10. Gente De Florida

El Gran Comedor se iba llenando poco a poco, tanto de alumnos como de profesores. Quince minutos más tarde ya estaba todo el mundo entonces Dumbledore se levantó y sin hacer nada la gente se calló y se lo quedó mirando.

"Buenas noches a todos." Hubo una pequeña pausa y continuó. "Como bien abran observado…" Y los miro a todos. "En cada casa, se han colgado unas listas con diferentes competiciones, relacionadas con nuestros invitados y que han elegido nuestros Prefectos y Premios Anuales de este año con mucho entusiasmo." Todos aplaudieron durante unos segundos y Dumbledore levantó las manos para parar. "Las pruebas las efectuarán de quinto para arriba ya que se necesita un nivel de magia determinado. Con eso no quiero decir que los demás no tendrán diversiones durante las pruebas habrán otras actividades para todos y puestos de comidas, artilugios y muchas más cosas." La gente empezó a murmurar alegremente. "Vayan pensando en que pruebas quieren participar ya que son totalmente voluntarias, si quieren montar alguna actividad o alguna parada. Cuando lo tengan decidido comuníquenlo a los Prefectos correspondientes y estos nos avisaran y nos pondremos de acuerdo entre todos." La gente empezó a hablar animadamente. "Chicos por favor…" Dumbledore se tubo que hacer oír. "La última cosa que tengo que comunicaros es que nuestros invitados llegarán la semana que viene, así que espero que les reciban amablemente y les hagan muy agradable su estancia aquí." Alguien levantó una mano para formularle al director una pregunta que muchos se preguntaban. "Sí señorita Nichttley."

"Solamente quería preguntar, ¿dónde dormirán los invitados?" Respondió algo ruborizada.

"Buena pregunta, como bien sabrán en cada casa solamente hay sitio para aquellos que corresponden en ellas y no hay lugar para más, entonces si no he sido mal informado…" Dedicó una sonrisa dibertida a estos. "…nuestros queridos Prefectos estuvieron limpiando estos días la torre del ala oeste para ellos y ha sido un gran existo ¿verdad?" Dumbledore se giró a la derecha para mirar a McGonagall.

"Así es director."

"Entonces por favor un aplauso para ellos." Todos los alumnos aplaudieron por el trabajo de los Prefectos. "Dicho esto alguna pregunta más." Dumbledore paseo la mirada por el Comedor pero no hubo nadie. "Entonces a comer se ha dicho." Levantó ambas manos y los platos salieron de la nada. En pocos segundos el comedor se inundó de ruidos de tenedores, copas chocando con los platos y sobre todo de gente hablando animadamente.

"La verdad es que tengo ganas que vengan."

"¿Para que? ¿Para saber si están buenos o no?" Ron lo dejo ir en tono sarcástico a Hermione.

"Serás tonto Ron, para saber como son sus costumbres y para hacer un descanso de los estudios ya que están las pruebas por medio y se suspenderán las clases." Hermione lo miró como si nada pero en el fondo lo entendía.

"Yo también." Harry se puso del lado de Hermione.

"Vale." Ron iba a su rollo, comía y no participaba mucho en las conversaciones.

Los días iban pasando como siempre. La gente se iba quejando de los trabajos, hablaban de las anécdotas de clases o tareas, las chicas se reunían para hablar de chicos guapos tanto de Hogwarts como de famosos, los chicos entrenaban para el Quidditch o jugaban al snap explosivo, veías a los profesores para arriba y para abajo, los prefectos pendientes de que todo estuviera en orden y alguna que otra vez quitando puntos.

Hermione aquel día iba paseando por los terrenos de Hogwarts al lado de tres candiplatius. Simplemente se iba fijando en los candiplatius como iban corriendo y jugando a su alrededor y pensando en aquello que ellos le habían dicho, su profecía.

"Disculpa." Hermione escucho una voz por detrás suyo nada conocida y se giró asustada pero perdió un poco el equilibrio. "Cuidado." El chico se abalanzó sobre ella y la cogió por el brazo ayudándola a reponerse. "No quería asustarte."

"Tranquilo es que iba pensando en mis cosas." Le sonrío. Hermione se fijo en el chico. Era alto, más o menos como Ron y Malfoy, era bastante moreno de piel, el pelo lo tenía castaño claro y de punta y tenía bastantes músculos. "¿Oye nos conocemos?"

"La verdad es que no, me llamó Jess Ferwon, pero puedes llamarme Jess, encantado." Se acercó para darle dos besos.

"Yo Hermione Granger pero si prefieres llamame Herms." Se encogió de hombros como si no importara.

"¿Eso son candiplatius?" Jess señaló los tres candiplatius que había a los lados de Hermione mientras lo miraban.

"Así es, estos dos son míos, está es Refit." Le señaló el candiplatius blanco de la derecha. "Y este es Kelon." Y seguidamente le señaló el negro que estaba sentado a su izquierda. "Y este no es mío es de otro compañero pero le gusta venir conmigo se llama Fretoy." El candiplatius blanco que estaba al lado del negro ni se inmuto en moverse, por algo era el de Malfoy.

"Vaya tienes dos y uno negro, y yo que tengo uno y azul plateado…" Se agachó para acariciarlos. "Hola." Estos se adelantaron y dejaron que lo acariciara.

"Vaya te han cogido confianza." Hermione los miró y acarició a Kelon por detrás de la oreja. "Por cierto creo saber que no eres de aquí."

"Así es, vengo de Florida."

"Vaya así que tu eres los que estábamos esperando."

"Bueno sí, aunque yo me he adelantado porque estaba fuera y mis compañeros vendrán esta noche por eso voy un poco perdido." Se rascó la coronilla.

"Tranquilo. Si quieres podemos ir a sentarnos en aquel árbol y charlamos un poco. Si quieres claro."

"Por mi perfecto, será divertido hablar contigo." Hermione y Jess se acercaron al árbol donde Hermione se sentaba la mayoría de veces sola a pensar seguidos por los tres candiplatius.

"¿De donde eres exactamente?"

"Estoy a unos treinta kilómetros de Miami."

"Vaya, yo soy de Londres, casi tocando a las afueras." Empezó a acariciar a Kelon suavemente.

"Estamos más o menos en la misma situación." Se pusieron a reír.

"Solo por curiosidad ¿cuantos años tienes?" Jess se apoyó en el tronco mientras no quitaba el ojo de encima a Hermione.

"Tengo diecisiete ¿y tu?"

"Estas muy bien, yo diecinueve."

Llevaban un rato hablando de todo, riendo y divirtiéndose con los candiplatius, cuando Fretoy se levantó de golpe y se quedó mirando dirección al castillo.

"¿Qué ocurre Fretoy?"

"Nada." Hermione se giró de golpe y vio que Malfoy estaba a escasos metros.

"Vaya…hola." Hermione se giró sin decirle nada más.

"¿No me dices nada más? Algo como-"

"Si se me olvidaba, Jess este es Malfoy, Slytherin." Malfoy se quedó un poco parado cuando un chico bastante guapo apareció por el lado de Hermione.

"Hola encantado." Jess extendió la mano pero Malfoy solo la estrechó sin decir nada.

"Vaya no sabía que eras tan agradable." Hermione lo miró con ironía. Mientras que Malfoy le echaba una mirada de furia a Hermione y otra de venganza a Jess.

"Fretoy." El candiplatius se fue con Malfoy y este se dirigió al otro lado de los terrenos seguramente para pasear.

"No te preocupes siempre es así de agradable." Jess asintió y dirigió la mirada al lago. "¿Quieres que te acompañe a tu cuarto?"

"Te lo agradecería."

"Pero antes deberíamos hablar con McGonagall para que supiera que estas aquí." Los dos se levantaron y se despidieron de Kelon y Refit.

Los dos iban andando por los pasillos de Hogwarts seguidos de muchas miradas curiosas.

"Hemos llegado." Hermione toco la puerta y la gárgola con la voz de McGonagall respondió.

"Adelante." Jess se asombró y entró detrás de Hermione.

"Bienvenida Hermione."

"Hola profesora, venía a comunicarle que uno de los invitados de Florida ha llegado antes de lo previsto por motivos personales." Hermione le indicó a Jess que entrara sin miedo. "Este es Jess Ferwon." McGonagall se levantó y se dirigió a él.

"Encantada de conocerlo señor Ferwon, espero que durante su estancia aquí sea lo más cómoda que pueda." Ambos se estrecharon la mano cordialmente.

"Lo mismo digo señora McGonagall."

"Llámeme mejor profesora McGonagall por favor."

"Esta bien."

"Bien, Hermione por favor haz el favor de acompañar a este joven a su cuarto y una vez instalado si el quisiera muéstrale el castillo. ¡Ah! Se me olvidaba, la contraseña es…esto… ¡ya! Trynus Plumus."

"Gracias y así lo haré." Hermione izo media reverencia y salió detrás de Jess mientras McGonagall sonreía.

"Bien… ¿hacía dónde?" Señaló ambos caminos.

"Por aquí." Hermione le señaló la izquierda y los dos se fueron hacía allí. Hablaban muy divertidos y no les importaba que la gente los mirara mal. Subieron hasta la última escalera y se dirigieron a la única puerta que había en aquella parte. "Aquí es, Trynus Plumus." La puerta se abrió y dejo paso a una torre muy iluminada y limpia con colores azules y marrones.

"Vaya que grande."

"Y que lo digas." Hermione se miró el trabajo que habían echo entre todos. "Sígueme." Hermione se dirigió a las escaleras seguida de Jess. "Tu cuarto puede ser uno de esos." Hermione le señaló unas diez puertas.

"Creo que me quedaré en este." Hermione entró y vio una vista magnifica.

"Creo que yo también me quedaría con ella." Y rieron juntos.

Jess dejó el jersey encima la cama e iba a salir cuando Hermione curiosa le preguntó.

"¿Y tu equipaje? Desde que llegaste no llevabas nada."

"Me lo traen unos amigos."

"A vale." Bajaban las escaleras cuando Hermione miró el reloj. "Vaya creo que no nos va a dar tiempo de enseñarte el castillo si quieres quedamos mañana y te lo enseño tranquilamente.

"Vale. Podrías enseñarme los jardines y así también estoy atento de si vienen mis amigos."

"Perfecto." Los dos salieron dirección a los jardines.

Llevaban unos quince minutos hablando mientras estaban sentados en uno de los muchos bancos observados por miradas curiosas cuando alguien gritó por detrás de ellos.

"¡JESS! ¡CABRÓN! ¡MIRA QUE VENIR POR TU CUENTA!" Un chico moreno con el pelo un poco largo se acercaba corriendo hacía Jess.

"¡EI! ¡JOSH!" Jess se levantó corriendo y los dos se dieron un fuerte abrazo. Hermione se levantó y los miraba sonriendo pero sin molestar aquel momento.

"¿Cómo te ha ido el viaje?"

"Fantástico, ¿y a ti?"

"Como todos, Jen dio la nota, para variar." Puso los ojos en blanco.

"Algo normal en él."

"¿Qué has hecho durante este tiempo?"

"He conocido a una chica." Jess se apartó y dejó ver a Hermione. "Josh te presento a Hermione Granger, me ha ayudado cuando llegué y se ha portado muy bien conmigo."

"Encantado, cualquier amigo de Jess es mi amigo, Josh Jertryx."

"Hola." Josh se acercó y le dio dos besos. Josh era un chico bastante alto un poco más que Jess, moreno de piel y de cabello y unos ojos castaños muy claro color miel.

"¡Josh! ¡Jess!" Unos tres chicos se acercaban donde estaban.

Jess se giró y observó a quien llegaba.

"¡TIOS!" Al acercarse todos suficiente hicieron un juego con las manos como saludo y al final se abrazaron. "Me alegro de volveros a ver. Os presento una amiga de aquí, Herms estos son Alex Part"

"Encantado." Un chico de la misma estatura de Jess, con poco moreno y ojos oscuros se acercó y le dio dos besos.

"Rek Dertif." Un chico rubio con ojos azules oscuros se presentó y repitió lo mismo que Alex.

"Y este Sean Wersten." El último chico era castaño tirando a moreno, moreno y con los ojos verde azulados.

Pero lo que no paso desapercibido fue que todos estaban bien formados.

"Hola." Se acercó y le dio dos besos.

"Oye ¿dónde tenemos que ir?"

"Esto…" Jess se giró y se miró a Hermione.

"Iré a visar a la profesora McGonagall."

"Te acompañamos." Rek se adelantó y se puso a su lado y sin ningún problema empezó a hablar con Hermione.

Iban los seis muy animados. Cuando Hermione se paró y se dirigió a ellos.

"Esperadme un momento aquí."

"Lo que tu digas."

Hermione repitió lo mismo que antes, toco la puerta y la gárgola respondió con la voz de la profesora. A los dos minutos Hermione salió.

"Bien será mejor que os reunáis con vuestros compañeros, ahora bajara el director para daros la bienvenida." Todos se fueron a la entrada que ya estaba acumulada de alumnos de Hogwarts.

"Será un poco difícil pasar" Dijo Hermione.

"Tu tranqui." Alex se puso delante de ella y les hizo un gesto a los demás y en un segundo Hermione estaba rodeada por todos los chicos y a Alex enfrente de ella gritando. "A ver…paso…paso…por favor…"La gente se iba apartando sin saber bien, bien porque. A los segundos estaban los seis fuera y todos con miradas curiosas.

"Ven te presentaré al profesor." Jess la cogió de la mano y la llevó frente a un hombre de unos treinta tres años, el pelo muy corto y negro y con una expresión bastante agradable pero sus ojos a la vez reflejaban seriedad.

"Profesor Grey." Este se giró sorprendido.

"Dime Jess."

"Te presentó a Hermione Granger, alumna de Hogwarts en el último curso y prefecta pero una chica muy agradable y amable."

"Vaya…encantado yo soy el profesor Tres Grey." Le cogió la mano y la besó. "Sería todo un honor que nos acompañara hasta el comedor." Y extendió la mano señalando las puertas del castillo.

"Sería un placer pero el director…"

"Fue petición suya." Hermione se quedó sin habla. "Dijo que nos podrías acompañar hasta el Gran Comedor y allí él ya se encargaría."

"De acuerdo." Hermione se giró y miró a los chicos, Jess le guiñó un ojo y los demás le sonrieron.

"¡A ver chicos! ¡Atentos! Esta chica nos acompañara, haced el favor de hacerle caso yo iré detrás ¿entendido?"

"¡SIIIIIII!" Todos respondieron al unísono.

"Seguidme por favor." Jess, Jonh, Alex, Rek y Sean se pusieron detrás de ella y los demás los seguían. Hermione cuando entró por la puerta todos la miraron ya que iba hablando con cinco de los nuevos y seguida de todos los demás.

"¿Qué demonios hace Hermione con ellos?" Ron estaba muy enojado pues después de comer había desaparecido por completo y ahora la veía envuelta por esos de Florida.

"Ron estoy igual que tu, no tengo ni la menor idea, pero parece que no está nada incómoda." Harry se encogió de hombros sin importarle los refunfuños que Ron soltaba cada tres segundos.

"Eso parece." Los dos se la quedaron mirando pero ella no los vio.

"Eh Malfoy." Zabinni lo empujó un poco para que le prestara atención.

"¿Qué?" Respondió molesto por como lo había tratado.

"Mira quien va delante…Granger."

"¿Granger?" Malfoy alzó un poco el cuello y vio a Hermione enfrascada en una conversación con ese tal

Ferwon y cuatro más.

"¿Qué crees que hace ella con ellos?"

"Blaise ahora en serio, no tengo cara de Parkinson joder, no tengo ni puta idea." Malfoy la volvió a mirar con algo de rabia y furia.

"¿Has visto como te miran todos?"

"Jess por favor no me lo recuerdes."

"¿Pero porque? No pasa nada." Jess le pasó el brazo por encima riéndose por la situación y muchas chicas la miraron con caras de expectación y envidia.

"¡Jess!" Hermione se lo quedó mirando.

"¿Qué?"

"No tienes remedio."

"Ya lo sé." Y los dos se pusieron a reír.

Los alumnos iban entrando y Hermione era la única que faltaba cuando apareció McGonagall.

"Muchas gracias Hermione." Se giró para dirigirse a los invitados. "Bienvenidos a Hogwarts, espero que vuestra estancia aquí sea de lo más agradable." El profesor Grey se dio paso entre sus alumnos hasta que quedó frente a frente a McGonagall.

"Hola, me llamo Tres Grey, soy el director de Wesrtensis, Florida. Muchas gracias por vuestra hospitalidad."

"Encantada yo soy Minerva McGonagall, subdirector de la escuela de Hogwarts Magia y Hechicería." Hizo una pequeña reverencia con la cabeza y prosiguió. "Bien nosotras ahora vamos a entrar y se cerraran las puertas y en pocos segundos se abrirán para daros paso."

"Muy bien, esperáremos con impaciencia." McGonagall puso la mano en la espalda de Hermione en señal que era hora de marchar a su sitio.

"Hasta luego Hermione." El primero en despedirse de ella fue Rek.

"By Herms." Alex repitió el gesto.

"Nos vemos." Jess fue el último ya que los demás, Sean y Jonh se despidieron con un guiñó y una sonrisa.

Hermione solamente se despidió con una sonrisa y con un gesto de mano. Cuando entró en el Gran Comedor todas las miradas se posaron en ella pero esta sin hacer caso se dirigió a su sitio al lado de un muy enojado Ron.

"Oye Herms ¿cómo es que ibas con ellos?" Ginny fue más rápida que su hermano y le soltó la pregunta.

"Por casualidad, estaba andando con los candiplatius y de repente me encontré con Jess."

"Vaya si ya lo llama por el nombre y todo." Hermione se miró a Ron quien lo había dicho en tono sarcástico

"Eso… me lo encontré nos pusimos hablar y lo lleve a la profesora McGonagall me dijo que lo llevara a su cuarto y que le enseñara el castillo. Mientras hablábamos llegaron los demás, me los presentó los acompañé a ver a McGonagall y una vez allí me dijo que bajara y el profesor Grey."

"¿Quién?" Ron no la miraba pero no se perdía detalle de las palabras de Hermione.

"El profesor de Jess, es decir, el profesor de Florida, me dijo que el director les había dicho que yo los acompañaría hasta aquí y así lo hice."

"Vaya que suerte…ojalá hubiera estado contigo." Ginny puso cara de envidia mientras que Harry la miraba con malos ojos.

"Oye ¿por qué no-" Una copa resonó por la sala llamando la atención de todos.

"Buenas noches estudiantes de Hogwarts." Dumbledore se había levantado de la mesa e iba a hacer un discurso. "Como ya sabrán… nuestros invitados ya han llegado sin ninguna dificultad y…gracias a nuestra prefecta Hermione Granger quien ha acompañado amablemente hasta la puerta, gracias." El comedor estallo en aplausos dirigidos a ella exceptuando los de Slytherin que ella sonrío con amabilidad. "Ahora si sois tan amables de recibirlos con un gran aplauso…" Dumbledore alzó las manos y las puertas que cerraban el Gran Comedor se abrieron lentamente dejando ver primero al profesor Grey, detrás de él iba Jess y sus demás compañeros. Cuando terminaron de abrirse las puertas empezaron a andar y Hufflepuff, Ravenclaw, Slytherin y Gryffindor acompañados de todos los profesores los aplaudieron.

Todos ellos avanzaron hasta la mesa de los profesores, al detenerse Jess dio un rápido vistazo al Gran Comedor contemplando su grandeza y a la vez mirando a cada una de las personas que había sentadas incluyendo a Hermione a quien le dirigió un guiño. Grey se acercó al director y le estrechó la mano. "Bienvenido profesor Grey." Dumbledore le estrechó la mano con gusto y una vez lo saludo se volvió a sus alumnos. "Bien este es el director de la escuela Wesrtensis, Florida…y esos sus alumnos que nos acompañaran hasta principios de Diciembre y…que con mucho gusto…los acogeremos." El comedor volvió a estallar en aplausos. Dumbledore los detuvo al levantar las manos. "Muchas gracias ahora profesor Grey." Grey izo una reverencia con la cabeza y se giró para hablar con todos los estudiantes de Hogwarts.

"Primero de todo daros las gracias por esta calurosa bienvenida, gracias." Los aplausos surgieron sin más los cuales duraron pocos segundos para dejarlo hablar. "Os agradecemos mis alumnos y yo esta invitación para convivir un tiempo con gente lejana a nuestro país. Espero que os divirtáis con nosotros ya que solemos ser bastantes bromistas…" Todos los chicos de Florida se rieron un poco. "Y a viceversa nosotros con vosotros pasar un buen rato. Creo que eso es todos así que muchas gracias." Aplausos que cesaron con Dumbledore a levantarse.

"Muy bien gracias. Bien ahora si no les importa a nuestros invitados…" Dumbledore se dirigió a todos los alumnos del Wesrtensis. McGonagall regresó con un taburete y un sombrero, que para todos los de Wesrtensis era muy viejo, pero que todos ahí en Hogwarts sabía que no era un sombrero cualquiera, McGonagall lo dejo delante de la mesa de los profesores para el asombro de todos. "Bien les informare que una vez se entra en Hogwarts, esta tiene cuatro casas…Hufflepuff, Rawenclaw, Slytherin y Gryffindor… Para entrar en una de ellas todos los alumnos pasan por el sombrero seleccionador." Dumbledore señaló el sombrero posado encima el taburete. "Una vez a sido seleccionada una casa para esa persona, durante su estancia aquí permanecerá en esa casa respetándola y ayudando a todos los que en ella hay." Pasó su mirada por todos los alumnos. "Entonces creemos divertido hacer esta prueba con vosotros aunque residiréis en una torre a parte y no en la torre de cada casa aunque para lo que sea formareis parte de esa casa. ¿Qué os parece?"

"Puede ser divertido." Dijo un alumno desde dentro del grupo de Wesrtensis.

"¿Por qué no?" Dijo otro.

"Creo que ha quedado bastante claro." Grey se giró y miró a Dumbledore.

"Esta bien, profesora McGonagall por favor." McGonagall desenrollo un pergamino y luego se dirigió a los chicos.

"Bien cuando nombre vuestro nombre, avanzareis hasta el taburete y al sentaros yo os colocaré el sombrero y una vez decidida la casa iréis hacía ella." Todos asintieron. "Empecemos. Jess Ferwon."

Jess avanzó hasta el taburete y se sentó McGonagall al ponerle el sombrero este enseguida dio paso a su 'cara'.

"Mmh…Una gran mente…" Jess se asustó un poco al oír aquella voz. "Lleno de sabiduría… pero… más de carácter y valor…creo que…" Izó una gran pausa que todo el mundo espero con impaciencia su decisión. "¡GRYFFINDOR!" Todos los de Gryffindor aplaudieron con muchos ánimos. Jess se levantó y se dirigió al lado de Hermione.

"Vaya…" Dijo Hermione.

"Ya ves quien lo diría. Aunque me alegro así estaré a tu lado." Le dio un beso en la mejilla que fue acompañada por dos miradas furiosas y llenas de ira.

"Soy Harry Potter."

"Encantado." Todos se fueron saludando poco a poco.

"Jen Gretwen." McGonagall nombró de nuevo.

"Vaya…difícil…pero gran astucia…aunque mejor estarías en ¡Slytherin!" Jen se levantó orgulloso y se dirigió a Slytherin que lo recibieron con una calurosa bienvenida.

Iban siendo nombrados y seleccionados poco a poco y recibidos con alegría en su respectivas casas, había de todo Hufflepuff, Rawenclaw, Gryffindor he incluso también Slytherin había recibido a gente.

"Derek Jenous."

"Gran astucia y amistad…iras a ¡Hufflepuff!" Al llegar sin decir nada todos empezaron a hablarle sin ningún problema.

"Ellyot Querotw."

"Vamos a ver…Una gran mente y a la vez ganas de vivir la vida te va a ir bien… ¡Rawenclaw!"

Así fueron pasando todos los alumnos hasta llegar el turno de Alex.

"Alex Part."

"Demasiado fácil…valiente y sin ningún temor… ¡Gryffindor!" Alex se dirigió al lado de Jess.

"Herms." Ron lo miró al ver tantas confianzas.

"Hola Alex." Hermione lo recibió con una amplia sonrisa.

"¡Que bien tío!" Se saludaron con el juego de manos.

"Sí, espero que a ellos les toqué igual."

"Josh Jertryx."

"Valiente…testarudo…" Hubo algunas risas por parte de sus compañeros y profesor. "…atrevido…sin duda ¡Gryffindor!"

"¡Hurra!" Alex y Jess exclamaron con alegría mientras que Josh se acercaba corriendo.

"Hola preciosa." Josh la besó en la mejilla "Tíos." Los saludo con el juego de manos y entonces se dirigió a Ron. "Perdona eres…"

"Ronald Weasley amigo de Hermione."

"Vaya que bien…" Los saludo con la mano quien Ron estrechó sin ningún comentario. "Oye ¿te importaría prestarme el sitio me gustaría estar a su lado?"

"Esto…"

"Gracias tío." Josh al sentarse apartó a Ron sin ningún problema y se dirigió a Hermione. "Oye me tienes que decir como va todo esto."

"Claro no hay ningún problema." Hermione se sentía a gusto hablando con ellos, se divertía al igual que lo hacía con Ron y Harry. Aunque sin darse cuenta alguien la observaba desde muy cerca con lujuria.

"Greg…" McGonagall izo una pausa al no entender el apellido cosa que jamás le había sucedido. Hermione levantó la mirada al igual que lo izo Malfoy primero para mirar quien era y luego la dirigió a Hermione. Estaba pálida su color normal se había extinguido, sus pupilas estaban muy dilatadas y sus ojos expresaban terror, miedo…pero anhelo. "Greg Martrwensti." Hermione se relajó y volvió a su estado normal.

Malfoy por lo contrario seguía pensando en la reacción de Hermione al oír el nombre de Greg. Entonces como un rayo fugaz que pasó por su mente le vino una chica a la memoria, Moon.

Moon había dicho algo de una persona imperdonable y Hermione había comentado que no olvidaba a una persona que le izo demasiado daño para poder existir aun. Pero no podía ser… ¿ella no era Hermione? demasiadas diferencias…demasiados secretos…demasiado por descubrir… ¿quién era ella? ¿se lo rebelaría alguna vez? No había respuestas para aquellas preguntas que Malfoy iba almacenando en su cabeza haciendo que se obsesionara más en una persona que ni siquiera sabía de su nombre real. De repente un grito lo sacó de sus pensamientos.

"¡Slytherin!" Sin darse cuenta empezó a aplaudir.

"Rek Dertif"

"Mm….tu casa será… ¡Gryffindor!" Rek se colocó por delante de Hermione apartando a Harry y a Dean.

"Cuanto tiempo…" Y le guiñó un ojo a Hermione quien respondió con una sonrisa de las suyas.

"Fantástico solo falta uno."

Solo quedaban dos.

"Mathiew McLair."

"Tu irás…¡Rawenclaw!"

"Y el último…Sean Wersten."

"Al parecer tienes demasiado carisma y tu impaciencia te gana pero…tu honor te hace decidir…así que yo elijo… ¡Gryffindor!" Jess, Alex, Josh y Rek le silbaron como bienvenida. Sean al llegar se dirigió a Dean.

"Encantado." Dean le estrecho la mano. "¿Puedo?"

"Por supuesto." Dean se echó a un lado y se sentó frente a Jess y al lado de Rek quien saludo con las manos.

"¿Bien?"

"Bien." Respondió Hermione.

"Al parecer están todos…" Dumbledore se miró a cada alumno. "Espero que se sientan a gusto…"

"Oye Herms…"

"Dime Josh."

"¿Dónde está la comida?"

"Ja ja ja…ahora lo verás no te impacientes."

"Esta bien."

"Dicho y echo todo…buen provecho." Dumbledore dio la ya palmada que daba pasó a platos jugosos de carnes, pures, bebidas, ensaladas…para poder empezar la cena.

"Vaya…"

"Recuerda que somos magos." Hermione guiñó un ojo a Josh en plan pícaro.

"Esto es fabuloso casi todo son platos de Florida…" Rek alucinaba.

La gente comía animadamente charlando con unos y con otros y al parecer no se distinguía quien era de Hogwarts y quien de Wesrtensis. Era algo muy agradable.

Cuando la mayoría de la gente ya había terminado Dumbledore se levantó de nuevo.

"Bien, queridos alumnos esto ha sido todo por hoy ahora por favor si son tan amables todos los prefectos acompañaran a nuestros invitados hasta su torre para que puedan descansar. Buenas noches a todos." Dumbledore se apartó de la silla, se despidió de Grey y una vez se había despedido de todos los profesores desapareció por la puerta que quedaba atrás de la mesa de los profesores.

"Creo que deberás hacer el último favor para nosotros esta noche." Sonrió divertido por la situación.

"Eso creo Jess." Josh se levantó el primero de todos y le ofreció una mano a Hermione. "Gracias Josh."

"Un placer."

"Vamos Ron." Ron se levantó a regañadientes y se colocó al lado de Hermione aunque duró pocos minutos ya que todos sus 'nuevos amiguitos' le apartaron sin malas intenciones.

"Oye Draco ¿qué te dije?" Malfoy se giró y miró extrañado a Blaise.

"¿Qué quieres decir?"

"Nada simplemente que Granger no pasa desapercibida, mira esos cinco no se separan de ella desde que llegaron…y…espérate ya…"

"Venga Blaise ¿no me digas que deliras por una… sangre-sucia?" Y lo miró como si lo que acabab de decir fuera algo inimaginable.

"La fruta prohibida es la que más jugo da ¿no crees?" Malfoy no respondió, solo dirigió la mirada hacía Hermione que se veía muy feliz mientras hablaba con los nuevos. "Vaya bien." Blaise le dio una palmadita en la espalda en forma de despido y se marchó con los demás Slytherins.

"Oye Draco…"

"¿Qué?"

"Esto…que yo no voy a ir a acompañar los nuevos, es que…tengo que terminar unas tareas y…" Pansy se frotaba las manos.

"Esta bien…no me sermonees más." Malfoy se alejó de Pansy quien lo miraba con tristeza y a la vez lujuria.

"¡HERMS!" Justin se acercó por detrás de Hermione con su compañera.

"Hola." Hermione se giró y los demás observaron. "Chicos este son Justin y Tryni prefectos de Hufflepuff." Todos se saludaron.

"Oye Herms lo siento pero la profesora Sprout nos acaba de dar permiso para ir con ella para ayudarla en el invernadero seis."

"Tranquilos no pasa nada."

"Vale nos vemos mañana." Justin se despidió con un beso y se fue con Tryni.

Todos los alumnos se habían marchado y solo quedaban los de Wesrtensis, Hermione, Ron, Malfoy, Fred y Jenys.

"¡Hermione! ¡Ron!" Fred y Jenys se acercaron donde estaban todos.

"Hola. Chicos os presentó a Fred y a Jenys prefectos de Ravenclaw."

"Esto nos sabe mal pero es que no podremos acompañaros es que tenemos unos problemillas en la torre y…"

"De acuerdo buenas noches hasta mañana." Se despidieron de todos y salieron corriendo.

"Vaya…parece que están muy eufóricos con nuestra llegada…"

"Los siento normalmente no ocurre esto…"

"Tranquila no tienes por que disculparte." Le dijo Sean apoyando una mano en su hombro.

"Bueno estamos todos…" Dio un rápido vistazo y añadió. "Vámonos."

"¡UN MOMENTO!" Hermione se giró y vio a la profesora Hook acercándose a toda velocidad. "¿Señor Weasley?" Ron salió de atrás de Hermione.

"Dígame."

"Tengo que arreglar unos asuntos del Quiddich y como no encuentro al señor Potter le pediría que me ayudara ya que usted es el más veterano sin exceptuar el señor Potter."

"Esto…" Ron se miró a Hermione sin saber que decir.

"Tranquilo ya voy yo, nos vemos dentro de un momento."

"Esta bien."

"Perfecto acompáñeme iremos a mi despacho." La profesora Hook y Ron se fueron dirección a la puerta de roble y salieron por ella.

"Ya podemos irnos." Hermione andaba delante junto con Malfoy pero este no decía nada. Hermione por el contrario iba hablando con Jess y con Josh que tenían muchas ganas de saber cosas.

Iban subiendo escaleras hasta que llegaron a la torre que habían limpiado en dos días.

"Bien… Trynus Plumus." El muro se abrió y dejo paso a una gran sala muy iluminada. Todos fueron entrando poco a poco admirándola. "Esto yo soy Hermione Granger prefecta de Gryffindor y él es…" Hermione se quedó mirando a Malfoy. "Draco Malfoy prefecto de Slytherin." Todos prestaban atención a lo que Hermione decía. "Esta será vuestra torre mientras dure vuestra estancia. Arriba tenéis todos los dormitorios. Como podréis comprobar dentro de unos momentos los nombres están escritos en la puerta y con vuestras pertenencias en su sitio. Si tenéis algún problema podéis consultar con cualquier profesor o prefecto y lo último que debo deciros es que para poder entrar debéis saber una contraseña esta es Trynus Plumus, pero se cambiara de cada dos semanas por seguridad, se les informara del cambio. Bien buenas noches y espero que disfrutéis." Sonrió amablemente.

Algunos empezaron a subir para los dormitorios otros se sentaron en los sillones,…

"Buenas noches Herms." Alex, Rek y Sean fueron los primeros en despedirse para dirigirse a los dormitorios.

"Nos vemos mañana en la comida. Que descanses preciosa." Josh le dio un beso en cada mejilla y se fue a la sala que quedaba más apartada.

"Solo quedo yo."

"Eso parece." Hermione esbozó una sonrisa.

"Que tengas felices sueños." Jess le subió la barbilla. Malfoy que lo vio empezó a temblar de furia y Hermione no sabía como reaccionar pero todo fue un mal entendido. Jess la beso en cada mejilla suavemente y una vez se despidió de ella sin esperar nada se fue a una gran ventana.

Hermione después de salir del trance se dirigió a la puerta y la abrió para marcharse a su dormitorio sin caer con la presencia de Malfoy.

Llevaban un rato andando, Hermione pensando y Malfoy observándola hasta que decidió romper el hielo.

"Vaya…ese Jess es todo un carácter…" Malfoy arrastraba las palabras pero fue suficiente para que Hermione le prestara atención.

"¿Qué insinúas?" Hermione se paró en secó y lo encaró.

"Yo nada si aun caso yo diría que insinúa él… no yo." Sus ojos la miraban queriendo derrumbar aquella muralla frente a sus ojos.

"¿Por qué?"

"Pues porque te iba a besar y no hiciste nada." Soltó sin más mientras mantenía su pose firme y seria.

"Claro… se…se iba a despedir." Hermione sabía que Malfoy tenía razón y por mucho que dijera no le valdría.

"Ya… va a ser eso…" Malfoy se acercó a Hermione quien no se inmutó. "Y si hiciera yo esto…" Malfoy izo lo mismo que Jess. "…para despedirme de ti." Hermione no reaccionaba o no sabía que hacer, si se resistía no conseguiría nada, Malfoy le ganaba en fuerza, si intentaba chantajearlo tampoco serviría, Malfoy también sabía jugar… ¿qué hacía? ¿Qué? ¿QUÉ?

Malfoy acortaba la distancia poco a poco. Hermione cerró los ojos para concentrarse pero solo conseguía ponerse más nerviosa. Malfoy por lo contrario disfrutaba de aquella situación, tenía a una gran mujer delante de él, nadie podía hacer nada y ella no sabía como contraatacar.

Era perfecto.

Solo quedaban centímetros cuando Hermione empezó a notar la respiración de él, su aroma. Malfoy toco la nariz de ella con la suya haciendo que ella se estremeciera. Malfoy rompió aquella distancia y rozó una y otra vez los labios de Hermione con los suyos pero sin besarle. Hermione quería desaparecer pero a la vez quería seguir allí con él y abrazarlo. Cuando iba a responder Malfoy se separó de ella y esta abrió los ojos confundida.

"Buenas noches." Malfoy la soltó y se fue dirección a la Torre de Premios Anuales. Hermione estaba roja por el acontecimiento a los segundos volvió en si y sin saber como gritó para que él le pudiera oír.

"¡YO TAMBIÉN SÉ JUGAR A ESTO! ¡RECUÉRDALO!" Se marchó enfadada consigo misma y se dirigió a la Torre de Gryffindor.

Hermione llegó a la torre de Gryffindor sola y no de muy buen humor.

Era tarde. Consultó el reloj, este marcaba la una y diez. No había nadie en la Sala Común cosa que le extrañó.

"Ron debería haber vuelto ya." Murmuró para sí. Se sentó en su sillón preferido al lado de la ventana y cogió el primer libro que encontró al lado. Empezó a leerlo pero se durmió sin darse cuenta con el libro abierto entre las manos.

"¡Maldita sea! ¡Vaya mierda! Si lo llegó a saber le digo que no." Ron consultó el reloj mientras se dirigía a la Torre de Gryffindor, las dos de la mañana. "Debo darme prisa." Ron aceleró el paso. A los diez minutos llegó frente al cuadro de la Señora Gorda. "Dulche Lieb" El cuadro se abrió sin ni siquiera ver quien entraba.

Ron se quedó estático nada más entrar por el hueco. Hermione estaba dulcemente dormida en el sillón iluminada por la luz de la luna. Parecía un ángel estaba bellísima, incluso bellísima era poco para descifrarla…tenía un libro entre las manos, lo había estado esperando…como podía….era algo inexplicable…alguien que cuida de ti…que se preocupa…que vela por ti…era maravillosa…. Ron se acercó poco a poco sin hacer ningún ruido. Al llegar se agachó y al estar frente a frente la miró más detalladamente. Tenía una pequeña sonrisa en sus labios… El pelirrojo que observaba se preguntó que bello sueño tendría aquella castaña. Su cara estaba iluminada por la luz de la luna y solo al mirar parecía de seda…reflejaba un rostro tranquilo…soñador…pero a la vez inteligente y dura…Ron alzó una mano y la llevó a su mejilla que estaba algo rosada y la acarició con suavidad, como si en cualquier momento pudiera romperse. Al notar el tacto la castaña se removió un poco y poco a poco fue abriendo los ojos.

"Mm…ya estas aquí…" Le dedicó una sonrisa y se acabó de despertar.

"¿Cómo has podido hacerlo?"

"Tu hiciste lo mismo por mí." Hermione cerró el libro y lo dejó sobre la mesa y se levantó.

"Me conoces bien…"

"Demasiado…Al llegar vi que no estabas y supuse que aun no habrías llegado así que quise esperarte." Se fue incorporando poco a poco.

"Muchas gracias pero ahora ya te puedes acostar ya he llegado."

"Sí…bueno ya hablaremos mañana."

"Sí pero yo diría de aquí a unas horas." Se rieron un poco y Hermione se acercó a Ron.

"Buenas noches mi pelirrojo." Esbozó una sonrisa y le dio dos besos acompañados de un pequeño abrazo.

"Que duermas bien castañita." Ron también le regalo una sonrisa. A los pocos segundos aquella castaña que le hacía perder el control de él mismo había desaparecido por unas escaleras para dirigirse a su morada y poder descansar después de un gran día. Ron también se fue a su dormitorio para dormir pero sin dejar de pensar en ella.

"¡BUENOS DÍAS!" Lavender despertó a Hermione quien en ese momento tenía un sueño un tanto extraño.

"¿Qué quieres Lav?" Le dijo en un tono casi de murmullo.

"Venga vamos arriba dormilona. Hoy empieza un gran día."

"¿Y eso?" Hermione seguía acostado y su cabeza estaba medio tapada con la almohada para no ver la claridad completa del Sol.

"Porque hoy…hoy habrá movida con los de Wesrtensis." No podía quitarse la sonrisa de la boca.

"Ah…pues que bien…pero a mí déjame dormir." Se dio la vuelta y se tapó.

"A no…tu te levantas que tenemos que hacer muchas cosas." Lav le cogió las sabanas y de un tirón se las arrebató dejándole solo la almohada.

"¡ESTA BIEN! ¡YA ME LEVANTO! ¡YA!" Hermione pataleó un poco y se levantó un poco malhumorada.

"Uy…que muerde."

"No lo sabes bien…" Le dijo amenazadoramente. Se dirigió al baño para hacer sus necesidades y arreglarse algo para luego acabarse de vestir.

Lavender mientras tanto hurgaba en los armarios de Hermione para escogerle la ropa y en un segundo volvió de su cuarto con un montón de maquillaje para Hermione. Mientras dejaba la ropa y los utensilios en el escritorio le llamó la atención una carta con una rosa más roja que la sangre.

"¡AAAAAHHHH!" Hermione salió corriendo del lavabo preocupada y Parvati y Ginny hicieron lo mismo pero entraron por la puerta seguidas de muchas miradas curiosas desde esta.

"¿QUÉ OCURRE?" Hermione se miró a Lavender quien miraba con expectación el escritorio. Ginny y Parvati estaban intrigadas.

"Mira…" Lavender parecía muy entusiasmada. Hermione se acercó y vio la rosa y la carta.
"Vamos ábrela ¿a qué esperas?" Hermione cogió la carta y la leyó.

"Buenos días preciosa." Las tres chicas miraban con expectación.

"¿Pero quien la firma?" Preguntó ahora Parvati.

"Nadie, un anónimo. Lav dime ¿has gritado por esto?" Ella asintió. "¡Tu eres tonta y el susto que me has dado!" Hermione dejo la carta sin darle mucha importancia.

"Pero es que nunca he tenido admirador secreto y me ha hecho un cosquilleo y…ay chica no se, me entusiasme…"

"Eso ya lo vi." Hermione se miró el escritorio con todas las cosas. "¿Y esto?"

"Esto es tu ropa y el maquillaje manos a la obra." Lavender le dio la ropa para que se cambiara rápidamente. En diez minutos Hermione ya estaba vestida y sin esperar nada Lavender la sentó en el lavabo y empezó a maquillarla y luego a peinarla. Habían pasado veinte minutos desde que Hermione había entrado en el cuarto de baño obligada por Lavender, cuando salió arreglada y Lavender orgullosa de su trabajo.

"Ya podemos irnos." Ginny y Parvati iban delante y seguidas de ellas Lavender y Hermione.

A bajo estaban Harry, Ron, Dean y Seamus esperándolas.

"Ya era hora."

"Es que teníamos faena." Las cuatro sonrieron y salieron todos. Al abrir el retrato Hermione fue la primera en salir.

"¿Her-Hermione?" Esta se giró algo sobresaltada. Jess y los demás habían estado esperándola hasta que saliera.

"Sí. ¿Qué hacéis aquí chicos?" Todos los demás fueron saliendo hasta que Ron se dio cuenta y se colocó al lado de Hermione

"Esperándote." Dijo Josh quien había salido del trance.

"¿Y si no llegó a estar aquí?" Dijo algo confusa.

"No porque le preguntamos antes a una chica que salió y dijo que te había visto levantándote."

"Vaya…"

"Eso lo diría yo…" Saltó Rek.

"Te ves hermosa…" Jess la miró de arriba a bajo.

"Y se queda corto." Le añadió Josh.

"Venga hombre solo me arreglaron un poco." Llevaba el pelo en una cola que le quedaban todos los rizos bien formadas y en caída exceptuando dos mechones a cada lado de la oreja, llevaba algo de colorete y un poco de sombra de ojos. Una camiseta roja y blanca por las mangas con cuello de barca y unos pantalones de color crudo arropados, con un cinturón cruzada por la cintura y unas bambas color blanco de vestir.

"Eso mismo…" Sean se le escapó sin querer evitarlo.

"Ya es hora de irnos." Todos hablaban con todos.

Hermione estaba distraía en la conversación cuando alguien se le cruzó corriendo chocando con ella y perdiendo el equilibrio.

"¡Auch!"

"¡HERMS!" Ron se apresuró para cogerla pero alguien llegó antes que él.

"¡Cuidado!" Josh consiguió cogerla evitando la caída. "¿Estas bien?"

"Sí gracias Josh." Hermione se incorporó y miró al chico que había colisionado con ella.

"¡NATHAN! Eres imbécil."

"Lo siento es que no me fije por donde iba."

"Eso ya lo vimos." Le dijo Josh algo molesto.

"Venga chicos no pasa nada fue un accidente y punto, a más no ocurrió nada." Los tranquilizó Hermione.

"Esta bien." Josh no tenía ganas de pelea y Nathan algo avergonzado agachó la cabeza y volvió a salir corriendo.

Volvieron a emprender el camino hablando cuando Hermione divisó a Malfoy apunto de entrar en el Gran Comedor. Ella sonrió al verle pensando en su dulce venganza. Poco a poco se iban acercando sin que su víctima se percatara de su presencia.

Malfoy iba hablando con Balise cuando Robert Dens lo llamó desde atrás.

"Ey Malfoy…mira quien viene por allí."

"¿Quién?" No le izo falta respuesta alguna. La vio. Allí estaba ella superior para su alcance. Acompañada de sus amiguitos pero… ¿qué era lo que pasaba? ¿Tenía que ver con su nuevo 'look'? No, no era eso. Su mirada. Esa mirada era diferente. Le brillaban los ojos como nunca…de lujuria, venganza y bien sabía que el plan le salía a la perfección pues Malfoy había perdido el control de él mismo y no sabía con que insultó contraatacar. Su cabeza solo daba paso a palabras bellísima, diosa, preciosa,… Pero no podía flaquear ante ellos ni ante nadie, solo a solas, pero… ¿cómo podía hacer tal efecto encima suyo?

"¿Quién tenemos aquí?" Hermione puso la voz más sensual que pudo sorprendiendo a cada persona que en ese momento se encontraba allí y por sorpresa su posición aun era más provocativa un pie de lado y las manos en la cintura con una mirada indefinida por un brillo especial en sus ojos.

"Buenos días a ti también." Dijo él sin decir nada para evitar cualquier enfrentamiento vocal.

"¿Amaneciste bien? Porque yo sí." Hermione sonrió provocando que Malfoy por dentro tuviera que utilizar los cinco sentidos para controlarse incluso el sexto, si lo tenía.

Hermione empezó a andar hacía Malfoy y al llegar frente a frente colocó sus labios al lado de su oreja derecha y le susurró para que nadie lo pudiera entender.

"Te dije que yo también sabía jugar a esto." Se separó y le dedicó una sonrisa malévola. Los demás la siguieron para ir a sentarse a sus sitios.

"Vaya con la Granger." Dijo Robert

"¿Qué le hiciste picaron?"

"Nada solo algunas palabritas que al parecer hicieron efecto." Sonrío para sus adentros y se dirigió a la mesa de Slytherin.

El Gran Comedor se iba llenando poco a poco. Cada alumno de Hogwarts y cada alumno del Wesrtensis se acomodaba en una de las cuatro mesas que reposaban en el Gran Comedor.

Al cabo de media hora el comedor estaba lleno de alumnos comiendo animadamente. Dumbledore al llegar llamo la atención de todos los presentes.

"Buenos días a todos."

"¡BUENOS DÍAS!" Todos habían contestado al unísono.

"Quería informarles que las actividades pensadas para estas próximas dos semanas se iniciaran mañana nada más empezar el día." El comedor estalló en aplausos y gritos de alegría. "Antes de empezar se comunicaran las horas de inicio de la actividad y las personas que participaran. Bien disfruten del día." Dumbledore se sentó y inició una charla con el profesor Grey y McGonagall.

"Tengo ganas de que empiecen las actividades ¿tu no?" Josh se veía muy animado.

"Si la verdad es que tengo ganas de diversión." Hermione contestó bastante animada.

"Por cierto Herms, ¿en que pruebas te apuntaste?" Jess estaba intrigado por saber en que actividades competiría.

"A ver…déjame pensar…creo que fueron…" Hermione se hacía la despistada pero soltó tranquilamente la respuesta. "En todas." Los cinco y Ron se la quedaron mirando perplejos.

"¿Has…has dicho en…en todas?" Tartamudeo Ron.

"Pues sí en cada una de ellas." Sonrió y siguió con sus tostadas.

"¿La del surf?" Sean lo soltó sin querer.

"Sí."

"¿La de patinaje?" Esta vez fue Alex quien pregunto.

"Sí."

"¿Básquet?" Jess fue quien le preguntó ahora.

"Sí." Empezaba a estar resignada.

"¿Incluso en la carrera de motos?"

"Sí. ¿A ver chicos que parte de… 'en todas' no habéis entendido?" Dijo algo molesta porque dudaran de ella.

"Todas pero es que nos sorprendió."

"¿Y eso?"

"Pues… bueno…porque…" Rek no sabía como decirlo pero Hermione lo capto enseguida.

"Porque soy una chica." Soltó ella sin tapujos haciendo que todos no supieran reaccionar.

"No te ofendas pero es que normalmente una chica no suele apuntarse a estas cosas y menos en algunas de ellas." Rek lo dijo lo más suave que pudo para no ofenderla más de lo que estaba.

"Pero si no os habéis dado cuenta no soy como las demás." Ahora se le notaba un tono de enojo.

Malfoy desde su mesa estaba observando la discusión y gracias a un hechizo escuchaba todo lo que decían. Al igual que los demás también se sorprendió al oír que se había apuntado en todas pero no sabía que se enojara tanto por extrañarse, pero era obvio si venía de sus amigos.

"Ya Herms pero…"

"Pero sois chicos." Hermione se levantó y se dirigió a los jardines bastante molesta.

Jess, Alex, Josh, Rek, Sean y Ron se avergonzaron de su comportamiento y simplemente terminaron de comer sin decir nada. Ron miró un momento el plato de ella y vio que le faltaba la mitad para terminar y se preocupo.

"¡Esto es increíble!" Hermione andaba algo agitada por los terrenos de Hogwarts. "¡Claro si soy una chica! A ver… ¿Porqué no puedo participar en unas actividades? ¡Porque las chicas no participan en estas cosas! ¡Solo admiran los chicos guapos!" Hermione se fue a unas rocas apartadas del castillo y junto al lago para que nadie la viera. Se sentó y se apoyo en una de ellas. Observó el lago que quedaba frente suya y cerró los ojos para tranquilizarse con el sonido de la naturaleza. Una brisa le recorrió por toda la cara refrescándola. Se había olvidado de todo gracias al silencio de su compañera. La tranquilidad.

"Vaya movida." Malfoy apareció por una de las rocas.

"¿A que te refieres?" Hermione le contesto antes de girarse y al girarse vio a Malfoy de pie apoyado en una de las rocas por detrás.

"No a nada…Por cierto yo no encuentro nada mal que participes en todas las pruebas." Y sonrío como aquel quien acaba de descubrir algo prohibido.

"Serás…nos has estado espiando." Hermione se levantó ofendida.

"No. Más bien dicho escuchando de lejos." Malfoy seguía sin moverse.

"¿Cómo te atreves? Eres…eres…" Hermione no sabía que decirle.

"¿Eres?" Malfoy la retaba quería saber como terminaría aquel enfado de una Gryffindor. "¿Miserable?… ¿Ruin?…quizá… ¿Cabrón?" Hermione lo miraba con furia.

Estaba perdiendo el control. ¿Cómo aguantar más aquella situación? Solamente quería en ese momento alguien con quien abrazarse… desahogarse…llorar hasta no poder más…No quería discutir con nadie, no podía, no sabía…necesitaba algo prohibido para ella hacía mucho tiempo…

Amor.

Hermione había agachado la cabeza para que Malfoy no le viera la cara, cerrado los ojos forzándolos para no llorar y apretado los puños para controlarse y no venirse abajo.

"¿No puedes decirlo Granger?" Malfoy no sabía como actuaría, era algo nuevo para él. Ella. Ella no era la misma desde hacía unas semanas. Más bien dicho, no era la misma desde hacía un año. La pregunta concreta era: ¿Por qué?

HOLAAAAAAAAAA!!!!!!!!!

Lo conseguí!!!!!!!! Al fin he terminado lo que todas estabais esperando…. Los de Florida!!!! Jeje…

¿Qué os han parecido? Espero que no os enfadéis por haberles dado tanta importancia y que Greg todavía no haya aparecido pero es que tengo unos planes, para él y muy buenos… Así que por muxo que me haga de rogar vais a tener vuestras recompensa…. Os lo prometo!!!

Si os habéis fijado en este fanfic hay muxas cosas escondidas y en su momento se revelaran aunk hay cosas que por intuición se puede ver!!

De nuevo agradezco de corazón a las personas que me envían sus reviwes con opiniones y sobretodo con sus deseos de que escriba pronto y poder que su imaginación alcance nuevos límites. Besazos a todas y todos.

Espero recibir más con vuestras nuevas opiniones y críticas, estoy abierta a todo!!!!

Hasta el próximo capitulo. Esta vez os dejo el título y algunas preguntitas:

Capítulo 11: La Desaparición

· ¿Qué se dirán Draco y Hermione ahora que están solos?

· ¿Y en el torneo de basketball que ocurrirá cuando ambos jueguen?

· ¿Será Hermione muy precavida para no levantar sospechas y poder seguir con sus planes?

Esto y más en el siguiente chap!!!!!!!!!!!!

Besos a todas ;

Zelawyn

Y recordad:

ESPERO MUXOS

R

E

V

I

E

W

S

Reviews