Caminaron por los bosques, pasándolos luego de un tiempo de marcha.
Las montañas se veían a lo lejos, como destino de la compañía, y aun así avanzaron sin cesar durante horas, caminando kilometros y kilometros de suelo virgen.
Encontraron uno que otro ser del Grim pululando por su camino, pero dispusieron de el rápidamente. La compania iba bien armada y estaba preparada para el combate.
Fue en los límites del bosque, que el líder de el equipo cabecilla de la misión, Jericho Markova, ordenó que levantaran tiendas para acampar a su equipo.
El segundo grupo que les acompañaba, esperó paciente la orden de su líder... que no llegó de la forma mas pintoresca precisamente.
Vestido con su uniforme de estudiante, el cual constaba de un uniforme negro con un saco unido por hilos en lugar de botones, el muchacho rubio, Jaune Arc, era cargado, brazo al hombro, por su compañera de misiones, una bella chica de falda y saco de color marrón claro, pelo rojo y corto y portando dos pistolas gemelas en su cintura - !Hey¡ !El llorón de Fiel lover no puede mas¡
!Descansamos aquí¡
El segundo grupo rió un poco ante el suceso.
Levantaron las carpas alrededor de una fogata...
Todas mostraban a exactitud un reflejo de la persona que las había armado...
Por ello es que la de Jaune estaba echa un desastre.
- !Mounty¡ ¿Como rayos va esto? - Protestó mientras trataba de enganchar una vara en uno de los extremos de la carpa.
Mientras el resto se reía, Len Markova, una muchacha de rubios cabellos y vestido negro y suave, se le acercó – Déjame ayudarte con eso ¿Si? Después de todo... - El muchacho la vio con media sonrisa en su boca. Sabía a donde iba la conversación en el momento en que notó el rojo en las mejillas de la muchacha – Vamos a compartir carpa ¿No?
Todos se helaron ante la declaración, mientras Jaune le sonreía con complicidad - !Claro¡ ¿Misma bolsa de dormir?
- Por supuesto – Aclaró la muchacha, algo sonrojada, mientras todos miraban estupefactos a los dos.
Las miradas luego se corrieron a Jericho, el hermano mayor de Len, como esperando una respuesta de su parte.
- No habrá problema siempre y cuando no me hagan tío ¿Escucharon? - Todos cayeron de sopetón al suelo.
Pasaron unos segundos, y los tres que aún seguían de pie comenzaron a reír a carcajadas - !Jajaja¡
!No puedo creer que se lo creyeran¡ - Rió Len Markova, echándose de espaldas contra su novio, quien la tomó en el piso en un delicado abrazo.
- !Jajaja¡ !Nunca pensé que fueran a reaccionar así¡ - Se mofó Jaune, mientras las escuchas, algo irritados, comenzaban a pararse.
- !Jajaja¡ Yo de echo... !Si¡ !Jajaja¡- Continuó riendo el legionario, y antes de que todos continuaran mirando disgustados a sus amigos, notaron algo...
Jericho Markova estaba riendo. Riendo a carcajadas...
Nunca lo habían visto siquiera soltar una risilla, pero desde que Jaune había llegado a la ciudad de Rotarl, y se habían conocido, todos habían comenzado a cambiar de una forma u otra.
Emily Marcone, la muchacha de pelo negro en coletas como espiral y ropa basada en un escote negro y unos short, usaba palabras rebuscadas para hablar casi todo el tiempo. Como si buscara ser una persona de mayor porte social. Pero desde que Jaune había llegado a su vida, comenzó a ser cada vez menos trabajada. Quizá por que había logrado lo que buscaba, o tal vez, al fin había comenzado a ser la persona que trataba de ser. Una chica que atrajera la atención de su amado. Claro que fue el muchacho quien la ayudó a hacerlo.
Grey Monson, el faunus de piel gris y tres metros de altura, vestido con un uniforme de estudiante a su talla, seguía siendo igual de tímido que antes. Pero ahora, se mostraba mas feliz.
Siempre había actuado como si llevara un gran peso sobre los hombros, y era verdad. Se había unido a los legionarios para estar cerca de la persona que amaba, sabiendo que no era correspondido. Y claro, terminaría siendo expulsado al no tener las cualidades de uno...
Pero entonces, Jaune llegó y, de alguna forma que ni el mismo sabe, convenció a la cabeza del la sagrada catedral, el obispo Clovis, que le permitiera quedarse, aunque no entrenaría como legionario, si no como cazador.
Nathan Meller, el musculoso sujeto de ceño fruncido y adicto a la cerveza, siempre hacía todo como si fuera la mayor de las torturas. Siempre oscuro y lamentándose. Vestido siempre de negro y amargado.
Fue cuando Jaune consiguió su pareja que, el mismo día, Nathan comenzó a sonreír levemente. Incluso hacía algunas cosas de buena gana. Eran amigos cercanos con el muchacho, y siempre le ponía de buen humor su presencia.
Annie Maeglistorn, muchacha joven y talentosa, vestida con una falda ancha y una musculosa blanca, siempre era la chica enérgica y simpática del grupo. Extremadamente cariñosa y llena de vida, estaba mucho mas feliz ahora con las salidas a tomar helado con Jaune... aunque el bolsillo del muchacho no lo estuviera.
Y Jericho Markova, el sujeto serio y taciturno de siempre, ahora riendo ca carcajadas. Todos acordaron mentalmente, que ese muchacho les estaba cambiando de sobremanera.
- Bueno tortolitos – Comenzó a decir la muchacha de la falda y saco marrones, estirando sus brazos a los costados sin importar dejar a la vista sus bien definidas curvas y sus bien dotados pechos, cubiertos por la blusa blanca – Me voy a adelantar a la primera guardia, no hagan sonidos muy fuertes que pueden llamar a los grim de los alrededores ¿Eh?
Nuevamente, todos se sintieron algo incómodos por el tema de broma, pero nadie hizo ninguna acotación.
Prepararon un fuego al medio de las carpas, poniendo troncos a su alrededor para proporcionar donde sentarse.
Mirando la fogata, Nathan Meller fue el primero en hablar – Al primero que proponga contar historias de terror, lo voy a golpear tan fuerte que va a llenar su estomago con dientes.
Jaune, quien estaba levantando la mano, la bajó instantáneamente, junto con su cabeza, mirando al suelo, mientras Len le abrazaba del costado.
- Quizá entonces saber en que nos estamos metiendo – Dijo el faunus, tocando sus dedos pulgares en un ademán de timidez – Es decir... estamos honrados de asistir a un grupo tan prestigioso como el suyo, pero … no tengo muy claro cual es nuestra misión.
Jericho, parándose en frente de todos, caminó hacia la fogata, la luz del fuego opacando su oscuro uniforme y capa – Estamos aquí para investigar las llamadas "Ruinas de Murdoa". Como bien deben de saber, Murdoa fue, mucho antes que la misma Rotarl, la capital de la orden hace cincuenta años. No obstante... fue también la única testigo de la catástrofe de Volvor ...- Ante el silencio de todos los escucha, se giró hacia ellos, su capa ondeando suavemente al compás de sus pasos – Un ser del Grim es aquel que mata a la humanidad sin motivo ni razón. "Embodiment" es aquel ser del Grim que ha sobrevivido tanto tiempo, que ha desarrollado capacidades de pensamiento y poderes que lo pondrían en un nivel quizá cercano a lo que llamamos dioses. Entre ellos, hubo uno llamado Volvor, o la "Madre oscura". Bien se sabe que un Embodiment no puede ser matado, o por lo menos, no se lo ha logrado hacer con anterioridad, así que se los ha encerrado, sellado o pacificado. Un ser del Grim sin capacidad de pensamiento es una estatua de carne, y un Embodiment no es la excepción. A cada Embodiment que se logró pacificar, se le encerró en las llamadas "Cámaras del Caos". Un sitio echo de forma tal que pueda mantener sereno a los monstruos para que no ocasionen mas problemas si en algún momento recobrasen la conciencia. Y es allí donde las familias malditas entran en juego...- La mirada de Jericho se enturbieció un poco ante la mención, al igual que la de Len, pero nadie le prestó atención a este detalle – La familias malditas son las descendientes de aquellos humanos que tuvieron mayor trato con los Embodiments, y que en sus descendencias transmitieron genéticamente la predisposición a ser manipulados por ellos. En otras palabras, adquieren un gran poder y una cantidad absurda de Aura, a cambio de una mente corrompida por el caos ...- Luego, los ojos del relator se posaron sobre Jaune, quien ya tenía un rictus de preocupación por las declaraciones de Jericho – No te preocupes Jaune. No voy a mentirte, tu nivel de aura es mayor al que haya visto jamas en otra persona, pero los de un miembro de las familias malditas supera tu nivel por diez veces. Como iba diciendo, las familias malditas que residían en Murdoa eran tres. La mas poderosa, era la de Delacroix, y como dicen en los medios, cayeron todos ante la influencia del Embodiment debajo de ellos a cientos de metros bajo tierra. Sus motivos eran inciertos, pero lograron su cometido: Despertar el cuerpo de la madre oscura, y hacerlo surgir hacia la tierra. Hizo falta el sacrificio de la mitad de la orden para volver a poner al Embodiment en su jaula. Y Murdoa se dejó de lado como un memento de el peligro de una familia maldita.
Entre ellos, fue Emily quien tembló un poco ante el relato. Ella había estudiado mucho a los seres del Grim en su tiempo libre, mas allá de las clases a las que debía asistir. Y sabía lo que significaba el Embodiment Volvor.
Conocido también como la madre oscura, los dibujos lo retrataban como un colosal ser, de un tamaño capaz de rivalizar montañas, pero con la forma de un panal flotante. Y que de sus extremos, en los miles de orificios que se encontraban en la cobertura exterior, salían hordas tras hordas de Grim.
Al igual que con todos los Embodiments, los monstruos mas cercanos en herencia genética eran considerados por los humanos como sus iguales en nombre. Un Volvor era casi idéntico a una madre oscura, pero ligeramente mas pequeño, y con menor fuerza que el original.
Pero uno de ellos podía ser la ruina de toda una ciudad en cuestión de horas si no se respondía de forma acorde, y la idea de encontrarse con uno le aterraba.
El enfrentarse a un Volvor era casi una sentencia de muerte para cazadores y legionarios por igual, a no ser que fueran muchos y muy experimentados...
Y ella no sabía si considerar a todo el grupo experimentado. Mucho menos en cantidad...
- En pocas palabras, lo que debemos hacer nosotros es ir hasta las ruinas de Murdoa y renovar el sello en Volvor. No es muy difícil, y de echo se abría enviado a alguien de mayor jerarquía dentro de la orden, pero ellos se asignaron a limpiar las ruinas de cualquier enemigo potencial en las ruinas. Ellos están exterminando para que nosotros podamos hacer lo que hace falta. Sin embargo, nunca se a limpiado la sagrada catedral anterior. Antes de que la población de Murdoa se mudara a Rotarl debido a la catástrofe, la antigua catedral era incluso mas grande que en la que residimos ahora. Deben de andar juntos y tener cuidado de no perderse, por que dentro del edificio, no habrá limpieza alguna.
Todos, de repente, con excepción de Len, pusieron sus caras pálidas ante la información. Estarían a cargo de hacer la tan conocida "Peregrinación de sellado". Una misión de la cual dependían muchas cosas.
Sin embargo, ajeno a toda esta información, Jaune preguntó, casi inocentemente, mientras sentía la cabeza de su novia reposar en su hombro - ¿Y por que se no se limpia la antigua catedral? ¿No sería mas fácil así?
- No se puede – Le dijo Emily, casi interrumpiéndolo – Las sagradas escrituras de Rotarl indican que parte del rito de sellado de un Embodiment es dejar intacto el lugar en el cual reposa. Si una cantidad de aura de gran magnitud se hace presente en el lugar, se corre el riesgo de despertar a la bestia en cuestión...
- Ahí es donde entra la gran cantidad de seres del Grim – Señaló Annie, la joven prodigio de pelo naranja y falda ancha – La gran cantidad de Grim actúan como agentes de distorsión. Si el aura es la manifestación del alma, y un monstruo no tiene alma, el vacío que ellos provocan es algo que cubre el aura de quienes entran en la zona donde el Embodiment reposa. Por ello es que no limpian la antigua catedral. Es simplemente una ayuda para nosotros.
El muchacho miró el fuego con preocupación. Entrarían en un edificio que era mucho mas grande que la catedral a la cual estaba acostumbrado... la cual ya era grande de por si, teniendo kilómetros de largo, enormes cantidades de habitaciones, y salas y conventos, sin mencionar las cúpulas de oración y la sala principal.
Si esta antigua catedral era mas grande, y al estar reposando en ella la madre oscura, seguramente estaría rebosante de seres del Grim, una batalla demasiado encarnizada les esperaría en el establecimiento...
Unas manos se apretaron aun mas contra su brazo, llamando la atención del rubio, quien girando la cabeza, encontró los ojos celeste de su novia reflejando los suyos ante la luz del fuego – Lo harás bien – Le susurró la muchacha, sonriendo, y con sus pupilas encendidas con vida y convicción mas ardientes que el fuego – No importa lo que pase, siempre creeré en ti.
El muchacho la miró impresionado, y luego, en conjunción, recordó algo en la academia de cazadores... una situación tan lejana, tan distante. Y sin embargo, tan llena de emoción...
(Ost: Chaos Legion - Blood Remains Main Title)
-!Hey Jaune¡ ¿Que sucedió? ¿Te encerraste afuera de nuevo?- Preguntó su amiga de pelo negro, rojizo al llegar a las puntas. Estaba vestida con su piyama.
- Eh yo... yo lo arruiné..- Dijo un Jaune vestido con su uniforme de combate, cansado y sentado contra la pared – Hice algo que no debería y ahora Cardin me tiene contra las redes y Pyrrha no quiere ni hablarme... empiezo a pensar que venir aquí fue una mala idea. Soy un fracaso.
- !Nope¡- Inquirió su amiga, sentándose a su lado.
-¿!Nope¡?...
Con todos los derechos sobre los personajes de RWBY pertenecientes a Roostertheth...
- !Nope¡ Eres un líder ahora Jaune. No estas autorizado a ser un fracaso – Ella explico, haciendo ademanes con su brazo para expresar su punto.
- ¿Pero que tal si soy un fracaso como líder? - Preguntó el muchacho, ya llegando a niveles de la exasperación...
Con todos los derechos de Chaos Legion pertenecientes a Capcom y Tow Ubukata …
-Hmmm- Pareció pensarlo por un momento- !Nope¡
- !Hey¡ No eres la mejor persona para hablar de esto precisamente ¿Lo sabías?
- !Nope¡- Repuso la muchacha, mirándolo con cierta condescendencia – Jaune, quizá estuvieras autorizado a ser un fracaso cuando fueras un niño, o quizá lo fueras cuando recién nos conocimos, pero ahora no puede serlo ¿Sabes por que?..
Wit Tandomen, Fan de Jaune Arc, presenta...
- ¿Por que...?
- Por que tienes un equipo ahora. Y yo también. Si nosotros nos venimos abajo, los traemos abajo con nosotros. Debemos poner a nuestro equipo frente a nuestras necesidades. Tu equipo merece un gran líder Jaune. Y creo que ese líder puedes ser tu...
Chaos in Remnant: A knigth of dark glyps.
El muchacho volvió del mundo de los recuerdos, para recorrer con la mirada a sus compañeros. Todos y cada uno, quizá con la mirada enturbiada, para listos para obedecer sus ordenes al pie de la letra. Listos para confiarle sus vidas y habilidades.
No podía ser un fracaso. No sería un fracaso, sin importar que...
Miró a su novia a los ojos, y antes de darle un rápido beso en los labios, les dijo a su grupo – Esto va a ser muy fácil. ¿Verdad equipo JLEG? !Llegó la hora de demostrar de que estamos echos¡
- En el frente marcharemos, y la victoria se obtendrá – Recitó Emily, mientras levantaba la mano al cielo en una pose dramática y muy sobre actuada – !A por todo¡
Grey simplemente procedió a asentir con una incómoda sonrisa mientras levantaba el pulgar derecho.
Capítulo 3: El bufón/ El comienzo de una jornada – Parte 1.
(Fin del Ost)
Nathan sonrió mientras miraba el fuego y dijo – Fiel lover tiene razón. Vamos a golpearlos tan fuerte que no van a saber que es lo que está pasando.
- No creo que los seres del Grim tengan conciencia suficiente para saberlo de todas formas – Corrigió Annie, muy correcta.
- El punto es el mismo- Repuso el musculoso sujeto, mientras se levantaba del tronco – Bueno, llorones. Es hora de que mi oído y mi almohada tengan su cita diaria. Nos vemos – Sin mas, se dirigió a su tienda.
- Recomiendo a todos hacer lo propio- Indicó Jericho, mientras se paraba – Mañana necesitaremos toda la energía que podamos reunir. Hasta mañana a todos.
Sin mas, todos comenzaron a ir a sus respectivas tiendas, mientras el fuego era apagado con agua y tierra por parte del faunus.
Mientras eso ocurría, Jericho notó a Emily en las cercanías, viéndola a su lado frente a la carpa - ¿Quieres compañía?- Le preguntó con una sonrisa delicada.
Y fue otra sonrisa, pero un poco mas forzada, la que recibió como respuesta – No gracias. No esta noche al menos. Quizá en el camino de regreso.
La muchacha, aceptando el rechazo de la mejor manera, se alejó con una cortes reverencia, pero Jaune sabía mejor. La muchacha no estaba precisamente "Feliz" con su situación.
Y Grey, quien miraba con cierto resentimiento desde atrás, tampoco. Eso le preocupaba.
- Esperame unos minutos ¿Si? Necesito ver un par de cosas – Le susurró a su novia, a lo que ella asintió, como si supiera a que se refería, mientras entraba en la tienda.
Esperó a que Annie se metiera en su tienda, y que Grey hiciera lo propio, para ir a sentarse al lado de la tienda de Emily.
Después de un rato, la tienda se abrió.
- Jaune, no es que desprecie tu compañía, pero no puedo evitar el preguntarme acerca del motivo de tu presencia en la entrada de mi tienda. ¿Serías tan amable de ilustrarme?
El muchacho ahogo un bostezo – Solo quería preguntarte como están las cosas con Jericho. Ya sabes, la relación y todo eso...
La muchacha de labios pintados de negro dejó escapar un largo resoplido – No estamos en una relación... solo esta reconociendo mis sentimientos. Pero no correspondiéndolos. No aún al menos.
- !Oh¡... pues, lo lamento mucho – Susurró Jaune, mirando para el costado con cierta pena- ¿Sabes? Al principio creí que...- A no ser por los ademanes con sus manos, su falta de palabras habría quitado todo sentido a su frase. De todas formas, al parecer, Emily le entendió.
Era lo normal. Era la mas cercana de sus amigas en la orden.
- No te preocupes Jaune. Yo creía que sería así. Además, Jericho esta muy compenetrado con sus deberes de legionario para comenzar una relación. Aún así, me dijo que si yo quería, reconocería lo que sentía hasta el momento en que pudiera corresponderlo. Si bien no es lo que yo buscaba, es un alivio saber que no buscará otra relación de ningún tipo hasta que se haya decidido en cuanto a mi. Es curioso ¿No crees?
- ¿Mas curioso que caminar tres kilómetros hasta la tienda para ir a comprar pan? - Recriminó el muchacho rubio, tratando de ablandar el humor. La risilla de su escucha le confirmó su éxito.
- Que alguien como tu persona sea incapaz de hacer el trecho hacia el supermercado es lo que realmente debería de ser visto como una rareza – Reprochó la muchacha, sonriendo.
- Si, si. No me mientas en la cara...- Comenzó a responder el muchacho, mientras de lejos, por un orificio transparente de la carpa, Jericho les observaba con una vaga sonrisa.
Entendía perfectamente a un Jaune. Era una persona demasiado simple, casi infantil, pero que siempre estaba allí para quienes lo necesitaran, sin importar el que o el como. El estaba allí.
Había logrado establecer profundos vínculos de amistad con todos los que esa noche estaban en el bosque, e incluso tenía una relación amorosa con Len, la cual su hermano aceptaba con sorprendente aprobación...
Pero Jericho no era ningún despistado. Y sabía que, si bien Jaune era medio idiota, no era ajeno a los sentimientos que tenía Grey Monson, el faunus, hacia Emily...
El legionario se giró sobre su bolsa de dormir, mirando hacia los tres libros en el costado de la carpa...
Era verdad que le acompañaban varias personas en este viaje, y que en Murdoa les esperaba un desafío enorme... Pero los que le acompañaban no sabían todos los detalles.
El sujeto pasó su mano por sus rubios cabellos, mientras cerraba sus ojos con fuerza, recordando...
- Avisa a tu grupo que no iré con ellos a la misión – Le indicó Sieg, el maestro en invocación de legiones, con sus ojos amarillos, fríos y cortantes.
-Así será señor- Respondió Jericho, con cortesía, y luego preguntó, su voz implicando curiosidad respetuosa - ¿Puedo saber a que se debe el cambio repentino de planes?
Su superior le dio la espalda mientras hablaba, de brazos cruzados, mirando hacia las lejanas estatuas de los bloques de entrenamiento – El obispo Clovis fue asesinado esta mañana. Y la ubicación de la apócrifa de Yzarc... se fue con el. Si yo me quedo aquí es por que solo yo se donde se encuentra el libro ahora, y la expedición hacia allí es mas que peligrosa. Yo y el convento entero de las damas de plata, a expeción de mi hija, partiremos a cambiar la ubicación del libro en breve. De todas maneras, lo de el deceso de Clovis queda entre nosotros. Aún no es momento de desatar la tristeza en la ciudad, menos cuando aún no hemos asegurado la apócrifa. Asignaré a los mejores de los legionarios disponibles para hacer la tarea de limpieza en Murdoa para cuando lleguen. Trata de mantener la información a mas discreto de los recaudos.
Suspiró. Esas palabras seguían frescas en su memoria.
No que le pesaran. Al contrario, le parecían un paso hacia un bien mayor, que era el asegurar el mas importante de los escritos de la orden. La apócrifa de Yzarc, el primer héroe del cual hablan las sagradas escrituras de Rotarl.
Aquel que selló a los Embodiment, pero al ser también el primero de las familias malditas, dejó en un libro, por influencia de la mayor de las bestias, el como deshacer el sellado. Lo peor, era que no podían deshacerse del libro, por que sin el, tampoco podrían volver a sellar a los Embodiment en caso de que volvieran a surgir.
Fue pensando en eso, que su mente pegó un latigazo hacia la realidad, haciéndole recordar su situación actual.
Y sin mas, abrió el primero de los libros, y trató de quitarse de la cabeza a Emily, Grey y el deceso del obispo.
Claramente en vano...
Continuaron el camino a las primeras horas de la mañana, aunque Jaune se sentía con sueño aún. No se acostumbraba a levantarse tan temprano todavía.
La caminata fue relativamente pacifica, hasta pasar por las cercanías de un poblado. Lo miraron desde lejos, ya que pasaban por encima de un monte cuya elevación supondría un retraso muy grande si enfilaban hacia el pueblo.
Era la ciudad de Camarl, un pueblo pequeño lleno de comerciantes, del cual Annie provenía. Los ojos de la chica se enternecieron un poco con la nostalgia de contemplar su viejo hogar, y Nathan, quien iba a su lado, decidió respetar su privacidad. Las charlas afectuosas no eran su fuerte, pero tampoco lo era el quedarse de brazos cruzados mientras veía a sus amigos tristes... así que se contentó con acariciar la cabeza de su amiga, quien le devolvió una sonrisa alegre, pese a que el muchacho tuviera aun su ceño fruncido.
Grey, por su parte, solo suspiró en un volumen bajo mientras Emily iba a la cabeza del grupo, charlando con Jericho, mientras continuaban su andar, hasta que sintió una palmada en la espalda.
- !Hey chico grande¡ No te aflijas – Sonrió Jaune, codeandolo - ¿Sabes que? Cuando volvamos, usemos el dinero de la misión para comprarnos una consola y así no tener que gastar mas monedas en los árcades ¿De acuerdo?
El gran faunus dejó escapar una risa vacía – Pero solo si compramos una Broken Moon, adoro los juegos que vienen para la Broken Moon.
- Perfecto. Así podré vencer a ambos en Street Brawler – Se mofó Len con una sonrisa amable, mientras los tres comenzaban a discutir acerca de sus habilidades en el control.
El pueblo se perdió en la lejanía, mientras que el terreno alrededor no era si no un enorme pastizal, por el que pasaban con suavidad, inmersos en sus conversaciones.
A lo lejos, se veían montañas cuyo color se perdía en el azul con el cual se las confundía debido a la lejanía. Las nubes estaban presentes, pero no robaban color, y el sol estaba brillantes, dando un color casi dorado al suelo, cubierto de pasto denso y suave.
Atrás de todos, alerte y taciturna, Celestia iba alerta a cualquier peligro, con sus dos pistolas de plata a la cintura. Y aún así, de vez en cuando, apresuraba el paso para charlar con Len, Jaune y Grey acerca de los video juegos que jugarían a la vuelta, de los conciertos a los cuales asistirían, o incluso de que tan bien iba Jaune en sus clases de violín con su novia... aunque ella tenía un par de idea de por que las clases eran de tres horas y no de una.
Pasaron de los pastizales al desierto rocoso de Cuzca luego de otro día de viaje, ahora afrontando vientos de arena y calor.
Fue en las profundidades de un cañón cuando sucedió...
En la cima, el predador vio a sus presas hablando entre ellas.
El estaba vacío, y solo en la oscuridad y la carencia el se sentía vivo. Pero debía consumir. Necesitaba consumir para sentirse completo.
Con sus extremidades, dotadas de un filo tan vacío como el, sabía que lograría su cometido. Necesitaba comer, necesitaba matar...
Necesitaba saber por que sentía ahora un color rojo y amarillo, muy fuerte, en su espalda, y por que ahora estaba cayendo, mientras perdía la conciencia de una vez, y para siempre...
La compañía se dio vuelta al instante, casi al unisono, al escuchar el cuerpo del Grim golpear contra el suelo.
Un ser humanoide, del tamaño de un persona, con cuchillas blancas en vez de brazos, piel negra y peluda, con una manifestación ósea en su cara que le daba la apariencia de un hocico.
Luego miraron para arriba, observando a Celestia quien les devolvía la mirada desde las alturas.
- Muchachos, esta lleno de Zeodagda por estos lares. Preparence para una fiesta – Indicó mientras daba un salto de trecientos sesenta grados, para caer en el suelo junto a su grupo desde tres metros, sin sufrir la caída en lo mas mínimo.
- Y yo que pensé que sería una caminata tranquila... - Murmuró Jaune, casi bromeando...
A su alrededor, de los bordes del cañón, varias bestias comenzaron a mostrarse en los bordes, listas para saltar...
(Ost: Ruins (A way to nowhere Stage) - Chaos Legion )
Todos desenvainaron las espadas el unisono.
- Nathan, toma el mayor número que puedas. Annie, dale soporte y cobertura a quienes puedas desde tu lugar.
Jaune vio como todas las miradas de su grupo se dirigían hacia el, y mientras los enemigos saltaban desde los bordes del cañón, dio su orden.
- Eh... Repartanse y den asistencia a Nathan. Emily, conmigo. Celestia, cubrenos.
- !Si señor¡ - Repuso animada Celestia, mientras apuntaba con sus dos armas listas hacia adelante, entrecruzando sus cañones.
A su lado, de un brinco, descendió Emily marcone, desenvainando su espada de doble filo larga y oscura.
- !Sentirán mi ira¡- Declaró, apuntando hacia adelante...
Jaune simplemente se rascó en donde tenía el guante rojo. !Como podía ser que esas cosas picaran tanto¡
En el frente, Nathan abrió la palma mientras azotaba el suelo con esta. A su alrededor surgieron las legiones del Poder. Armaduras corpulentas, de brazos y espaldas anchas, con fuego en los ojos.
Las armaduras avanzaron hacia adelante, recibiendo a los seres del Grim con tacles a la cintura, y llevándolos al suelo.
Rápidamente, los levantaron y todos embistieron al mismo punto, golpeando a todos los enemigos unos contra otros.
Los agudos chirridos que dejaron escapar de nada les sirvieron para evitar el poderoso golpe con el enorme hacha que blandía el musculoso sujeto, que con un salto en el cual arqueo su espalda, bajó el arma, demoliendo a sus objetivos contra el suelo, levantando rocas y polvo.
Luego comenzó a avanzar entre los enemigos, revoleando el enorme objeto por encima suyo para ganar distancia entre el grueso de los monstruos. Al llegar a cierta distancia, tomó el arma con sus dos manos y comenzó a disponer de golpes duros y contundentes a los monstruos, haciendo uso del filo y el mango del arma.
En un momento, tocó lo que parecía ser una llave puesta en una ranura del arma, y esta giró con fuerza, prendida al rojo vivo, elevando seis Zeodagda por los aires, para que las legiones del odio, saltando entremedio de los enemigos, los agarraran en el aire y bajaran sus cabezas contra el suelo en un agarre digno de un luchador libre.
Antes que Nathan pudiera levantar su arma, dos disparos de color azul fluor pararon por ambos lados de su cabeza, acabando con dos Zeodagda que se lanzaban al ataque.
Annie, corriendo con su espada con pequeña guadaña en su mano, tomaba a un enemigo por la pierna y lo lanzaba hacia adelante, mientras las legiones de la flecha, armaduras con brazos, torso y rostros humanoides, portando ballestas, pero con colas prendidas fuego en lugar de piernas, flotando a cierta distancia del suelo, abrían fuego incesantemente a los costados del la muchacha y su compañero.
La muchacha demostraba increíble habilidad al pasar entre los cuerpos de sus enemigos, usando la curva de su guadaña con veloces movimientos para poner a unos en frente de otros, entorpeciendo movimientos y derribando oponentes, para que al fallar, dejaran en vista puntos vitales que ella pudiera aprovechar con ataques certeros y veloces, dejando cuerpos sin cabeza, piernas o brazos a su andar.
Jericho, mas alejado, se encargaba de los enemigos que venían a ganar terreno en el centro de la hilera, manteniendolos a raya con excelente manejo de la espada. Hasta que en un momento vio su oportunidad, y apoyando la mano con el guante en su espada, su capa ondeando vistosamente hacia atrás mientras lo hacía, se movió exactamente diez metros adelante a una velocidad que el ojo humano no podía distinguir, alcanzando con un potente corte a seis objetivos, que impresionados por el corte, quedaron paralizados en el lugar, dolidos...
Pero no llegaron a desplomarse en el suelo, por que las legiones de la espada, iguales a las del poder, pero menos corpulentas, mas rápidas y con una espada de esgrima en sus manos, aparecían dando un corte a cada bestia de la misma forma en que su dueño lo hiciera anteriormente, desapareciendo después...
Y del ángulo contrario, el proceso se repitió tres veces en cada objetivo, mientras el legionario continuaba combatiendo a los enemigos que descendían de las alturas del cañón.
En la parte trasera de la fila, Jaune corría contra un Zeodagda, clavando su espada en su pecho, traspasándolo.
Luego, sin mucha coordinación, ponía un pie sobre su enemigo mientras desclavaba su arma para, en el mismo envión, correr hacia otro rival, esquivando el filo blanco que iba hacia su cabeza, y cortándolo de abajo para arriba.
Sin previo aviso, el huevo se materializó detrás de el, embistiendo a un monstruo que cargaba en su contra hacia su espalda.
- !Gracias¡ - Dijo Jaune, levantando el dedo pulgar, mientras por encima de el, dando un salto hacia adelante, avanzaba su novia, Len.
Su vestido negro ondeando en cada paso, la muchacha elevaba el filo de su espada en movimientos coordinados hacia los costados, arriba y abajo, a un costado y al otro, dibujando medialunas con la punta de su arma, como si estuviera coreografiando su andar.
Los enemigos caían a sus pies, ya sin vida, o demasiado dolidos para levantarse, y para cuando lo intentaban, eran azotados contra el suelo por la legión de la bomba. Armaduras pequeñas con forma enternecedora, flotantes, pero sosteniendo en sus espaldas una esfera roja que explotaba con fuerza al impactar.
La bella muchacha seguía con sus movimientos que parecían una danza alrededor de Jaune, limpiando de enemigos a su paso mediante cortes y explosiones, mientras su novio se preparaba para unirsele.
A sus espaldas, Celestia disparaba sin cesar hacia el frente, y cambiaba hacia los costados, dejando hilera tras hilera de enemigos muertos con una bala entre los profundos ojos.
Sin embargo, pronto se quedó sin balas, así que liberó el seguro de ambas pistolas, dejando caer los cartuchos vacíos mientras sus enemigos apresuraban el paso hacia ella, rugiendo con voracidad...
Pero sin notar la sonrisa en su rostro, opacando sus ojos amarillos tapados por su cabello rojo.
Brincó con fuerza, mientras dejaba caer de su cintura un objeto al suelo... una esfera azul que al tocar contra el suelo, explotó con fuerza.
Las bestias volaron por los aires, mientras la muchacha también, pero a sabiendas, acomodándose en el aire, mientras llevaba sus pistolas vacías hacia su cintura, asegurando dos cartuchos en sus armas para, mientras caía al suelo cabeza abajo, comenzaba a disparar en círculos, abracando todo angulo posible.
Antes de llegar el suelo, giró para poner los pies en el suelo, recuperando la instancia de tiro.
Pasando entre ella y sus otros dos compañeros, Emily avanzó con su lanza de cruz, corriendo entre los números enemigos, repartiendo cortes a diestra y siniestra, para luego frenar su carrera en barrida, con la lanza firme, y derribando a cuanto enemigo pudo en su camino, mientras con un movimiento habilidoso, daba vuelta su arma y la ponía en frente, lista para el combate.
Atacaba con simpleza y eficacia, pero la clase estaba en como esquivaba a sus rivales mientras mantenía pie firme. Los enemigos cargaba e intentaban cortarla o derribarla desde numerosos ángulos, pero ella les repelía con golpes del mango, giros por sobre su espalda mientras se agachaba, o golpes secos que terminaban en ataques al lado contrario del golpe.
A su alrededor, se manifestaron las mismas legiones que se manifestaran cerca de Jericho, pero en menor número y fuerza, proporcionándole amenaza y cobertura a sus espaldas.
Por encima de ella, saltó Grey, en sus manos asegurados dos enormes martillos, bajando con violencia para azotar a sus enemigos en frente de el, abriendo paso para asistir a Nathan, Annie y Jericho.
Sus golpes eran potentes y abarcaban mucho espacio, haciendo que sus victimas volaran por los aires, se hundieran en el suelo, o se aplastaran las unas con las otras.
Emily giraba en círculos a cada costado contrario al cual atacara su enorme amigo, defendiéndolo de los ataques de sus enemigos, mientras les alcanzaban Jaune, Len y Celestia...
Y fue en ese momento, que los seres del Grim comenzaron a hacerse a un lado, dejándoles espacio libre a la compañía...
- ¿Estarán asustados? - Se preguntó Grey, con sus martillos en alto...
(Cambio de Ost: Choir of curse (Boss1) - Chaos Legion Music )
Las piedras de el lado izquierdo del cañón comenzaron a aflojarse, golpeando con fuerza el suelo mientras una coraza blanca, de unos doce metros de alto, comenzaba a emerger de entre las piedras.
Esa enorme coraza, a modo de panal, tenía docenas de orificios, de los cuales emergían mas seres del Grim...
- Eh... yo si estoy asustado – Señaló Jaune, con sus piernas temblando.
- Un Volvor... tiene sentido – Murmuró Jericho, mientras se preparaba para cargar - !Escuchenme todos¡ !Su punto débil son los orificios por donde salen los Zeodagda¡ !Necesito que me cubran para llegar a su corazón y...¡ - Se hizo a un costado, eludiendo el ataque de un enemigo y dejando que, con gran habilidad, sus legiones dispusieran de el a base de exquisitos movimientos con la espada- !Hacerlo pedazos¡
- !Echo¡ !Celestia cubrenos desde una distancia segura¡ - La doncella, una vez terminó de disparar a tres objetivos en frente de ella, le miró por encima del hombro - !Si señor¡
- !Len¡ !Cubre a Celestia¡ !Grey, ábrenos paso¡ - Ni siquiera Jaune sabía que le hacía tomar la delantera en las órdenes en ese momento, pero al parecer a nadie afectó, ya Len, luego de atravesar a un enemigo con el filo de su espada, asintió con una sonrisa seria, mientras corría a la espalda de la doncella.
Grey, saltó hacia donde estaba Jaune, listo para cumplir su parte, mientras Emily le seguía de cerca, lista para cualquier orden.
- !Emily¡ !Cubre la espalda a Grey mientras nos abre paso¡
- !Nathan¡ !Annie¡ - Ordenó Jericho por su parte, luego de escuchar la formación de Jaune -
!Repartansé entre los dos grupos y den asistencia¡
- !Como digas jefe¡ - Aceptó Nathan., dando un cabezaso al enemigo que sostenía del cuello y se les unía, mientras la joven corría con su legión de la flecha a ayudar al fuego de cobertura.
- !Ataquen¡ - Ordenó Jericho, lo cual no afectó a Jaune, mas que en obedecer una orden. Todos quienes formaban la vanguardia atacaron al unisono, Jaune y Jericho corriendo detrás de Grey y Nathan quienes se abrían paso entre los enemigos, y detrás de ellos, Emily manteniendo a los monstruos a raya.
Entre ellos, las legiones atacaban a cada enemigo en vista, esquivando y matando de la manera mas efectiva posible.
El fuego de cobertura se mantenía incesante, mientras Len protegía a sus tiradoras con movimientos finos de su espada y legiones bomba estrategicamente puestas.
Así llegaron hasta el frente del panal, en donde Jericho y Jaune se miraron y asintieron a la vez. Necesitaban un empujón.
- !Ahora mismo¡ - Aclaró Nathan, mientras ponía la hoja de su hacha y daba contacto con la llave, poniéndose esta al rojo vivo.
Algo incómodo, Jaune saltó sobre el arma al igual que Jericho. El huevo flotaba a su alrededor dando brincos con mucha rapidez.
- !Buen viaje¡- Gritó el sujeto musculoso mientras elevaba el enorme hacha con fuerza, elevando a sus dos compañeros varios metros en el aire, en dirección a uno de los orificios del panal por donde salían los enemigos.
A lo lejos, Celestia observó esto, y pensó "Necesitarán luz". Sin mas, frenó el fuego de una de sus pistolas, y cambió el tambor con un habilidoso movimiento, cambiando también la munición. Luego apuntó al orificio, cerró un ojo, y apretó el gatillo.
Una bengala pasó justo entre ambos al estar frente al orificio, alumbrando a la docena de Zeodagda ubicados en la pequeña zona.
- !Yo te abriré paso¡ - Declaró Jaune, mientras ponía su mano en el filo de su arma, y el huevo actuaba acorde...
El tiempo se detuvo, y el muchacho se movió entre los enemigos, dando cortes precisos en el pecho y la cabeza, en lugares donde no se viera protección alguna.
Una vez terminado el efecto, ya quedándose sin aura, Jaune vio como Jericho pasaba corriendo a donde la bengala se había apagado, y hundía su espada en las alturas con fuerza y un grito de guerra llenaba sus pulmones.
Un gemido de dolor hizo temblar las piedras, mientras la coraza, poco a poco, comenzaba a derrumbarse, sus victimarios saltando desde el hueco por donde habían entrado.
Los enemigos restantes fueron rápidamente eliminados, dejando a la compañía sola en el desierto rocoso.
(Fin del Ost)
Jericho sacudió su espada antes de guardarla en la vaina de su cintura – Tuvimos suerte. Este Volvor no era si no un vestigio de su juventud. Estaba debilitado y con la movilidad coartada...
- !Eso que importa¡ !Ganamos¡ ¿No? - Inquirió Grey, con media sonrisa en la boca.
El legionario dejó escapar un risa suave y corta – De acuerdo. Festejen...
La noche en el desierto fue fría y con mucho viento, pero dentro del gran cañón fue tolerable. No pudieron prender una fogata, pero tenían formas de conservar el calor.
Jericho, Emily, Grey usaron dos bolsas de dormir, al igual que Nathan y Annie, aunque los dos últimos no tenían ninguna extra, si no que tomaron prestadas las de Jaune y Len.
Ellos tenían otras formas de mantener el calor...
Por ello es que se rieron de ellos al otro día cuando los pescaron a ambos con un resfrío, pero no les importó.
Siguieron caminando hasta que pasaron el desierto rocoso, y a lo lejos, lograron ver el destino.
Lejano, transparente... casi como un mito.
El suelo comenzó a poblarse de arbustos y pastos, y mientras se acercaban a su objetivo, la transparencia se fue perdiendo ante un soplo suave de realidad.
Todos se pararon, mirando al frente. Estaban allí...
Frente a la gigantesca y legendaria Murdoa. Los grandes y ornamentados edificios, superpoblados de adornos puntiagudos y abstractos, todos herrumbrados, y olvidados. Los años habían echo peso en los establecimientos con fuerza.
Los establecimientos tapaban el sol con su altura, y aún en ruinas, mostraban su enorme magnificencia al mundo.
- Las ruinas de Murdoa...- Murmuraba Emily, mientras todos contemplaban la majestuosidad del lugar...
Todos excepto dos personas.
- !Hey¡ !El llorón de Fiel lover no puede mas¡ !¿Descansamos aquí?¡ - Preguntó Celestia a unos metros de distancia, mientras cargaba por su brazo a su compañero, demasiado cansado por la caminata.
- !Jajaja¡ !Field lover¡ !Se te nota lo extranjero a millas de distancia¡ - Bromeo Nathan, y todos se rieron.
Continuará …
