Esta es la segunda parte del final. Que en realidad no es el final final, el siguiente capitulo será el final definitivo y lo subiré como un epilogo, tarde mucho escribiendolo y espero lo aprecien, dejen sus opiniones, ahorita contestare los reviews del capitulo anterior :)
Gracias por leer. Este capitulo va dedicado para Ramen-dono, feliz día de Reyes para ti amiga. Espero y te guste... :D
Ino soltó un gemido, que callo justo al instante.
-Debemos entrar ya en acción-Dijo volteando a ver a Shikamaru.
El chico de cabello marrón la miro.
-¿Sakura está muerta?-Pregunto a Ino, quien volteo a ver el cuerpo de su mejor amiga tirado en el suelo. Aún tenía el sello blanco en la frente.
-No, pero esta inconsciente.
-Entonces aún no ha pasado por encima de ella, Ino.
Naruto le dio un rápido y fuerte golpe a Sasuke. El grito de Sakura lo había despertado, pero había logrado conseguir el tiempo que necesitaba para poder entrar al modo sabio.
Esta vez había tardado un rato más en poder sacarlo, pero suponía que era gracias a todo el tiempo que duro sin poder entrenar.
-Gracias, Sakura-Chan-Dijo volteando hacia ella con una sonrisa triunfadora, pero en vez de encontrarse con una Sakura sonriente y jadeante frente a él, en encontró con un muñón de tierra y sangre tirado en el suelo, tenía los ojos cerrados y por su rostro lleno de mugre, había rastros de las lágrimas. Su corazón se oprimió, sintió la misma sensación que cuando fue atravesada por la espada de Sasuke. No podía perderla, ella era fuerte, ella era Sakura Haruno, la discípula de la quinta Hokage.
-¡Sakura-Chan!-Grito sintiendo que una migraña estaba por comenzar.
Hinata que se encontraba al lado de Ino, se sobre salto ante el grito de dolor de Naruto. Como si hubiera perdido lo más preciado que tenía sobre la tierra.
-Chico, tienes que concentrarte en la batalla. Ella estará bien-Dijo la voz de Kurama en su interior.
-¡No!-Grito enfurecido-¡Otra vez no, maldito bastardo!-Grito Naruto corriendo hacia Sasuke Uchiha.
Ambos se hundieron en una batalla que parecía igualada, pero Sasuke ya estaba débil de la batalla que había tenido con Sakura, tenía muchos huesos rotos y por primera vez sentía que tal vez no iba a poder ganar esa batalla.
El recuerdo de Itachi Uchiha inundo su mente. No podía dejarse perder tan fácilmente, no podía, esa aldea tenía que pagar.
-¡Chidori!
Naruto lo esquivo con bastante facilidad y lo ataco por la espalda con un rasengan. Dio un grito enfurecido y corrió hacia el con rapidez, Sasuke, quien ya tenía su mangekyo sharingan eterno encendido, se volvió hacía el con la misma velocidad que un rayo y se enfrascaron en una batalla de taijutsu.
El cielo, de un color rojizo oscuro, comenzó a soltar unas cuantas gotas de lluvia fría. Sakura sintió algunas gotas frescas caer en su cabeza y resbalar por sus mejillas como lagrimas dulces. Soltó un pequeño gemido ante el inminente dolor de cabeza que Sasuke había provocado con su catana. El sello le volvió a palpitar en la frente y unas franjas de color negro, parecidas a tatuajes se movieron por su rostro y cubrieron su cuerpo.
La lluvia comenzó a caer con mayor fuerza, limpio su cara del lodo y todo rastro de sangre. Se hinco en su lugar y sintió el chakra del sello actuar en todas las zonas afectadas.
-Bien-Susurro un poco jadeante. Luego levanto el rostro y estudio la batalla entre Sasuke, y Naruto.
Aunque el chakra de su sello curo su cuerpo, se sentía exhausta. Habían pasado dos meses ya desde la guerra, y solo llevaba un día de entrenamiento, así que su condición física se encontraba aún más abajo que los suelos. Se alzó y se irguió.
Aún se sentía un poco desorientada, así que al ponerse de pie experimento un leve mareo, llevo su mano a la frente y sacudió la cabeza.
La pelea entre ambos era reñida, bastante. Ambos estaban enfrascados en ella que ni siquiera habían notado que la tambaleante Sakura corría hacia ellos con el ceño fruncido, empapada en agua de lluvia.
Naruto y Sasuke se separaron unos metros después de un golpe que ambos dieron al mismo tiempo, y justo cuando el pelinegro iba a correr hacia Naruto, Sakura lo embistió con un fuerte golpe.
-¡Shannaro!-Grito enfurecida.
Sasuke voló por unos metros, pero logro caer de pie. El rubio miro a Sakura estupefacto.
-Te dije que ella estaría bien.
La pelirrosa le sonrió de medio lado y el rubio le mostro el pulgar.
Tsunade Senju no se encontraba viendo la pelea, ella estaba en la puerta de Konoha con varios ANBU.
-Bien, necesito que todos se dispersen. No podemos dejar entrar al Uchiha a la aldea de ninguna manera-Dijo señalando el lugar de la batalla-El equipo siete, está en una batalla contra él y si no logran derribarlo, entraran los demás equipos shinobi, pero si ellos no logran derribarlo, ustedes deben de hacerlo.
Dicho aquello, todos asintieron y se dispersaron por el camino de grava que llevaba hacia las afueras de Konoha.
La rubia se quedó ahí unos minutos, luego volteo hacia su torre. En realidad tenía fe en el futuro Hokage de la aldea y en su discípula, pero el pelinegro podía tener muchos ases bajo la manga y le parecía totalmente extraño que viniera completamente solo. Cuando Sasuke se volvió en su contra después de la pelea contra Madara y Obito, su equipo desapareció del campo de batalla al igual que Orochimaru, y desde ese momento no supieron más de ellos. Nadie los ha visto rondar las afueras de Konoha, ni rondar ninguna otra aldea.
Así como cuando Sasuke Uchiha había escapado de la cárcel de Konoha, sucedía con ellos. Parecía que se habían evaporado.
Por lo tanto tenía a algunos otros ANBU alrededor de la aldea y a los shinobi que acompañaban a sus respectivos kages mesclados con la gente de la aldea, por si ellos también estaban camuflageados.
-¡Lánzame!-Grito Sakura a Naruto. El rubio asintió y ella se subió a sus manos, con un grito Naruto la alzo y la lanzo con todas sus fuerzas hacia Sasuke. Sakura le atesto un fuerte golpe en el estómago, haciendo que Sasuke escupiera sangre.
Sakura se puso de pie y se limpió la sangre del pelinegro de la mejilla.
Tosió más sangre y la miro desde el suelo. Ella estaba ahí de pie mirándolo con una frialdad que jamás creyó que Sakura pudiera poseer, la lluvia impactaba con su menudo cuerpo y goteaba de su cabello rosado, su piel parecía más pálida de lo normal. Tenía lodo en sus pies descalzos y aun así le parecía que estaba viendo a una diosa. No era que la venerara ni nada por el estilo, pero si estaba seguro de que la amaba como hace mucho que no amaba algo, por más lejos que estuvieran, por más corrompido por el odio que estaba, siempre había algo luz. Naruto y Sakura.
Su negra mirada se fijó en Naruto, quien corría hacia ellos.
Así como el ya no era el mismo niño adorado, Naruto ya no era el mismo tonto de antes, ahora había entendido quien era el enemigo y que no tenía salvación, Sakura ya no era la misma niña que se escondía detrás de ellos a llorar. Ahora le estaba partiendo el rostro a puñetazos y le rompía los huesos.
Ellos dos habían crecido y madurado, mientras que el, se revolcaba en su odio. Porque por más que los amara siempre iba a estar ese odio ahí, palpitante en su pecho, recorriendo cada vena en su cuerpo, cada extremidad de su ser, envenenando su alma.
Dio las gracias mentalmente de que ambos de sus ex compañeros le dieran la espalda ya, porque en realidad no quería matarlos ya que si ellos le daban la mano, sería muy fácil cortársela.
Se miró las manos llenas de sangre y cerró los ojos fuertemente, por más que tratara no podría ganarles. Ellos eran un equipo, y uno de los fuertes, mientras que él era uno, y estaba pulverizado.
-¿Te rindes ya, Sasuke?-Pregunto Naruto.
Sonrió de medio lado. Si los amaba, pero aunque no quisiera, el siempre destruía todo lo que tocaba.
Dedico una mirada al cielo y se dio cuenta de que estaba casi listo para utilizar un único tiro. El tiro que al fin le daría ventaja en aquella batalla.
-Yo nunca me voy a rendir-Dijo secamente, y la voz de Itachi en su cabeza resonó como si su hermano estuviera ahí. "Te amare por siempre"
-Elemento fuego: Justu gran dragón de fuego-Grito anunciando parte de su as bajo la manga.
Ino Yamanaka dio un grito.
Sakura por primera vez había sido más rápida que Naruto, Sasuke salto de su lugar y alzo la mano hacia el cielo.
-¡Kirin!- Grito Sasuke, ella no sabía que era aquello, así que antes de siquiera pensarlo, la pelirrosa se lanzo contra Naruto lanzándolo al suelo haciendo que aquellos rayos en forma de bestia mitológica le perforara, sin querer, una parte del pulmón.
Todo ocurrió en cámara lenta, el grito de Ino Yamanaka y Naruto volteando lentamente hacia la izquierda, donde Sakura se desplomaba al suelo. Los ojos del rubio captaron como aquella bestia salía del cuerpo de su compañera y esta caía de rodillas al suelo. Con sus blancas manos alcanzo a apoyarse en el suelo y escupió sangre. Un dolor agudo penetro su tórax como miles de agujas clavándose en él.
Ino Yamanaka salió de entre los arbustos y corrió hacia Sasuke, le dio una patada y desapareció en una nube, el verdadero Sasuke dio un salto con dificultad y cayo varios metros alejado de ahí.
-¡Sakura!-Grito hincándose a su lado, importándole poco si se llenaba de lodo y sangre. La tumbo en sus brazos y le quito el cabello del rostro. La pelirrosa estaba como en shock, temblaba y no dejaba de escupir sangre-Dime que vas a estar bien.
El rubio se encontraba helado, viendo a su amada ahogarse con su propia sangre.
Sus padres siempre habían sus soles, ellos aunque estuvieran muertos le daban las fuerzas necesarias para seguir adelante, para sobrevivir y para existir. Pero también tenía gente por la cual luchaba en la tierra, como lo era Sakura.
Y ahora se estaba muriendo, gracias a que no había sido lo suficientemente rápido.
-¡Que se siente que te arrebaten a lo que más amas!-Grito el Uchiha por detrás de él-¡Dime que se siente!-Volvió a gritar.
No era su intención darle a Sakura, pero sabía que eventualmente la tendría que matar.
-Chico… lo siento.
Entonces algo en Naruto se rompió. En su cabeza escuchaba como Sakura hiperventilaba y el gorgoteo de la sangre atorada en su garganta, mientras Ino acariciaba su húmedo rostro y la acunaba, con la otra mano destilaba el chakra verde que los ninja medico usaban para curar. Trataba de detener la hemorragia y cerrar la herida del pulmón.
Y Naruto, en vez de correr hacía Sasuke y derribarlo para cortarle la cabeza. Se arrastró hacía Sakura. Lo que se había roto dentro de él era la voluntad que tenía para traerlo de vuelta.
-¡No debiste! ¡Tú no debiste de haber hecho eso!-Le grito como regañándola.
Ella le dedico una mirada cansina, a lo que al rubio se le partió el corazón y toco su cara con una mano.
-Tú no puedes morir ¿Verdad?-Le pregunto a punto de comenzar a llorar, sus verdes orbes estaban inundados en lágrimas, sus labios habían perdido ese tono rosa y sus mejillas ya no eran cálidas, sino frías como un hielo-No me puedes dejar, Sakura-Chan, tienes que luchar para seguir aquí conmigo…
Sakura esbozo una pequeña sonrisa, no tenía fuerzas. Las marcas en su frente palpitaban con fuerza y sentía que la curaban, pero no iba a ser suficiente.
Entonces Sasuke se enfadó, Naruto no iba tras de él como lo había pensado, estaba ahí con Sakura moribunda. Desorientado dio algunos pasos hacía ellos pero antes de llegar a acercarse mucho, un chidori lo atravesó a él.
Naruto volteo rápidamente y sin expresión vio como Kakashi sacaba su brazo del cuerpo de Sasuke, había atravesado su corazón. Asintió en modo de agradecimiento. En ese momento se dio cuenta que él no hubiera podido matar a su mejor rival, él hubiera buscado una manera para traerlo de nuevo a la luz, pero en ese momento también se dio cuenta, que Sasuke ya no podía caminar en la luz junto a ellos. Él ya estaba ahogado en la inmensa oscuridad de la venganza y el dolor.
Su azul mirada se volvió a posar en Sakura.
Ella alzo una de sus manos con lodo, aun con esa pequeña y sangrienta sonrisa, y le toco el rostro a Naruto.
-Perdón-Susurro con dificultad-Per… Perdón por todo…-Dijo tratando de componer su voz, pero le salía ronca-Yo… yo solo quería que tu… que tu-Dijo mirándolo a los ojos, tomo un poco de aire-Que tu fueras feliz.
A Naruto le comenzaron a salir las lágrimas de los ojos y cayeron en el rostro de Sakura, quien parpadeaba varias veces porque sentía que los ojos se le cerraban solos.
-Tú vas a sobrevivir Sakura-Chan, eres fuerte y Tsunade-Obachan te va a ayudar a curarte… Ya verás que vas a estar bien-Dijo quitándole las lágrimas del rostro.
Ella negó con el rostro lentamente, aumentando el llanto de Ino.
-¡Alguien llame a Tsunade-Obachan!-Grito.
-Escúchame-Pidió Sakura ejerciendo un poco de fuerza en su mano para atraer el rostro de Naruto hacia el de ella-Tú vas a ser un buen Hokage-Dijo susurrando-Eres fuerte, podrás cuidar bien de la aldea.
-No Sakura-Chan, cállate-Pidió con la voz temblorosa de tanto llorar.
-Estoy feliz de haberte podido ayudar un poco en este tiempo que pasamos juntos, Naruto…-Susurro-Al menos pude hacer algo por ti y salvarte de esto-Dijo mirando la sangre en su abdomen-Por fin pude ayudarte en algo.
-Sakura-Chan…
Entonces ella alzo el otro brazo y tomo su rostro, lo acerco al de ella y con las ultimas fuerzas que le quedaban le susurro a los labios.
-Te amo, Naruto-Dijo regalándole el último beso.
Naruto sintió los fríos labios de Sakura sobre los suyos, y aunque el sabor ferroso de la sangre inundo sus papilas gustativas, la beso. Cerró los ojos haciendo que más lagrimas brotaran de ellos, acarició su lodoso cabello y luego la soltó.
-Siempre sonríe… siempre-Susurro cerrando lentamente los ojos, pensando en que a ella le gustaba su sonrisa y que se había enamorado de un sonriente Naruto Uzumaki que habría dado hasta su vida por verla feliz. Y aunque quería decírselo, las fuerzas se le habían agotado ya.
Naruto no se había dado cuenta que todos los equipos shinobi se encontraban ahí, alrededor de la sangrienta escena donde Ino trataba de curar a Sakura, y el la besaba. Kakashi estaba serio mirando desde arriba como su alumna perdía el brillo de la vida.
El rubio la tomo en sus brazos y vio como el sello de fuerza blanco se fue borrando gradualmente de su frente, le dio un beso en ella y salió corriendo, la lluvia golpeaba su cara y sabía que aún lloraba porque las lágrimas salían calientes, mientras que la lluvia era gélida.
Al llegar a la puerta de Konoha, se encontró con Tsunade volteando hacía su torre.
-¡Tsunade-Obachan!-Grito Naruto.
La rubia volteo y se llevó una sorpresa inmensa al ver el cuerpo inerte de Sakura, con sangre y lodo mesclados en su cara y cuerpo. Naruto estaba llorando y la pelirrosa no se movía.
-Haga algo, haga algo ya-Suplico tendiéndosela-Ella me salvo y ella…-Decía sin poder dejar de tartamudear.
Tsunade reprimió las ganas de llorar y se acercó a ellos rápidamente.
La quinta Hokage la tomo en sus brazos y la llevo al hospital. Todo el personal se estremeció cuando la puso sobre una camilla, no parecía Sakura Haruno, su cabello rosado ahora era un muñón café y su sonrisa era una fina línea rodeada por sangre. Sus parpados se veían algo violáceos, así que Tsunade le tomo el pulso.
-La quiero en el quirófano en diez minutos, la quiero limpia ya-Grito Tsunade caminando hacía los enfermeros. Todos asintieron y se llevaron la camilla con Sakura en ella. Naruto corrió a su lado, tomando su fría mano.
-Dígame que ella va a estar bien, Tsunade-Obachan-Pidió mirándola. La rubia, lo miro con lastima, Sakura estaba respirando, era increíble, pero respiraba, sin embargo le parecía que en cualquier momento el pulmón que le quedaba cedería y ella moriría. Su sello ya no estaba en la frente, lo que quería decir que acababa de gastarse todo el chakra.
-¡Apúrense!-Grito. Empujando la camilla, y cuando cruzo las puertas de cirugía se detuvo y jalo a Naruto-Tú no puedes pasar, cuando acabe la operación te llamare, ve a que las enfermeras te curen-Le dijo dando media vuelta, pero Naruto la detuvo.
-¿Ella se va a salvar verdad?-Pregunto el rubio.
Sin voltear y estática en su lugar giro un poco la cabeza.
-No te lo puedo asegurar Naruto, pero lo más probable es que no-Dicho aquello, la quinta se perdió en aquellas puertas.
El rubio se tomó el pecho y cayo de rodillas al suelo. En ese instante salió del modo sabio y se miró las manos, cubiertas por lodo y sangre de Sakura, volteo a ver a las puertas por las que antes habían cruzado y se tomó de los labios resecos.
"Te amo… Naruto" Sus palabras sonaron por su cabeza. "Siempre sonríe… Siempre"
-¡¿Cómo voy a sonreír si tú te mueres?!-Grito a las puertas-¡Como quieres que sonría, Sakura-Chan!
-Naruto-Dijo la voz de Kakashi detrás de él. El rubio se limitó a cerrar la boca y a mirar al suelo mientras las lágrimas bajaban por su rostro.
-Tranquilo Naruto…-Dijo posando su mano en la espalda del rubio.
-¡No puedo Kakashi-Sensei!-Grito golpeando el suelo-¡Se suponía que ella no debía de morir! ¡Se suponía que ella no debía de interponerse entre ese kirin y yo!
Kakashi se paró frente a él y se hinco, escuchando el llanto de Naruto lo abraso.
El rubio lo apretó fuertemente contra él. Su sensei estaba mojado por la lluvia pero se sentía cálido, nada que ver con el cuerpo frío de Sakura que hacía unos instantes llevaba cargando, su llanto de dolor sonó por el pasillo, donde se encontraban casi todos los equipos shinobi, mirando la escena.
Kakashi sentía una profunda pena, era su alumna, la había visto crecer y ahora la había visto morir. Él sabía que las probabilidades de que sobreviviera eran de una en un millón, era un pulmón perforado. Pero aun así el peliplateado habló:
-Ella es fuerte, Naruto, ella saldrá de esta-Dijo haciendo que el llanto del rubio aumentara un poco-Y tú debes de mantenerte fuerte también, a ella no le gustaría verte de esta manera.
Había escuchado lo que su sensei le había dicho, pero en realidad se sentía muy mal. Tenía tanto miedo de perderla y jamás volver a ver esa sonrisa socarrona de ella u oler su cabello. Tenía tanto miedo de vivir en un mundo sin ella.
Él había tratado de sanar su corazón roto, había reído y llorado con ella, tenía tantas cosas que decirle y ella se encontraba lejos de él.
Una fecha y un lugar llego a su mente.
El nueve de octubre del año pasado, en un lago más allá de su aldea. Estaban de misión y Sakura estaba hincada a un lado del lago recogiendo agua. Su cabello flotaba un poco, gracias a que hacia un poco de viento y llevaba su aroma hasta la nariz del rubio.
-¡Sakura-Chan!-Le grito el rubio. Esta se sobresaltó y frunció el ceño.
-¡Me asustaste!-Dijo un poco enfadada.
Naruto se rio y ella cambio su expresión a la de una divertida, estaba a punto de levantarse del suelo cuando el rubio le ofreció la mano, ella la acepto y se fueron juntos a sentar frente a la fogata que el rubio ya había encendido. Eran casi las doce de la noche, así que estaba algo frío y necesitaban descansar un poco.
-Sakura-Chan…-Dijo lentamente Naruto para atraer la atención de la chica que desdoblaba su bolsa de dormir. Esta volteo y le sonrió un poco.
-¿Qué sucede?
-¡Prométeme que vas a estar ahí cuando sea Hokage!-Grito Naruto en un acto de nerviosismo.
Sakura alzo una ceja, divertida. Se sentó en la bolsa y ladeo la cabeza.
-¿A qué viene eso?-Pregunto ella acercando su maleta.
Las mejillas de Naruto tomaron un color rosa aún más fuerte y se rasco la nuca.
-Es que… creo que no podría hacerlo sin que tú me ayudaras al menos un poco… Sin Ero-Sennin, será difícil, pero contigo todo estará bien ¿No?
Sakura sonrió un poco, aquello la había llenado, por alguna razón, de ternura.
-Claro que voy a estar ahí. Tu no podrías sobrevivir ni un día sin mí, eres demasiado tonto-Dijo cruzándose de brazos y volteándose hacia otro lado, para ocultar su bochorno.
Los relojes de ambos comenzaron a sonar, dando a entender que ya eran las doce de la noche exactas. Cada uno apago su alarma y Sakura vio como Naruto comenzaba a desdoblar su bolsa, la pelirrosa saco de su maleta algo y se acercó lentamente hacia él.
-¡Bu!-Dijo clavándole los dedos suavemente en los costados a Naruto. El rubio dio un grito y cayo de sentón.
Sakura se rio, y Naruto, quien estaba en el suelo con cara de pocos amigos, le pareció lo más dulce del planeta el verla reír. Así que el también comenzó a reír. Poco a poco ambos dejaron de reír y la pelirrosa le tendió un pequeño paquete.
El rubio callo al instante y miro al paquete que Sakura sostenía en su mano, ella miraba hacia otro lado inflando un poco los cachetes y con un color rosa sobre ellos. El pequeño paquete estaba envuelto en un papel color azul marino y tenía una tarjeta blanca pegada a él.
-¿Lo vas a tomar o no?-Pregunto fastidiada.
El casi se lo arrebato.
-¿Es un regalo? ¿Para mí?-Pregunto sorprendido.
Ella asintió dándose media vuelta.
-Feliz cumpleaños-Murmuro avergonzada.
El rubio sonrió y leyó la tarjeta que había sobre el regalo.
"Feliz 17° cumpleaños, Naruto
-Sakura Haruno"
Había dos globos dibujados en tinta de color rosa y el rubio se guardó la tarjeta en el pantalón, abrió el regalo sin mucho cuidado y se dio cuenta que eran dos envases de ramen instantáneos.
-¿Ramen?-Pregunto entre sorprendido y agradecido.
Ella se volteo hacia él.
-¿Para qué crees que puse esa agua a hervir?-Pregunto-Sé que no es mucho… pero como íbamos a estar de misión y siempre te quejas porque no hay ramen… Supuse que estaría bien…-Dijo lentamente, ruborizada y mirando hacía el suelo mientras con un pie movía una roca.
Naruto se levantó e hizo una pequeña reverencia. Sabía que no podía abrasarla, porque lo lanzaría muy lejos de un golpe, así que esa fue su manera de darle las gracias.
-¡Gracias, Sakura-Chan!-Dijo feliz-¡Qué bueno que has comprado dos, así lo podré compartir contigo!-Dijo irguiéndose y mostrándole el pulgar.
Sakura le sonrió un poco. Una sonrisa sincera que calentaba el corazón del rubio, esas sonrisas eran los mayores regalos que él podía recibir de su parte.
La sonrisa que podría no volver a ver jamás. Sus ojos parpadearon y Kakashi lo soltó.
-Vamos a por algo de comer-Dijo Kakashi ayudando a levantarse al rubio-Y tal vez las enfermeras o el personal pueda dejarte tomar una ducha aquí y prestarte algo de ropa…
El rubio lo miro con cara de no entender. Kakashi sonrió un poco y poso su mano en el hombro.
-Sé que no te vas a querer ir a tu casa.
El rubio no pudo sonreírle en agradecimiento, así que hizo una pequeña reverencia. Se volteo con la mano de Kakashi aun en su hombro y pudo ver que la mitad del personal y equipos shinobi mirándolo. Ino estaba cruzada de hombros un poco enlodada y las lágrimas recorrían lentamente su rostro mientras Shikamaru pasaba una mano sobre sus hombros, reconfortándola. Todos estaban mojados por la lluvia, las gotas escurrían por sus rostros y de las puntas de sus cabellos, entonces vio como Sai apartaba a la multitud y se quedaba estupefacto mirándolo.
El chico de cabellos negros también tenía agua goteando de su cabello y se veía a que había hecho un enorme esfuerzo por llegar lo más rápido posible.
-¿Dónde está?-Pregunto casi sin aliento, mirando el nivel de tristeza en el rostro de Naruto.
-En cirugía-Dijo Kakashi.
Sai trato de controlar su respiración violenta y alternaba la mirada entre el rubio y el peliplateado. No recordaba la última vez que había visto a Naruto tan alterado y en ese estado tan deplorable, eso lo alarmo más.
Ellos estaban acostumbrados a las pérdidas, estaban acostumbrados a que tarde o temprano alguno de sus camaradas terminaría en el hospital, pero esa mirada del rubio, la sangre seca adherida a su rostro y a sus manos, a su ropa… Todo el, lo consternaba.
-Ella esta grave, Sai-Volvió a decir Kakashi. Le pareció ver a Naruto respingar un poco, Kakashi le dio un ligero empujón al rubio, haciendo que el chico entendiera que era hora de moverse.
-Necesitamos un lugar donde Naruto pueda… limpiarse-Dijo Kakashi a una de las enfermeras.
-Yo lo llevare-Dijo Ino interrumpiendo.
La rubia tomo la mano de Naruto, y este le dedico una mirada de agradecimiento, Kakashi le dio dos palmaditas en la espalda e Ino lo jalo un poco para conducirlo entre los pasillos, la rubia gimoteaba un poco mientras caminaba. Y el rubio solo podía ver el cabello húmedo de Ino moverse de un lado a otro, pero en realidad no pensaba mucho en ello, su cabeza estaba llena de todas las palabras que alguna vez habían salido de los labios de su pelirrosa.
Bajo la vista para ver a sus pies y por un momento visualizo a Sakura tendida en el suelo, escupiendo sangre, apretó los ojos y miro hacia arriba. Ino ya se había detenido.
Estaban justo enfrente de la oficina de Sakura.
La puerta era de color blanca, y tenía su nombre pegado a ella.
Dra. Sakura Haruno
-Sé que… tal vez nunca te dejo entrar aquí-Dijo haciendo una pausa, y sin mirarlo-A mí tampoco me dejo entrar aquí… Pero creo que ahora a ella no le molestara que uses su ducha-Dijo volteándose hacia él.
-Gracias Ino.
La rubia tenía los ojos irritados, llenos de agua y la quijada le temblaba levemente.
-Por nada…-Dijo dándose media vuelta y abriendo la puerta. Encendieron la luz, y se dieron cuenta que el lugar no era particularmente grande, era un espacio mediano, sumamente ordenado. Las paredes estaban pintadas de blanco y tenían colgados algunos cuadros sobre la salud.
Ambos dieron unos pasos al frente y Naruto reparo en su escritorio. Era grande de color café chocolate, tenía algunos retratos volteados y un jarrón de flores, sin flores. Debió de haberlo limpiado cuando se fue a la guerra.
El rubio se acercó y se sentó en la silla de Sakura. De frente a los retratos.
Había un retrato de ella y sus padres a un lado, cuando había salido de la Academia. Su azul mirada paso a otro retrato eran ella y Ino, parecía como si alguien se las hubiera tomado, Ino llevaba su delantal de la floristería y Sakura su ropa de civil, ambas sonreían a la cámara.
Naruto sonrió un poco.
Luego giro un poco el rostro al ver el tercer retrato. Era una foto que hasta ese día no recordaba que existía.
Estaban Sai, Sakura, y Naruto, mientras que por detrás de ellos estaban Kakashi y el capitán Yamato.
La habían tomado antes de que el rubio se fuera, y comenzara la guerra.
"Vamos chicos, quiero una foto… No sé hasta cuando nos veremos" Escucho la voz de Sakura en su cabeza.
Tomo la foto y la acerco a su rostro,
-Iré a buscarte algo de ropa… Siempre tienen por ahí-Dijo Ino casi en un susurro.
Naruto alzo la cabeza para agradecerle, pero Ino ya estaba cruzando la puerta, la cerro tras de sí y el rubio volvió a posar la mirada sobre el retrato. Sai tenía la misma sonrisa fingida de siempre, estaba en el costado derecho, luego estaba Sakura, con una pequeña sonrisa que mostraba los dientes, a su lado estaba él. Sonriendo abiertamente con los ojos cerrados. Kakashi tenía una mano puesta en su hombro y la otra en Sakura, mientras que Yamato tenía una en Sai y una en la Haruno. Ella tenía ambos brazos sobre los hombros de los dos chichos.
Volvió a dejar el retrato en su lugar y abrió uno de los varios cajones que tenía el escritorio.
Había varias carpetas, así que tomo una al azar.
Satoshi Hiroto
Decía con la letra derecha de Sakura. Eran los expedientes de sus pacientes. No leyó nada, la volvió a dejar en el cajón y se estiro en la silla.
Se la imagino ahí, sentada escribiendo cosas en aquellas hojas, con tinta azul. Se la imagino mordiendo la pluma y con la cara recargada en la mano, pensando en el diagnóstico que algún paciente, con una taza de té humeante frente a ella y con la luz encendida, su cabello estaría tomado en una coleta para que no le estorbase y hablaría en voz baja.
Cerró los ojos y casi pudo sentir el aroma de Sakura alrededor suyo.
"Te amo, Naruto"
Se levantó de la silla y camino hasta donde había una puerta, supuso que ahí estaba el baño. Abrió la puerta y se encontró en un pequeño cuarto, había un inodoro, un lavamanos y una ducha, había también un par de toallas color blanco. Todo era de un impecable color blanco, sin embargo, lo único que resaltaba era la cortina de baño, la cual era de color rosa.
"Siempre sonríe… siempre"
Naruto abrió las llaves de agua y se despojó de toda su ropa llena de lodo. Entro con cautela de no resbalarse y se dio cuenta que en el suelo Sakura tenía pegadas algunas pegatinas antiderrapantes. Solo eran círculos, pero eran rosas, amarillas y azules.
Mientras el agua caliente caía por su cuerpo dolorido, se llevaba el lodo y la sangre, bajo sus pies el agua se tornaba de color marrón.
Se preguntó si Sakura aun estando inconsciente pensaría en él. El no recordaba nada en particular al estar inconsciente, para él fue como abrir y cerrar los ojos.
¿Sería eso también para Sakura?
Al salir de la ducha, alguien toco la puerta.
-¿Ino?-Pregunto Naruto secándose el cabello.
-Si-Contesto por el otro lado-Te encontré algo que puede quedarte-Dijo abriendo la puerta un poco, metió unas cosas dobladas y un par de sandalias encima. Naruto las tomo y asomo la cabeza.
-Ya salgo, gracias-Dijo cerrando la puerta.
El rubio se puso un par de pantalones color negro y una playera que le quedaba un poco grande de color roja. Salió por la puerta y encontró a Ino mirando el retrato de ambas
-Supongo que ya sabrás que ella siempre te amó-Murmuro Ino con la nariz taponeada, sin dejar de mirar el retrato, fijando su mirada en el rostro sonriente de Sakura.
-¿Por qué Sakura-Chan jamás me lo dijo?-Pregunto.
Ino se mordió el labio.
-Tú ya sabes porque-Dijo posicionando el retrato donde antes había estado.
-¿Por qué me quería ver feliz con alguien más?
-Porque ella creía que no te merecía Naruto-Dijo dándose media vuelta-Ella era tan terca que creyó que jamás ibas a olvidar como te había tratado cuando era una genin, ella se arrepentía de todo eso y se sentía terriblemente culpable. Así que creyó que la mejor manera de compensar todo el dolor que ella te causo era sanándote y ayudándote a enamorarte de alguien más.
Naruto golpeo la mesa e Ino se sobresaltó.
-¡Yo no quiero ni querré a nadie más!
La rubia bajo la mirada.
-Lo siento…-Dijo algo avergonzado ya que había asustado un poco a Ino-Yo no la culpo por nada, yo no la culpo.
-Yo sé que no Naruto. Pero ella tenía muy metido en la cabeza todo el daño que te causo-Hablo rápido, como dando una excusa a sus padres-De alguna manera se sentía como Sasuke.
El rubio alzo la mirada, encontrándose con la de la rubia.
-¿Qué?
-Sentía que ella era como Sasuke, porque ella siempre te trato como Sasuke la trato a ella, y quería darte la oportunidad de olvidarla y darte cuenta de que había otra mejor que ella…
-¿Hinata?
Ino asintió.
-Sé que todo es una tontería y que Sakura actuó mal… Pero ella lo hizo con buenas intenciones-Dijo Ino tomando a Naruto de los hombros.
Naruto la miro por varios segundos.
-Yo la amo.
La rubia sonrió de medio lado, con un deje de tristeza. Ella le dio un abraso, tratando de reconfortarlo y darle a entender de que ella también sufría, que lo entendía y que ella estaba para él.
Ambos rubios salieron de la oficina de Sakura en silencio, aunque se sentían un poco mejor, no podían dejar de pensar en todo lo que estaba sucediendo a su alrededor.
Sasuke Uchiha estaba muerto, Sakura estaba a punto de morir. Su equipo ahora sí que estaba roto.
Aunque a veces se olvidaba de Sai, dio las gracias porque al menos el estuviera bien, también agradeció que Kakashi se encontrara con vida.
Al llegar de nuevo a aquel pasillo, se encontró con menos de la mitad de todos los shinobi que antes habían estado ahí. Se encontraba el equipo de Ino, Hinata acompañada por Kurenai, Lee, Ten-Ten, Kakashi y Sai.
Todos se voltearon a verlos. Ahí no había sillas, así que algunos estaban sentados y otros recargados en la pared. Hinata al verlo se tomó el pecho y se acercó tímidamente a él.
-Naruto-Kun…-Susurro.
El rubio la miro y le sonrió de medio lado.
-¿Qué sucede Hinata?
Ino se fue a encontrar con su equipo y Hinata agradeció aquello en su mente.
-¿Podemos hablar?-Pregunto ella suavemente, a lo que Naruto asintió ligeramente. Ellos no estaban nada acostumbrados al contacto físico así que el rubio simplemente le hico una seña con la cabeza y ella lo siguió a algunos metros de ahí.
-¿De qué quieres hablar?-Preguntó él.
Hinata apretó un poco los puños. Estaba nerviosa, pero no podía seguir así, necesitaba ya una explicación, una respuesta, algo, cualquier cosa que le dijera que debía seguir o dejarlo en paz.
-Sé que este no es el momento… Pero no puedo esperar más-Dijo ella armándose de valor para mirarlo a la cara, el rubio se veía desconcertado, pero había mucha tristeza en sus ojos.
-Tu no-Dijo bajito, luego se aclaró la voz- Tu no me quieres como algo más que amigos ¿No es así?
Naruto se quedó mirándole el rostro. Su rostro estaba pálido y el maquillaje seguía casi intacto, la lluvia lo había borrado solo un poco, aún traía el cabello recogido en un bonito arreglo y traía la banda de Konoha anudada en su frente, dándole un aire guerrero. Lo que lo sorprendió, fue que ella no estuviese ruborizada, tenía la mirada fija en él y su piel estaba blanca, muy blanca.
Ese era el momento que él había querido evitar, ese era el momento en el que él le rompía el corazón.
-Lo siento Hinata… Eres una gran amiga y una excelente shinobi de la aldea, pero mi corazón...-Dijo apretando un puño a su pecho-Le pertenece la Sakura.
Hinata abrió un poco la boca. En realidad ella se esperaba eso, pero no pensó que fuera a doler tanto, casi pudo escuchar el crujir de su corazón romperse en mil pedazos, se sintió abochornada y apareció un nudo en su garganta.
-Perdona-Dijo el rubio poniendo una mano en su hombro-Tu eres maravillosa Hinata, veras que habrá alguien mejor para ti, tú te mereces todo lo mejor-Dijo él apretando un poco su hombro.
La pelinegra trato de controlarse, trato de no llorar, de no caer de rodillas y mantenerse quieta, para luego irse de ahí. Pero no pudo, todos esos años de amarlo, de querer acercarse a él con tanto fervor, de que él la correspondiera, le cayeron como pesas en la cabeza y la hicieron caer de rodillas al suelo.
Naruto rápidamente se hinco a su lado.
-¿Estas bien?-Pregunto.
Pero Hinata no respondió, ella estaba tan triste, tan enojada, tan frustrada que en realidad no quería pronunciar palabra.
-No te preocupes, Naruto, yo me hago cargo de ella-Dijo Kurenai ayudando a levantarse a Hinata del suelo-Ve con Kakashi… Espero y Sakura se recupere pronto…
Naruto asintió y vio como Hinata caminaba al lado de su sensei, lejos de ahí.
Él no quería lastimarla, pero era inevitable, necesitaba lastimarla para que ella se diera cuenta de que todo su amor era para Sakura Haruno, la kunoichi que estaba muriendo en cirugía.
Camino con las manos en los bolsillos hacia Kakashi y se recargo en la pared.
-¿Qué paso con Hinata?-Pregunto el, Naruto lo miro y se encogió de hombros.
-Ella quería que correspondiera sus sentimientos.
Sai entrecerró los ojos.
-¿Y le dijiste que no?-Pregunto.
-¿No es obvio?-Pregunto Kakashi a Sai-Se fue bastante mal.
Naruto asintió.
-Era inevitable-Dijo el rubio mirando hacia las puertas.
El peliplateado poso la mano sobre su hombro y asintió, como dándole apoyo pero sin palabras.
-¿No quieres ir por algo caliente?-Pregunto su sensei.
Naruto tenía un agujero en el estómago, así como en todo su pecho. Sentía un vacío inmenso, pero no tenía hambre.
-No me voy a mover de aquí, hasta tener noticias sobre Sakura-Chan.
Sai miro la expresión de Kakashi y vio que él sonreía. ¿Cómo podía fingir tan bien las sonrisas?
-Entonces te traeré algo-Dijo caminando hacia el lado opuesto de donde Naruto miraba. Sai decidió acompañar a Kakashi a buscar algo a la cafetería, se sentía raro estando con ese Naruto sin vida.
-¿Qué le paso a Sakura?-Pregunto Sai a Kakashi cuando ya estaban lo suficientemente lejos del rubio.
Kakashi le dedico una mirada rápida.
-Sasuke la atravesó con una técnica muy poderosa… Nunca había visto algo igual. Pero esa técnica de rayo tan poderosa iba dirigida a Naruto-Dijo Kakashi mirando hacia al frente, recordando que cuando había estado escondido en la copa de un pino, había visto como Sakura había empujado a Naruto.
-Entonces… Sakura se interpuso entre el rayo y Naruto…-Susurro Sai con dolor.
-Si… Eran miles de rayos que creaban a una bestia, como a un dragón, y si Sakura hubiera sido más rápida también se hubiera salvado ella, porque aquellos rayos no le dieron de lleno, fue más bien un roce.
Sai alzo las cejas.
-¿Y solo con eso logro derribarla al borde de la muerte?
-Si…
-¿Dónde está Sasuke?-Pregunto.
-Muerto-Contesto Kakashi rápida y secamente.
Sai se sorprendió. No pensó que alguno de sus compañeros pudiera asesinar a Sasuke, supuso que había sido Naruto, debió de haberle entrado un coraje horrible al saber que Sakura estaba casi muerta, su mente no podía imaginarse a Sakura maltrecha, no podía, pero a juzgar por el aspecto de Naruto Uzumaki, supuso que había sido una escena muy sangrienta. El rubio estaba empapado en sangre, su rostro tenía marcas de salpicaduras de sangre y algunos dedos marcados.
¿Sabría a estas alturas que Sakura lo amaba?
-Naruto… ¿Cómo mato a Sasuke?-Pregunto Sai.
Kakashi negó con la cabeza.
-Él no lo mato… Fui yo-Dijo metiendo sus manos en ambos bolsillos-Naruto estaba en shock, al lado de Sakura y Sasuke iba en su dirección. Así que yo…-Dejo volando la frase por unos momentos, en lo que a su memoria volvían las imágenes de todo aquello, su mano ensangrentada y Sasuke desvaneciéndose frente a él. Cayo al suelo y detuvo su mirada en el por unos cuantos segundos, luego levanto la cabeza y reparo en que Naruto lo miraba, asintió agradecido y volvió su mirada a su camarada.
Bien, tendría más imágenes dolorosas, más imágenes que le proporcionarían pesadillas durante un buen rato.
-Tú lo mataste para proteger a tu equipo…
-Sasuke… Él alguna vez fue parte de ese equipo también-Dijo Kakashi deteniendo el paso, se volteo a Sai-Tu eres parte de este equipo ahora. Espero que entiendas el significado de estar en este equipo Sai, ellos…-Dijo volteando hacia el lado del pasillo opuesto hacia al que iban-Ellos son los mejores camaradas que podrás tener jamás. Ellos lucharían por ti hasta el final, justo como lo hicieron por Sasuke Uchiha.
El pelinegro abrió un poco la boca, y Kakashi poso una mano sobre su hombro.
-Y sé que tú también irás hasta el final por alguno de ellos. Me siento orgulloso de los tres…-Le dijo quitando la mano de su hombro y volviendo a su camino-El capitán Yamato volverá de misión hoy en la madrugada… Él ya está al tanto de la situación.
Sai lo siguió. Sentía un extraño calor en el pecho, como alegría de tener a esos compañeros de equipo y de que Kakashi le dijera que estaba orgulloso de él.
Sin embargo, ese sentimiento de alegría se opacó casi al instante al darse cuenta de que Sakura Haruno podía o no podía sobrevivir.
Naruto espero a fuera de aquellas puertas de color blanco. Estaba impaciente y su estómago se revolvía al pensar lo peor. Kakashi le había traído un vaso con café caliente, pero solo le había dado un sorbo y ahora se encontraba frío a su lado. Cada minuto que pasaba lo hacía más paranoico.
Los equipos shinobi se habían ido retirando gradualmente conforme pasaban las horas. Quedando ahí solo Sai, Kakashi, Ino y él. Naruto se sentía exhausto, pero algo le impedía dormir.
-Chico, intenta dormir… Peleaste muy duro, necesitas descansar al menos un poco.
Pero el solo negaba con la cabeza y los ojos cerrados. La impotencia, el miedo, la ira, el sufrimiento… Todo aquello mesclado le proporcionaba insomnio y unas horribles ganas de vomitar.
¿Así se sentiría Sakura cuando el casi moría en el campo de batalla? ¿Lloraría por él?
Habían pasado tres horas y media, y nadie se había presentado a avisar cual era el estado de Sakura.
¿Acaso no querían decirle que su amada estaba muerta ya?
Golpeo el suelo con una mano en forma de puño.
-¿Por qué nadie nos dice nada?-Pregunto enfadado.
-Tsunade-Sama ha de tener a todo el personal ayudándole con la operación… Debe de ser muy complejo lo que la Hokage está haciendo por Sakura-Dijo Kakashi tranquilo.
-¿Yo tarde mucho aquí?-Pregunto cruzándose de hombros.
Ino negó con la cabeza.
-Yo asistí a Sakura para tu operación-Dijo la rubia-Solo duramos una hora, pero tu tenías la ayuda de él poco chakra del kyubi. Sakura no tiene mucha ayuda…-Dijo cruzándose de brazos y encogiéndose de hombros.
Naruto iba a decir algo, pero las puertas blancas se abrieron, todos los presentes se voltearon expectantes, excepto el rubio, que empujo a Ino hacía un lado y corrió hacía la Tsunade, la tomo de los hombros y la miro fijamente a los ojos. Se veía cansada.
-¿Cómo esta Sakura-Chan?-Pregunto rápidamente.
La rubia le sonrió de medio lado, y suavemente desplazo las manos del rubio de sus hombros, en una de sus manos llevaba unas hojas.
-Ella sobrevivió-Dijo sonriendo.
