Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de Masashi Kishimoto y la historia es una adaptación del libro de la autora Margaret Mitchell.

Lo que dejamos ir

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¡Qué poco cuesta construir castillos

en el aire y qué cara es su destrucción!.

Francois Mauriac.

Capítulo 10: Imprevista opción.

En aquella tarde fresca Sasuke Uchiha caminaba por las calles llena de gente ajetreada.

Ese mismo día había salido del Barrio Uchiha en busca del dinero que lo salvaría, para ser más preciso a Sakura. Si quería impresionarla debía de verse bien, así que se puso ropa que casi no había usado pero que resaltaba su vigorosa figura: un pantalón y una camisa, ambos negros que resaltaba su blanca tez. Las miradas de deseo de las mujeres que se posaban en él hicieron que Sasuke se sintiera satisfecho.

Sin prestar mucha atención a ese detalle se apresuro por tomar la calle principal que lo llevaría al hospital de Konoha al enterarse de que Sakura estaba internada por gastar casi todo su chacra curando a los pocos heridos que quedaban aún después de la guerra.

Al llegar, una joven enfermera lo miro más de lo necesario mientras un sonrojo se asomaba por su cara al momento de que sus ojos se toparan con los de él.

—Bue..nos..di..días—tartamudeo ante la intensa mirada del Uchiha.

— ¿En qué habitación está Haruno Sakura?—pregunto Sasuke son prestar atención a su saludo, deseoso de terminar el asunto que lo había conducido hasta allí.

—No puedo dárselo, señor—respondió la enfermera con la cabeza gacha.

Sasuke la miro con fastidio.

—Sé que aún falta para el horario de las visitas—dijo Sasuke con voz ronca, tratando de persuadir a la enfermera—pero necesito ver a la doctora Sakura. He viajado por un asunto urgente. ¿Me podría ayudar? —pregunto murándola fijamente y con una sonrisa.

Oculto su satisfacción cuando vio que ella titubeaba un poco hasta que finalmente dijo mirando a Sasuke con ojos soñadores.

—Sígame por favor.

Sasuke obedeció a la enfermera con una sonrisa de medio lado. Si hizo que la enfermera lo ayudara Sasuke no debía de ser un problema. Recordaba que años antes él también había estado en el hospital con una Sakura que lo iba a ver, sintiendo algo de nostalgia. Tomaron el elevador hasta en tercer piso para después caminar por un largo pasillo con puertas de los dormitorios de los enfermos a los costados.

—Sakura-sama no ha querido ver a nadie—rompió el silencio la enfermera—. Puede que ella no quiera verlo.

—Sólo dígale que Sasuke Uchiha quiere verla—dijo con simpleza Sasuke.

La enfermera asintió al mismo tiempo que se detenían en la habitación 315. Ella toco, se adentro y tras un minuto salió.

—Pase—anuncio mirándolo aprehensivamente sin que Sasuke se diera cuenta.

Sasuke pasó una mano por su cabello de forma inconsciente al tiempo que Sakura apareció acostada con sus cabellos rosas esparcidos por la blanca almohada. Estaba pálida y llevaba solo una delgada bata color verde claro, con el suero conectado a un brazo. Se mostraba con la misma sonrisa de siempre y sus ojos verdes parecieron saltar gozosamente al verlo.

— ¡Sasuke!

Sasuke se acerco hacia ella y antes de que se diera cuenta la fría mano de Sakura toma una de las suyas. Eran suaves y le parecieron cálidas. Vio el rostro iluminado de Sakura y no pudo evitar esbozar una sonrisa.

La enfermera miraba algo celosa la escena. La habían ignorado. Sakura se dio cuenta y dijo:

—Gracias, puedes retirarte.

La enfermera se fue algo molesta hasta que cerró la puerta y Sasuke apretó levemente la mano de Sakura que no había soltado la suya.

— ¿No tendrás problemas, Sakura? No es horario de visitas todavía—pregunto Sasuke arrugando el ceño.

—No te preocupes, ser una de las mejores doctoras me da ciertos beneficios—le contesto con suficiencia Sakura mientras lo miraba de una forma extraña—. ¡Qué sorpresa me has dado, Sasuke! ¿Cuándo has llegado?

—He venido esta mañana para atender algunos asuntos y me entere de que estabas en el hospital así que decidí venir a verte en cuanto terminara todo—le dijo suavemente, mientras apartaba confuso la vista de Sakura cuando no estuvo la sonrisa burlona que siempre ponía cuando lo veía. Ahora lo veía de una forma dulce. Las cosas iban mejor de lo que esperaba.

—Vale la pena estar en el hospital con tal de oírte decir cosas así. La verdad, no podía creer a mis oídos cuando anunciaron tu nombre. Pensé que no me hablarías después de la noche en que volví a la Hierba. ¿Significa que ya me has perdonado?

Todavía él podía sentir su cólera, aun después de tanto tiempo, al pensar en aquella noche pero se controlo.

—No, no te he perdonado—dijo haciendo un mohín.

—Te deje porque sabía que ibas a estar seguro, Uchiha. En todo caso el que debió haber temido fue el ninja que pudo tropezar contigo…No hablemos de esas cosas. ¿Qué has hecho desde que nos dejamos de ver?

Sasuke acerco una silla que se encontraba al lado del ventanal para poder sentarse al lado de Sakura.

—Las cosas no han ido tan mal. Saquearon la casa pero por fortuna no encontraron el escondite del dinero, que es lo suficiente para que podamos vivir bien y darnos ciertas comodidades. Además con la huerta en la casa nos ha servido de mucho. Pero todo es tan aburrido así que decidí salir un poco para arreglar algunas cosas hasta que me entere de lo tuyo.

Bueno—pensó con orgullo—, no he exagerado así que me creerá.

—Supongo que se agoto la lista de tus admiradoras y bienes en busca de más—Sakura lo miro detenidamente—. Me alegra de que luzcas tan bien. Estoy harta de ver a todos con harapos. ¡No lo soporto!

—Yo también—coincidió Sasuke complacido. Después cambio su expresión por una seria—. Pero y ¿tú? ¿Cuándo te dejaran salir del hospital, Sakura?

—No lo sé aún—contesto Sakura haciendo un puchero—. Espero que sea pronto porque ya no quiero estar aquí. Quiero descansar y reponerme, después de todo tengo algo de dinero.

La cara de Sasuke se ilumino. Temió que Sakura descubriera todo así que controlo la expresión de su rostro. La plática iba por donde él quería.

—Sakura—Sasuke quedo para que sus rostros quedaran cerca y fingió preocupación— el motivo de mi visita es otro…tú sabes que no soy bueno con las palabras. Desde que te fuiste me sentí raro porque no podía olvidar tu cara y cuando te he vuelto a ver me sentí aliviado.

Sasuke agacho la mirada y vio sus manos entrelazadas. Esperaba haber actuado bien,

— ¡Pero Sasuke! ¿Acaso quieres decir que tú…?

Y sus manos se cerraron fuertemente sobre las de él, que la hacían daño.

Sasuke se acerco más a ella para que le fuera más fácil besarlo. Ahora ella lo besaría con aquello labios suaves, recordando con una avidez lo firmes y suaves que eran a le vez, tanto que lo hizo sentirse débil. Pero ella no lo beso. La desilusión agito extrañamente el corazón de Sasuke. La miro y vio la cabeza de Sakura inclinada. Mientras él la miraba ella le tomo una mano y la besó, y coloco la otra junto a su mejilla. Este amoroso gesto tomo por sorpresa a Sasuke. Se preguntaba la expresión que tendría su rostro pero no podía averiguarlo porque los mechones de cabello caían sobre so rostro.

Súbitamente Sasuke bajo la vista por miedo a que Sakura levantara el rostro y viera la expresión de triunfo en su fisonomía. De un momento a otro ella le confesaría que lo amaba. Sin embargo, Sakura volteo su mano y miro la palma…Esa mano era la de un extraño. Estaban ásperas y curtidas por el trabajo y el sol.

—Mírame—ordeno Sakura cambiando de expresión con una voz dura—. Con que todo va bien, ¿eh? ¿Qué es lo que has estado haciendo en verdad todo este tiempo?

— ¿Ya ti que te importa lo que haga?—exclamo Sasuke sintiendo un intenso alivio por dejar de fingir.

—No me importa—dijo Sakura fríamente recostándose con la más indiferente expresión en sus facciones.

Iba a ser difícil arreglar las cosas.

—Se me olvidaba que tú no haces nada sin conseguir nada a cambio. Pensé por un momento que estabas preocupado por mí pero a ti sólo te importa lo que te pase a ti. Vamos a ser francos. ¿Cuál es el verdadero objeto de tu visita?

—Estaba preocupado…

— ¡Qué estas preocupado! ¡Un cuerno! Por lo que a ti respecta me puedo morir aquí. Esta escrito claramente en tu cara. Necesitas algo de mí, y lo necesitas tanto, que no te importo montar un teatro. ¿Qué necesitas? ¿Dinero?

—No lo digas tan feo, Sakura—dijo él en tono conciliatorio—. Sí, necesito algún dinero. Quisiera que me prestaras 50 mil yenes.

— ¡La verdad al fin! Puesto que hablas de negocios yo también lo hare. ¿Qué garantía me das? Es una gran suma hoy en día y no quisiera perderla—dijo Sakura en tono duro.

—Te doy las escrituras del Barrio Uchiha. Se pueden rentar las casas deshabitadas.

—La gente no tiene mucho para pagar. No me interesan.

—Está bien te lo diré todo. ¡Necesito ese dinero! Mentí al decir que todo iba bien. Todo está mal. Desde la guerra apenas hemos tenido para sobrevivir y no me queda mucho dinero. Las contribuciones han subido y no puedo perder al Barrio Uchiha. ¡No puedo! Estoy tan cansado de trabajar todo el día y de tener que hacer casi todo. A veces me dan ganas de irme pero no puedo. Es el único lugar que tengo—dijo desesperado y algo nostálgico.

— ¿Por qué no me lo dijiste desde el principio? Has herido mis sentimientos al estar interesado en mi dinero y no en mí—dijo sarcásticamente.

Sasuke recordó que Sakura decía verdades cuando hablaba burlonamente de ella. Le miro. ¿Realmente había herido sus sentimientos? ¿Había estado a punto de declarársele cuando vio sus manos? Tenía que jugar su última carta.

—Podría darte otra cosa—le dijo mirándola fijamente—. La garantía puedo…ser yo. Me deseas, esa noche me lo dejaste claro. Puedo ser tu amante.

Ella lo miro extrañamente, siempre inescrutable.

—Recuerdo también que me rechazaste de la manera más fea, diciéndome que no me acercara a ti.

Sasuke hizo una mueca.

—Entonces, ¿me prestaras el dinero?

—No. Aunque quisiera no puedo. Han congelado todas mis cuentas desde que me internaron, así que no puedo disponer de mi dinero. Tal vez tarde un par de semanas para que pueda disponer de él.

Sasuke sintió brotar la ira en su interior. Por un momento su visión se borro. ¡Había perdido su orgullo! ¡Se había rebajado! Y lo peor ¡Lo había rechazado! Odiaba a Sakura con toza su alma.

—Si no me ibas a prestar dinero y sabías lo que iba a decirte me hubieras detenido—le dijo casi gritando. Su mirada era gélida.

— ¿Y perderme lo que ibas a decir? ¡Jamás! —Sakura lo tomo fuertemente del brazo cuando el trato de irse—. Ahora dime algo. ¿Era yo la única con quien pensabas ensayas ese plan?

—A ti qué te importa—contesto despectivo.

—Más de lo que te imaginas—los ojos de ella estaban pendiente de sus facciones—. ¡Dímelo!

—No.

Sasuke se paro.

Comenzó a dirigirse a la puerta por lo que no pudo ver el gesto de impotencia de Sakura.

—Ojalá no salgas en mucho tiempo. Te odio—le dijo con toda el alma.

Iba tan enojado que no se fijo cuando salió del hospital.

¿Qué haría ahora? ¡Primero muerto que dejar que le quitaran el Barrio! Debía de haber otra opción. Maldita Sakura. Ojala se fuera al infierno. Siempre se burlaba de él.

De pronto, choco con alguien. Le iba a decir lo idiota que era cuando una voz conocida detuvo sus palabras:

— ¡Sasuke!—él miro a Karin, quien se acomodaba los lentes y lo veía sonrojada.

Se había olvidado de ella junto con Suigetsu y Jugo. Ellos estaban en la ladea y trabajan sin paga para que no fueran a prisión.

—Karin—dijo sin emoción Sasuke.

—Hace mucho tiempo que no te veo—le dijo ella con un tono de vos un tanto meloso—. Con la guerra he tenido mucho trabajo. Con mis habilidades he puesto un consultorio para curar a la gente y me va muy bien. Pronto pienso comprar una casa.

Sasuke comenzó a prestarle atención. Le empezaba a interesar el asunto del dinero.

—Me han dicho que tú y Suigetsu están juntos—recordó Sasuke—. ¿Cuánto dinero tienes? —aparento indiferencia.

— ¡Oh! Muy bien. Tengo ahorrado 300 mil yenes.

Sasuke sonrió. Karin era perfecta para sus planes. No le gustaba pero en ese momento haría lo que fuera para conseguir ese dinero. No disponía de mucho tiempo.

— ¿Sabes en donde hay una tienda en donde venda comida buena?—le dijo de manera algo seductora—. Tengo hambre.

—Sí—respondió mirándolo como solía hacerlo antes.

A propósito, Sasuke rozo una mano la pierna de ella y para su satisfacción Karin reacciono como quería. Ya la tenía. Era una lástima que fuera a dejar a Suigetsu, pero solo le importaba salvar su casa.

Luego de una semana Karin se había ido con él, dejando a Suigetsu. El chisme corrió por toda Konoha, señalándolos como personas indeseadas y más a Sasuke por haber le hecho algo así a alguien que fue su compañero.

A Sasuke no le importaba. Lo que quería lo haba conseguido. Karin le había dado el dinero que necesitaba, no sin algo de resistencia. Pero Sasuke la había convencido y al final accedió de buena gana.

Sin embargo, a estas alturas, Sasuke quería zafarse de Karin. Era muy fastidiosa y él siempre tenía que inventar un pretexto para no estar un plan romántico con ella. Siempre que ella quería que las cosas fueran más lejos el ponía cualquier pretexto, contentándola sólo con un cumplido.

La otra parte era que al enterarse de lo ocurrido, Naruto le había dado un sermón acerca de la lealtad y el estar con una persona sólo para usarla.

Y estaba Takara.

Ella se había abstenido de hacer algún comentario. Una vez que cruzo la mirada con la de ella vio algo de impotencia, después de todo lo había hecho por ella.

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Quien cree que puede obrar guiado exclusivamente por la razón

está condenado a obrar muy raramente.

Gustave Le Bon.

Hola, de verdad siento mucho tardar tanto pero tiempo… con trabajos y exámenes de verdad que no te tenido tiempo de hacer nada, pero ya Salí de vacaciones así que ya podré subir seguido el fic, y lo quiero hacer porque ya queda poco para el final.

Espero que me comprendan.

Gracias a los que me ponen en favoritos y follows y a:

-Abigail Haruno 27

-Cande: Gracias por comentar, yo también la odio pero así es la historia (:

-BrujaAradia: Gracias por comentar y leer =DD

-Sesslain gracias por siempre comentar. Créeme que pasara lo que quieras, ya falta poco n.n

-Anna: Sí le atinaste, son ellos y haré otro final sin despegarme del original =)

-DULCECITO311

-Adriss

-Lirilara 1993

-Bloody-Rose-SaYo-Yuuki

Muchas gracias chicas, ya saben que cualquier duda, queja o sugerencia me lo pueden decir. Espero que la historia les sigua gustando.

Que tengan una linda semana =DDD

Gracias por leer.