SRR 2: Phoenix Revenge

Cap 9

Corazones rotos

Hospital University Clinic Heidelberg Alemania.

La joven de cabello negro es empujada en su silla de ruedas por el atractivo hombre de cabello azul con bata de médico por los pasillos del área de fisioterapia del Hospital, tras ellos va Akane Karasuma.

-No se preocupe señorita Hasegawa, estaré a su lado en todo el proceso, conozco a Franz, es el mejor terapeuta de Alemania y ha recibido instrucciones detalladas del doctor Buhl, en cuanto él salga de cirugía vendrá a ver sus avances, los cuales registraré detalladamente, la señorita Ikeda deberá prestar atención a todas las indicaciones de Franz porque habrá algunos ejercicios que no podrá realizar sola.-advierte Schwarzmond.

-Despreocúpese doctor, yo estaré atenta a todas las indicaciones.-sonríe la pelirroja a su lado. Han llegado al final del largo pasillo y las puertas eléctricas se abren, los ojos amatistas de Rei se encuentran por primera vez en la sala del mejor hospital de fisioterapia del mundo, un enorme domo con albercas, aparatos parecidos a los de un gimnasio pero mucho más extraños, caminadoras, barras, aparatos de pesas, colchonetas y cama sujetas a poleas con pesos, muelles de tensión, aparatos extraños que ella no sabe bien para qué se utilicen, muchos hombres y mujeres con batas azules asistiendo a niños, ancianos y jóvenes en sus ejercicios de rehabilitación. La sacerdotisa siente una gran impresión, el día de ayer solo había asistido a una valoración general y la habían inscrito en el programa, pero el día de hoy comenzaba en verdad su recuperación, Rei se sujeta el pecho en que su corazón parece querer salir, ni en la más peligrosa de sus carreras de autos había sentido tanta incertidumbre.

Al entrar en aquel sitio hay un módulo de recepción en que las enfermeras los reciben, Zafiro se acerca a ellas e intercambia unas palabras en alemán mostrándoles el expediente de Rei el cual ellas examinan y después tomando un micrófono una de ellas habla por él llamando a alguien.

-Calma señorita Rei, verá que todo sale muy bien. -anima Karasuma al ver como la chica presiona insistentemente sus manos una con otra en evidente gesto de nerviosismo.

-No lo sé, tengo mucha angustia Akane. -dice ella sonriendo a su amiga, hasta que Zafiro se acerca acompañado de un alto y fornido joven rubio de cabello muy corto que más parece un oficial nazi que un fisioterapeuta quien lee el expediente que el médico le entregó.

-Señorita Hasegawa, mi amigo Franz Schneider, fisioterapeuta encargado de su tratamiento.-presenta Zafiro hablando en inglés, el enorme hombre larga su mano a Rei y la saluda con un muy fuerte apretón.

-Mucho gusto, ¿Puedo llamarte solo Reiko?

-Desde luego. -sonríe ella, el enorme hombre se apone de cuclillas para verla mejor y le sonríe.

-Me gusta ser amigo de mis pacientes, pasaremos muchas horas del día juntos y es mejor si nos llevamos con familiaridad, de hecho la terapia es más provechosa si nos tenemos confianza.

-Agradezco mucho su apoyo Franz.-corresponde Rei con la misma sonrisa, luego el enorme alemán mira a Karasuma.

-Se señorita Ikeda, amiga de la paciente, la ayudará con la terapia. -presenta Zafiro.

-Mucho gusto doctor, a sus órdenes para todo lo que se refiera al tratamiento de la señorita Hasegawa.-se inclina Karasuma.

-Muy bien Reiko, veo que tiene muchas personas que te quieren interesadas en tu recuperación, cuéntame como una más, ahora solo espero que respondas con tu esfuerzo y entusiasmo en la misma medida que las personas que te aman. -dice empujando la silla de ruedas el terapista.

-Dalo por hecho Franz, pondré todo mi empeño y haré hasta lo imposible por salir adelante. -dice la joven con un tono de firmeza que hace sonreír al alemán y a Karasuma mientras Zafiro que los sigue a distancia sigue preguntándose qué fuerza misteriosa la impulsará de esa forma y qué historia pasada tan triste y dramática la hará hablar con tanto dolor.

-Esa es la actitud Reiko, bien, comenzaremos como siempre con una valoración de motricidad y ejercicios de resistencia progresivos, Sepphir llenará un informe que le haremos llegar al doctor Buhl para que programe las rutinas que trabajaremos aquí y las que llevarás de tarea a casa, porque como bien te informaron ayer, habrá ejercicios en que requerirás ayuda, tu tratamiento contará de tres tipos diferentes de ejercicios, Activos los que tú sola podrás realizar, Asistidos, en los que necesitarás ayuda y allí entra tu amiga, y Pasivos los que haré solamente yo porque tú aún no los podrás realizar…¿De acuerdo?-explica el terapista.

-Entiendo.-dice ella presionando los puños, no le gusta depender de los demás pero sabe que en su estado no tiene muchas opciones así que debe aprender, como siempre le dijo su abuelo en el entrenamiento shinto, a "Dominar tu orgullo y confiar en los demás". Al fin el terapista se detiene en un área con muchas poleas y muelles de tensión, el suelo está cubierto con una capa de colchones, el joven rubio la deja allí y se acerca a ella por un lado.

-Esta será la primera lección de hoy Reiko, debes intentar levantarte de la silla aunque sea un poco usando solo tus brazos.-los ojos de Rei se abren enormemente.

-Pero… yo… Franz…

-Sé lo que dirás, que no puedes moverte, que te duele horriblemente cuando haces esfuerzo, pero quiero que seas consciente de que la finalidad de tu rehabilitación es funcional, esto es, que aprendas a ser autónoma en el mayor número de actividades cotidianas, vamos, solo es el primer paso, ahora sin tus piernas fuertes, debes desarrollar más resistencia en los brazos, confía en mí, es seguro. -le explica el terapista, Rei no puede ocultar el miedo que le causa ese primer paso en su rehabilitación, hasta ese momento se sentía muy segura en la silla de ruedas sin intentar bajar a un mundo en el cual sus piernas ya no le eran útiles.

-Señorita Hasegawa, debe intentarlo, en su estado lo más urgente es evitar la formación de úlceras de piel por estar en la misma posición, deberá a prender a moverse por si misma porque es conveniente que lo haga cada media hora procurando hacer ejercicios como este al levantase con los antebrazos, y regresar a su silla, eso evita la carga en la zona de la cadera y previene la formación de llagas.-interviene Zafiro.

-Vamos Reiko, sujétate primero de los descansos de brazos e intenta levantarte hacia arriba usando la fuerza de tus brazos. -anima Schneider sujetando la silla con fuerza y colocando el freno-está firme, ahora depende de ti. -anima el especialista. Rei duda un poco en obedecer pero al fin lo intenta, apoya sus manos en los antebrazos y comienza a hacer fuerza, su rostro se contrae por el esfuerzo, los músculos de sus brazos se marcan mucho, y aún así no logra levantar ni un poco su cintura, unas gotas de sudor ruedan por su frente, deja de hacerlo, respira agitada. -una vez más, inténtalo. -anima Schneider. Tanto el terapista como Zafiro miran atentamente su evolución e intercambian una mirada significativa de preocupación, Karasuma está muy conmovida y da un paso al frente para intentar ayudar a Rei, pero la mano del doctor Schwarzmond la detiene negando con la cabeza.

-No lo haga señorita Ikeda, ella debe hacerlo sola. -le dice el médico, Akane lo mira aterrada de su reacción, teme que Rei se caiga y no lo logre…

-Madre, tengo que poder, debo poder, dame la fuerza necesaria para lograrlo, te lo debo, a ti, a tío Ken, a mis tías, a mi misma, ¡Yamada no es más fuerte que yo!…¡Ni ella ni el dolor, ni esta maldita parálisis, ni nada!…¡nada! -piensa la chica con sus ojos cerrados, sin embargo una frase escapa de sus labios, una frase en japonés que solo Karasuma comprende. -¡Nada es más fuerte que yo! -dice ella y poco a poco comienza a levantarse de la silla por la fuerza de sus manos, es muy poco lo que logra, pero lo hace, el terapista sonríe y Zafiro deja caer el block con el bolígrafo que lleva en sus manos totalmente impresionado.

-Es imposible…por el tipo de su lesión ella no puede hacer eso aún… -dice azorado el médico.

-A veces Sepphir, la fuerza de voluntad vence a la ciencia. -palmea su espalda el terapista, al fin la chica se deja caer en la silla luego del esfuerzo, Karasuma se hinca a su lado.

-¡Está bien señorita! -asustada, Rei abre sus ojos, a pesar del sudor y del esfuerzo, le responde con una gran sonrisa.

-Mejor que nunca. -dice ella.

-Así es Reiko, eso es lo que queremos, si sigues con esa actitud, vamos a tener muy buenos resultados, ahora que has dado el primer paso vamos a ver cómo serán tus ejercicios activos para descargar el peso y evitar las llagas. -explica el terapista y tomando a Rei en sus brazos la deposita en el suelo acolchonado del lugar y se sienta a su lado para explicarle como debe levantarse en sus brazos y ejercitarse cambiando las posiciones o rondado en el suelo; Zafiro impactado levanta su block y su bolígrafo del suelo y mira a Karasuma.

-¿Puedo hacerle una pregunta? -dice él en inglés.

-Claro doctor. -responde la chica.

-Hace un momento, cuando Reiko estaba intentando levantarse, dijo algo en japonés, ¿Qué cosas fue? -ansioso el médico.

-Ella dijo, "Nada es más fuerte que yo" doctor. -responde Akane. Pero es llamada por el terapista y se acerca a ayudar a Rei con el ejercicio. El joven de cabello azul toma algunas notas en su block, pero en ocasiones mira a la chica de ojos amatista.

-Después de todo es posible que lo hagas Reiko… es posible… me encargaré de que lo logres. -casi jura Zafiro contagiado de la misma fuerza de Rei.

Hotel "Akina Lake Resort" Monte Akina.

El sol muere en el horizonte ocultándose tras el imponente monte que da nombre a aquel lugar, casi es de noche, la gente sale ya de las múltiples actividades del lago, los botes se acercan a la orilla, los niños que nadan o juegan regresan con sus familias y estas vuelven a sus hoteles, poco a poco la oscuridad va haciendo presa de aquel lugar y convierte el bello lago en un hermoso espejo en que se reflejan las estrellas y la luna. Una figura de vestido azul avanza en el pequeño muelle. Aquella noche, envuelta en una capa blanca que cubre sus hombros, sus cabellos rubios ya no tan cortos le llegan un poco abajo de los hombros son llevados por el viento, la mujer camina y se detiene junto a una banca cerca del muelle en la que se sienta. sus ojos azules anegados de llanto no se pueden contener y las lágrimas resbalan por sus mejillas mientras la luz de la luna reflejaba en sus lágrimas brillos de plata.

-¿Por qué? -dice ella débilmente. -¿Por qué de todos los lugares del mundo tuvo que ser Akina? -añade con pena Serena tocando su corazón que parece querer salirse de su pecho. -Ni siquiera aquí puedo dejar de recordarte, mucho más en este lugar, en esta banca… -toca la madera junto a ella. -En esta banca te besé, y cuando lo hice fue porque lo deseaba, porque desde ese momento Owen, ya te amaba. -confiesa ella con profunda pena rememorando aquel día en que venciendo todos sus miedos se atrevió a besarlo, jamás pensó que a partir de ese instante su vida iba a estar ligada a la del actor de cabellera aguamarina tan intensamente. -¿Por qué Owen? ¿Por qué solo te fuiste y no regresaste por mí?... cada segundo de esa boda estuve esperando, deseando que abrieras la puerta y llegaras para llevarme lejos… -un sollozo corta sus palabras, ha sido mucho dolor y mucha pena, y ahora ella siente que todo lo vivido hace algunas horas es como un sueño, los invitados, el vestido blanco, su padre llevándola frente al juez junto a Darien, las palabras de asentimiento de él, luego las de ella, los aplausos de los invitados, música y un brindis, las caras conocidas felicitándola, los flash de las fotografías que solo la confundían más, si le preguntaran ahora con el torbellino de emociones que tenía en ese momento, no recordaría del todo a los invitados ni lo que decían y hacían, ella era como un muñeco, como una marioneta que obedecía todo por inercia… en medio de aquella lluvia de flash hubo un momento en que recordó a Owen, pensó en como hubiera sido su boda de haber sido con él. Una leve sonrisa inundó sus rasgos, sin embargo, la música y las insistencias de los invitados para que bailara la hicieron volver a la realidad, después un baile con Darien y el salir precipitado rumbo a la luna de miel tan rápido que solo alcanzó a despedirse de su padre, su tío Tamahome y Luna, salieron por la puerta de atrás en donde esperaba el "Rose Chevalier" adornado con lazos y rosas rojas, nadie más los vio partir, por el camino el silencio de ella respondiendo con monosílabos a las palabras entusiasmadas de Darien en el auto y luego la llegada a Akina, comieron en el restaurante y aunque Darien la animaba a salir a pasear ella se excusó diciéndose agotada y se encerró en la habitación a dormir y llorar, se había despertado y al ver que era de noche y Darien no estaba prefirió salir a caminar, le estaba ahogando aquel ambiente.

-¡Al fin te encontré! -dice una voz a sus espaldas mientras una mano cariñosa se posa en su hombro, la joven se queda petrificada un momento y gira la vista esperanzada, pero sus facciones muestran el mismo efecto de alguien que ha sido despertado de un sueño al ver al hombre que está tras ella.

-Darien, eres tú… -dice sin ocultar el desencanto ella. El joven reprime el fulgor de odio que cruza por sus pupilas al notar la desilusión de Serena y se sienta a su lado.

-No te encontré en el hotel, me dijeron que saliste y me preocupé, quizá la brisa de la noche no te haga del todo bien, recuerda que debes cuidarte. -dice Darien dulcemente tomando las manos de Serena.

-Gracias. -dice ella con dificultad.

-Con todo lo que ha pasado no hemos tenido mucho tiempo para nosotros, pero verás que en Akina pasaremos unos días tranquilos, en donde podrás recuperarte y descansar, te prometo que en cuanto haga mi servicio en la fuerza aérea y haya nacido nuestro bebé, iremos a un lugar muy hermoso para compensarte por esta apresurada Luna de Miel. -insiste él besando las manos de Serena.

-No te preocupes Darien, yo entiendo eso, me hubiera sentido mejor de habernos quedado en casa, no había necesidad de salir de viaje. -insiste ella ingenuamente y no nota la sonrisa irónica en el rostro del joven Chiba.

-Sea como fuere era nuestra boda Serena, no podíamos dejar de viajar, pero puedes estar tranquila que nadie te molestará, ni siquiera papá o tío Taichi saben en donde estamos, vamos a comenzar esto juntos, tu sabes que te amo y que tú y mi hijo. -hace énfasis él en esa palabra, ella intenta hablar pero Darien le pone un dedo en su boca. -no permitiré que me digas lo contrario, ese bebé es mío y tuyo, y los dos son lo más importante para mí, vamos a ser una hermosa familia, ven prepararon una cena especial en el hotel para nosotros tengo reservaciones. -la levanta Darien ella lo sigue desganada.

-No tengo mucha hambre creo que dormiré temprano, perdóname por estar tan desganada Darien pero este lugar me trae recuerdos algo amargos.

-Lo sé, también recuerdo a Rei, el reclutamiento de Meiou y aquella vez en el monte cuando me dijiste que me amabas. -dice él pasando un brazo por los hombros de Serena y abrazándola amoroso mientras caminan por el muelle rumbo al hotel, ella cierra los ojos un momento, no quiere herir más al pobre chico diciéndole el verdadero motivo de su nostalgia por ese lugar. - Serena, quiero que sepas algo, no debes estar asustada por esta noche o por lo que pueda pasar ahora que somos… esposos… -dice él, la rubia se sonroja vivamente.

-Darien yo…yo…

-Quiero que estés tranquila porque yo no soy un patán, soy un caballero, acepté tenerte paciencia y ganarme tu cariño poco a poco y lo haré, no te obligaré a nada que tú no quieras y decidas. -acaricia él la mejilla de Serena, ella conmovida lo abraza.

-Gracias Darien, gracias por comprenderme y apoyarme, pensé que ya no podría sola con esto, no tengo como agradecerte.

-No me agradezcas princesas, porque lo que se hace con amor, no es agradece. -besa él la cabeza rubia de Serena, y después los dos regresan caminando hasta entrar en el "Akina Lake Resort".

Aeropuerto Narita Tokio Japón.

El EVO blanco se detiene en una de las puertas de acceso al concurrido aeropuerto, del lado del copiloto baja el joven de cabello azul con su maleta y cierra la puerta con fuerza.

-¡Hey Owen espera! -sale del lado del piloto el rubio y cerrando la puerta corre a alcanzar a su amigo tomándolo del brazo. -¡Espera! ¡No tomes decisiones precipitadas! -Owen lo mira molesto y se retira de la presión de la mano de Axel.

-¿Precipitadas? -le espeta el joven sumamente alterado. -tú escuchaste lo que dijo el médico cuando preguntamos, no la tenían registrada como Serena Tsukino, sino como Señora Chiba, insistí en ir yo mismo porque temía que Haruka estuviera mintiendo.

-¿La crees capaz de eso?... acepto que ella aún te ama pero llegar a mentir. -se asombra Axel de tal posibilidad en su hermana.

-Ya no sé qué creer Axel, tú y Michiru dicen que Serena me ama, pero después regreso y no solo se casa con Chiba sino que va a tener un hijo de él.

-Amigo, si tu quieres podemos buscarla, aunque nadie sepa en dónde es la Luna de Miel, podemos esperar, preguntar, no te des por vencido. -anima Axel, su amigo le sonríe.

-Gracias por todo Axel, pero creo que esto era la señal que estaba esperando para darme cuenta de que a veces los lazos del pasado son más fuertes en una persona que sus verdaderos sentimientos, y Serena y Chiba tienen esos lazos unidos a sus almas, lazos que ni todo mi amor pudo romper; necesitaba darme cuenta por mí mismo y sentir esta última herida, hay ocasiones en que las cosas no pueden ser y es todo, además amigo, no tengo tiempo para esperar, prometí regresar antes del Sábado o de otra forma meteré en problemas a mucha gente que no tiene la culpa de mi deplorable vida amorosa. -sonríe amargamente Owen avanzando rumbo al lugar en que debe comprar su boleto en que un gran letrero de All Nippon Airways.

-Señorita, necesito un boleto a Francia en el primer vuelo que tenga.-solicita Owen.

-Permítame confirmar caballero. -responde la empleada tecleando datos en su computadora.

-¿Regresarás algún día? -preguntan ansioso Axel. -perdón la insistencia Owen, pero comprenderás que después de lo que pasó Michiru me molerá a preguntas y debo saber qué responderle.

-Dile que yo me comunicaré con ella, le contaré por mi mismo qué decidí y porqué fue así, y no te preocupes más, tengo aún una carrera a la que me consagraré por completo, pronto sabrán de mi. -promete el joven de cabello aguamarina. -Te diré algo más, no le guardo rencor a Serena, debe tener sus motivos para haberse decidido por Chiba, solo espero que sea muy feliz con él y con su hijo, y quizá cuando pase el tiempo mi corazón sane lo suficiente y esté dispuesto a enfrentarla sin dolor, entonces volveré, no antes. -promete el actor.

-Señor, tenemos lugar disponible en un vuelo pero deberá hacer escala en el aeropuerto Pudong en Beijing. -informa la empleada de la aerolínea.

-No importa señorita, tomo ese vuelo, necesito llegar lo más rápido posible. -decide Owen.

-Perfecto señor, su pasaporte si me hace favor. -solicita ella, Owen se lo alarga y mientras va a hacer el trámite, los ojos de la empleada sea abren mucho por la sorpresa. -¿Owen Thalassa?... -balbucea nerviosa con el pasaporte en su mano temblado. -¿El actor?...

-Así es señorita, solo que me gusta conservar el anonimato. -dice Owen sonriéndole a la chica con una sonrisa que la paraliza y lo mira embobada. -¿Sería posible contar con su ayuda? -solicita Owen y la empleada cree que si ese hombre pide las cosas de esa forma nadie en el mundo podría negarle nada.

-Desde… desde luego señor Thalassa… -dice sonrojada la joven y sigue haciendo el trámite.

-No cambias amigo. -palmea su espalda Axel. -todas las mujeres siempre a tus pies.

-¿Y de qué me sirven todas las chicas Axel si perdí a la única que amo de verdad? -con amargura en su voz el actor.

-Señor… su boleto, la puerta de abordar en la número 6, su vuelo despega en una hora y si fuera tan amable de regalarme un autógrafo estaría muy agradecida. -sonríe la joven de la aerolínea alargando a Owen un bolígrafo y una servilleta. Este sonríe y le da a la joven la firma que solicita, luego se despide de ella galantemente y camina acompañado de Axel por los pasillos hasta llegar a la puerta indicada.

-Te echaremos de menos. -dice Axel abrazando a su amigo, Owen corresponde al abrazo.

-Me comunicaré para saber cómo van las cosas, despídeme de tía Umiko y tío Gaito, los llamaré después, y cuida mucho a mi prima, hazla todo lo feliz que yo hubiera querido poder ser. -dice Owen.

-Te lo juro. -sonríe Axel Tenou, Owen camina ya solo hasta llegar a la puerta y agita la mano antes de que esta se cierre y la figura del joven desaparezca.

Circuito de Nürburing, Alemania…

Los preparativos del equipo "Stones" previos al arranque de la Formula 1 comenzaron desde hace una semana con el consiguiente ajetreo que trae al equipo el entrenamiento diario de Dietr Schwarzmond, actual piloto estrella del equipo. Esa mañana, el joven y atractivo piloto verificaba junto con sus mecánicos bajo la dirección de las hermanas Müller las especificaciones y modificaciones que había sufrido su monoplaza luego de que "Thunder" analizara su práctica de la semana pasada.

-Como verás, le ajustamos un poco la nariz, eso es para que la fricción no sea un problema y te puedas catapultar mejor a la hora de salir de las curva, el alerón tiene el mismo ángulo para mantenerte mejor y el empuje se perfecto, además la calibración de la suspensión ha sido mejorada… -dice con conocimiento de causa la joven de cabello verde, Petzite.

-¿Es más rígida? -preguntó Dietr.

-No hay mucha diferencia con la que usaste le temporada pasada. -habló el hombre con audífonos al lado de Petzite, Dietr frunció el ceño.

-Pues espero así sea ya que por culpa de esa suspensión tuvimos problemas en Japón y Turquía. –argumentó.

-¡Hey Diamante! será mejor que te tranquilices. -Levantó la voz un segundo mecánico. -¿Qué te está pasando? te noto muy tenso.

-No no es nada. -Terminó colocándose la protección de la cabeza y el casco, subió al auto el cual encendió y salió de los pits rápidamente.

-Bien chicos, los dejo, tenemos que verificar tiempos, mis hermanas están listas en la cabina. -termina Petzite mientras se aleja dejando solos a los mecánicos de Pits, sin embargo uno de ellos aún parece preocupado, su compañero pone la mano en su hombro.

-Hans, no te preocupes, deben ser los nervios previos al inicio de la temporada. -Mencionó el de los audífonos.

-No estoy seguro, últimamente he visto a Diamante muy distraído, extraño, diferente, creo que debe ser por el aprendiz de "Thunder" y también por su hija.

-¿Aprendiz y su hija?

-¿Que no estabas enterado? -aquel joven mecánico hablaba. -Lo que pasa es que hace poco más de un mes la hija de "Thunder" llego del Japón luego de un accidente en un campeonato de Rally, al parecer sufrió heridas que la dejaron en silla de ruedas.

-Pobre chica, si es hija de "Thunder" y estaba en Rally tenía potencial.

-Tiene. -aclaró el mecánico. -La semana pasada acompañé a Dietr a la mansión, fue cuando conocí al chico... Meitu… bueno solo sé que se llama Carlos y está entrenando para unirse al equipo. -hubo varias risas.

-¿Un japonés en la F1? -comentó otro mecánico.

-Es poco común pero no imposible y más cuando Honda y Toyota han regresado a la F1. -Agregó Hans.

-Hasta no verlo no creerlo. -opinó otro de los empleados riendo, Hans y Karl regresaron a la plática.

-¿Sabes qué más Karl?... creo que el motivo verdadero de la distracción de Diamante, es esa chica, la hija de "Thunder", la conocí ese día y al verla me sorprendió mucho la energía que tiene, es una digna hija de "Thunder" aún en su estado no se vence, además Dietr la trata de una forma muy especial, la mira y le habla como… como…

-¿Cómo si estuviera enamorado? -ironiza el otro. -¿Dietr Schwarzmond enamorado?... eso no lo creo, es más posible que ese japonés sea piloto de F1.

-Lo sé amigo, pero es posible, además "Thunder" reprendió a Diamante ayer porque aún no llega a ser un SS.

-Oigan ¿van a dejar de hablar o van a ver el desempeño del auto? -regañaba Karmesite por la radio. -el joven Dietr está saliendo de curva cinco y déjenme decirles que el auto va muy bien.

-Escuchamos linda, dile al "Führer" que volvemos al trabajo. -ríen todos ante la alusión a la líder de la escudería.

-¡Hans y Karl les rebajaré el suelto por llamarme así! -se oye la voz de esta por el radio.

-¡Hey Führer, registren esta marca para que "Thunder" vea si soy o no un SS! -reitera la voz de Diamante

-¡Deja de llamarme así y pone serio! -hubo una risa por parte de Diamante.

-De acuerdo. -el motor del auto rugió por la recta, la curva 6 estaba cerca, frenó sin mucho esfuerzo saliendo con buen tiempo.

-2,3 segundos va por la curva 7 y… -los relojes cronometraron. -¡2,3 segundos!… -asombrada en la cabina Calaverite viendo las marcas

-¡Dietr bajaste tu marca por 6 centésimas! -llamó por el radio Karmezite.

-Y puedo bajarla más. -dijo el chico. El auto recorría la recta a más de 230km/h; llegó a la curva a menos de 60 en cuestión de segundos. Dietr sentía la fuerza de la gravedad en su cuerpo pero eso no lo inmutaba estaba acostumbrado, su firme mandíbula estaba apretada. -¿Por qué si puedo correr de esta manera "Thunder" me dice que me falta algo para ser SS? -dice molesto. -Ojalá las chicas graven esto y Artemis Hasegawa reconozca que al fin lo he superado. -sonríe al salir de esa curva. Acelero de nuevo a más de 200km, pasó la curva 9 sin dificultad. -Las S de Schumacher, son cosas de niños. -Aquel auto alcanzo la impresionante velocidad de 300km en menos de un parpadeo, la curva 11 fue superada con técnica increíble.

Por las tribunas dedicadas al público cerca de la meta en aquella emblemática pista de fórmula1 caminan esa mañana el chico de cabello negro y la joven alemana. El joven está muy sorprendido y deslumbrado por estar en aquel lugar que era para él como un sueño, cuando mira pasar el monoplaza de Diamante y asombrado lanza un grito de júbilo, la chica a su lado sonríe y no puede contener un fulgor de ternura en sus ojos azules al ver la alegría de Carlos.

-¿Charlie te encuentras bien? -pregunto Bergerite al ver que las manos del chico temblaban, el no respondía tenia su mirada fija en las pantalla del lugar en que se veía la carrera.

-4 centésimas menos, aceleración de 60 a 200 en menos de 3 segundos. –murmura. -ángulos perfectos, los neumáticos están en su punto máximo de adherencia. –bajó la cabeza como si estuviera abatido.

-Charlie no te pongas así, sabes muy pronto y con paciencia estarás ahí corriendo y batiendo records. -le tomo de la mano consolándolo. -No estés triste…

-¿Triste? -le miró extrañado. -¿triste Bergie? -negó con la cabeza riendo. -No estoy triste, estoy emocionado ¿Sabes? la única vez que fui a un autódromo tenía 7 años, mi tío me llevó hasta Tsukuba a ver el Grand Prix que ganó Schumacher. Fue en su última temporada, siempre soñé con estar aquí en los pits de una pista profesional, en un equipo…

-Ya lo estas ahora ¿no?

-Sí pero ahora sé que me falta mucho para llegar a estar ahí. -señaló una pantalla en donde se ve a Diamante acelerar. -Para estar ahí debo demostrarle… ¡No!.. a él no debo mostrarle nada…-ríe.-hasta ahora siempre mi motivación ha sido demostrarle a los demás de lo que soy capaz… nunca por mi mismo, no desde que pasé el examen de Control con tu hermana…-miró al cielo y metió sus manos en su bolsillos suspirando. -He sido egoísta, pero ya no mas, ahora lo que me motiva a correr es demostrarme a mí que las decisiones que he tomado son las correctas, así Reiko, Setsuna o Minako se enojen o se opongan.

-¿Quiénes son Setsuna y Minako? -pregunto Bergie.

-Setsuna es mi hermana mayor y Minako… -suspiro bajando la vista. -Mina es alguien especial. -Bergie bajo la vista decepcionada. Al parecer Carlos tenía a ese alguien especial. -Pero ella y yo ahora estamos teniendo un tiempo, si se le puede decir así, para pensar mejor las cosas.

-¿Están peleados? -inquiere ella.

-No lo sé muy bien, simplemente tuvo un arrebato de celos sin sentido que nunca entendí, a pesar de que yo aun la amo. -Carlos miro con una sonrisa a Bergerite. -si te contara, Mina es un ángel, es tan elegante como a la vez sencilla, ¿Me creerías que siendo la modelo numero uno de Japón se enamoro de un chico sencillo que ni de Tokio era? -al ver la cara de la chica rió. -creo que no. -caminó hacia la barda de contención mirando como el monoplaza pasaba de nuevo. -Yo era su fan numero uno y tenia fantasías locas de que era mi novia y teníamos muchas citas. -Suspiro recargándose contra el enrejado.

-Pero si la amas ¿Por qué la dejaste?

-Porque en una sola cosa tenía razón Setsuna, nos tomamos las cosas muy rápido, vivimos en pocos meses lo que debimos haber vivido en un tiempo más largo de noviazgo; ella estaba extraña, muy alterada, y yo creo que fui muy orgulloso y me dolió que dudara de mí, no sé… solo sé que eso fue lo más idiota que hice en mi vida. -termina el joven.

-Carlos… ¿tanto la amas?-

-¡Si!, tanto como para tomar un auto y manejar hasta el Japón con tal de verla, ver su sonrisa y su ojos, sentir su aroma…

-¿Por qué no lo haces? -pregunta Bergerite a pesar de que le duele mucho.

- Porque sé que este tiempo nos hará bien a los dos para pensar realmente que queremos y madurar… regresaré después y entonces veremos lo que pasa… pero creo que te abrumo con todo esto.

-No, no, no como crees. -se apenó ella riendo forzadamente aunque interiormente sentía unas ganas terribles de llorar, en este tiempo había pensado que quizá había algo entre Carlos y ella. -que tonta debía adivinarlo, alguien como él con su forma de ser tan alegre y llena de vida no está solo, sonrió algo forzada. -Charlie si te sirve de consuelo yo creo que ambos tomaron sus caminos por alguna razón. Recuerda, el destino es sabio, no hay azar en esta vida. -Carlos quedo azorado ante aquellas palabras y miró hacia la nada por un tiempo cuando el monoplaza de Dietr entraba a los pits. Ambos lo vieron bajar del auto con ese porte elegante y a la vez presumido, el alemán los miro de reojo y arrojo una mirada despectiva al chico quien inmediatamente se reincorporó.

-Tienes razón, yo tome esto por mi mismo, nadie más intervino así que vayamos a entrenar. -Su mirada tenía un destello que irradiaba confianza, bajando las escaleras de las tribunas hacia la zona de pits, Bergerite sonreía al verlo correr y corrió tras él.

-A pesar de que no serás mío, permíteme dejar huella en tu corazón Charlie. -pensaba mientras llegaba junto a él y Carlos le ofrecía el brazo para ayudarla a bajar.

-Lamento que por estar conmigo te hayas perdido el entrenamiento con tus hermanas y el tipo ese. -Despectivo Carlos.

-No te preocupes Charlie, hoy era mi día libre. -sonríe la bella joven de cabello blanco.

-¿Y te lo pasaste aquí conmigo en vez de irte a divertir? -asombrado él.

-Verás yo… -sonrojada. -en verdad no tengo muchos amigos en la universidad y prefiero quedarme siempre, además no salgo mucho, mis hermanas me sobreprotegen, a veces es horrible ser la menor.

-¡Dímelo a mi linda! -ríe el rascando su cabeza. -Creo que Setsuna se llevaría bien con tu hermana Petzite, son igualitas.

-Pet es así porque desde los doce años se hace cargo de nosotros, nuestros padres murieron en un accidente aéreo, eran trabajadores de "Thunder" y él desde ese momento se hizo cargo de nosotros, pero Pet siempre nos cuidó, es como nuestra madre.

-Que coincidencia, ¿Sabes Bergie?...creo que tú y yo tenemos más en común de lo que creemos, siento que somos muy cercanos, se que todas tus hermanas son muy lindas y han sido geniales conmigo pero contigo siento algo muy especial. -confiesa Carlos, ella lo mira y su corazón late rápidamente. -creo que seremos muy buenos amigos… ¿Y sabes que mas?... para compensarte por este día perdido a mi lado, ¿Quisieras ir a bailar hoy en la noche?... aquí la vida nocturna debe ser de primer nivel y no he conocido nada de Hamburgo. Claro si la copia de Setsuna te da permiso. -ofrece él, ella lo mira con los ojos brillantes.

-¿Salir conmigo?... ¿Salir los dos?. -dice incrédula. -¡Claro!... le diré ahora mismo, verás que sí, yo nunca he salido antes y… -se detiene ella, luego le da un beso en la mejilla y ahora el sonrojado es Carlos. -Gracias Charlie. -dice y se va corriendo al garaje.

Oficinas de la "Escudería Hasegawa" Hamburgo Alemania.

En las lujosas instalaciones del edificio en el centro de Hamburgo avanza por uno de los pasillos el hombre de cabello blanco con bastón seguido de su mayordomo, y la joven de cabello negro en silla de ruedas empujada por la chica pelirroja.

-¿Y bien pequeño fénix?... ¿Qué te han parecido las instalaciones?

-Es increíble Padre, jamás pensé que tanta gente trabajara en una escudería de Fórmula 1. -responde Rei.

-Es cómo puedes ver todo un imperio, no solo el personal técnico, sino los de promoción, administrativos, personal de mantenimiento, todos dependiendo de los resultados de los pilotos de la escudería y compitiendo con los grandes. -sonríe Artemis y llega a una oficina saludando en inglés a la secretaria, una mujer elegante y ya mayor que a Rei le parece la personificación de la eficiencia.

-Miss Berg, buenos días.

-Señor Hasegawa. -responde ella.

-¿Está la señorita Kessel en su oficina? -pregunta él.

-No señor, la señorita Kessel salió a entrevistarse con unos patrocinadores, atiendo sus llamadas.

-Bien Miss Berg, en cuanto llegue llámela a mi ofician y cite a los gerentes de todos los departamentos en la sala de juntas, tengo una aviso importante para todos, pero dado que Usted es el empleado de más antigüedad en la empresa, debe saberlo, miss Berg, le presento a mi hija, Reiko Hasegawa. -La secretaria mira a la joven con asombro y se levanta respetuosa. -hija, miss Helga Berg, una amiga más que empleada de esta empresa, y el verdadero cerebro de la escudería Hasegawa.

-Señorita Hasegawa, un honor y placer conocer a la hija de mi jefe, su Padre es un excelente hombre, empresario y superior, y me alegra mucho saber que la empresa quedará en manos de alguien de la familia. -con sinceridad la mujer, Rei sonríe y le alarga la mano que ella duda en tomar, pero al hacerlo una gran simpatía recorre a la fiel trabajadora y a la joven japonesa.

-Siempre me alegra conocer a las personas que han ayudado a mi Padre a formar esta empresa, desde este momento seremos amigas. -le dice ella y al ver sus ojos la buena secretaria sabe que es sincera, y que ahora al fin la empresa tomará un rumbo firme y cesarán los malos manejos de esa mujer horrible de cabello verde que su intuición le decía no era de fiar.

-Bien miss Berg, estaremos en mi oficina hasta que nos avise que el personal está listo para la junta, con su permiso. -añade Artemis alejándose y entrando en la lujosa oficina junto con Yuuto, Rei y Karasuma, dentro de aquel lugar en el piso más alto del edificio se pueden ver por los cristales de las ventanas las animadas calles del centro de Hamburgo. Karasuma acerca la silla de Rei para que ella pueda ver el panorama mientras Artemis enciende la computadora de su escritorio y Yuuto busca algunos documentos en los cajones.

-Es hermosa la vista Padre. -dice Rei impresionada. -y la ciudad, es bellísima, llena de empresas y comercios, jamás me imaginé en que Hamburgo fuera un centro económico de este nivel.

- Hamburgo señorita Hasegawa, es la segunda ciudad de Alemania por número de habitantes, el puerto de mar más importante del país y a la vez la principal plaza del comercio exterior alemán. Un ejemplo: cientos de empresas chinas, japonesas y taiwanesas tienen delegaciones en Hamburgo. En total se dedican a la importación y exportación más de 3.000 empresas, siendo la automotriz con el reciente boom de la F1 una de las principales.

-Así es hija, es un aliciente para el trabajo tener la oficina matriz en Hamburgo. -termina Artemis, Akane acerca a Rei al escritorio frente al millonario. -¿Y cómo estuvo la terapia hoy?

-Algo pesada pero muy reconfortante. -responde Rei.

-Reiko sama es muy valiente, en su primer día ya logró levantarse de la silla usando sus brazos, el terapista la felicitó y el doctor Buhl no podía creer el informe, dijo que si todo sigue así la rehabilitación será mucho más provechosa de lo que habían creído. -explica Karasuma.

-Esa es mi hija… me haces sentir muy orgulloso Rei, y es un sentimiento que no esperé experimentar jamás, soy un Padre orgulloso. -dice sonriendo Artemis.

-Espero lo sigas siendo… ¿En verdad crees que yo pueda dirigir una empresa como esta? -dice ella sombrada. -una cosa era una agencia de colocación de empleos como "Galactic Enterprises" y otra muy diferente algo del tamaño de la "Escudería Hasegawa". -Artemis se levanta con brusquedad de su silla y dice con tono de mando.

-Podrás hacerlo, primero porque eres fuerte, después porque amas el mundo de los autos tanto como yo, y después porque eres mi hija, ¿Alguna duda? -Rei y Karasuma lo miran asombradas y Yuuto solo sonríe.

-Ninguna Padre, gracias por recordarme mi posición. -sonríe Rei.

-Entonces pequeño Fénix, comencemos, ser el presidente de una compañía como esta se logra solo a base de dos cosas, tenacidad e intuición… -inicia Artemis la charla que Rei escucha con detenimiento.

La atractiva mujer de cabello verde camina por las calles de la ciudad saliendo de una oficina gubernamental, su paso es agitado y su rostro a pesar de ser hermoso refleja una frustración evidente.

-¡Vamos! ¡Contesta ya maldita sea! -ruge Esmeralda mientras su celular marca el tono y ella camina por las calles, al fin se escucha la voz de un hombre tras la línea.

-¿Si?...

-¿Rubeus?... ¡Maldita sea porqué no contestas!

-A, eres tú, no podía contestar, recibí un llamado de presidencia. -dice el joven.

-Espera a saber de lo que me he enterado en el ministerio, ¡Lo hizo! ¡El maldito viejo millonario lo hizo! Todos los movimientos legales se han hecho y esa estúpida inválida es su heredera, mi Diamante y Zafiro solo son herederos de la fortuna personal de Hasegawa, pero todo lo demás, la empresa, la mansión, y la fortuna de la mujer muerta son de ella… ¡Puedes creerlo! -ruge Esmeralda, una risa irónica tras el teléfono.

-Creo que aun no sabes lo mejor de esto Esmeralda querida, ¿Sabes para qué era el llamado de Presidencia?..."Thunder" nos quiere a todos en la sala de juntas porque va a darle el nombramiento oficial como presidenta de la "Escudería Hasegawa". -dice la voz de Rubeus, la mujer se para en seco en medio de la calle y debe sujetar a la pared para no caer por la impresión.

-Esto no nos puede estar pasando… -dice Esmeralda.

-Creo que es una reacción a nuestras malas intensiones, te lo dije, no podía ser tan sencillo lo que habías planeado. -añade Rubeus.

-¡Y lo dices así tan tranquilo! ¡Estás tan metido en este fraude como yo, y si esa inválida comienza a investigar los dos iremos a la cárcel! -estalla la aterrada mujer.

-La verdad cariño, si voy o no voy a la cárcel me tiene sin cuidado, si el precio por dormir una sola noche sin remordimientos es hacerlo en una celda, lo asumo.

-¡Eres un maldito cobarde Rubeus! ¡Pero si tú quieres ir a la prisión yo no! Voy a buscar la forma de salir de esto y… -de repente se escucha el sonido insistente del timbre que indica que han colgado. -¡Estúpido!... -respira Esmeralda agitadamente. -piensa Esmeralda, piensa, no debes dejarte llevar por tu ira o todo se irá por la borda, el dinero, Diamante, todo… tengo que hacer algo pero con mucho cuidado. -mira un número en su teléfono. -¡No! -lo cierra. -no recurriré a Stefano a no ser que sea absolutamente necesario, primero intentaré resolver las cosas a mi modo, para qué hacerlo espectacular si puede parecer un accidente. -ríe con esa risa tan escandalosa y horrible la mujer en medio de la calle mientras las personas que pasan la miran asombrados y sin comprender nada.

Hospital University Clinic Heidelberg Alemania…

En la oficina del doctor Adolf Buhl, este y el joven Médico de cabello azul observan las placas de la resonancia magnética con atención mientras el alto hombre canoso mira con sus penetrantes ojos verdes el informe de la primer terapia de Reiko Hasegawa.

-Entonces maestro esa es mi teoría, Usted y yo vimos estas misas radiografías hace dos semanas y la lesión era diferente, había necrosis celular, y ahora parece apoptosis, no pudimos pasarlo por alto antes, se que para hombres de ciencia como usted y yo eso es imposible, pero pasó, por eso luego de la primer terapia pedí que le tomaran otra placa. -observa Zafiro.

-La prueba es contundente Sepphir, y yo no dudo de ti hijo, se que jamás mentirías, si dices que ella logró levantarse un poco de la silla es verdad.

-Lo hizo maestro, fue por la fuerza de sus manos pero el arco de la cadera estaba levemente erguido, tanto Schneider como yo lo notamos, fueron solo dos segundos, pero lo hizo. -reitera Zafiro.

-Esto no tiene explicación lógica. -acaba Buhl apagando el aparato. -¿dices que fue por su fuerza de voluntad?

-Así fue maestro, ella no podía, estaba negándose, pero después no sé de dónde sacó la fuerza, gritó y lo hizo, Schneider está maravillado, dice que a este paso puede ser que el diagnóstico cambie y me ha pedido permiso de probar una hidroterapia que desarrolló, mandará el informe mañana… además… yo… quisiera…-duda el tímido muchacho. -quisiera intentarlo con estimulación eléctrica, he estado investigando y tengo la certeza de que sería una buena opción, me comuniqué con médicos en Berna han desarrollado un tratamiento a base de… -Zafiro guarda silencio ante la mirada paternal de su maestro que sonríe. -¿Pasa algo maestro?

-Nada Sepphir hijo, nada, es solo que creo que la señorita Hasegawa tiene muchas más posibilidades de recuperación tanto por su esfuerzo y determinación, como por el fervor de todos los que la aman, como tú. -sonríe Buhl, Zafiro se sonroja vivamente. -¿Se lo dirás? -pregunta Buhl tomando el hombro de su alumno.

-No hay nada que decirle maestro, ella en este momento debe concentrarse solo en su rehabilitación, además… -se detiene dudoso. -sé que hay o hubo alguien muy importante en su vida que la dañó y la lastimó, lo puedo leer en sus ojos, y yo lo último que deseo es confundirla, me conformo con estar a su lado y hacer todo mi esfuerzo porque algún día pueda caminar otra vez, y solo su sonrisa me parece suficiente pago. -termina el enamorado chico, Buhl sonríe.

-Creo hijo que Reiko Hasegawa no sabe la suerte que tiene. -termina este. -bien veamos tu proyecto ahora. -pide el médico, Zafiro sonríe y tomando su computadora portátil la abre y comienza explicar a su maestro con detalle sus investigaciones.

Tokio Japón.

Serena despertó esa mañana en la amplia habitación del hotel, abrió sus ojos y vio que Darien no estaba a su lado, se levantó y leyó la nota que había dejado.

Princesa, estoy en el jardín del hotel esperándote para desayunar, no quise despertarte porque te veías muy hermosas durmiendo, te espero, Tu esposo.

Las últimas palabras se grabaron en la mente de Serena como una recordación de que lo que había pasado ayer no había sido un sueño, ella estaba casada con Darien, era real, era verdad, una verdad que hasta ese momento asimiló. Se levantó de la cama y se puso sus zapatillas, después caminó hacia el baño, pero al hacerlo escucha el sonido de un teléfono, mira en todas direcciones y descubre que viene de la maleta de Darien, duda en tomarlo pero al fin lo hace y contesta.

-¿Si?

-¡Serena! ¡Gran Kami hasta que contestas!... sé que Darien ordenó que no los molestáramos, pero esto es urgente, demasiado. -dice la voz que ella conoce al momento.

-¿TK?... ¿Qué pasa? -asustada Serena.

-Pasa lo que temía que pasara, demandaron a la empresa Serena. -dice el asustado joven .

-¿La demandaron?... ¿Quiénes?.

-Los trabajadores despedidos, se asesoraron legalmente y lo hicieron, y no tienes idea de la cantidad por la que nos demandan, no podremos cubrirla ni siquiera vendiendo la empresa. -Serena se deja caer en la cama con la mirada perdida. -te lo dije prima, no debiste firmar esa hoja.

-Pero Chikane Yamada debió firma también… ¡Debió hacerlo! -dice Serena molesta.

-Tengo la demanda en mi mano, la única firma que aparece es la tuya, Serena, ¿En verdad leíste lo que estabas firmando? -ella recuerda ese día en la oficina de Yamada, cuando la amenazó, cuando intentó ahorcarla y le hizo ver que tenía vigilado a Darien, en verdad luego de eso ella no leyó lo que firmaba, solo lo hizo y salió.

-Yo… TK… perdona pero no tengo idea… no recuerdo.

-Créeme que hubiera querido evitarte esto para no molestarte, pero no podía resolverlo solo, lo intenté, Chikane Yamada se ofrece a prestarnos el dinero suficiente para que la empresa se salve.

-¡NO! -salta Serena. -Takeshi, ¿No podemos conseguir el préstamo por otro conducto que no sea Yamada?

-Podemos pero es muy riesgoso, y eso significaría perder ahora si no solo la empresa Serena, sino también la posibilidad de que la Liga de Aces regrese, nos quitarían todo, tu sabes que yo no soy partidario de esa mujer y que siempre le he tenido desconfianza, pero en la posición en que estamos y si queremos evitar perderlo todo, no nos queda otra opción, además de que ella se lleva bien contigo y quizá nos de facilidades en el pago.

-TK, eso significaría que Chikane Yamada sería la…la…

-La única dueña de Galactic Enterprises, así es, pero de igual modo prácticamente ya lo era, ahora lo será legalmente y nosotros seremos únicamente trabajadores si es que ella lo desea. -dice TK. Serena llora de rabia, hasta ese momento se dio cuenta de la trampa y ella cayó otra vez, cayó como siempre, Chikane Yamada había encontrado una forma más de tenerla controlada.

-Iré para allá TK, lo que tardemos en llegar de Akina a Tokio, iré directamente a la empresa, no hagas nada hasta que yo llegue. -decide ella.

-Prima, perdóname por arruinar tu luna de miel, pero tenías que saberlo, lo lamento en verdad y te espero. -cuelga la llamada el joven, Serena limpia sus ojos llorosos con el dorso de su mano, sabe que no es momento de más lágrimas, se levanta de la cama y toma el dije con forma de estrella roja que pende de su pecho.

-Rei, si tu estuvieras a mi lado… ¿Qué harías?... siempre tenías una salida hasta en el peor momento, siempre tenías el valor de enfrentar los problemas… donde estés, ayúdame a decidir lo mejor y que esa mujer no se salga con la suya. -decide Serena cerrando los ojos, y de alguna forma siente que su amiga está a su lado, abre los ojos y se cambia rápidamente quitándose su camisón, luego sale por el pasillo del hotel hasta el jardín, en una silla se haya sentado Darien mientras lee el periódico y toma un café, la rubia se acerca a él rápidamente.

-Princesa. -dice el chico sonriendo.

-Darien, no hay mucho tiempo, necesitamos volver a Tokio ahora. -agitada ella lo jala del brazo.

-¿A Tokio?...¿Por qué?

-Algo horrible pasó en la empresa y TK no puede resolverlo solo, nos necesita allá, ¡Si no vamos perderemos todo por lo que Rei y nuestras madres lucharon! -grita ella sujetándolo con fuerza del brazo, los ansiosos dedos se encajan en la piel de Darien quien asustado ve a su esposa con esa nueva decisión en la mirada.

-Cálmate, iremos, no te alteres, sabes que no les hace bien a ti ni al bebé. -añade él y se levanta de la silla. -vamos ya… iré a liquidar la cuenta y te alcanzo en la habitación. -dice él y los dos caminan presurosos dentro del hotel.

París Francia.

El sonido del timbre de la puerta era insistente, fastidiado se levanta del hombre del sillón en que estaba sentado viendo la televisión para abrir.

-¡Ya escuché! ¡Demonios!... debo tener un mayordomo. -dice el anciano, pero cuando abre la puerta se asombra de lo que ve. -¡OWEN!... muchacho pero qué haces aquí, te esperaba hasta el Sábado. -dice el representante, el joven entra en la habitación del hotel y abatido se deja caer en el sillón. -¿Vienes solo? -cuestiona el anciano.

-Shimura, no quiero hablar de eso, por favor, vengo agotado, fue un viaje muy difícil y lo que menos quiero es discutirlo, solo quiero dormir y mañana mismo seguir con el trabajo. -dice el joven.

-Hey Owen, espera, pedimos una semana de plazo, no puedo ir con los productores y decirles que porque la estrella japonesa quiere, ahora retomamos grabaciones, si esto no es un juego Thalassa. -se queja el apoderado.

-¡Escucha esto Shimura! ¡LO que me ha pasado en Japón me ha dejado con ganas de golpear a más de uno así que no te conviene contradecirme! -furioso Owen lo sujeta de la camisa, el asustado anciano lo mira un momento, y entonces él reacciona y lo suelta. -perdón Shimura yo… no sé… que me pasa… -dice él sujetando su frente con una mano y recargándose en la pared. Su manager se acerca a él y le pone una mano en el hombro.

-Cálmate muchacho, entiendo que las decepciones amorosas nos dejan con ganas de matar a mundo, pero tienes que calmarte, así que descansa, duerme un poco, asimila lo que te pasó, toma decisiones y espera al lunes para seguir con tu trabajo. -Owen le sonríe y estrecha su mano.

-Gracias Shimura, en verdad gracias por todo, verás que de ahora en adelante lo único a que enfocaré mis fuerzas es a mi carrera, pero tienes razón, ahora necesito un baño y dormir. -dice el joven y tomando su maleta entra en el dormitorio de la habitación.

-Podre chico. -murmura el manager. -jamás lo vi tan abatido…

Owen entra en la recámara y se tira en la cama boca arriba mirando el foco blanco del techo, sus ojos azul verdosos se velan un poco por el llanto.

-Serena, ahora si te he perdido para siempre. -dice esas palabras que le costaba tanto aceptar y asumir. -para siempre… -termina Owen cerrando los ojos mientras una lágrima escapa de estos y cae por su mejilla.

Castillo Schmiedburg Hamburgo Alemania.

Las voces se escuchan en el comedor de la mansión, algunas de estas voces están acompañadas de risas, al menos eso le parece a Esmeralda cuando entra en el lugar y cautelosamente se acerca a la puerta para escuchar mejor, las voces que oye son las de Artemis y la de Diamante.

-Así que la junta quedó encantada con Reiko, no me extraña, si yo fuera gerente de la empresa también habría quedado encantado de tan deslumbrante belleza. -dice el piloto, Esmeralda crispa sus manos de uñas bien cuidadas ante el comentario del joven, una risa discreta de la joven.

-Que cosas dices Diamante. -reitera ella.

-O no hija, ahora estoy de acuerdo con Diamante, fue así, solo la presenté y ella sola cautivó a la junta, será la mejor presidente que ha tenido la Escudería Hasegawa.

-No sé aún si pueda hacerlo bien, pero pondré todo mi esfuerzo para no defraudarte Padre.

-Eso merece una celebración, ¿Aceptarían ir a cenar fuera? ¿Thunder?... ¿Señorita Ikeda? -ofrece Diamante.

-¿No esperaremos a Zafiro, a Meiou ni a las chicas? -pregunta Rei.

-Me permito informar a la señorita que el joven Meiou llamó y dijo que no lo esperaran, que quería conocer la vida nocturna de Alemania, las señoritas Müller tampoco confirmaron que venían a cenar, con el inicio de la pretemporada no creo que lo hagan, y el joven Zafiro avisó que se quedará toda la noche en el hospital trabajando con el doctor Buhl. -informa Yuuto.

-Bien eso nos deja a nosotros cuatro.-insiste Diamante.

-Lo siento hijo pero prescindirán de mi compañía, ya estoy viejo para esas cosas y han sido muchas emociones por hoy, solo quiero dormir. -deniega Artemis.

-También me disculpo señor Schwarzmond, debo trabajar en el garaje con el prototipo del auto para la señorita. -termina Karasuma.

-Bien Reiko, eso nos deja a ti y a mí, dígame princesa, haría el honor a este pobre plebeyo de pasar una velada maravillosa a su lado? -se inclina Diamante con una reverencia que hace sonrojar a la chica.

-Creo hija que no puedes negarte. -anima Artemis.

-Vamos señorita, la llevaré a cambiarse, usará ese vestido gris que tan bien se le ve. -anima Karasuma y antes de que ella pueda decir una sola palabra sale de allí con la silla de ruedas seguidas de Yuuto, dejando solos a los dos hombres, Diamante se ha quedado mirando el lugar por el cual salió con actitud soñadora.

-¿Sabes algo "Thunder"? Creo que estoy enamorado de tu hija. -dice Diamante, Artemis ríe a carcajadas.

-Vamos Dietr muchacho, como si yo no te conociera desde pequeño, sé como son tus enamoramientos, una chica hoy y otra mañana, siempre lo dices. -palmea divertido Artemis la espalda del joven.

-Si lo sé "Thunder" pero ahora es diferente, Reiko es tan diferente, tan hermosa y especial, es la primera mujer que me hace sentir todo esto, y te juro que si ella me permite ayudarla a sanar su corazón, voy a cambiar y a ser el mejor hombre del mundo. -con firmeza en la voz Diamante quien sigue hablando de todo aquello que la joven ha cambiado en su corazón, Artemis lo escucha asombrado dudando ya de que aquello sea una broma, afuera del lugar, Esmeralda ha salido de detrás de la puerta respirando odio.

-No me quitarás también a Diamante estúpida japonesa inválida, eso lo prometo. -sonríe Esmeralda con un brillo malévolo en sus ojos y sube las escaleras, se oculta luego tras unas cortinas y mira como tardan en salir de la habitación Rei y Karasuma, al fin mira a Yuuto salir con el carro de servicio de té y dejarlo junto a la escalera, y poco después regresar cargando a Rei en sus brazos y a Karasuma llevando la silla, la dejan al final de la escalera sentada en el primer descanso aún quedan algunos escalones pero Yuuto la deja allí porque sabe que Diamante siempre insiste en bajarla él mismo, Esmeralda muerte su dedo de rabia al ver a la odiada mujer japonesa con ese vestido y arreglada para salir, odiaba admitir que quizá esa belleza natural y sin adornos era lo que atraía a Diamante.

-Listo señorita, iré a avisar al joven Dietr que está lista no me perdona si la bajo totalmente, siempre quiere ser su caballero.-acaba el mayordomo abandonando el lugar.

-Iré abajo por su bolso. -pide Karasuma y baja los últimos escalones dejando sola a la chica, entonces Esmeralda sabe que es el momento, antes de que llegue Diamante y Artemis, y también la entrometida criada, ella hará su juego, camina al pasillo y tomando el carro de servicio de té lo lanza por las escaleras directo sobre la joven en silla de ruedas que en el primer descanso aguarda indefensa…

NOTAS DE AUTOR: Aquí estamos con una entrega más de SRR esta semana, agradeciendo primero que todo su apoyo y preferencia, sabemos que muchos están algo desesperados porque parece ser que los malos se salen con la suya, solo les pedimos algo de paciencia ya que como bien saben esta historia está centrada en la venganza y como están de difíciles las cosas a los protagonistas les hace falta superar sus miedos para poder comenzar la verdadera venganza, también pedimos lo mismo en cuanto a las carreras, cuando Reiko Hasegawa esté lista y comience a formar la World League habrá más carreras y adrenalina que nunca…bueno ya no spoileamos más, y nos limitamos a agradecer por su apoyo, nos vemos la semana siguiente y…¡FEEL THE REVENGE!

ATTE: Zhudo y Leonor de Éboli.