Capitulo 10

Zarpar hacia las Estrellas

Los tres andaban sin rumbo fijo por el muelle, había una gran cantidad de gente en ese lugar quienes iban y venían de un lugar a otro llevando todo tipo de cargas hacia los barcos listos para zarpar hacia otros mundos, ellos buscaban uno que pudiera llevarlos a su destino pero al parecer no encontraría allí una nave que fuera hacia el Reino de la Oscuridad.

- No creo que ninguno de estos barcos vaya hacia el Reino de la Oscuridad -dijo Eria decepcionada-

- Genial...estamos atascados -dijo Drake de mal humor-

- Debemos ser más positivos, ya llegamos hasta aquí...solo necesitamos hallar un buen transporte -dijo Ayaki intentando animarlos-

Los tres se quedaron pensativos intentando hallar una solución a su dilema. De repente vieron que alguien se les acercaba, era un chico de su misma edad, su cabello era rubio y corto un poco en punta, de ojos marrones y llevaba puesto una capa roja y un sombrero rojo con una pluma en él, por su apariencia parecía ser un viajero.

- Disculpe...pero no pude evitar escuchar su problema...y creo que tengo la solución -les dijo el chico vestido de rojo-

- ...Quien eres? -le preguntó Ayaki con desconfianza-

- Lo siento, no me he presenta...mi nombre es Kaith -dijo el chico rubio-

- Por tu ropa...diría que eres un Mago Rojo -dijo Eria algo curiosa-

- Técnicamente si lo soy, aunque me dedico más a otros negocios...en fin creo que tengo la solución a su problema, puedo llevarlos a una nave adecuada, por el precio justo

- Bien cuál es el truco amigo? -le preguntó Drake sin fiarse de él-

- No hay truco...solo les ofrezco una solución rápida y sencilla, no es fácil conseguir un buen transporte últimamente y más con el Imperio reforzando la vigilancia y el registro a las naves

Drake, Ayaki y Eria se dieron la vuelta y discutieron en voz baja sobre la oferta que les hacía Kaith.

- Creen que podamos confiar en él? -preguntó Eria-

- Hemos tratado con todo tipo de oportunistas y rufianes en Cornelia -le explico Ayaki- pero este no parece ser peligroso, solo alguien que busca un dinero fácil

- Aún así creo que tiene razón en algo -dijo Drake- no podemos dejar que el Imperio nos encuentre, aún somos fugitivos

- En ese caso...tendremos que aceptar su propuesta -dijo Ayaki-

Los tres se dirigieron a Kaith y aceptaron el trato que les ofrecía pero no le darían el dinero hasta que él los llevara a la nave que abordarían. El mago rojo los guió por el muelle hasta una parte donde había naves más pequeñas y un poco menos sofisticadas, fueron a un callejón y ahí Kaith les explicó lo que harían.

- Ven ese barco? El RLS Legacy, ese será su transporte -les dijo Kaith-

- A donde va? -preguntó Ayaki-

- Es una expedición a algún mundo más allá del borde exterior, algún mundo desconocido pero por la tripulación que llevan...uno nunca sabe -le respondió Kaith-

- Espera...ni siquiera sabes a donde va? Olvídalo no hay trato -le dijo Drake molesto-

- Bien busquen otra nave de transporte que ya haya pasado la vigilancia imperial y esté lista para partir -le dijo Kaith sin mayor preocupación-

- ...No tenemos otra opción...iremos en esa nave, ya veremos después que pasa -dijo Ayaki-

- Perfecto síganme

Los cuatro se acercaron sigilosamente y se ocultaron detrás de la carga que estaba siendo llevada a la nave, vieron como la tripulación empezaba a abordar así como la carga era transportada a la bodega. Kaith pronunció un hechizo y tres cajas del cargamento se abrieron, el mago rojo les dijo a los tres que entraran en esas cajas.

- Pronto subirán estas cajas abordo, no salgan de la bodega a menos que quieran ser descubiertos. Bien ya cumplí con mi parte del trato -les dijo Kaith con una sonrisa-

- De acuerdo...aquí está tu paga -le dijo Ayaki mientras le daba las monedas de oro que recibieron de Kuzco-

- Perfecto...fue un placer hacer negocios con ustedes, buen viaje y solo procuren que no les descubran

Kaith cerró las tres cajas con un hechizo y rápidamente se fue de allí llevándose su paga, había sido muy fácil para el ganar tan generosa cantidad de oro. Desde el interior de las cajas, Drake, Eria y Ayaki sintieron como fueron llevados hasta la nave y finalmente puestas en la bodega de carga, tras unos minutos más sintieron como la nave despegaba y se embarcaba a un viaje hacia algún mundo desconocido. Ya habían pasado algunas horas y empezaban a sentir hambre y la incomodidad propia de viajar en un espacio tan reducido.

- No se ustedes...pero saldré a estirar las piernas -les dijo Ayaki-

- Estás loca? Harás que nos descubran -le dijo Drake-

- No saldré de la bodega...-le insistió Ayaki-

A pesar de las advertencias de Drake, Ayaki salió de su caja y estiró su entumecido cuerpo, sin más remedio, Drake y Eria salieron también, estaban aliviados de ya no tener que estar en esas incomodas cajas. En ese preciso instante la puerta de la bodega se abrió y dos personas entraron, el primero era un chico un año mayor que ellos, de cabello marrón corto amarrado por detrás y el otro era grande y bastante robusto pero lo que les llamó la atención era que se trataba de un cyborg, pues tenía un brazo y una pierna mecanizados y también el ojo derecho.

- Quien rayos son ustedes? -preguntó el chico a los tres pero ninguno respondió-

- Vaya...vaya, parece que tenemos polizones a bordo -dijo el cyborg- Jimbo informa a la capitana, yo me encargaré de que no salgan de aquí

- Esperen...no queremos problemas...solo necesitábamos un medio de transporte -intentó explicar Drake-

En ese momento, llegaron más miembros de la tripulación y también la capitana de la nave junto con su primer oficial. La capitana tenía rasgos felinos y llevaba un elegante uniforme azul mientras que su primer era alguien alto y fornido pero su cuerpo era de roca solida, lleva un uniforme rojo.

- De modo que subieron polizontes a mi nave, señor Arrow manténganlos encerrados mientras decido que hacer con ellos -ordenó la capitana a su primer oficial-

- Disculpe capitana -intervino el Cyborg- pero estos chiquillos...dudo que sean criminales buscados o incluso peligrosos, creo que si me los dejara a mi cargo...

- Oigan, no somos chiquillos y lamentamos haber subido así a su nave, pero solo queríamos transporte -explicó Ayaki-

- Lo que quiere decir es...si nos permiten viajar trabajaremos en la nave -dijo Drake para arreglar la situación-

La capitana lo pensó un momento, le dio una mirada rápida a cada uno de ellos y finalmente dio una respuesta.

- Bien, si de verdad quieren ser navegantes aprenderán a serlo. Silver ellos estarán bajo su tutela, asegúrese de que hagan un buen trabajo

- Como ordene capitana -respondió el Cyborg-

La capitana y su primer oficial salieron de la bodega dejando a los cinco allí, el Cyborg se les acerco y les dijo lo que debían hacer.

- Ahora ustedes están bajo mi responsabilidad, mi nombre es John Silver, soy el cocinero de la nave y él es mi otro grumete, Jimbo. Cuáles son sus nombre?

- Soy Drake

- Mi nombre es Ayaki

- ...Eria...

- Jim Hawkins -les dijo el otro chico un poco desganado-

- Bien, ahora los cuatro vayan a limpiar la cubierta, después de iniciar un viaje siempre se llena de polvo estelar, rápido

Los cuatro salieron de la bodega llevando todo lo necesario y subieron a la cubierta de la nave. Vieron a la variada tripulación que había y más de uno no les veía con buenos ojos en especial uno que tenía la forma de una especie de araña roja con tenazas.

- Y ustedes...son fugitivos o algo parecido? -les preguntó Jim-

- No exactamente... -dijo Drake-

- Solo queremos...evitar tener problemas con el Imperio -le dijo Ayaki-

- Entiendo...por cierto de que mundo vienen?

- Cornelia -respondieron Drake y Ayaki-

- ...Arcades... -dijo Eria con un poco de miedo- y que hay de ti Jim?

- Mi mundo no está muy lejos, ayudo a mi madre con la posada...pero me embarque en este viaje para mejor en algo nuestras vidas... -dijo Jim algo apenado-

- Supuestamente, adonde va esta expedición? -le preguntó Drake-

- Bueno...vamos en busca del tesoro del Capitán Flint -les dijo Jim en voz baja-

- Y el quién es? -preguntaron Drake y Ayaki a la vez-

Jim se sorprendió que los dos no supieran quien era el Capitán Flint pero Eria les explicó lo que había leído sobre él. El Capitán Flint había sido uno de los piratas espaciales más conocido de la historia, había realizado cientos de robos y saqueos pero jamás habían logrado capturarlo ya que siempre que realizaba un hurto su nave desaparecía sin dejar rastro, se rumoreaba que Flint había ocultado su gran tesoro en un mundo muy lejano, el Planeta del Tesoro. Drake y Ayaki se sorprendieron mucho por aquella historia y el tener que viajar al mundo donde se hallaba tal tesoro.

Tras más de una hora de trabajo, los cuatro lograron dejar reluciente la cubierta de la nave, solo esperaban que no volviera a ensuciarse o llenarse de polvo estelar en un tiempo. Ya habían terminado con esa labor pero ahora debían ir a la cocina a ayudar a Silver a preparar la comida para la cena, Drake, Ayaki y Jim no tuvieron ningún problema pues ya estaban acostumbrados a ese trabajo pero Eria nunca había trabajado en una cocina por lo que al principio se le hizo algo dificultoso pero pudo superarlo ayudándose con su magia. Para la hora de la comida todo había quedado listo y fue allí donde Jim les presentó a los tres a su amigo el Dr. Delbert quien financiaba la expedición en busca del tesoro, era una persona de rasgos caninos, se notaba que era muy inteligente pero algo tímido.


Así pasaron el mayor tiempo del viaje, cumpliendo las tareas que les asignaba Silver y a pesar de lo dura y laboriosas que eran se fueron ganando la confianza y aprecio del viejo Cyborg. Silver les fue relatando sus viajes así como varias historias de navegantes y viajeros que recurrieron y descubrieron varios mundos.

- Y así logré escapar de Burmecia antes de que el barco en que iba explotará en mil pedazos -terminaba de relatar Silver a los cuatro-

- Una historia muy interesante señor Silver -le dijo Eria-

- Nada de señor, no hay necesidad de formalismos -le respondió el Cyborg-

- Y porque dejaste de ser capitán y te volviste en un simple cocinero? -le preguntó Drake-

- Hace tiempo las cosas eran mucho más simples...hace años la vida era diferente, eso fue antes de que nos gobernaran los Maestros de la Llave Espada...antes del Imperio... -le respondió Silver-

- Pero...que fue lo que te pasó?...ya sabes -le preguntó Jim-

- A veces se sacrifican cosas...para alcanzar un sueño -le respondió el Cyborg con un poco de nostalgia- pero bueno hay que dejar atrás el pesado...será mejor que descansen pronto llegaremos a nuestro destino

Todos volvieron a sus camarotes, debido al pequeño espacio de la nave, Drake, Ayaki y Eria debían dormir en la misma habitación en un camarote de tres pisos, a pesar de lo que Silver les había dicho, ninguno de ellos podía conciliar el sueño.

- Que se supone que hagamos cuando este viaje termine? -preguntó Drake-

- ...Supongo que con nuestra parte del tesoro podremos comprar una nave -le respondió Ayaki-

- Buena idea...si encontramos el tesoro de Flint podríamos hallar toda clase de objetos invaluables que pudo haber obtenido -dijo Eria emocionada-

- Aunque...creo que esta forma de vida me gusta -dijo Ayaki- no estaría mal viajar por los mundos y conocer todo tipo de cosas

- Creo que tienes razón...pero tenemos una misión que cumplir -le recordó Drake-

- Es verdad...pero quien sabe -dijo Ayaki pensativa-

Pasaron unos minutos más y finalmente Drake se quedó dormido, habrían pasado algunas horas cuando de repente un fuerte ruido le despertó de golpe, los tres salieron rápidamente del camarote. Habían una gran conmoción por parte de la tripulación todos corrían en diferentes direcciones, subieron a cubierta y vieron que la situación era igual había un gran alboroto.

- Jim que sucede? -le preguntó Ayaki-

- Esto no es bueno...esa estrella...

En ese instante escucharon una gran explosión y vieron una cegadora y potente luz que venía desde el espacio, desde el timón de la nave, el Dr. Delbert anunció a todos con horror lo que acababa de suceder. "La estrella...explotó formando un...agujero negro" todos los sistemas de la nave empezaron a fallar y todos sintieron con gran miedo como la nave empezaba a ser succionada por el agujero negro directo hacia la oscuridad.

Fin del Capitulo 10