Una prueba de que los piratas siguen siendo ellos mismos y no se han ablandado, jaja XD Luego, lo que dice el título ;)
Jinpachi's POV
Kamanosuke parece más calmado mientras caminamos de regreso al barco. Me abraza más fuerte pero está relajado, como si ya no le perturbara lo que ha sucedido hace poco….muy diferente a como me siento. Traté de mantener un tono ligero luego de ver cómo mi reacción inicial le asustó, pero no es así como me siento. La angustia de haberle extraviado sólo se puso peor cuando vi a ese degenerado abusando de él…..estrangulándolo mientras daba rienda suelta a sus bajos instintos. De no haber llegado a tiempo…..de haber demorado un poco más en hallarle, ese bastardo le hubiese matado luego de….me causa espanto tan sólo pensarlo.
Kamanosuke es muy pequeño para entender sobre el sexo (cosas de adultos como le dice) y por ende lo que ese sujeto se proponía a hacerle. Sólo debe entender que lo que le hacía ese hombre era extraño y estaba mal porque yo se lo dije…no es su culpa el haber seguido a ese pervertido para rescatar a su juguete, pues el malnacido se aprovechó de su inocencia para convencerlo de ir por él…..no, es mi culpa por perderle de vista en ese instante. Es muy pequeño para medir riesgos y debe haberse sentido seguro de explorar estando yo tan cerca….poco a poco debo irle enseñando a reconocer los peligros del mundo sin aterrorizarlo al respecto. Él ya sabe que hay gente mala pero entiende hasta qué medidad o cómo puede manifestarse esa maldad además de con golpes. No sé cómo le enseñaré eso pero debo hacerlo. Me gustaría tenerlo encerrado en mi cuarto para que nadie le haga daño –es lo que deseo ahora- pero no sería bueno para él.
"….estás molesto conmigo?..."
Su vocecita suena triste y confundida. Eso es lo que no quiero. Si sigo actuando de forma tan extraña para él, lo único que voy a conseguir es hacerle sentir mal por algo que no es su culpa. Le digo que no sucede nada, que no estoy molesto, sólo pensativo. Mi respuesta no le convence así que le explico que tengo algo que hablar con él pero debe esperar hasta que lleguemos al barco. Kamanosuke asiente con la cabeza (puedo sentir su cabecita agitarse cerca de mi cuello) y no dice nada más. Cuando por fin llegamos al barco, me dirijo de frente a mi habitación, cerrando la puerta detrás de mí y colocando a Kamanosuke en la cama. Él balancea sus piernas cortas al borde de la cama, sin mirarme. Me agacho para estar a su nivel y verle a los ojos.
"Kamanosuke, lo que pasó hoy, que el hombre te lastimara fue culpa mía. No debí quitarte los ojos de encima. Él se aprovechó al verte solo y te llevó con engaños y amenazándote. Lo siento mucho." Digo colocando mi palma sobre su muslo y él me mira sorprendido. Se queda callado en silencio un ratito antes de contestar.
"…no-no es…..yo fui quien se fue sin avisar…..quería llamarte pero él dijo que le sacaría la cabeza a Hiro y…no sabía que hacer…tú y mi tío me salvaron…no quería preocuparles…..soy tonto y hago tonterías….no fue culpa tuya…" Kamanosuke cierra sus puños y desvía la mirada. Sus ojitos se humedecen pero no llora aunque sí se ve tenso.
"No eres tonto. Sólo no sabes muchas cosas porque eres muy joven y tipos como ése se aprovechan de eso para lastimar a niños como tú. Vas a aprender sobre estas cosas mientras vayas creciendo. Kakei y yo te vamos a enseñar. Prometo no perderte de vista de nuevo pero tienes que ayudarme también, ok? Cuando estemos en la calle no te alejes mucho de mí o Kakei. Si algún extraño se te acerca llámanos, grita y no vayas con él, no importa si te amenaza con algo. Sé que quieres mucho a Hiro pero él se pondría muy triste si algo te sucediera por su culpa….yo no podría soportar que algo te pasara tampoco."
Kamanosuke me mira con sus ojos verdes muy abiertos y veo claramente como se van humedeciendo más. Reclina su cuerpo ahí adelante y apoya su cabecita en mi pecho. Su cuerpo empieza a moverse y pronto escucho el primer sollozo. Promete no alejarse ni irse con desconocidos, sin importar lo que le digan….me pide perdón por preocuparme. Sobo su espalda haciendo pequeños círculos y al poco rato deja de sollozar. Hace algún tiempo, mientras caminaba por la calle, vi a una señora hacer esto con su hijo para que dejara de llorar y al hacerlo con Kamanosuke funcionó de maravilla. Kakei tiene razón, debería conseguirme a una buena mujer para que me ayude con el niño (me lo ha insistido bastante) pero…..no sé, recién me acostumbro a tener un hijo. Tener una esposa así de repente?...demasiado en poco tiempo.
Cuando ya se ha calmado le digo que falta poco para el almuerzo, pero que tenemos que esperar a que Kakei vuelva. Kamanosuke no se opone pues al parecer le gusta comer con todos juntos y además Kakei tiene su conejo. Cuando le vieron los demás hombres salir a desayunar con su conejo pusieron una cara de bobos que casi me hace reírme en sus caras. De a ratos, sin que el niño lo supiera, mis hombres le miraban y hacían unos gestos de lo más ridículos. Hasta Gorki que es muy serio pareció sonrojarse ante tan tierna escena. Hn, estos chicos!
"Y dime, Kamanosuke, qué piensas de mi tripulación? Son agradables o te dan miedo?" por lo visto hasta ahora sé que no le incomoda la presencia de todos ellos pero me gustaría oírlo de sus labios.
"Son muy divertidos! No he hablado con todos pero no se ven molestos porque viva en el barco. Y no me asustan….son buenos, no como los piratas que iban a la isla…..todos menos tú papá, claro…..esos señores eran malos conmigo…" malos? Me ha contado poco de su vida allá pero tengo el panorama general. Me gustaría saber más para entenderle mejor y ayudarle a superarlo. Le pido que me cuente cómo eran malos con él y Kamanosuke empieza a balancear sus piernas de nuevo.
"Ya sabes….me insultaban y me pegaban….a veces chocaban conmigo en la calle y me pisaban….tenía que salir rápido de allí pues si había mucha gente podían pasarme por encima todos….Algunas veces, cuando pedía monedas, querían que hiciera cosas sucias para darme las monedas y yo decía que no, así que me jalaban los pelos o me escupían….también me cacheteaban pero me daban más duro cuando me atrapaban robando…todavía no lo hago bien…" dice mi niño acariciando su manita como recordando todo eso vívidamente…..sin embargo hay algo allí que no me gusta…
"cosas sucias? Cómo qué?"
"uh?...mmm, querían que lama sus botas para limpiarlas de toda la mugre que tenían. Asqueroso! Nunca hice eso! Algunos sabían mi nombre completo y me llamaban a un lado. Decían que yo era una buta como mi mamá y querían que le lama las bolas. Al principio no entendía de qué hablaban pero luego me señalaron eso que cuelga debajo del pipi y entendí….también querían que meta su pipi en mi boca…..ves? cosas sucias…..tampoco hice eso…papá, qué es una buta?"
…..lo sabía! Sabía que aquellos que conocían la historia de Yuri (principalmente sus antiguos amantes y clientes de cuando era prostituta) fastidiarían al niño pues esa desalmada mujer le había puesto Yuri como parte de su nombre…..sólo que no me imaginé esto! Afortunadamente nada sucedió sin embargo ahora estoy más seguro que nunca que fue la decisión correcta sacarle de allí. No quiero pensar que hubiese sucedido con el pequeño niño de haberse quedado en ese lugar de mala muerte….sólo me arrepiento de no haberle sacado de allí antes.
"No se dice así pero eso es una palabra que no debes usar, ok? Ya te explicaré cuando crezcas. Si alguien te vuelve a pedir que hagas cosas desagradables, sucias, o que nos sabes lo que son, debes avisarme. Escapa primero y búscame. Las siguientes semanas las vamos a pasar en el mar así que no tienes que preocuparte por encontrarte con tipos malos, no pienses más en esas cosas, sólo diviértete aquí en el barco, de acuerdo?" Kamanosuke responde entusiásticamente que está bien. Acaricio su cabecita roja y él se acerca más a mí…..le gusta que le hagan cariños. Después de haber vivido sus primeros años de vida siendo maltratado, es entendible que ahora busque el cariño que nunca recibió de su madre, como un sediento, el agua. No me molesta darle todo el cariño que necesite.
Al poco rato, Kakei entra por la puerta trayendo las ropas nuevas de Kamanosuke y su conejito. Kamanosuke salta de la cama para coger su juguete y abrazarle. Kakei y yo guardamos las ropas del niño mientras conversamos en voz baja lo que fue del cuerpo de ese degenerado. Kakei me dice en pocas palabras que no nos causará problemas. Perfecto! Levanto a Kamanosuke del suelo y los 2 nos dirigimos a la cubierta. Escuchamos a Marko anunciar que el almuerzo está listo y pronto toda la algarabía del momento nos hace olvidar por unas horas lo que ocurrió en aquel callejón.
Normal POV
Las botas de Kamanosuke son entregadas al barco antes de que caiga la noche. Todos se van a acostar temprano y, sin mayores percances, parten del puerto antes de que salga el sol. Luego de desayunar, el niño pasea por todo el barco, conversando un poco con sus tripulantes, preguntándoles lo primero que se le venía a la mente. Kamanosuke estaba fascinado. Todos en el barco cumplían una función y trabajaban en equipo para que el barco siguiera navegando por el mar. Había mucho movimiento y algarabía, en especial cuando Yoshi, desde lo alto del mástil, gritaba lo que veía de a ratos. Kamanosuke tenía ganas de subir allá arriba pero Jinpachi le convence que lo hará cuando sea más grande.
Aunque el lugar favorito del niño seguía siendo el cuarto de Jinpachi, pasaba mucho tiempo en cubierta, o en el cuarto de Kakei (aunque luego de su primera visita, todas las armas que adornaban su cuarto tuvieron que ser reubicadas para seguridad del niño). Sin embargo, su segundo lugar favorito era la cocina. Habían muchas frutas, verduras, carnes de muchos lugares distintos, que llamaban la atención del pequeño. Los olores que salían de allí eran deliciosos y, muchas veces, desconocidos para él. Además, Marko era un tipo bonachón, muy conversador y excéntrico que hacía reír a Kamanosuke (además de alimentarlo. Tenía como meta hacer que suba más de peso pues le parecía que estaba muy delgado aún), muy diferente al chico tímido de 20 años que era su ayudante, Ju-Mei.
Cuando llegaron a zonas más frías, Jinpachi se aseguraba cada día de que el niño no saliera del cuarto sin estar adecuadamente vestido: botas, abrigo grueso, mitones y gorro que le tapaba las orejas. A Kamanosuke le incomodaba llevar tanta ropa encima pero no quería contradecir a su papá, además, pronto se dio cuenta que en verdad las necesitaba: esta parte del mundo era en extremo fría! El niño estaba sorprendido de que cada vez que respiraba, una bola de humo blanco salía de su boca. "soy un dragón!" gritaba alegremente el niño haciendo reír a los presentes. Fue entonces, una de esas mañanas gélidas, que Jinpachi se agachó para entregarle algo a Kamanosuke en las manos.
"Cógelo del asa y sóplalo un poco para que no te quemes. No creo que hayas probado esto antes pero sé que te va a gustar." Menciona el pirata, sonriendo. Kamanosuke hace lo que su papá le indica y toma un sorbo de ese oscuro brebaje.
"Está muy rico! Qué cosa es?" exclama el pequeño volviendo a tomar otro sorbo de la taza.
"Es un brebaje caliente de chocolate. No creo que hayas probado chocolate antes pero es lo mejor para mantenerte caliente. Con el frío vas a necesitar comer más que antes si no quieres enfermarte, también. Marko está preparando algo especialmente para ti. Termina tu chocolate y ve a la cocina para que veas de qué se trata."
A partir de entonces, Kamanosuke comienza a pedir más de ese delicioso chocolate caliente en las mañanas y en las noches. No podía tener suficiente! Le gustaba mucho. Mientras estaban en el mar el niño podía pasear libremente por el barco, sin embargo, cada vez que se detenían en la costa, Kamanosuke debía esperar a que Jinpachi regresara, resguardado en su cuarto. Al niño no le molestaba en lo absoluto. Debido al frío, tampoco se sentía a gusto paseando por la cubierta mucho tiempo, en especial cada vez que iban más al norte. Solo, en el cuarto, sacaba sus juguetes del baúl y se entretenía con ellos sobre la gran cama del capitán. Nunca nadie, excepto Kakei, entraba al cuarto mientras Jinpachi estaba fuera así que podía jugar sin ser interrumpido.
Todo iba muy bien hasta que un día Yoshi gritó desde lo alto que un barco se dirigía hacia ellos. Sin perder tiempo, Jinpachi ordena a todos que tomen posiciones de ataque por si intentaban abordarles. Mientras los hombres hacen esto, Jinpachi le pide a Kamanosuke que vaya a esconderse como habían acordado. El niño, aunque está un poco asustado por todo esto, corre de regreso al cuarto que comparte con su papá. Jinpachi había dejado una banquita cerca de la puerta para que se le hiciera más sencillo al niño abrirla y cerrarla. Una vez dentro, Kamanosuke se desliza bajo la cama, abre la escotilla (había estado practicando como encontrarla en la oscuridad con su papá y su tío) y se esconde allí.
Los minutos se sienten como horas para el niño. Aunque no le asustaba la oscuridad, sí le perturbaban los sonidos que llegaban hasta sus oídos. Pasos, murmullos, algunos gritos…le ponía nervioso no saber cuánto tendría que esperar hasta que su papá viniera por él. Cuando todo el barullo terminó, no tuvo que esperar mucho hasta que escuchó a alguien entrar al cuarto y mover la cama de su sitio. Acto seguido, la escotilla se abre, dejando entrar la luz a ese estrecho lugar.
"Ven bebé. Ya todo terminó. Lo hiciste muy bien." Menciona sonriendo Jinpachi, levantando al niño del torso. Kamanosuke le abraza brevemente pero fuerte, antes de levantar la cabeza para preguntarle algo.
"Qué pasó? El barco se fue? Estás bien?" Jinpachi le cuenta a grandes rasgos lo que sucedió, asegurándole que tanto él como los demás están bien.
"El barco ha sufrido un daño leve pero Gorki ya se está encargando de ello. Pronto nos pondremos en marcha nuevamente. Quédate aquí jugando mientras yo veo que todo marche bien. Kakei vendrá en un momento a hacerte compañía. Cuando vuelva comeremos los 3 aquí en el cuarto, ok?" Kamanosuke responde contento que se quedará en el cuarto hasta que regrese, jugando con Hiro, Soma (el caballito de madera) y Michi (su gatito de peluche).
Jinpachi no le había mentido al niño pero no le había dicho la historia completa. Habían intentado abordar el barco. El daño que había recibido la embarcación era ínfimo pero eso le daba una excusa para mantener a Kamanosuke alejado de lo que sucedía en cubierta. Los asaltantes habían dado pelea, aunque no la suficiente como para causarles pérdidas humanas. En poco tiempo revirtieron los papeles y, luego que Jinpachi y sus hombres eliminaran a casi todos los tripulantes del barco enemigo, había ordenado abordarlo y saquearlo, además de tomar como prisioneros al capitán del barco y unos subalternos. Justamente estaba regresando a cubierta para encargarse personalmente de ellos.
"Capitán, ya casi hemos vaciado el barco. Qué hacemos luego?" grita Akito, uno de los hombres de Jinpachi, aquel a quien consideraban el más feo del grupo, y el más fuerte, después del capitán.
"Hagan explotar el barco. Háganlo bien, no quiero que queden muchos rastros de la embarcación flotando en el mar." Dicho esto, Jinpachi le señala a Kakei que puede retirarse. Kakei se retira inmediatamente pues sabía muy bien que la explosión iba a asustar a Kamanosuke y debía estar allí para asegurarle que no sucedía nada extraño arriba y que no debía intentar dejar la seguridad de la habitación para averiguarlo.
"Ahora, dime donde está tu tesoro y pueda ser que considere dejarte ver un nuevo día." El capitán del barco enemigo tiembla al tener a Jinpachi tan cerca y amenazadoramente. Luego de ver cómo mataba a su tripulación sin mucho esfuerzo haciendo uso de su fuerza y ese extraño poder suyo, el pobre hombre estaba petrificado. Sin embargo, contraviniendo su buen juicio, no pretendía revelar el lugar donde tenía escondido su tesoro aunque le costara la vida.
"Púdrete, pendejo! Nunca te diré nada! Prefiero morir a-AAAAHHHHHH!" fueron las últimas palabras del hombre antes de perecer a manos de Jinpachi. Su cuerpo quemado y humeante cae pesadamente al suelo.
"Bueno, valía la pena intentarlo." Dice casualmente Jinpachi, encendiendo un cigarrillo, viendo a sus hombres colocar las bombas dentro del barco enemigo.
"Capitán, qué hacemos con el resto?" exclama Yoshi cargando una pesada caja llena de lo que parecen ser telas finas. Jinpachi miraba contento el prospecto de mandar a hacer unas ropas finas para Kamanosuke, algo bonito que hiciera sonreír al niño y que pudiera usar cuando fueran a visitar a ese extraño Lord dentro de unos meses.
"Mátenlos y tírenlos al mar. Y terminen con eso pronto! Ya nos hemos retrasado lo suficiente gracias a estos sujetos. Ya deberíamos estar a leguas de aquí si queremos llegar al continente pronto." Yoshi deja la caja en el suelo y procede a cumplir las órdenes de su capitán, decapitando expertamente a cada uno de los 5 sobrevivientes del barco enemigo que pedían clemencia a gritos. Luego de tirar los cuerpos al océano, se escucha una explosión muy fuerte. No mucho después Gorki anuncia que están listos para partir y se ponen en marcha. Jinpachi va a la cocina por chocolate caliente y otras viandas antes de bajar a su cuarto a encontrarse con su pequeño hijo.
Aunque lo más probable era que fuesen atacados de nuevo mientras se dirigieran más al norte, esto ya no era motivo de preocupación. Kamanosuke había actuado correctamente durante el abordaje y esto daba tranquilidad al capitán y sus hombres para actuar libremente el tiempo que esto durara. Los días y noches en el mar eran fríos, así que los piratas pasaban buena parte del tiempo en sus habitaciones aprovechando los momentos de paz al máximo. Esto dejaba muchas horas disponibles para que padre e hijo pasen tiempo a solas. Aunque Jinpachi gustaba de jugar y conversar con el niño, se había dado cuenta que era necesario educarle, enseñarle no sólo sobre la vida de los piratas sino cosas en general como leer, escribir, contar, modales…sólo que no sabía por dónde empezar ni cómo hacerlo.
Luego de conversar del asunto con Kakei, Jinpachi decide ir de a pocos para no frustrar al niño si no aprende como debiera. Ya había notado que al niño le divertía ver lo que otros hacían e intentaba imitarlo, así que aprovecharía esto a su favor. Una vez que Kakei les dejara la comida en el cuarto, Jinpachi permite que Kamanosuke coma como siempre lo hacía, usando sus manos, por un rato antes de empezar con la lección.
"Kamanosuke, deja eso un momento, quiero mostrarte algo." El niño hace lo que le piden y deja de comer.
"Sabes que son estos? Si, verdad? Me has visto usarlos para comer. Kakei y muchos de los otros chicos también los usan pues son de Japón, como tú. Estos palitos te ayudan a comer sin que te ensucies las manos. Quieres intentarlo?" justamente para esta lección Jinpachi le había pedido a Marko que preparara comida japonesa, de la forma en que viene servida tradicionalmente. A Jinpachi no le molestaba que el niño comiera como varios de sus hombres lo hacían, usando las manos, pero al tratarse de su hijo iba a llevarle a diferentes lugares, con gente importante a veces (como ese Lord al que verían en unos meses) así que lo mejor para el niño era aprender estas cosas. Además, era parte de la cultura japonesa a la que pertenecía y no quería que perdiera eso.
Kamanosuke se limpia las manitos en una servilleta antes de tomar los palitos. Jinpachi le muestra como se cogen y cómo llevar la comida a la boca. El niño le mira atentamente antes de imitarle. Al inicio no consigue coger nada de arroz con los palitos y cuando finalmente lo hace, éste se vuelve a caer. Cuando decide probar con una carne, ésta se le resbala y cae sobre la cama. Kamanosuke mira triste la comida caída, completamente desilusionado de sí mismo. Jinpachi le asegura que no ha hecho nada malo y le insta a volver a intentarlo pero, aunque nos suelta los palitos, Kamanosuke no lo intenta nuevamente.
"…..por qué tengo que hacerlo?...está mal cómo como?...soy muy torpe, no me va a salir….." por un instante, Jinpachi se siente mal por forzar al niño a hacer esto, hacerle sentir tan triste, pero se repone pronto pues es lo que tiene que hacer como su padre, es parte de su educación, aunque ahora deberá intentar un nuevo enfoque.
"No está mal, pero hay lugares a los que quiero llevarte donde vas a tener que usar los palitos y varias cosas más. Recuerdas que antes no podías abotonarte ese saco que te dio Kakei? Lo intentaste varias veces hasta que lo hiciste bien y ahora ya no tienes problema con eso. Ves? Toma algo de tiempo aprender cosas nuevas pero yo sé que vas a poder. Eres un chico listo, y Kakei y yo te vamos a enseñar hasta que aprendas, ok?"
Kamanosuke no se ve muy convencido así que Jinpachi le levanta y le coloca en su regazo. Tomando su manita con la suya, le ayuda a sostener los palitos. Levanta un poco de arroz del plato y se lo lleva a la boca al niño. Luego de varios bocados más, Kamanosuke se anima a intentarlo de nuevo. Aunque deja caer parte de la porción, consigue llevar buena cantidad de arroz a su boca.
"Lo hice bien? Puedo intentarlo de nuevo?" Jinpachi le sirve más arroz y mira satisfecho como el niño termina su plato, aunque ayudado a medias con sus dedos. Jinpachi nunca imaginó que algo tan insignificante a primera vista podría causarle tanto goce….una sensación cálida que hace tiempo no experimentaba y que se remontaba a tiempos de los cuales prefería no tener memoria. Esa era otra vida, no valía la pena pensar más en eso. Lo único que importaba ahora era cuidar de su pequeño hijo un día a la vez.
Kamanosuke's POV
"Lo haces muy bien! Como todo un japonés! Perfecto, debes seguir practicando! Toma, cómete estos mientras preparo el chocolate." Dice Marko colocando más trozos de carne en mi plato para que lo coja con los palitos.
"No sé si pueda….estoy un poco lleno."
"Inténtalo, bambino. Ya sabes, si quieres crecer grande y fuerte como el capitán debes comer mucha carne y verduras. Ju-Mei era flaco y débil cuando llegó y mira como está ahora! Todo gracias a mi comida y ejercicio. Verdad, Ju-Mei?" el joven de cabellos largos nos mira y mueve su cabeza diciendo que sí antes de voltearse de nuevo a lavar los platos. Nunca le he escuchado hablar más de un par de palabras. Papá dice que es porque es tímido. No es malo conmigo ni me ignora cuando le pido algo pero no me habla. Tal vez no puede porque Marko habla mucho y no le da tiempo para hablar. Marko empieza a contar una historia de su país mientras termino de comer.
Estoy en la cocina mientras papá y los demás se ocupan de dirigir el barco. Aunque no son tan fuertes como papá los demás señores también son grandes y siempre levantan cosas pesadas de un lado a otro. Marko dice que debo comer toda mi comida para ser como ellos, así que eso hago. Quiero crecer pronto y ser fuerte como papá para que no tenga que preocuparse por mí. Llevamos mucho tiempo en este lugar frío pero ya me he acostumbrado. Además, papá, tío Kakei y yo pasamos mucho tiempo juntos dentro de la habitación de papá, conversando y jugando. Eso me gusta mucho! También me enseñan cosas que no sabía como comer con cubiertos (papá me enseñó a comer con palitos primero y aunque me gusta, con cubiertos no está mal), a contar hasta 10, a amarrarme las botas….muchas cosas interesantes!
Al principio temía que se molestara porque no me salía bien lo de comer con palitos pero papá no se molestó. Me sentó sobre él y me cogió de la mano para ayudarme a usar los palitos…..se puso muy contento y me felicitó cuando lo hice bien! Dice que no importa si me equivoco o me demoro en aprender, que lo importante es que lo siga intentando. Tío Kakei dice que él no aprendió a comer con palitos tan rápido como yo, que se demoró mucho. Me dijo que era más listo que él! Mi tío es muy bueno y hace cosas que nunca había visto a un adulto hacer pero que él cuenta le gustaba hacer a sus otros sobrinos cuando tenían mi edad…..no me molesta que tenga otros sobrinos pero mi papá es sólo mío!
Tío Kakei vino a verme cuando otro barco nos atacó. Mientras esperábamos por papá hubo un gran BOOOM! que me asustó mucho, así que le dije para salir a buscar a papá y ver si estaba bien. Mi tío no quiso que saliera, dijo que eso era normal y que papá estaba bien. Seguí insistiéndole y de la nada me preguntó si quería subirme a su espalda. Cuando le pregunté por qué, él respondió que era un juego que le gustaba a sus sobrinos. Él se puso en cuatro patas y yo subí a su espalda, cogiéndome de su pelo (que lleva en una cola). Tío Kakei empezó a caminar por el cuarto. En verdad eso fue divertido! Cuando papá volvió dijo que me llevaría a montar un verdadero caballo cuando volviéramos a Japón (mi tío pretendía ser un caballo!). Como falta mucho para eso, le pido a tío Kakei que juegue conmigo al caballito cada vez que nos quedamos solos. Él nunca dice que no. Papá se ve contento cuando nos ve jugar así, sonríe todo el rato! (hasta a veces se ríe un poquito. Debe hacerle muy feliz vernos jugar así).
Papá ha empezado a enseñarme palabras nuevas. No en japonés, sino en otro idioma que no conozco. Al inicio no entendía por qué lo hacía, así que le pregunté por qué me decía esas palabras tan extrañas.
"Son palabras que sólo tú y yo entenderemos, un lazo especial que nos unirá sólo a ti y a mí."
Eso me hizo muy feliz! Es como un secreto entre nosotros dos nomás, ni siquiera tío Kakei sabe. Papá dice que así era como él hablaba con sus padres y quiere que yo aprenda pues soy su hijo. No quise preguntarle sobre sus papás pues se puso un poco triste cuando me dijo eso; en vez de eso, repetí lo que me enseñó y eso le hizo sonreír. Me gusta que se ponga feliz porque hago algo bien! Me enseñó a decir ´papá´ en nuestro idioma así como ´tío´ y ´barco´. Papá se pone contento cuando le pido que me enseñe otra palabra en nuestro idioma, así que hago mi mejor esfuerzo para aprender todo lo que me enseña. Él se oye distinto cuando me habla así….pero me gusta. Yo también me oigo diferente. Dice que hace tiempo no habla usando esas palabras….parecía triste cuando dijo eso, será por eso?…..quiero aprender a hablar como él pronto para que pueda conversar conmigo en ese idioma y hacerle feliz. Él es muy bueno conmigo, quiero hacer algo bueno por él también.
Termino de comer y Marko me felicita por dejar limpio el plato, y me da un dulce. Mochi! Me encanta el mochi! Marko sigue hablando sobre uno de los viajes que hizo antes de venir a vivir al barco de papá. De pronto se queda callado cuando escuchamos ruido de arriba. El barco ha estado moviéndose mucho, más de la cuenta, desde hace rato, pero ahora es peor. Algunas cosas que hay sobre la mesa se caen al suelo, asustándome. Qué pasa?
"No pasa nada bambino. Es una tormenta. No te asustes si se caen más cosas. Ju-Mei y yo nos quedaremos contigo." Marko le ordena a Ju-Mei que recoja las cosas y asegure las gavetas. Estoy un poco asustado pues el barco se mueve muchísimo. Quiero decirle a Marko que me lleve con mi papá pero justo en ese momento la puerta de la cocina se abre, dejando entrar un viento fuerte.
"Kamanosuke! Ven, vamos. Marko, Ju-Mei, les necesitamos en cubierta." Dice papá algo agitado, levantándome en sus brazos, cubriéndome con una manta de pies a cabeza. Cuando dejamos la cocina veo por qué el barco se mueve tanto: el mar está bravo! Las olas son muy altas, salpica agua, el cielo está oscuro, el viento sopla fuerte…..no puedo escuchar lo que los otros dicen pues el viento hace mucha bulla…..eso me asusta y cojo más fuerte a papá. Él me lleva rápido al cuarto y me coloca sobre la cama.
"Quédate aquí. Voy a cerrar la puerta con llave. Volveré cuando la tormenta se halla calmado, ok? No hay de qué asustarse. Intenta dormir un poco." Dice papá levantando las sábanas de la cama para que me meta debajo de ellas, quitándome las botas primero.
"…no quiero que te vayas….." lo digo tan bajito que no estoy seguro si me ha oído. Dice que no tenga miedo pero esto me asusta. Nunca he estado en una tormenta. Ya está lloviendo y se escuchan ruidos muy fuertes afuera, ruidos que nunca he escuchado y me hacen encogerme de miedo. Papá se agacha y me besa la frente antes de cogerme en un abrazo.
"Eso es tan sólo un trueno. Hace mucho ruido pero nada más. Métete bajo las sábanas y tápate los oídos si te molesta mucho…..Quisiera quedarme pero tengo que ver que todo vaya bien arriba para que no le pase nada al barco. Apenas termine vengo a verte, ok? Nada va a suceder, te lo prometo." Dice papá besando una vez más mi frente para luego arroparme bajo las sábanas tapándome hasta las orejas. Me coloca a Hiro entre las manos y vuelve a prometerme que regresará lo más pronto que pueda.
Otro trueno suena y me escondo bajo las sábanas como dijo papá. Tengo que ser valiente como él. Todos están arriba cuidando del barco, sin tenerle miedo a la lluvia y los truenos y el mar bravo. Si quiero ser un pirata debo ser como ellos….pero no ahora. Voy a esperar aquí escondido a que papá regrese, a que termine esta tormenta y todo vuelva a la normalidad. Hiro también está asustado así que le abrazo más fuerte. De pronto, el barco se mueve mucho y escucho un fuerte crack!
Qué pasa? Viento y agua empiezan a entrar al cuarto. Cómo? De dónde? Salgo de debajo de las sábanas y volteo a ver que pasa. La ventanita del cuarto se ha abierto y está dejando entrar la lluvia y el viento de fuera. Algunas cosas se caen al suelo y eso me asusta. Bajo de la cama y voy corriendo hasta la puerta. No puedo abrirla! Ya recuerdo, papá dijo que cerraría con llave. Y ahora? Empiezo a gritar por mi papá y mi tío pero el ruido del viento que entra por la ventana es muy fuerte. Otro trueno se oye a la vez que el barco se mueve mucho y caigo al suelo, al igual que varias cosas que estaban dentro del cuarto.
"papá….." digo casi llorando, muy bajito, abrazando fuerte a Hiro. El barco se mueve más y mucha agua entra por la ventana, mojando el suelo del cuarto. Gorki una vez me dijo que él se encargaba que el barco estuviera bien para que el agua no entre pues si eso pasaba el barco se hundiría. No puedo ponerme a llorar! Tengo que evitar que el barco se hunda! Pero cómo?...La ventana! Si cierro la ventana ya no entrará agua y todo estará bien de nuevo. Me pongo de pie y camino despacio hasta allí pues es difícil. No voy a dejar que el barco de papá se hunda!
Me alegra que te gustara el capítulo Maia XD he intentado hacer algunas ilustraciones por mi cuenta pero me he dado cuenta que no me salen como aparecen en mi cabeza, plop! XD de todas maneras seguiré tratando.
Y si alguien se lo preguntaba, sí, Marko es italiano, si no de origen por lo menos ha pasado buena parte de su vida allí U_U un ex-asesino italiano que ahora gusta de preparar comida en un barcopirata, todo un chef! XD vaya cambio, uh?
Hasta la próxima semana!
