10. Dos corazones que laten al mismo tiempo
Nuria se encontraba sentada en la cama, refunfuñando, mientras que Jude, Joe y David estaban sentados en donde podían, pasando bastante de ella.
– Si tan enfermita estoy... ¿Por qué no me hacéis caso? – decía la chica.
– Porque solo hablas de jugar al fútbol, y eso es lo que no puedes hacer – explicó David.
La chica cruzó los brazos delante de su pecho, y miró mal a todos los allí presentes. Joe rió ante esa escena, recibiendo como castigo un cojín en toda su cara, lanzado por la enfermita.
– Ahora que recuerdo... David tú y yo tenemos que ir a hacer eso – decía Joe mientras sacaba a rastras a David de la habitación.
– ¿Ehh? – preguntó confundido David, pero al ver que el portero le guiñaba un ojo, añadió – Ahh... Eso... ¡Que te mejores Nuria!
Ambos jugadores salieron de la habitación entre risitas. Nuria les miró confundido, mientras que Jude no les hizo caso, cosas más raras les había visto hacer. Durante unos minutos hubo un silencio bastante incomodo en la habitación, puesto que ninguno de los dos sabía que decir.
– Jude... – dijo finalmente la chica - ¿Cuál crees que es el truco para realizar la nueva técnica?
– No lo sé, supongo que a la coordinación – contestó pensativo el chico – En la hoja ponía lo siguiente: "Cuando los corazones de ambos jugadores latan al mismo tiempo, la técnica estará completada". Pero por más que nos coordinamos, no avanzamos...
– Hmm... – murmuró la chica pensando - ¿Y por qué tendría que referirse a la coordinación?
– Eso es lo que parece decir, ¿no?
La chica sacó del cajón de la mesita una libreta morada y se puso a leer lo que allí tenía escrito, a parte de que parecía estar calculando algo. Jude la miraba fijamente, pero Nuria no se daba cuenta. No era capaz de olvidar las palabras de David: "Joe y Nuria están juntos..." ¿Por qué no podía sacárselo de la cabeza? Después de todo, ellos dos eran solo amigos, él nunca había contestado a lo que la chica le había dicho.
– No tiene sentido que se refiera a la coordinación – dijo la chica sacando de sus pensamientos al capitán.
– ¿Ehh? ¿Y cómo lo sabes? – pregunto el capitán.
– Fácil – comenzó a explicar la chica, mientras le enseñaba algunas páginas de la libreta – Cuando el Comandante nos da alguna técnica que tenga que ver con la coordinación, siempre especifica que tipo: de carrera, de salto, de giro... Y en este caso no.
– Eso no tiene nada que ver – respondió Jude sentándose al lado de la chica – Tal vez nombre al corazón porque hay que estar completamente coordinados.
La chica negó con la cabeza y avanzó hasta llegar casi al final de la libreta. En esas páginas se veían los nombres de un montón de técnicas, tanto de jugadores de la Royal Academy, como de otros equipos. Todas tenían una pequeña descripción, puntos débiles y fuertes, tipos, etc...
– ¿Ves? Ninguna técnica conjunta necesita de una coordinación total, sola de una pequeña parte. Y aunque así fuera, ¿cómo se coordinan dos corazones? Depende de un montón de variables – explicó la chica.
– Entonces... ¿qué quiere decir?
– Pues no sé... No tengo la más mínima idea, así que tendremos que entrenar más.
– Pero por ahora descansa, ¿vale? Mañana ya entrenaremos – le dijo Jude con una sonrisa.
– Está bien... – respondió la chica echándose en la cama – Oye Jude...
– ¿Qué pasa ahora? – preguntó el chico, preocupado de que la chica se pudiese encontrar mal.
– Gracias... – murmuró la chica con una sonrisa antes de dormirse.
Jude sonrió y se quedó un poco más en la habitación, observando a la chica dormir. Pasado un tiempo, decidió que él también debería irse a descansar, y se fue a su habitación procurando no hacer ruido para no despertar a Nuria.
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A la mañana siguiente, Elsie se despertó más temprano de lo acostumbrado. Era bastante dormilona, pero ese sábado no podía dormir. Debido a eso, decidió salir a correr un poco por su cuenta, antes de ir al entrenamiento.
Se levantó y una vez estuvo preparada salió a correr. Iba pensando en sus cosas, principalmente en Neil, y no se dio cuenta de que alguien la llamaba. De repente, la agarraron por el brazo, y la primera reacción de Elsie fue pegarle una bofetada a esa persona.
– ¡Opps! Lo siento muchísimo, ¿estás bien? – preguntó la chica, preocupada.
– Si, tranquila, estoy bien. ¿Se puede saber en qué estabas pensando? Llevo llamándote un buen rato y no me oías...
– Perdona Byron, estaba en mi mundo – explicó la chica - ¿Estás seguro de que estás bien?
– Si, estoy seguro, no te preocupes – respondió sonriendo - ¿Se puede saber a dónde ibas con tanta prisa?
– ¿Yoo? A ningún lado. Estaba corriendo – explicó la chica.
– Hmm... ¿Te importa si corro contigo? . preguntño el chico con una sonrisa.
Elsie se quedó petrificada ante las palabras del rubio, ¿correr con ella? ¿Debía decir si o no? Era todo demasiado complicado, pero debía tomar una decisión.
– Claro – respondió con una sonrisa antes de retomar la carrera.
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Esa misma tarde, en la Royal Academy dos jugadores se encontraban entrenando duramente. La chica jadeaba por el esfuerzo, pero aún así no se daba por vencida. El chico estaba cansado, pero fingía mejor que ella.
– Deberíamos descansar... – comentó Jude – Después de lo que te paso ayer...
– Olvídate de eso – interrumpió Nuria – Tenemos que conseguir esta técnica, cueste lo que cueste, y eso vamos a hacer.
De nuevo se lanzaron al ataque. Carrera combinada con pases, llegaban al área y ambos tiraban a la vez. El balón se volvía de un tono morado muy oscuro, casi negro en el centro, pero a los pocos segundos el efecto desaparecía.
– Otra vez – decía Nuria decidida mientras volvía a la posición original.
Joe y David les observaban desde un lateral del campo. El resto del equipo no tardaría en llegar, y tendrían que empezar el entrenamiento normal, y no parecía que Nuria estuviese en las condiciones para realizarlo. Aunque los chicos lo pensaban, no estaban hablando de eso.
– ¿En serio le dijiste a Jude que Nuria y yo estábamos juntos? – preguntó divertido el portero.
– Deja de reírte de mí, ¿quieres? – contestó mosqueado el delantero - ¿Ahora que hago? Si se entera Nuria, me mata; y si Jude se entera de que es mentira... Bueno, probablemente me mate también.
– Deberías haber hablado con nosotros primero... Pero bueno, ahora el mal ya está hecho – comentó el portero sin darle mucha importancia – Ahora tienes que decirle la verdad a Jude, sencillamente.
– Resumiendo, estoy muerto... – murmuró el delantero.
En ese momento llegó el resto de jugadores de la Royal Academy y tuvieron que interrumpir su pequeña conversación, mientras que Nuria y Jude interrumpieron su entrenamiento. Ambos jugadores estaban frustrados, ¿conseguirían finalmente la nueva supertécnica?
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Era de noche, Nelly estaba sentada en un sofá que tenía en su habitación, mirando las estrellas por la ventana, mientras un par de silenciosas lágrimas se deslizaban por su mejilla. Estaba pensando en el chico que desde hacía unas semanas le había hecho sentir mariposas en su estómago. Ya cuando lo había visto alguna vez por el instituto le había parecido... ¿mono? Si, esa es la palabra. Sin embargo, desde que el equipo de fútbol había empezado a tener importancia, todos sus sentimientos habían cambiado.
Si alguien le hubiese dicho a la pelirroja que algún día estaría llorando por un chico, se habría reído. Y más si le hubiesen asegurado que no sería por algo que él hubiese hecho, sino por no tener el valor suficiente de ir a hablar con él. Pero en ese mismo instante le estaba pasando: ella, Nelly Raymond, la chica fría, sin sentimientos, estaba llorando por no tener el valor de hablar cara a cara con Mark sobre sus sentimientos. Debía admitirlo, estaba enamorada.
CONTINUARÁ...
