Capítulo 10. Deportes con Gai sensei.

Saliendo del aula de computación junto a sus compañeros de grupo para tomar la siguiente clase, Shikamaru mantenía una discreta vigilancia sobre Sabaku no Temari, que durante las tres horas de clase había estado frente a su computadora con su sesión en la red como desconectada…

Y aunque él sabía que aquello no era algo personal, porque normalmente Temari solía desconectar su computadora de la red para evitar que cualquiera ingresara a sus archivos, lo cierto era que aquella mañana, el Nara no podía quitarse la sensación de que la ojiverde lo había estado evitando…

Porque eso era lo que había hecho al encontrárselo en medio de las escaleras al llegar, y también lo había hecho al desconectar su computadora de la red sin darle tiempo a él de decirle nada más…

Así que, tras haber pasado prácticamente las tres horas de la clase de computación pensando en la mejor y más factible estrategia para saber de una vez por todas qué demonios era lo que le estaba pasando a Temari, incluida su relación con el idiota de Sasori y el escandaloso de Naruto, Shikamaru se había decidido finalmente a apegarse al plan de no quitarle el ojo de encima a la muchacha y recaudar toda la información posible antes de tomar una decisión precipitada…

Aunque ciertamente, sabía que durante la siguiente hora su vigilancia iba a ser un tanto complicada dado que Deportes, que era la clase que estaba por comenzar, era impartida por el excéntrico y siempre hiperactivo Gai sensei, que vistiendo su traje de deportes color verde pasto se encontraba dando saltos frente a los vestidores, animándolos a todos a voz de grito a andar más rápido y cambiarse lo antes posible para empezar la clase y hacer que sus llamas de la juventud ardieran intensamente… aunque no a todos les entusiasmaba la idea.

Después de todo, Gai sensei con toda esa energía desbordando a borbotones de su ser era uno de los profesores de educación física más exigentes en todo el colegio, poniéndoles siempre ridículas metas que si no cumplían de forma satisfactoria, eran de inmediato suplidas e incrementadas por un nuevo ejercicio cada vez más absurdo e imposible que el anterior… y aunque pocas veces el grupo por completo lograba las metas, Gai sensei nunca se enfadaba con ellos, lo cual llevaba a Shikamaru a pensar que el profesor lo hacía apropósito para burlarse y divertirse a costa de ellos…

-¡Gai sensei, Gai sensei! ¿Seguiremos entrenando para incrementar nuestra resistencia, o tal vez será la velocidad? – preguntó con entusiasmo Rock Lee, quizás el único chico en todo el grupo de Shikamaru al que la clase de deportes verdaderamente entusiasmaba…

Y aunque la gran mayoría del grupo, quienes al escuchar la pregunta de su compañero de cejas pobladas si bien no se detuvieron, al menos si redujeron al mínimo sus pasos: si bien no les entusiasmaba el saber qué harían ese día, por lo menos querían saber qué clase de tortura era la que les esperaba…

-Tenía planeado algunos ejercicios de estiramiento y flexibilidad – dijo meditativo el maestro, llevándose la mano derecha al mentón en pose pensativa, mientras apoyaba su codo sobre su otra mano y los chicos, aunque haciendo una mueca, suspiraron aliviados…

Si bien los ejercicios de estiramiento y flexibilidad que solían realizar eran en general complicados, al menos no les dejaban sin aliento y con los músculos completamente adoloridos…

-… aunque ahora que lo pienso, creo que podemos dedicarnos a resistencia y velocidad, sí, con el festival deportivo tan cerca creo que es una mejor idea – anunció al cabo de un segundo el profesor…

Y los chicos, pegando el grito en el cielo, comenzaron con los reclamos, exigiéndole a maestro que no cambiara los ejercicios que tenía planeados, que estaba bien si no los ponía aquel día a correr… y aunque Shikamaru, por un segundo consideró en quedarse ahí junto al resto del grupo, sabiendo que nada de lo que dijeran haría cambiar de opinión a su profesor, tras confirmar que Temari no se encontraba ya por ahí, se dirigió hacia los vestidores de los chicos a cambiarse, pensando todavía en la mejor manera de obtener toda la información que necesitaba…

Y, aunque la idea de instalar cámaras de seguridad en torno a la casa de la rubia era tan tentadora como la opción de contratar a un investigador privado eran sumamente tentadoras, dado el bajo presupuesto de que disponía gracias a su más bien escasa mesada, pronto tuvo que desechar ambas ideas, limitándose a pensar en los otros problemáticos pero gratuitos métodos de investigación…

Aunque, claro, de gratuitos sólo tendrían el costo, porque según sus cálculos, el gasto de tiempo y esfuerzo dedicados a la observación y búsqueda de datos, a la larga le iba a salir muy muy caro…

-Tsk… mendokusai – gruñó frustrado, deteniéndose en uno de los pasillos al fondo de los vestuarios, yendo a detenerse justo frente a su compartimento asignado…

Quizás si tuviera el valor de hablar con Temari directo a la cara, preguntándole sin rodeos qué se traía con Sasori y con Naruto, tal vez podría ahorrarse tiempo y esfuerzo, pensó abriendo su casillero…

Aunque claro, conociéndola como él la conocía, ya sabía que aunque él se armara de valor, ella probablemente no soltaría prenda, se dijo a si mismo, y bufó. Sí, preguntarle directamente a la ojiverde lo que sucedía, sería una completa pérdida de tiempo, sin duda alguna razonó… aunque, ahora que lo pensaba, tal vez si hablara con Naruto la cosa podría salir mejor…

Después de todo, el hiperactivo rubio era algo así como su amigo, así que podría preguntarle de forma casual sobre su relación con la Sabaku No… y Naruto sería sincero, por supuesto. Con lo hablador y boquiflojo que era, sería una buena fuente de información, se dijo, y esbozando una sonrisa siguió desabrochando botón tras botón, sintiéndose cada vez más convencido de su nuevo plan de acción…

Porque sí, sin duda alguna, hablar directamente con Naruto era hasta el momento su mejor opción, se convenció a si mismo mientras doblaba y guardaba la camisa en el casillero y comenzaba a desabrocharse el pantalón… aunque la parte de Sasori era otro asunto que difícilmente solucionaría con la misma facilidad concluyó mientras se sacaba los zapatos y terminaba de quitarse el pantalón…

-¿Shikamaru? ¿Ya estás listo? – la voz de Chouji, escuchándose al final del pasillo en que el pelinegro estaba, abruptamente lo hizo regresar a la realidad… y aunque el Nara hizo una mueca de desagrado al haber sido interrumpido en mitad de su meditación, exhalando un suspiro mientras recogía su pantalón, tranquilamente asintió.

-Sólo me pongo los zapatos – le dijo, y poniéndose nuevamente el calzado, dobló su ropa y sin más se encaminó hacia el pasillo junto a su amigo, que absteniéndose de comer la bolsa de papas reglamentaria, pronto se encaminó a su lado en dirección a las canchas mientras el resto de sus compañeros se quejaban mientras se cambiaban...

-¿Y estás preparado ya para la tortura que se nos viene? – preguntó Chouji, sonando increíblemente desanimado… y aunque a Shikamaru tampoco le hacía ni una pizca de gracia, resignado le respondió…

-No hay manera de que nadie se prepare lo suficiente para una clase con Gai sensei – le dijo, aunque sonriendo de medio lado…

-Si, tienes razón… aunque si se lo pidieras a Temari, estoy seguro de que te entrenaría – le dijo con un toque de gracia, señalando con un suave movimiento de su cabeza a la rubia de ojos verdes que trotando alrededor de las canchas vistiendo su pequeño short verde de deportes junto a la blanca playera que le quedaba ligeramente holgada, pasó a un par de metros sin escucharlos… y aunque la sonrisa de Shikamaru por un segundo se hizo más intensa, al recordar la escena presenciada la tarde anterior, y ver a Naruto corriendo detrás de ella, pronto su buen humor se esfumó… -¿Shikamaru? ¿Qué pasa, porqué te detienes? – nuevamente Chouji interrumpió el rumbo de sus pensamientos, deteniéndose también aunque un par de pasos más adelantado…, y aunque el Nara bien hubiera podido mantenerse callado, suspirando, lo puso al corriente de la situación…

-Ayer vi a Temari con alguien – le dijo, y sin darle vueltas al asunto agregó: - fue saliendo de clases, estaba con Sasori…

-¿Sasori? ¿El escorpión de la arena? – cuestionó a su vez el Akimichi, no pudiendo evitar la sorpresa en el tono de su voz… y Shikamaru, echando a andar, asintió.

-Los vi abrazándose, y ya sabrás que no me causó la menor gracia – le confesó con amargura en su voz… y aunque Chouji asintió con comprensión, midiendo sus palabras, lentamente preguntó…

-Así que… ¿ver a Temari llegar con Naruto esta mañana ha sido la gota que derramó el vaso? – se quiso el de huesos anchos asegurar… y aunque Shikamaru se tomó unos segundos en silencio, suspirando finalmente asintió.

-Supongo, realmente Naruto no me preocupa tanto – le dijo, y agregó: - sin embargo, Sasori es otro asunto… necesitaré tu ayuda para investigarlo – le dijo, y aunque el de huesos anchos hubiera podido negarse, sabiendo que con su ayuda o sin ella, Shikamaru iba a poner en marcha lo que fuera que estuviera planeando, exhalando un profundo suspiro, Chouji tranquilamente asintió.

-Vale, ¿qué hay que hacer? – preguntó, pero aunque su mejor amigo le dio una de sus medias sonrisas agradecidas, al escuchar la voz del profesor alentándolos a que comenzaran con sus ejercicios de calentamiento para que pudieran comenzar a correr, ambos decidieron que, al menos de momento, iban a tener que suspender aquella charla, dejándola para después…


Sí, sí, ya se que me he tardado casi un año con esta continuación, y encima parece que no ocurre nada en el fict... pero estoy segura de que a mis lectoras les fascinará imaginar a shikamaru quitándose la ropa en los vestuarios, jajajaja xD

Anyway, agradezco de todo corazón a quienes me dejaron review del capítulo pasado: Mitchel,Nona, Nairu, Oonigiri, Shinku, prometo que para el próximo capítulo avanzaremos un poco más con la historia! xD

ahora, antes de marcharme, un adelanto... la siguiente clase es matemáticas! ¿quién creen que sera el profesor? a quien adivine, le mando un adelanto por mensaje privado! jajajaja xD

Cuídense mucho, nos leemos después ;D