Advertencia: Este capítulo contiene malas palabras y castigo corporal (En forma de azotes/nalgadas). Si a usted le molesta esto, ¡Por favor, no lo lea! Gracias.
Capítulo 10: Un día peculiar
Era un bello día en Nueva York, un sábado.
-oh, oh…pareja problemática al acecho-advirtió Neal, parando de besarse con Julianne en el Parque Central.
-oh, vaya…pero si es Neal y su amiga tan especial-gruño Kate.
-con hincapie en lo de "tan especial"-gruño Warren.
-ni siquiera debes saber lo que significa eso, idiota-le espeto Julianne, mirándolo fijamente a los ojos.
-¿Qué hacen por aquí?-pregunto Neal, con su típica posición de proteger a su novia.
-nada, sólo paseando, gatito-
-no te metas con él, maldita p…-rugió Julianne.
-eh, eh, tranquila-la calmo Neal, sosteniéndola de la mano.
-hola-dijo una chica de la edad de ellos, sonriendo.
-hola, Mari-dijo Julianne, haciendo media sonrisa.
-Marinette, que…sorpresa verte-dijo Neal, un tanto nervioso.
-más te vale no meterte con mi hermanita, ¿Me escuchaste, mocosa?-le advirtió Kate a Julianne.
-nosotras somos amigas, querida-refunfuño la joven Burke.
-Kate, tranquila, nosotras ya nos conocemos. Vamos al mismo curso-dijo Marinette, preocupada.
-no me digas-
-Katy, tranquila, amor. Julianne sólo lo hace para fastidiarte la vida-le dijo Warren, abrazándola de la cintura. Julianne soltó un gruñidito.
-¡Uuuuhhh! ¡LLEGO EL VALEROSO WARREN CALEB AL RESCATE!-se burlo Neal.
-¡No me hagas golpearte, Caffrey!-le advirtió el matón, agarrándolo del cuello de la camisa.
-¡Ya estuvo bien!-grito Marinette, poniéndose en medio de los dos.
-Mari, cielo, no te metas. Es un pequeño desacuerdo entre varones, deja que ellos lo arreglen solos-le dijo Kate, apretando los dientes.
-¡No le digas que hacer! ¡Que tengas dos años más que ella no te da derecho a darle órdenes!-grito Julianne, embravecida.
-¡MIRA, PENDEJA! ¡Que seas hija de un Agente del FBI no te va a salvar esta vez!-grito Kate, apretando los puños.
-¡Wow, wow! Creo que ya esta oscureciendo…sí, debemos irnos-dijo Neal, haciéndose el asustado.
-sí, eso es, Caffrey. Corre a esconderte bajo las faldas de tu papi y tu mami-se burlo Warren.
-oye, ya basta-
-Mari, no te preocupes. Sí, debemos irnos. Fue un gusto verlos-dijo Julianne, resoplando.
-sí, lo que tú digas, preciosa…-dijo Warren, ignorando la mirada de Neal.
-no me hagas golpearte, Caleb-le dijo el chico de ojos azules, imitándolo.
-¡Huuuy! ¡Que miedo, bebito!-se burlo Warren, Kate rió.
-venga, vamonos, Neal-dijo Julianne, molesta y tironeando de su brazo.
-Julie, yo sólo…-dijo Marinette, algo confundida.
-no pidas disculpas. No ha sido tu culpa-le dijo Julianne, con tranquilidad.
-¿En serio te crees eso? ¡Auchy!-exclamo Neal, cuando su novia le dio un pescozón para hacerlo avanzar.
-vaya, vaya, mira quienes nos estaban vigilando-dijo Julianne, viendo que estaban en un banco de allí cerca la madrina de Neal y Phillip Kramer.
-hola, princesa-dijo Phillip, con una gran sonrisa.
-¡No, abuelo, no me toques!-le grito ella, retrocediendo.
-hola, madrina…-dijo Neal, tenso.
-jovencito, ¿A qué ha venido toda esa discusión con esos chicos?-le pregunto Kathryn, muy seria.
-es que yo…es que ellos…pero es que…-intento excusarse Neal, pero su madrina seguía dando negativas con la cabeza.
-sin mencionar su manoseo-agrego mordazmente el Agente Kramer.
-¡Sólo ha sido un…pequeño besito!-se quejo Julianne, haciendo una mueca.
-uno delicios…nada-dijo Neal, cuando Julianne le dio un codazo.
-por tu propio bien no termines esa frase, Neal-dijo Kathryn, tomándolo de la mano como si fuera un niño pequeño.
-¡MADRINA!-protesto enseguida él, ruborizado. Kate y Warren se rieron de él a lo lejos.
-vamos, Jules, te llevaré a casa-dijo Kramer.
-no pienso ir contigo-se molesto Julianne, zafándose de su mano.
-no pienso dejarte sola-
-¿Cómo quieres que te lo diga, pedazo de…?-
-¡Julianne!-exclamo Kathryn, sorprendida.
-lo siento. Phil, estoy bien, en serio. Además papá y el tío James nos están mirando desde la otra esquina-gruño la adolescente.
-sí, son como muy torpes para esconderse-comento Neal, entre risitas.
-exacto-acordó su novia.
-no se metan en problemas-dijo Kramer, dándole un beso en la mejilla que Julianne rápidamente se limpio.
-sí, y no más toqueteos-le dijo Kathryn a su ahijado, dándole un beso en la sien. Neal rió nervioso.
Los vieron alejarse, y el chico se limpio la parte del hombro de la camisa. Y le sonrió inocentemente a su novia.
-no, no, ni te limpies ni me sonrías. Borra la sonrisita de tu cara. Todavía tenemos que darles explicaciones a nuestros padres-le recordo ella.
-tengo una mejor idea-dijo él, aún sonriendo.
-¿Qué? ¿Salir como dos locos, corriendo y gritando, del parque?-le pregunto ella, fastidiada.
-pero si yo seguí el plan, Julie-se quejo Neal, recordando "aquella vez".
-¿Por eso ese día en una tienda llena de delincuentes en la que no debiamos estar, saliste gritando "Redada del FBI"?-dijo Julie, enfadada.
-ella llevaba un objeto robado, la mujercita no estaba dispuesta a entregarse…-
-¡Oh, "mujercita"!-exclamo Julianne, con sarcasmo.
-¿Qué?-le pregunto Neal, confundido.
-oh, nada. Misteriosa, guapa, lleva sombrero, y es experta en un tema que a ti te resulta sexy…-dijo su novia, muy molesta.
-¿Qué quieres decir?-le pregunto Neal.
-¿Por qué me hiciste desobedecer a mi padre?-le exigió saber Julianne, ya bastante enojada.
-te lo dije, Julie, ella era una ladrona-le dijo Neal, como si fuera algo muy común.
-¿Y tú eres…?-le pregunto Julianne, calmándose un poco porque sabía que su noviecito tenía debilidad por las "chicas malas", aunque ella había sido una excepción…supuestamente.
-alguien que escapo de tu padre en una tienda glamorosa gritando sólo tres palabras: "Redada del FBI"-dijo Neal, muy arrogante.
-no seas engreído-le dijo Julianne, resoplando.
-¡Estás molesta!-
-Neal, no te entiendo. La escuela te dio una oportunidad muy valiosa, de ser uno de los alumnos de estar en la lista de honor. Mi padre te dio una oportunidad muy valiosa también, de estar cerca de su adorada hija. Y aún así, con todo eso. Teniendo una oportunidad de una vida aún mejor…tú…-dijo Julianne, dejando llevarse por sus sentimientos.
-no es la vida que quiero-dijo Neal, eso la dejo descolocada a Julie…por un momento creyó que iba a terminar con ella.
-okey-dijo Julianne, secándose una lágrima que enterneció a Neal –bueno, todos tenemos nuestras debilidades…supongo…la tuya son las chicas criminales-
-lo siento tanto, Julie, no quería hacerte sentir…-
-¿Mal? ¿Seguro? Porque lo hiciste-dijo Julianne, enojada –has lo correcto, Neal. Estás engañándote a ti mismo si piensas que Kate o esa mujerzuela están de tu lado-
Neal se quedo pensando un momento en eso, hasta que vio que su padre y Peter se acercaban.
-okey, según Phil y Kath…somos pesimos en cuanto a la vigilancía. ¿Tú que piensas, Petey?-le pregunto el padre de Neal al otro hombre.
-quizás tengan razón, Jamie-dijo el padre de Julianne, encogiéndose de hombros.
-hola, pa-dijo Neal, soltando un suspiro.
-hola, papi-dijo Julianne, rodando los ojos.
-hola, niños-dijeron los dos a la vez.
-no estabamos haciendo nada malo-se apresuro a aclarar el chico de ojos azules.
-¿No?-pregunto Peter, con ese tono de voz de villano que hacía mearse encima a cualquier…bueno, no a cualquiera, no a Neal Caffrey.
-no-dijo Julianne, muy seria –quiero irme a casa, papá-exigió.
-claro, princesita. ¿No quieres despedirte de Neal?-pregunto Peter, un poco sorprendido por como su hija lo ignoraba a su novio.
-no-dijo ella, molesta. Pero al ver la mirada de Neal, se le ablando el corazón –quiero decir…nos vemos esta noche-
-claro, nos vemos a la noche, Julie-dijo Neal, haciendo media sonrisa.
Peter y su hija se fueron. Y James miro ceñudo a su hijo.
-¿Qué?-le pregunto, poniendo cara de angelito.
-sube al auto, Neal-le ordeno su padre, enfadado.
-pero no sé que hice mal…-
-¡Sube al auto!-
-okey…-dijo Neal, tragando saliva y obedeciendo rápido. Sabía que su padre estaría molesto por haber tratado "mal" a Julianne.
Mientras tanto…
-Jules…-
-no, papá, no digas que no debí tratarlo así. Él comenzó-
-okey, me calló-dijo Peter, haciendo una mueca.
-¿Qué hace Satchmo en el asiento trasero?-observo la chica, de repente.
-lo descubrí haciendo de Casanova-
-¿Satchmo, de Casanova? ¡No, en serio, papá!-
-en serio, Julie. Estaba con la perrita de los Caffrey-
-¿Bianca?-pregunto Julianne, asombrada.
-la misma. Estaban…muy acaramelados-
-tú no usas esa palabra. A menos que…pero…-
-sólo los vimos lamerse los hocicos con James. Pero creemos que…-dijo Peter, preocupado.
-¿Qué qué?-pregunto su hija, alarmada.
-nada, ¿Sabes? No te preocupes-dijo su padre, haciendo media sonrisa. Ella asintió presentía que no podría dejar de pensar en eso el resto del día, o quizás la semana.
Más tarde, a la hora de la cena…
-está bien, él me atraía y todo eso la primera vez que lo vi-admitió Julie, haciendo media sonrisa.
-gracias-dijo Neal, sonriente.
-pero…me robó mi caja de música cuando le confese que era un regalo de mi exnovio…y aún no he olvidado mi cajita de música, Neal-lo interrumpió su novia, mirándolo.
-ooouuuuhh-dijo Terrence.
-es tierno saber que se llevan bien-dijo la madre de Peter, sonriente. Su esposo soltó un gruñidito.
-¿Pasa algo, Sr. Burke?-pregunto Neal, incomodo.
-no, sólo que…nada, nada. Estoy acostumbrado a que mi nieta se involucre con los chicos malos, creo-dijo Brandon, Julianne soltó un resoplido.
-okey, yo mejor iré a ver si hay más Coca Cola-dijo Terrence, no queriendo seguir escuchando la conversación.
-no le hagas caso a Brandon, chico. Tienes potencial-dijo Robert, el padre de Elizabeth. Peter se tuvo que morder el labio para no comenzar una tortuosa discusión con su suegro.
-gracias, Sr. Mitchell-dijo Neal, con timidez.
-sí, es un chico inteligente, ¿No creen?-comento Tina, la madre de Elizabeth.
-claro que sí-dijo Carla, sonriente y haciendo que Neal se ruborizara mucho.
-oh, cariño, ¿Lo hacemos ahora?-le pregunto Elizabeth a su esposo.
-sí-le respondió Peter, viendo que Terrence llegaba con más gaseosas.
-¡Yo no hice nada malo!-gritaron los tres adolescentes al unísono.
-jajaja, tranquilos-dijo Peter, sonriendo.
-queríamos anunciarles que estoy embarazada-dijo finalmente Elizabeth.
Eso dejo sorprendida a Julianne, sobre todo.
-¡Eso es genial, tía El!-exclamo Neal, dándole un pequeño abrazo.
-sí, me alegro tanto por ustedes-dijo Marianella, secándose las lágrimas de emoción.
-seremos abuelos otra vez-dijo Robert, sonriendo alegre.
-y…ya se pusieron sentimentales-dijo Brandon, bromista –me alegro por ustedes, hijito-agrego, dándole un corto abrazo a Peter.
-gracias, papá-dijo el Agente Burke, algo ruborizado…cosa que causo gracia a los adolescentes varones.
-yo también estoy embarazada-anunció Carla.
-¡WOAH OH!-exclamo Neal y se abrazo a su madre.
-eso es genial, felicidades-dijeron Peter y Elizabeth, sonriendo.
-y yo creo que alguien más también está embarazada-dijo James, mirando de reojo a Bianca.
-¿Seremos tíos?-dijo Neal, mirando a su novia.
-¡SEREMOS TÍOS!-grito Julianne, abrazándolo con fuerza.
-¡WOOFF!-ladraron la pareja de canes, alegres.
Después de la cena, cada cual estaba en lo suyo.
De repente, hubo un pequeño desacuerdo con Neal y Terrence y cada uno lo mando a la mierda al otro, muy expresivamente con manos y palabras.
Enseguida, Peter y James los separaron y los enviaron a sus habitaciones.
Para empeorar las cosas, apareció Kramer.
Brandon se embraveció porque lo odiaba demasiado. Siempre actuando como si fuera el padre de Peter y el abuelo de Julie.
-¡¿Y este es el chico con el que quieres que tu hija siga saliendo?!-grito Phillip, escandalizado.
-digo lo mismo-dijo Brandon, luego se mordió la lengua por haberle dado la razón al viejo Agente.
-¿Por qué están difícil para todos creer que él puede hacer lo correcto?-objeto Elizabeth, herida.
-cariño, digamos que no es su primer instinto y lo sé mejor que nadie-dijo Peter, muy serio.
-¿Disculpa? Estoy aquí-dijo James, ofendido.
-¿Usted es el padre de Neal?-exigió saber Kramer, con cara de pocos amigos.
-así es, Agente Kramer. Mi hijo me hablo muy bien de usted-dijo James, con sarcasmo.
Carla y Elizabeth se pasaron la mano por el rostro. Bianca y Satchmo le gruñeron a Phillip.
-maleducado una vez, maleducado siempre. Sólo estoy intentando protegerlos, a ti y a tu hija-le dijo Kramer a Peter.
-¡No necesito que me protejas! ¡Puedo protegerme por mi cuenta!-grito Julianne, enfurecida.
-permite que lo dude-
-¡Papá!-grito la chica, señalando a su "padrino".
-mi nieta no será la adolescente más prudente. Pero si hay algo que sé, es que sabe tomar buenas decisiones. No venga a imponer sus normas en esta familia, Agente Kramer-le ordeno Brandon, muy furioso.
-entiendo, Detective Burke-dijo Phillip, con cierta ironía. Y se fue dando un portazo.
-papá, yo sólo…-
-no me des explicaciones, hijo. Nos vamos. Nos vemos el próximo sábado-dijo Brandon, dándole un beso en la frente.
-okey-dijo Peter, acongojado.
-nosotros también-dijo Tina, tironeando el brazo de su marido.
-adiós, abuelitos-dijo Julie, cariñosa –les daré saludos a Terrence y Neal de su parte-
-gracias, Julie-dijeron ellos y se fueron.
-Peter, voy a ir a aclarar ciertas cosas con mi hijo-dijo James, muy serio.
-no, espera, Jim, deja que yo hable con él. Estás muy molesto y no quieres herirlo, ¿Verdad?-
-no. Está bien, pero espero que le des unas buenas nalgadas-
-sí-dijo Peter, mordiéndose el labio.
-bien, Bianca, nos vamos-dijo Carla, haciendo una mueca. La perrita le lamió el hocico a su pareja canina en un gesto afectuoso y se fue con su familia.
-¿Por qué no confias en Neal?-le exigió saber Julianne a su padre, apenas estuvieron solos (bueno, ella, Peter, Elizabeth y Satchmo).
-no es que…-se excuso Peter. Porque en el fondo quería a Neal como si fuera su hijo.
-no me mientas. Te cubrió las espaldas y confió en ti desde el primer día. Y cada vez que algo sale mal, eres la primera persona a la que culpas-le espeto su hija. No pudo controlarse, era lo que sentía.
-hija…-dijo Peter, pero eso lo había tomado por sorpresa.
-hija, ¿Qué tal acomodamos todo esto?-pregunto Elizabeth, rompiendo el silencio que se había estancado en el ambiente.
-sí, es buena idea-dijo Julianne, suspirando, y comenzaron a levantar los juegos de mesa y las copas mientras Peter se iba a encargar de los mocosos masculinos.
Terrence estaba sentado en su cama, absorto en sus pensamientos mientras miraba una vieja foto de sus padres y él…cuando él era un bebé de semanas. Cuanto deseaba conocer a su padre. Estaba reflexionando sobre todo eso, cuando sintió que alguien abría la puerta.
-Terrence…tranquilo, hijo-le dijo Peter, con calma al verlo ponerse tenso.
-papá…yo…olvídalo-dijo el chico, guardando la foto en el cajón de su mesita de luz.
-Manny, Manny, Manny. La familia no se forma por los lazos sanguineos, se forma aquí-le dijo Peter, tocándole el corazón –hogar es donde te sientes en paz, amado y protegido. Y tu familia nunca te abandona. ¿Recuerdas que lo hablamos la primera noche que llegaste y tuviste pesadillas?-
-sí…-dijo Terrence, haciendo media sonrisa.
-sabes bien que tu familia esta…siempre ahí-dijo el chico, sonriendo.
-así es, huracán-le dijo Peter, con cariño y revolviéndole el cabello.
-¿Me vas a castigar igual?-le pregunto su niño, con un pucherito.
-lo siento, tesoro. Pero sí, ven-dijo Peter, colocándolo con cuidado en sus rodillas. Le bajo el pantalón del pijama con dibujos de autos y el bóxer, y le dio unas doce nalgadas. Luego lo consoló hasta que se quedo dormido.
Y fue por Neal…
-no puedes confiar en mí. Después de todo, sigues sin poder confiar en mí-fue lo primero que le espeto el rebelde adolescente.
-Neal, sientate…ahora-le ordeno Peter, muy serio. Neal, molesto, se sentó en la cama y él a su lado.
-Peter, yo confió en ti-le confeso el chico, con sinceridad.
-yo también…-admitió Peter y le dio un abrazo y un beso en la frente. Eso dejo, prácticamente, shockeado a nuestro protagonista -¿No más mentiras ni secretos?-le pregunto, sonriente.
-no más mentiras ni secretos-le aseguro Neal.
-sé que estos últimos meses no han sido lo mejor de nuestras vidas, Neal. Y estoy feliz de que confies en mí-
-claro-dijo Neal, serio.
-vamos, chico, luego seguimos hablando-dijo Peter, indicándole que se recostará sobre su regazo. Neal, por instinto, intento alejarse pero el Agente Burke no tuvo ningún problema con agarrarlo de la muñeca y tumbarlo sobre sus rodillas. Y exactamente como hizo con Terrence, le bajo la ropa y le dio unos merecidos azotes.
Después de dejarlo durmiendo tranquilo, se fue a ver a su hija.
-es una angelita cuando duerme-le comento Elizabeth, mirando a su pequeña desde el marco de la puerta de su habitación.
-siempre es una angelita-dijo Peter, muy seguro, y dándole un beso corto en los labios a su esposa.
-sólo tú te crees eso-
-¿Crees que fui muy duro con los chicos?-
-no, estuvo bien. Ambos deben tener en claro cual es su lugar. Mañana se pedirán disculpas, yo hablaré con ellos-dijo El, acariciando la mejilla de su esposo.
-sí…buenas noches, Julie-dijo Peter, cerrando despacito la puerta del dormitorio de su hija.
-buenas noches, papi-dijo Julianne, algo adormilada.
