-¡En verdad eres asombrosa! – Comentó el robot ampliando su gran y única pupila. Aparentemente, el miedo se había ido tan rápido como llegó – Primero, vi una luz y pensé "Oh, ¿Qué es eso?" y luego te vi tomándolo a él mientras gritaba "¡ESPACIO!" Y dije "OH POR DIOS", entonces traté de encontrar la forma de como llegar a ti, y recordé que todas las esferas tienen una reserva de oxigeno con la que podemos controlar pistones y esas cosas. Entonces use mi reserva de oxigeno y grite "¡AH, ME AHOGO, ¡NO RESPIRO!" Pero entonces recordé que era un robot. – Wheatley movió el ojo hacia arriba. – No pensé que volverías por mi

-No es que lo quisiéramos – Respondió la patata, pero estamos en una situación de emergencia, y eres la única cosa lo suficientemente estúpida como para funcionar. Mientras nosotros convertimos en un virus a esa cosa obsesionada con el espacio, nosotros nos moveremos por las instalaciones para llegar a ella

-¿Ella? ¿Quién ella? – El núcleo de ojo azul volteó a ver a Chell, pero ella no tenía forma de explicar

-Ya lo verás en su momento – respondió GLaDOS. Naturalmente, quería reservarse cierta información con el tema. Lo ultimo que necesitaba era que Wheatley – Ahora, necesitamos una computadora para extraer el código de… – Chell volteó a ver a la esfera de ojo amarillo. Se sacudía y gritaba espacio sin parar – Jerry. Si, lo llamaremos Jerry.

-¿Una computadora? ¿No hay de esas en, tu sabes, todo el laboratorio? – Preguntó Wheatley

-No de las que necesito. De hecho, creo que tendremos que esperar hasta que lleguemos al punto de encuentro para poder empezar a trabajar en el virus –

-Espera un segundo – Preguntó Atlas en su idioma robot – ¿Vamos a pelear con ella mientras hacemos el virus?

-No, tú y el tronco serán mis manos para programar el virus. El idiota de allá se encargará de retrasarla

-Significa que quien peleara con ella….

-Si, la gorda se hará cargo – Comentó GLaDOS. A pesar de su creciente humanidad, GlaDOS seguía siendo GLaDOS. Chell la miró con cierto disgusto – Perdona, pero al menos tengo que mantener algo característico de mí. Ahora escucha, 2.0 ya nos dio una paliza una vez, pero no significa que tendrá que haber una segunda. Que nuestras probabilidades de sobrevivir sean del 0.000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000006% no tiene por qué intimidarte – Chell dejó salir una pequeña sonrisa – Ah, cierto. Tu, bola con patas, trae la mochila. – Atlas se metió entre escombros y sacó la bolsa – Lo lamento, pero vi adentro accidentalmente a propósito. Tengo recuerdos de Rachel Winters, y de la primera vez que llegaste aquí. Te veías ridícula con vestido, pero al menos eras mas delgada.

Ella y los robots comenzaron a avanzar, abriéndose paso entre los escombros y los restos de pruebas. Atlas y P-body cargaban con los núcleos de personalidad en cada mano mientras sujetaban el arma con la otra. Jerry solo repetía espacio con distintos tonos, y Wheatley…solo era el mismo, poniéndose nervioso con cada cosa que veía GLaDOS decidió continuar hablando mientras progresaban a través de las pruebas y ruinas

-Tomó un trabajo como la asistente auxiliar del asistente de delegaciones del asistente de inteligencia y desarrollo. Era, en pocas palabras la que hacia el trabajo de todos. Caroline y ella se llevaron muy bien, pero Rachel tenia muchas deudas y terminaron quitándole la casa, así que tuvo que mudarse al laboratorio contigo. Ella se hacia cargo de que te mantuvieras entretenida y fueras aprendiendo mucho más que los niños de tu edad. Te cuidaba, te educaba, te alimentaba y todo eso, haciendo su trabajo; era una mujer admirable. Murió cuando Cave Johnson empezó a obligar a sus empleados a probar los trazados de pruebas. Paso tan rápido que ni siquiera sufrió. Ante tal situación, Caroline decidió empezar a cuidarte, enseñándote cosas mucho más avanzadas y dándote una educación de nivel universitario cuando apenas tenías 10 años. El día que lograste pasar una de las pruebas, supo que tarde o temprano te usarían de sujeto de pruebas. Cuando el momento de convertirse en mi llegó, además de una serie de sucesos ocurridos allá arriba, te metió en una de las capsulas y te dejó ahí por 15 años. Significa que deberías tener unos 25 años, a pesar de verte de 40. – Por primera vez, Chell se rio de uno de los chistes de GLaDOS. No fue una risa estruendosa, sino una débil y ligeramente ahogada.

-En fin. Quien diría que la niña que salvo Caroline sería la misma que me mataría. – GLaDOS no lo noto, y tampoco podría hacerlo ya que la chica bajo la pistola de portales, balanceándola con una mano, pero Chell no estaba llorando. No era tristeza lo que evocaba su llanto, sino felicidad. Puede que no tuviera recuerdo alguno, pero tener un pequeño pedacito de lo que alguna vez fue, la había hecho más feliz de lo que se había sentido nunca. Chell Winters…. En su mente no sonaba nada mal. Quizá cuando vuelva a salir, esta vez buscara a otras personas y dirá con orgullo su nombre.

GLaDOS creyó escuchar un "gracias" de algún lado, pero creyó que solo fue su imaginación ya que ninguno de los robots parecía estar dirigiéndose a ella. Quizá fue Caroline en su interior, o quizá, cierta chica muda uso todas sus fuerzas para poder decir una palabra. Sin embargo, no era momento de pensar en eso.

La luz se filtraba entre las ruinas amontonadas en una esquina del complejo interior. Chell levantó la pistola y apenas vio algo blanco del otro lado no dudo en disparar. Rápidamente, los robots ubicaron un pedazo blanco de muro para abrir el portal de salida y se lo señalaron a la chica. Chell disparo y salieron del complejo interno. Ninguno de los 5 (sin contar a Jerry, que ni siquiera había notado que ya no estaba en el espacio) que una figura con un cubo de compañía atado a la espalda los vigilaba. Lamentablemente, la silueta no logró advertirles a tiempo que habían caído en una trampa.

Frente al equipo de Chell, había filas de torretas apuntándoles y sin ningún espacio para abrir otro portal. El muro detrás de ellos fue bloqueado por otra pared de color negro. Era cuestión de segundos para que abrieran fuego.

-¡Arrójame! – Gritó Wheatley con desesperación – Como en los bolos, ¡Arrójame! – La chica le arrebató la esfera a Atlas y la aventó con fuerza. Wheatley decía "Ou" una y otra vez mientras giraba. El grupo avanzó rápidamente por el espacio hecho por la esfera, derribando a cuantas torretas tuvieran a los lados. Sin embargo, las filas eran inmensas para tirarlas a todas. El robot bajito tomó al núcleo y siguieron corriendo, mirando desesperadamente hacia todas partes buscando una salida. EL laboratorio había cambiado por completo. No había más botones ni cubos, no mas pruebas ni acertijos; el antiguo Aperture Science se había ido.

-¿Acaso creíste que al hallarte tan cerca de mi territorio, no tendría medidas de defensa? –

Arriba de ellos había una cinta transportadora de paneles blancos que iban siendo pintados de negro a una velocidad insana. Si lograran derribar uno, quizá podrían escapar, pero no había nada que pudiera ayudarlos.

-Niña, en aquel muro hay un enchufe para núcleos. Ponme ahí y yo… – GLaDOS fue interrumpida de golpe

-YO, me hare cargo – Wheatley se veía más que determinado – Mira, tuve mucho tiempo para pensar, y me porté como un cretino. Déjame redimirme. – Sorpresivamente, las torretas giraron 180º. No había tiempo para discutir. Los tres corrieron hacia la pared y la patearon para forzar la salida del puerto, metiendo al núcleo de ojo azul e introduciéndolo de vuelta.

-¡Tengo el control de la sala! – Gritó el robot por los altoparlantes. La habitación entera empezó a girar – ¡Mareare a las torretas para que no puedan apuntar! – Las torretas no lucían nada mareadas. Chell empezó a arrepentirse de no haber introducido ahí a la patata.