ajajaja, despues de MESES puedo terminar el cap 10 e iniciar el 11. La vdd, una disculpa por la tardanza y futuras tardanzas, el bloqueo temporal en el que vivo no ayuda mucho y la escuela tampoco ayudaba en mucho que digamos pero bueno, oficialmente he terminado el ultimo año de la preparatoria, ahora se vienen mis vacaciones y despues un nuevo inicio, la universidad.

Pero bueno, no quiero detenerlos con mi palabrerio asi que pasemos al cap, que en este cap ya vuelvo a alternar los puntos de vista y como ya no los quiero detener, les dejo leer xD

Disclaimer: los personajes de sk y su historia no me pertenecen, sk es obra de Hiroyuki Takei.

Cap. 10.- Reencuentros inesperados…

Estando dentro del lugar, te quedas completamente estupefacta, de todas las personas con las que te podías haber encontrado, te tuviste que encontrar con él. Y eso no es todo, su mirada te dejó atónita. Esperanza, algo que nunca viste en sus ojos o no al menos de la forma en que la viste hoy. Te miraba como si fueras un oasis perdido en medio de un desierto infernal.

Te sientes mareada, no estas acostumbrada a sentir emociones de desconcierto así de fuertes y su mirada te desconcertó bastante. Te recargas en la pared en lo que tratas de recuperar el ritmo normal de tu respiración y algo hace click en tu mente. No sólo su mirada es lo que te desconcertó sino lo que significaba esa mirada. Algo estaba mal, muy mal para que te haya visto de esa manera.

Te mareas aún más y recuerdas la conversación de los tres chicos que escuchaste antes de llegar al trabajo. Ahora todo tiene sentido. El chico al que se referían era a él, a Yoh. Por eso Horo Horo te había visto de esa manera hacía pocos momentos. Él sabía lo que estaba pasando y por alguna razón creía que podías ayudar. De que manera, no tienes la más mínima idea pero aun así, sabes que él tiene la esperanza de que lo puedas ayudar.

- Anna, ¿qué haces ahí? Si el jefe te ve sin hacer nada ¡te va a despedir! – te grita tu amiga sacándote de tu transe.

- Ah, qué, yo…ahorita voy – contestas percatándote del lugar donde estás. Es hora de trabajar y no puedes estar perdiendo el tiempo de esa manera. Ya al salir te ocuparas de tu encuentro con el chico de cabellos celestes.

Y ahora que lo piensas, por fin sabes con quien ha estado el castaño. Suponías que no estaba solo pues, con lo que lo conoces, sabes que no se aventuraría a llevar una vida como la que lleva sin tener a alguien al lado y que mejor que uno de sus amigos.

Llegaste casi saltando a la escuela y de no haber sido porque eres hombre, muy seguramente lo hubieras hecho. Verla te dio esperanzas que pensaste jamás podrías tener y eso te puso en extremo contento. No sólo ella era una esperanza para ti sino también para tu amigo.

Entras al salón de una manera un tanto ruidosa, no es que importe, pero entrar así te incomoda. Te diriges a tu pupitre y tomas asiento. No crees poder concentrarte hoy tampoco.

- Hey, ¡Horokeu! – te llama uno de tus compañeros que por alguna extraña razón prefieren llamarte por tu nombre verdadero mejor que por tu apodo, aunque realmente ya no te molesta – hoy te ves contento ¿alguna razón en especial?

- Mmmm – meditas que decir – ninguna que te importe – sonríes.

Tu compañero te mira extrañado pero decide mejor no decirte nada la experiencia le ha enseñado que cuando no quieres hablar no lo haces.

El profesor entra al aula y pide orden, no es que estés particularmente haciendo desastre pero como no logras calmarte decides mejor no llamas su atención no vaya ser que te castiguen y no puedes darte el lujo de ser castigado y menos cuando tu amigo está en casa enfermo.

Al pensar en él tu euforia se calma un poco, después de todo sabes muy bien que él se encuentra realmente mal, la fiebre que le asalto ese día no ha bajado y al parecer su cuerpo no reacciona a los medicamentos y eso te preocupa. No sabes hasta que punto será capaz de aguantar su cuerpo porque su espíritu, te has dado cuenta, está hecho pedazos. Desear la muerte es algo que él jamás haría si se encontrara bien mas en su estado actual ya no estás seguro de que realmente sea él el que se encuentra en estos momentos yaciendo en ese futón.

Tantos pensamientos han cruzado últimamente por tu mente que ya no sabes que creer simplemente la verdad de la situación está oculta. No es posible que de la nada haya caído enfermo y menos de la forma en que lo hizo. Estás confundido y eso te pone furioso. Normalmente habrías logrado salir de tu confusión con un poco de ayuda de tus amigos sin embargo ninguno de ellos se encuentra ahí para hacerlo y el único que esta está enfermo. ¡Vaya situación!

El tiempo corre sin tú darte cuenta y cuando menos lo esperas la campana de salida retumba por todo el edificio. Recoges tus cosas y te diriges a casa sin darte cuenta si realmente estás yendo a casa.

Finalmente te detienes y por primera vez en ese camino que has recorrido, alzas la mirada y te topas con que no estás en la entrada del edificio donde vives sino que estas en la entrada del café donde trabajas.

"Anna" piensas. Inconscientemente caminaste hasta el café sólo para verla y hablar con ella. Muy en tu interior sabes que la itako está sumamente preocupada por tu amigo y que en ti puede hallar respuestas que necesita pero más importante, tú la necesitas más a ella, necesitas que vaya con él, que le de ánimos y si puede, que restaure su espíritu. Suspiras una última vez antes de entrar a buscarla.

La puerta de entrada se abre súbitamente causándote un sobresalto. Tú y todos los que están a tu alrededor voltean a ver al recién llegado. Algunos se dirigen hacia él y le dicen que salga pues esa entrada es sólo para empleados a lo que él responde que trabaja ahí en las mañanas y que sólo ha venido para hablar con alguien y sabes que ese alguien eres tú. Todos te voltean a ver a ti ahora, cosa que te incomoda y él sólo te sonríe como respuesta.

- ¡¿Qué están haciendo?! – entre tu jefe gritando al ver la repentina escasez de meseros atendiendo.

- Gomen, gomen, fue mi culpa jefe – se disculpa el azul – necesito hablar con Kyouyama- san si me lo permitiera.

- Oh, Usui- kun, ¿cómo está Asakura- kun? – ante la pregunta el chico guardó silencio, algo que no te gustó para nada.

- No podrá venir a trabajar mañana tampoco – respondió él.

- Mph, dale mis mejores deseos. Kyouyama, tienes cinco minutos y los demás ¡a trabajar! – con esto, su jefe salió y los demás se fueron a atender.

Miras incrédula al chico que está en frente de ti. No sabes para qué te quiere y eso te pone nerviosa y más cuando sabes que el castaño no se encuentra bien. Lo miras por unos momentos hasta que decide sentarse en una de las bancas que hay ahí. Suspira.

- Anna, yo…no sé como decirte esto pero…necesito tu ayuda – lo miras asombrado – Yoh te necesita, a ti y a nadie más.

Te quedas sin habla. De todo lo que pudiste haber esperado que te dijera, lo que te acaba de decir definitivamente no se encontraba en la lista por lo que abres y cierras la boca como un pez fuera del agua en espera que de tus labios salga una respuesta. Al no hacerlo mejor cierras la boca.

- Sabes, todo ha sido muy confuso estos días, sé que él te necesita y que todavía no ha llegado su momento sin embargo, pareciera ser que todo está en su contra. No logro hacer que se levante ni las medicinas logran hacer su trabajo, es como…si algo que va más halla de nosotros se lo estuviera llevando.

Lo miras sorprendida, nunca te imaginaste que el azul pudiera ser tan sensato como se estaba mostrando ahora y jamás lo habías visto tan cansado. Suspira.

- Y eso no es todo y…ni siquiera estoy seguro de sí realmente te debería decir esto pero, ya que llegué hasta aquí no iré para atrás. Ha habido ocasiones en las que…he sentido la presencia de Hao.

Un escalofrío recorre todo tu cuerpo al escuchar ese nombre y tu mente evoca recuerdos que has luchado por olvidar y que sin embargo aún hay noches en que te persiguen.

- Necesito, necesito que vayas con él, quizá sólo así puede suceder algo.

Lo vuelves a mirar. Sus ojos expresan todo el miedo, frustración y cansancio que ha experimentado esos días y sin saber por qué, asientes lentamente con la cabeza. Algo te dice que tienes que hacerlo, que quizá, como él dice, tú seas la única que puede ayudar al castaño que quizá sólo con tu presencia las respuestas que él está buscando le sean otorgadas.

Lo miras sin asimilar lo que acabas de hacer y todo lo que acabas de sentir. Él sonríe un tanto aliviado, agacha la cabeza y segundos después se levanta del lugar que se encuentra ocupando aun con la sonrisa en sus labios.

- Gracias – guardas silencio – mañana es tu día libre ¿no?

Lo miras sorprendida. No te esperabas que supiera cuando es tu día libre.

- Por tu cara veo que así es, entonces nos vemos aquí en la tarde a la hora que inicia tu turno. Esto ya no puede esperar más tiempo – te dice a modo de despedida.

Sales del lugar y al cerrar la puerta te recargas en ella. Tu corazón late con fuerza y te invade un sentimiento que no eres capaz de ubicar: es como si te encontraras ansioso, nervioso, con miedo y desesperación al mismo tiempo. Te incomoda pero por más que tratas no puedes alejar ese sentimiento de ti.

Respiras profundamente varías veces antes de encaminarte a tu casa y a lo que seguramente será otra noche sin dormir.

Fin del capítulo 10

yay!!!! Horo tomo el lugar de Yoh!! ajajaja pero esto solo es temporal considerando la situacion de Yoh que no les voy a decir que es lo que realmente le esta pasando, solo les dire que en el prox cap se va a empezar a revelar un poco de lo que le esta pasando a Yoh.

Aprovecho para resolver tu duda Nakontany, lo que pasa es que hay veces en que no hacemos las cosas por varias razones, yo tome dos: miedo y orgullo. En el caso de Anna, ella es una persona muy orgullosa y eso la hace rechazar cosas que puedan herir su orgullo lo que nos lleva al miedo, tan no quiere que su orgullo quede herido que tiene miedo de hacer algo que lo hiera. Aceptar que necesita a Yoh sería herir su orgullo a niveles muy profundos pues ella se percive como alguien autosuficiente que no necesita de los demás. Aceptar que necesita de alguien, que tiene un miedo muy grande y que es debil, tmb heriria su orgullo. Asi que básicamente ella actua por miedo y quiere disfrazar eso haciéndose creer que lo hace por orgullo.

Espero haber sido de ayuda y al menos haberte aclarado ese punto ^.^

Gracias a las personas quese toman la molestia de dejar reviews y agradeceria que los que no lo hacen, lo hagan, vamos nada les cuesta picar un botoncito y escribir unas cuantas palabras, ademas acepto de todo