Capítulo 9: ¿Se terminó la oscuridad?
- Hola. –dijo la persona que llegó dando un beso en la mejilla a la que esperaba.
- Hola. –dijo sonriendo– Gracias por venir, Nanoha.
- Gracias a ti por invitarme a salir, Fate-chan. –dijo con una enorme sonrisa– Realmente quería pasar tiempo contigo. –confesó ruborizándose.
- Bien. En ese caso… –se puso en pie– ¿Nos vamos? –tendió su mano.
- Sí. –se puso en pie, tomó la mano de la rubia y entrelazó los dedos.
Las dos caminaron tranquilas, disfrutando del buen tiempo y de la compañía, hacia la casa de la rubia, donde ya las esperaban Linith, Rein, Carim y Vivio. Al llegar, todas saludaron a la cobriza y se sentaron alrededor de la mesa del jardín donde ya lo tenían todo preparado para almorzar juntas, como una familia. Cuando terminaron, Nanoha se ofreció a recoger junto a Linith para agradecerle el haberla invitado, mientras las chicas jugaban con Vivio.
- Gracias por ayudarme, Nanoha-san. –dijo la castaña.
- No. –negó con la cabeza– Gracias a Linith-san por invitarme y poder así disfrutar de su compañía. –dijo mientras miraba por la ventana a la rubia y sonreía.
- Nanoha-san. –dijo la castaña mientras limpiaba la vajilla– ¿Qué es lo que te gusta de Fate?
- ¿Eh? –se sorprendió al no esperar esa pregunta.
- Vamos, no pongas esa cara. –dijo la castaña– ¿Por qué tanto interés en Fate? ¿Es por el dinero? ¿Quizás porque su hermana te rechazó? ¿Por qué?
- ¿Cómo dice? –dijo molesta– No me interesa el dinero que pueda tener su familia. Yo sólo quiero estar con ella. Es verdad que Alicia-chan y Fate-chan se parecen mucho físicamente, pero Fate-chan es diferente, sus ojos son hermosos, y su personalidad es… indescriptible.
- No me lo creo. –suspiró pesado– Ella no puede ofrecerte nada. Es ciega. ¿Qué haréis cuando estéis juntas en una casa que ella no conoce, o, cuando estéis en la intimidad? –atacó a la cobriza– No vengas a decirme que el dinero no te interesa… Dime cuanto quieres para que te marches y la dejes tranquila.
- ¿Cómo puede decir eso? –contratacó la cobriza muy enfadada– Su hija es maravillosa, tiene una sonrisa que todo lo cura, y sí, será ciega, pero eso a mí no me importa. Tiene unos ojos preciosos en los que me gustaría perderme toda la vida. Estoy enamorada de ella porque su compañía hace que mi corazón sienta una calidez que no puedo explicar. Mi corazón late desbocado cada vez que se acerca a mí. No quiero dinero y no pienso marcharme de su lado a no ser que ella me lo pida. –empezó a llorar– La amo.
- Nanoha-san. –la llamó de manera dulce la castaña– Tranquila. Sólo quería asegurarme de que no tienes otras intenciones con mi hija. –puso una mano en el hombro de la cobriza quien dejó de llorar y la miró sorprendida.
- ¿Qué?
- Todo está bien, Nanoha-san. –le sonrió– Me alegra saber que amas a mi hija aun teniendo limitaciones. Solo quiero pedirte un favor…
- Lo que sea.
- Nunca sueltes su mano, pase lo que pase.
- Nunca. Puede confiar en mí, Linith-san. –le sonrió.
- Bien, pues vete con ella. Yo termino de recoger. Ya te quité mucho tiempo de estar con ella. –la cobriza asintió y se marchó hacia donde estaban las chicas.
…
Fate acompañó a Nanoha hasta la puerta de la entrada para despedirse antes de que Carim llevara a la cobriza a su casa, ya que era tarde y la rubia se preocuparía si dejaba ir a Nanoha sola a su casa. Se estaba empezando a deprimir un poco por no poder ver y no poder acompañar a Nanoha. La cobriza se dio cuenta del cambio de la rubia y acarició su mejilla.
- Fate-chan… Te quiero. –dijo y la besó.
- Nanoha…
- No sé qué es lo que estás pensando, aunque me puedo hacer una idea. –la abrazó– Llegará un día en el que no tengamos que separarnos porque viviremos juntas. –le dio un beso en la mejilla haciendo que la rubia se ruborizara.
- Nanoha-san, ya podemos irnos. –dijo la oji celeste mientras se subía al automóvil.
- Gracias por llevarme, Carim-san. –dijo para separarse de la rubia– Bien, tengo que irme, Fate-chan. Te veré pronto. –se dio media vuelta para dirigirse al coche de la rubia.
- ¡Nanoha! –gritó la rubia– Yo también te quiero. –la cobriza salió corriendo para ella, le dio un abrazo muy fuerte y un beso muy apasionado, dejando a la rubia totalmente fuera de juego.
- Te veo mañana, Fate-chan. –le dio otro beso y se marchó con Carim.
…
- ¿Sí? –preguntó al descolgar el teléfono.
- Fate. –dijo la voz– Soy Alicia Testarossa. ¿Puedes pasarte por el hospital a lo largo de la mañana? Tenemos que hablar.
- ¿Es sobre la operación? –preguntó un poco asustada.
- Sí. Ya tengo los resultados. Te espero. Ven cuando puedas. Hasta luego.
- Está bien. Gracias. Hasta luego.
Tras colgar, suspiró pesado y se acomodó en el sillón de la oficina. Alicia no se escuchó muy contenta. No sabía si estaba preparada para escuchar una respuesta negativa con respecto a su operación. Siempre ha estado trabajando para poderse costear la operación. Era lo que más ansiaba. ¿Qué pasaría si no recuperaba nunca la visión? ¿Seguiría Nanoha a su lado? Le había dicho que la quería, pero ¿y si se cansaba de estar con una persona ciega? Sacudió su cabeza intentando alejar esos pensamientos. Tomó en sus manos la información que había descubierto con respecto al caso que estaba llevando junto a Lindy y se fue al despacho de la peliacua. Le explicó todo lo que tenía sobre esos mafiosos que, supuestamente, habían atacado a su familia y que eran responsables de que ella fuera separada de su familia. Le explicó como esos mafiosos tuvieron secuestrados a sus dos ahijados. Después de haber sido rescatados por la policía, ella los defendió y metió en la cárcel a los mafiosos gracias a su gran trabajo junto a Carim. A lo largo de sus carreras se han ganado muchos enemigos, pero ellas simplemente se dedicaron a vivir tranquilas y haciendo su trabajo como siempre sin importarles nada más.
Al terminar de darle los informes y contarle la historia, le pidió permiso para marcharse al hospital, siendo concedido, y se marchó. Subió a un taxi y se dirigió al hospital. Por el camino seguía dudando en si debía llamar a Nanoha. Quería hacerlo, pero si la respuesta era negativa, quería estar sola, así que decidió no hacerlo. Pagó al taxista al llegar, se bajó del auto y se digirió al interior del hospital. Preguntó en información por la doctora y se sentó en la sala de espera a que la doctora saliera a buscarla. Pasaron unos minutos y Alicia llegó junto a Precia.
- Fate. –la llamó la gemela.
- Alicia.
- Vayamos a mi despacho. Allí podremos hablar tranquilas.
- Está bien. –suspiró.
- Espero que no te importe que esté delante, Fate.
- No. no hay problema, Precia. –a la peligris le dolía que su hija no la llamara mamá.
Se pusieron en marcha y se dirigieron al despacho de la rubia mayor. Al llegar, abrió la puerta y dejó pasar a su madre y hermana. Ambas tomaron asiento mientras ella se dirigía a su sillón.
- ¿Y bien? –preguntó nerviosa la rubia.
- Fate. –suspiró sonoramente– Después de días de estudio, de ver tus escáneres, y resultados de las pruebas, he decidido que eres candidata para poder llevar a cabo la operación.
- ¿Qué? ¿Hablas en serio? –preguntaba incrédula.
- Sí. –dijo simplemente.
- ¿Qué probabilidad hay de que salga mal?
- Fate. Debes confiar en Alicia. Ella no se arriesgaría a operar si hubiera alguna posibilidad de que saliera mal, y menos aún si es su hermana quien se va a someter a la operación. –respondió la peligris– Se ha llevado días trabajando en tu caso. Te puedo asegurar que si ella dice que eres candidata es porque está cien por ciento segura.
- Está bien. ¿Y cuándo lo llevarás a cabo? –preguntaba ansiosa.
- Pues verás… Como ha dicho Precia, ya tengo tu caso bien estudiado. Lo tengo todo bajo control, así que si te parece bien… –se calló por un momento– quisiera operarte mañana mismo.
- ¿Ma…ñana? –preguntó en shock.
- Sí. Esta noche la pasarías aquí para hacerte una analítica y unas últimas pruebas necesarias para administrarte la anestesia. ¿Estás de acuerdo?
- Sí. Estoy de acuerdo. –dijo la rubia.
- Bien. Precia te acompañará a tu habitación mientras yo preparo el papeleo. –la rubia asintió mientras se levantaba para seguir a Precia– Fate. –la llamó– Todo irá bien. Tranquila.
- Gracias, Alicia. –dijo y se marchó junto a Precia a la habitación.
Una vez en la habitación, Fate pidió a la peligris que llamara a su familia para darle la noticia. La peligris hizo lo que le pidió y rápidamente se presentaron en el hospital. Linith estaba nerviosa. Era todo muy precipitado, ¿y si salía mal? Rein y Carim estaban felices por su hermana y amiga, pues por fin iba a poder ver de nuevo. Por fin pondría cara y color a todo. Vivio no entendía qué es lo que pasaba y miraba de un lado a otro. Fate pidió a su hija que subiera a la cama para abrazarla. La pequeña de ojos bicolor lo hizo sin dudar. Subió y abrazó a su mamá. La rubia se disponía a hablarle a su pequeña cuando entró en la habitación una cobriza agitada.
- ¡Fate-chan! –dijo casi sin aliento.
- ¿Nanoha?
- ¿Por qué no me dijiste que vendrías hoy? –dijo acercándose a la rubia y su hija– Alicia-chan me lo acaba de decir.
- Estaremos fuera. –dijo Linith para salir, junto a Rein y Carim, de la habitación.
- No lo sabía. Alicia me llamó esta mañana y me pidió que pasara por aquí para recoger los resultados… –suspiró– Además, estabas trabajando…
- Fate-chan… –tomó su mano y la acarició con el pulgar– No importa si estoy trabajando si se trata de ti. –la rubia se ruborizó.
- Fate-mama, ¿os vais a casar? –preguntó con inocencia mirando a ambas.
- ¡Vi…Vivio! ¿Por qué preguntas eso? –contestó la rubia totalmente roja.
- Vivio… –la llamó la cobriza también totalmente roja– ¿Te… te gustaría que yo fuera tu mamá?
- ¡Nanoha! –exclamó avergonzada la rubia.
- Perdón por la interrupción. –dijo la persona que entró en la habitación– Pero es hora de que me lleve a Vivio. Tiene que cenar y acostarse para ir mañana a la escuela.
- Está bien Carim. ¿Rein irá contigo?
- No. Rein se quedará aquí con Linith. Hayate se ha ofrecido para quedarse con nosotras. –dijo un poco ruborizada.
- ¿Hayate? –preguntó algo sorprendida para después sonreír– Carim. –la llamó con dulzura haciendo que la cobriza frunciera el ceño– Sé feliz. –y le sonrió haciendo que la oji celeste sonriera y abrazara a su amiga.
- Gracias. –le susurró– Vendré mañana cuando lleve a Vivio a la escuela.
- Está bien. Vivio, pórtate bien y sé buena con tía Carim y tía Hayate. –dijo haciendo ruborizar a su amiga.
- Sí, Fate-mama. Te quiero mucho. –la abrazó y dio un beso en la mejilla para bajarse de la cama y tomar la mano de su tía Carim– Adiós, Nanoha-mama. –la cobriza abrió los ojos en sorpresa.
- Adiós, Vivio. –le sonrió dulcemente.
- Nanoha… –la llamó la rubia– Deberías de irte tú también. Mañana tienes que trabajar.
- Quiero quedarme contigo, Fate-chan. –hizo un puchero.
- Se van a quedar Rein y Linith. Estaré bien.
- De acuerdo, Fate-chan, pero mañana vendré a verte antes de la operación, ¿sí?
- Bien.
- Fate-chan… Cuando salgas de la operación y sepamos que todo haya ido bien, quisiera hablar contigo. No quiero decírtelo ahora porque no es el momento, pero cuando pase, hablemos.
- Está bien, Nanoha. –suspiró.
- Entonces me marcho ya, Fate-chan. Que descanses. –le dio un corto pero dulce beso– Te quiero.
- Y yo a ti, Nanoha. Hasta mañana.
La cobriza se marchó dejando a Linith y Rein al cuidado de Fate. La castaña y la peligris durmieron en los sillones que había en la habitación. Necesitaban estar descansadas para la mañana. Fate, en cambio, no podía dormir. Estaba nerviosa. No sólo por la operación. No podía dejar de pensar en que Vivio sentía mucho cariño por Nanoha, tanto que la llamó mamá. ¿Qué pasaría si se peleaban? No quería que su hija lo pasara mal. Seguía sin estar segura sobre su relación con la cobriza. ¿Qué eran? No habían hablado sobre eso y ninguna había pedido algo formal. Quizás eso era lo que quería hablar con ella. Suspiró y se removió un poco para intentar dejar de pensar y dormir. Mañana era un día largo. Tenía que estar preparada para lo que fuera que pudiera pasar.
La mañana llegó, y tal y como dijo Carim, llegó tras llevar a Vivio a la escuela. Hayate visitó a Fate también antes de la operación para desearle suerte y decirle que estaba en buenas manos. Nanoha también llegó, con Precia, antes de que se la llevaran junto a Alicia. Tras despedirse de todas, se la llevaron a quirófano. Empezaba la tortura para los familiares por la larga espera que suponía ese tipo de operación.
- Fate. –le puso su mano en el hombro– Tranquila, todo irá bien. Te lo prometo.
- Gracias, hermana. –le dijo con una sonrisa haciendo que a la gemela mayor se le saltaran las lágrimas.
- Bien. Empecemos ya. –dijo antes de que sucumbiera al llanto.
Pusieron a Fate la anestesia, y una vez que comprobaron que estaba completamente dormida y revisaron sus constantes, empezaron con la operación. Alicia había hecho muchas veces esa operación. Era pan comido, entonces, ¿por qué estaba tan nerviosa? Tuvo que salir y respirar antes de empezar. Estaba demasiado nerviosa. Una vez que se tranquilizó, entró de nuevo en el quirófano y comenzó la operación. Las horas pasaron muy lentas para los familiares que estaban esperando en la sala de espera. Carim recogió a Vivio de la escuela y volvieron juntas al hospital. Lindy también se presentó allí una vez que salió del despacho. Al cabo de unas 6 horas, Alicia salió del quirófano y se dirigió a la sala de espera.
- ¡Alicia! –gritó su madre poniendo a todas en alerta.
- ¿Cómo ha ido? –preguntó Linith.
- Ha sido una operación muy larga. Todo ha ido tal y como estaba previsto. No hemos encontrado nada anormal. Todos los estudios fueron correctos, por lo que espero que haya recuperado la visión. Hoy se quedará en observación, por lo que deberíais de volver a casa. Relajaos y descansad. Volved mañana.
- Pero yo quiero ver a Fate-mama y darle el beso de buenas noches. –dijo la pequeña de ojos bicolor.
- Lo siento, Vivio. Hoy no podrás dárselo, pero te prometo que mañana se lo darás. –dijo la rubia poniéndose a la altura de la pequeña.
- ¿Por qué eres igual que mi Fate-mama? –preguntó la niña.
- Porque soy su hermana, Vivio.
- ¿Hermana? ¿Quiere decir que Alicia es tía de Vivio? –la rubia asintió y la niña se tiró a sus brazos, sorprendiendo a la mayor.
- Entonces Vivio le dará el beso de buenas noches a tía Alicia. –le dio un beso en la mejilla y se retiró para tomar la mano de Carim de nuevo.
- Gracias, Vivio. –dijo la gemela– Esta noche se quedará en guardia mi madre. Si algo pasa, nos avisará de inmediato, pero podéis iros tranquilas. Todo ha ido bien.
- Está bien. Nos iremos y volveremos mañana. –dijo la peligris.
Todas se fueron a casa. Lindy se despidió de su mujer. Alicia le dio las instrucciones y le pidió que, si algo iba mal, que la avisara lo más rápido posible. La peliacua y la rubia se marcharon a casa. Había sido un día agotador y la gemela mayor estaba deseando de llegar a casa para tomar una ducha e irse a dormir, y eso hizo nada más llegar.
…
- Jefe… Las hemos encontrado.
- Bien. Vigiladlas. –dijo para colgar el teléfono– Por fin os encuentro… Es hora de pagar por lo que me habéis causado…
Siento la demora en subir el capítulo, pero desgraciadamente el trabajo y la familia no me permite ir más rápido. Pido paciencia. Y los que me conocen ya saben que yo SIEMPRE termino todas mis historias. Paciencia por favor.
Espero que os haya gustado este capítulo. ¿Recuperará Fate la visión o se complicará algo? ¿Y qué están planeando los mafiosos que han estado buscando a la familia Testarossa? Muy pronto lo sabremos :)
*Oyoque: Queda muy poco para que se resuelvan todas tus dudas.
*Enyun Ayala: Gracias por el apoyo y tus palabras. Espero que la historia te enganche hasta el final.
*Danael: Exacto. Fate solo recordó por lo que escuchó en la oficina. En el próximo capítulo veremos si podrá recuperar su visión o no y si sirvió para recordar algo. Espero haya sido de tu agrado el capítulo.
*Saizoh: Tu mayor preocupación por los mafiosos... Ya están aquí. ¿Qué harán ahora? Muy pronto lo descubriremos. En cuanto a CinqueXGinga, estoy trabajando en ello. Ya sabes que me gusta complaceros porque sin vosotros no sería nada :)
*UndefinedColorfull: In this chapter, I have tried to explain how Nanoha feels about Fate. If I'm honest, it was a bit difficult because of the plot, but I could write something about it. Little by little, I'll write more about her feelings. Nanoha has to answer some questions that the blonde will have. Please, be patient. As always, thank you for being there :)
*LostNeko120: Aun así estoy trabajando en ello. Algo hay en mente... En los próximos capítulos veremos si es posible :)
