Sailor Moon no me pertenece.
Anhelando tu amor.
Crece la inseguridad.
- Sammy no. . .- Hotaru tuvo que quitar la mano del hombre de su pierna, la estaba desconcentrado.- Déjame. . . O te irás.
- Lo siento amore, mis manos tienen vida propia tratándose de ti.
- No digas tonterías.- La pelinegra tomo otro de sus apuntes.- No haces más que fastidiar. . .
- No quiero que en algunas de nuestras doce citas me digas eso. . . Quiero sentirme aceptado por ti, no rechazado.
- Si te sigues portando como un adolescente te tendrás que ir.
- Lo siento. . Lo siento.- Sammy tomo los libros de la chica.- Veamos tengo que concentrarme en otra cosa.
- No creo que los comprendas. Sammy era aun fotógrafo, estaba convencida que todo su razonamiento matemático se limitada a lo básico de esa materia.
- Pues si los comprendo y bastante.- El rubio miro sus apuntes.- Tanto que ese ejercicio está mal hecho amore, no has tomando en cuenta las ganancias no declaradas.
- ¿Las qué?- Hotaru miro sus ejercicios. Sammy estaba en lo correcto.- ¿Cómo sabes. . .?
- Cuando tu padre es el contador de una gran empresa Italiana lo mínimo que puedes hacer es saber algo de esta materia.
Asi que no era un simple fotógrafo salido de la nada, al parecer su padre era un trabajador más de una empresa, hasta hace algunas horas había llegado a pensar que podía ser artesanos o algo relacionado con el arte.
- Me estas mirando de forma extraña amore. . . Puedo mal interpretar eso, ten cuidado.
- Eres una caja de sorpresas por lo que veo. . .
- Si estuvieras interesada en conocerme la mia ragazza podría sorprenderte tanto que nunca querrías dejarme ir de tu lado.- Aprovecho el momento para robarle un beso.
Por alguna extraña razón sus besos ya no la incomodaban, al contrario le gustaba y mucho, secretamente llevaba gran parte de la noche que hiciera eso, de modo que le paso los brazos alrededor del cuello.
.
.
- Es un lugar precioso.- Murmuro Darien buscando la mirada de su mujer.- ¿No lo crees?
- Si. . . Muy romántico. . .
Desde que habían salido de casa había notado que Serena estaba un tanto distraída. ¿Tan mala compañía estaba demostrando ser? ¿Estaba perdiendo el poco interés que Serena había mostrado por él? Le tomo las manos por sobre la mesa, el mesero ya les había retirado los platos principales y estaban a la espera del postre.
- ¿Ocurre algo mi amor?
- Nada. . .
- Parece como si no quisieras mi compañía.
- ¡No!- Serena lo miro a los ojos y apretó sus manos.- Claro que quiero estar contigo. . . Siempre quiero estar contigo.
- Pero algo te está pasando, y mi deber es cuidar de ti.
- Yo solo. . .- No sabía que decirle, no podía confesarle su amor en ese momento, Darien no iba a rechazarla cruelmente, pero si le haría saber que aquel matrimonio solo era por el bebe que esperaban.- Solo son los nervios del embarazo, ya son casi siete meses y medio.
- Lo sé, yo también estoy algo nervioso, pero sé que todo saldrá bien, el médico así lo ha dicho.
Y Darien tenía razón, por orden suya el médico la revisaba cada semana, su esposo parecía creer que algo horrible sucedería si su salud y la del bebé no eran monitoreadas constantemente, otra razón más para pensar que Darien solo estaba interesado en el hijo de ambos, más que en ella.
- ¿Darien?
- Si mi amor. . .
- ¿Estarás conmigo en el parto verdad? No quiero entrar sola.
- Si conejita.- Sintió una de las manos de su esposo en la mejilla.- ¿Es eso lo que te tiene así?
Eso y saber que no me quieres de la misma forma en que yo te quiero, pero sabía que no podía decir eso, de modo que le sonrió.
- Si era eso, no tengo idea de cómo enfrentar esa situación.
- Tranquila, todo va a estar bien.
Un chico joven se les acerco llevaba un violín en las manos, les sonrió a ambos y comenzó a tocar, Darien se levanto y le ofreció su mando, tenía muchos deseos de bailar con Serena en sus brazos. La rubia puso su cabeza en el pecho de su esposo, podía sentir el vaivén de su respiración, los latidos de su corazón.
Darien y su futuro hijo lo eran todo para ella, quería ser una buena madre, pero sobre todo buena esposa, porque él se lo merecía, Darien había sacrificado su libertad por apoyarla a ella en aquel embarazo, él bien podría haber seguido soltero y simplemente apoyarla en el lado económico, pero por su protección y la del pequeño había tomado la decisión de unirse a ella en matrimonio.
- Soy tan feliz. . .- Susurro en un ensueño.
- ¿Así?- Darien la guiaba por la pista de baile.- ¿Por qué?
- Porque mi marido es un hombre maravilloso.
- Serena. . . No es necesario que me alagues.
- Pero es cierto.- Ella alzo su vista, al verlo a los ojos perdía por completo la realidad.- Eres el mejor hombre y ahora sé lo que es realmente el amor. . .
- ¡Serena!- Darien la aparto un poco, sin poder creer lo que ella había dicho.
- Yo. . .- Lo vio palidecer, había cometido el peor error.- Lo que intento decir es que. . . Nuestro bebé será recibido en una atmosfera de mucho amor. . . Ambos. . . Ambos ansiamos tenerlo en nuestros brazos.
- Si. . .- El pelinegro sintió decepción, por un loco momento había pensado que su esposa se refería a él, o mejor dicho a ambos.- Sigamos bailando.
Puedo hacer que me ames, no sé cómo, pero dame tiempo mi amor, porque daré todo porque llegues a quererme tanto como quieres a nuestro hijo. Era una promesa que estaba dispuesta a cumplir a como diera lugar, ella necesitaba su amor para vivir.
Si me dieras al menos la decima parte de amor que ya le tienes a nuestro hijo yo sería el hombre más feliz en este mundo. Pero sabía que eso era imposible, tenía que darle más tiempo, de eso estaba seguro, pero no quería dejar de amarla como lo hacía.
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- Amore. . .- Sammy tenía en sus brazos a su ángel negro, había logrado mucho mostrándose un ser intelectual de la contabilidad.- Amore. . . Tu sei l'amore della mia vita.
- No tengo idea de lo que dijiste.- Hotaru le puso uno de sus dedos en los labios.- Anda dímelo. . .
- Dije. . . Eres el amor de mi vida.
- Apuesto a que se lo dices a todas las chicas. . . A esas modelos con las que trabajas. . .
- No, a diferencia de lo que puedas pensar la mia ragazza no soy un conquistador que va de cama en cama y de mujer en mujer, puse mis ojos en ti y no los voy a sacar hasta el fin de mis días. . .
- Estas loco. . . ¿Ya te lo había dicho?
- Muchas veces- La estrecho de la cintura.- ¿Puedes mostrarme tu cuarto?
- Ni lo pienses. . .- Hot se alejo del hombre, miro la ahora y se la señalo.- Ya es tarde, te tienes que ir, tengo sueño.
Prácticamente lo empujo hasta la puerta de salida, una cosa era aceptar sus besos, otra sus insinuaciones, las que seguramente conocían cientos y cientos de chicas.
- Bien. . . Bien me voy.- El rubio la estrecho pero solo la miro a los ojos.- 're gonna essere mia, non importa quanto tempo mi ci vuole.
Se fue antes de que ella siquiera pudiese preguntarle qué era lo que le había tratado de decir, cerró la puerta y respiro hondo, se estaba metiendo en graves problemas, de seguir así estaba segura de que no tardaría en caer definitivamente en los brazos de Sammy. Pero. . . ¿Por cuánto tiempo seria así? Seguramente hasta que él se obsesionara por otra chica.
.
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- Mira mi amor.- Serena estaba en la terraza del cuarto.- Las luces de la ciudad se ven maravillosas desde aquí.
- A ver. . .- Darien, quien estaba descalzo y solo con los pantalones de su trajo fue a su lado, la abrazo por detrás.- Nada mi amor, nada es más hermoso que tu.
- Darien. . .- La joven se volvió para verlo a los ojos.- Sé que no quieres poner en riesgo al bebé. . . Pero quiero hacer el amor contigo. . .
- Yo también. . .- El pelinegro le beso la punta de la nariz.- Podemos tener cuidado, seré cuidadoso, lo promete.
- Confió en ti.- La joven llevo sus manos hasta el cinturón del pantalón.- Eres un chico muy guapo señor Chiba. . .
- Y usted mi señora.- Darien la tomo entre sus brazos parar alzara y así poder llevarla a la cama.- Es la tentación misma. . .
- Peso mucho, bájame por favor.
- Nada que no pueda controlar.
Serena quedo tendida en la cama, sonrió al ver que Darien volvía hacia la ventana, pensó en un segundo que iba a cerrar las cortinas, pero fue al contrario, las abrió por completo, la luz de la noche le proporciono al cuarto una iluminación romántica e intima, agradecía a Hotaru aquel momento para ellos dos.
- Darien. . .- Al verlo quitarse los pantalones se excito, necesitaba a ese hombre, necesitaba a su marido.- Ven mi amor, ven conmigo.
Su marido le ayudo a quitarse el vestido, ahora con su abultado vientre algunas cosas se le dificultaban mucho, con cuidado Darien le quito los tirantes del vestido, de pronto al estar en ropa interior se sintió cohibida, lo cual era extraño, su marido conocía hasta el ultimo rincón de su cuerpo.
- ¿Tienes miedo?- Darien la noto nerviosa.
- No es eso, es que estoy tan distinta, no comprendo como puedes desearme.
- Eres una hermosa mujer, deseable en muchos sentidos mi amor.
- Darien. . .- Las lagrimas comenzaron a salir de sus ojos.
- Oye. . . Oye. . .- El pelinegro se tendió a su lado.- No tiene que llorar.
- ¡Es que me hace tan feliz ser tu esposa!- Lo abrazo con fuerza.
- Mi conejita. . .
Los besos apasionados los consumieron a ambos, en pocos segundos dieron paso a las caricias, primero tímidas, los dos parecían estarse conociéndose como si fuera aquella primera vez en que habían estado juntos, Serena dejo vagar sus manos por el cuerpo de su esposo, duro, musculoso, dado a las horas de entrenamiento, la casa Chiba contaba con un alá de cuatro cuartos para ellos dos, de modo que uno era para el gimnasio de su esposo, ella muchas veces lo acompañaba en sus entrenamientos por lo que era consciente del trabajo físico que hacia su marido para estar así. Inocentemente le toco el trasero a lo cual él sonrió antes de morderle el labio inferior.
- Traviesa. . .
- Caníbal. . .- Lo provoco.
Ambos rieron, por mucho que la inseguridad la hiciera dudar de poder obtener el amor de su esposo, algo estaba claro, Darien la deseaba como mujer y si esa era la forma de conquistarlo ella entonces sería su esclava sexual, haría todo para mantenerlo con ella.
- Serena mi amor. . .- Lo oyó gemir cuando sostuvo su miembro con las manos.- ¿Qué haces conejita?
- Divertirme. . .
- Pues yo puedo hacer lo mismo.
Debido a la hinchazón de sus senos, que se estaban preparando para la maternidad sintió muchas cosquillas cuando su esposo los besó, le agradaba sentir los labios de su marido por su cuerpo, Darien era un amante con experiencia que muchas veces la hacia sentir una inexperta en lo que hacía, solo había tenido un amante antes que su marido y ciertamente estaba segura que Diamante nunca había disfrutado con ella y si eran sincera consigo misma, Darien había despertado en ella sensaciones nunca antes conocidas y lo seguía haciendo cada vez que hacían el amor.
- ¿Sabes una cosa?- Darien poso sus labios en el punto más alto de su vientre.- Endy debe estarse preguntando que es tanto movimiento.
- Endy sabe que mamá y pipito Darien tienes que estar jugando.
- Tienes una forma muy sexy de decirme papito mi amor.
La noche era suya, Darien lo sabía y por lo tanto estaba dispuesto a hacer lo que fuese por hacer que Serena gozara con él, ella era tímida y reservada en la vida habitual, pero en la cama y en sus brazos se transformaba es una alumna muy aventajada, tarde había comprendido que Serena a pesar de ya haber tenido a su primo como amante era como una niña nueva en ese aspecto, muchas veces se mostro como una verdadera virgen ante sus caricias y besos, pero lentamente le estaba enseñando a obtener todo el placer que quisiera.
- Darien.- La rubia chillo al sentir los dedos de su marido entrando en su intimidad.
- Humada y lista para mí. . .- Susurro el pelinegro.- Pero aun no. . . Quiero verte sonrojarte como siempre lo hacen en mis brazos.
- Darien sabes que no voy a resistir. . .
Muchas veces había llegado al orgasmo en una situación así, su marido era experto en proporcionarle placer sin necesidad de una unión más intima, sintió el cuerpo temblar, no alcanzaba a comprender porque se transformaba en miel en los brazos hábiles de su esposo.
- Mi amor. . .- Gimió al sentir la penetración de dos dedos. . .- Darien. . .
- Mía. . . Eres mía. . .
- Si. . .
- Dilo más fuerte. . .- Era un posesivo con su esposa, probablemente era un enfermedad pero necesitaba oírlo de sus labios.
- Soy tuya. . .- Logro hablar con más fuerza.- Tuya para siempre.
- Grrr. . .- Entro en su mujer con cuidado, por mucho que estuviera enfermo de deseo por ella debía tener cuidado con ella, sobre todo por el bebé.
- Darien.- Serena le enterró las uñas en la espalda, aquello lo volvía loco, porque era una clara señal de que estaba a gusto con él.- Mi Darien. . .
Piel con piel con, beso a beso la pareja se entrego a la pasión, las caricias se hicieron pocas, solo la unión de sus cuerpo, la entrega total podía calmar la pasión de ellos. Darien estaba por correrse y estaba seguro, por el gemir de su esposa que ella también estaba casi en la recta final, se aferro a su mujer, sin poner todo su peso en ella y la miro a los.
- Mia.
-¡Si!- La rubia llego al clímax en el preciso momento en que ratificaba la posesividad de su marido.
- ¡Serena!
El pelinegro cayo tendido de espaldas a la cama segundos después, ambos estaban exhaustos por la pasión, Serena se llevo una mano a su vientre y sonrió como una niña a quien se le daba un apreciado caramelo. Volvió su cabeza para buscar a su marido y le sonrió al ver que él estaba de costado apoyado sobre un codo, la miraba de forma extraña, fijamente, como si buscara en su rostro algo importante, la cual la hiso dudar.
- ¿Qué ocurre?
- Nada. . .
- Pero me miras de esa forma. . .
- Eres mía, puedo mirarte como quiero.
- Posesivo. . .
- Tal vez lo sea, pero lo cierto es que me perteneces.
- Si, eso es cierto.- La joven busco las sabanas de la cama, entre tanto movimiento había ido a dar al suelo.- Tengo sueño.
- Recuéstate.- Le ordeno Darien.
- Mandón.- Aun así hiso lo que él le pidió.
Darien busco las sabanas y la manta de la cama, ella en tanto se acomodo, ahora con su vientre le era casi imposible buscar una posición cómoda en la cama, su bebé muchas veces se movía gran parte de la noche y no terminaba hasta que ella volvía a ponerse en una posición más cómoda.
- Aquí esta.- Darien puso todo en su lugar, fue hasta las puertas que deban a la terraza y las cero, corrió un poco las cortinas y volvió a la cama.
- Buenas noches mi amor.- Murmuro la rubia entre bostezos.
- Duerme bien mi amor. . .- Puso una mano en su vientre.- Tu también mi bebé.
.
.
- Muchas gracias por ayudarme en esto.- Michiru tomo su bolso.- Darien ya viene para acá y estoy segura que no pondrá peros en que tú te quedes supliéndome.
- Tranquila, lo importante ahora es que estés tranquila, tu familia necesita seguridad.- Esmeralda no podía creer en su suerte, aquella fastidiosa de la secretaria de Darien tenía que salir de urgencia de la ciudad y le había pedido a ella que la reemplazara naturalmente había aceptado, era la mejor forma de estar cerca de Darien.- Puedes contar conmigo.
- Gracias. . .
- Buenos días. . .- Darien entro en el vestíbulo y se dirigió inmediatamente hasta donde estaba Michiru.- ¿Qué ocurre?
- Es mi madre Darien, se esta muriendo, debe ir con ella, lo siento.
- Tranquila. . . ¿Cómo te vas a ir?- Sabia que la madre se su asistente vivía lejos.
- Haruka está tratando de conseguir boletos en el próximo vuelo.
- Llámalo y dile que no es necesario.- Darien tomo su celular.- Voy a dar orden para que preparen el jet de la empresa.
- No es necesario.
- Eso se hará y no discutas.
- Si Darien.
Por nada del mundo iba a dejar que la mejor asistente que había tendió en años se fuera en un avión comercial, le debía mucho a Michiru, ella había creído en cada uno de sus planes de negocio.
- En tanto me ausento, le ha pedido a Esmeralda que me cubriera.- La oyó decir.
En la crisis por la que estaban pasando no confiaba en ninguna otra secretaria, naturalmente no confiaba en Esmeralda, pero era la única que después de Michiru llevaba más tiempo trabajando ahí y de verdad necesitaba alguien que conociera los procedimientos de la empresa de pies a cabeza, no a una chica que no rebase más de pocos meses trabajando.
- Ya veo, bien explícale a grandes rasgos lo que dejas pendiente.
- Si Darien, por eso no te preocupes.- La joven le sonrió.- Por cierto tu encargo ya llego. ¿Quieres que mande al mensaje de la empresa a dejarlo a tu casa?
- No llévalo a mi oficina, iré a comer con mi mujer esta tarde y ahí se lo podre entregar.- Darien miro a la peli verde, luego a su asistente.- Estaré en mi oficina, visítame antes de irte, por ahora llamare al aeropuerto.
- Muchas gracias Darien.
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.
- Cita número ocho completa.- Murmuro Hotaru, quien tacho el número de la cita en aquel estrambótico calendario que le había entregado Sammy en la primera de sus doce citas.
- Pues Sammy se ve realmente confiado en conquistarte.- Serena que estaba cerca de Hot ojeo el calendario.- ¿Viste lo que puso en tres meses más?
Ambas chicas estaban en la cocina tomando desayuno, Serena se había levantado hace poco dado a que aun tenia sueño cuando su marido se había ido horas antes, aunque él le ordeno posesivamente que volviera a la cama a dormir, ella le había hecho caso, resultado, pasaban de las diez de la mañana y aun estaba en pijama en la cocina de la casa.
- Ni me lo digas.- La pelinegra observo con desdeño el mensaje que había en el lugar que le indico Serena.- Día de nuestra boda no lo olvides amore mio . . . Estúpido.
- Tienes que reconocer que esta haciendo enormes esfuerzos por atraerte.
- Lo sé, de todos modos hay algo en él. . .
- ¿Algo como qué?
- Siento que no es quien se muestra.
- No comprendo que te refieres. . .
- Pues esa noche hace ya semanas atrás que tu y mi hermano se fueron a cenar. . .
- Lo recuerdo bien.- La rubia puso ambas manos sobre su vientre.
- Esa noche yo me quede estudiando aquí, y él estaba aquí conmigo, entre materia y materia descubrí que sabe mucho de finanzas y contabilidad.
- Bueno es natural cuando tienes un título universitario en finanzas. . .
- ¿Qué él qué?- Hotaru se sobresalto al escuchar aquello.- Repite lo que has dicho.
- Según lo que él mismo me ha dicho a lo largo del tiempo, y pude corroborar al ver su titulo, es que se graduó con honores en una prestigiosa universidad en Italia, de la carrera de finanzas, pero que realmente nunca le gusto esa carrera, él mismo una vez me dijo que no alcanzo a trabajar un año completo hasta que descubrió lo que realmente le gustaba. . .
- La fotografía. . .
- Exacto.
- ¿Ves a lo que me refiero? Es otra persona.
- Hot no debes tenerle miedo a sentir algo por él. . . ¿Por qué los sientes verdad?- La rubia la miro.- De otra forma no te esmerarías tanto tu arreglo cuando tienes cita con él.
- A decir verdad no sé, hay ocasiones en que me gusta todo lo que él me dice, aquello de que me amara siempre, que seré suya aunque se la valla la vida en eso, y ese tipo de cosas, pero sé que bien puedo habérselas dicho a otra mujer.
- Pues Sammy no es de esos hombres, te lo digo yo que fui testigo de que muchas mujeres se le acercaban para tratar de conquistarlo, pero él nunca las tomo en cuenta.
- ¿De verdad?- Hotaru la miro a los ojos.- ¿De verdad nunca miro a todas aquellas modelos hermosas?
- Cariño tu también eres hermosa, mírate. . .- Le sonrió la rubia.- Tienes a un guapo Italiano babeando por ti, a tus pies dispuesto a todo por tu amor.
- ¿Tu crees que su amor es sincero?
- Lo que crea yo no es de importancia, sino lo que tu crees.- Serena se levanto del pequeño comedor de diario.- Ahora te dejo debo hacer algunas cosas antes de irme a reunir con mi marido.
- Pasan mucho tiempo mi hermano y tu. . .
- Ahora iremos a ver el diseño final para nuestra casa, y así poder construir cuanto antes.
- Los tortolos ya quieren nido propio. . .
- Algo asi. . .
- Ya vete antes de que se me pegue esa enfermedad.
- ¿Enfermedad?
- El amor. . .
- Pues es una enfermedad que con gusto llevare siempre.- Serena salió de la cocina dispuesta a ponerse su mejor atuendo, quería estar a la altura de su importante hombre de negocios.
.
.
Diamante caminaba con enfado hacia el despacho de su primo, tenia que pedirle más dinero y no sabía como, Beryl le estaba resultando una amante bastante cara, eso sin contar que estaba sumamente enfado con ella, la muy zorra se había atrevido a llevar a otro hombre a su casa. . . ¡A su casa!
- Voy a hablar con Darien. . .- Ni siquiera miro a Michiru, aquella molestia nunca dejaba que viera a su primo.
- Darien esta en un con el director de finanzas.
- ¿Qué?- Se volvió al reconocer la voz.- ¿Qué haces aquí?
- Michiru salió de la ciudad y yo tome su puesto.- Esmeralda lo miro triunfante.- ¿Hay algún problema?
- No tien quiero trabajando en esta empresa. . .
- Pues no es lo que mi Darien quiere, fue él quien me pido venir aquí y quedarme con el puesto de Michiru.
- ¿Mi Darien?
- ¿No lo comprendes verdad?- Esmeralda se levanto de su asiento.- Él me hiso su amante. . . ¿Por qué crees que volví a esta empresa?
- Zorra. . .
- No tanto como la ramera con la que vives.
- Maldita. . .- Diamante se le acerco y la tomo por el cuello.- Dime que no es cierto que eres amante de Darien.
- Lo soy desde que volvimos de nuestra huida. . .
- No es cierto. . .
- ¿Por qué crees que estaba tan tranquila sin trabajo? Darien me ha estado manteniendo desde ese entonces.
- Debería matarte. . . ¿Estabas con mi primo y conmigo a la vez?
- ¿No hiciste lo mismo con aquella maldita Serena y conmigo?
El peliplateado la soltó con furia, no podía creer que su mujer, la única quien realmente le había llegado a importar estaba acostándose con su primo, no podía ser cierto y de ser así solo podía significar algo, Darien no era tan perfecto como todos profesaban, el muy mentiroso era peor que él, porque al menos él no estaba casado y a la espera de su primer hijo, decidió volvió a su cubículo, tenía un plan y necesitaba muchas cosas para ponerlo en marcha.
.
.
Darien entro en el restaurante sujetando una caja entre sus manos, diviso inmediatamente a su mujer, por lo visto acaba de llegar pues un mesero le estaba ayudando a acomodarse, un mesero muy sonriente a decir verdad, se acerco rápidamente dispuesto a ser él quien ayudara a su mujer, nadie más.
- Mi amor.- Miro fríamente al mesero.- Yo ayudare a mi mujer.
- Darien.- Ella fue a sus brazos.- Acabo de llegar.
- Lo vi.- La beso lentamente.
En tanto el mesero se iba él la ayudo a ponerse cómoda, no pudo evitar ver su vientre, saber que dentro se estaba gestando el fruto de su amor por Serena lo llenaba de orgullo y felicidad, aunque ella nunca correspondiera sus sentimientos al menos tendría a ese pequeño que los iba a unir.
- Los arquitectos nos estarán esperando a eso de las tres.
- Yo solo quiero cuartos amplios para nuestros hijos.
Noto el comentario de su esposa y sonrió, el que Serena estuviese pensando en el futuro, en más hijos, lo que significaba que se estaba proyectando como familia, no solo con el bebé actual que esperaban sino también quería aumentar su grupo familiar.
- Todo se hará según tus pedidos mi amor, lo que quieras lo tendrás. . .
- Gracias Darien, eres muy amable en tomar en consideración mis opiniones. . .
- Será nuestra casa mi amor, nuestro hogar.
Cuando el mesero llego con sus pedidos momentos después el celular de la rubia sono, no era una llamada, era un tono de mensaje, saco su aparato móvil de su bolso y abrió el mensaje, se quedo helada al leer lo que estaba escrito ahí.
"Darien tiene como amante a Esmeralda, la ha transformado en su asistente personal, cuenta los días que te esperan para que te abandonen, si no me crees mira la foto que te estoy enviando".
Segundos después su móvil volvió a sonar, debía ser la dichosa fotografía que le había advertido en el mensaje, al verla tuvo que contener las lagrimas, Darien estaba cerca de Esmeralda, los dos sonreían y se miraban.
- ¿Serena pasa algo malo?- Darien la miro.
- No. . .- Metió su móvil en el bolso.- Solo es propaganda móvil.
- Comprendo.- El pelinegro le tomo las manos por encima de la mesa.- Sabes tengo algo para ti.
No me digas que es la noticia de que me abandonas, no lo hagas mi amor, no me dejes porque me moriría sin ti. El aire comenzó a faltarle, no podía creer que Darien y Esmeralda fueran amantes, aunque estaba al tanto de que la peli verde había terminado con su ex no habría llegado nunca a pensar que iba a relacionarse con su marido.
- Espero que te guste mi amor.- Darien le entrego una caja.
- A ver. . .- Al abrir la caja vio un hermoso vestido maternal, era color rosa pálido.- Es hermoso. . . Gracias Darien, no debiste.
- A penas lo vi me enamore de ese vestido y lo encargue para ti.- Le sonrió el hombre.- ¿Cuándo lleguemos a casa puedes ponértelo para mi?
- Si mi amor. . .
Otra vez su teléfono sonó, mientras Darien probaba la comida lo leyó, era aun más hiriente que el primero. "Puedo enviarte más pruebas, recuerda que eres una insignificante mujer que no tiene nada que ofrecerle a ese hombre más que el bastardo de otro".
Dejen sus Reviews.
Faby Usako-Chiba-T: Si amiga fue un poco brusco, pero Hotaru se dio cuenta de que se había pasado de la raya y quiso hacer algo para remediar su error, y todo parece indicar que ya hiso las paces con su cuñada Serena.
Princessqueen: Las cosas le están yendo mucho mejor a Esmeralda que a Diamante, creo que la peliverde puede hacer más daño que el pelinegro. Es cierto es preocupante la inseguridad de Serena, esperemos que no le juegue una mala pasada.
Usagi13chiba: Si amiga Sammy esta más que convencido de que Hotaru acabara a su lado para siempre. Esperemos que Esmeralda no dañe a esta hermosa pareja que poco a poco se fortalece.
Yesqui2000: Pues sucedió tal y como has pensado, ambos están temerosos de ser rechazados y por eso no dicen nada sobre sus sentimientos. Y tranquila ya se viene el nacimiento de nuestro pequeño bebé.
Adileyne: Pues son pasos a los que Sammy la obligo a dar, pero como vez ella poco a poco está comenzando a confiar un poco en el italiano. Sere y Darien si ya se llevan mejor, pero aun asi temen revelar lo que sienten.
Lady susi: Lo peor amiga es que Esmeralda esta corriendo con ventaja ahora que tiene una posición cercana a Darien. Y tranquila el nacimiento ya se viene poco a poco se acerca la aparición de Endymion.
Anali88: Hotaru se paso pero al menos reconoció su error y supo buscar ayuda para poder hacer algo para Serena, lo malo es que se vio envuelta en el chantaje sentimental de Sammy.
Sakura-mayen: Pues esa oportunidad no le cayo a Sammy, supo aprovechar el momento y cayo con todo sobre Hotaru, esperemos que salga bien de las citas que le restan.
Roanva: La inseguridad ya comenzó a hacer estragos en la mente de nuestra Serena, sobre todo con relación a Esmeralda, quien por cierto esta viendo sus planes avanzar favorablemente, esperemos que Darien no caiga en sus redes-
Luxy1985: No creo que se difícil que ambos acepten que se aman, el problema parecer ser que tienen miedo a ser rechazados, ya que creen que solo se han unido por el bebé. Si amiga te apoyo. . . ¡Vamos Sammy tu puedes!
Flakis:Y lo peor amiga y más terrible es que la peliverde esta cada vez más cerca de Darien. Serena tendrá que confesarse pronto o su inseguridad podría comenzar a jugarle una mala pasada, ella no podría vivir sin él.
BellMoon: Yo creo que no eres la única que esta esperando aquella confesión de parte de Serena, todos estamos igual que tu. Los malos están poco a poco logrando hacer daño, sobre todo Esmeralda que logro acercarse a Darien.
Lady SereShields: Pues lo dijo sin pensar y al parecer alerto a Darien, lo cual hiso que la joven cambiara rápidamente sus palabras. Pues yo quiero que toda la tormenta la caiga encima de esa molestia de Esmeralda.
Moonliss: Pues eso es lo que creen y al parecer Darien también lo esta dando por hecho. Aunque al comienzo solo fue un chantaje de citas parece que a Hotaru le esta gustando de a poco este loco Sammy.
Maria paolini: Amiga si como puedes ver Hotaru un tanto obligada por las circunstancias acepto aquel trato con Sammy y todo parece indicar que finalmente el italiano poco a poco esta entrando en el corazón de ella.
Dianamina martinez: Espero que la subida de temperatura te haya gustado amiga, esperemos a ver como esta pareja se va a declarar mutuamente.
Yssareyes48: Pues cuando Serena hablo inconscientemente de sus sentimientos las cosas no salieron como ella quería y tuvo que verse obligada a cambiar lo que había dicho para no sufrir un rechazo de parte de su marido.
Serena potter pataki: Si amiga las palabras de Hotaru fueron duras, pero como lo has dicho necesarias para que la rubia comprendiera lo que de verdad sentía por su esposo.
MoonPrincess82: Si pues Sammy y su actitud obsesiva preocupa un poco, pero al menos esta logrando algo con Hot. Si amiga hay que hacer algo con aquellos malos, por mi que los manden lejos, donde no vuelvan a hacer daño.
Christydechiba: Pues la rubia intento ayudar por el lado de su amigo, salvo que no espero esa reacción de parte de Hot, y al final poco a poco esta reconociendo que lo que sintió por Diamante no se acerca ni un poco a lo mucho que ama a su marido.
Amigas aquí les dejo este nuevo capitulo, solo puedo decir como adelante que ya se viene el nacimiento de nuestro querido bebé Endymion, espero que les guste y por supuesto ya saben que me pueden encontrar en mi facebook (fifogato). Les deseo que tengan un buen fin de semana.
