Honoka Kousaka no quería dar su brazo a torcer. Tan simple como que no quería la guerra y esos tratos comerciales. Buscaba una solución, la vida de ejercito estaba en juego y ya no podía contar con Sonoda Umi para guiarlas, a la par que Watanabe You no estaba (bajo una orden que le había costado horrores dar). No quería usar a Takami Chika al frente del ejercito, pues se había acostumbrado a ser una chica de menor nivel aunque mantuviera ese entusiasmo digno de envidia. Ya no servía más que para defender a sus chicas sirvientas, no a la población de Otonokizaka. Además, el ejercito de Rise era más fuerte que el suyo (según los Ohara mucho mayor). Debía poner todo su empeño en la diplomacia antes de llegar a las armas por fuerza.

Kotori creía en ella. No podía fallarla.

"No podemos aceptar semejante cosa, Tsubasa" buscó palabras simples para ello "demasiado. ¿Por qué no aceptáis la cantidad que ya cambiamos?"

"Porque no es equitativo que nosotros demos más por menos. Además, hace poco pedisteis aun más porque en nada empezáis a recoger las cosechas. Cosechas que, por lo que se, realmente bien no han salido"

"Si sabes eso, ¿no sabes que es tener un poco de caridad?"

"Vigilo el interes de mi reino, Kousaka, no como otras"

La tensión era palpable. Una de las consejeras de Tsubasa Kira, Erena, había cogido su antebrazo. No quería humillarla o rebajarla, con su agarre le había recordado que aquello eran negociaciones muy fuertes donde diferentes choques de interés podían dar una guerra. Además, no podía olvidar el gran sacrilegio que aquella reina pudo cometer. Los rumores se habían extendido como la pólvora mientras la reina vivía ajena entre las paredes de piedra intentando usar a la mano como concubina. ¿Dónde quedaba el reino y sus intereses? Tanto ella como Ayase (reina que conocía a la perfección por los muy bien trazados planos de comercio) fueron capaces de sacrificar cosas personales solo por el bien de un reino. ¿Por qué ella no? ¿era tan importante para una sola persona subsistir a costa de otra? Lo veía de egoísta y ciega. No podía con esa actitud, dañaría no solo a su reino, si no a una paz que con más años que todas las presentes juntas.

Tsubasa Kira no era una simple reina y soberana, se creía la imagen de la viva justicia que nadie quería representar. Ese algo que entraba en ella e invadía desde los dedos de los pies a la punta de su corta melena, una ira y rabia inquietantes e inexplicables, la empujaba a querer llegar a la guerra solo para poner la que ella creía verdadera reina de Otonokizaka.

¿Desde cuando tenía ella ese tipo de ideas?

Agradecía que sus compañeras estuvieran ahí.

Pidieron una pausa para tomar el aire que fue concedido por la mano Minami.

Kotori no se lo pensó dos veces antes de llegar al lado de Honoka e intentar animarla y relajarla con palabras premeditadas, teñidas una falsedad inocente solo para aliviar la cargada mente de la señorita Kousaka y que viera la verdadera solución (susurrando en su mente que dejara a Sonoda volver a su lado y que hiciera algo por arreglar Otonokizaka).

Pero la situación volvía a ese mismo punto de inflexión donde cada una de ellas quería dejar patente que a veces tomaba un tinte personal demasiado peligroso, volviendo turbias las respuestas contra la otra. Minami Kotori no tuvo otra que interrumpir, esta vez ofreciendo la pausa en uno de los más hermosos jardines.

En esos jardines, Honoka tenía un comportamiento mucho más diferente, más suave y pudo escuchar, muy seria, cada una de las palabras de la soberana de Rise, intentando identificar los fallos. Kotori estaba en la distancia, con la mano de Tsuabasa, Anju, y la consejera Erena, quieres si soltaban una lista de posibilidades que podían compaginarse con sus propias ideas (aquellas que Honoka no estaba muy dispuesta a escuchar). Eran las soluciones que las soberanas, movidas por una fuerza extraña, no querían escuchar.

Y pudo ver algo que le gusto entre ellas dos cuando estaban aun más lejos de lo que se debería. Una sonrisa de Kousaka que hacía tiempo no salía, infantil, lleno de esperanza...

Una que quizás, sin mala intención alguna, Toujo borró sin contemplación.

A la hora de la cena, todas se reunieron en la zona del comedor, con una tranquilidad un tanto extraña para las dos residentes de Otonokizaka. Una paz que, antes de la gran maldición, no habían siquiera rozado con la punta de los dedos. Esa sensación de calma que casi hasta le daba miedo a Kousaka.

Miedo, desconcierto y una grandisima inseguridad que hacían de puerta a otros sentimientos un tanto negativos que podrían dañar esa buena cuerda que había rescatado de ella.

"Señora Kousaka, mi señora" entró corriendo y se inclinó la soberana del reino "Watanabe You ha vuelto con Sonoda Umi y... la antigua médica Nishikino Maki"


Iepale a todos!

Esta nota es para decir que ya queda poco para terminar este largo fanfic, pues lo quiero terminar antes de que sea septiembre. Con ella solo tengo planeado otro largo de Love Live y una serie de one shots diferentes de NozoEli, Rinpana, NicoMaki... lo basico, vaya

De la misma forma que un spam gratuito de 14 one-shot (sin fecha, pero en Agosto fijo) de ships de Aquors, y ya en cada una de ella diré que será la última vez que escriba sobre las nuevas chicas de LL!Sunshine