El universo Twilight es de Meyer obviamente, si fuera mío los vampiros tendrían colmillos y serian incapaces de procrear, el ultimo libro es de no creer! (Apostaría lo que sea que antes de escribir esa mujer consumió sustancias alucinógenas)

Palabras: 282

Desayuno

Desde la muerte de su padre había tomado por costumbre levantarse temprano siempre que pudiera así desayunaba con Sue antes de ir al trabajo. Preparaban las cosas entre los dos mientras se contaban que tenían planeado para el día. No había requisitos, solo que fuera abundante.

Tostadas con dulce y chocolatada, waffles con jarabe de arce y café, frutas de la temporada huevo con tocino y jugo de naranja, muffins y pastel con café, yogurt con cereales y tartas de frutas, galletitas y panqueques con té, croissant y café con leche, milkshake con donuts o bagel y crema de queso.

Los waffles con miel y jugo de naranja son su desayuno preferido. Si Edward lo acompañaba (aunque acompañar era un decir ya que el vampiro no comía en absoluto) su buen humor duraba todo el día. Pero los desayunos más memorables, esos que disfrutaba como nada, eran cuando se quedaba a dormir en la casa de los Cullen.

A Seth le gustaba que al despertar siempre hubiera una bandeja con waffles y jugo en la mesita de la habitación y recostado a su lado en la enorme cama, esperando a que despertara, estuviera Edward.

Totalmente desnudo.

Y aunque el cuerpo del vampiro no era el más perfecto del mundo, la reacción de Seth ante la escena siempre era la misma. Perdía el aliento, los latidos de su corazón se aceleraban, su temperatura subía y sus labios y boca se secaban deseosos de degustar nuevamente la pálida y fría piel. En esos momentos no había nada que quisiera más que desayunarse lentamente a su hermoso vampiro de ojos dorados.

El alimento en la bandeja siempre quedaba relegado para dentro de unas horas mas tarde.