El Rey de Hope Kingdom suspiro al finalmente terminar sus deberes del día. Ya había pasado un mes desde que su nieta, la Princesa Kaede, había despertado sus poderes Psíquicos, a lo cual le siguieron algunos problemas, pero nada que no tenga reparación, y también tomo las lecciones de Miss Shamour, o tía, como la llamaban sus nietos.

Tres meses desde que llegaron los niños, y todos se habían asegurado de que no se acercara a ellos, en ningún momento los niños estaban solos, excepto cuando estaban en sus habitaciones, siempre había alguien con ellos, a veces, Towa, otras veces, Shamour, su misma Reina y Kanata.

Parecía que nadie quería que se acercara a los niños por temor a que solo los metiera más en la depresión en la que estaban.

El Rey ya se estaba hartando de esto ¿Creían que no se sentía culpable? ¿Qué bien sabia que si no hubiera hecho esas insinuaciones nada de esto hubiera pasado? ¡Demonios, lo sabía! ¡Sabia que era su culpa! ¡Pero tenía derecho a disculparse con sus nietos, o al menos verlos!

-Oh, pero no lo tienes -susurro su consciencia- ¿Crees que por ser el Rey eso te da directamente el derecho de ser un abuelo AHORA? Ese cargo es importante, y no sabes cómo ejercerlo… -

- ¡Cállate! -le respondió mentalmente el Rey- ¡Se como ser un abuelo! ¡Solo necesito ver a mis nietos y-

- ¿Disculparte? ¿Enserio crees que un "lo siento" resolverá todo lo que hiciste? ¿Qué hará recuperar a su querida madre? ¿A la cual llamaste una-

- ¡No la llame a si! ¡Solo lo insinúe!

- Pero lo pensaste…Y estuviste a punto de decirlo en frente de su novio, tu hijo, y tu esposa -le recordó con veneno su conciencia- No estás listo para ser un abuelo, ese titulo no es algo que se pueda dar a la ligera, tienes que ganarlo, y como estas ahora, se duda mucho.

- ¡Soy un abuelo! ¡Y puedo ser uno bueno! ¡Ya lo veras! -pensó el Rey al comenzar a caminar a paso firme hacia la sala de las habitaciones-

- Solo causaras más dolor que alivio… No digas que no te lo advertí…

- ¡Ya verás que arreglare todo! -pensó con determinación-

-Estúpido… -le dijo su conciencia antes de abandonarlo-

El Rey, ignoro todo eso, y se dirigió hacia la sala de habitaciones de sus nietos, pero antes de llegar vio como uno de sus nietos, el mas joven, el Príncipe Haley, estaba sentado en el suelo en contra de una pared mirando hacia la ventana.

-Realmente es idéntico a Kanata…Solo que tiene el cabello castaño y ojos verdes agua… -pensó para sí mismo el Rey-

El niño castaño, con la parte baja de color lila opaco, estaba sentado contra la pared, en sus brazos, el peluche en forma de león, que parecía nunca estar sin él. Mirando la ventana que mostraba el arcoíris rosado.

-Bien, es hora, ¡Demostrare que puedo ser un buen abuelo! -pensó con determinación el Rey-

El Rey camino hacia el niño, y cuando estaba a unos cuantos pasos de él, el niño volteo a verlo y el Rey tuvo un escalofrió por toda su espina dorsal.

Los ojos del joven Príncipe estaban opacos, no se veía ningún rastro de brillo en ellos, es como si hubiera caído ante la desesperación.

-Realmente eres estúpido…Simplemente vio cómo su madre moría en frente de él ¿Cómo pensaste que estaría? ¿Sonriendo felizmente jugando por el castillo? -dijo su consciencia sarcásticamente-

El lo ignoro y se dirigió al niño. Que solo lo miraba fijamente sin mostrar ninguna emoción. El se inclino a su altura y lo miro.

-Buenas días Haley -saludo el Rey ya que era temprano-

-…

- ¿No vas a saludar a tu abuelo?

-…Tu no eres familiar mío…

Lo dijo en un tono bajo, peor el Rey pudo escucharlo, y noto que el tono de voz que uso el niño era un venenoso, uno peligroso que afirmaba que si hacia algo estúpido pagaría caro.

- ¿Sientes el deja vu? ¿No era eso lo que dijiste en la Tierra? ¿Qué pagarías caro? Pues lo estas haciendo y en tu estupidez solo vas a causar mas problemas de los que querrás ¿No es hermosa la justicia del karma?

El Rey nuevamente lo ignoro y sonrió al joven Príncipe como si no lo hubiera escuchado.

-Es buen día ¿No es así Haley? -dijo el Rey y el niño solo se limito a volver a mirar a la ventana, el Rey sudo, esto seria difícil, se fijo en el muñeco y pensó que encontró un tema en el cual hablar sin lastimarlo o abrir viejas heridas-

-Ese es un león muy hermoso el que tienes ahí ¿Quién te lo dio? -pregunto el Rey mirando con una sonrisa a Haley-

Haley volteo a mirarlo, pero no era la expresión feliz que esperaba, era una triste.

-…Mi mama lo hizo para mi…

El Rey se quedo congelado ante eso. Demonios…

- ¿Sera que tu tiempo encarcelado estropeo tu cerebro? Pues parece que si ¿Por qué otra razón el niño no se alejaría del peluche?

El Rey, nuevamente lo ignoro. En cambio, intento seguir con la conversación.

-Ya veo…Ella debió esforzarse mucho para hacer un león tan hermoso ¿Verdad? -dijo en un tono lento y una suave sonrisa-

-… ¿Por qué te importa?

-Eres mi nieto, por supuesto que me preocupo por ti -sonrió el Rey pensando que finalmente estaba llegando al niño-

-O eres estúpido, o eres suicida.

El Rey por un momento se confundió con lo que dijo su consciencia, pero rápidamente lo ignoro y volvió su atención al niño, que estaba con la cabeza baja dejando que su flequillo ocultara sus ojos. Su expresión se torno preocupada e intento llevar una mano al hombro del niño.

- ¿Estas bien? Ha-

Se vio interrumpido por el niño que empujo su mano y levanto la mirada de golpe, el Rey juro que vio como de sus ojos cruzo una línea azul eléctrica.

-No soy tu nieto, ni eres mi abuelo, tu eres la razón por la que mama esta muerta, no mereces mi atención -dijo en un tono venenoso, ese tono cuando alguien se contiene de matar a alguien-

El Rey se congelo por el tono mortal del niño, realmente pareciera como si el niño se abalanzaría contra él y se aseguraría de que no volvería a ver la luz del día.

Haley realmente iba a darle un poco de su pensamiento… Cuando por fortuna, para el Rey, o por desgracia, para Haley, llego una voz que detuvo todo pensamiento.

- ¡Haley! ¡Finalmente te encuentro! -exclamo Kaede llegando junto a Shiori a la escena-

La niña se detuvo y miro como el Rey estaba inclino en frente de su hermano, y vio cómo su hermano parecía relajar sus hombros al verla, obviamente algo paso, pero no tenia la intención de averiguarlo en frente del Rey.

-ignorando al Rey, Kaede se dirigió a su hermano- ¡Vamos, hermano! ¡Las tías Minami, Kirara y Yui, llegaron!

- ¿Nuestras tías están aquí? -pregunto el niño con sus ojos brillando nuevamente-

- ¡Si! -exclamo igual de feliz Kaede- Aun no se los detalles de como llegaron, pero dijeron que nos explicarían apenas todos estuviéramos ahí, incluyéndonos, así que ¡Vamos! -exclamo la niña parando de golpe a su hermano y arrastrándolo hacia el lugar donde se reunirían con sus tías, Shiori siguiéndolos de cerca-

Dejando a un atónito Rey ahí como si no fuera nada.

-Realmente tuviste suerte esta vez, pero si fuera tu no me arriesgaría a acercarme a ninguno de los niños, al menos no ahora.

Nuevamente el Rey lo ignoro y se levanto dirigiéndose al mismo lugar por donde se fueron sus nietos, todo el tiempo, pensando en otra idea para acercarse a sus nietos y resolver todo.

-Realmente eres estúpido o suicida, pero estoy seguro que es la primera.