Capitulo 10: "Atando Cabos Sueltos"
Escucho el graznar de un pájaro que volaba de la copa de un árbol cerca de ella, una brisa meció sus cabellos y acaricio sus mejillas. Cerro sus ojos como dejando que el aire de esa mañana limpiara el dolor de su corazón, tomo aire y lo exhalo con tranquilidad, abrió sus ojos y miro la entrada del estudio. No había nadie cerca, estaba sola, observo la entrada pon un minuto. Dudaba si entrar o no, dudaba de ver a Inuyasha, dudaba de hablarle. Temía… si… temía y mucho, tenía miedo de saber lo que pasaría. Ese día se besaron y ella le dio una oportunidad. ¿Pero en que pensaba¿Se olvido acaso de lo que le hizo¿Se olvido del dolor que le causo? Esas preguntas rondaron todo el día de ayer al levantarse y recordar ese horrendo día, el día en que todo su maravilloso sueño de amor murió sin siquiera llegar al final. Poso su mano en la perilla de la puerta hecha de cristal, suspiro como tomando valor y entro…
"Si no se arriesga no se gana".
El estudio ya estaba lleno de todos los actores. Myouga se encontraba tomando café, Sango charlaba amenamente con Miroku -su novio- y Houjo hablaba con un camarógrafo. Pero… él faltaba, lo busco con una mirada triste y sin vida por todo el estudio… pero nada¿no habría asistido? ó ¿estaría en su camarín? Bueno, no importaba ya que por él no había asistido, solo asistió por su trabajo y no por él. La película acabaría pronto y ella no podría faltar pues al ser la protagonista debía mantener su asistencia. Se vistió con ese traje de colegiala y entro a la escenografía. Hoy debía besarse con Houjo ya que era la parte en donde se daba cuenta de su amor verdadero que era… Inuyasha. Volvió a buscarlo con la mirada y siguió sin encontrarlo, ya tendría que estar ahí y aun no llegaba ni lo encontraba ¿Qué le asaria? Bueno… mejor para ella sino asistía ya que así se sentiría un poco más tranquila. Miro su dialogo y lo releyó una vez más para no equivocarse, cambio la pagina… al darla vuelta leyó lentamente lo que sucedería y llego a la parte en donde ella discutía con Inuyasha. Su corazón latió con fuerza, miles de veces le golpeo su pecho y pensó que se quedaría sin aire por el latir tan fuerte, se llevo una mano al pecho y volvió a leer una vez más el dialogo que tendría con él… era el mismo. Lo mismo que ella discutió con él. ¡Kami…¿Myouga lo abría hecho al propósito o solo seria casualidad?.
- ¡bien gente a sus puestos! –dijo Myouga, sacándola de sus pensamientos. Suspiro y camino hacia la escenografía, hoy sería un día duro sin dudas.
Era la parte de atrás de una escuela y Cleo había vuelto de la época Sengoku por el hechizo de una bruja la cual la envió devuelta a su época ya que la joven no pertenecía al Sengoku y según la bruja, no tenía ninguna razón que la atara allí para no volver a su época. Pero lo que la bruja no sabía era que ella sentía un gran afecto hacia el hanyou con el cual paso mucho tiempo en esa era extraña para ella. Si no fuera que era porque ella era actriz se sentiría igual que esa joven. Kagome pasó mucho tiempo de su vida con Inuyasha y él fue casi un maestro para ella al enseñarle lo que era estar de novios, lo que era sentirse enamorada, lo que era sentir tristeza… y odio. Sus ojos se le llenaron de lágrimas nublando su vista, un horrible nudo en su garganta se formo y casi no podía hablar, era insoportable que no tenia deseos de trabajar ese día, pero tenía que olvidarse y dejar de pensar en él… por su bien. Cerró sus ojos con fuerza tomo todo el aire que pudo llenar sus pulmones, lo exhalo y abrió sus ojos decidida. Hoy no pensaría en el dolor que Inuyasha le causo, hoy no pensara en el.
Decidida y con los pies sobre la tierra camino hacia su posición y dijo su dialogo enfrente de Houjo que sonreía de una manera muy singular. Parecía que estaba muy feliz pero ¿por qué? Bueno no pensaría en eso, capas que algo bueno le paso ¿Quién sabe? Y dijeron sus diálogos:
- Sanso… yo…
- No, Cleo, déjame hablar a mi… tu solo escucha –dijo Houjo acercándose a Kagome de una manera peligrosa.- ¡te amo¡si, y no sabes cuánto! –dijo casi gritando y tomando a Kagome por los hombros que actuando fingió estar sorprendida.- yo quiero que seas mi novia… quiero que… me correspondas… quiero besarte… -exclamo acercándose a Kagome lentamente. Ella lo vio acercarse cada vez más y más… cerca. Cuanto tiempo en su adolescencia había querido que esto sucediera, que él le dijera que la amaba y que quería que ella sea su novia ¿Cuánto tiempo espero que esto sucediese? Pero ahora que lo tenía allí tan cerca de ella… no quería nada de eso no quería que él la besara pero… ¿Por qué?
Inuyasha…
¡¿Pero en qué diablos estaba pensando¡¡INUYASHA¡¿Por él¡nooo! Claro que no, jamás seria por él, por esa persona egoísta, egocéntrica, machista, idiota, INBECIL¡¡JAMAS SERIA POR EL¡JAMAS…! Nunca más dejaría que jueguen con sus sentimientos como lo hizo él, burlándose de su inexperiencia en el amor… apretó con fuerza sus puños y observo seria a Houjo quien mantenía sus ojos cerrados para besarse con ella. Kagome al igual que Houjo cerró sus ojos y tomo todo el aire que le fue permitido, hoy verían lo buena actriz que podía ser.
&&&&&&&&&&&&&
Cerró la puerta de su automóvil con fuerza mientras programaba la alarma. ¡Demonios siempre tenía que llegar tarde¿¡Acaso nunca podía llegara a tiempo!? Se maldijo por un rato y maldijo el maldito despertador que nunca podía programar a tiempo y hoy no era un caso especial ya que se quedo a mitad de batería ¡demonios, que suerte la suya! Entro al estudio de filmación y encontró a todos sus colegas observando una escena ¿Cuál sería? Bueno no importaba, tomo el libreto y releyó lo que sucedería ese día. Se quedo estático con los ojos muy abiertos y mas pálido que una hoja de papel, corrió hacia el bulto de gente que observaba la escena y por un pequeño espacio observo lo que no se tenía esperado ¡Kagome estaba a punto de besarse con ese maldito infeliz! Apretó sus puños con fuerza y arrugo el libreto que era de ciento veinte páginas. ¡Ese infeliz cumpliría su cometido besando a Kagome! Y él no podía hacer nada… pero… ¿Qué podía hacer? No… ¡ella le dio una oportunidad¡Podía hacer algo! Aunque estuviera actuando él no se besaría con ella. Dio un paso para adelante y decidido a hablar, pero se detuvo de pronto.
- Lo siento… Sanso. Pero no puedo corresponderte –exclamo Kagome separándose de Houjo (Sanso).- yo amo a otra persona… y no puedo engañarlo…
- "¡YO JAMAS TE ENGAÑARIA! ¡Yo jamás aria lo mismo que tú¡Y TE ACUSARIA CON MENTIRAS FALSAS!...".
Esas palabras retumbaban en la cabeza del actor que volvió a esconderse entre el bulto de gente. Porque tenía que escuchar la voz de Kagome justo en ese momento era como si le carcomieran la cabeza lentamente ó… como si fuera ¿remordimiento¿Por qué? si él había sido al que lo engañaron con mentiras falsas, él vio con sus propios ojos lo que Kagome había hecho¡él vio ese maldito collar que le regalo en su cuello¡¿Demonios que le pasaba?! Se dio vuelta para no aparecer hoy en ese estudio, camino unos pasos pero no muchos ya que para su suerte… Myouga lo vio.
- ¡Inuyasha! –grito feliz. Kagome sintió un escalofrió que le recorrió toda su espalda y siguió actuando sin voltear.- ¿adónde vas? Vamos vete a cambiar y sal rápido que ya vendrá tu escena.
Inuyasha no volteo en todo el rato que el anciano le hablo y maldijo su suerte por tener que trabajar con alguien que lo conocía desde pequeño ¡mierda! Volteo para mirarlo y le lanzo una de sus miradas más terroríficas provocando que este anciano temblara un poco y que se escondiera en su silla. Camino a zancadas firmes y fuertes hacia su camarín en la parte del fondo del estudio. Miroku lo observo extrañado de verlo diferente, camino hacia él, olvidándose que ya tendría que salir para filmar otra escena, pero más importante era averiguar porque su amigo estaba… algo diferente. Llego al camarín de Inuyasha, y entro sin tocar a la puerta como ere de su costumbre adema que podría descubrir si los dos eran hombre ¿descubriría a Inuyasha tocándose su miembro? Naaa… al menos… que fuera gay ¡noooo! Entro de golpe y lo vio cambiándose de vestimenta… "monos mal…"
- ¿Qué es lo que quieres libidinoso? –dijo fastidiado.
- Jajaja… nada… -y desecho su pensamiento.- hey¿qué es lo que sucede? –pegunto ya serio.
- ¿A qué te refieres? – dijo atándose ese pantalón tan extraño y fingiendo no entender la pregunta de su amigo.
- A que te noto diferente –acoto sentándose en una silla que estaba cerca de él, apoyando su codo en el apoyabrazos y sosteniendo su cara con su mano para observarlo.
- ¡feh! Estoy igual que siempre… -silencio- nada en mi cambio –mintió agachando su mirada azul. Miroku lo observo expectante a cada movimiento que el realizaba, tenía una mirada triste y apagada, y como si fuera poco estaba más cerio que de costumbre. Se levanto se su cilla y golpeando con las palmas de sus manos los muslos de sus piernas mientras se erguía caminando hacia Inuyasha, lo tomo del cuello con su brazo rodeándolo y con los nudillos de la mano le rasco la cabeza fuerte.- ¡¡mierda suéltame!!
- ¡JAJAJA! No lo haré, hasta que me digas lo que de verdad te pasa, nos conocemos desde la segundaria y soy tu mejor amigo… sé que hay algo que no quieres contar… y si no me lo dices… -bajo el tono de su voz.- les mostrare a todos esa-foto-que-tu-sabes-y-que-yo-también. –Inuyasha palideció y Miroku lo observo con una sonrisa radiante haciendo que Inuyasha se sintiera incomodo. ¡mierda quien más tendría esa maldita foto, primero Myouga y luego este imbécil! No, si su suerte jamás cambiaria.
- ¡bien, bien, bien! Te lo diré ¡¡pero ya suéltame!! –gruño empujando a Miroku con fuerza.
- Muy bien ¿entonces? –dijo volviéndose a sentar en la cilla. Lo vio suspirar y recostar la espalda en la pared mientras se cruzaba de brazos y lo miraba con su ceño levemente fruncido.
- Bueno…
Inuyasha conto lo que jamás le conto a nadie, lo que le sucedió el día en que él le había regalado ese dije a Kagome y cuando la descubrió haciendo el amor con otra persona. Que él pensó que ella era pura y no distinta. De cuando él y Kagome se dieron una oportunidad y de cuanto se arrepentía…
- Maldición… ya no se qué hacer –se lamento desliándose por la pared hasta caer sentado en el suelo flexionando las rodillas y ocultando su rostro en sus manos. Miroku lo observo serio y con un leve fruncimiento en su entre cejo.-…ya no se qué hacer…
- La verdad… que me asustas… -dijo de pronto. Inuyasha levanto su mirada y lo observo confuso.- jamás te vi de esa manera…
- ¿Que…?
- Inuyasha… me acabas de decir que tú mismo la vistes cuando te engaño ¿no? –Inuyasha agudizo su mirada en la de su amigo.- y que ella te dijo que jamás te engañaría como tú lo hiciste ¿cierto?
- ¿a qué quieres llegar Miroku?
- ¡Kami no puedes ser tan lento¿no ves que hay algo que no concuerda…? tú dices que ella te engaño y ella dice que tú la engañaste –silencio.- cosa que es cierto porque te acostaste con una prostituta. Pero –y levanto uno dedo.- tú no vistes el rostro de esa mujer la cual te hecho ¿no? Y su voz no la pudiste distinguir porque sollozaba ¿cierto?
- A lo que quieres llegar es que ¿Kagome no me engaño?.
- ¡exacto!
- Pero yo vi la medalla en su cuello… -reclamo volteando su rostro para uno de sus lados.
- Oh vamos, hay miles de medallas… esa cadena de plata no significa mucho capas que era cualquier otra y tú te confundiste.
- ¡Y la ropa…! era la misma –dijo haciendo un gesto con su mentón. Miroku frunció más su ceño y se levanto de su cilla para ponerse en cuclillas y así estar más cerca de su amigo. Poso una mano en el hombro de Inuyasha, y con su mano hizo un gesto para que se acercara. Inuyasha lo hizo y con una sonrisa diabólica… grito a todo pulmón:
- ¡¡IDIOTA, ES LO MISMO QUE CON LA CADENA!!
La vos de Miroku retumbo en el oído de Inuyasha aturdiéndolo a lo máximo, cerro sus ojos co fuerza y se tapo sus orejas con las palamas de sus manos. Cayo lentamente a un lado en el suelo, cosa que no dolio pues al estar centado centímetros l separaban del piso. Madijo, insulto y murmurro un par de palabras con odio y dolor. Miroku tenia su ceño muy fruncido y con una rodilla flexionada, su codo afirmado en su otra pierna observo a su amigo con resentimiento ¡kami no podía ser tan ciego para no , notar cosas tan fáciles!
- Inuyasha… te estoy hablando encerio… piénsalo bien… -dijo con una voz firme pero amigable. Inuyasha lo miro aun con las manos tapando sus orejas.- si fue tu novia por tanto tiempo… debes conocerla bien… -se irguió y camino hacia la entrada pero no sin antes decir.-: jusgar sin tener pruebas antes… puede jugarte encontra. –y salió de la habitación dando un potaso.
Se quedo un momento más en la habitación pensando en las palabras de su amigo. Miroku tenía mucha razón… pero había algo que no concordaba con las afirmaciones, algo que le molestaba en lo absoluto: si no fue Kagome la que lo engaño ¿Quién se había hecho pasar por ella esa noche? Frunció su seño consternado con la actitud que tubo meces atrás hacia Kagome. Pero se sintió tan dolido, engañado, humillado… por alguien que capas no fue ella y él, el muy orgulloso la engaño. Sintió que su corazón se oprimía y se partía en mil fragmentos, que su maldita respiración no concordaba con la normal, que en sus ojos las lagrimas gritaban a todo pulmón que se derramarían sin consideración con él. Todo por la culpa que no podía sentía. Golpeo con fuerza el suelo en frente de él y con su cabellera larga y oscura cayendo por los costados de su rostro como una noche sin estrellas. Sin su consentimiento y por no poder aguantar más el nudo en su garganta que le dolía más que un golpe en su intimidad… una lagrima rodo por una de sus melillas cayendo al suelo y esparciéndose con delicadeza por el.
Levanto su mirada hacia el frente, con una expresión seria y glacial. Fue como si estuviera escudriñando con la mirada azul a alguien. Su cabello caía por un lado de su rostro y ocultaba uno de sus ojos frunció su ceño y dijo con la vos firme y gutural:
- Descubriré que es lo que está pasando… ¡como sea!
&&&&&&&&&&&&
Observo atenta la escena que su amiga interpretaba con Miroku. Estaba atónita, y casi parecía que no estuvieran actuando ¡parecía tan real! Que juraría, que jamás hubiera practicado o leído el guion. Si, sabía bien que estaba mal sorprenderse y bien… ella no era una gran actriz así que se permitía sorprenderse. Se trataba de una escena bastante difícil ya que consistía en bolar sobre un inmenso dominio y evitar que el mar de la tormenta los tragara. Si no fuera por todos los efectos especiales y todo las cosas que eso permitía diría que no sería la gran cosa… pero de verdad se veía difícil.
- ¡si no nos apuramos, jamás llegaremos a reunir los fragmentos! –grito Sango mientras la inmensa tormenta los mecía y difícilmente trataba de sostenerse en el aire.
- ¡no te preocupes! –grito Miroku desde atrás de ella.- ¡con mi agujero, saldremos de aquí antes que te des cuenta!
Dirigió su mirada a Myouga que observaba la escena con el seño fruncido y daba órdenes a unos ayudantes que corrían para todos lados. Si, las escenas de acción realmente apasionaban a este hombre, estaba tan absorto en lo que hacía que parecía no prestarle atención a nadie más que a la escena que representaban Sango y Miroku. Sonrió al verlo tan feliz y con tanta vida. Él había sido como un padre o padrino para la fama y la cámara, y por eso estaba muy agradecida con él ya que la había ayudado mucho en este asunto de la fama.
Con una sonrisa radiante y feliz por sus pensamientos dirigió su mirada chocolate hacia la entrada de los camarines. Frunció su seño ya olvidándose de todos sus pensamientos y los llevo hacia un hombre que no había visto… pero si escuchado. Un escalofrió recorrió su espalda hasta llegar a la raíz de sus cabellos, los vellos de sus brazos y cuello se erizaron, se sentía incomoda algo agitada y sus manos sudaban. Estaba muy nerviosa y no sabía porque, era solo el hecho de pensar que él, la estaba observando y juraría que se habría intervino si no fuera porque claramente el libreto decía: y ella se niega a ese amor que él le declaraSuspiro con cansancio, la vida era muy enigmática… un día tienes lo que quieres y otro todo se esfuma como por arte de magia. Quiso volver a mirar la escena pero no pudo. Su maldito corazón latía agitado, sus ojos se abrieron de par en par, su pulso cardiaco se acelero sin aviso y no escucho nada más que sus propios latidos. De las sombras que se creaban en el pasillo de los camarines se podía divisar un cuerpo masculino que salía de entre las sombras, se veía más imponente que de costumbre y apresar de la distancia podía ver claramente que estaba serio… muy serio.
- Inuyasha… -susurró. Él por su parte se detuvo y la observo desde su lugar seguro de lo que aria, tomo aire y enfrento la mirada penetrante de la joven. Hoy sin duda todo se aclararía.
Continuara…
N/A: Hola, creo que no me tarde tanto ¿cierto? n.ñ bueno jeje espero que no¡ya volví de mi viaje! Estuvo muy bonito y visitamos bastantes lugares, jeje gracias a las personas que me desearon feliz viaje jeje y si Ana visite la Patagonia. Pero nomas que no tan centrado en el campo sino que más emocionante jeje. En fin, lo único que quiero decir es que al fic le quedan pocos capítulos no sé cuantos a ciencia cierta pero si se que son pocos, espero que la historia les allá gustado tanto como a mí y dejen sus preciados reviews n.n chau nos leemos más tarde jeje.
Dulce…
