Los diálogos o narración en cursiva pertenecen a sucesos pasados. Si están separados por líneas horizontales, ocurrieron en diferente tiempo.
Su vista estaba completamente pegada y sumida en la pantalla de la computadora mientras tecleaba incesantemente una serie de códigos que solamente ella sabía para qué eran. Últimamente, su trabajo le exigía más tiempo del que podía dar y demandaba toda su atención, por lo que sus jornadas de trabajo excedían un horario normal, pero al menos, estaba haciéndolo desde casa.
Con los dedos a punto de entumecerse, ingresó el último código que necesitaba y luego tecleó un 'enter' que hizo aparecer frente a ella una barra de carga que anunciaba que, aproximadamente dentro de 30 minutos, el programa que estaba perfeccionando estaría listo por completo. Echando su cabeza para atrás, soltó un largo suspiro y luego se puso de pie para estirar sus brazos al aire y dejar que los huesos y músculos de su cuerpo se destensaran un poco.
Se sentía tan bien saber que por fin había terminado la parte más dura de su día y que por fin podría descansar. La cama la llamaba a gritos y necesitaba tener un sueño reparador pues, no sólo el estrés de su profesión la agobiaba, sino, también de los remordimientos de descuidar a su hijo o de no dedicarle el tiempo que necesitaba, pero había sido casi imposible hacerlo en los últimos días.
Casi arrastrando los pies, se dirigió a la cocina y encendió la estufa para hervir agua. Un buen té la relajaría mientras esperaba que la media hora indicada por la pantalla pasara y por fin pudiera apagar su herramienta de trabajo más importante. Lo único que anhelaba en esos instantes era estar sentada en la arena, a la orilla del mar con su pequeño, tal como se lo había prometido un par de noches atrás, pero sabía que, al menos por el momento, no podría hacerlo.
Dejando que el fuego y la tetera hicieran lo suyo, salió del lugar y fue directo a la habitación que ella y su hijo compartían. El niño yacía en la cama con los ojos cerrados y lucía tan tierno, abrazando un oso de felpa que le había regalado en su cumpleaños más reciente. No pudo evitar que un nudo se formara en su garganta y comenzó a acariciar su cabello tranquilamente, deseando poder estar con él las 24 horas del día; quería detener el tiempo y disfrutar cada instante con él, pero, una vez más, se recordaba a sí misma que su vida era ocupada, lo cual, no ayudaba en lo absoluto.
De pronto, el pequeño abrió los ojos al sentir que la mano de su madre barría su cabeza y se reincorporó en la cama para verla.
ꟷHola, mami, ¿ya es de día? ꟷpreguntó curioso y adormecido.
ꟷAún no, mi amor ꟷrespondió la mujerꟷ. Vuelve a dormir ꟷindicó.
ꟷ¿Por qué? ꟷpronunció, indagando la razónꟷ. ¿No quieres que te vea llorar?
Sin darse cuenta de que un par de lágrimas se habían salido de sus ojos, la mujer limpió rápidamente sus mejillas con el dorso de sus manos y negó con la cabeza, fingiendo estar bien.
ꟷNo estoy llorando, mi vida ꟷaclaróꟷ. Bostecé y me salieron unas cuántas lágrimas ꟷexcusó, terminando de secar su rostroꟷ. Pero vuelve a dormir, seguramente estabas soñando y yo te desperté ꟷdijo, cambiando de tema.
ꟷ¡Sí estaba soñando! ꟷse apresuró a contestar, regalando una sonrisa a su madreꟷ. Adivina con qué ꟷincitó el pequeño, dando saltillos encima del colchón.
ꟷNo lo sé, dime ꟷla mujer le devolvió la sonrisa, esperando la respuesta de su hijo.
ꟷ¡Con mi papá! ꟷexclamó, inundando de regocijo sus facciones.
De pronto, la mujer borró la curvatura de sus labios y la tetera comenzó a pillar, por lo que corrió a la cocina y apagó el fuego del quemador. El comentario de Golan le había puesto el corazón al límite, haciéndole recordar al hombre que no sabía de la existencia de su hijo; el mismo hombre al que despreciaba desde la primera vez que cruzó su camino con él, al que había querido darle una lección, y ella había terminado por llevársela.
ꟷ¿Qué pasó mamá? ꟷla voz de Golan la sorprendió a sus espaldas.
ꟷLa tetera estaba chillando ꟷse justificó, tomando una taza de la alacenaꟷ. Ya es tarde, ve a dormir, Golan ꟷpidió, sin darle la cara.
ꟷPero te estaba contando que soñé con mi papá ꟷsu voz cambió a una afligida, sintiendo una especie de rechazo por parte de su madre.
La mujer apretó la taza entre sus manos al escuchar de nueva cuenta a su hijo y suspiró ligeramente, buscando calmarse.
ꟷ¿Y qué más soñaste? ꟷalentó, dando media vuelta para tomar asiento en la mesa y degustar su té.
ꟷSoñé que mi papá me cargaba en su espalda y corría muy rápido para darme un paseo ꟷexplicó emocionadoꟷ. ¿Te acuerdas que me dijiste que él era muy veloz? ꟷenunció, de la misma manera.
ꟷSí, lo recuerdo ꟷaceptó, sintiendo que el corazón se le arrugaba al ver la ilusión del pequeño en sus ojosꟷ. Oye, Golan… ꟷlo llamó, captando su atención fácilmenteꟷ. ¿Te… gustaría conocer a tu papá?
Entonces, los ojos de Golan brillaron y antes de que pudiera pronunciar alguna palabra, asintió decenas de veces con la cabeza. Lo que tanto había anhelado, por fin se iba a hacer realidad.
ꟷ¡Mamá! ꟷel pequeño descendió y corrió hasta alcanzar a la mujer y abrazarla por las piernas como acostumbraba hacerlo con su padre.
Quedando atónito, Goten observó la escena al tiempo que bajaba para tocar el suelo. Caminó sin despegar la vista de su hijo con aquella chica y comenzó a sentir que toda su sangre hervía con sólo pensar en la mujer que había sido un misterio desde un principio y que ahora había regresado.
ꟷ¿Cómo estás, mi amor? ꟷla melosa voz femenina pareció acariciar al pequeño con sus palabrasꟷ. No sabes cuánto te he extrañado ꟷdeclaró, llenando sus mejillas de besos por doquier.
ꟷYo también te extrañaba, mami ꟷadmitió, recibiendo con gozo los cariños de su madreꟷ. ¿Qué crees? ꟷpronunció como una adivinanzaꟷ. Estaba entrenando con mi papá y mi abuelito ꟷcontóꟷ. Hoy me van a enseñar cómo pelear en el aire.
La mirada de la mujer recayó en el hombre que se acercaba cada vez más y, al igual que él frunció el entrecejo, sin desviarle la mirada.
ꟷHola, Goten ꟷenunció.
Los pasos del chico se detuvieron en seco, permaneciendo en absoluto silencio, mientras la observaba fijamente a los ojos; efectivamente, Golan había dicho la verdad. La mujer tenía unos ojos tan verdes como las esmeraldas, su cabello era tan dorado como el oro y tenía el cuerpo de una diosa. La chica se percató de que, a simple vista, podía notar que él no estaba para nada contento con su llegada, pero no le importaba en lo más mínimo lo que pudiera opinar sobre ella.
ꟷ¿Tú quién eres? ꟷmasculló aguardando la furia que lo había poseído.
ꟷ¡Ella es mi mamá! ꟷpresentó Golan, desconociendo la tensión que sólo los dos adultos percibían.
De la nada, Goku se interpuso en medio de los tres, y le dio un vistazo rápido a la mujer, pero de inmediato se giró para contemplar a Goten, quien pareció no inmutarse con su presencia.
ꟷTranquilo ꟷdenotó, pudiendo percatarse de cómo su energía había sufrido un aumento de golpe, debido al coraje de conocer a la madre de su hijo. Goku se giró para encarar a la mujer, luciendo sorprendida por verloꟷ. Supongo que tú y mi hijo tienen cosas qué hablar y… es mejor que me lleve a Golan a casa.
ꟷ¿Por qué abuelito? ꟷcuestionó el niño, sin comprender la situación.
ꟷTu mamá y tu papá necesitan hablar ꟷexplicó dulcemente, poniéndose en cuclillas para alcanzar al pequeñoꟷ. Es mejor que los dejemos solos para que lo hagan; por lo pronto, tú y yo iremos con tu abuelita Milk y después podrás verlos a los dos, ¿de acuerdo? ꟷpropuso, procurando que el niño se sintiera calmado y no sospechara nada de un posible pleito verbal.
ꟷEstá bien ꟷel niño aceptó y tomó la mano de Goku.
ꟷConfío en que no perderás la cabeza ꟷGoku se dirigió a su hijo, pero el chico no tuvo reacción alguna, por lo que se dirigió a la mujerꟷ. Descuida… ꟷadvirtió con sinceridadꟷ. Golan está en buenas manos, no haremos nada malo ꟷdeclaró y ella asintióꟷ. Nos vemos, Goten ꟷfinalizó, para poner dos dedos en su frente y desaparecer antes los ojos de los chicos.
Goten y Vania se quedaron solos, rodeados por aquel lugar tan solitario y deplorable. Sólo el ruido del viento correr era audible, pero sus mentes ruidosas gritaban para sus adentros, mientras luchaban para contener las palabras que revoloteaban en sus bocas.
ꟷTe hice una pregunta y no has contestado ꟷreprochó Goten, profundizando su voz.
ꟷGolan ya te lo dijo ꟷreplicó en un segundoꟷ. Soy su mamá ꟷseñaló con un tono sarcástico.
ꟷNo estoy para juegos ꟷel chico gruñó, cruzando ambos brazos encima de su pechoꟷ. Me refiero a cuál es tu nombre.
ꟷ¿Tantos meses con tu hijo y no pudiste tomarte el tiempo de preguntarle cómo me llamo? Es increíble lo irresponsable que eres ꟷescupió con desprecio, imitando la acción del chico.
ꟷ¿Piensas que cuando apareció en mi puerta no se lo pregunté? Sé que te llamas Vania, pero dímelo a la cara ꟷcontrapunteó, elevando el tono de su vozꟷ. Además, ¿por qué dices que soy un irresponsable? ꟷpronunció, sintiéndose cada vez más encolerizadoꟷ. En todo caso, serías tú la irresponsable que dejó a un niño de 6 años sólo, con un hombre que no conocía.
ꟷNúmero uno, ese es mi nombre ꟷconfirmó, despejando las dudas de Gotenꟷ; número dos, sé quién eres y cómo eres, Son Goten ꟷreveló, dando indicios de conocer una parte de su vidaꟷ; y, número tres, me vi en la necesidad de dejar a mi hijo contigo porque no tenía otra opción, pero de saber que lo ibas a convertir en la misma clase de fenómeno que los de tu familia, no lo hubiera hecho ꟷpuntualizó, descargando la ira que sentía en su interior.
Aquellas palabras hicieron que Goten se encendiera y comenzó a sentir cómo toda su energía se descontrolaba. La tal Vania lo acaba de llamar a él y a su familia fenómenos y, si en verdad pensaba eso sobre los suyos y si no controlaba su rabia, terminaría por convertirse en un Super Saiyajin y las cosas pasarían a otro nivel.
ꟷNo te permito que hables así de mi familia ꟷdijo, dando un paso hacia la chica, quien no se intimidó, ni movió un solo centímetro.
ꟷ¿Ah no? Entonces…. ¿dime cómo se le llama a una familia de locos que vuela y tiene poderes mágicos? ꟷpreguntó, poniendo tanto sarcasmo como pudo en su oraciónꟷ. No quiero que Golan también lo sea, por eso me lo voy a llevar ꟷamenazó, levantando la barbilla como si lo estuviera retando.
ꟷNo pienso dejar que lo hagas ꟷreprendióꟷ. Golan es mi hijo y también tengo derecho a convivir con él ꟷafirmó, conociendo a la perfección las leyes que lo estipulaban.
ꟷ¿Y conviviste con él desde su nacimiento? ꟷpero, de antemano, sabía la respuestaꟷ. ¡Ah! ¡No! ꟷdijo, contestándose solaꟷ. Estabas demasiado ocupado siendo un borracho que engañaba a su novia ꟷprovocó, dejando salir más veneno de su boca.
Goten frunció el entrecejo más de lo que su frente se lo permitió y dejó caer sus brazos, formando un puño con sus manos. Esa mujer lo estaba llevando al límite y sabía que su intención era provocarlo, pero la de él, era que le revelara más información del pasado para averiguar de dónde provenía.
ꟷ¿Cómo sabes eso? ꟷpreguntó, conteniendo su furia.
ꟷ¿Saber qué? ꟷVania se hizo la desentendida y chasqueó su lengua.
La chica se había dado cuenta del juego de Goten y no iba a ceder tan fácil; primero lo haría desatinar un poco más.
ꟷDime quién eres y de dónde saliste ꟷexigióꟷ. No tengo ni la menor idea de cómo o por qué tenemos un hijo y todos estos meses he estado torturándome a mí mismo por no poder recordarlo ꟷadmitió, molesto consigo mismo.
ꟷNo te creo ꟷla mujer estaba dudosa de lo que el chico acababa de afirmar, haciendo que sus suposiciones tomaran otro rumbo.
ꟷ¿Por qué tendría qué mentir? ꟷpreguntó, comenzando a revivir su reciente pasado que tanto despreciaba.
ꟷPorque sé que eres un manipulador que sólo juega las cartas a su favor ꟷatacó con corajeꟷ. Y conmigo no te vas a hacer la víctima, Goten.
ꟷNo estoy siendo una víctima, te estoy diciendo la verdad ꟷinformó, bajando un poco la guardiaꟷ. Estoy seguro de que no puedes imaginarte todo lo que he sufrido en estos últimos meses ꟷalegó entre dientes.
ꟷNo importa lo que digas, Goten ꟷafirmó, reforzando sus defensas, creyendo que la voz apagada del muchacho podría tratarse de un truco.
ꟷTe busqué casi hasta por debajo de las piedras y no pude encontrar ni una maldita pista de ti ꟷmasculló Gotenꟷ. Parecías haber desaparecido de la faz de la Tierra y lo único que sabía eran las señas físicas que Golan me había dado sobre ti ꟷapretó su mandíbula, recordando los terribles días en que se había cuestionado sobre la existencia de la mujerꟷ. Pregunté a cientos de personas, recurrí a varios lugares y nadie conocía a una Vania.
La mujer lanzó una risilla maldosa que terminó por convertirse en una carcajada que obviamente era una burla hacia Goten, pues había descubierto por qué no había podido averiguar nada sobre ella. El chico arrugó la nariz y comenzó a mover su pie impacientemente, buscando una respuesta.
ꟷ¿Qué es lo que te causa gracia? ꟷgritó, haciendo que la chica riera aún más.
Entonces, ella detuvo su risa.
ꟷ¿Y de casualidad no se te ocurrió buscar mi nombre con una 'h'? ꟷpreguntó, irónicamente.
ꟷ¿Eh? ꟷGoten alzó una ceja, sin entender en qué maldita parte del nombre de la mujer podría colocar dicha letra.
ꟷMi nombre es Vhania ꟷacotóꟷ. Uve, hache, a, ene, i, a; Vhania ꟷdeletreó, dejando claro cómo se escribía.
En tanto tiempo, en ningún momento se le había pasado a Goten por la mente agregar ninguna otra letra al nombre que, era de suponerse, se escribía como se pronunciaba y oía.
ꟷPor tu cara, creo que ni siquiera lo pensaste ꟷagregó la chica, sintiéndose superior a él.
En esos instantes, Goten se sintió impotente. Vhania se había estado burlando de él como le daba la gana y sentía que su enfado estallaría en cualquier momento, pero no quería y tampoco debía dejarse llevar por el remolino de emociones que lo estaban arrasando, pues no obtendría nada bueno de ello.
ꟷQuiero que dejes de fanfarronear y te comportes como la mujer que eres ꟷpidió, sabiendo que eso podía herir el elevado orgullo que se cargaba.
ꟷLas mujeres no recurrimos a lastimar la susceptibilidad de los hombres, ustedes son los que se toman las cosas muy en serio; así que no puedo comportarme como lo deseas porque no estoy actuando ꟷseñaló con molestia.
ꟷEntonces… contesta sin rodeos mis preguntas ꟷpidió Goten, resaltando su compostura.
ꟷAdelante ꟷaceptó sin preámbulos, sin decir más.
Goten inhaló profundamente y luego soltó el aire en una bocanada. Lo único que deseaba era saber la verdad, lo que había ocurrido en alguna noche de parranda, lo que lo había llevado a engañar a su novia y concebir a un hijo que conoció seis años después de su nacimiento. Después de eso, estaría en paz.
ꟷ¿Cómo… ocurrió? ꟷpreguntó nerviosoꟷ. Quiero decir… ¿cómo pasó lo nuestro? ¿cómo es que tú y yo terminamos teniendo a Golan? ꟷcompletó, intentando de sonar seguro de sí mismo.
ꟷAún no puedo creer que no sepas lo que ocurrió ꟷla mujer rodó los ojosꟷ. ¿En verdad no recuerdas absolutamente nada? ꟷpor supuesto, aún tenía sus dudas sobre la versión de Goten.
ꟷEs muy humillante tener que admitirlo ꟷGoten agachó la mirada, sintiéndose derrotado por no poder tener una referencia de cómo habían engendrado un hijo.
Vhania guardó silencio y desvió sus ojos verdes de la figura masculina que estaba frente a ella. Con aquel acto de vergüenza, podía comprobar que el chico no estaba mintiendo.
ꟷYo sabía quién eras, Goten ꟷtragó saliva para comenzar con su relatoꟷ. Sabía exactamente que te gustaba beber sin control, ni medida; te había observado en muchas ocasiones, pero tú a mí no ꟷnarró con paciencia, observando cómo una expresión de confusión se formaba en el muchachoꟷ. Conocí a algunas chicas que te describían como un 'jugador', que las manejabas a tu antojo y disposición, ¿qué repugnante, no? ꟷle preguntó burlonamente.
ꟷEso es parte del pasado ꟷGoten se defendió, sintiendo pena por sí mismo.
ꟷDel pasado en el que yo te conocí y eras un patán ꟷseñaló con receloꟷ. Después me enteré que, por alguna extraña razón, tenías poderes y los usabas para presumir a tus amigos tus dotes de supremacía… Eras extremadamente soberbio y prepotente ꟷescupió, como si sintiera asco por élꟷ. Pude deducir fácilmente que eras un problema andante, un chico que vivía de la atención de los demás ꟷcontinuó, enunciando sus tantos defectos que él conocía a la perfecciónꟷ. Por eso, se me ocurrió la idea de jugar contigo ꟷfinalmente admitió, develando la verdad.
ꟷ¿Qué? ꟷpreguntó sorprendido por lo que acababa de escuchar.
La declaración de Vhania sólo le indicaba que estaba loca o, por lo menos, chiflada, ¿cómo se le ocurría jugar con alguien como si se tratara de un muñeco de trapo? Ella no tenía el derecho de decidir sobre alguien más y mucho menos usar a alguien sólo por satisfacer un gusto o placer que llenaría sus deseos vacíos. Sin embargo, el pensamiento de que él había hecho exactamente lo mismo con las mujeres y el alcohol lo atacó, develando que ella había querido darle una sopa de su propio chocolate.
ꟷEras un blanco fácil y sabía que ibas a caer… y lo hiciste ꟷobjetóꟷ. Mi plan era provocarte y volverte loco en una noche, quería que estuvieras a mis pies para después deshacerme de ti, así como lo hacías con las demás ꟷmasculló apretando los labios, queriendo contener los sentimientos encontrados que aguardaba en su pechoꟷ. Pero no conté con que el alcohol te hacía malas jugadas y borraba tu memoria al día siguiente de una borrachera.
Al parecer, Vhania había caído en su propia red y ella era la que había terminado perdiendo en su propio juego. Goten no paraba de negar moviendo su cabeza; trataba de esforzarse para lograr recordar algún episodio de los que ella estaba contando y una que otra imagen borrosa llegaba a su cabeza, probablemente, de aquella noche.
ꟷTe vi bailar en el centro de la pista de un club ꟷmurmuró Goten, dubitativoꟷ. Recuerdo tus ojos llamándome y me acerqué a ti porque sabía que estabas bailando para mí a pesar de que había más chicos alrededor.
La secuencia de escenas comenzó a reproducirse en la mente de Goten, recreando aquella danza tan seductora que lo hizo desvariar. Entonces, todo comenzó a tener claridad y recordó que la besó sin preguntárselo y ella no puso objeción; al contrario, se había dejado llevar por el calor de su cuerpo y, sin una presentación formal, la había llevado a un motel de mala muerte en donde pasaron la madrugada y, al despertar, él se había encontrado sólo en la habitación, sin poder recordar lo que había ocurrido.
ꟷTe seduje y no pudiste evitarlo ꟷla mujer llevó su vista al suelo para evitar mirarlo mientras continuaba con su historiaꟷ. Y creí que después de esa noche me buscarías, que insistirías para volverme a ver… pero no fue así ꟷcerró sus ojos, reconociendo que su plan había fallado, sin embargo, no tuvo las agallas para externarloꟷ. Volví a encontrarte en otro club y no lograste reconocerme por el estado de ebriedad en el que te encontrabas, pero no por eso me detuve ꟷhizo hincapié en su terquedad, con tal de alcanzar su objetivoꟷ. Pensaba volver a buscarte, pero esta vez estando en tus cinco sentidos, tal vez así podría lograr que me reconocieras, sin embargo, no lo hice. Unos días después de eso me enteré que estaba embarazada y no podía creer lo que me estaba pasando ꟷinesperadamente, su voz se quebró, dejando entre ver su lado sensible.
Goten relamió sus labios sin comprender el drástico cambio de humor que Vhania había sufrido. Difícilmente, había comprendido la parte en la que ella había querido darle una lección, pero le resultaba extraño que ella estuviera mostrándose de esa manera ante él, tan vulnerable, tan sentimental.
ꟷ¿Por qué me lo ocultaste? ꟷpreguntó Goten de golpeꟷ. ¡Tenía derecho a saber que iba a tener un hijo y tú me lo quitaste! ꟷargumentó, elevando el tono de su voz.
ꟷ¡Porque tenía miedo! ꟷrespondió de la misma formaꟷ. ¡Sólo tenía 16 años y estaba muy asustada de lo que fuera a pasar! ꟷunas cuántas lágrimas se derramaron de sus ojos y éstos se inundaron de corajeꟷ. Y si te lo preguntas… ¡te busqué! ¡Claro que lo hice! ꟷespetó con más cóleraꟷ. Pero… ¿sabes qué? ¡Me enteré que tenías una novia!; y cuando me di cuenta que no sabía nada sobre ti, comencé a investigarte ꟷmurmuró entre dientesꟷ. Las personas decían que eras un alcohólico sin remedio, que eras demasiado irresponsable, que besabas a cuanta mujer podías ꟷenuncióꟷ. Y cuando mis ojos corroboraron toda esa información, supe que no eras el papá que yo quería para mi hijo.
ꟷ¡Pero eso no te justifica, Vhania! ꟷreprochó Goten con furia.
ꟷ¿Y cuál es la justificación para tu actitud, Goten? ꟷatacó con rabiaꟷ. ¿Ser joven y vivir la vida a tu manera? Porque déjame decirte que eso es demasiado inmaduro.
ꟷ¿Y cómo te atreves a afirmar que sigo siendo la misma persona de hace años? ꟷvociferó, perdiendo la cordura.
ꟷLos hombres como tú nunca cambian, Goten ꟷrespondió, farfullandoꟷ. Y si tu siguiente pregunta es por qué dejé a Golan contigo es porque él quería conocerte; Golan siempre deseo conocer a su padre y, a pesar de saber la clase de persona que eres, jamás me atreví a hablarle mal de ti ꟷadmitió, develando una faceta que no había mostrado antesꟷ. Sabía que mi pequeño era idéntico a ti y no quería que el repudio que yo sentía hacia a ti fuera a afectarlo a él ꟷsuspiró y mordió su labio inferiorꟷ. Además, tuve que hacer un viaje a causa de mi trabajo ꟷagregóꟷ. Soy programadora de los Servicios Espaciales de la Tierra y estuve trabajando en un proyecto para mejorar los satélites que orbitan el planeta ꟷexplicó la verdadera razón que la llevó a tomar la decisión de dejar a su hijo con él.
ꟷCon que a eso se refería Golan cuando dijo que no volverías en mucho tiempo porque estabas haciendo un viaje muy largo ꟷacotó Goten, encontrando sentido en la frase del pequeño.
Vhania asintió y agachó la mirada, sintiendo que su alma no podría seguir soportando la mezcla de sentimientos y emociones que acababa de liberar frente al hombre que tanto había despreciado desde hace años. Sin pensarlo, Goten colocó una mano encima del hombro de la chica y ella lo rechazó de inmediato; no quería volver a tener contacto físico con él y mucho menos cualquier tipo de falso apoyo.
ꟷYa sabes toda la verdad, ahora me voy a llevar a mi hijo ꟷobjetó, pasando de largo a un lado de él.
ꟷ¡No, aún no acabamos! ꟷGoten la detuvo, tomándola por una de sus muñecas.
ꟷ¡Suéltame! ꟷexigió en un grito, mirándolo con furiaꟷ. ¡No me importa lo que digas! Regresé por Golan y no pienso irme de aquí sin él ꟷanunció.
ꟷVhania, quiero que me escuches ꟷpidió con más calma, relamiendo sus labiosꟷ. Yo sólo quiero llegar a un acuerdo contigo, ¿tienes una idea del daño que le harías a Golan si te lo llevas sin darle una explicación? ꟷpor su trabajo, sabía las condiciones en las que debía tratarse a un niño cuando había una pelea parental.
ꟷGolan es un niño, no necesita tanta palabrería ꟷrefutó, menospreciando la capacidad de su hijo.
ꟷMe sorprende que no conozcas cuan perspicaz puede llegar a ser ꟷGoten entrecerró los ojos, dudando de la mujer.
ꟷ¿Tú sí? ꟷatacóꟷ. Dudo mucho que en estos meses lo hayas conocido tanto como lo hago yo ꟷVhania se jactó del trato cercano que tenía con su hijo, a pesar de no haberlo visto en tanto tiempo.
ꟷAunque no lo creas, Golan y yo tenemos una relación muy especial y sé que se pondría muy triste si lo alejas de mi a la fuerza.
Goten tenía razón. El pequeño se había acostumbrado a pasar tiempo con su padre, y no sólo con él, sino, con todas las personas que rodeaban a la familia Son. El niño se había ganado el cariño de todos y, sin duda, podía ser una tragedia apartarlo bruscamente de los que consideraba sus amigos.
ꟷGolan no sufriría tanto como tú ꟷVhania sonrió malévolamenteꟷ. Y eso es lo que he estado esperando ver por tantos años ꟷpronunció, arrastrando un rencor de antaño que no tenía pies ni cabeza.
¡Hola a todos!
Sé que estuve ausente durante varios meses y espero que la espera de la actualización haya valido la pena jaja.
Luego de concluir con mis prácticas profesionales, de presentar mi tesis y mi examen profesional, oficialmente, me he graduado y, sinceramente, antes de correr a actualizar, decidí tomarme unas pequeñas vacaciones para despejar mi mente y retomar este espacio.
Tengo en mente varios proyectos que espero concretar pronto en esta página y espero estarlos compartiendo con ustedes.
¡Muchas gracias por leer!
