Este cap esta dedicado a Andrux por su aporte de sadicas ideas XD. Por cierto saludos a Maite, Selene, Sakura, Fran, y Piru-chan, me facian tu fic Pequeños Problemas Piru XD. Ahora los dejo leer . XD.

Capitulo IX

Sentimientos aclarándose, Conflictos empezando resurgir

Tres días habían pasado de la salida a Hogsmeade, la mayoría lucia gratamente relajado aunque…

Las nubes grises surcaban el ancho cielo, anunciando una inminente tormenta, el lago lucia mas oscuro y frió a diferencia de otros días soleados, donde reflejaban la calma y la sensación de nadar en él, claro sin contar cierto calamar que, gustoso de recibir alguna "compañía", se desplazaba por él, sin embargo durante este tiempo frío del inicio de la estación helada, mostraban el viento agitando furiosamente las turbias y oscuras aguas, las copas de los árboles reflejadas en ellas, daban las ganas inusitas de tirarse en él, y no precisamente para nadar, sino esas ganas de sumergirte y no salir hasta que dejes de respirar…

Harry

...Ver...

Harry...

...Escuchar...

¡Harry!

...y sobre todo...sentir

— ¡HARRY JAMES POTTER EVANS!

Se oyó un golpe seco seguido de un gemido de dolor y alguno que otro ronquido de quien sabrá dios.

El Niño-Que-Vivió-y-teóricamente-que-venció-seis-veces, yacía tirado encima de un dosel aterciopelado rojo, en una pose nada digna, enredado en sabanas color rojo con la mitad del cuerpo en el suelo y las piernas volando por encima de la cama, mas despeinado que nunca, su rostro medio-adormilado mostraba desconcierto y sorpresa, y para cerrar con broche de oro: semidesnudo con solo unos boxers verde musgo mostrando su morena y apetecible anatomía.

— Hasta que despiertas —dijo Hermione con las manos en la cadera y una expresión del más puro reproche que, de alguna manera, le hicieron recordar al ojiverde a cierta matriarca de la familia Weasley.

Mirando la posición poco digna de un "caballero" que tenia el joven Potter enrojeció de golpe, jalando la sabana para cubrir su semidesnudez, parándose en el proceso y murmurar unas torpes disculpas.

— No se porque te preocupas tanto por eso, decenas de veces he venido a despertarte de la misma manera…—dijo burlona para de pronto estallar en carcajadas.

Harry gruño algo por la bajo como contestación que sonó algo así como pero nunca gritas como posesa, arrepintiéndose inmediatamente por lo dicho.

— ¿Decías...? —cuestiono con fiereza Hermione.

El moreno trago en seco y le devolvió una candida sonrisa N.A: falsa o extremadamente feliz aunque al final le fallo y termino sonriendo de forma nerviosa, Hermione siempre lograba ponerlo así, nunca se le podía ocultar nada a sus expertas observaciones e intimidantes miradas marca Molly Weasley.

— N-ada, es-to...mejor me arreglo y te dejo con la difícil tarea de despertar a Ron...nos vemos —balbuceando y riendo tontamente se dispuso a tomarse una ducha con la sabana aun enredada sobre su esbelto cuerpo.

— Pobre Ron, pero, mejor él que yo —musito con compasión, aun nervioso.

Lamentándose falsamente por la desgracia de su pelirrojo amigo, Harry se desnudo por completo y se metió a la regadera, cayendo por su grácil y dorada piel reconfortantes gotas tibias de agua devolviéndole la vitalidad poco a poco, despertando del todo de su sopor, enjabonándose lenta y patinosamente.

Tratando de recordar que soñaba antes de la brusca salida del mundo de los sueños, cortesía de la Genio de su amiga, y lo que recordó no le gusto nadita.

Flash Back(Sueño)

Se veía así mismo en los lindes del Bosque prohibido, dirigiéndose hacia el lago, el clima era deprimente, la brisa fría le causaba escalofríos, y el lago lucia terrorífico a medida que se acercaba y no sabia porque se dirigía en esa dirección, solo sentía la sensación agobiante y desesperada de llegar. Estaba sumamente confundido, no tenía la suficiente voluntad para detenerse o regresar a los reconfortantes interiores del castillo.

Pero lo que mas lo desconcertó fue que, al llegar a su destino, alguien ya estaba ahí, alguien muy alto a su parecer y también esbelto pero con espalda y hombros anchos en armonía con su masculino cuerpo, cubierto de pies a cabeza por una túnica negra, o eso le pareció a simple vista, pues que recordara nunca había visto una túnica como esa, era de un tono mas brillante para una tela como la que usaba él, pues ya había notado que el mismo traía puesto el uniforme completo del colegio, mas la persona estaba usando una túnica de piel de cuero negra, resaltaban algunas cadenas de metal que sobresalían de la túnica colgadas de un pantalón de mezclilla negro, un poco deslavado, con una camisa de cuello alto del mismo color, en su cuello por sobre la camisa llevaba puestos unos colgantes plateados con crucifijos y un rosario, en sus muñecas colgaban sin caer del todo unas pulseras de cuero negro con los mismos diseños que los dijes, cruces plateadas, muy moderno para el Mundo Mágico, su estilo mas bien, adecua al Mundo Muggle, no lograba ver su rostro completo, pero lo que si podía ver era una suave sonrisa de un rosa pálido con un dejo de desden, plasmada en una blanca y pálida piel, casi traslucida.

La oscura figura se cruzo de brazos y se inclino un poco hacia su izquierda, alargando su sonrisa un poco mas, inclinando su cabeza en la misma dirección en claros signos de curiosidad. Harry sintió una pesadez al observarle pues le pareció que el sujeto se movía sin moverse realmente, golpeándose mentalmente por lo incoherente de su observación se obligo así mismo a no hacer ningún movimiento que alterase al desconocido, pues sentía una extraña sensación de incomodidad, según sus sentidos le decían que era meticulosamente observado por él, pero no podía confirmarlo pues este mantenía su mirada oculta en la capucha de la túnica.

¿Quién eres beau petit?...

Harry se sobresalto por la inesperada pregunta, no por su contenido, sino por la forma en que lo dijo, su tono fue suave, elegante, pero antinatural, irreal casi celestial...o infernal. Aun así le extraño el acento, y le pareció que lo había escuchado con anterioridad aunque no sabia muy bien pues parecía que el sujeto hablaba con dos acentos distintos, sacudiendo tales observaciones abstractas nada adecuadas en él, volvió la vista de nuevo hacia el desconocido, mas se llevo un nuevo sobresalto pues ya no estaba donde debería, sumándole el hecho que él tampoco estaba donde debería, estaba justamente a las orillas del lago, prácticamente le faltaba dar un movimiento en falso y caería sin remedio en él, preocupado en no caerse no se percato de que el sujeto estaba detrás de él, cuando sintió una intensa mirada trato de darse la vuelta de golpe sin embargo logro desestabilizarse y sentir como caía hacia el lago, pero algo lo sujeto fuertemente atrayéndolo hacia un pecho ancho y firme, en todo el proceso Harry había mantenido sus ojos fuertemente cerrados por el miedo, y cuado los abrió se vio de lleno en unos profundos y atrayentes ojos de un azul cobalto, casi violeta, que lo miraban con diversión y detenimiento, sentía todo su cuerpo pesado, sin energías para moverse, los brazos del desconocido lo rodeaban con suavidad y no lo soltaban, esos ojos lo hacían sumergirse en un sopor delicioso que transmitían una deliciosa sensación y a la vez un dolor casi insoportable, en ese punto Harry se sintió vulnerable y sin poder negarlo, sumamente estupido por dejarse dominar de esa manera.

— Suel-...suéltame... —Logro articular con debilidad sin dejar de observar al ser oscuro que veía delante de él, no podía apartarse, solo podía ver esos ojos, y eso empezaba a molestarlo, y mucho. No tardaría mucho en el momento que su magia se empezara a descontrolar como medio de defensa destruyendo todo aquello que le lastimara sin poder hacer nada por detenerlo y siempre le ponía furioso.

El extraño rió con diversión y burla al notar la resistencia de la victima en sus brazos y una chispa de malicia cruzo sus irises cobalto.

— Crains-tu? —dijo con burla y un dejo de desprecio.

El moreno no entendió nada, pero aun persistía ese acento refinado y elegante, y de pronto lo recordó, ya lo había escuchado, el año pasado cuando conoció a los campeones, Fleur Dealcour tenia el mismo acento, el tipo le hablaba en Francés.

Aun desconcertado por su descubrimiento no noto como el sujeto se inclinaba mas y se acercaba a su cuello con la misma peligrosa lentitud irreal.

— Tes yeux émeraude verte sont comme ceux de mon "Beau" aimé —musito con suavidad aspirando el suave aroma del cuello de moreno, muy diferentes a sus muecas de cinismo que mostraba ase unos momentos.

Aunque no logro entender nada de nuevo, un escalofrió le hizo estremecerse al sentir los helados labios del extraño en su cuello, trato de apartarlo bruscamente, mas no pudo, obteniendo una carcajada de diversión del otro.

— No te mordere petit chiot, eres muy lindo para eso —informo con burla y crueldad, alargando su sonrisa.

Harry abrió mas sus verdes irises en sorpresa y miedo, en el momento que el sujeto sonrió más ampliamente noto unos largos y afilados colmillos blancos que le hicieron recordar a cierta criatura oscura. Tratando desesperadamente de safarse no le dio importancia el inmenso lago que se encontraba peligrosamente detrás de él. Sin embargo el desconocido le sujeto con fuerza sobrenatural que lo inmovilizó con dolor dejando escapar un pequeño gemido de sus rojos labios.

— Mírame a los ojos chery —musito con suavidad.

Harry no pudo evitar sentirse atraído de nuevo por esa voz y obedeció.

— Eso es beau petit, no te haré daño, solo quiero conocerte —dijo en un el mismo tono mirándolo intensamente.

— Yo...yo no quiero, su-elteme... —articulo débilmente— ¡he dicho que me suelte!

Un alo de luz dorada envolvió al moreno repeliendo a la figura, lanzándolo fuertemente contra un árbol cercano y cayendo bruscamente al suelo, la fuerza de voluntad del chico no lo previeron de la sombrosa cantidad de magia que poseía, el sujeto yacía en el suelo con una sonrisa que no cabía en si de diversión, el chico contenía la misma fuerza de voluntad que su amado "Hermoso" y eso logro que su atención fuese mas latente deseando saber mas de ese pequeño.

Levantándose con elegancia y limpiando su vestimenta como si solamente se hubiese tropezado el desconocido hizo una reverencia en respeto.

El moreno se sentía desfallecer, tantas sorpresas y el despliegue de magia sin varita que utilizo le hicieron tambalearse peligrosamente, no dándole importancia al los ademanes del sujeto.

— ¿Quién es usted? —logro articular antes de caer de espaldas con extraña lentitud hacia el lago.

— Sous je suis le Prince Mauvais...

Fue lo ultimo coherente que pudo escuchar en el momento que sintió las frías aguas que se cernían a su alrededor con rapidez, sumergiéndole en una lenta oscuridad...

Flash Back(Fin Sueño)

En ese momento fue cuando fue "despertado" por su "queridísima" amiga y con ello se le había olvidado por completo en esos momentos.

— Umm...tal vez debería decirle, últimamente he tenido puros sueños sin sentido —musito terminando de colocarse la corbata y mirando por acto reflejo el reloj colgado cerca del espejo.

— Un cuarto para las ocho —murmuro aun ido— ¡un cuarto para las ocho! —repitió alarmado— ¡se me hace tarde, Hermione me va a matar —gimió lastimeramente y salio como alma que lleva el diablo del baño agarrando con rapidez su mochila y azotando con brusquedad la puerta de la habitación, corriendo escaleras abajo pasando de largo a los gemelos Weasley preguntándose por una milésima de segundo que demonios hacían ahí a esas horas olvidándolo de inmediato pues se imaginaba semejante sermón que recibiría de su castaña amiga por su retrazo, corriendo con la misma velocidad por los pasillos del colegio, atropellando de paso a unos pobres ingratos de primero que iban a sus respectivas clases.

— ¡Lo siento! —apenas gritaba con esfuerzo sin voltearse.

Tan concentrado iba en su carrera, con su ya de por si despeinada cabellera negra aun húmeda volando por el aire, dio vuelta a una esquina, chocando irremediablemente y cayendo de bruces sobre algo blando que según pudo notar estaba vivo pues soltó un gemido de dolor.

— Maldita sea...¿quien demo...? —un rubio platinado muy atractivo maldecía de la forma mas elegante que podía al idiota que estaba encima de él deteniéndose en el proceso al notar que era Harry Potter, mas sonrojado que nunca, tal vez por la velocidad en que venia corriendo, aunque quiso pensar que era por él (el ego Malfoy saliendo a flote), y echado encima de él cuan largo era en una posición por demás antojable— Vaya Potter ¿tienes prisa en ganarme la delantera? —inquirió con burla y sensualidad a solo unos centímetros de los suaves y apetecibles labios del pelinegro.

Harry no atino a hacer nada, el aroma suave y refrescante a menta que despedía el rubio lo pusieron en un estado de login (cargando) y empezó a respirar con dificultad ronroneo sensualmente sorprendiendo al rubio por la reacción, mas no duro mucho pues el rubio decidió actuar agarrando las caderas de Harry y acomodándolo mejor para obtener un mejor rose, alertando al moreno y tensándolo.

Potter se levanto de un salto mas sonrojado si se podía, y gruñendo por la bajo a su suerte. No sabia si mala o buena por los pocos instantes de contacto físico con la atractiva serpiente.

— Sueñas Malfoy...tengo prisa así que hasta luego —devolvió con sarcasmo aun afectado, retomando su camino con la anterior velocidad, como no queriendo aceptar que estaba huyendo como un cobarde.

— ¡Hey Potter donde quedo la valentía que ustedes los Gryffindors presumen, será mejor que no intentes este tipo de encuentros de nuevo porque yo no me detendré a esperar que actúes! —declaro con burla.

— ¡Como quieras Malfoy! —respondió molesto, aun no olvidaba lo del otro día en el pueblo— esa...estupida serpiente...rastrera —musitaba con dificultad, y aunque lo negara con un dejo de celos de parte de cierto Reaven.

Entrando al comedor. Busco con desesperación a sus amigos y los encontró sentados a mitad de la mesa de los de Gry y se apresuro a llegar, mirando su nuevo reloj que le regalo Remus noto que faltaban 10 minutos para la clase y dio un suspiro de alivio, dejándose caer en el asiento al lado de Herm.

— Donde rayos estabas —especto la castaña demasiado calmada para su gusto— te estuvimos esperando en la sala y tú que no aparecías...

Ya esperando tal reacción el moreno escucho con desgana y se dispuso a desayunar unas tostadas con mermelada y jugo.

— Herm por favor...deja a Harry desayunar, luego le sueltas todo lo que quieras mas tarde, de todos modos pronto entraremos a clase —corto exasperado Ron con una tostada en la boca, a Harry y Herm le sorprendieron la inesperada habilidad del pelirrojo de hablar con claridad con comida en la boca.

— Este...bien luego hablamos —acepto aun abrumada.

Harry en cambio le dirigió una mirada agradecida a Ron obteniendo un pulgar levantado en aprobación.

Grimmauld Place Nº 12, Sede de la Orden del Fénix, una figura alta y esbelta se desplazaba con velocidad y en silencio por lo corredores de la Mansión Black, maldiciéndose interiormente por tener que ir a ese lugar, y ver al despreciable de Black.

— Se puede saber que haces aquí Snivellius —una voz ronca con dejos de desprecio se hizo latente en el atronador silencio, sobresaltando imperceptiblemente a Severus Snape que se detuvo de golpe.

Gruñendo por lo bajo se dispuso a contestar mordazmente pero se detuvo en el ultimo momento y con un ademán de su túnica se dispuso a pasar el recado que Dumbledore "amablemente" le dispuso.

— Dumbledore me mando decirte que el mocoso llego, y que se mantendrá aquí contigo por una semana antes de que vaya a Hogwarts —informo con desden y arrastrando las palabras al mas puro estilo Malfoy— quieras o no —añadió con burla.

Sirius gruño y miro desafiante a Severus, siendo correspondido por este.

— Bien —acepto después de unos momentos— pero si ese chico no se comporta como debe...

— No es de mi incumbencia, se lo reclamas a Dumbledore o a Lupin después de todo él es su padre —corto molesto dispuesto a retirarse.

— Entonces que esperas para irte Snape —salto furioso.

— No necesito que me digas lo que tengo que hacer Black —casi escupió esto ultimo con desprecio— que tu tengas tus diferencias con tu...

— ¡Ni se te ocurra decirlo! —corto con fiereza— el no es nada mío...¡Entendido!

Severus alargo su sonrisa con desprecio y dio media vuelta con elegancia retirándose de la vista del Patriarca de la Familia Black, más no el último de la familia.

Dejándose caer pesadamente en un sillón Sirius escondió su rostro entre sus manos con desesperación.

— Estupido Severus —musito con tristeza en la soledad de la Mansión.

En las afueras de Hogwarts Severus Snape llegaba al castillo con expresión impertúrbale y un poco decadente.

— Estupido Sirius —musito con un dejo imperceptible tristeza impropios en él.

Recobrando su compostura observo que su ahijado venia en sentido contrario a él y se dispuso a cuestionar la duda que surgió desde que vio el encuentro entre Potter y él.

— Draco necesito hablar contigo en estos momentos —hablo indiferente en cuanto llego al rubio.

Más Draco pudo notar una chispa de seriedad en sus ojos cuestionándolo y el tono arrastrado de sus palabras tenían una clara advertencia de que esto era importante.

— Esta bien padrino —se aventuro a decir no obteniendo negativas de parte del pelinegro. No cuestiono sobre las clases, pues sabía que su Padrino le daría un justificante por ellas.

Severus lo condujo por los pasillos hasta las mazmorras, llegando a sus habitaciones dio la contraseña y se retiro aun lado dejando pasar primero a su ahijado. Todo el trayecto en silencio, haciéndole pensar a cualquiera que los hubiera visto que Draco Malfoy estaba a punto de recibir un castigo de parte del detestable Profesor Snape, desechando de inmediato la absurda idea pues Severus Snape nunca humillaría a su "alumno predilecto".

Severus sirvió dos tazas de te y se sentó en uno de los sillones de la sala mientras Draco se disponía a imitarlo tomando la taza que se le ofrecía con sus blancas y suaves manos.

— Y bien...piensas decirme lo que ocurre —cuestiono con simpleza Severus tomando un poco de su taza, pues Padrino y ahijado no necesitaban de palabrería ni de irse por las ramas para comprenderse, se entendían a la perfección y por ellos se les dificultaban ocultar cosas entre si.

Draco suspiro con soltura dejándose ver como era realmente con su querido Padrino y casi Padre.

— ¿Qué es lo que sabe...o vio? —inquirió con una sonrisa tranquila bebiendo también.

Severus elevo una ceja y dejo su taza en la mesita, se acomodo mejor en su asiento y miro al rubio intensamente, todo con absoluta elegancia características en los Slytherins.

— No me entere, más bien...Observe...—empezó después de unos momentos con un dejo de reproche.

Draco se removió incomodo no sabiendo en que momento lo pudo cachar in-fraganti con el atractivo moreno.

— Los vi durante la clase de Cuidado de Criaturas Mágicas...Potter te tenia acorralado y tu no hacías nada por evitarlo —lo miro con desconcierto y molestia, el rubio solo se encogió mas en su asiento— quiero llegar a pensar que fue porque estabas muy sorprendido por la...acción...de Potter...pero me temo que eso no es verdad ¿no es así Draco? —mas que cuestionar el adusto Profesor afirmo con rotundidad.

El rubio afirmo lentamente sin mirarlo y con todo el aplomo que le quedaba se dispuso a enfrentarlo.

— Si piensa que es un capricho Padrino, temo decirle que no es así...—hablo con seguridad mirándolo a los ojos en todo momento— y con respecto así es...Amor...—añadió con una mueca indescifrable— aun no lo descubro...

Severus Snape lo vio largamente sin ningún sentimiento a la vista poniendo nervioso a Draco mientras este se retorcía las manos incomodo.

— Bien, bien...no me esperaba algo así —acepto en un suspiro apesumbrado— pienso...que tienes alguna idea de lo que deseas hacer —inquirió de nuevo con una leve sonrisa conciliadora y mirándolo con (aunque increíble que lo parezca) ternura.

Draco se relajo visiblemente y sonrió radiante como nunca antes. Su Padrino aceptaba la futura relación con su Harry y le daba su apoyo.

— Si, auque le parezca una estupidez, Potter logra hacerme sentir lo que nadie hasta el momento había logrado —sonrió con desconcierto— el me corresponde...lo se...

Snape entrecerró los ojos en desaprobación ante eso y suspiro desviando su mirada a un cuadro mostrando un paisaje de noche hermosamente ataviado de flores y plantas silvestres que se movían en una brisa inexistente.

— Potter es un despistado —alego en una mueca— si bien siente algo por ti no se ha dado cuenta de la profundidad en la que están formando esta...relación...—no sabiendo muy bien como llamarla le cuestiono con la mirada a su ahijado.

— No es una relación —respondió inquieto— aun —añadió con firmeza.

Snape se sumió en un silencio extraño, parecía que estaba pensando como contestar a eso o estaba recordando, no sabiendo muy bien como tomarlo Draco lo dejo tranquilo por unos momentos.

Saliendo de su ensoñación Severus dejo de mirar el cuadro y volvió su vista al atractivo y joven rubio que consideraba como hijo y sonrió suavemente.

— Me mantendré el tanto Draco —advirtió imperiosamente— y tratare de que a tu Padre no se entere y le de un infarto —añadió divertido.

Levantándose se dirigió a su escritorio y garabateo algo en un trozo de pergamino que al rubio le pareció que era su justificante.

— Aquí tienes, vuelve a tus otras clases y no te metas en problemas —entregándole el justificante Severus le abrazo por unos momentos confortables y le soltó dejándolo ir.

— Hasta luego Padrino y muchas Gracias —dijo Draco saliendo con una gran sonrisa.

— Bien Draco espero que no salgas lastimado...como yo...o él...

En los pasillos del colegio Draco estaba sumido en sus pensamientos, estaba sumamente alegre por el positivismo de su Padrino, además sentía aun peso menos pues no tendría muchos problemas con su Padre, Severus ya le había confirmado que lo mantendría ocupado y eso lo reconfortaba mas, aun así algo asaltó sus pensamientos con alegría y profundidad recordando la salida a Hogsmeade, en donde vio Reaven...

Flash Back

— Creo que cierto morenito de ojos verdes te robo el aliento Dray —declaro de pronto con burla el mayor— y déjame decirte que no tienes mal gusto —añadió con una lasciva sonrisa…

— No digas estupideces Reav —reprochándole su observación Draco le miro malamente por la forma en que se dirigía a su moreno.

El mencionado sonrió más ampliamente y se acerco hasta tener su rostro a solo unos centímetros del rubio platinado.

— Estas profundamente e-na-mo-ra-do —insistió con diversión marcando cada palabra haciendo enojar más al Príncipe de Hielo.

Draco se aparto bruscamente son un leve tono sonrojado en sus blancas mejillas.

— No es de tu incumbencia, mucho menos si tienes el descaro de aparecerte así como así después de 7 años sin ninguna noticia tuya —gruño con un dejo de dolor en sus palabras. Un silencio prolongado siguieron después de sus palabras.

Con sorpresa el rubio platinado sintió como lo abrazaban por detras con suavidad, mientras Reaven escondía su rostro entre el cuello y el hombro del más pequeño, aspirando su suave aroma a menta.

— Lo siento mucho Draco —musito con ternura— pero no me gusta que nadie se robe tu atención de esa manera, no si tu no sientes lo mismo, además ya te explique en la carta mis razones.

Draco se relajo y suspiro con suavidad.

— Ya no importa, además los chicos están ansiosos de verte —declaro con sorna.

El mayor se separo riendo y camino unos pasos por delante de Draco.

— Me lo imagino —corroboro Reav.

— ¡Reaven!

Con sorpresa el aludido dio vuelta y miro hacia donde lo llamaban pero era demasiado tarde...alguien se le vino encima derribándolo como un saco de papas y cayendo bruscamente al suelo con una loca pelinegra entusiasmada colgando del cuello y un hiperactivo castaño con ojos verde musgo riendo como loco encima de esta.

— ¡Pan, Biny¡ —jadeo con esfuerzo y alegría.

Gimiendo con sorpresa y un poco de dolor Reave recibió una lluvia de besos repartidos por todo su aristocrático rostro de parte de Pansy.

— Hey par de locos dejen respirar a Reav...—El rubio Slytherin al rescate, sacando de encima a Blaise y después jalando con mas delicadeza a Pansy, pues le habían enseñado desde pequeño que un Malfoy siempre esta a la altura comportándose como todo un caballero no importando que la aludida fuera su loca amiga.

— No insultes querido no estamos locos, solo un poco entusiasmados —exclamo Pansy indignada— en todo caso el loco aquí en Biny —añadió con burla señalando con un largo y aristocrático dedo hacia el castaño.

— Hey muñeca es: hiperactivo o extrovertido, mas no loco —informo con desden y miro de nuevo divertido al recién caído y aplastado rubio— y tú a que horas piensas levantarte.

El aludido se levanto con la dignidad que le quedaba y elegancia caracterizada, sonriendo cómplice.

— Tal vez, la próxima vez me saluden mejor antes de que me tiren y apabullen como cualquier trapo —indico con falsa indignación.

— ¿Y quitarle la diversión al asunto? —comento como si nada el Príncipe de Slytherin interviniendo.

— Tienes razón ya no seria divertido tratar de salvar mi pobre humanidad de semejantes locos aplastadores —accedió exageradamente.

— Arrogante —declaro con diversión Draco.

— Mira quien lo dice, ni más ni menos que el Príncipe de Slytherin —intervino burlón Blaise.

— También llamado Príncipe de Hielo —secundo con una risita tonta Pansy.

Draco bufo molesto, cruzándose de brazos y desviando la vista un poco apenado, sorprendiendo a cualquier pobre diablo que viese tal actitud desplegante de Draco Malfoy la persona más fría y cruel que pudo tener como Líder la Casa de Slytherin, sin embargo causaban diversión a sus amigos.

— ¿Príncipe de Slytherin? ¿Príncipe de Hielo? —repitió intrigado Reav, con asomos de una sonrisa burlona en sus labios.

Draco elevo una ceja indignado.

— También le dicen Líder de las Serpientes —tercio una voz neutra salida de quien rayos sabe, sobresaltando a todos, poniéndolos en defensiva.

— ¿Thed? —exclamo con sorpresa Reav.

— Tanto tiempo Reaven —contesto aun neutro pero con un dejo de emoción.

Reav se adelanto y lo abrazo efusivamente.

—Siempre tan serio ¿no? Thedy —rió divertido.

— No me digas Thedy —gruño devolviendo el abrazo con un leve rubor apenado por el gracioso apodo.

— Te queda mejor —secundo una voz grave con diversión.

— Cierto, te hace ver mas sociable —tercio una voz casi del mismo tono que la anterior.

Reave se separo de Theodore y descubrió a los autores de semejantes comentarios.

— ¡Vin! ¡Greg, vaya están mas grandes desde la ultima vez que los vi —profirió aun entusiasmado abrazándolos con igual de fuerza.

— Y tu siempre tan efusivo y alegre —intervino Draco, riendo junto con los demás.

— Apolo Black —una voz arrastrando las palabras con neutralidad sobresalió por encima de las risas, todos dieron sendos saltos del susto pues no habían notado una séptima presencia, era el Profesor Severus Snape.

— Estaba buscándolo para notificarle el cambio de su estancia a otro lugar mas...seguro —informo como si no hubiese nadie mas que él y Apolo. Dando a entender que confiaba y reconocía el afecto que se tenían mutuamente entre todos los presentes.

— Oh —musito con un poco de desilusión apenas contenida— gracias por el aviso Sr. Snape —haciendo una leve inclinación de respeto.

Todos se miraron entre si, pues esperaban que el Profesor reconociera a su recién llegado amigo.

— Bienvenido Reaven —devolvió con una sonrisa apenas vista, dándose vuelta con un revuelo de su túnica dirigiéndose a Hogwarts— no tarden tanto en regresar al colegio —ordeno ya caminando rápidamente sin voltear para comprobar si lo habían escuchado, pues él sabia que lo habían echo.

— Ya es tarde chicos mejor regresen al castillo —comento después de un largo silencio, sonriendo alucinado porque el Profesor lo recordaba— además nos veremos mas pronto de lo que piensan —agrego con malicia y misterio.

Desconcertados los chicos se dispusieron a retirarse al castillo.

— Hasta pronto entonces Reaven —se despidió con un ultimo abrazo Draco, al igual que los demás, bueno no tanto como Pansy que prácticamente no lo soltaba por nada, esta bien, también Blaise hizo su chistosaza agarrándose dramáticamente de la pierna de Reav llorando amargamente la despedida, todo al mas puro estilo Zabini. Sacando de quicio al estoico Theodore que lo separo de un jalón alegando que se pasaba de payaso, aunque la leve sonrisa le delataba, despidiéndose de Reav con un asentamiento de cabeza, Vincent y Gregory solo se despidieron con unas grandes sonrisas siguiendo a Theodore que ya se alejaba arrastrando a un lloriqueante Blaise, Pansy soltó una risita tonta que no paro hasta llegar al colegio colgada del brazo de Draco que solo miraba, apunto de explotar su limitada paciencia, el dichoso grupo de amigos que se escogió. Reaven solo devolvía con el mismo entusiasmo que le daban cuando se despedían de él y se retito alegando algo que no entendió con exactitud Draco, algo como que un estupido búlgaro lo estaría buscando como loco, echándose reír después de eso con gracia.

Fin Flash Back

Saliendo de sus recuerdos Draco se obligo a regresar a su actitud fría y entrar como todo un Malfoy al aula de Transformaciones. Descubriendo con un leve escaneo de su fría mirada que Potter lo había estado esperando, haciendo caso omiso a los deseos de sonreír totamente se dispuso a ignorarlo en el mismo momento que se excusaba con la profesora y escuchaba las indicaciones de esta, mas no resistiendo la tentación Draco se volvió ante Harry y le guiño un ojo cómplice y sonrió como siempre tomando asiento finalmente mas entusiasmado de lo que estaba cuando salio de las habitaciones de Severus, pues el moreno le había devuelto los gestos.

De vuelta a la Mansión Black, Remus Lupin se encontraba arribando con la túnica desgarrada, algunos cortes en las blancas manos, y sangre seca en algunos pliegues de la ropa, su hermoso y joven rostro marcado con algunos rasguños, y ojeras profundas bajo sus brillantes ojos castaños mostrando cansancio y confort al llegar a casa.

Logro abrir la puerta principal con ligereza y se dirigió a la sala de estar con lentitud y cansancio, pero sin hacer el menor ruido, para no alertar innecesariamente a su peliazul amigo.

— ¿Quién esta ahí? —Sirius había aparecido de pronto de quien sabe donde con un vaso de leche en su mano y un periódico en el otro, notando un extraño sonido se dispuso a averiguar quien aparte del anterior visitante inesperado había llegado.

— Soy yo, Padfoot —la voz del Lupino sonó muy suave y áspera para el gusto del moreno que frunció el cejo en preocupación.

— ¿Moony? ¿Cuando llegaste? ¿Estas bien? —al reconocerlo del todo dejo el vaso y el periódico en un muble cercano y se acerco como un rayo hasta su amigo viéndolo de arriba a bajo con latente preocupación.

— Estoy bien Paddy —el moreno sonrió ante eso, pues casi nunca le llamaba con ese diminutivo— solo un poco cansado.

Sirius se levanto de golpe de nuevo y corrió fuera de la habitación desconcertando a Remus para luego volver con un pañuelo en su mano y volver a la misma posición de antes.

— Eres pésimo en fingir Moony —reprocho con una sonrisa tierna el moreno mientras le limpiaba el rostro con dulzura— el fingir es mi trabajo así que no lo intentes —añadió riendo.

Remus sintió un escalofrió al tener contacto con el pañuelo, pues estaba húmedo, mientras su moreno amigo le daba esas atenciones tan tiernas se relajo del todo y mostró aun mas su dolencia y cansancio, Sirius tenia razón, el nunca había podido fingir su dolor y cansancio.

— ¿Como has estado tu? —musito casi en un ronroneo Remus.

Sirius rió ante eso y siguió limpiando las manos del castaño, sacándole más suspiros de relajación.

— ¿A comparación con quien? —devolvió un poco aprensivo— se supone que yo deba preguntarte como te fue a ti en esa misión, que por lo que veo te dejo muy mal...

El castaño solo sonrió dulcemente.

— No paso nada, de veras, solo son consecuencias de mi ultima transformación, Paddy, estuve junto a ellos, tratando de convencerlos —informo en un suspiro de nuevo.

— No me lo parece —alego con preocupación terminando de limpiarlo y levantándose por el vaso de leche y entregándoselo a Remus.

— Gracias —musito al tomar el vaso— te lo contare con detalle en la próxima reunión, que creo que será esta misma noche...creo...

Sirius suspiro y se sentó al lado de Remus.

— Snape estuvo aquí, vino a informarme que el chico viene a quedarse por una semana, no me informo el porque —dijo de pronto con resentimiento.

Remus se sobresalto y lo miro con emoción, que derritieron la frialdad del moreno.

— ¿De verdad? —musito con sentimiento y sus dorados ojos brillando con dulzura— ¿Apolo puede quedarse?

— Si —aclaro con pesadez pero sonriendo—.

— Pero —Remus dudo con nerviosismo— a ti te molesta...creo que mejor lo dejamos donde esta...

— ¡No! —salto ante la incomodidad del lupino— No es necesario, se puede quedar —agrego suavemente.

El castaño suspiro aliviado y se recostó mas.

— Gracias Sirius

— No, no me des las gracias, de todos modos el tiene sangre Black y tiene derecho a quedarse, no importa que yo sea el Heredero Principal —respondió con falsa molestia— te traeré ropa limpia y nueva, y no me mires así, te la mereces y la necesitas, de todos modos somos de la misma talla —guiñándole un ojo picaramente se dirigió escaleras arriba.

Mirando hacia la habitación donde se encontraba cierto árbol familiar de la Familia Black, Remus recordó la posición de cierto nombre en ella que aun sigue pulcramente plasmado, aun después de irse.

— No puedo creer que aun persista tu dolorosa presencia lastimándonos...pero aun así me dejaste algo valioso por lo que daría la vida misma...

Harry Potter se encontraba en clase de Transformaciones mirando un punto en especifico que no era importante a simple vista, pues era cierto lugar vació que debía pertenecer a algún alumno, pero si uno se fijaba bien se daría cuenta que esa posición no era de cualquier alumno, era de cierto Slytherin, mas específicamente Príncipe Líder de Slytherin.

— Estupida serpiente —murmuraba con enojo apenas contenido, sin prestarle nada de atención a su mas resiente transformación de una roca a un lindo gatito que se encontraba en sus manos maullando lastimeramente para que aflojara el asfixiante agarre.

— ¡Sr. Potter! Suelte al pobre gato en este momento —la voz severa de la Profesora MacGonagall se oyó muy lejana en su mente pero logro su cometido.

Obedeciendo Harry lo soltó fijándose que su mano estaba toda rasguñada por los desesperados intentos del gato para soltarse, y mucho peor, era la mano vendada.

— Lo siento Profesora, me distraje —disculpándose casi en un gruñido se cubrió la mano a los ojos curiosos de los de mas alumnos.

— Bien que no vuelva a ocurrir —reprocho con sus labios rectos en severidad y una mirada dura— tiene que poner mas atención en mi clase, pronto serán los TIMO´s, y necesita seriedad en el asunto, por cierto...10 puntos para Gryffindor por su perfecta transformación Sr. Potter —añadió con una leve sonrisa de aprobación retirándose para observar a los demás alumnos.

Sorprendido Harry no había notado su transformación con la roca, muy distraído había estado tratando de figurar sobre donde se había metido el rubio Slytherin, pues este no entro a ninguna de las clases compartidas con los Gry, y mucho peor, él lo había visto dirigirse hacia los la clase de Defensa que tenían como primera hora, pero cuando él llego con Ron y Herm no lo vio en el aula.

En ese preciso momento Draco Malfoy hizo acto de aparición yendo directo hacia la Profesora, entregándole un pergamino y intercambiando algunas palabras con la ella, la maestra solo frunció sus labios en molestia y le señalo al rubio que se sentara en su lugar, no sin antes decirle lo que tenía que hacer.

Todo observado por unos ojos verde esmeralda con contenido sentimiento. Antes de tomar asiento el rubio volvió su mirada hacia el moreno y le guiño un ojo mientras sonreía con seducción siendo correspondido con la misma sonrisa y un leve rubor en el rostro de Harry.

Albus Dumbledore se encontraba leyendo una carta con detenimiento en su despacho mientras acariciaba levemente a su querido Fénix Fawkes, al terminar de leerla su rostro mostraba una serenidad que daba miedo.

— Fawkes, necesito que reúnas a la Orden —murmuro con seriedad al ave que le miraba con atención.

Con un último canto de aprobación el Fénix desapareció en medio de una leve explosión de llamas.

— Necesitamos comunicarnos con el líder de los Hijos de las Tinieblas antes que Voldemort los encuentre primero...

Continuara...

Slytherin 3 Gryffindor 3

N.A:Hola, ya se que quieren matarme por la tardanza pero no pude evitarlo XD, la prepa me tiene ocupada toda la semana y solo me da tiempo de escribir los fines de semana, además trato de escribirles lo mas posible en cada Cáp. para que no hayan muchos reclamos XD, esto...reviews, reclamos, amenazas, saludos de pasadita, etc, etc, XD.

Pd: Grasias por sus Reviews! o 86! no me lo puedo creer, me hacen feliz Aly llora como magdalena, Volviendo a mi sadica expresion por cierto Andrux segui tu sugerencia pero a mi modo XD, y no es la persona que me sugeriste, decidí escoger a alguien mas interesante muajajjaja, cof, XD...

Ahhh se me olvida (cabeza de chorlito) las frases en francés (espero haberlas puesto bien porque no se nadita XD) se las pongo aquí para que comprendan mejor (aunque me dan ganas de dejarlos con la duda muajajajj, ejem)

beau petit (Hermoso pequeño, o al reves XD)

Crains-tu?(¿me temes?)

Tes yeux émeraude verte sont comme ceux de mon "Beau" aiméc (tus ojos verde esmeralda son como los de mi amado "Hermoso")

petit chiot (pequeño cachorro)

chery (o tambien Cher, significa querido)

Sous je suis le Prince Mauvais (Soy el Príncipe Travieso)

Es todo...creo...XD

Saludos cordiales, de su servidora

Aly