–Bueno, supongo que ya era hora de subirla. Le has prestado más atención a este que a otros anteriormente.
–Es que necesito adaptar la historia chingona, de lo contrario solo es otro fic romántico.
–Si la querías adaptar tan buen, ¿Por qué no te recuestas a dormir más temprano? Tienes ojos de fantasma japonés acabado de salir del infierno-manicomio-reclusorio a las tres de la mañana del 25 de enero… en Suiza.
–Escribo luego existo.
–Espero que esto no afecte nuestra relación nocturna más. De verdad necesitas descansar. Vamos a un antro, una cantina… vale, te acompaño a un prostíbulo, pero relájate un poco.
–No, eso no. Si quieren contratar mis servicios que vengan aquí a contratarme –Una esfera de cristal cruzó el aire estrellándose y explotando tras del impacto en la cabeza de cierto escritor, abriéndole una fea herida en la cabeza
– Duerme, amor. Yo me encargo del resto. Bueno… ¿Qué es esta ventana parpadeando?
ADVERTENCIA: La siguiente parte puede tener cierto contenido de Spoiler ligero, lo que podría poner en contra del autor a aquellos quienes no han visto el anime o el manga. Se recomienda discreción al lector.
–¿Discreción? Pero si toda la historia ha tenido Spoilers a más no poder. A veces me sorprende lo inoportuno que puede llegar a ser este hombre.
XPor la mañana un séquito enorme de personas se dio cita dentro de la explanada. Todos los guerreros a favor de Hiroto parecían rodear la explanada, y en el centro Sasuke y Hiroto esperaban a Naruto, con la firme intención de finalizar la participación del rubio en el torneo.
–Ese malnacido. Descalificarme de la competencia no le servirá de nada. No mientras te tenga a ti de mi lado. ¿Crees que venga? –Sasuke no respondió. Estaba más enfocado en ver llegar al rubio que en las palabras de Hiroto–. Sí, eso imaginé. ¿Sabes? Creo que tú me ayudarás a llegar más alto de lo que ya estoy ahora. Contigo bajo mi control podríamos incluso fundar una aldea nueva. Ya tengo un nombre planeado: la suprema aldea del rey Respeto (Hiroto en japonés escrito con el kanji de respeto). ¿Qué te parece?
–Si lo escribes como impertinente, será mejor.
Todos miraron directo hacia el techo de uno de los corredores pagoda del palacio. Sentado balanceando los pies y mirando al horizonte. Tras de obtener la atención de todos, regresó su mirada a ellos, especialmente a Sasuke.
–¡Increíble, si viniste! Baja, para que podamos negociar un poco.
–Si quieres negociar te escucho desde aquí. Tienes treinta segundos para que te escuche.
–Debo aceptar que tienes agallas, chico. Y me agradas, no eres como todos los demás, sobornables o convencibles de modo violento. Tu puedes defender a todos y protegerte a ti mismo a la vez. Sin embargo, elegiste el momento menos indicado para aparecerte en mi vida. Escucha, solo quiero que renuncies a participar. Solo debo convencerte a ti, y todo estará arreglado. No es en tu contra, pero si estas en medio de mi camino no me queda de otra que avanzar y arrollarte sin misericordia.
–Diez segundos.
–Si no aceptas cooperar conmigo, deberás enfrentarte a Sasuke, y no quiero enfrentar a dos viejos amigos. Decide de una vez, y elige bien.
Naruto bajó del tejado, cayendo detrás de la puerta que daba a la explanada. Caminando con seguridad comenzó a desplegar un aura roja, a la vez que del suelo emanaban esferas de energía similares a las del Kyubi de cuatro colas. El cielo se volvió rojo, y la tierra temblaba. Hiroto comenzaba a sudar, descubriendo el verdadero poder de Naruto en un despliegue de chacra. Ese color comenzó a desplegarse como absorbido por Naruto, desapareciendo y mostrando a un Naruto, que había activado el modo sennin mostrando unos ojos amarillos y un rubor anaranjado. Sasuke comenzó a desplegar de la misma forma su energía infernal, que se representó con unas llamas azules que lo envolvían, mostrando un aura maligna que tenía una intensidad similar a la de Naruto. Detrás de él se originó un guerrero de chacra, el poderoso Susanoo.
–Si acepté venir aquí es para regresar a Sasuke al buen camino. Sé que de alguna forma tú le has alterado, haciéndolo olvidar lo que fue una vez. No sé cómo y no me interesa el motivo, pero te juro que lo regresaré a ser el desgraciado infeliz que alguna vez fue.
–¿Crees poder convencerlo de regresar a esa aldea?
–Lo intentaré.
–Prepárate, Naruto –Sasuke ya estaba preparándose para lanzarse al ataque, activando por completo el Susanoo, anunciándose el ataque.
Naruto, preocupado porque el calor de la batalla podría herir a algún inocente dentro y fuera del castillo desactivó el modo sennin y comenzó a evitar la espada de Susanoo, mientras comenzaba a convertirse en el Modo Kurama de primera fase. Una vez así se multiplicó cinco veces, enviando a sus clones a abrir campo para un jutsu de barrera. Al colocarlos cerca de los pasillos, los clones usaron el sello manual Tora (tigre) y anunciaron al unísono "Shishienjin", el mismo jutsu de barrera que usaran los cuatro del sonido para encerrar al tercer Hokage y a Orochimaru en la invasión de la arena y el sonido a Konoha. De esta forma los muros evitaban que cualquiera de los dos corriera, y protegía de daño a cualquier inocente y al mismo emperador del calor de la batalla. Incluso, al ser un espacio no tan amplio, Sasuke se vio encerrado e imposibilitado para usar el Susanoo con libertad. Esto por el mismo poder del jutsu de barrera que, aunque normalmente Susanoo podría romperlo, los Narutos en las esquinas eran potenciados por el modo Kurama.
–Muy listo, bastardo. No solo tengo a Susanoo para que me proteja.
–Demuéstrame cuanto has avanzado.
Mientras un numero enorme de seguidores de Hiroto estaba centrado en ver la pelea, seis personas se cuelan entre las sombras, pasadas por completo desapercibido por no ser reconocidos gracias a un buen trabajo de caracterización como doncellas y sabio de la corte del emperador. Gracias al plan de Naruto de caracterizarlos por completo, Tsunade pudo presentarse con todos frente al emperador, lista para ocupar su sitio apartado desde un principio en el Palacio. Una vez dentro de la habitación, todos pudieron respirar tranquilos.
–Lo admito, Naruto no solo tiene determinación, sino un par bien ubicado para salirse de los problemas en los que a veces se mete.
–¿Creen que se encuentre bien –Sakura se asomó al exterior por una ventana, logrando ver el inicio de la pelea–. Me preocupa. Sasuke no es un rival que se pueda tomar a la ligera.
–Estará bien –Tsunade y Shizune se asomaron por una ventana diferente, presenciando el jutsu de barrera–. Jamás apuestes en contra de Naruto en estas ocasiones. Bien, la fase dos debe iniciar, chicas y primo. Debemos estar listas para cuando inicie la torre de madera.
Afuera Sasuke estaba listo para atacar envistiendo de luz su espada y su palma Izquierda. Su ojo se activaba en un Mangekyo Sharingan Eterno lo que le daba la habilidad de ver más allá de lo que ocurría realmente.
–De nada servirá tu velocidad, Naruto, si puedo ver lo que haces perfectamente. Hoy te eliminaré de la competencia.
Naruto sacó de entre sus ropas un par de cuchillas de chacra, que invistiéndole la energía del chacra de tipo viento crecieron hasta formar unas espadas invertidas. Con esto trataba de hacer una rivalidad contra la espada. Y decidido a iniciar el combate, Naruto comenzó a correr con las espadas formando una "V" invertida, Desapareciendo junto con Sasuke para comenzar un combate de velocidad. De ellos solo podía verse el destello de ambas armas estrellándose y abanicando entre el corto espacio de batalla. Después algunos rasgos de energía elemental de rayo y viento, los que se mostraron como descargas y cortes que recorrieron todo el camino hasta la barrera. Estos puntos de viento se dejaron marcados, lo que debelaba una estrategia de Naruto usada anteriormente. Separándose comenzó una guerra de armas, acribillándose con Shurikens que al estrellarse salían despedidos por todas partes, siendo repelidos por la barrera y regresando a minar el campo en una lluvia de metal que puso en aprietos a ambos. Con tal de defenderse de los Shurikens, Naruto y Sasuke comenzaron a usar sus filos para botarlos al suelo, clavándolos todos. De pronto la atención de Naruto se vio alterada por los ojos de Sasuke, más que nada uno de ellos, haciendo que corriera por su vida alrededor de la barrera, pues Amateratsu amenazaba con consumirlo. Sabiendo que el fuego era imposible de apagar sin ayuda de Sasuke, Naruto trató de cegar a Sasuke momentáneamente con una bomba de luz ubicada delante de él, cosa que funcionó por segundos, mas no así dejó vulnerable al Uchiha, pues en cuanto quedó cegado activó el Chidory Nagashi, causando que todo el sitio se viera electrificado. Cuando Sasuke recuperó la vista, notó la ausencia de Naruto en las cercanías, lo que hizo que buscara con su Sharingan eterno por todas partes.
–¡Sasuke! –al virar su atención, se encontró con Naruto sellando el fuego negro en un pergamino con el Fuka Hoin (Método de Sellado de fuego). Así se libraba de esa molestia–. Al parecer esto se volvió una guerra, más que una competencia.
–Creí que nuestra pelea era en serio.
–La verdad preferiría vivir y que vivieras. Ya te dije que te obligaré a regresar a la aldea. No me importa si tengo que llevarte convaleciente.
–Divertido. Naruto, no lo lograrás. Esta es una misión en la que siempre fracasarás.
–¿Por qué el ímpetu de seguir huyendo y buscando venganza? Ni siquiera matando a tu hermano, a Danzo y muerto Tobi has logrado superar tu sed de sangre.
–Konoha me ha traicionado desde antes de lograr ser genin. Y ahora deberá pagar por su osadía –Sasuke ahora preparaba el elemento Infierno en su espada–. La soledad me hizo ser un vengador.
–¿Quieres destruir Konoha porque estuviste solo? Jamás lo comprendiste, ¿cierto? Bueno, si es la soledad la que de motiva a pelear, será la esperanza la que me motive a defender.
Naruto ahora mostraba una faceta diferente del modo Kurama: la velocidad extrema. Extrayendo de su bolsillo una serie de kunais, los lanzó al aire, desplegando las colas de Kurama para atraparlos con ellas. En ambas manos centró la energía del viento con sus cuchillas de Chacra, que ahora tomaban un color azul más luminoso.
Sasuke comenzó a usar su espada de forma diestra, intentando acercarse a dañar a Naruto, que en su estado era poco probable ser dañado. Más a su favor, con la enorme cantidad de armas en su poder, Naruto estaba haciendo ligeros cortes en la piel, la ropa e incluso el equipo de Sasuke, que pronto sintió el rigor de la pelea. Explotando nuevamente en electricidad, Sasuke expulsó a Naruto preparándose para un jutsu de la rama Uchiha: Katon: Gouryuuka no Jutsu, que fue un problema para Naruto. Luego, combinando el rayo con el cielo, Sasuke pensó en dejar caer el Kirin, más la cercanía de Naruto a él podría producir problemas. El espacio no era suficientemente grande para evitarse parte de la descarga.
Naruto comenzó a recuperarse, a la par que comenzó a ser bombardeado con fuego negro, el que avanzaba consumiendo gran parte del sitio.
–Te tengo –Naruto elevó el brazo, descubriendo una de las estrategias realizadas en el momento de la ceguera de Sasuke. Un gran número de alambres delgados atados a las Shurikens del suelo, incendiados con el fuego negro. Con esto en mente, y debido a que se propagaba a gran velocidad, Naruto dirigió los shurikens directo a Sasuke, que tuvo que activar el escudo Amateratsu, más no pudo evitar que algunas de las esquirlas se incrustaran en su cuerpo. Luego, en un despliegue de velocidad y talento, Naruto usó los sellos Serpiente → Dragón → Conejo → Tigre y activó con ayuda de los alambres un jutsu de fuego.
–¡Katon: Ryūka no Jutsu!
Con esta llamarada guiada, Naruto encerró a Sasuke en su propio escudo, produciendo quemaduras que alteraron a Sasuke por un instante. Para darle más problemas, utilizó los sellos de manos Carnero → Caballo → Serpiente → Dragón → Rata → Buey → Tigre, y a continuación aspirando profundo soltó un jutsu peligroso de fuego: Katon: Karyū Endan. Una bala de fuego de dragón salió disparada, haciendo un daño impresionante al Uchiha.
Apenas había terminado su despliegue ígneo, Naruto se dio vuelta alzando las cuchillas, repeliendo el ataque de Sasuke, que ya estaba tras de él para cortarle la cabeza. Sasuke comenzó a utilizar el rayo nuevamente, colocándose en el centro del espacio de la barrera y alzando el brazo. Su estrategia era basada en el Chidory Eiso, que pronto se ramificó en varias lanzas relampagueante, que cubrieron el campo con una red de luz. Naruto no salió bien librado, pues apenas logró encontrar un sitio donde poder refugiarse, siendo rodeado por las lanzas y afectado por las descargas. Usando sus colas pudo atacar a Sasuke con un rasengan, rompiendo su concentración y liberándolo de su prisión eléctrica.
–Esto está yendo demasiado lejos –Naruto tiró sus cuchillas a un lado y comenzó a preparar en su brazo derecho un rasengan de elemento viento–. No permitiré que continúe por mucho tiempo, viejo amigo.
Sasuke preparaba su chidory en un nivel de energía imposible de detener. Este era un enfrentamiento clásico entre ellos dos, Rasengan vs Chidory. Y sabiendo la rutina, Los dos se prepararon y se lanzaron al ataque. No así, Sasuke ya estaba preparando una vez más el Amateratsu, lo que daría fin a la vida de Naruto. Y concentrado, en reunir energía en uno de sus ojos, notó la aparición de un objeto metálico, arrojado por una de las colas del zorro. Apenas esquivó este sintió un corte en su mejilla, abriendo el ojo por completo y lanzando su maldición de fuego. Sin embargo, con el fuego se desvaneció el rubio de su vista, sintiendo cómo un impacto potente se incrustaba en su espalda, y lo presionaba contra el suelo con una potencia como nunca antes sintió. Este impacto le hizo tanto daño que comenzó a botar sangre por la boca, quedando al poco tiempo inconsciente. Hiroto desde el exterior no podía creer que su mejor guerrero había sido derrotado, entrando en una fase de ira y desesperación.
–¡¿Cómo pudiste derrotarlo?! ¡No puedes ser tan poderoso como para…!
–Usted me obligó a vencerle. No fue mi deseo real pelear con él.
–No puedes ganarle así de fácil a un Uchiha –Hiroto tomó una espada y señaló fuera de la barrera a Naruto–. Perecerás esta noche, muchacho. Tú y tus protegidos conocerán la perdida que a mí me originó este estúpido torneo.
Los clones fueron desactivados, abriéndose la barrera y permitiendo que un sinnúmero de seguidores de Hiroto dirigieran sus pasos hacia Naruto. Este arrojó al viento varias bombas de humo, las que cubrieron su cuerpo y el campo aún disponible. Luego, el humo se arremolinó alrededor del rubio desapareciendo él y el cuerpo de Sasuke. Hiroto había perdido a su más hábil y poderoso aliado.
.
Naruto apareció en la habitación de Tsunade dentro del palacio, sobre un pergamino de invocación que Sakura activó para transportarlo. Fue una sorpresa verlo cargando en brazos el cuerpo de Sasuke, recostándolo en la cama de Tsunade.
–¿Qué estás haciendo? –dijo Sakura al verlo tan preocupado por Sasuke.
–Hace ya varios años te prometí que lo traería de regreso para ti. Bueno, este es un intento…
–¿Por qué no le has cortado el aro? –preguntó Karin tomando un kunai y acercándolo al aro, lo que Naruto reaccionó deteniéndola.
–Debemos tener cuidado. No estoy seguro si podemos negociar con él, pero tendremos cuidado de ello.
–¡¿Negociar?! ¡¿Pretendes negociar con Sasuke?! –Tsunade parecía estar molesta por la clase de tonterías que se le ocurrían de pronto–. ¡Es Sasuke, el shinobi más peligroso y traicionero del imperio!
–No creo que esté consciente de lo que hace. No en los últimos días. Sakura, cúralo.
–Espera, si piensas que seré parte de nuestro homicidio…
–Revísalo. Algo debe haber dentro de su cabeza que no lo deja pensar.
–Naruto, te quiero y te apoyo en tus decisiones. Pero confiar en Sasuke es algo que yo no podría colocar por encima de mis propias acciones.
–No te pido que confíes en él. Confía en mí criterio.
Sakura miraba a Sasuke inconsciente maltrecho y con un hilo de sangre dibujado desde su boca hasta su cuello. Pese a que su consciencia le decía que sacara un Kunai y lo clavara en su garganta, Naruto merecía ser tomado en cuenta. Después de todo, ella era la principal responsable de que le tomara en cuenta cuando eran jóvenes, de que lo siguiera sin importar lo que ocurriese y de lo mucho que deseaba verlo de regreso como compañero de equipo. Con esto y mucho más en mente, miró a las tres kunoichis médicas en la habitación, quienes parecían asentir a la petición de curarle.
–Voy a necesitar su ayuda.
–Ya estamos en camino.
Para cuando Sasuke despertó, una serie de cadenas de chacra lo estaba cubriendo, cadenas que provenían del torso de Naruto, que le impedían moverse en lo más mínimo. Usando su rastreo de Chacra, Karin ya había "profetizado" el despertar de Sasuke, y con ello la siguiente posible entrevista. En la habitación solo estaban Naruto y Karin, quienes eran más o menos los que lo tratarían sin intentar matarlo.
–Karin… ¿Qué es todo esto? ¡Naruto! ¡¿Por qué está Naruto aquí?!
–Sasuke, está bien. Me prometió no hacerte daño…
–A menos que me ataques.
–¿Por qué estoy encadenado? ¿Dónde están Jugo Y Suigetsu? ¿Y dónde estoy?
Naruto y Karin se voltearon a ver extrañados por el cambio de actitud de Sasuke, que ya no poseía esa sed de sangre que por días había tenido en su rostro. Ahora parecía tranquilo y confundido, mirando a todas partes como buscando y reconociendo el lugar.
–Sasuke, ¿Sabes lo que es la torre de madera?
–¿La qué?
–¡Lo sabía! ¡Tú no querías venir a la ciudad imperial por esa nimiedad! ¡Sabía que jamás permitirías que tu venganza fuera auxiliada por nadie más!
–Te recuerdo que sigo entre ustedes, Karin.
–¡Oh, sí! ¡Lo siento!
–¡¿Por qué estoy encadenado?!
–Sasuke, ponme atención un momento. Quiero saber si en algún momento conociste a un hombre algo, gordo, sin un solo cabello y orejas caídas.
–¿Te refieres al hombre del rio?
–¿A quién?
–Camino a Amegakure nos detuvimos a refugiarnos en el bosque. Separándome de todos fui a tomar agua del lago. Entonces vi a ese hombre en una caravana camino a la ciudad imperial. Creí que podía robar algo de dinero y comida, así que los seguí hasta el rio. Pero cuando ese hombre me miró, perdí noción de lo que ocurría. ¿Pasa algo de lo que deba enterarme?
Naruto se puso de pie, tratando de entender el modo que había usado Hiroto para tomar control sobre Sasuke, pero mientras más investigaba sobre este asunto menos sabía acerca de él. Solo tenía algunas pistas, mirarlo a los ojos era suficiente. Pero de ser así, él habría caído en el restaurante. Tampoco Sakura o Shizune se habían visto afectadas, lo que implicaba que tal vez no tenía total control sobre todo tipo de personas. No había afectado a plumas de paloma con el tiempo, ni mucho menos al 99% de los aldeanos de la calle donde vive el anciano. Y con eso en mente, alrededor del ochenta por ciento de los guerreros estaban a favor de Hiroto.
–Sasuke, has sido controlado por ese hombre. Han pasado cerca de una semana desde que llegué a la ciudad, y creo que desde antes has estado siendo controlado e influenciado. Karin me dijo que no eras el mismo, y que habías perdido el control acerca de tus acciones.
–¿Es eso cierto, Karin?
–Lamento si busqué ayuda de Naruto. Pero no se me ocurría nada mejor. Después que nos atacaste, Jugo y Suigetsu abandonaron la ciudad, y yo me quedé a saber lo que había pasado. Después se me ocurrió buscarlo a él, el shinobi que no se rinde.
–Ya veo. Bueno, supongo que no me vas a dejar ir así nada más. ¿Qué debo hacer para que me liberes?
–Bueno, de momento mantenerte tranquilo. No puedo creer que no pueda resolverlo. ¿Qué hay de diferente entre los seguidores de Hiroto y la mayoría de nosotros? ¿Por qué no…?
Entonces lo comprendió. Naruto encontró una diferencia bastante notable entre todos al recordar el día que se vistió de Keitaro Nanase, el hombre casanova de traje. Ese día Hiroto se le acercó a hablar con él, sabiendo que a ese hombre no le conocía. Recordaba preguntar sobre su necesidad de participar, y él le contestó que era por simple reto, un ejercicio divertido. En cambio la mayoría del resto había asistido al evento con un sentimiento de codicia, muy similar al hecho que Sasuke intentara robarle alimento y dinero.
–Por supuesto. ¡Por supuesto! ¡"Este no es más que un nido de serpientes"! ¡Es por eso que me ofreció todo cuanto tenía, tentándome a sentir codicia por sus propias pertenencias!
–¿Codicia?
–Sasuke, no te forzaré a hacer un pacto conmigo. Pero te ofrezco una "tregua temporal".
–¿Crees que me uniré a ti?
–Claro que no –Naruto liberó a Sasuke de su prisión de cadenas de chacra, lo que motivó a que Sasuke se levantara buscando a sus espaldas su espada, la que no se encontraba allí–. Jamás creería que te unirías a mi nada más porque si. Pero no pierdes nada haciéndolo. Ya no tienes a tus dos amigos, y solo te queda Karin. Si así lo desean pueden irse, no los detendré.
–¿Dónde está mi espada?
–Está afuera, te la traigo.
Naruto salió de la habitación a una habitación contigua donde se encontraban los demás, sentándose hasta el otro lado de la habitación con las armas de Sasuke en manos, meditando un poco con una paciencia increíble y extraña debido a la situación. Sasuke se quedó en la habitación con Karin, mirándola de frente y esperando que le dirigiera algunas palabras acerca de los días que habían pasado.
–Sasuke, yo… no creo que esté esperando que regreses por voluntad propia el día de hoy. Solo necesita tu ayuda.
–Jamás ha necesitado ayuda. Desde temprana edad mostró ser más talentoso que la gran mayoría. Jamás necesitó un dojutsu, un truco o un impulso para ser quien es.
–No tienes ni idea de cuanta falta le haces, Sasuke. Lo sé con tan solo verlo a los ojos –Karin ahora tenía toda la atención de Sasuke–. Desde un principio intentó regresarte al buen camino, sin importar cuánto tiempo, cuánta sangre… cuántas vidas le tomara. Trató de impedir tu inclusión al libro bingo durante tanto tiempo… e incluso renunció a la idea de luchar en contra del amor que Sakura te profesaba, y pasando sobre de él por un tiempo.
–No creo que Naruto sepa lo que intento hacer.
–Nadie lo entiende realmente, porque la masacre del clan Uchiha ha tenido tantos giros inesperados, y tú has matado a tanta gente por causa de esto, que no creo que haya una verdad absoluta –Sasuke mantenía baja la mirada sin importarle mucho lo que causara al buscar una venganza eterna que solo crecía y se estancaba–. De tu clan solo quedas tú. ¿Por qué no limpiarse de rencores y buscar la conservación del mismo? Si amenazas la aldea, Naruto se verá en la necesidad de matarte, extinguiendo el fuego del clan para siempre. Aún te queda una esperanza para comenzar a reinstalarlo en alguna aldea. Si no es Konoha, puede ser otra aldea, pero no quiero que te veas extinguido más y más con el deseo de venganza. Mírame –Karin elevaba la mirada de Sasuke con una de sus manos, acariciándolo de paso para declararle un amor incondicional–. No puedo pelear más contra Naruto, por que los dos estamos en una situación similar a la tuya. Él y yo somos los únicos miembros del Clan Uzumaki en el mundo.
–¡Tu…!
–Mi nacimiento fue dentro de la casa Uzumaki en el país del remolino. Jamás conocí a la madre de Naruto, pero solo por su apellido sé que pertenece a mi familia, a mi clan. Tsunade ya me ofreció pertenecer a la aldea que intentas destruir, pero no puedo traicionarte sin sentir que te estoy dejando solo con tus deseos de venganza, y no quiero apartarme de ti si puedo evitarlo.
–Si no puedes pelear con Naruto, no puedo mantenerte a mi lado.
–Sí, creí que pasaría algo así.
–Tampoco quiero enfrentarte a ti… No podría hacerlo. ¿Te vas a poner del lado de ese sujeto.
–Quiero conservar mi clan. Si no es por mi parte, quisiera que fuera por la de Naruto. Y solo podría conservarlo si te convenzo de olvidar tu venganza –Karin acarició una de las mejillas de Sasuke, pasando pronto a tomarlo por ambas mejillas–. No sé si sirva de algo confesarte mis sentimientos hacia ti una vez más. Te amo, Sasuke, y quisiera poder ayudarte a reinstaurar tu clan si así me lo permites. De no ser así, no tendré mucho por qué seguir –llevó su mano a la parte trasera de su cuerpo, mostrando un kunai. Esto por supuesto alteró a Sasuke, que tomó a Karin del cuello alzándola en lo alto. Ella no intimidándose alcanzó el otro brazo del moreno, colocándole el kunai en su mano–. No pienso pelear contra Naruto, pero no quiero estar en tu contra. No voy a servir de mucho una vez que partas de la ciudad, porque pienso pertenecer a Konoha, siendo entonces una de tus enemigas por afiliación. Te entrego mi kunai, para que puedas darle un final a esta historia, antes de que avance más. Ya intentaste matarme cuando me atravesaste junto con Danzo. Un atentado más será suficiente para terminar con toda esta hermosa historia –Karin volvió a tomar con sus manos las mejillas de Sasuke, rogando en una mirada que decidiera. Sin embargo, Sasuke, aunque levantó el Kunai amenazando con terminar su existencia, solo pudo arrojarla al suelo. Luego abrió una ventana y se fue. Naruto, Sakura y Shizune entraron pronto al escuchar el golpe de Karin en el suelo. Y recuperando el aire, intentó dirigirse a los tres de forma respetuosa.
–Lamento no haber podido convencerlo. Pero muy posiblemente ya no le sirvo para sus propios propósitos.
.
.
.
–Bueno, como ponerlo de manera amable y sin que noten que soy yo… huy, torpe. Si está grabando esta cosa. Bueno, Kaito está indispuesto ahora, así que me dirigiré a ustedes de la forma más profesional que pueda. … … Eto.. … pues sí, comenten en la pequeña caja en la parte de abajo sobre la historia. Recuerden que por lo general sus comentarios sirven de inspiración o de opinión. También recuerden que Kaito no es perfecto pero ni de lejos, así que les pido le disculpen si de alguna forma se equivocó en la historia. Los invito a visitar la página del perfil de Kaito J para poder hojear las otras historias, que aunque no son las mejores les hará pasar un rato divertido o entretenido. Vale, creo que sería todo. Sobre el Omake de este día… –Kaede voltea a ver a Kaito que seguía inconsciente–. No creo que se le ocurra algo por ahora. Lo dejamos pendiente. Por cierto, ahora que aprovecho su atención, el próximo 8 de abril cumple años mi amado Kaito. Planeábamos irnos a la playa durante semana santa, pero no estoy segura de que eso pase por que este sujeto trabaja demasiado en el fanfic para complacerlos. Así que les pido un consejo: ¿Qué le regalarían a Kaito en su cumpleaños? Ya me encargaré de leer sus propuestas. Nada erótico ni indecente. De eso me encargo yo. ¿De acuerdo? Nos vemos luego… ¿Cómo apago esta cosa? Bueno, la dejaré grabando mientras se despierta. No pasa de que se le acabe la batería. Bien, ahora a comprar algo de comer a Pero-pero y a Usagi-chan.
Tres horas después…
–Me siento bastante raro. Me duele la cabeza… y… creo que no siento mis brazos… o las piernas… o cerebro.
