que la reprendieran… ¿Por qué era tan diferente?... ¿Por qué nunca conoció a su padre?... ¿por que siempre hablaban a sus espaldas?... todo eran solo unos "por que"… pero estaba enojada, no sabia con que, solo que lo estaba y si preguntaba ahora, lo mas seguro era que acabara solo consiguiendo reproches de su madre… pero la atenta mirada de esta la incomodaba, era una especie de poder sobre ella, jamás podía ocultar nada si en ella estaban posados esos ojos carmín.

-si fueras mi madre me dirías la verdad…- mascullo, finalmente, lía.

A tigresa se le abrieron los ojos como platos, sorprendida por lo que escuchaba decir a su hija... ¿a que se refería con "la verdad?". Por un momento se le cruzo por la cabeza que quizás era otra broma que lee le había hecho, como aquella vez que le dijo que era adoptaba y luego tubo que golpear al tigre siberiano por deprimir a lía... busco con su mirada los ojos de la cachorra, cosa difícil, ya que lía evitaba cualquier contacto visual, pero al verlos... el alma se le cayo a los pies al notar las lagrimas en ellos.

Volvió a colocar su mano en la mandíbula de lía y la obligo a verla...

-¿la verdad de que, lía?- pregunto suavemente, borrando cualquier rastro de enfado.

-soy diferente- se limito a contestar lía.

-todos lo somos, nadie es igual al otro- tigresa estaba algo nerviosa a cualquiera sea el planteo que le haría lía.

-no, no es eso...- lía aparto la mano de su madre -... ¿por que no me miras y dices lo que ves?- pregunto, retrocediendo unos pasos.

Tigresa se reincorporo y miro unos segundos a lía, seria, creía entender a que se refería... siempre le sorprendió el grado de madurez que podía llegar a tener a sus cuatro años, pues entendía demasiado bien las cosas y, con lo observadora que podía llegar a ser, sabia que no pasaría por alto sus rasgos particulares, que algún dia le preguntaría.

-bien...- tigresa esbozo una tierna sonrisa -...veo a una linda cachorra de cuatro años...- se volvió a arrodillar frente a ella y fingió examinarla con la mirada -...con hermosos ojos color jade, dos tiernas orejitas...- le acaricio las redondeadas orejitas, a lo que lía dejo escapar una dulce risita -...unas gorditas y tiernas mejillas...- le pellizco la mejilla derecha -...y... que raro...

-¿que pasa?- la interrumpió lía, cayendo en el juego de su madre.

-...estas lagrimas no tendrían que estar aquí- contesto tigresa, secando las mejillas de lía con el dorso de su mano y regalándole una media sonrisa.

Lía rió tímidamente, los juegos de su madre siempre le hacían olvidar cualquier enojo o tristeza, pero... esta era la excepción, no quería olvidar el tema, quería preguntar y tener respuesta, ¡ya!

-mamá...- lía estrujo sus manitos, nerviosa, mientras serpenteaba en el aire -...hablo enserio ¿por que no me parezco a ustedes o a cualquier otro tigre?...

Con valor, lía fijo sus ojos en los ojos carmín de su madre, buscando respuesta en ellos, buscando refugio, como siempre lo hacia cuando estaba triste, pero en vez de ellos, encontró duda y... angustia. Su madre estaba triste.

Tigresa no supo contestar al instante... siempre espero esa pregunta, pero... ¡por el amor a los dioses!... ni shifu se había percatado de aquello y esa niña, con cuatro años de edad, la tenia entre la espada y la pared... "los niños, pueden ser aun mas listos y astutos que cualquier adulto, por que tienen algo que nosotros no... la inocencia" aquellas palabras que su padre le dijo antes de morir resonaron en su cabeza como eco, siempre pensó que solo era alguna frase sin sentido de un libro, pues el no le había dado explicación alguna, pero ahora comprenda lo que quiso decirle.

-si te pareces, lía...- contesto finalmente -...garras, fuerza, físico... todo ello en ti es de un tigre- dijo tratando de sonar calmada, aunque se estaba quemando las neuronas para contestarle lo mas coherente que se le viniera a la cabeza.

-eso ya lo se...- lía se exaspero un poco... ¿o su madre le estaba tomando el pelo o realmente la creía tonta?, aunque se le ocurrió una pregunta, la cual le contestaría si o si, al menos, de eso se encargaría-...respóndeme una sola pregunta ¿quien es mi padre?...

Listo, lía había acorralado a tigresa, la tenia entre la espada y la pared, o al menos así se sentía la felina mayor… ¿de donde había sacado tanta curiosidad lía?... no era la primera vez que preguntaba eso, pero aun así, no le agradaba el tema, no le agradaba tener que inventar alguna respuesta para que su hija se quedara tranquila… el, "sálvate de esta" de shuo resonó en su cabeza, junto al "te dije que esto pasaría" de lee… ya le había contestado que de grande lo conocería, que cuando llegara el momento ella sabría quien es, pero… ya no podía responderle lo mismo… "¿Para que vine en un principio?... diablos, ni siquiera tengo el valor para decirle la verdad a po y menos aun para inventarle algún cuento a lía… tengo que pensar rápido". Ajena a los pensamientos de su madre, lía estaba parada en frente de ella, con los brazos cruzados sobre su pecho y golpeteando el piso con la punta de su pie, señal de impaciencia.

-emm… pues…- vaciló tigresa.

-mamá, sin cuentos, sin historietas…- la voz de lía era firme y decidida -…a los dos años te pregunte, me dijiste que no lo entendería, a los tres años volví a preguntar, me dijiste que cuando sea mayor me dirías, pero ya no quiero esperar… los niños se burlan de mi por eso, todos han notado que no tengo colmillos… ¡incluso me han dicho que parezco un tierno osito!...- lía se detuvo a tomar aire, estaba hablando demasiado deprisa -…¡¿yo?!... ¡¿tierna?!... ¡se supone que soy una tigresa, hija de una de los cinco furiosos!... ¡no soy tierna!...

Lía termino de hablar, alterada y jadeando… tigresa cambio la mirada preocupada, por una mas relajada, arqueando una ceja… ¿eso era todo lo que le preocupaba a lía?, ¿Qué no la vieran como alguien intimidante? O ¿no ser tomada como alguien similar a ella?...

-lía…- la voz de tigresa era algo burlona, no pudo evitar sonreír -…tienes cuatro años, eres una cachorra aun, tengas o no colmillos, todos te verán como alguien tierna además, no tiene nada que ver que seas mi hija… no les prestes atención a los comentarios- dijo.

-aun así… quiero saber quien es mi padre o al menos que paso con el…

Listo, tigresa yo no tenia artimañas para despistar a lía… abrió y cerró la boca un par de veces, como pez fuera del agua, pero aun así, ninguna palabra coherente salía de esta… no podía decirle, "tu padre es un panda del que me enamore" o "el no esta contigo porque yo decidí no contarle sobre ti"… no era su intención traumar a lía.

-¿y bien?...- la apuro lía.

Aun buscando alguna respuesta, miro directamente a esos ojitos verdes, solo para luego echar un fugaz vistazo a la puerta, como si buscara alguna salido de ese asunto, pero la insistente mirada de su hija le decía que no se escaparía tan fácilmente…

EN LA COCINA…

La comida que había preparado víbora estaba lista, servida en la mesa, pero casi nadie comía… shifu había dicho que pasaba del almuerzo e iba a ir a tomar una larga sesión de meditación, que necesitaba pensar… en un lado de la mesa estaba sentada song, en medio de po y lee (¿coincidencia?), revolviendo su comida con los palillos. Al lado de lee, estaba sentado mono, mientras que al frente de ellos, estaban sentados grulla, víbora, shuo y mantis… todos, menos song, echaban ligeras miradas hacia las sillas vacías, una en cada lado de la mesa, donde tendrían que estar sentadas lía y tigresa.

-se están tardando…- comento po, quien, raramente, no había tocado su plato en todo el tiempo que llevaban allí.

-lía debe de estar recibiendo uno de los sermones de tigresa- contesto lee, quien era el único que comía animadamente.

-ya volverán- contesto shuo, cortante, mirando fríamente al panda.

Otra vez, la cocina de sumergió en un profundo e incomodo silencio… song estaba algo nerviosa por haberse sentado en medio del tigre siberiano y el panda, de vez en cuando miraba de reojo a ambos, pero también se encontraba con la burlona sonrisa de víbora, quien a su vez, no dejaba de mirar a po… ¿Cómo no darse cuenta desde un principio?... si lía era idéntica a el. Mono, mantis y grulla seguían adoloridos por la paliza de lía, aunque los tres se preguntaban porque le había afectado tanto sus palabras a la pequeña. Shuo solo se limitaba a comer despacio, aun adolorido como los demás, pero aun así, mirando fríamente a po, pues no le agradaba en lo mas mínimo, el solo pensar que el panda había embarazado a su hermana, le hervía la sangre en cólera y a eso se le sumaba el echo que ahora lía parecía admirar al panda mas que a nadie y que tigresa estaba re colgada con el… "¿o es de familia o que?... ahora las tigresas se enamoran de los pandas" pensó con burla, casi podía oír la voz de lee burlándose de el… "¿no crees que tigresa esta bastante grandecita?" le diría.

Po, por su parte, aun tenia la cabeza gacha, mirando a su plato mientras que, con los palillos, removía de un lado a otro la comida… aun no se sacaba de la cabeza el beso con tigresa, ni como se lo diría a song. Los labios aun le cosquilleaban ante el recuerdo y… la espalda le ardía un poco, aunque no le daba mucha importancia… "no debí jugarle la broma a tigresa…" pensó, recordando que allí, la felina había clavado sus garras al pensar que la tiraría al suelo. Lo que mas le daba para pensar, era el haber visto a lía con el broche de tigresa… le quedaba precioso, casi tanto como a su madre, además, le reconfortaba pensar que tal vez, solo tal vez, tigresa había conservado aquel broche como un recuerdo de el, para recordarlo como alguien especial. Tan metido en sus pensamientos estaba, que no se dio cuenta cuando cierta leopardo, sentada a la par de el, estiro un brazo por detrás de la silla, acariciándole tiernamente la espalda… de repente, se puso tenso, no quería que ella viera los rasguños, pues quería esperar a estar solos para hablar respecto a eso y… bueno, decirle que no quería lastimarla mas, que por eso tenían que terminar. Song, haciendo caso omiso al nerviosismo de po, siguió pasando su mano por la espalda de este… su intención era llegar hasta sus omoplatos o nuca, donde seguramente encontraría los rasguños y… bueno, algo de "¿Qué es esto?" no le iba mal.

-emm… ¿po?- llamo, fingiendo un tono al… confundido.

-¿Q… que… pasa, song?- tartamudeo po, sudando de los nervios, aunque para su suerte, nadie les prestaba atención.

-¿que tienes en la nuca?- pregunto song "inocentemente", tanteando con su mano en la nuca del panda -parece un lastimado, aunque no muy grave.

Mas de unos, mejor dicho, todos los chicos voltearon a ver en su dirección, todos con miradas burlonas, menos shuo, que solo se limito a arquear una ceja... en un intento tonto por escapar, po aparto bruscamente a song, aunque eso solo hizo enfadar a la leopardo.

-no debe ser nada...- contesto po, nervioso -...de seguro me habré golpeado en algún combate - se excuso.

Song frunció en seño, adoptando una expresión confundida, mientras que po reprimió un suspiro de alivio, era una excusa perfecta, hasta que...

-hace meses que no atacan al valle- comento mantis, algo... distraído.

-y no recuerdo cuando fue el ultimo combate en los entrenamiento- agrego mono, mientras se llevaba un bocado a la boca.

-jeje...- po rió nerviosamente -...hace un par de días entrenamos en combates, ¿recuerdan?- el panda le lanzo su mejor mirada acecina a sus dos amigos.

-no- se limitaron a responder mono y mantis, al unísono, ambos con sonrisas burlonas.

Demás estaba decir que todos los chicos sospechaban lo que sucedía al igual que de mas estaba decir que tanto víbora como po tenían inmenso deseos acecinos hacia el primate y el bicho.

-ya, ¿que tienes allí?- sin esperar respuesta, song se las arreglo para ver la nuca del panda.

Tal como ella había pensado, bueno, como ya sabia, en la nuca de po se podía ver cuatro rasguños, uno a la par del otro, idénticos a los de una zarpa felina... po se sonrojo, song hizo su mejor imitación de "no lo creo". Víbora no pudo reprimir un sonrisa maliciosa al sospechar el origen de esas marcas, shuo gruño por los bajo... aquella zarpa era demasiado grande para ser de song, pero del tamaño perfecto para ser de su hermana. A lee le daba igual, no le importaba lo suficiente como para enojarse con tigresa o con el panda, mientras que mono, mantis y grulla se tapaban la boca/pico para no reír a carcajadas.

-¿buen te los hizo?- mascullo song, fingiendo enojo.

Po no respondió, buscando una excusa que no lo delatara frente a todos.

-¡eso solo te lo pudo hacer una gata!... ¡¿quien fue?!-

Bien, había que admitir, que, al no saber que la leopardo solo fingía, a más de uno de los chicos les dio miedo.

-¡song!...- exclamo finalmente po, confundiendo a la leopardo -...te dije que no me dejaras marcas- reprocho, con una sonrisa picara.

Esta vez song estaba enojada de verdad, le había salido el tiro por la culata... todos, menos shuo (amargado), estallaron en carcajadas, mientras que po se aplaudía mentalmente por su respuesta y song... bueno, no le quedo otra que sentarse y agachar la cabeza, avergonzada. Aprovechando que todos reían, sin prestarles atención, lee se inclino disimuladamente, quedando cerca del oído de song...

-oh, si... se los hizo una gata muy salvaje- susurro, sin que nadie se percatara de eso -me pregunto si ella podría pasar con migo esta noche-

Song, que en ese momento había estado masticando la comida, casi se atraganta ante las palabras del tigre siberiano… pero, antes de poder decirle algo, este ya se había apartado de ella, aunque aun la miraba de reojo, sonriendo maliciosamente, sonrisa que ella devolvió, pero… había algo oculto tras esa sonrisa, de repente, a lee no le pareció tan divertido el juego. Otra vez, la cocina se quedo en silencio, hasta se podía escuchar como los demás masticaban…

-oigan…- hablo po, interrumpiendo aquel silencio -…como que lía y tigresa se están retrasando demasiado ¿no creen?- pregunto.

-no lo creo…- respondió lee, con la boca llena -… de seguro tigresa le debe de estar dando un sermón a lía- dijo, quitándole importancia.

-aun así, es demasiado tiempo…- hablo víbora -…se les enfriara la comida.

-víbora…- grulla volteo a verla, con una ceja arqueada -…esta YA estaba frió cuando vinimos- se burlo, consiguiendo una fría mirada de su novia y las carcajadas de los demás.

-grulla, mi amor…- víbora sonrió con simpatía fingida -…te quedas un mes durmiendo solo.

La serpiente sonrió con inocencia y grulla abrió el pico en unos perfectos noventa grados, mientras que los demás reían a carcajadas, menos shuo… (¿se nota que es hermano de tigresa?).

-víbora te tiene a dieta, amigo- se burlo lee, con la boca aun mas llena que antes.

-¡no hables con la boca llena!- lo reprendió shuo, con una patada por debajo de la mesa.

-¡te quiero mucho, hermano!- exclamo lee, gesticulando exageradamente cada palabra, por lo que le saltaban trocitos de comida a shuo.

-asqueroso…- mascullo shuo, quitándose de la mejilla un trocito de, valla alguien a saber que, mientras los demás reían a carcajadas.

-te pareces a tigresa y yo que pensé que era mi gemela- se burlo lee, ya tragando la comida.

-cállate- mascullo shuo, por alguna razón no estaba de humor.

-¿o que?- lo reto lee.

Mono, mantis y grulla apostaban por quien se echaría enzima de quien primero, song miraba desinteresada, y algo molesta, pues lee le había salpicado comida en la ropa, mientras que víbora le enviaba claras miradas de "detenlos" a po… "¿Por qué yo?"… articulo po con su boca, pero como respuesta solo recibió una mirada burlona de la reptil.

-lee…- shuo suspiro cansinamente -…si no cierras tu prostituto hocico, juro que…

-chicos, no peleen…- intervino po, reconociendo esa mirada de acecino serial que tenia shuo -…estábamos hablando de lía ¿recuerdan?-

-cierto… ¿creen que tigresa la castigue?- agrego víbora, riendo un poco.

-espero que no- apoyo lee, olvidando la discusión con shuo.

-aunque…- mono sonrió algo burlón -…no tiene pinta de ser de las "niñas obedientes" que cumplen el castigo de su madre- comento mono, a lo que mas de uno rieron.

-una vez la castigaron…- recordó lee -…en menos de una hora la descubrimos intentando escapar por la ventana de su habitación-.

Todos rieron por la anécdota, en especial po.

-y bueno, es hija de tigresa, tiene el mismo temperamento de la madre- comento po, encogiéndose de hombros.

Mientras los demás reían, shuo se esforzaba por no saltarle enzima a po… odiaba que hablara de ambas de esa manera, como si tuviera derechos sobre ambas, bueno, a su punto de vista, así le parecía el concepto del panda… "es el padre de lía… ¡imbecil!"… lo regaño su subconsciente, pero no hizo caso. A su punto de vista, po no era padre de aquella pequeña, quizás si su progenitor, pero padre… jamás. De todas las decisiones que había tomado tigresa desde su embarazo, la de no informar a po sobre lía le parecía una de las mejores.

-¿acaso te encariñaste con lía, po?...- pregunto mantis, burlón -… ¿o con la madre?- agrego, sonriendo picaramente.

Las mejillas del panda pasaron por todos los matices de rosado a rojo, lo que solo provoco que los demás rieran aun mas fuerte, menos song, que clavaba las garras en la mesa.

-muy gracioso…- espeto po, con sarcasmo.

-¿no te agrada lía, al menos?- grulla arqueo una ceja.

-claro que si, es una niña muy tierna…- contesto po, sin dudarlo -…quisiera que se quedara en el palacio- agrego.

-po…- llamo mono -…pareces todo un padre- se burlo.

Po se sonrojo y shuo gruño por lo bajo, mientras que lee y víbora se ahogaron con su propia comida.

-¿estas bien?- pregunto grulla a víbora, extrañado.

-jeje… mono, que cosas dices… jeje- lee reía nerviosamente, mientras sudaba la gota gorda.

-no creo que nos quedemos mucho tiempo- comento shuo, sin interés alguno –la idea de tigresa era venir unas semanas y luego volver-.

-buceo, si va al caso...- po se encogió de hombros -…su idea también era irse unas semanas a kenshi y volver… y aquí estamos, cinco años después- comento.

-se embarazo… no iba a dejar que volviera en ese estado- mascullo shuo, tratando de no levantar la voz.

-¿tu fuiste la que la embauco para quedarse?- la mirada de po se torno fría, mientras que un odio irracional hacia el tigre surgía en el.

-¿por que negarlo?- shuo se encogió de hombros, ignorando una patada que le propino lee por debajo de la mesa –estaba mejor con nosotros en kenshi-.

-eso es mentira- contradijo po, luchando con las lagrimas que amenazaban por salir de sus ojos.

-embarazada, incapacitada para el kung fu… ¿Quién la valoraría aquí?- shuo disfrutaba viendo el dolor en los ojos de po.

Mientras shuo esbozaba una media sonrisa, po se esforzaba por no gritarle un… "YO LA HUBIERA CUIDADO, YO LA AMABA, LA AMO"… en la cara al tigre. Tan metidos estaban todos en la batalla de miradas entre shuo y po, que ninguno se percato de que song, junto a lee habían abandonado la cocina, aunque la idea había sido de lee, pues sabia que si shuo seguía, a po no le importaría que estuviera song para defender sus sentimientos hacia tigresa.

-tu no sabes nada- mascullo po, apartando su mirada del tigre.

-¿a no?...- shuo se percato de la ausencia de lee y song -…se mas de lo que crees, se que estas loco por tigresa, se que te acostaste con ella antes de que se fuera…

Mono y mantis abrieron los ojos como platos, mientras que grulla formaba un perfecto ángulo de noventa grados con su pico y víbora se contenía para no agarrar a golpes al panda y al tigre… a esas alturas, ya todos se habían percatado de la ausencia de song y lee, lo que le daba algo mas de libertad a po para responder, después de todo, aun debía hablar con la leopardo.

-no se de que hablas- contesto po, aun recordaba aquella noche, en que entre besos y unos cuantos "te amo" el y tigresa prometieron no contarle nada de eso a nadie, al menos hasta que lo de ellos fuera oficial.

Shuo rió amargamente – ¡no te hagas el tonto, panda!...- exclamo, exasperado -... tu te acostaste con ella, la usaste- acuso.

-¡YO NO USE A TIGRESA!- grito po, colocándose de pie y golpeando la mesa con su puño.

Mono, mantis, grulla y víbora se sobresaltaron un poco po el grito del panda, quien tenia una mirada fría que nunca habían visto en el.

Shuo miraba a po, desafiante… odiaba al panda, por todo, en un principio fue por embarazar a tigresa, pero ahora no era esa la razón… sino que el le estaba quitando a las dos mujeres que mas amaba en la vida, a su hermana y a su sobrina, la cual quería como si fuese su hija. Po, por su parte, mantenía su mirada fría, para no romper en llanto… las imágenes de los recuerdos pasaban por su mente… la llegada de los hermanos, cuando jugaba con tigresa, la decisión de ella y como la había apoyado, luego su cena, la noche que habían pasado juntos… todo, hasta la mas insignificante palabra que se habían dicho, recordaba todo y le dolía, porque a pesar de ello, no podía volver el tiempo atrás y pedirle de rodillas a tigresa que no se fuera a kenshi… se arrepentía de no haber echo eso.

-no dejare que te la vuelvas a llevar a kenshi- no supo de donde salio eso, simplemente po lo dijo sin pensar, era lo que sentía.

-yo no dejare que te quedes con ella- contraataco shuo –además, piensa en lía, ella pertenece a kenshi-.

-este es el hogar de tigresa, también el de lía- respondió po.

-panda- shuo negó con la cabeza –tigresa es madre, tiene obligaciones ¿Qué te hace pensar que las apartaría por estar con voz?-.

-jamás dejaría que dejara a su hija de lado- respondió po.

-es mi hermana… - dijo shuo, como si eso fuera la respuesta a todo.

-y yo soy su amigo, el que la conoce mejor que nadie- contradijo po, cien por ciento seguro de sus palabras.

-no me importa… yo la quiero como a mi vida y no dejare que le hagas daño- contraataco shuo, clavando las garras en la mesa.

-tu la quieres…- contesto po -…pero yo la amo…

CONTINUARA…

Jeje… bueno, hasta aquí todo… espero les haya gustado el cap y… bueno, dejen comentarios que no les cuesta nada… XD… aun no puedo dormir, el maldito perro del maldito vecino no deja de ladrar y… ¡¿QUIEN SE ROBO MI CAE CON LECHE?!... de seguro fue mi hermanita… bueno, los dejo…nos leemos en la proxima…