Gracias por pasar a leer
—Diálogos —
«Pensamientos»
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CAPÍTULO X
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Se movió incómoda debido al sol que golpeaba su rostro, con su mano impidió el cometido pero el sonido que provenía de afuera no le parecía familiar.
Demoró unos segundos en adaptar su vista y fue cuando recordó que no estaba en su habitación, al girar su rostro miro una mata de cabello rojo recargado en uno de sus brazos, sonrió de medio lado al comprender el esfuerzo que debió haber hecho para haber quedado en ese estado.
—Ino —murmuró apretando la mano de la chica.
—¿Gaara? —se sintió nerviosa al sentir su tacto y escuchar su ronca voz. Después de algunos segundos sin respuesta tomo entre sus dedos un mechón de cabello rojo era tan sedoso que le provocaba no querer soltarlo.
Miro a su alrededor y contemplo lo ordenada que estaba la habitación, sin mencionar la tina y paños que estaban en la cómoda. Procuro ser cuidadosa al liberar su mano y sigilosamente salió de la cama, camino a la puerta y antes de girar la perilla alguien estaba llamando para entrar.
—Gaara-sama —era un soldado quién había dado tres golpes en la madera.
«Mierda» Ino sintió como su respiración se entrecortaba y la velocidad de su corazón era exagerada. Miro al chico quien no se inmutó por el llamado «no deben encontrarme aquí» miro a su alrededor y al no poder abrir la ventana decidió ocultarse.
—Gaara-sama —esta vez el llamado fue más fuerte.
—Voy —dio un pequeño gemido debido al malestar que sintió por la postura en la que había dormido. Miro a su alrededor y camino a la puerta, se sorprendió de no encontrar a la chica— ¿Qué ocurre? —abrio y miro a quién lo había despertado.
—Siento molestarlo pero es hora de encarar a Ino con los de Konoha y no la encontramos por ningún lado.
—Yo me encargaré, estará en una hora.
—Entendido —hizo una reverencia y se fue del lugar.
—¿Ino? —no levantó la voz por si algún guardia aun estaba cerca.
—Por poco —la chica salió del baño del joven dedicándole una sonrisa como si de una niña traviesa se tratase.
—¿Cómo te sientes? —no quería mencionar sobre lo que tenía que hacer, ese había sido el motivo de buscarla pero las circunstancias impidieron toda conversación.
—Mejor, gracias — colocó el pie dañado por el escorpión en punta para inspeccionar la picadura— ¿A qué hora debía estar en el interrogatorio?
«Interrogatorio» palabras exactas de lo que sucedería, si fuera por él la chica no se enfrentaría a aquella situación pero el Kazekage quería saber a quién reclutaría— hace una hora —suspiro después de mirar el reloj.
—¿Cómo salgo de aquí? —se asomo por la ventana y comprobó que de salir descubrirían sus habilidades ninja y eso era lo que menos quería.
—Yo te sacaré —sin esperar respuesta la cubrió en un capullo de arena y la saco por la ventana, siendo cauteloso de que no la vieran la dejo en el invernadero donde antes de deshacer el capullo llegó sin ser detectado.
—Eres rápido —Ino miro al hombre quien ya tenía su armadura puesta.
—Ino debes saber que no será fácil, de ser posible evita brindar información que te relacione con ellos.
—¿Quieres que mienta? —miro confundida al joven, no imagino que él le pediría algo así, su actuar hizo que se incrustrara en su cabeza la duda de aquella petición.
—Mi señor, la encontró —dos soldados intentaron acercarse a ella pero el pelirrojo se los había impedido.
—No estaba oculta, yo la cité aquí y le dije que no saliera hasta que yo llegará.
—Por aquí —los soldados cambiaron su actitud, en un inicio todos habían pensado que se escapó pero mirarla en un lugar tan apartado de la aldea y con Gaara les parecía aún más sospechoso.
Ino camino recta, no era una prisionera ni mucho menos alguien de quién desconfiar, al menos eso era lo que les había hecho creer; recorrió el pasillo que la noche anterior utilizo gracias al cuerpo del pelirrojo pero esta vez dió un par de vueltas que la condujo a una sala de interrogatorios.
—Ino —un soldado le extendió una silla para acomodarse junto a Gaara.
—Gracias —dijo cuando le ayudaron a acomodar la silla y la dejaron a solas mientras iban por los prisioneros.
Los segundos se le hicieron eternos, no pudo evitar que sus manos jugarán entre sí para calmarse.
—Recuerda lo que te dije —el chico había cubierto las manos de la rubia con las de él.
Ino sonrió ante tal gesto y al escuchar el sonido de la puerta provocó que se tensara y colocará su espalda recta en su silla.
Dos soldados traían consigo a uno de sus amigos, con la cabeza cubierta con una bolsa de tela color negra, una similar a la que usaban para colgar a los sentenciados y los espectadores no mirarán el rostro ante tal castigo.
—Nombre —Gaara hablo mientras un soldado retiraba la bolsa.
—Uchiha Sasuke —hablo con altanería y no se inmutó en mirar a la chica.
«¿Qué?» se suponía que no usarían su apellido, pero conociendo a sus amigos habían ideado un plan.
Las preguntas continuaron y el moreno respondía como si fuera una entrevista de trabajo, cuestionaron sobre su lugar de origen, edad, habilidades y motivo de su destitución en el ejército de Konoha.
—Nunca estuve aliado, sus reglas y organización eran una basura.
Ino sintio que su interior se quemaba debido al enojo, mantuvo su semblante serio a pesar de las emociones que sentía.
Gaara anoto su respuesta, le volvieron a colocar la bolsa y lo sacaron de la habitación, el tiempo en que cambiaban prisioneros había disminuido y no permitían que Ino intercambiará palabras con ninguna persona dentro de la habitación.
Ella se mantenía sería a pesar de que cada uno de sus compañeros hablaban mal sobre el ejército de Konoha y su líder.
«Es parte del plan» se repetía una y otra vez para calmarse. Miro hacia la puerta y su corazón se detuvo «Él no» pudo fácilmente distinguir la silueta del último prisionero en entrar, su corazón se estremeció cuando miro a su padre caminar, se tranquilizó para que no se dieran cuenta y ese camino no lo condujera a la muerte.
—Nombre —de nuevo esa pregunta, pero esta vez Ino quedó sin aliento ¿se delataría?
—Uzumaki Koga —la naturalidad con la que respondió provocó que la chica confiara en ese nombre.
—Otro Uzumaki —murmuro Gaara y anoto en su cuaderno.
El interrogatorio con su padre se extendió más que el de los demás, tal vez pensaban que era el líder o podría conocer la organización del ejército con mayor profundidad debido a su edad.
—Mi señor no puedo darle esa información porque nunca fui parte del ejército, no comparto sus ideales.
—Listo —Gaara anoto las respuestas y ordeno que sacaran al hombre.
Una vez a solas Gaara junto la información para transcribirla en una tabla, no se inmutó en mirar a la rubia, era como si no existiera.
—¿Y bien? —entrego su informe a un soldado y una vez estuvieron todos reunidos miraron a la chica.
—No conozco a ninguno de esos sujetos, tuve poca interacción con los soldados y no recuerdo haberles visto.
—Con esas habilidades no se porque Konoha no los reclutó.
—Ni yo misma lo entiendo —encongio los hombros y exagero su expresión.
—El último sujeto se me hizo familiar —un soldado que estaba recargado en la puerta se acercó a los demás que rodeaban la mesa.
—A mi tambien —ahora ambos estaban mirando a la rubia.
—¿De qué hablan? —Gaara miro a ambos hombres.
—¿De verdad no notaste el parecido que tenía con Ino?
—No, mi hermana es rubia y con ojos verdes y no por eso encontramos una relación familiar ¿o si? o ¿qué me dices del joven Uzumaki? podría ser su hermano —Gaara encontró el punto exacto para que esos hombres se sacarán la idea de su cabeza.
—Como sea —ambos salieron atendiendo la orden de Gaara.
—Me parecen sospechosos —mientras caminaban siguieron con su conversación.
—¿Gaara-sama? solo creo que el amor le pego.
—Espero no perjudique su reputación —sin más ambos se separaron.
En la sala de interrogatorios todas las miradas se enfocaban a la rubia quién no demostraba temor o mentira en sus palabras y expresión corporal, todas las oraciones que salían de su boca llenaban la escencia y persuadian a quién la escuchará.
—¿Entonces no los conoces? —Gaara dijo la última pregunta.
—No, los criados estamos separados, no es como aqui donde todos se conocen —detuvo su respiración al recordar los buenos momentos que tuvo en su aldea llena de amigos, donde las clases sociales no importaban y en especial de que todos se preocupaban por ella, no solo por ser la hija del líder sino que era una persona especial para todos.
—Bien —el chico hizo una señal y los soldados guiaron a la chica a la salida.
Ino no hizo contacto con ninguno, salió tal y como entró en una posición recta y llena de orgullo misma que al cruzar la puerta y mirar a sus amigos sentados en una butaca sintió la necesidad por acercarse pero al mirar a su padre y Shikamaru recordó que no debía hacerlo.
Suspiro y continuo su andar, recorrio los mismos pasillos y fue cuando se dió cuenta de la humedad que se penetraban por las paredes, lo que le pareció extraño debido al clima seco característico de la aldea.
Cerró los ojos cuando la luz del sol los golpeó.
—Gracias por tu cooperación —uno de los soldados la miro y le señalo la entrada a su habitación.
—Gracias —sin más abrió la puerta, dió un último vistazo a los hombres y cerró la puerta. Se recargo en la madera y sin cuidado se dejó caer— Espero haberlo hecho bien —murmuro al vacío.
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—¿Quieres decir que es un traidor? —el Kazekage había golpeado el escritorio con las palmas de su mano, el golpe fue tan intenso que hizo que cayeran algunos papeles.
—No me atrevería a afirmarlo pero el trato con la forastera y su actuar han cambiado.
—Ino es una chica especial, su personalidad hace que todos la aprecien.
—Pero creo que Gaara-sama tiene otrls propósitos con ella.
—No digas tonterías, para mantener a todos tranquilos tendremos vigilado al comandante —al terminar de hablar le señalo la puerta al soldado para que se retirará.
—¿Y bien? —otro soldado lo interceptó en cuanto salió.
—No creo que los de Konoha resistan —hablo con altanería y emprendió su camino.
«lo que faltaba» Ino quién estaba oculta en un pilar de la mansion había descubierto el plan de aquellos soldados que intentaron relacionarla con los sospechosos.
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CONTINUARÁ
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Espero les haya gustado, perdón la demora pero entre todos los deberes y fics pendientes se m fue el tiempo :c
En fin, nos seguimos leyendo
Besitos
