Hola todo el mundo, antes de comenzar este cap, me gustaría agradecer a todas las personas que me dejan comentarios, realmente se los agradezco ya que me motiva mucho a seguir mejorando
Capítulo 9: Lo que jure proteger
Parte 2
Las catacumbas bajo cualquier iglesia siempre habían sido sitios prohibidos para los extraños, y por más de un buen motivo, aquí en la oscuridad, lejos de cualquier mirada curiosa, los secretos más oscuros eran guardados.
-Esto es muy aburrido ¿Cuánto tiempo más vamos a tener que esperar en este pútrido lugar Master?
Naruto se quejó por enésima vez mientras Kirei solo movía las piezas de su tablero de ajedrez.
-Hasta que se nos dé la orden.
-Deja eso ya, perdiste, eres tan malo en ese juego como lo eres de conversador-Naruto se rasco la cabeza con desesperación-Me voy a dormir.
Esa declaración tomo por sorpresa a Kirei, quien se extrañó al ver como su Servant bostezaba –Creí los Servants no tenían la necesidad de dormir.
-No la tenemos, pero tú eres tan aburrido que me das sueño-A lo que Kirei solo inclino la cabeza hacia un lado-¡Dios hablar contigo es tan emocionante como darse de cabezazos contra una roca!
El grito de indignación de Naruto lleno las catacumbas.
-¿Por qué el Grial escogió a una persona como tu como participante?
Kirei se quedó un rato pensando antes de mover el alfil en el tablero.
-A ratos también me lo pregunto…tu turno-Naruto vio el tablero y no pudo evitar frotarse la cabeza con indignación, no podía irse sin haber acabado el juego o se consideraría derrota por abandono.
-Eres desesperante, ¿Es que acaso no tiene algún deseo? ¿Alguna duda que desees responder?
-¿Qué es la felicidad? ¿Cómo se consigue?
Esas dos preguntas golpearon el espíritu del rubio quien miro al sacerdote con renovado interés, talvez, solo talvez si había algo dentro de la cabeza vacía de ese hombre.
-La felicidad es solamente un espacio de calma y paz entre las desgracias de tu vida diaria.
-Eso no me dice nada.
-No tiene que hacerlo, la felicidad es efímera, casi una invención del hombre. No esperes encontrarla, a lo mucho podrás percibir pequeños pedazos de ella en tu vida. Ningún humano ha podido nunca alcanzarla.
Kirei analizo las palabras de Assasing antes de discernir.
-Kitsuguro lo hizo.
La declaración completamente falta de dudas que había dado el sacerdote saco de balance a Naruto.
-Explícate
-Kitsuguro es un asesino, una aceitada y muy funcional máquina de matar que ha luchado en incontables campos de batalla, no por gloria, reconocimiento, o dinero, sin embargo hace 9 años con 7 meses todas sus acciones se detuvieron.
-¿Talvez se cansó de matar?
-Imposible, que alguien como el parase tan de repente solo puede significar una cosa, el encontró la respuesta a su búsqueda-El sacerdote saco de debajo del tablero una carpeta con toda la información que el había reunido del asesino de magos.
Naruto tuvo que morderse la lengua para no lanzar algún comentario sobre él porque tenía la información del mago tan a la mano.
-La familia Von Einzbern, Alemania, hace 9 años-Naruto sintió la necesidad de tachar a su Master de acosador, pero logro guardarse los insultos, apenas-¿Estás seguro?
-Sí, él tiene la respuesta que estoy buscando…debe tenerla
Naruto vio con un poco de pena como las manos de su Master temblaban, claramente el sacerdote había depositado toda su fe en esa posibilidad.
-Talvez la tenga- El rubio movió su ficha dando por terminada la partida de ajedrez- Talvez no, en todo caso no se pierde nado con preguntar, la verdad yo también tengo curiosidad.
Kirei asintió, había perdido de nuevo.
-¿Te vas a dormir?
-Estoy aburrido, y tu cara me aburre más, si pasa algo avísame.
Ya con Assasing controlado, Kirei solo cerró los ojos y se acomodó en la silla donde estaba, no había necesidad de ir a buscar una cama, el podía dormir en ese mismo sillón mientras esperaba la orden de comenzar con la segunda fase de su plan,mientras tanto podía imitar a su Servant un poco.
Naruto fue un ninja de la aldea oculta entre las hojas, un shinobi muy peculiar que tras muchos años de arduo trabajo y cientos de duras pruebas, que había tenido que superar a lo largo de su vida, podía decirse tenía el lujo de poseer siempre una sonrisa distinta para cada momento del día.
Una sonrisa al levantarse, una para encontrarse con sus compañeros, una para ir a trabajar, una para reunirse con viejos conocidos, una para pelear, y una antes de ir a dormir…y muchos se preguntaran ¿se puede ser tan inmensamente feliz como para tener una sonrisa para todo?... ¡De ninguna manera!, pero se puede ser tan valiente o tan tonto como para tratar de guardarse las lágrimas y mostrarle una sonrisa a todos, aun cuando este destrozado en su interior.
¿Hace daño? Sí, si lo hace ¡y mucho! sin embargo Naruto logro mantener esa sonrisa en su cara por años, años donde esa eterna mueca termino fundiéndose con su verdadero rostro sin levantar sospechas o dudas.
Años donde la gente que lo rodea lo tacho de tonto y se burló de él, pese a que a la mínima señal de problemas rogaban les salvase aun cuando le habían maldecido o despreciado antes, como si de niños tratando de refugiarse bajo las piernas de su padre se tratasen, siempre lo buscaban cuando había problemas.
-Por aquí Hokage-sama.
Los años en que Naruto fue Hokage fueron prósperos y llenos de paz, lo cual hizo que la gente que lo rodeaba se sintiese desplazada, ¿cómo aquel niño con la eterna sonrisa pudo haber traído al continente ninja tanta paz y prosperidad, en especial cuando hombres mucho más ilustres y sabios, solo habían podido llenarlo de guerras y muerte? Nadie lo sabía y peor aún ¡pocos lo aceptaban!
Y allí fue donde empezaron los problemas, Kakashi y Sai en su desesperado intento por mantener esa extraña paz que el rubio Hokage había traído, decidieron que lo mejor era la reactivación de la Raíz, una unidad de elite oculta entre las sombras de Konoha que limpiaría el país de todas sus alimañas, todo para mantener la paz o ese se supuso era el objetivo original.
-Aquí Hokage-sama, siéntese aquí.
Ellos dos no se dieron cuenta que con cada una de sus acciones la tan anhelada paz se volvía cada vez más difícil, un día podían ser la cacería de shinobis desertores como al otro organizar atentados contra los mismos feudales que se oponían a perder su poder militar por las ideas de un idealista. Esto no tardó en hacerse públicas algunas acciones nada sigilosas, actos que se consideraron rápidamente de terrorismo amenazaban el gobierno del rubio. Naruto trato de hacerles entender que sus acciones solo destruirían lo que él había construido, que el actuar de esa manera traía más dolor y problemas que soluciones, pero ellos no entendieron, consideraban a Naruto como un tonto e ignorante que era incapaz de comprender el porqué de sus acciones.
Fueron incapaces de ver más allá de sus propios egos hasta que todo se fue a la mierda.
Un nuevo enemigo nació desde las cenizas que Sai y Kakashi se esforzaban tanto en agitar. Y antes de que alguien aparte de Naruto pudiese entender lo que ocurría, golpeo con fuerza y violencia los cimientos del mundo mismo, sin apenas resistencia.
El resultado, el paisaje que ahora rodeaba a Naruto, Konoha, su amada aldea, estaba en llamas, el volcán de donde por generaciones la aldea había usado para obtener minerales y energía, había erupcionado, cubriendo el azul del cielo con ceniza caliente que quemaba todo lo que tocaba.
-Así que este es el resultado de mi sueño-Naruto se dejó caer sobre su viejo asiento en su oficina en lo alto de la torre Hokage-Que desperdicio.
-Eso no es cierto Hokage-sama, usted trajo paz al continente, lamentablemente ninguna de las personas que lo rodeaban supo entenderlo… ¿Té?
-Gracias Sarada-Dijo mientras recibía el té que la hija de su amor platónico le ofrecía-Debería haberlos detenido hace años.
-Por favor no se lamente. Sai y Kakashi no hubieran detenido sus acciones a menos que los matase, y al hacerlo solo desencadenaría el mismo odio que ellos propagaron con aquellos que seguían su ideología.
Sarada la primogénita Sasuke Uchiha, y Sakura Haruno, se había convertido en la secretaria personal de Naruto aun antes de que saliese de la academia.
Sasuke el padre de esta nunca estaba en casa, y cuando lo estaba no era más de uno o dos días, así que el que su hija estuviese trabajando desde tan temprana edad no le importaba en absoluto. Sakura su madre al principio tuvo sus dudas con dejar a su única hija al cuidado de su "tonto" compañero de equipo, sin embargo tampoco se opuso cuando esta comenzó a ir a la torre para ayudarlo, tal vez pensó que su inteligente hija sería una buena ayuda para el ignorante Hokage una vez que su sempai Shizune se había retirado por maternidad.
Al final había sido al revés, Sarada había logrado entender las ideas que su Hokage había empleado para fomentar la paz y el desarrollo del continente ninja, ella era entre los pocas personas que habían logrado comprender que su Hokage realmente nunca sonreía, no de verdad, que no era tan tonto como todos creían, y que él sabía mucho más de lo que aparentaba. Ella había podido ver tras las ideas que había realizado y más de uno criticaba.
Sin embargo había nacido demasiado tarde para ayudarlo, rodeado de ignorantes e idiotas los días el Hokage estuvieron contados, y su caída, había significado la destrucción completa del mundo como se conocía, consecuencia de conflictos que debieron haber quedado en el pasado, pero nadie quiso olvidar, ya sea por ignorancia o simplemente codicia.
-Talvez deberíamos buscar refugio, la lava pronto alcanzara la torre, Hokage-sama
Naruto bebió los últimos sorbos de su té antes de estrellar la delicada vajilla contra el piso.
-Hasta que mi destitución oficial llegue. Soy el Hokage a cargo de proteger la aldea oculta entre las hojas, y si la aldea ardera has sus cenizas, ¡arderé con ella!
Sarada se limitó a recoger los fragmentos de porcelana mientras tarareaba una canción.
-Tú no tienes que quedarte Sarada, aún me queda suficiente chacra como para enviarte al lugar que desees, aun puedes salvarte.
Sarada considero las palabras de Naruto por unos segundos antes de sonreír amargamente.
-Fue mi padre quien en su locura provoco toda esta destrucción, ¿destruir para luego recrear las cosas de la manera que cree correctas? Esas son cosas a las que debió haber renunciado hace años, ideas como esas han traído tanta destrucción pero nadie parece entenderlo. ¡Que los dioses me maldigan si dejo que su legado continúe a través de mí!
Naruto se sintió tentado a recordarle que el que su padre estuviese loco no la condenaba automáticamente a ella, pero en el fondo la idea de que nuevos niños con el sharingan naciesen le aterraba, eso era algo que sin duda pondría de nuevo en peligro al mundo en pocas generaciones.
-No hace falta que trate de consolarme Hokage-sama, siempre he sido consiente del terrible legado que llevó en mis hombros….lo que me sorprende es que toda la gente de Konoha lo considerase una bendición, en especial con todas las desgracias que han causado los poseedores de estos malditos ojos a la misma aldea.
-Lamento no poder protegerte Sarada…-Dijo mientras sentía como la lava era detenida por la barrera de chakra-Debí haber hecho más para proteger el futuro de toda tu generación
La joven ninja solo negó con la cabeza mientras abrazaba al rubio.
-No es su culpa Hokage-sama, hizo todo lo que le fue permitido….si desea culpar a alguien, culpe a Sai por creer que el mundo que usted creo necesitaba asesinos, culpe a Kakashi por apoyarlo y alentarlo, culpe a su hijo quien al sentirse inferior a usted busco poder sobre cualquier cosa, aun cuando esto implicaba realizar actos prohibidos, pero sobretodo culpe a mi padre por creerse un dios.
Naruto solo sonrió mientras con las pocas fuerzas que le quedaban abrasaba a Sarada, su vista se había reducido a casi nada, mientras la vida se escapaba de su cuerpo. La barrera perdía mucho terreno con cada segundo que pasaba.
-Lamento que este sea al mundo que heredaran lo que sobrevivan a nuestros errores, un mundo que no será ni la sombra de lo que pudimos dejarles.
-Aquellos que sobrevivan deberán aprender de nuestros errores, o estarán condenados a repetirlos. Si le soy sincera Hokage-sama dudo lo hagan. Antes de que las heridas que mi padre causo sobre el mundo comiencen a cicatrizar, seguramente el mundo vera otra guerra…. Tal vez lo mejor para el mundo sea que ningún humano logre sobrevivir este día, es como si la humanidad estuviese destinada a destruirse a sí misma.
Naruto abrió la boca para negar esa afirmación, pero no logro encontrar palabras con que hacerlo, ¿Qué era la humanidad sino; una historia de guerra, odio, sangre y muerte? Tal vez Sarada tenía razón, si la humanidad no podía cambiar eso lo mejor era que se extinguieran.
-La lava debe estar llegando, ayúdame por favor, quiero presenciar los últimos momentos de Konoha con mis propios ojos.
Sarada movió rápidamente la silla, para que Naruto quedase frente a la ventana principal donde observo como la lava había consumido todo hasta los pies de su torre. Las flamas alcanzaban grandes alturas, donde antes había edificaciones no se podía ver nada más que una inmensa pared de fuego.
-Es… hermoso
-¿Hermoso?
-De alguna forma una ciudad que fue creada sobre los cadáveres de innumerables ninjas, pero ahora es devorada y purificada por la ardiente sangre de nuestra madre tierra, sin dejar rastro de nada mas….
Sarada se sentó sobre las piernas de Naruto mientras observaban como las llamas de acercaban.
-Puedo salvarlo Hokage-sama, el Izagi puede curar sus heridas, el Kamui puede transportarlo a donde la locura de mi padre no haya alcanzado, pídalo Hokage-sama, pídalo, y lo salvare….guie de nuevo a la humanidad, guíela hacia la paz, denle a los que hayan logrado escapar de este caos algo en que creer.
Naruto abrazo a la pequeña Sarada mientras amargas lágrimas rodaban fuera de sus ojos.
-No merezco ser salvado-Las manos de Naruto de humedecen al contacto con las ropas de Sarada-Y menos sacrificando lo que te queda de vida.
Sarada sonrió mientras se recostaba contra el pecho de Naruto, ninguno saldría vivo, al menos no sin sacrificar al otro, pero ninguno estaba dispuesto a hacerlo.
-La verdad una parte de mi me hubiese gustado que usted fuese mi padre, pero, mentiría si dijese que agradezco a todos los Dioses que usted no lo fuese.
-Enserio ¿Por qué lo dices?
-Dos razones; uno mi madre solo lo hubiese hecho sufrir, incluso aunque ella sabía que mi padre lo engañaba con cuanta mujer se cruzase enfrente, siempre esperaba su regreso con las piernas abiertas, era como una puta barata que espera a su mejor cliente.
-Sakura siempre….siempre amo a tu padre, aun cuando este le desprecio e incluso trato de asesinarle
-Era una puta y una masoquista no importaba como le denigrara ultrajara o sodomizase, ella solo lloraba en la cocina unas horas y luego esperaba ansiosa la siguiente visita.
-…..Supongo es verdad, y ¿Cuál es la segunda razón?
-Que no podría amarlo como lo amo, el mundo hubiese condenado el sentimiento que siente mi corazón por usted.
-Este… sabes bien que estoy casado, Sarada.
-Lo se….como desease haber nacido antes para poder demostrarle que yo igual hubiese sido una excelente mujer para usted.
Naruto no supo cómo responder ante eso, pero la idea de poder ver como Sarada se convertía en una mujer que la sabia hubiese sido si Saskue no hubiese jugado a ser Dios, era agradable.
-Me hubiese gustado verte convertida en una mujer hecha y derecha, seguramente tendrías a media población masculina persiguiéndote-Se ríe un poco-Tu propio club de fans
-Ya tengo uno, aunque no es masculino exactamente, pero no importa ahora.
Sarada se acercó al rostro de Naruto.
-El fin está cerca….pero me niego a irme de este mundo sin conocer el sabor de sus labios.
-Mi mujer es Hinata, y solo ella tiene que saberlo.
-Y yo la envidiare esta vida, y todas las que me toque vivir por esa misma razón, pero en este momento en este lugar, solo somos nosotros….este momento es únicamente nuestro, así que ámeme Hokage-sama, no como a Himawari que esperemos haya escapado, sino que le pido que me ame como amo a mi madre en su juventud aun incluso aunque le traiciono, ámeme como ama a su esposa cuyo cadáver ya fue purificado por las llamas.
-De acuerdo, pero, solo estos segundos antes del final y nada más –Dijo mientras la barrera cedía y la lava empezaba a consumir la torre.
-Solo estos segundos, y mi alma será suya por toda la eternidad.
Kitsuguro siempre fue un hombre preparado para las adversidades, tenía que serlo para vivir en el mundo que vivía, Iris su esposa, era por mucho el rasgo más humano dentro de su vacía alma, y Maya su aprendiz, era algo así como un cartel tamaño persona de que sin importar cuanto quisiese renunciar a todo, él no podía hacerlo.
Aun así había un par de cosas que el asesino de magos no había logrado anticipar y ahora lo estaban sacando de sus casillas.
Como el que su esposa tuviese su propio Servnat, bueno eso lo podía pasar por alto, ya que si bien era algo inesperado, le daba una segunda carta para jugar en esta guerra, sin embargo desde que Archer se había unido a su causa, pareciese solo haber traído problemas.
Un claro ejemplo de eso era el retraso producido por el viejo Acht, el abuelo de su esposa y actual líder de los Einzbern, quien había descubierto que algo ocurrí con el Grial, por lo que prohibió los magos partir de su castillo hasta que descubriese que había pasado. La respuesta que había obtenido tras su espera, aunque extraña era informativa, el número de Servant había sido alterado, por lo cual el número de potenciales enemigos había crecido.
Luego, estaba el problema con el avión, naturalmente no había esperado llegar a la ciudad donde se daría la guerra en un avión, pero debido al ataque de uno de los Servants enemigos, su avión y más de la mitad del aeropuerto ahora estaban destruidos.
Lo cual lo derivaba a la situación que en este momento hacia que sus dientes rechinasen. Archer lo había convencido de que lo mejor sería continuar su viaje por tierra, en caso de que volviesen a ser atacados, así que sin otras ideas, les había tocado reunir lo que aun fuese útil de los escombros del avión, y movilizarse en una furgoneta que Archer había conseguido de Dios sabe dónde.
Si bien eso no sonaba nada mal, Archer había tenido la magnífica idea de dejar que Iris condujese, no sabía si el Servant realmente no conocía las habilidades al volante de su esposa o si lo había hecho como una broma. La cuestión en que en estos precisos momentos él estaba aferrándose con los dientes al asiento, Maya gritaba, o mejor dicho trataba de hacerlo con la intención de que Iris se detuviese, sin resultado, Saber había optado por desmayarse en el asiento del copiloto, Mientras Archer, quien estaba parado en el techo, estaba destornillándose de risa.
-Kitsuguro ¿porque esta tan serio? a esta velocidad llegaremos al punto pactado y con horas de adelanto.
Kitsuguro no supo que responderle al Servant, así que para dejar salir un poco el estrés acumulado por toda la situación, levanto su 9mm y vacío el cargador sobre el techo.
Iris se sintió un poco extrañada al ver como su normalmente calmado esposo, perdiese tanto la calma. Así que aparco el carro, para poder hablar con su esposo.
-Kotsuguro, ¿estás bien?
-Solo un poco, estresado.
Iris solo sujeto las manos de su esposo y las estrujo entre las suyas con cariño.
-Todo va a estar bien.
Archer sintió que su alma se revolcaba en el piso tras escuchar eso, al venir el del futuro era perfectamente consiente que nada iba a salir bien a partir de ese punto, sin embargo, él estaba dispuesto a jugarse todas las cartas que tenía apostando a una ínfima posibilidad de triunfar.
-¡Tierra firme!
Grito Maya tras unos minutos de descanso abrió la puerta del carro y rodo en la tierra alejándose del carro.
-Hay que exagerada, no pudo haber sido tan malo.
Kitsuguro miro por encima del hombro de su esposa como Archer sujetaba a su asistente cual saco de papas y la metía de nuevo al vehículo.
-Archer…no nada olvídalo- No Kitsuguro no tenía nada de qué hablar con ese Servant, el sueño que había tenido en el avión aún estaba muy presente en su cabeza como para ignorarlo.
Archer solo levanto los hombros restándole importancia
-Como quiera….Master si usted va a estar con Saber para facilitar que su esposo pueda moverse entre las sombras, me gustaría que Maya fingiese ser mi Master.
-¿Por qué?
La pregunta había salido tan rápido de los labios del asesino de magos que se sorprendió a sí mismo.
-Ella estaba a mi lado cuando fuimos atacados, así que pienso sería más convincente de esta forma. Además me considero más un Servant cuya fortaleza esta en ataques a distancia.
Kitsuguro termino aceptando ese razonamiento tras analizarlo unos segundos.
-Es un plan con fundamentos.
-Pero querido ¿Eso no te dejara desprotegido en caso de que te ataquen?
-No se puede evitar Iris, ya fuimos atacados una vez, de momento lo mejor es que permanezca en las sombras si queremos seguir con el plan que teníamos trazado.
Archer solo negó con la cabeza.
-El plan original es estúpido-Las miradas de todos se centran en el-Si bien mi Master no será atacada porque es el recipiente donde surgirá el Grial, eso no significa que no traten de secuestrarla para garantizar que conseguirán el grial, incluso tras haber perdido.
Los tres magos asintieron ante esa posibilidad, sin embargo, no podían poner a Kitsuguro como Master, sin comprometer el plan que habían trazado tan cuidadosamente.
-No tenemos otra opción.
La sonrisa en la cara de Archer al escuchar esas palabras no pudo ser más grande.
-Tenemos otras opciones Master.
-¿Ehhh?
-Según he logrado comprender las reglas sobre esta guerra, no hay ninguna necesidad que mi Master muestre su cara contra sus oponentes. Podemos hacer que Saber se pasee libremente por la ciudad con el fin de atraer a nuestros enemigos, mientras yo y Maya la vigilamos a la distancia.
Kitsuguro considero esa opinión unos segundos antes de negarlo.
-Necesitamos que los otros Masters den la cara, caso contrario, esta guerra se complicara innecesariamente.
-Entonces usted aparezca en escena, que los otros magos sepan que el asesino de magos va a por ellos.
-¿No entiendes Archer? Eso es justamente lo que queremos evitar, nuestras mejores armas en esta guerra son la astucia y el anonimato.
-¿Y usted Kitsuguro cree que los demás magos ignoran su alianza con la familia de mi Master? Talvez algunos lo hagan, pero seguramente los representantes de las otras familias fundadoras ya están al tanto y preparan sus defensas.
-Por eso ira Iris, para que duden.
-Ellos no dudaran, si mi Master aparece en el campo de batalla, eso solo comprobaran sus sospechas, los pondrá al pendiente, ya que sabrán usted está al asecho, y como no está atado a un Servant es incluso más peligroso.
Kitsuguro y Maya se sintieron un momento desconectados, no podían negar el razonamiento de Archer, no había ninguna ley en la guerra por el Grial que prohíba ayuda externa. No es más. Si las cosas fueran a la inversa, ellos seguramente llegarían a esa misma conclusión.
Una de las familias fundadoras había contactado con un asesino de magos para asistirlo en esta guerra, si él no estaba atado con a un Servant en el capo de batalla, era más probable que el estaría al asecho en las sombras.
-Maya por favor conduce el carro el trayecto que nos falta.
Iris quiso quejarse cuando su esposo pidió a su asistente que condujese, pero cuando sintió como este apretaba sus manos lo dejo pasar.
Archer nuevamente sonrió antes de desaparecer.
-Ciento que Archer sabe y recuerda mucho más de lo que nos dice abiertamente-Se quejó Maya cuando el carro regreso al camino.
-Es un valioso aliado, de momento, así que dejémoslo pasar.
Kitsuguro solo se recostó en las piernas de su esposa, desde el inesperado aterrizaje del avión en el que iban, el asesino de magos no podía sacarse de su cabeza la imagen de su hija. Algo no estaba bien, él lo sabía qué, pero podía asegurar que algo fallaba a su alrededor.
Mientras jugueteaba con el pelo de su esposo entre sus dedos, Iris uso la conexión que mantenía con su Servant con el fin de obtener unas cuantas respuestas.
"¿Archer, el hechizo que le pusiste a mi hija la protegerá de todo mal?"
"Si Master, incluso si el mundo se partiese a la mitad ella estará a salvo, su hija es más fuerte de lo que se ve a simple vista"
"¿Cómo sabes eso?"
"Ella es igual a mi querida hermana"
Iris se quedó viendo el lugar en el espacio donde se suponía estaba su Servant, sin poder articular palabras, la verdad desde el incidente del avión ella sentía que la conexión que mantenía con Archer había sido alterada.
-¿Iris estas bien?
Pregunto Kitsuguro al ver como su esposa ponía una mirada vacía.
-Lo había notado antes, pero ahora que tengo tiempo para analizarlo, puedo asegurarte que hay algo mal con la conexión que mantengo con Archer.
-Serias más específica.
-Normalmente para mantener un Servant en este mundo el Master debe proporcionar una determinada cantidad de su propio Prana…por lo que mantenerlo por los Servants son peligrosos si el mago no dispone de las reservas de Prana apropiadas.
Kitsuguro no comprendía a donde quería llegar su esposa explicando algo que era de conocimiento general, pero no la interrumpió.
-Dependiendo del tipo de Servant, este puede tener una cantidad de Prana en reserva que le permita mantenerse en este mundo sin una fuente de Prana para alimentarlo….pero.
-Sí, entiendo eso, pero ¿cuál es el problema?
-En este mismo momento yo no le estoy dando Prana a Archer, de hecho yo estoy tomándolo.
-¿Archer te está alimentando con su Prana? ¿Eso es posible?
Iris solo negó con la cabeza mientras trataba de explicar con palabras lo que su cuerpo sentía en este momento.
-No sabría decirte con palabras, pero siento que una fuerza externa está alimentando a Archer, y el Prana que él no está consumiendo, se filtra por la conexión que tenemos-Iris apretar con fuerza su pecho-Siento una presencia poderosa, alimentando y curando mi cuerpo en estos momentos.
Kitsuguro solo escucho la explicación de su esposa, Archer definitivamente era un misterio, talvez incluso más grande que la misma guerra.
Nuevamente agradezco a todos sus comentarios, y les recuerdo se den una vuelta por los fic de "una lucha por ser" que mi amigo Kaiser tiene
