- ¡Yusuke!- grito Keiko, corriendo y abrazándose contra el pecho de su amigo, al borde de las lágrimas.
Yusuke casi cae por el peso e impacto repentino del cuerpo de Keiko pero al verla alegre decidió no reclamar.
Viendo los ventanales, se destacaba que había un nuevo amanecer. ¿Keiko había estado en la escuela toda la noche, esperando por el? Un rastro de ternura se dejo pasar por sus ojos al considerar lo que eso significaba. Se permitió pasar una mano por su cabellera parda mientras ella abandonaba el llanto.
- Estaba tan preocupada...
- Lo se...
- El amor joven. Recuerdo mucho esos días- dijo una voz extraña y tosca.
Keiko miro sobre el hombro del detective y dio un grito al ver a un hombre de aspecto tétrico, como cadáver viviente, flotando. Un golpe se escucho bajo la mesa y Yusuke vio a Kuwuabara arrastrarse por el suelo. El tambien se habia quedado, dormido esperando por sus amigos.
- Kuwuabara, ¿Que hacías allí?- pregunto, pero en eso el rostro de Kuwuabara, de atónito por ver a su amigo de vuelta paso de horror al reconocer que a unos centímetros de el iba levitando un espíritu maligno.
- ¡Atrás de ti, imbecil! Siento el mismo poder que en ese portarretratos. ¡Ese espíritu es...!
- No es maligno, Kuwuabara- lo tranquilo Yusuke, sonando cansando. Keiko lo miro con ojos tan desconcertados como Kuwuabara, ambos impresionados y suspicaces por el ser extraño- Es el demonio que nos absorbió a Hiei, Kurama y a mi pero acabo siendo un sujeto de cerebro débil.
El espíritu del Director miro de mala manera a Yusuke.
- Aguarda- Keiko miro mas atentamente al espíritu, atreviéndose a acercarse para observarlo mejor, sin sentir una hostilidad en su contra por intentarlo- ¿Usted es... Teikado-sensei?
- Hace tanto que no me llaman asi.
- ¡Lo es!
Keiko era rara. Del susto atemorizante pasaba a estar contenta y sonriente.
- ¿En serio, eso paso?- Keiko no lo podía creer- Yusuke tuvo mucha suerte de haber estado en una escuela guiada por usted, maestro.
- ¡Que tengo que!- grito el detective al instante- ¡Fue un infierno, estaban todos locos! Hasta muchos de ellos se quedaron con la idea de que la escuela era maravillosa cuando los devolvimos a su mundo ¡Este tipo es un abusador de mentes!
- Callate, Yusuke. Más respecto. ¿No has aprendido nada?
- ¿Como que, Keiko?- provoco Yusuke, aunque sospechaba que nada bueno iba a salir de esa charla.
- La humildad. El valor de la sabiduria, la virtud de ser un informado del mundo. Un cosmopolita sin viajar, leyendo de sus paisajes, y sus seres fantasticos y desconocidos...Todo Arte es tambien un estudio.
- Suenas a cuento infantil, y no me gusto para nada.
Una bofeteada marca Keiko Yukimura gratis aparecio en la mejilla de Yusuke.
- ¡Maldita! ¿Y eso porque?- se sobo la herida que inmediatamente se estaba roja.
- ¡Por irrespetuoso! ¡E idiota!
- ¡¿Porque?!
- Oh...Justo como el amor joven- murmuro el espíritu de nuevo, del cual Kuwuabara aun tenía estremecimientos y lo miraba muy de cerca. Hiei se quejaba de que su sexto sentido con los espíritus fuera tan susceptible que hasta los mas débiles lo asustaban y Kurama trataba de calmarlo diciéndole (lejos de Yusuke) que la experiencia no estuvo tan mal, después de todo- Leí en mi autobiografía que me case con mi amiga de muchos años. Ahora no me parece una sorpresa. Actuábamos justo como ellos ahora- Kuwuabara y los demás se voltearon a mirarlo. ¿Era melancolía y sentimiento lo que habían en esos huecos ojos de muerto?- Bajo esa capa de hostilidad e independencia existe el secreto reprimido del verdadero amor.
Kuwuabara asintió. El no podía entender como dos personas tan contradictorias como sus dos amigos se quisieran- porque se notaba a leguas que si- pero respetaba la filosofía del sujeto. El era un hombre enamorado, por lo que tomaba en cuenta toda frase poética que hiciera honor al amor.
El espíritu del Director miro disimuladamente al pelinegro, quien para ese entonces se acomodaba la ropa para salir por la ventana sin despedirse. El ex-maestro Minamino lo contemplaba de a momentos, como sabiendo lo que iría a hacer y se entristeciera.
- Se ven exactamente como yo y ella- suspiro el espíritu, atrayendo la atención de Kurama hacia la pareja que siempre discutía- Y ustedes dos también, maestro Minamino.
Kurama parpadeo, muy conciente de si mismo como para negar la realidad.
- Si, lo se- confeso, alejándose del Director. Fue hacia la ventana antes que Hiei cruzara por ella- Mi madre tiene una cita esta noche- le anuncio a voz calmada, como siempre mostraba ser externamente- Estare solo en casa. Habrá comida gratis, si te interesa.
- ¿Eso es favoritismo?- la interrogante de Hiei fue tan casual que Kurama apenas pudo reaccionar con el aplomo correspondiente a su carácter. Hiei sonrió burlonamente a su reacción- No te olvides de la nieve dulce, zorro.
- Jamás lo olvidaría.
Verlo marcharse por la ventana no le pareció tan diferente como las otras veces. Empezaba a sentirse distinto. Como a los pasos de acostumbrarse a un nuevo comienzo. A un nuevo trato, una nueva relaciòn...
- Ey, Kurama- lo interrumpió el pelinaranja en sus cavilaciones- ¿Este espíritu se va a quedar aquí?
- Le prometí que si quería enseñar, enseñaría.
- ¿No verán perverso que un sujeto así sea su profesor?
- De hecho, pensaba en otra cosa.
A Kuwuabara le dio miedo la sonrisa de Kurama.
No obstante, en unos días el espíritu estaba muy contento. Tenia de único estudiante a un niño de lo mas ignorante y testarudo. Era una delicia de cabeza de chorlito vació que ansiaba cargar de sabiduría.
- ¡Su padre también pensó que era buena idea, lo lamento!- gritaba el ogro en el suelo, cubriéndose la cabeza cuando su señor le tiro una silla- ¡Dice que solo será una prueba de seis meses!
- ¿Seis que?- exclamo el niño aprendiz, en su frente palpitándole una vena y la paciencia en su limite.
El espiritù del Director Fundador aparecio en la puerta, con libros en mano y sonriente contra su aspecto de zombie.
- ¡A estudiar, joven Koenma!
- ¡Sálvenme!
...
..
.
Finalizado.
Gracias por leer.
¿Os pareció un buen final? Le atino Kurama al elegir al nuevo alumno del Director, ¿o no?
No estaba totalmente segura que funcionaria, quería agregarle mas cosas pero habría extendido innecesariamente la historia. ¿Y a ustedes? Califiquen. Oh, de alli viene el titulo, que coincidencia...
Saludos, nos leemos en otra.
