Para el anon que quería Quitty, pues aca les traigo Quitty, buen fin!


Ya no sentía los estragos del alcohol, habíamos descansado mucho y solo los que no pertenecían a todo este asunto con Rachel se habían despedido hace un par de horas y se habían marchado, quedándose solamente el trío dinámico y Kurt con Blaine.

Mi madre había llegado al amanecer así que para estos momentos ella seguía en el décimo nivel de sueño, bien podría caer una bomba en la calle o explotar un coche, iniciar la tercer guerra mundial y ella seguiría dormida.

Todos estaban sentados en silencio, y yo me tallé los ojos para despabilarme, me rasqué la cabeza y supe que este era el momento para tener una conversación seria y que me dijeran todo lo que sabían, que no me ocultaran nada.

Lo que había sucedido ayer con Rachel me había tenido nervioso y pensativo, nunca pensé que estuviera tan apegada a Quinn y mucho menos que la extrañara tanto, actuaba de forma que me confundía y ya no sabía ni qué pensar. Britt la había escuchado en el pasillo platicando con Kurt y diciéndole que yo le gustaba, pero luego parece que no y me pide que me aleje, se compromete con Finn, mas una semana después comienza a arrepentirse, cree estar enamorada de él pero le agrega 'peros' a su relación.

Santana y Puck se han estado dando miradas cómplices sonrisas indescifrables cada que pueden y yo no hago más que especular porque no puedo adivinar qué es lo que se traen entre manos y honestamente no puedo más con esto de no saber qué diablos es lo que está pasando porque todos parecen saberlo y yo soy el único que lo ignora.

Me senté en el sillón reclinable y nadie decía una sola palabra, simplemente me miraban y yo los escudriñaba a todos y cada uno de ellos, la mirada generalmente no miente y el que mentía más siempre tenía una mirada peculiar. Santana.

-Bien… Santana, tú sabes más de lo que creo y me gustaría que comenzaras por decírmelo porque juro que voy a enloquecer, lo que pasó ayer con Rachel no es para menos y… no sé… no puedo más con esto, es demasiado para mi en tan poco tiempo, demasiada información, demasiados cambios-.
-Un momento-. Interrumpió Kurt –Yo también merezco explicaciones a mis preguntas y espero Quinton, que antes que se te brinde cualquier información, que yo por supuesto fui quien la proporcionó, tú me digas qué diablos está pasando y por que parece que conocieras más al glee club de lo que ellos te conocen-.
-De qué me hablas Kurt?-.
-Anoche ya que se te había subido el alcohol a la cabeza comenzaste a hablar de cosas que no tienes por qué saber porque no estabas aún con nosotros en Mckinley-. Sentí que me mareaba, cómo pude ser tan imbécil? Me mantuve tranquilo y no expresé ninguna emoción en mi cara, tal y como pasaba cuando era Quinn.
-A qué te refieres?-.
-Bueno te burlaste de cuando Tina lloró cantándole a Mike, a todos los demás también nos pareció gracioso pero como yo era el único sobrio me dije: cómo sabe eso? Has dicho que Quinn te lo contaba todo, pero si te lo contaba todo por qué ahora no te cuenta nada y cuando te preguntamos por ella, nos das información que es muy, muy poca y enseguida cambias el tema; dijiste también que Hudson tiene que pensar en el cartero cada vez que besa a una chica y que no te sorprendería que con Rachel durara menos de tres minutos y contaste una anécdota en el jacuzzi que estoy casi seguro que eso no pudo habértelo contado Quinn por mucha confianza que te tenga-. Comencé a mover la pierna rápidamente y volteaba a ver a Santana y a Puck para que me ayudaran pero estaban tan callados como un maldito mudo.

-Aparte- Se levantó del sillón y se acercó a mi-. Es demasiada coincidencia que tengan los mismos dientes, la misma cicatriz y que te rías como ella, claro, eres casi tan guapo como Quinn pero-. Casi tan guapo como ella? Casi?! –pero… no sé Quinton, es mejor que me digas en realidad quién eres para que yo autorice a que ellos te den la información que les he dado previamente-.
-Kurt escucha…-.
-No Quinton, antes me parecías encantador y muy normal, pero ya ni siquiera hablas con tu acento inglés a veces y hay algo en ti que me desconcierta, así que empieza a hablar, qué hiciste con Quinn? Quién eres? Y como hiciste para convencer a sus amigos de ser los tuyos sin que te hicieran demasiadas preguntas?!-.
-Pareces un maldito abogado en una corte! Por qué no puedes solamente darme la información que quiero y punto?!-.
-Porque no te tengo confianza! Ya no, no puedo simplemente decirte lo que sé sin saber quién eres-. Me toqué el puente de la nariz.
-Kurt, no lo entenderías-. Blaine solo nos veía, lo cual me pareció raro, él siempre tiene algo que decir, a veces hasta me aburría.
-Ponme a prueba-.
-No! No lo entenderías y si te lo dijera por ti se enteraría la preparatoria entera!-.
-Qué intentas decirme!?-. Comenzamos a gritarnos exasperados.
-Tú sabes lo que intento decir, te gusta extender rumores y verdades a medias!-.
-Ves?! Cómo lo sabes?!-.
-Eso es un sí en tu lenguaje, no te lo diré!-. Me levanté y empecé a ponerme rojo de frustración.
-Quién eres Quinton?!-.
-No tengo por qué decírtelo! No lo haré!-.
-Quien eres?! Quién eres?! Quién eres?! Dilo ya de una vez antes de que empiece a pensar que algo hiciste con Quinn, que tienes a su madre secuestrada y haz amenazado a éstos tres para que no digan nada-. Me eché a reír fuerte.
-No son tan buenos actores como para pretender que les caigo bien, no hubiera hecho esta reunión de tener a Judy secuestrada y por dios! Deja de ver programas policiacos porque divagas de la forma más absurda posible-.
-Ya díselo Quinton-.
-Decirme qué?-.
-No lo haré Santana-.
-Díselo, si habla nosotros nos encargaremos de que se arrepienta de haber soltado la sopa-.
-Hey no me amenaces Puckerman! Decirme qué?-.

Se armó una verborrea entre todos, gritos, palabras difusas, no entendía quién decía qué, se gritaban entre ellos, comenzaron a ponerse histéricos igual que yo estaba unos minutos antes, Blaine comenzó también a gritar para defender a Kurt, Santana se levantó para que querer golpearlo y fue un milagro que pude detenerla.

-Basta! Lo diré ok? Lo diré! Pero que quede claro chicos, que si dicen una sola palabra, si Rachel llega a enterarse o cualquier otro miembro del club o de la preparatoria yo mismo te descuartizo Kurt, no bromeo, ahora que soy hombre mi fuerza es mucho más grande-. Su rostro fue de sorpresa, quiso decir algo pero se quedó callado, volvió a abrir la boca pero tampoco dijo nada; fue Blaine quien habló.
-Ahora que eres hombre?-. Él me veía a mi y Kurt volteó a ver a Santana.
-Santana quién es este loco? Me caía bien e incluso más porque ganamos esa competencia, pero ya me está dando miedo-.

San volteó a verme y me dijo con la mirada y un movimiento de cabeza que era yo quien debía de responder a esa pregunta. Volví a sentarme y respiré profundo para calmarme, nunca tuve intenciones de decirle mi secreto a alguien más.

-Kurt YO soy Quinn-. Se quedó callado y luego vi que enfurecía.
-Respuesta más absurda no pude haber obtenido, me siento tan ofendido!-.
-Cálmate, dice la verdad, B y yo estábamos cuando eso sucedió; es tan increíble que nosotras mismas lo agredimos ese día, pero era verdad, ni ella misma sabía que esa noche se había convertido en hombre hasta que se vio… pues… tú sabes-.
-No fue fácil, también tuvimos que convencer a Judy, si su propia madre se ha dado cuenta de que es Quinn, entonces es porque es Quinn, créennos-.
-Sigo sin creerlo-. Dijo Blaine.
-Miren, cuando regresé a la preparatoria este año llegué con el cabello rosa y una perforación en la nariz, que es la que tengo, miren-. Sus ojos se posaron en mi nariz –Es del mismo lado, oh y… ese estúpido tatuaje de Ryan Seacrest-. Me levanté y les enseñé la baja espalda, ahí estaba el tatuaje, ese maldito tatuaje que no sé por qué diablos me hice.
-Pero, pero… cómo pasó-. Volteé a ver a Britt.
-Pidió un mal deseo a las once once una noche en la que nos juntamos a beber en casa de San-.
-Pediste ser hombre?-. Preguntó Blaine.
-Ach, por mil ocho mil vez, no! No pedí ser hombre, pedí tener a Rachel… sólo que antes había divagado sobre lo sencillo que sería ser hombre y heme aquí. Desperté como Quinton, con una erección del tamaño del mundo y sin saber qué hacer, eso sin contar que los shorts me apretaban-.
-Y vaya erección-. Dijo Birtt.
-OK ok, demasiada información Brittany, no necesitamos saber qué tan grande es… Quinn-.
-Ustedes sí quieren saberlo-. Bromeó Puck viendo a Kurt y Blaine.
-No no queremos-.

En ese momento Kurt se quedó como ido y abrió grandes los ojos, se levantó lentamente y luego se volteó al público.

-Por dios Santana, ahora todo tiene sentido!-.
-Te dije que lo tendría-.
-Claro por eso Rachel está completamente confundida sintiendo miles de millones de cosas que la están volviendo loca, Dios!-.
-Ehhh no sé de qué hablan-. Dije
-Creo que deberías sentarte-. Me dijo Blaine; obedecí.
-Bien, necesito que me pongas mucha atención Quinn, y que no hables hasta que yo termine, esta información te conviene y si Santana, Britt y Puck no dijeron nada era porque yo les dije que esperaran, ok?-.
-OK-. Me senté impaciente, ya quería saber de qué me hablaba.
-Cuando tú y Rachel comenzaron a llevarse bien ella me llamó una tarde completamente mortificada porque había sentido muchas cosas contigo… cosas que sólo sentía con Quinn, lo que voy a decirles a todos ahora también es confidencial y no puede salir de aquí o Berry me mataría… si ustedes creían que Rachel es heterosexual se equivocan y al darse cuenta de la falta de Quinn y cómo tú llegaste a confundirla… bueno se dio cuenta de que tiene sentimientos "amorosos" por nada más y nada menos que Quinn Fabray-. El corazón se me iba a salir, creo que de hecho tendría un paro cardiaco no podía creer lo que me estaba diciendo Kurt, era… era posible? –Le causaba mucho conflicto interior porque así que digamos que tú mi niño, la hubieras tratado maravillosamente, pues no; siempre la humillaste y demás, pero te quiere y la haces dudar bastante… como Quinn… como Quinton comenzó a pasar lo mismo porque por dios! Eres la misma persona solo que en el cuerpo de un hombre, era obvio que de todas formas iban a ser compatibles y si no te quiere cerca es porque le recuerdas a Quinn y no le parece correcto que su primo sea más bien quien le haga sentir esas cosas; se siente como si estuviera siéndole infiel a Finn… por dios! Ella cree que tú jamás le harías caso como Quinn, por eso jamás te diría nada, si de por sí la humillabas, por eso la humillarías más y por eso a Quinton lo quiere y no lo quiere, porque representas mayor amenaza para su relación; Vaya si soy bueno en esto!-. Se sentó, orgulloso de las conclusiones a las que había llegado.
-Pero… pero tú cómo te enteraste de que Rachel… siente cosas por Quinn y por mi?-.
-Porque ella me lo dijo y cuando estábamos en Breadstix se salió de ese modo porque le dieron celos cómo tratabas a Demy en la cena-.
-Por qué le dio el sí a Finn?-.
-Porque Rachel quiere vivir el sueño de princesa, casarse con su primer novio, con el que perdió la virginidad, ir a NYADA acompañada de él y demás cosas de ensueño que sabemos que no pueden suceder de ese modo, antes estaba completamente de tu lado, no quería que Rachel estuviera con Finn, porque sinceramente dudo que Finn sea el indicado para ella, bien puede ser mi hermanastro, pero soy realista… luego comenzaste a ponerme nervioso y no sabía ya si apoyarte o no, pero ahora, ahora podemos hacer que Rachel no se case con él y hacer que salga contigo!-.
-Pero no me quiere como Quinton-. Dije tristemente y agachando la cabeza.
-Ya intentaste volver a ser Quinn?-.
-Pff, claro que ya lo intenté, no hubieron resultados, pedí de nuevo un deseo, hicimos lo mismo que aquella noche y nada funcionó, me he resignado a ser hombre por el resto de mis días Kurt-.
-Entonces enamórala como Quinton-.
-O dile que eres Quinn-.
-No, no, eso la alejaría, lo tomaría como una mala broma-. Dijo Kurt –Entendamos una cosa gente, Rachel quiere a Quinn, a Quinn mujer, es a la que tiene muy metida en el corazón por el momento, tenemos que ser inteligentes para que se enamore de Quinton y olvide a Quinn porque si es verdad que nunca vas a llegar a serlo de nuevo entonces por lo menos que esté contigo en tu forma de hombre…-. Se levantó y me observó –Eres muy muy guapo, al menos quien te cumplió el deseo se portó lindo contigo-. Me reí.
-Nosotros no podíamos decirte nada porque Kurt nos lo había pedido, sabíamos que el plan iba a funcionar, por eso invitamos a Finn anoche, así vendría con Rachel y ella podría observarte más estando tantas horas en la misma habitación Quinton-. Era Puck
-Pero ahora ya sabes la verdad y puedes enamorar a Rachel, ahora hagamos un plan para que Lord tubbington deje de fumar, si?-.
-B, lord no fuma, es un gato-.
-No lo encubras Santana, sólo lo dices porque él te regala unos cuántos-.
-B. olvídalo, luego hacemos un plan tú y yo, ok?-. Britt asintió con rapidez y abrazó a Santana.
-Entonces… cuál es el plan?-. Volteé a ver a Kurt.
-Ahora que sé quién eres puedo comenzar a persuadirla de que no se aleje de ti, le voy a decir que Quinn no va a regresar y que no es lo más inteligente que se aleje de ti solo por eso, que si la haces sentir como Quinn, entonces debería de intentarlo contigo… necesitamos también romper el compromiso que tiene con Finn, uno, son demasiado jóvenes, dos, es estúpido y tres, Finn no la quiere dejar ir a NYADA; me ha dicho que está convenciéndola de que se vaya con él a California-.
-Maldito idiota-. Dije entre dientes y con enojo.
-Por tu parte-. Dijo Blaine –Puedes enviarle correos como Quinn diciéndole que conociste a alguien allá y que no vas a regresar para que comience a olvidarte, háblale bien de Quinton y dale a entender que si sale con él tú no vas a enojarte-.
-No suena mal-. Dije.
-Ahora, estás listo para escuchar lo que te voy a decir?-. Fruncí el ceño, ahora con qué más me iban a salir?.
-S-supongo-.
-Un día, cuando estaba triste y mucho más dudosa de su matrimonio me dijo que si Quinn estuviera aquí y tuviera aunque fuera una mínima oportunidad con ella, dejaría a Finn, descubrió que ha estado digamos "enamorada" de ti desde que estabas embarazada de Beth o incluso antes pero que ella no se había dado cuenta-. Estaba tan sorprendido que me quedé sin palabras –Por ello, si tienes la misma esencia lo más seguro es que puedas hacer que deje a Finn, no creo que sea tan difícil-.
-No, creo que ya no es tan difícil-. Dije por fin, así que a eso se debía lo que pasó ayer… wow!

Xxxxx

A qué está jugando pues la vida? Si yo hubiera sabido antes que Rachel tenía sentimientos por mi cuando era Quinn, jamás hubiera pedido este estúpido deseo, jamás me hubiera puesto en esta situación tan complicada, pero bueno, yo qué demonios iba a saber que Miss Diva no era tan heterosexual como parecía.

Caminando por los pasillos con esas minifaldas, con su toque de lolita que a cualquier pedófilo hubiera vuelto loco, con esas ñoñerías y su fanatismo por Barbra Streisand, que se entiende a la perfección con Kurt (una niña en el cuerpo de de un hombre) y ese afán de seguir a Hudson a todos lados, eso contando su desliz con Puck y esa extraña relación tan absurda como la que tuvo con St. James; nada me indicaba que fuera bisexual, nada en mi gaydar hacía Bip Bip cada vez que cruzábamos palabra o una mirada o que pasara cerca de mi.

Por su puesto no cuando se contonea por la preparatoria con un outfit coquetísimo de color negro y claro que no cuando usó esos shorts para el Funk, dios esos shorts! Pero bueno, miren que hasta antes de que yo fuera esa chica Punk, tampoco hubieran podido adivinar que soy una completa lesbiana, o si? Bueno bueno, quizás las miradas que le daba o esos dibujos pornográficos que hice de ella en el baño pero creo que eso es todo.

En verdad espero que Rachel se de cuenta de que estar con Finn no es la decisión mas inteligente, lo han visto desnudo? Es la cosa más espantosa del universo; las mujeres lo ven: alto, atlético, con su cabello despeinado y sus enormes manos. Ellas creen que es un adonis, pero créanme, ya lo he visto en las duchas y… no, no tiene las nalgas de Brad Pitt (de hecho no tiene nalgas y las pocas que tiene parece que se le hubieran escurrido hacia abajo, o sea, de risa) y mi Little Quinton es mucho más grande que el suyo, ya sé, ya sé, cuál es ese maldito afán de estar midiendo penes? Yo mismo aún no lo comprendo, pero creo que porque los hombres son un poco más primitivos es cuestión de que el cerebro así mide la hombría. Ah! No olvidemos sus manboobs y que en definitiva no tiene el six pack que tengo yo, que casi le llego a Sam.

En fin, la consola de videojuegos está prendida y yo me dispongo a jugar porque en un sábado por la noche no hay mucho por hacer cuando todos tus amigos están cansados por cómo la pasaron en la madrugada, seguramente el cuerpo de cada uno de nosotros pide cama o sillón o lo que sea para recobrar las energías.

Y apenas me voy a sentar cuando escucho que alguien toca a mi puerta.

-Adelante-. Digo desganado pero seguro de que es mi madre quien toca.
-Hola Sexy-. Ah si… quién más, quién mas podría aparecer ahora que no estoy pretendiendo a Demy. Qué rápido corren los acontecimientos en Lima, puedo asegurar que el lunes seré la burla de la preparatoria porque a Quinton lo mandaron al demonio.
-Kitty, mi tía te dejó pasar?-.
-Si, va de salida, creo-. Entonces la puerta se volvió a abrir y mi madre se asomó con una sonrisa amplia en el rostro, qué horror, los ojos le brillan de un modo tan peculiar que puedo asegurar que va que vuela para enamorada del señor anónimo.
-Cariño, voy a salir con James, regreso en la madrugada, pórtate bien-. Volteó a ver a Kitty –Un placer Kitty, hasta luego-.
-Hasta luego señora Fabray-. No alcancé a decir nada cuando la puerta ya estaba de nuevo cerrada. Ese pórtate bien no era más que una advertencia de: no hagas lo que yo no haría… o más bien, no hagas lo que hizo Puck contigo.

Y la verdad es que no quería hacerlo pero cuando Kitty se quitó la gabardina que le cubría el cuerpo y en su lugar vi un vestido super sexy todo signo de precaución se me olvidó. Es verdad que siendo hombre es mucho más difícil controlar ese instinto de saltar sobre una mujer y devorarla, es muy animalesco, pero es como si ella hubiera llegado a encender la mecha y era cuestión de minutos para que todo dentro de mi explotara.

Se veía especialmente linda y sobre todo tenía la estatura perfecta, era una cosita feroz y me veía con ganas de más bien brincarme ella encima. Se me atoraron las palabras en la garganta.

-No tienes una habitación muy masculina Quinton-. Caminó hacia mí, viendo las paredes y los adornos en el cuarto.
-V-vamos a remodelar el fin de semana… ya que mi prima no va a regresar…-. Seguía acercándose a mí y yo me ponía cada vez más nervioso.
-Ibas a jugar?-. Asentí –Qué tal si juegas conmigo?-.
-Qué tal si te vas a tu casa?-. Di un paso para atrás y choqué con el sillón, perdí el equilibrio y caí sentado.
-Ya escuché que Demy no quiso salir contigo porque no quiere compromisos antes de irse a la universidad; decisión inteligente si me lo preguntas, así me deja libre el paso a mí-.
-Fue algo muy bueno lo que hizo, yo tampoco quisiera enamorarme y luego decir adiós-.
-Bueno, yo no quiero enamorarme de ti, solo quiero que estés conmigo y que podamos estar en la cabeza de la pirámide, necesito un rey y tú eres el rey que quiero-.
-Qué pasó con Puck?-.
-Al diablo con Puck, no tiene lo que se requiere-. Seguía caminando lentamente hacia mí.
-Y qué es lo que se requiere?-.
-Todo lo que tú tienes, to-do-. Iba a levantarme cuando ella me puso el pie en la entrepierna y volví a sentarme.
-Quieres…-. Me limpié la garganta y me senté más atrás, si su pie se hacía unos milímetros para adelante me tocaría esa parte –Quieres que te traiga un vaso con agua? O quizás té-. Ella negaba con la cabeza –Quizás jugo?-.
-No Quinton-. Bajó el pie y se sentó sobre mis piernas con las suyas abiertas… luego entonces algo comenzó a ponerse extraño dentro de mis bóxers… y mucho, pero mucho más extraño cuando se sentó con todo su peso.
-No me importa si no quieres ser mi novio Quinton, pero no sabes cuánto te deseo, he querido besarte desde que te vi en el pasillo y créeme que me gustas más cada vez que me rechazas o te enojas conmigo-. Se agachó para besarme el cuello, sabía perfectamente bien cómo reaccionaba cuando me besaban el cuello porque lo vio en los vestidores.

La separé de los hombros cuando un escalofrío me recorrió todo el cuerpo y Little Quinton se puso más duro.

-Esta no es una buena idea Kitty-.
-No te preocupes, yo tengo protección-.
-Qué? Pro… oh no, dios no Kitty… no, no va a pasar aunque tuviera el condón más seguro del mundo-.
-Mi cuerpo te quiere Quinton-. Se apretó contra mi amigo y yo sentí cómo la electricidad me recorrió completo.
-Si, el mío también pero no lo haremos-. La cabeza se me estaba nublando con todo lo que estaba sintiendo, ya no podía pensar con claridad, parecía que mi cerebro se hubiera llenado de neblina y nada parecía tener sentido, solo una cosa: besarla y tocarla.

Sabía que lo que estaba a punto de hacer estaba mal, que no debía… pero sus labios carnosos me llamaban, su lengua, su voz, sus manos diminutas y su cuerpo pequeño, quería cargarla y llevarla a la cama para posarme sobre ella y por fin saber cómo era estar dentro de una mujer, cómo era tocarle los senos y bajar por su vientre…

El bulto en los pantalones me estaba molestando de un modo increíble y ella seguía moviéndose sobre él.

Y entonces nuestros labios se encontraron, su lengua buscó enseguida la mía y la mía la suya, mi mente se puso en blanco y sólo se enfocaba en todo el calor que estaba sintiendo. Sus manos comenzaron a acariciarme el abdomen por debajo de la playera y mis músculos se tensaban con cada roce.

-Vaya, sí que te ejercitas-. Dijo rápidamente solo para regresar a mis labios. Y luego volví a sentirla en mi cuello.
-Kitty, por favor-. Pero no escuchaba y seguía besando y mordiendo.
-Llévame a la cama-.
-Qué? No! No lo haré-.
-Entonces seguiremos con esto en el sillón, eso no significa que vaya a detenerme-.

Tomó una de mis manos y la puso sobre su pierna, estaba perfectamente afeitada, lisa; se me quedó viendo a los ojos y yo la miré de vuelta sin decir nada, con la respiración agitada.

-Tienes las pupilas dilatadas Quinton, sabes lo que significa?-. Negué con la cabeza.
-Qué estas excitado… y lo que siento allá-. Bajó los ojos a mi entrepierna –Me demuestra que lo estas mucho-.

No podía creer lo rápido que actuaba Kitty, pero sólo porque yo no lo hubiera sido con Sam y Finn no significa que las demás chicas tenían que ser como yo; a esta chica le importa un bledo el celibato y la virginidad y no me parece mal… pero… con cuántos más chicos había estado? Recordemos lo que había dicho Holly.

-Kitty…-.
-Shh, vamos a la cama.

Por dios que no podía más con ese calor que me estaba enloqueciendo, nunca me había sentido así en toda mi vida, jamás me había sentido tan excitado o para mayor información, excitada. La cargué y la llevé a la cama, caí sobre su cuerpo y ataqué su cuello.

-Ya nos vamos entendiendo-. Más luego, con una fuerza y rapidez impresionantes en un segundo me tenía con la espalda sobre el colchón.

Su vestido tenía cierre en un costado, comenzó a bajarlo mientras se quitaba los tacones que hicieron un sonido seco al caer sobre la alfombra. Cuando el cierre estuvo completamente abajo el vestido no cayó hacia su cintura, pero podía ver cómo se había aflojado en sus senos y tenía los pezones erectos. Oh dios pensaba esto no puede estar pasando, no con Kitty, pero no me puedo detener, por qué no puedo detenerme?!

Cuando por fin el vestido le cayó hacia la cintura vi que usaba un strapless de encaje color negro y sus brazos se dirigían hacia atrás para desabrocharlo. La detuve.

-Kitty, no…-. Se levantó y se quedó frente a mí, yo estaba recargado sobre mis codos y de pronto vi el bulto en mis pantalones, dios, era bochornoso, al menos como mujer puedes ocultar un poco, más cuando estas que mueres de ganas por hacerlo, los hombres en cambio no tienen esa opción.

Seguía mirándome y después su vestido cayó completo al suelo, caminó a la puerta y le puso el seguro.

-En caso de que tu madre regrese el seguro puesto nos dará tiempo para recomponernos-. Caminó cual felino que está a punto de brincar sobre su presa y eso me pareció sexy al mil. No podía moverme, no podía siquiera respirar, el corazón me latía tan rápido que sentía que me iba a ahogar y lo único que quería era desabrocharme los malditos pantalones y quitármelos.

Si yo me veía como se ve Kitty ahora cuando Puck estuvo sobre mi cama, entonces todo tenía sentido… hay momentos en lo que el cuerpo no puede detenerse y éste era uno de esos, claro que yo soy más consciente que él y puedo hacerlo, cierto? Cierto?!

No.

Cuando su dedo pasó por Little Quinton dejó de existir poder humano que detuviera esto. Se puso sobre mí de nuevo y comenzó a besarme, su lengua, sus labios, su perfume, todo estaba embriagándome y cuando sus manos llevaron las mías hacia sus senos me pregunté a qué hora se había quitado el strapless y por qué me había tardado tanto en tocarla.

Gemía en mi boca y mientras mis manos seguían en su pecho la suya derecha bajó hasta mi pantalón y lo desabotonó, luego bajo el cierre y metió la mano entre la tela del mismo y mis bóxers, por dios que era deliciosa la sensación, que nunca otra mano me había tocado ahí más que la mía y eso me volvía loco de deseo.

Se quitó de mi con rapidez y bajó los pantalones y me lo quitó junto con los calcetines, me vi los pies toscos de hombre, huesudos, los vellos en las piernas y luego la vi a ella caminando hacia a mi sobre la cama en cuatro. Iba besándome las piernas y yo sólo podía ver sus pechos que miraban hacia abajo por la gravedad, pero eran hermosos y comencé a salivar. La erección dentro era insoportable a estas alturas.

-Tú vas a quitarte la playera y yo voy a quitarme lo que me queda de ropa interior, luego entonces voy a desnudarte y te pondré el condón y lo haremos… porque, es evidente que los dos queremos que suceda-. Y sí quería, quería hacerlo… pero mi idea romántica me decía que mi primera vez tendría que ser con Rachel, pero luego… Rachel ya no era virgen y si ya había dicho que el sexo no era tan malo con Finn yo debía de superarlo, pero cómo lo superaría si no tenía experiencia?! Aaaah! Estaba pensando mucho y demasiado rápido y en ese pensar yo ya no tenía playera ni bóxers y ella ya estaba abriendo el paquete negro que contenía nada más y nada menos que un condón, el primer condón que usaría en toda mi vida de Quinn y de Quinton!

Era irreal verla hincada en la cama y mis ojos se posaban sobre sus movimientos casi expertos en abrir el empaque y en esa erección que me chocaba arriba del ombligo casi diciéndome: Y creías que ser hombre era más sencillo? Ja!; como si Little Quinton se burlara de mi cual diablo susurrándome al oído izquierdo.

Seguía sin poder reaccionar y sentí la goma resbalosa apretarse a mi miembro y bajar casi hasta la base del pene; está pasando, va a pasar, yo que me preguntaba cómo sería estar dentro de una mujer, sabía cómo era que un hombre estuviera dentro de mí, el escozor, el dolor, esa sensación a los lados del bajo vientre que no sabes si es de placer o porque te está doliendo más de lo que debería. Pero ahora… ahora que yo soy quien estará dentro… qué voy a sentir?

Kitty me levantó jalándome de la mano y en un segundo me tuvo de pie, con su mano jugando conmigo, con cada movimiento yo sentía que perdería mi capacidad de pensamiento, y mientras seguía jugando volvió a besarme; mis manos ya no se sentían tímidas y estaba acariciando su espalda y su abdomen atlético, así como fuera el mío cuando era porrista, sus senos que cabían en mis manos grandes.

Se acostó y yo me puse sobre ella, nos besamos por mucho tiempo, nuestras respiraciones que se escuchaban fuertes en la habitación, su piel erizada; me guió hasta su entrada y sentí su calor en la punta de mi amigo. Con su humedad y el lubricante del condón mi miembro se desacomodó y me hinqué en la cama para saber dónde debía entrar, nunca lo había hecho; en los últimos días había visto pornografía y tenía una noción del acto.

Lo tomé con mi mano y lo moví hacia arriba y hacia abajo acariciándole el clítoris con la punta.

-No vayas a entrar demasiado rápido, no tengo la experiencia que crees y aun debes de ser cuidadoso-. Con estas palabras y así como estaba, a mi merced, dejó de ser Kitty la frívola y se convirtió en Kitty la humana y vulnerable.

Me quedé sin moverme por unos segundos, viendo su cuerpo desnudo y mi cuerpo también, lo que tenía en la mano y lo que estaba a punto de hacer, sentía que iba a explotar, que no podría más, sentía que era necesario introducirme y comenzar con esos movimientos que tantas veces había visto pero nunca hecho, mover mis caderas y recargarme en mis brazos para no aplastarla… eso era lo que debía de hacer, cierto? el movimiento de cadera es importante me dijo Puck una tarde en la que estábamos hablando de sexo.

Me puse en la entrada y comencé a empujar, ella soltó un pequeño gemido y se aferró a las sabanas, contuvo la respiración en lo que yo seguí a empujando lentamente, luego me detuve.

-No… no puedo… no puedo hacerlo Kitty… quiero hacerlo, tengo muchas ganas de hacerlo… pero no puedo… quisieras… quisieras por favor esperar a que… medite sobre esto?-. Me veía con desconcierto.
-Estas volviendo a rechazarme?-. Parecía que iba a llorar, la había humillado, estaba desnuda sobre mi cama, expuesta y yo le había dicho que no cuando estaba a punto de entrar en ella. Cerró las piernas y se cubrió el pecho con los brazos.
-No, no… sólo necesito un poco de tiempo… no te estoy diciendo que no… pero tampoco que sí… bueno sólo no puedo hacerlo hoy, es muy pronto, es precipitado… es… es confuso-.

Tomé mi playera y la cubrí.

-Eres hermosa y ya viste lo que puedes hacer conmigo… está mal que no quiera tratarte como un objeto?-. Me negó con la cabeza y se le pusieron los ojos cristalinos. No sé qué tanto estuviera pensando pero no la veía enfadada y eso me alivió un poco –Voy a ir al baño… me haré cargo de esto y tú mientras puedes vestirte… no te vayas a ir, ok?-. Volvió a negar –De acuerdo… ya regreso-.

Cerré la puerta del baño y me quité el condón envolviéndolo en papel de baño para que Judy no fuera a verlo. No sé cuánto duré pero agradecí el orgasmo, aún me parecía increíble cuánto me había excitado Kitty y lo fácil que fue llegar a casi tercera base. Nunca había visto a una mujer desnuda (fuera de las duchas) y menos de ese modo, con tan solo pensar en ella de nuevo sentía que comenzaba a ponerse duro otra vez, así que me relajé y me eché agua fría en la nuca.

Cuando salí estaba sentada en la orilla de la cama con la mirada en el suelo, levantó la mirada y yo le sonreí tímidamente.

-En serio eres hermosa y por eso… por eso te llevaré a cenar; no es propiamente una cita, de acuerdo? Pero quiero que se te suba el ánimo, no fue mi intención llegar a donde llegamos y luego rechazarte, no soy esa clase de idiota… digamos que… que soy… diferente… no soy gay, aclaro… sólo un poco más… respetuoso-.
-Un abrazo me serviría mucho en estos momentos-. Me dio ternura, esa fase de Kitty seguramente pocos la conocían, jamás la había visto así. Me acerqué y ella se paró para abrazarse a mi torso, recargué mi barbilla sobre su cabeza.
-No creí que fueras tan pequeñita, te ves más alta de lo que eres con ese uniforme de los cheerios, pero bueno, eso es lo que hacen esos uniformes-. Recordaba cómo se nos veían las piernas más largas, haciendo el efecto de ser mas altas de lo que éramos en realidad.

La ayudé a ponerse el abrigo y bajamos las escaleras en silencio, le abrí la puerta del Beetle y manejé al restaurante que quedaba entre su casa y la mía, era uno bueno y servían muchas cosas deliciosas, para todos los gustos. No recuerdo que le estaba diciendo pero estaba riendo y eso me apaciguó un poco, era bueno que no estuviera enfurecida, si tenía mi personalidad entonces de estarlo mañana seguramente me esperaba que me echaran a la basura o me llenaran de slushie.

Le puse la silla para que se sentara, a mi como mujer me parecía absurdo, yo podía sentarme, no era una bebé, yo podía mover la silla como me placiera, pero ella parecía contenta de que lo hubiera hecho.

Me senté frente a ella y el mesero llegó con nuestros menús.

-Ya no estas enojada conmigo?-. Pregunté solo para estar seguro de que no lo estaba.
-No estaba enojada Quinton, solo fue… intenso lo que pasó-. Me reí y suspiré.
-Lo fue… lo fue…-.
-Hablaras con alguien al respecto?-.
-Sí-. Dije en seguida; necesitaba contárselo a Puck o a Santana; su mirada se endureció un poco –Descuida, no… no voy a dar detalles, sólo necesito hablarlo y que me aconsejen… no voy a decir nada de tu cuerpo…-.
-Confío en ti, no lo hagas o te haré la vida miserable-. Volví a reír y ella me sonreía.
-Te creo, así que no diré cosas que no debo decir-.

Vi lo que me iba a ordenar y cerré mi menú dejándolo sobre la mesa, volteé a ver el lugar, nunca había ido pero ya me lo habían recomendado, giré mi vista hacia mi derecha cuando la vi: ahí estaba Rachel Berry teniendo una cena romántica con su mastodonte.

Sintió mi mirada y volteó a verme, luego vio quien era mi acompañante y se volvió hacia su novio sin siquiera saludarme o hacer una especie de reconocimiento con sus ojos. La vi ponerse tensa y seria, ya no le sonreía y de vez en cuando volteaba de reojo cuando Finn no estaba viéndola.

Kitty y yo hablábamos de la preparatoria y yo escuchaba todo lo que tenía que contarme de Sue, cómo la llamaba la otra Quinn y yo me sentía completamente divertido por ello, no estoy en la preparatoria pero como quiera que sea la gente sigue recordándome, así que después de todo logré escalar un poco en la pirámide como para que se pregunten cómo estoy y hablen de lo que hice cuando estuve en Mckinley.

-Estoy considerando entrar al club Glee-. Casi me ahogo con el té helado que estaba tomando.
-No, no lo estas considerando-.
-La verdad lo hice, pero me di cuenta que es demasiado bajo para mí-.
-Ah vamos espera a que ganemos las nacionales y tendremos a la preparatoria entera a nuestros pies, no somos unos geeks, sabes?-.
-Lo dice el chico al que encontré jugando videojuegos?-. Bromeó conmigo y me aventó su servilleta.
-Bueno, bueno, ese hobbie lo tienen muchos, no es de geeks, es de gamers-.
-Si tu lo dices-. Estaba recargado sobre la mesa con mis codos, de modo que estaba más cerca de ella y si estiraba su mano podía tocarme sin problema.
-Eres muy lindo-. Sentí su mano sobre mi mejilla y su dedo pulgar jugó con mi mentón.
-Si bueno… antes no era lind…o-.
-Por?-.
-Tenía demasiadas apariencias por guardar y digamos que me convertí en un amargado que sólo quería arruinar la vida de los demás-.
-Cómo yo-.
-No, de hecho más-.
-Aún tengo esperanzas entonces, me iré a un grupo de salvación-. Dijo con sarcasmo y yo reí.
-Mejor sólo toma lo bueno de las personas en la preparatoria y deja de pensar ahora a quién atormentaras-. Vi que Finn se levantaba al baño y como si el destino siguiera riéndose de mi Kitty se disculpó para ir también.

Volteé a ver a Rachel y ella volteó a verme a mí, me le quedé viendo pero me desvió la mirada y se entretuvo con su celular. No pasó mucho tiempo cuando sentí que el mío vibraba dentro del bolsillo de mi pantalón, el mensaje era de ella.

Y ahora ya sales con Kitty, eres rápido.-R. Ah vaya…
Celosa?.- Q
Para nada, sólo era un comentario.-R
Quién te dio mi numero de celular?.-Q
Usas el celular de Quinn.-R
Eso no responde a mi pregunta y dudo que Quinn te lo haya dado, a quién amenazaste para obtenerlo? :P.-Q. volteé a verla para observar su reacción, se puso roja y se tensó, volteó a verme y nuestras miradas se quedaron en los ojos de cada uno por unos segundos, luego supongo que vio que Finn salía del baño, así que rompimos contacto visual y guardó su celular.

-No puedo creerlo, el idiota de Finn me guiñó un ojo cuando salí del tocador… ach, qué asco, no sé que le ve Rachel, aunque bueno, son el uno para el otro-. Y volvía a ser la Kitty que no me gustaba.
-Dudo mucho que sean el uno para el otro, él es un perdedor y ella tiene grandes metas-.
-No creo que llegué a los escenarios con esa nariz-. Estaba enfadándome.
-A dónde se fue la Kitty cuya compañía me es agradable?-. Se encogió de hombros como niño regañado.
-OK, ok, lo siento, mejor?-.
-Mucho mejor.

Media hora más tarde levanté la mano para que el mesero nos llevara la cuenta; ellos seguían aún sentados y no se veía que Finn fuera a acabar pronto su cena, Rachel estaba jugando con el popote en su vaso, tomando la pajilla con la orilla tapada con su dedo y así levantando té para luego dejarlo caer de nuevo en el vaso.

Al levantarnos por mera cortesía le puse de nuevo la gabardina a Kitty, que sonrió y me dio las gracias, Rachel por supuesto que estaba atenta a lo que sucedía y como siempre Finn ignoraba cuan interesada estaba su prometida de lo que yo hacía con otras chicas.

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Cuando llegué a casa revisé el celular, ya no tenía mensajes de Rachel, así que le marqué a Puck y santana en la misma conversación.

-Chicos, hay novedades…-.
-Ya hiciste que Rachel dejara a Finn?-. Preguntó Santana adormilada.
-No, no tiene que ver con Rachel-.
-Ya eres Quinn?-. Dijo Puck.
-No… casi lo hago con Kitty-.
-Qué?!-.
-No puedes hacerlo-.
-Por qué no lo hiciste?! eres un estúpido, ese bombon y lo dejas ir?!-.
-No…. No sabía si debía… miren el asunto es este, quería hacerlo y estuve digamos que… sólo un poco dentro de ella pero me arrepentí… no sé si esperar a que Rachel me note o… o si debo tomar experiencia… porque ella… la está obteniendo con Finn y yo… yo quiero saber lo que hago cuando esté con ella-.
-No lo hagas de todas formas, eso no te dará puntos extras-. Santana sonaba más despierta que hace unos minutos.
-Yo digo que si mi judía sexy ya no es virgen y se acuesta con Finn por lo menos una vez a la semana tú deberías de empezar a practicar para que cuando se acueste contigo vea que hasta en eso Finn era un completo tonto-.
-No escuches a Puck, en otras circunstancias yo te diría: ve por ella. Pero la verdad es que si estas así es por Rachel, espera a Rachel, suena cursi, lo sé, pero por dios ya basta de tantos juegos-.
-Santana, ya se te olvidó lo mucho que te gustaba el sexo?-.
-No contigo Puck, para eso tengo a B ella es mejor-.
-Ah pero eso te da un punto de comparación!-. Contestó puck.
-No me están ayudando, voy a meditarlo con la almohada y el lunes les cuento los detalles de lo que sucedió… bueno, los detalles que deben saber-.
-No seas aguafiestas-.
-Hasta el lunes Puck; Bye San-.

Ah qué difícil es esto… y yo… yo sigo caliente… es difícil recordar a Kitty sobre mi cama y no sentirme como me sentía en ese momento… Lo bueno es que ya se comprobó que masturbarse demasiado no afecta a la salud mental de lo contrario yo ya estaría en el camino indicado.


Me gustaría que me dejaran en comentarios si creen que es buena idea que Quinton se acueste con Kitty o no… pobre, él quiere experiencia para asombrar a Rach :P; en serio me sería de ayuda que opinaran al respecto, gracias. N.