Disaclaimer: Los personajes pertenecen a Glee, y las canciones a sus respectivos autores. La trama es mía.

¡Yay! al parecer el bloqueo de escritor se ha ido! ^^


Capítulo 10

"Es hermoso que los padres lleguen a ser amigos de sus hijos, desvaneciéndoles todo temor, pero inspirándoles un gran respeto."

Era una tranquila y común noche de viernes en la casa de los Lynn. Beth había salido a comprar comida en Breadstix – ya que no podían salir a cenar – y podía escuchar como Ryder le hablaba a Abigail y la hacía reír. Nada fuera de lo común para terminar la semana de Richard Lynn. Hasta que el teléfono sonó. Tal vez era uno de sus dos hijos mayores que llamaba para ponerse al tanto con su familia.

Richard estuvo un poco extrañado por la llamada pero contestó todo con su amabilidad acostumbrada, sintiendo que algo crecía dentro de él. Después de dos minutos terminó la llamada:

―Sí, sí. No te hagas problema, él estará ahí en un rato. ― Y colgó.

Se quedó un momento mirando a la nada, luego suspiró. No sabía qué hacer con su hijo y la verdad es que ese pensamiento no era para nada nuevo. Hacía más de un año que no sabía qué hacer con Ryder. A veces pensaba que era culpa de él y de su esposa por malcriarlo tanto y darle ese puesto privilegiado que tienen los hijos menores. Pero finalmente se había convencido que las cosas pasaban por algo y que todo esto estaba destinado a pasar en la vida de su pequeño Ryder y en la de todos ellos. Después de todo ¿quién en su sano juicio estaría en contra de un ángel como Abby? Sonrió enormemente al pensar en su nieta. La pequeña bribona tenía a todo el mundo de cabeza, sobre todo a su padre.

Desde hace un tiempo Richard estaba preocupado por Ryder. Al principio pensó que era normal; ellos y los padres de Marissa estaban enojados como el infierno y les dijeron toda la clase de barbaridades que se dicen en esos momentos en los que uno no razona. Y si bien estaba todo lo decepcionado que un padre puede estar, muy en el fondo estaba orgulloso de la forma en que les gritó a todos cuando sugirieron la adopción o un aborto, estaba orgulloso del modo en que veía que él cuidaba a su novia y hacía todo sin protestar. Consiguió un trabajo de medio tiempo con el que fue comprando cosas para su hija y estuvo presente en cada uno de los pasos del embarazo. Pero siempre estuvo esa tristeza. En frente de ellos Ryder jamás flaqueó, jamás tuvo un quiebre y siempre fue consciente de las consecuencias de sus actos. Sin embargo algo se perdió dentro de él desde que se enteró que Abby vendría al mundo. Perdió el carácter desafiante y de líder que tenía, y no volvió a sonreír hasta que tuvo a Abigail en brazos; y salvo las ocasiones en que de verdad veía que estaban en riesgo su hija o Marissa – como esa vez que se peleó en la escuela porque los insultaban- se volvió un pequeño soldado complaciente. Cuando Marissa lo necesitaba, por pequeño e innecesario que fuere "Oh Ry, no me gusta ese modelo de remera prenatal, quiero el otro que sale $50 más" él estaba ahí. Además, comenzó a acatar cada cosa que le decían tanto ellos como sus suegros aunque pudieras ver por la forma en que apretaba sus puños que no estaba de acuerdo.

Hubo una vez intentó hablar con él y por las pocas palabras que logró sacarle entendió que Ryder se culpaba por todo y que quería intentar solucionarlo "haciendo las cosas bien" y no había fuerza en el mundo que lo hiciera cambiar de opinión; realmente era algo que no debía sorprenderle, Ryder siempre había sido un cabeza dura y al parecer esta situación no le había arrebatado esa cualidad.

Sin embargo, ese era el Ryder de día, él que todos veían. Pero si te colocabas del otro lado de la puerta de su cuarto en las noches, podías oírlo sollozar. Y eso partía el alma de su esposa y, para que negarlo, la de él también. Es duro para un padre ver como un hijo madura de pronto, como la vida les arrebata de un sólo golpe su juventud. Pero a su vez, fue el mejor regalo del mundo ver a Ryder sosteniendo a Abby y que, mientras sonreía, le murmuraba a la bebé "todo valió la pena". Era una imagen que nunca podía olvidarla, su hijo siendo padre.

Pero luego Marissa se fue. Y jamás vio tanto dolor en los ojos de una persona como lo vio en los ojos de su hijo menor. Lo vio romperse en frente suyo sin poder hacer nada para evitarlo y odiaría a Marissa por el resto de su vida por eso. En ese momento se dio cuenta de cómo dos personas pueden estar juntas y tener ideas de futuro completamente diferentes. Era obvio por la forma en que Ryder lloraba sentado en la cama de hospital que él amaba a la chica y había previsto seguir con ella en todo; en cambio por el egoísmo y la huída de la chica era más que evidente que ella nunca quiso nada de eso. Y si querían más pruebas, los padres de ella encontraron en su habitación un cuaderno en el que tenía ya detallado todo lo que necesitaba para irse. Dejó rastros de todo, menos de donde iba. Había tenido nueve meses para afinar detalles.

Cada día de su vida había siempre un detalle, por pequeño que fuera, qué hacía agradeciera tener a su esposa a su lado. El día del nacimiento de Abby agradeció que ella supiera abrazar a Ryder como él no sabía hacerlo. Cualquiera que tuviera corazón se conmovería al ver esa escena. Su hijo llorando a los gritos sobre el pecho de su madre que derramaba lágrimas silenciosas mientras él los sostenía por los hombros a los dos. Fue la única vez que Ryder se permitió ser débil y fue el momento en que él decidió que apoyaría y le daría todo a su hijo y a su nieta. Costara lo que costara. Ya los dos habían quedado lo suficientemente solos como para que su padre y abuelo les diera la espalda.

Luego de una hora las lágrimas se habían secado, pero su pequeño - siempre sería su pequeño- no era él mismo. Sus ojos, que por lo general tenían esa chispa vivaz y perceptiva, se había ido. Richard tuvo la sensación de que nunca más volvería a ver al joven adolescente que había sido su hijo. Lo vieron con su esposa levantarse como un muerto y salir de la habitación. Temiendo que hiciera algo lo siguieron, pero no hubo necesidad de intervenir. Con su mujer abrazándolo, los dos lloraron viendo como Ryder entraba en neonatología y alzaba a su hija. No pregunten cómo, pero ambos vieron como su hijo se reconstruía para Abigail, como ella lo traía de vuelta a la vida. Y vieron como se aferraba a ella de una manera tan sobrecogedora que en ese instante comprendieron que Ryder sólo tendría corazón y sonrisas para Abigail Lynn, su hija.

Richard volvió al presente con un estremecimiento, y a pesar de que ese día había nacido la personita que amaba con su vida, era imposible recordarlo sin dolor.

Escuchó la risa de su nieta en el piso de arriba y supo que por ella debía hablar con su hijo, así que con un suspiró se dirigió a su habitación.

Golpeó la puerta y un "pase" y las risitas de Abby le dieron la bienvenida.

La habitación de Ryder le dio la confirmación de que esta conversación era absolutamente necesaria. No habían posters en las paredes "Abby podría arrancarlos y llevárselos a la boca". Toda la ropa estaba en el placard y el piso estaba impecable "Abby podría enfermarse si está cerca de cosas sucias". Su computadora estaba encendida con videos de Hi-5 "Abby necesita todos los estímulos posibles". Los libros estaban en una estantería en lo alto "¿Te imaginas si Abby se los lleva a la boca y se corta o traga papel?" Y recostados en la cama estaban su hijo y su nieta con toda la clase de juguetes posibles, los dos riendo. Abby probablemente por las caras y trucos que hacía su papá, Ryder porque con la única persona que reía y sonreía de verdad era con Abigail, es como si fuera la única que tenía la llave hasta su alma, como si fuera la única a la que Ryder pudiera amar.

― Hijo ―dijo Richard, aún conmovido por la avalancha de recuerdos ― necesito hablar contigo.

Ryder se sentó en la cama, acomodando a la pequeña en su regazo, dándole un mordisco en forma de mariposa ―no paraba de morder cosas desde que le había salido su primer diente, y eso contaba los dedos de todos en la casa.

― ¿Qué pasa papá? ¿Van a salir con mamá? En un rato Abby se va a dormir y yo voy a hacer la tarea de ciencias que tengo para el lunes. ― le dijo repasando el cronograma que tenía cada viernes.

―No. Con mamá nos quedaremos aquí con Abby ―Ryder dejó de prestarle atención a su hija y se dio la vuelta para mirarlo con una ceja levantada― el que va a salir eres tú.

― ¿Disculpa? ―el tono que usó el castaño dejaba en claro que lo estaba desafiando a repetir lo que había dicho.

Richard suspiró como por millonésima vez en la noche y se sentó en la silla que estaba al lado del escritorio.

― Lo que escuchaste hijo, llamó esté chico ¿Sam? hace un rato y mencionó que habías quedado en ir a una fiesta, así que le dije que irías en un rato.

― ¿Pero qu... ―Levantó la voz Ryder―¡Ese hijo de...!

― ¡Lenguaje! ―le recordó su padre.

Ryder se mordió la lengua para no terminar la sarta de improperios que quería soltar contra su Sam y contra su padre ¿cómo mierda se atrevían a decidir los dos por él?

Esta vez le tocó suspirar al menor de los Lynn mientras acomodaba a su hija en su pecho; la verdad es que se habían pasado un poco de su hora de dormir, así que la enana estaba más allá del cansancio con tantos juegos.

― Sí papá, está mañana hablaron de ir a una fiesta y dije que iría para que no sospecharan, pero para el lunes tendré una buena excusa preparada, no te preocupes ― le dijo mirando nuevamente a Abby.

― Es que si me preocupo hijo, y no precisamente porque sepan sobre Abby sino porque parece que no pensaras más que en ella.

Ryder volvió a mirar a su padre y éste pudo ver como los ojos de su hijo se endurecían y una pequeña chispa de ira se encendía detrás de ellos, como ocurría cada vez que alguien osaba insinuar la falta de vida social de él.

― Papá ― pronunció lentamente ― NO PIENSO EN NADA MÁS QUE ELLA. Eso ni siquiera está en cuestionamiento. Si voy a la escuela es para graduarme y tener un buen trabajo para ella. Si me levanto cada día es por ver su sonrisa. No sé porque mamá y tú insisten en que sea "un adolescente normal" cuando evidentemente no lo soy.

El tono frío y tranquilo que estaba usando preocupaba más a Richard que si le estuviera gritando. Porque sabía que por no asustar a la pequeña se estaba guardando todo. Justo como hacía desde el día que les contó que sería padre. Ryder no se permitía sentir y eso lo estaba matando por dentro. Pero al parecer el chico tenía una idea fija y no pensaba cambiarla.

― Ryder, sé que estás tratando de actuar como un adulto pero esta reacción es sólo de un niño ― pudo ver el dolor de su hijo ante esas palabras ― Sí, los padres vivimos para nuestros hijos, pero no por ellos. Ahora está bien porque ella te necesita, pero irá creciendo ¿sabes? No va a ser toda la vida ésta bebé, no será así manejable, no podrás saber con un simple llanto de ella que es lo que le pasa. Y si quieres un ejemplo de ello sólo mírate al espejo hijo.

Ambos se miraron por un momento eterno a los ojos, tratando de llegar a una misma zona de comprensión. Abby pareció entender la trascendencia del momento porque se quedó callada, mirando maravillada a su padre. Llevó su manito al cuello de Ryder y balbuceó algo ininteligible. Ryder bajó la mirada a su pequeña y los ojos se le llenaron de lágrimas, pero no soltó ni una. Él no lloraba enfrente de los demás. Su padre aprovechó para seguir hablando.

― Vive hijo, aprovecha ahora que eres joven. Sal un rato con tus amigos, intenta estudiar algo que te guste o trabaja en algo que ames, no que sólo te de un salario. Sigue cantando si es lo que gusta, toma alguna cerveza. Pero por favor vive. No puedo soportar ver cómo te consumes en Abigail sin pensar un momento en ti. Ella no te lo va a reprochar y nosotros tampoco. No va a pasar nada si disfrutas la vida, Ryder. Tienes que dejar de castigarte por sólo un error que cometiste.

― Mi hija no es un error ― dijo entre dientes, abrazándola más fuerte.

― Sabes que eso no es a lo que me refiero.

― ¿Y si esto es lo que quiero? ¿Qué si sólo quiero verla crecer y envejecer sin nada a mí alrededor? ― le soltó desafiante.

― ¿Y qué le vas enseñar Ryder? ¿Cómo la vas a aconsejar si no tienes experiencia en nada? En lo único que tienes cubierta la información es en cómo se rompe un maldito condón. ¿Qué hay de elegir una carrera? ¿Qué le vas a decir cuando venga llorando porque algún amigo la traiciona si tú no tienes amigos? Qué tengas una hija no te da experiencia ni sabiduría en todo. Eso lo tienes que ganar viviendo. Y es doloroso ver que tu no lo estás haciendo hijo.

Ryder siguió mirando a Abby en sus brazos que ya se había dormido. Después de un momento se levantó y salió de la habitación.

Volvió a entrar en su cuarto y sin mirar a su padre sacó del placard unos jeans oscuros, una remera verde petróleo y su campera de cuero.

Cuando escuchó correr el agua de la ducha, Richard sonrió. Sí, había sido difícil pero esperaba que esto fuera un punto de quiebre. Bajó al living y se sentó a ver una película mientras veía a su esposa entrar por la puerta.

― ¿Y los niños? ― preguntó Beth con una sonrisa.

― Abby ya está durmiendo y Ryder se está alistando para ir a una fiesta ― le dijo sin dejar de mirar la pantalla.

Tuvo que reír al sentir los pasos de su esposa detenerse. Se volteó a mirarla porque sentía la mirada de ella clavada en su nuca.

― Luego te cuento, pero por favor actúa lo más normal posible.

Beth asintió automáticamente mientras escuchaban a Ryder bajar las escaleras. Llegó al living y se paró enfrente del televisor.

― Sólo una condición ―dijo apuntando a su padre con el dedo ― Si Abby se despierta me llaman inmediatamente. No importa que tan controlada tengan la situación.

El tono que usó no les dejó lugar a dudas de que estaba enojado y que hablaba muy en serio, así que su madre intervino entre la obvia batalla silenciosa.

― Por supuesto hijo, ve y diviértete ―le dijo sonriendo mientras avanzaba hasta su lado y le daba un beso en la mejilla.

Richard y Ryder asintieron al mismo tiempo, sin dejar de mirarse a los ojos. Ryder le devolvió el beso a su madre y recogiendo sus llaves salió por la puerta.

A intentar vivir.


¡Siento este capítulo super largo y sin interacción entre nuestros pequeños!

Pero siento que verdaderamente era importante saber algo más de lo que Ryder nos cuenta ¿no es una ternura Richard? Ojalá mi papá me obligara a ir de fiesta -_-

Así que...¡El capi que sigue es la fiestaaa! ¿qué creen que pase? ¿Qué pensaron de este capi?

Debo agradecerle nuevamente a Marinuqui por sus reviews, gracias cielo, esta historia continua gracias a ti ^^

Por cierto, si quieren saber como es el atuendo de Ryder es el que usó Blake Jenner en el primer "bottom three" en the glee project :Q_

Si les gustó o no dejen reviews!

(No tienen idea de lo mucho que inspiran a seguir!)

Nos leemos pronto,

Sofi :)