I'm back bitches! Después de meses de dormirme en mis laureles y de postergar este capítulo porque me gusta demasiado procrastinar ya decidí dejar de dar excusas y ponerme a escribir. ¿Escuchan eso? Es el sonido de mi promesa de que este fic no tendría más de 10 capítulos volando por la ventana.

Muchas gracias a todos los que me mandaron sus comentarios, esa era mi primera vez escribiendo lemmon y estaba un poco insegura pero todos sus comentarios me hicieron sentir realmente feliz, hablando de lemmons, escribí una serie de one shots lemmons para la semana KakaSaku por si quieren pasar por ahí. Ahora sí sin más, que disfruten el capítulo.


—…es por eso de que la idea de poner un muro dividiendo nuestros países es insultante e inaceptable, nuestros tratados de intercambio de bienes están totalmente avalados por expertos de ambos países y usted como Daimyō del país del fuego debería velar por los intereses de sus residentes y ….Kakashi, ¿podrías dejar de mirarme los senos y comenzar a escribir esa carta? — preguntó Sakura con tono irritado.

—¿Dijiste algo Sakura-chan? — La pelirosa rodó los ojos ante su tono cínico.

—Que si no dejas de comerme con la mirada y comienzas a escribir esa carta para el Daimyō vendrá una sequía de toda una semana — Kakashi hizo un ruido entre indignado e incrédulo.

—No te atreverías— dijo con poca convicción, Sakura levantó una de sus cejas de manera de manera desafiante y el peliplata palideció un poco ante la idea —Tu nunca me harías eso, piensa en mi salud física y mental, además —agregó cambiando su tono de voz a uno más pícaro mientras la tomaba de las caderas y la sentaba en su regazo — no solamente sería una semana de sequía para mí sino para ti también, y si algo me han enseñado estos últimos días es que tú no eres una persona muy paciente — El peliplata comenzó a mordisquear su cuello mientras comenzaba a masajear sus senos sobre la delgada blusa de seda semitransparente que tenía puesta.

—Duré cuatro años sin nada de nada, una semana no va a matarme —respondió tratando de sonar indiferente ante sus caricias y besos pero fallando ya que inconscientemente ladeo un poco la cabeza para darle un mayor acceso. Kakashi soltó una risita burlona.

—Aah, pero una vez que conoces la gloria ya no puedes dejarla — dijo con cinismo mientras sus agiles dedos desabotonaban los botones de la blusa de la pelirosa quien comenzó a restregarse ligeramente sobre el bulto que comenzaba a formarse en sus pantalones, se detuvo un momento para apreciar el bonito sostén de encaje color blanco —Este es nuevo, no lo había visto antes.

—Lo compré ayer —soltó un pequeño jadeo al sentir las callosas manos del peliplata colarse debajo del sostén — Por cierto, o me das un aumento o dejas de romper mi ropa interior, estoy gastando una fortuna en esto — Kakashi comenzó a pellizcar suavemente sus pezones provocando pequeños gemidos y que la ojijade comenzara a restregarse con mayor intensidad sobre su regazo.

—Un aumento del 50% será — respondió mientras le quitaba la blusa y desabrochaba su sostén, Sakura soltó una risita.

—Es usted tan generoso Hogake-sama.

—Y magnánimo.

—Sobre todo — confirmó la ojijade a la vez que enredaba sus dedos en las hebras plateadas del hombre detrás de ella en un intento de dirigir su boca a la zona de su cuello.

—Aunque también vienen a mi mente otros adjetivos como talentoso, genio, hábil, excelente amante, entre otras cosas que no puedo recordar en estos momentos — Sakura soltó un bufido exasperado.

—Si no dejas de hablar ahora y comienzas a besarme te juró que me levantaré de aquí y te dejaré a medio palo —amenazó provocando una pequeña risa de Kakashi.

—Sus deseos son ordenes mi lady—concedió para finalmente comenzar a besarla apasionadamente a la par que masajeaba sus pechos provocando que la pelirosa comenzara a soltar pequeños gemidos mientras comenzaba a acariciar su abultado miembro por encima de sus pantalones.

Una de las manos de Kakashi comenzó a bajar hasta la orilla de su falda donde comenzó a subirla lentamente aprovechando para acariciar la delicada y suave piel de los muslos de Sakura quien no dejaba de restregarse en su regazo.

—Mierda Kakashi, no podemos hacer esto, había olvidado que en 10 minutos es la reunión con el consejo — habló Sakura entre gemidos pero sin dejar de moverse sobre él.

—Para lo que tengo planeado solo necesito cinco — echó una mirada rápida a la mujer en su regazo —tal vez siete— y sin más la tomó de las caderas y como si no pesara más que una pluma la levantó con rapidez y la colocó sobre el escritorio donde se colocó entre sus piernas para comenzar a besarla apasionadamente. Sakura automáticamente enredó sus piernas alrededor de sus caderas buscando acercarlo más a ella y enredando sus manos en sus cabellos plateados y espalda, rasguñando y jalando suavemente todo a su paso.

Kakashi estaba en proceso de quitarle la falda cuando la puerta de la oficina se abrió estrepitosamente provocando que se quedaran congelados de la impresión.

—Kakashi-sensei, Sakura-chaaaaAAAAHH! — gritó Naruto desesperado con un impactado Sasuke detrás de él —¡¿Qué rayos están haciendo?! SAKURA-CHAN ¿POR QUÉ NO TIENES BLUSA? — fue el grito escandaloso (que Sakura estaba segura había llegado hasta el último rincón de Konoha) lo que sacó de su estado de shock a la pelirosa quien inmediatamente cubrió sus pechos con sus brazos.

—¡CALLENSE Y CIERREN LOS OJOS IDIOTAS! —gritó desesperada mientras Kakashi, quien no se había quitado ninguna prenda y alcanzó a subir su máscara en cuanto la puerta se había abierto protegiendo su rostro de ser visto por los intrusos, comenzó a ayudarla pasándole su ropa para que comenzara a vestirse, al fondo podían escucharse los gritos escandalizados de Naruto sobre la inocencia de la pequeña Sakura-chan y la voz traumatizada de Sasuke sobre como tendría que lavar sus ojos con cloro y maldiciendo a sus antepasados por haberle heredado el sharingan —¡¿Es que acaso no saben tocar par de trogloditas?! — preguntó indignada mientras terminaba de abrochar los últimos botones de su blusa.

—Sensei pervertido ¿Qué rayos cree que estaba haciendo con nuestra dulce e inocente Sakura-chan? — preguntó el rubio agitadamente azotando sus palmas sobre el escritorio, después de unos segundos recordó la escena donde se los había encontrado hace unos segundos sobre ese mismo escritorio y las quitó rápidamente mientras las agitaba con cara asqueada, Kakashi soltó un "dulce e inocente mis polainas" por lo bajo lo que le costó un fuerte codazo en las costillas por parte de la susodicha.

—Algo que sin duda conocerías si no fuera porque Hyūga se desmaya cada vez que la tomas de la mano — respondió Sasuke desde atrás, su rostro todavía tenía una tonalidad un poco verde, pero no podía perder la oportunidad de molestar al rubio. Naruto lo ignoró completamente.

—¡LO PROHIBO! — volvió a gritar mientras los apuntaba acusadoramente.

—¡TE HE DICHO QUE DEJES DE GRITAR! — Gritó la pelirosa aún más fuerte — Y no tienes derecho a prohibirnos nada, nadie pidió tu permiso. —terminó indignada, Naruto hizo un sonido escandalizado.

—Absolutamente debe de tener nuestra aprobación para poder salir contigo Sakura-chan — dijo seriamente el ojiazul mientras Sasuke asentía solemnemente detrás de él.

—Eres como nuestra hermana Sakura, solo tratamos de protegerte — finalizó el pelinegro mientras todos lo miraban sorprendidos. El corazón de la pelirosa se derritió un poco tras sus palabras y el peliplata los miró con cierto orgullo, claro, hasta que Naruto volvió a hablar.

—¡Y usted!— Dijo lanzándole una mirada furibunda a Kakashi — ¿Cómo se atreve a traicionarnos de esta manera? Después de todos los pretendientes que espantamos juntos, pensé que podíamos confiar en usted sensei pervertido — Sakura giró verlo tan rápidamente que Kakashi pudo jurar escuchar el sonido de su cuello tronando, pero la pelirosa solamente tenía confusión e irritación saliendo por sus ojos.

—¿Ya vieron la hora?— dijo casualmente mientras miraba un reloj inexistente en su muñeca — Me encantaría seguir aquí discutiendo sobre como robe la inocencia y pureza de Sakura pero tenemos una reunión importantísima a la que no podemos llegar tarde, nos vemos— y con un movimiento vago de su mano en señal de despedida tomó a la pelirosa por la cintura y desaparecieron en nube de humo dejando atrás a unos confundidos, enojados y muy traumatizados compañeros de equipo.

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—¿"Todos los pretendientes que espantamos juntos"? — preguntó la pelirosa con una ceja levantada al momento de aparecer fuera de la sala de reuniones del consejo.

—Es una historia muy graciosa que tendré que contarte después por que nos están esperando— evadió ágilmente el peliplata al mismo tiempo que abría la puerta de la sala donde ya se encontraban los ancianos del consejo esperándolos.

Después de la cuarta guerra ninja, mientras la ciudad volvía ponerse poco a poco en pie, Tsunade y Kakashi habían decidido que el consejo de ancianos de ese momento no velaba realmente por los intereses de Konoha y su seguridad. Tratando de evitar que alguna situación como la masacre Uchiha volviera a repetirse decidieron reformar y expandir el consejo de la ciudad, contando no solamente con shinobis, si no también civiles y campesinos. Se celebraron elecciones donde la población tuvo la oportunidad de decidir quién los representaría en el consejo. Ahora el organismo contaba con nueve ancianos; hombres y mujeres honorables y razonables quienes ciertamente hacían el trabajo de la toma de decisiones más llevadero.

—Hokage-sama, Haruno-san, que bueno que decidieron acompañarnos— dijo sarcásticamente Honoru Karoga, una anciana de mente astuta y lengua afilada que representaba a la facción de los civiles.

—Excelente, entonces podemos comenzar con nuestra reunión y sin más que quince minutos de retraso, hoy pinta para ser un excelente día. Bienvenido Hokage-sama, Sakura-san tan hermosa como siempre — dijo con jovialidad Masaki Kotage, un anciano apacible y lleno de sonrisas que representaba a la facción ANBU, Sakura estuvo sorprendida cuando descubrió que el afable anciano fue uno de los capitanes ANBU más letales de su época y no podía creer que el anciano que siempre le regalaba sonrisas dulces fuera uno de los operativos con mayor conteo de operaciones exitosas, en las reuniones siempre era muy vocal al expresar su opinión de que entre menos muertes y casualidades mejor.

Lentamente todos dejaron sus conversaciones y se fueron acomodando en su lugar, dejando la palabra a la presentante del consejo para comenzar con el punto de discusión de este día.

—Los hemos convocado aquí porque hay una situación muy importante que hemos discutido en este consejo y creemos que es hora que se lo hagamos notar Hokage-sama —comenzó Kaori Noboru, una anciana respetada tanto por shinobis y civiles, en sus tiempos de juventud fue una Jonin reconocida que se casó con un comerciante civil dejando de lado su carrera ninja, pero siempre ayudando junto con su marido a la comunidad, creando incluso un dojo donde niños y jovenes civiles que no iban a la academia ninja podían aprender a defenderse. Siendo tan querida por la comunidad era de esperarse que la escogieran como representante de todas las facciones. — Son tiempos de paz, las naciones ninjas nunca habían formados tantos tratados y conexiones tanto comerciales como labores como en estos tiempos, y parece que todo seguirá así por muchos años más.

—Lo que nos lleva a nuestro siguiente punto — prosiguió Kaori — Usted es el último presentante de la línea Hatake, una línea que desesperadamente necesitamos conservar, lo más pronto posible.

—¿Qué? — preguntó impactado el peliplata.

—Que necesitamos que te cases y tengas descendencia muchacho, entre antes mejor— interrumpió Honoru sin tacto.

—¡¿Qué?! — Volvió a preguntar impactado Kakashi, esta vez siendo acompañado por Sakura quien al darse cuenta de su desliz se sonrojo y carraspeo avergonzadamente. Esta vez fue la suave y amable voz de Masaki quien tomó la palabra.

—Las últimas guerras han hecho que la población de los clanes se reduzcan considerablemente, clanes que antes eran prósperos y numerosos ahora se conforman solamente por dos o tres miembros, otros que se han extinto incluso.

—Toma el clan Senju como ejemplo — interrumpió la voz de Tsunade quien se encontraba recargada en una de las paredes detrás de ellos sobresaltando tanto a Kakashi como a Sakura — yo soy la última Senju que queda en este mundo, nunca tuve hijos y a mi edad ya me es imposible tenerlos, la línea Senju termina conmigo, el clan quien ayudó a la formación de Konoha y le dio tres Hokages. Ya no habrá la posibilidad de tener un usuario de mokuton a no de ser de que Yamato escoja sentar cabeza y tener descendencia por su parte, pero incluso así no sabemos si las habilidades que se le impusieron sean también hereditarias.

—Todos los miembros de tu clan han sido considerados genios y el chakra blanco es algo que solamente pertenece a los Hatake, cuando tú mueras eso se irá contigo — terminó seriamente la rubia ante las expresiones serias de todos los presentes.

—Con esa línea de pensamiento, ¿Qué pasa con Naruto y Sasuke? Ellos también son los últimos de su clan — interrumpió la pelirosa con seriedad y sobreprotección hacía sus compañeros de equipo.

—Ellos todavía son jovenes, tienen tiempo antes de que nos den razón para intervenir y por lo que sabemos uno de ellos ya está en una relación seria que puede llegar al matrimonio. Hokage-sama tiene 34 años, con cada año que pasa se reduce la posibilidad de que pueda tener descendencia— contestó uno de los ancianos representantes de la facción campesina.

—Yo sé que lo que le pedimos es mucho Hokage-sama, y que esta es una seria invasión a su privacidad, pero como shinobi de la hoja debe de pensar en las futuras generaciones y lo que podemos heredarle a la aldea— volvió a tomar la palabra Kaori — Nos hemos tomado la libertad de seleccionar candidatas que pensamos serán perfectas para usted, tiene un mes para conocerlas e invitarlas a salir, después de eso nos volveremos a reunir para saber su decisión. — terminó dejando por lo menos 10 folders llenos de papeles en las manos del peliplata quien se veía totalmente superado por la situación.

—Se termina la sesión, buena suerte Hokage-sama.

El peliplata se levantó rápidamente de su asiento y dando una rápida reverencia a los presentes salió con paso firme del salón con su asistente pisándole los talones. Caminaron rápida y silenciosamente por los pasillos, rodeados por un ambiente incómodo, hasta llegar a la oficina principal donde afortunadamente ya no se encontraban Naruto y Sasuke. Sakura dejó los folders sobre el escritorio y se acercó al peliplata, poniendo suavemente una mano sobre su hombro, sintiéndolo tensarse debajo de esta.

—Kakashi…—comenzó suavemente, pero el resto de la frase quedó atorada en su garganta al ver la expresión fatalista en su rostro.

—Lo siento Sakura, realmente no quiero estar alrededor de nadie en estos momentos, espero que lo comprendas.

—Totalmente, vete, yo cubriré todo por aquí. — la expresión de gratitud que le dedicó el peliplata casi le rompe el corazón.

—Gracias — y sin perder un segundo más desapareció del lugar dejando solamente humo en su lugar.

Sakura caminó con desgana hasta la silla detrás del escritorio donde se desplomó totalmente abatida. Miró los folders que se encontraban frente a ella y titubeó unos segundos, ver esos documentos era una insubordinación muy grave, pero sinceramente a esas alturas de la vida no le importaba y no era como si alguien estuviera viéndola para regañarla o contarle alguien. Tomándolos en sus manos comenzó a ojearlos rápidamente, una hoja tras otra sin parar, un folder tras otro, una vez terminados volvió a repasarlos desesperadamente, deseando con todo su corazón haber omitido algo, pero incluso después de varias ojeadas el resultado no cambiaba. Tirando los documentos sobre el escritorio escondió su rostro detrás de sus manos y comenzó a llorar desconsoladamente.

Ninguna de las opciones era ella.


Hello, I'm a messy bitch who lives for drama. ¿Pensaron que todo sería risas y diversión en esta historia? No se preocupen, yo también lo pensé.

Por alguna extraña razón mucha gente pensó que el capítulo pasado era el capítulo final y algunas se sintieron decepcionadas por que sentían que el fic no tenía un sentido de finalización, afortunadamente para ustedes no tenía ese sentido porque no era el final, ni tampoco lo es este, pero sí espero que lo disfruten mucho.

Como siempre, ya saben que vivo de la aprobación de los demás, así que espero con ansias sus comentarios y opiniones sobre este capítulo. Los amo muchísimo y siento mucho la larga espera.