XI. Discusiones.
Toda la escuela estaba en alboroto, sobre todos los de primer año porque al fin su tortura había acabado. Muchos se preguntaron porque Natsu y la ñoña habían sido los que habían encontrado y se cuestionaron acerca de la relación con Lissana, a muchos se les hacía sospechoso y otros simplemente se dedicaban a festejar.
Lissana caminaba rumbo a su dormitorio cuando de pronto el grupo de las porristas fueron hacia ella para preguntarle a cerca de lo que la gran mayoría de la escuela murmuraba.
—¿Me podrían dejar en paz por lo menos esta vez? —fue lo único que contestó y después, azotó la puerta de su recámara.
Todo estaba en silencio. Lissana buscó su móvil y se dio cuenta que la señal ya estaba disponible. Buscó entre sus contactos a Cana para llamarle.
—Sé algo de la ñoña que puede interesarte pero antes tenemos que hablar para ver la forma de desenmascararla.
Cana sonrió maliciosamente cuando le dijo una parte de lo que sabía, ambas colgaron y quedaron en verse por el campo de futbol americano.
Macarov citó a todos en el auditorio para decirle que pasaría en los días restantes y muchos se llevaron la gran sorpresa que solo seria para celebrar, pero antes tenían el resto del día y el día siguiente para limpiar todo el desastre provocado. Los años pasados solo los de primero tenían el castigo el sábado y domingo, pero ahora por el triunfo de la pareja tenían que hacerlo los tres años.
—Y también tengo que mencionarles y la verdad estoy decepcionado —dijo el subdirector—, que casi la mitad de los ingresados abandonaron la escuela. Fue más de lo que imaginé pero felicito de corazón a todos los que están aquí presentes, les deseo éxito y prepárense para el viernes porque empezaremos con la celebración.
—Niñas tenían que ser —se quejó Natsu—, pero nos espera una larga tarde de limpieza —suspiró de fastidio.
—Pero confórmate que ya no huiremos ni dormiremos en la intemperie —respondió su amigo.
—Por cierto ahora que lo mencionas —ahora dijo Erza—. Gray, necesito hablar contigo.
Cada vez que Gray escuchaba esas palabras de su amiga por su espina dorsal recorría el escalofrío. Sabía que la había regado al meter a Natsu para conocer a Lucy pero no tenia de otra, admitía que no podría solo y ahora por su culpa tanto Erza como Lissana estaban molestas.
Ambos fueron cerca de los comedores donde no habían muchas almas, Erza mantenía una postura seria mientras Gray tenía ganas de mandarlo todo al diablo y huir si es posible del país.
—¿Qué te dije a cerca de no involucrar a Natsu?
Gray había acertado a lo que le reprocharía. Trató de tranquilizarse, él tenía sus razones y se las haría saber.
—Sabes que Natsu es mejor sacando plática que yo y por lo visto si sospecha de ella —comentó—. Él logró platicar con ella y cuando le preguntó si no conocía a alguien aparte de su grupo se puso nerviosa y se lo negó.
—Ya veo —solo contestó—, pero no quiere decir que te la perdonaré —respondió fulminando una mirada amenazadora—. Ahora Natsu tiene problemas con Lissana por si no te diste cuenta.
—Supe que era un riesgo pero sabes que él siempre se las arregla con sus novias y no creo que Lissana sea la excepción, ella sabe lo que puede perder si llega a hartarlo, aunque no lo creas Natsu es la llave para que Lissana sea la heredera universal, tu familia y la de ella tienen fuertes vínculos de amistad y una unión entre ambas puede solidificar ambas empresas e incluso unirlas, Lissana no es tonta y sabe que pierde más de lo que aparenta si deja ir a Natsu.
—No lo había pensado en cierto modo, al parecer Lissana puede ser más lista e inteligente que Natsu —contestó pensativa—. Por esta vez te la pasaré, pero recuerda que Lissana cuando se enoja es casi igual que Mirajane. Hay que tomar precaución por lo que vaya a ser y sobre todo a Lucy.
—No te preocupes, lo tengo todo calculado y si es posible la protegeré —finalizó.
Paso la tarde el miércoles y el jueves limpiando. Había sido difícil pero gracias a las bromas de Natsu y Gray el grupo pasó momentos chuscos y no se les hizo pesada la labor de limpieza. Llegó el viernes que sería el día del inicio del festival de Fairy Tail. La directora ordenó que toda la escuela fuera de nuevo a auditorio para decir los planes que tenía.
El viernes seria día de descanso por los dos días de limpieza. El sábado se harían pequeños concursos al igual que el domingo en la mañana. Y por último en la tarde habría baile en el patio principal de la escuela que es del tamaño de un campo de soccer. Todos estaban entusiasmados porque era la primera vez que se hacían este tipo de eventos.
—Tenemos todo el día para descansar ¡Qué bien!—exclamó Natsu.
La gran mayoría de la escuela ya estaba fuera del auditorio, el trió platicaba plácidamente cuando de pronto Mirajane se apareció y comunicó a Natsu que la directora quería hablar con él y también con Lucy.
Ambos chicos fueron y desde lo lejos, Lissana y Cana observaban y ambas sonrieron maliciosamente.
—¿No estás celosa porque los haya llamado a los dos? —preguntó la castaña.
—Aunque no lo creas, no lo estoy —contestó segura de sí misma—. Pero ahora que lo pienso, no me conviene que no sepan que se cambió el nombre en mi fiesta.
Cana la miró pero prefirió callar. Lissana le sonrió en arrogancia.
—Pero sería bueno humillarla frente a la escuela y tú me ayudarás.
La directora citó a la pareja en la torre donde habían encontrado el botón. Ambos no entendieron por qué en ese lugar pero aun así fueron por órdenes.
Durante el camino nadie habló, pareciera que no tuvieran en valor para entablar una conversación. Lucy desde que se dio cuenta de la mirada de desprecio por la de ojos azules, estuvo mal que hiciera alianzas con ambos jóvenes pero también no estaba arrepentida porque los conoció un poco y a veces dudaba de lo que le decía Loki. Recordó a su amigo se dio cuenta que la había evadido desde que los vio salir de la torre. Estaba triste y sabía que tenía que darle una explicación para disolver malentendidos. En cambio, Natsu no quería hablarla por simple temor y porque no sabía que preguntar, pareciera que toda la euforia se le había esfumado y al estar con la chica se ponía nervioso, algo extraño en él porque siempre ha sido un chico hiperactivo y social.
Cuando llegaron la directora estaba frente a la puerta esperándolos. Ambos caminaron hacia ella quien con gusto los recibió.
—Ne alegran que estén aquí porque este lugar significa mucho para mí. Entremos.
Los tres entraron. La directora se puso frente a la lápida, se hincó frente a ella y jaló uno de los floreros que estaba frente a la lápida, quitó las flores marchitas y colocó frescas.
Hizo reverencia y consiguiente, invitó a la pareja a acercarse.
—Mavis, me llamo así gracias a ella. Fue mi abuela y también la fundadora de Fairy Tail, nunca supe porque llamo así a la escuela hasta que uno de los días que estuvo hospitalizada antes de morir me contó porque escogió el nombre y también porque decidió fundar la escuela en este lugar.
Fue entonces como le contó el secreto que había en el nombre de esa escuela. Los dos chicos se inspiraron por la historia llena de filosofía que les contaba Mavis. Cuando terminó, los dos estaban satisfechos por estar estudiando en esa escuela.
—Ni abuela—dijo la nieta de aquella pequeña—siempre creyó que la mejor medicina para el alma era el amor y la amistad, que el odio y la indiferencia causaban males como las guerras y las enemistades .cuando fue nombrada heredera universal de mi familia, no dudó en comprar el terreno para fundar una escuela que inculcaría los valores que en este presente siguen dándose.
La pareja estaba atónita, no sabría qué decir, no querían burlarse por el gran respeto que le tenían a su directora y sobre todo a la fundadora de la escuela que justamente tenían su tumba en frente. Estaban impresionados porque aun existían personas que admitían creer en cuentos de niños. Lucy derramó un par de lágrimas por la conmoción y Natsu pasó su brazo por su hombro.
—La gente adinerada se vuelva ambiciosa, ególatra y egoísta y mi abuela no quería eso, quería que todos sus estudiantes aprendieran el significado de la humildad, amistad, amor, respeto, igualdad y todos esos valores que se van perdiendo por el dinero. Aun no sé si sea verdad incluso ella lo duda, pero siempre ha dicho que este lugar siempre ha sido mágico y siempre ha creído que aquí existen las hadas aunque solo sea un sueño de niños, pero a veces es necesario tenerlos ¿No?
—Por eso Fairy Tail —susurró Natsu.
—Por eso les pido en nombre de mi abuela que si tienen un sueño, por más absurdo que tengan no tengan miedo de decirlo, crean en ellos y háganlos realidad, ese es el verdadero espíritu de Fairy Tail. Muchos de los ingresados no entienden pero poco a poco se dan cuenta que ese motivo acepté ser la directora de esta escuela, para segur el legado de mi abuela.
—Y lo seguiremos —dijo Lucy eufórica.
—¡Claro! Por eso somos alumnos de Fairy Tail, directora le prometemos no defraudarla, en nombre de la fundadora prometo no manchar el nombre de Fairy Tail.
—Yo también prometo y también en hacer realidad mis sueños por muy difíciles que sean.
La pareja se tomó de las manos mientras hacían su juramento, la directora les sonrió. Confió en que ambos lo realizarían, al fin y al cabo eran alumnos de Fairy Tail.
«Abuela, siéntete orgullosa que tengas a alumnos como ellos —pensó».
Natsu y Lucy, después de la plática que tuvieron con la directora se dirigieron a los comedores a desayunar, por todo el rollo que hubo en el auditorio no pudieron hacerlo, el Draagnel le propuso y la chica no se pudo negar. Ambos se sentaron en unas de las bancas que estaban cerca de la ventana. Para él era algo nuevo sentarse ahí porque siempre se sentaba a lado de las porristas y de los jugadores.
—¿Por qué tan pensativo? —preguntó la rubia.
—Nada, solo pensaba que cada vez es más agradable tu compañía y eso es raro.
—¿Por qué lo dices? ¿Me consideras un estorbo?
—No es eso, sino que como te lo explico —pensó mientras se rascaba la cabeza—. Sino que eres una chica agradable y la verdad no creo que Cana tenga razón que diga que tú eres una busca pleitos…
Natsu se tapó la boca porque había dicho en voz alta sus pensamientos sin haber captado la pregunta de Lucy, la chica bajó la cabeza decepcionada, había dudado de su persona y ella le había ofrecido su amistad. Natsu buscaba las palabras indicadas para explicarle que todo era un mal entendido.
—Yo… lo siento, siempre la riego ¿Sabes? Pero de verdad me pareces buena chica ¿Amigos?
Lucy levantó la mirada impresionada, Natsu había extendido su mano y le regaló una sonrisa característica de él, no la sonrisa arrogante, sino la sonrisa que ella le agradaba: la sincera, la que demostraba calidez. La chica tomó su mano y cerraron el pacto.
Mientras tanto, en el aula de mecánicos, la asesoría había terminado. Gray se dirigió al aula de pintura mientras Erza aún estaba por los pasillos del edificio cuando de pronto vio al chico de cabellera azul, se sonrojó cuando recordó el incidente de hace unos días. Se escondió detrás de la puerta cuando un rubio la delató.
—¿Escondiéndote de alguien? —preguntó y después mostró una sonrisa arrogante.
—Algo así y a ti que te interesa lo que hago.
—Si claro —dijo en tono despreocupado—. Sobre todo porque ese chico te dejó con las ganas ¿No?
—¿De que estas hablan…? —Entonces recordó la vez en que ambos se besaron en el escritorio—. Este de…yo… ¡Y acaso a ti no te sigue gustando Mirajane!
Laxus solo calló mientras Erza seguía avergonzada de lo que había recordado. El chico suspiró molesto y se dio la media vuelta para retirarse.
—¿Me lo vas a negar? —dijo la pelirroja y él detuvo sus pasos.
—No te metas donde no te importa.
—Si la quisieras deberías de luchar por ella…
—Mirajane es Mirajane y no es cualquier chica y no le gusta romper promesas. Está bien así, gracias por preocuparte.
Ahora Laxus se escuchó más tranquilo y al mismo tiempo parecía ser sincero, Erza se impresionó del cambio de voz y de opinión y sonrió, si aún existían cenizas buscaría la forma de volver a avivar el fuego que tuvieron tiempo atrás.
El sábado por fin llego y tal y como dijo Macarov: la celebración era en grande, se instalaron diferentes tipos de dinámicas, desde mini museos hasta una especie de casino donde las apuestas eran por grandes sumas de dinero. Pero la noche llegó y Natsu no tuvo contacto con su novia desde el día en que ganó la ignoró pero también él no había hecho nada por irla a buscar, hasta que Erza por fin reclamó y preguntó por qué no se había dispuesto a pedirle perdón, él no entendía hasta que recordó que no la volvió a ver desde que salió de la torre.
Se le ocurrió infiltrarse a su recámara pero esta vez sí fue cuidadoso de no equivocarse y además prefirió meterse por la ventana y tuvo suerte que ya estaba dormida. Se acercó a ella para comprobar si era Lissana, observó su cabellera blanquecina y tomó su rostro, recordaba perfectamente la textura de su piel y además su aroma, ahora estaba seguro de no haberse equivocado. La chica abrió los ojos con lentitud y se dio cuenta que su prometido estaba frente a ella contemplándola.
—Lissana —dijo mientras la chica se tallaba los ojos y salía de la cama.
—Hasta que al fin te dignas de preocuparte por tu novia —dijo molesta.
—Lissana… yo… sabes cómo soy de despistado, perdóname, de verdad fue un error haberte ignorado estos días pero te extraño.
—¿Un error haberme cambiado por unas tipas que apenas conoces? Por mí que llevo años conociéndote y tanto que esperaba el día en que fuéramos novios… Natsu de verdad no te entiendo parece ser que todo era mejor cuando éramos amigos, me contabas todo confiabas en mí y para acabar ¡No me cambiabas por nada ni por nadie!
Natsu solo se quedó callado y bajó la cabeza, en su vida la chica había estado tan molesta con él y supo que fue el culpable. Ella se quedó esperando respuesta pero la verdad solo deseaba que se fuera.
—¿Sigues molesta porque nunca llegué a tu cuarto?—bromeó para quitar tensiones—. De verdad que yo aún quiero recuperar esa noche —dijo en tono seductor.
—Solo a ti se te ocurre decir burradas cuando ves que yo estoy…
No terminó porque el chico había estampado sus labios, la tomó de la cintura para que no intentara deshacer el beso y no tuvo más que aceptarlo. Acaricio su melena rosa mientras que él la colocaba en la cama. Se separó de ella para contemplarla: estaba sonrojada y agitada y eso quería decir que le había gustado.
—¿De verdad quieres? ¿Me perdonas?
—No tengo otra opción —dijo mientras lo tomaba del cuello y empezaba otra guerra de lenguas.
El chico empezó a bajar sus manos hacia sus senos y los tocó arriba de su ropa, la chica gemía de placer mientras se separaba y empezaba a besar su cuello. Él empezó a bajar su mano derecha para empezar a tocar sus piernas y tuvo la travesura de tocar su intimidad.
—Na…Natsu —dijo su nombre.
—Y esto apenas comienza.
Empezó a quitarle la blusa y el sostén para contemplar sus senos , se acercó a uno y lo besó. Lissana estaba avergonzada porque era el primer hombre que los veía. Después empezó a jugar con ellos, uno con su boca y el otro con su mano.
Pero siempre tenía la costumbre de recordar si traía lo necesario para complacer a una mujer. Enumeró cada uno de los requisitos hasta que se dio cuenta que hacía falta uno. Se separó de la chica, decepcionado.
—Lissana… no traje condón —le dijo con voz ronca.
La chica asimilo después de medio minuto, la había dejado caliente para que resultara que no podría poseerla. Empezó a hacer cuentas con sus dedos y se dio cuenta que estaba en sus días fértiles.
—De verdad lo siento pero es que de verdad aun no quiero ser padre —dijo decepcionado mientras empezaba a vestirse.
—Está bien espero que a la próxima no te olvides—le dijo decepcionada y molesta porque ya estaba dispuesta a entregarse a su novio.
Lissana tuvo que entender que era mejor que no se arriesgaran a un embarazo. Ambos eran de familias prestigiosas y no debían manchar su nombre. Empezó a vestirse y despidió con un beso a su prometido. Cuando cerró la puerta su compañera se estaba despertando.
—¿Soñaba o escuchaba gemidos de verdad? —dijo tallándose los ojos.
—Creo que era un sueño —contestó con una sonrisa de decepción.
Al día siguiente la fiesta siguió hasta que la tarde empezó. Los chicos salieron del casino. Gray y Erza habían ganado mucho dinero mientras que Natsu estaba en banca rota.
—Si sigues así nos dejaras en la ruina, primito —burlo Erza mientras que él solo hacia un puchero.
—Dentro del casino escuché que iban a hacer un evento en la fuente dentro de unos minutos, por eso muchos se salieron ¿Y si vamos? —sugirió el moreno.
—¿Por qué no? —contestó la pelirroja.
Cuando llegaron había una multitud. El chico para no volver a hacer enojar a su novia empezó a buscarla hasta que la encontró. Estaba junto al grupo de las porristas y los integrantes del Consejo Estudiantil, después se les unieron algunos del equipo de futbol.
—¿Un concurso de canto? —preguntó Natsu.
—si ¿Por qué? —preguntó Lissana.
—Porque eso mismo hicieron en tu cumpleaños —contestó el moreno serio.
—Muchos me pidieron que lo hiciera y la gran mayoría eran los invitados —dijo Mirajane—. Aparte también habrá música para bailar y la pareja que mejor baile se le premiará.
—Que aburrido —susurró Gray.
—Yo quiero cantar— Dijo Erza mientras todos hacían cara de horror.
—Erza… ¿Lo dices en serio? —cuestionó su primo mientras que la chica empezaba a afinar su voz.
—Que se valla la luz cuando cante —comentó Cana a Lissana y ambas rieron.
—Cana… yo sé cómo alejarla del escenario —secreteó Laxus a la chica dándole instrucciones, la chica empezó a reírse del plan de Laxus y aceptó hacerlo.
—Vale, ahora vengo —dijo mientras se retiraba.
Cuando Mirajane subió al escenario toda la multitud dejó de murmurar y fijó su atención a su presidenta. La chica dio la bienvenida y comentó acerca del concurso. Los voluntarios tenían que formarse y tomar un papelito de la tómbola que traía los nombres de las canciones más sonadas en la radio por todos los tiempos, desde los años sesenta hasta la fecha. Muchos se animaron mientras que otros solo querían escuchar.
Levi rogó a sus compañeros que la acompañaran porque quería cantar y no tuvieron más que aceptar y acompañarla. Cuando llegaron al escenario se toparon con los populares.
—Hola Gray —saludo Juvia y él correspondía el saludo—. ¿Cantara?
—No lo creo, pero si la competencia está reñida tal vez me anime —comentó.
Lissana se dio cuenta que Lucy estaba ahí y su plan de que ella cantara empezó, ahora lo que faltaba era que mordiera el anzuelo para que no le quedara más que pasar y desenmascararse como Natasha, la verdad ella no quería hacerlo porque tenía un mal presentimiento pero también Cana pondría de su parte al decir con lujo de detalle lo que le había hecho aquel día que la humilló y con eso sería odiada por toda la escuela.
—Valla, no pensé verte aquí —dijo Lissana a Lucy fingiendo simpatía—. ¿Vienes a cantar?
—Yo no, solo venimos a acompañar a Levi —contestó.
—Uh ¿Y por qué? Vamos participas ¿O tienes miedo? —dijo con cizaña.
—Lo siento pero preferiría escuchar a los demás.
—Vamos Lucy ¿Por qué no te animas? —ahora intentó convencerla Ever.
—Yo…
—La chica ruda tiene miedo ¿No ves, Lissana? —mencionó Cana que recién había llegado y alcanzo a escuchar a Lissana intentándola convencer.
Loki se puso delante de la chica por alguna futura agresión. La castaña y la rubia se miraron, Cana con superioridad mientras que Lucy le respondía el reto.
—Está bien, ya que insisten lo haré.
—¿Estás loca? —Reprochó Loki mientras la tomaba de la mano para detenerla, la jaló hacia ella para susurrarle al oído—, te pueden descubrir
—Tranquilo todo lo tengo calculado —respondió pero el chico no cedió, Lucy era traviesa cuando su amigo no aceptaba cuando tenía una idea por lo que le dio un beso en la mejilla—. Estaré bien.
—¿Natasha no es celosa? —preguntó Natsu refiriéndose a la misma Lucy. La rubia se quedó callada mientras que Loki sonreía.
—Para nada celosa —contestó con una sonrisa de oreja a oreja.
Natsu le contestó con una mirada de fastidio, aceptaba que cada vez que se le pasaba Natasha por la cabeza sentía envidia por el peli marrón y no le quedaba más que admitir que Loki se merecía sus méritos por tener una novia tan guapa, pero también quería saber dónde y cómo la conoció, quien era ella o porque no hablaba de ella. Lucy se formó mientras pasaban varios chicos a cantar, ella junto con Levi serían las ultimas en pasar, cuando pasaron alrededor de quince personas ya le tocaba su turno.
Primero pasó Levi. Fue a la tómbola y cuando leyó la canción se sintió un poco nerviosa. Le había tocado teenage dream y apenas se la sabía pero tuvo suerte que cuando la cantaba la recordó y no tuvo un error. Su participación fue excelente y tuvo un fuerte aplauso por el público.
—¿Y tú no cantaras? —preguntó Lucy a la albina.
—Seré la última.
Lucy sonrió y fue directo a la tómbola. Rezaba porque le tocara una canción que le favoreciera, sobre todo que fuera una de tonos altos para no delatar su voz, ya que la canción de one and only era una de tonos bajos y tal vez la podrían reconocer.
Cuando sacó el papelito, lo leyó y embozó una sonrisa. Volteó a ver a su amigo para demostrarle que todo estaría bien.
—¿De verdad Lucy canta? —preguntó Natsu a Gray.
—No lo sé pero presiento que tendré que participar —contestó con una sonrisa egocéntrica.
«Sólo espero que respondas mis sospechas —pensó».
Lucy subió al escenario mientras algunas personas se burlaban de ella y la abucheaban, empezó a sentirse nerviosa pero tuvo suerte que Mirajane y el conductor del evento se acercaron a ella para acompañarla.
—Y dinos ¿Qué canción te tocó?
Lucy enseño el papel, en él rezaba el nombre de Will always love you.
—Uh, una canción difícil de cantar ¿No crees? Necesitas tener un buen control de voz para no sacar gallos.
—Pero no imposible —contestó segura de sí misma.
Cana y Lissana sonrieron entre ellas, su plan estaba por empezar todo con tal de dejar mal a Lucy frente a todos. La oji azul se dio cuenta que desde que terminó el mentado juego de sobrevivencia Natsu tenía más vínculo con Lucy y no le agradaba para nada y más porque el día en que fue su cumpleaños se dio cuenta que cuando Loki se la llevó a la terraza notó fastidio en la mirada de Salamander y por eso fue que se le acercó. Tenía miedo de perderlo y ahora no lo haría frente a Lucy vestida fachosa.
Ahora que Lucy portaba el micrófono, la presidente pidió respeto a la chica y todos guardaron silencio. Empezó la pista.
[will always love you/Whitney Houston]
Empezó a cantar. Todos se quedaron boquiabiertos en la entonación de la canción. Su voz era ronca y profunda y al mismo tiempo era clara y melodiosa. Loki sonrió mientras empezó con la primera estrofa, había trabajado mucho su voz para poder entonar con diferentes tonos y al parecer la vez que cantó en el cumpleaños de Lissana había tomado sus precauciones y e hizo la entonación con una voz baja y como la canción que cantaría necesitaba muchos altos, nadie la reconocería.
«No necesitas mucha protección, siempre sabes lo que haces —pensó Loki».
Todos se quedaron pasmados, la chica de verdad tenía buen control de voz, ninguna desafinación y su voz fuerte y clara. Gray sonrió y pensó que sería interesante concursar.
Y continuó hasta que finalizo su entonación. El público quedó enmudecido hasta que un grupo que estaba hasta atrás empezó a aplaudir y por consiguiente los demás hasta que todos aplaudieron.
—Lucy, eres fabulosa, no creí que cantaras tan bien —felicitó Natsu mientras le sonreía—. Quiero que seas mi cantante personal.
—Gracias Natsu, hice lo posible para que les gustara.
—¡Oye! ¿No que yo era tu cantante personal? —dijo Gray fingiendo estar molesto.
—Pues ya te cambié porque tú no quieres participar.
—Está bien, lo haré pero seré el último porque presiento que mojaré bragas —contestó egocéntricamente.
Lucy fue hacia Loki. Ambos se miraron, Loki con ojos de amor mientras que Lucy por desgracia de él lo veía con un hermano. Levi carraspeó para romper el encuentro visual y abrazó a su amiga.
—Cantaste genial, tú ganarás.
—No es cierto y tú también cantaste bien.
Ahora Lissana se animó a participar y para fortuna de ella le toco cantar my heart will go on. Cuando terminó su entonación todos aplaudieron incluso gritaban que ella iba a ganar, como Lissana tenía mucha popularidad ellos mismos no permitirían que Lucy le ganara aunque muchos aceptaban que ella cantaba mejor.
—Esto es injusto, Lucy canto mejor —se quejó Levi.
—Tonterías de popularidad —contestó Gajeel.
Gray no tuvo más que aceptar entrar al juego. Caminó hacia la tómbola y tomó un papel y quedó satisfecho por el resultado.
—Natsu, hoy es mi día de suerte, me toco una de Paul McCartney—dijo mientras mostraba el papel.
—¿Maybe I'm amazed? —Dijo mientras pensaba cual canción era—. Espera…¡Si, hoy es tu día de suerte!
Natsu sabía por qué Gray estaba contento de haberle tocado una canción de él. Era fácil: era fan de él y se sabía la gran mayoría de sus canciones de solista y precisamente esa canción ya la había cantado con anterioridad y se le facilitaría ganar.
—No me odies por dejar en segundo lugar a tu chica.
—No pero ella si podrá hacerlo —bromeó.
Gray subió al escenario, pero antes, miro hacia juvia, la chica se dio cuenta y respondió la mirada tímidamente, el chico le sonrió y le hizo una seña con la mano, la dirigió a su oído, le quería decir que escuchara bien la canción. Juvia no comprendía y prefirió esperar hasta que supiera cual canción era.
—¡Oh! si es Gray Fullbuster, el chico hielo, por ahí me enteré que así te dicen y creo que una razón es porque no te dejas conquistar por las chicas ¿Verdad niñas?—dijo el tipo del micrófono mientras que la gran mayoría de las chicas contestaban con un sí.
—¡Qué paso!—bromeo Gray—como que estas niñas están a favor de la poligamia ¿No?
—Pues con eso que te haces del rogar —bromeó mientras las chicas gritaban el nombre del moreno ¿Qué canción te salió?
—Uh, es mi día de suerte —dijo mientras le enseñaba el papelito—pero será mejor que les cueste encontrarla porque después de que la cante la amarán.
Dicho esto pidió que ya iniciara, el conductor se retiró y dejo a Gray para el público.
[Maybe I'm amazed/Paul McCartney]
Las chicas empezaron a suspirar y también a hacer olas con las manos. Todas tenían que admitir además de apuesto, Gray tenía una excelente voz que nadie se la esperaba, creían que su talento estaba escondido pero la verdad ya había cantado antes en bares pero muy pocas veces, por eso solo sus conocidos más cercanos sabían que él cantaba.
—Ese es mi hombre —bromeaba Natsu mientras Lissana le mostraba una sonrisa de celos—. ¿Celosa?
La chica lo besó. Sus celos eran broma para quitar un poco el ambiente que había creado Gray. Muchas chicas miraban con ojos de lujuria al chico y otras con admiración. Y Juvia con ternura.
—Juvia no sabía que Gray cantara tan bien.
Cuando cantó la última línea miro hacia donde estaba Juvia y le sonrió. Cuando había leído el papelito supo que esa canción era la indicada para describirse: estaba asombrado en la forma en que se preocupaba por Juvia, también porque tenía intenciones de protegerla y también de ella, que había sufrido tanto y a pesar de todo pudo con su miedo y los ayudó a terminar la odiosa semana de sobrevivencia. Por eso cantó en nombre de ella, dejó todo en su entonación porque no sabía que existía una chica como ella, no se podía comparar con nada ni nadie, era tan tímida pero su inocencia la cautivó y le conmovió que fuera víctima de sus propios padres.
Finalizó su entonación y todos aplaudieron y sin duda fue el ganador, había dejado sin aliento al público femenino y eso ocasionó que aplaudieran con más fervor.
El chico bajó y volvió a mirar a la chica que a pesar de su timidez le respondió también con una sonrisa. Su mejor amigo lo felicitó por su entonación.
—Y fuera de esto ¿Y Erza?
—Erza debe de estar divirtiéndose por ahí —contestó Cana—. Mejor que se haya ido porque si no hubiese cantado.
—Eso ni hay que discutirlo —contesto Laxus, que miro a Cana en complicidad.
Mientras tanto, Erza corría hacia los jardines botánicos y justo cuando hablaban de ella estornudó. Recordó la charla con Cana que había tenido antes de empezar su camino.
—Oye por cierto, me han dicho que estas interesada por Jellal —dijo Cana fingiendo inocencia.
—¿Eh? No sé de qué hablas.
—Pues solo decía, por ahí dicen que posiblemente sea gay porque no conocen a ninguna novia o que ande pretendiendo a una chica, al contrario, siempre se muestra distante…
—¿Pero qué? No creo que Jellal —dijo mientras recordaba la escena del escritorio—. No puede ser verdad…
—no sé, yo que tú se lo quitaba, ya sabes Erza… muestra tus atributos si fuera tú no lo dudaría, él tipo es muy codiciado ¿Apoco no está guapo?
—Yo…
—Tranquila, no te preocupes por cantar, vale la pena que vayas a pedirle una explicación.
Y ahora por eso lo estaba buscando. Laxus le había dicho a Cana que encontró a Erza y a Jellal la vez que se besaron en el escritorio y se le ocurrió que la única forma de alejar a la chica del cabello escarlata del micrófono seria convenciéndola que Jellal era gay y que le pidiera una explicación. Cana sin duda es buena convenciendo a su amiga y su plan fue un éxito.
Lo encontró acostado en el césped jugando con su PSP. Escuchó los pasos de la chica y fijó su atención a ella, que estaba petrificada y no sabía cómo empezar a pedirle explicación.
—¿Ocurre algo? —preguntó al ver como la chica lo miraba extraño.
—Yo… yo quiero saber algo de ti.
—dime Erza.
Erza se acercó hasta quedar frente a él, estaba sonrojada porque tenía miedo a que fuera verdad, en cambio, Jellal no tenía ni la más mínima idea de lo que le pasaba a Erza por la cabeza, echó un vistazo a su rostro que estaba casi de color de su cabello.
—¿Qué tienes? —dijo preocupado.
—Yo…yo, ¡supe que eres gay!
Jellal se quedó sin palabras, para ser exacto, hizo muecas de impresión y no sabía cómo responderle. Se quedó sin habla durante un tiempo mientras que la chica esperaba respuesta. Cuando él al fin asimiló la cuestión recuperó la compostura.
—¿Yo gay? ¿De dónde sacas eso? —Dijo entre risas—. ¿A quién se le ocurre eso? A ti, Erza? —pregunto con miedo.
—Yo… como veo que siempre ignoras a las mujeres.
—sí, ¿y? —dijo con énfasis.
—Yo creí eso.
—Erza, Erza —dijo mientras se paraba frente a ella, la chica esquivó la mirada masculina por vergüenza—. ¿A ti te ignoro?
—No…
—Entonces ¿De dónde sacas eso?
No tuvo más que disculparse de haber pensado mal de él. El chico empezó a carcajearse mientras que ella lo miraba incrédula.
—Es el peor chisme que han inventado de mí pero no te culpo, ¿De verdad parezco gay?
Ahora era inevitable esconder el sonrojo. Jellal tomó su rostro para mirar sus ojos violeta que lo miraba con timidez. Ella de verdad le atraía el chico pero su carácter no le favorecía para dar el primer paso como se supone que una chica normal lo haría, quería darlo pero sería a su manera, a la manera que solo Erza se atrevía a hacer.
Entrelazó sus brazos en el cuello del chico y lo besó. Jellal no se lo esperó y después correspondió el beso que fue subiendo de tono hasta que por falta de aire se tuvieron que separar.
—¿No quedan dudas? —preguntó entre suspiros.
—Aún no —y lo volvió a besar.
Terminado el concurso empezó el baile donde muchos estaban en la pista que era más que los alrededores de la fuente de agua que estaba frente a la escuela. Había variedad de canciones, desde las románticas hasta movidas, Mirajane había sido prudente en seleccionarlas. Natsu Y Lissana estaba bailando cuando de pronto su hermana la llamó para que la ayudara con algunos detalles de la cena, el chico se fue a sentar a lado de su amigo que estaba solo contemplando el ambiente.
—¿Por qué no sales a bailar?—preguntó el dueño de la bufanda.
—Solo que salga a bailar contigo—bromeó.
—Viejo, allá hay muchas lobas que desearían bailar contigo —dijo señalando a unas chicas que miraban, según ellas, discretamente.
—No, ni a la esquina con ellas —dijo pero en ese entonces recordó a la peli azul y sería buena idea sacarla a bailar—. Ya sé a quién invitar —dijo mientras jalaba a su amigo y se dirigían a la mesa de Lucy.
El chico solo para molestar a sus pretendientes pensó que sería bueno sacar a bailar a Juvia y que Natsu sacara a Lucy, sabía que tanto Erza como Lissana se enojarían pero no importaba, lo que quería ahora era divertirse al ver que caras ponían todas cuando estuvieran en la pista.
—Juvia ¿Ne cederías esta pieza? —preguntó Gray mientras le daba la mano, la chica apenas podía creer lo que sucedía y a empujones de sus amigas acepto.
—Saca a Lucy para que Loki se enoje —susurró el moreno a su amigo y le pareció buena idea.
—Oye Lucy ¿Te gustaría bailar conmigo?
—¿Yo? —Pregunto incrédula—. Yo… no me gusta bailar.
—No se diga más, vamos —dijo mientras la jalaba y se la llevaba a la pista, desde unas mesas noto a Loki bailando con una chica morena y según para hacerlo enojar, iría poco a poco hasta llegar a él o sino los veía antes.
Juvia estaba feliz y al mismo tiempo nerviosa. Estaban bailando una canción romántica, Gray la tenía agarrada de la cintura y sus rostros estaban tan cerca que si él quisiera la volvía la besar como las dos anteriores. Cuando ella tuvo el valor de mirarlo, levantó su rostro y lo miró tímida, él le sonrió tiernamente mientras ponía su mano en su rostro.
—Sabes Juvia, pensé en ti cuando canté —dicho esto, se puso roja pero siguió escuchando—. Espero que te haya gustado.
—Gray canta muy bien —alagó—. A Juvia le gustó mucho.
—Me alegra.
Gray de nuevo pensó si sería bueno volverla a besar. Desde que la besó por primera vez siempre le pasaba en la cabeza repetirlo una y otra vez pero estaba la contraparte que decía que no lo hiciera porque estaría jugando con ella, quizás si le llamaba la atención pero no pretendía llegar a una relación seria, más porque tenía un compromiso que no podía romper.
—Juvia… lo siento—susurró mientras se acercaba y por fin decidía a besarla.
Tomó su rostro con las dos manos y la besó con ternura, dejando todo de él, Juvia ya se estaba acostumbrando que de la nada el chico la besara, así que tomó sus manos y empezó a acariciarlas. La canción que ahora sonaba era la de Arthur's theme y era indicada para el beso.
[Arthur's theme/Christopher Cross]
Desde lo lejos un grupo de chicas miraba a la pareja, una de ellas, cabello negro y corto hasta los hombros sacó su celular y les tomó foto.
—¿Qué harás? —preguntó una de sus acompañantes.
—Es fácil, enviársela para ver si así entiende que lo perdió—contestó arrogante.
—Uh, lástima por Gray que le vieron la cara de tonto y ella que lo engañó, si fuera ella le fuera fiel pero no se aguantó la muy tonta.
—Según dicen Gray si la amaba —contestó una de ellas.
—Y la sigue amando —contestó la chica del celular justo cuando enviaba la foto en un mensaje—. Veremos que pasara después pero puedo jurar que si le enojaría un poco ver a su prometido con otra chica.
Cuando se separaron, Juvia bajó la mirada avergonzada. Gray tomó su cintura y la acercó a él y después tomó su rostro con su mano derecha para que lo mirara a los ojos.
—Me gusta que siempre te avergüences —dijo y de nuevo la besó, pero esta vez fue fugaz—. Me volverás loco si lo sigues haciendo.
Gray entendía que se estaba metiendo en mal terreno pero ahora quería olvidarse de sus problemas y quedarse ahí abrazado a la chica, detener el tiempo y que solo fueran él y ella en este mundo, pero era inevitable. La culpa empezaba a recaer en él y sabía que después se arrepentiría de haber jugado con ella, pero tampoco se podía negar sus sentimientos.
Natsu bailaba con Lucy, apenas podía creer que lo hiciera después de haber creído tanto de ella, todo había empezado aquella noche cuando se dieron los resultados, primero quería conocerla para ver quien les había arrebatado el primer lugar, después su burla por su apariencia, enojo cuando supo la presunta agresión a Cana y ahora estaba seguro que era una buena chica por los pocos días que había convivido con ella no tenía dudas a pesar que era poco lo que conocía.
—Bailas bien —dijo entre el silencio.
—Gracias —contestó.
—Oye por cierto… ¿Apoco no ves bien sin lentes?
—Obvio que no, ¿no para eso los tengo? —contestó algo alterada.
—Vamos a comprobar —dijo mientras se los quitaba. La chica intentaba recuperarlos pero era inútil hasta que ambos se miraron a los ojos. Natsu no se había dado cuenta que la chica tenia buen rostro y sobre todo sus ojos color chocolate, se acercó a ella y entrecerró los ojos, después de vagar por un mundo que le había demostrado, pasaron muchas imágenes en su mente, precisamente cuando era pequeño y entendió que Lucy le recordaba a alguien.
—E…eres…
Precisamente cuando ambos se miraban a los ojos, cierta castaña sonrió maliciosamente cuando los vio, se acercó hacia ellos sin importar que a algunos los empujaba para llegar a tiempo antes que ocurriera algo.
—Natsu… No puedo creerlo.
Era Cana que había gritado. Todos incluida la música se habían quedado en silencio tanto el chico como ella se miraron incrédulos y no entendían lo que sucedía.
—Y tú, ahora resulta que quieres bajarle el novio a Lissana —exclamó mientras caminaba hacia ella y la empujaba y esta caía al suelo.
—Pero que pasa aquí —Dijo Laxus mientras se acercaba y también llegaba Loki y se ponía frente a Lucy para defenderla.
—Te atreves a golpearla y no tendré piedad contigo —amenazó el peli marrón.
—Cana no estábamos haciendo nada malo. Estábamos jugando y…
—Natsu, esa chica es una bruja. Te hechiza con la mirada hasta hacerte caer como lo estaba haciendo contigo, la conozco. Por desgracia la conocí en el viaje que hice a Nueva York ¡Y es ahí donde supe que es más que una víbora ponzoñosa!
—Yo conozco a Lucy ¡Así que deja de andar levantando falsos! —exclamó Loki mientras la miraba con ira.
—Si corderito, eres más que otro que cae bajo su merced, ¿Verdad Lucy?
Lucy no sabía que decir pero por motivos muy fuertes tenía que aceptar todo lo que decía Cana, el viaje de Nueva York coincidía mucho respecto a la agresión.
—¿Pero qué pasa aquí Natsu? —Preguntó Gray que tenia de la mano a Juvia—. ¿Qué escándalo formaste?
—Yo te contestaré —dijo Cana empezando a alterarse—. Que la muy zorra quería coquetear a tu amigo ¡Y solo a él se le ocurre sacarla a bailar nomas se va Lissana! ¡No cabe duda que no has cambiado!
—¡Ya te dije que no hacíamos nada malo! —exclamó defendiéndose y defendiéndola.
Natsu estaba furioso por la actitud de la castaña, no creía nada de lo que decía la chica pero también estaba la amistad que tenía con ella desde la infancia y la contraparte que a Lucy apenas la había conocido pero le había dado a demostrar que era buena persona.
—¡Ya basta! —Dijo Lucy con lágrimas en los ojos, se levantó del piso y paso a Loki para acercarse a Cana—. Lo acepto… acepto que te agredí en Nueva York.
Natsu no sabía que decir, creía que la chica no había sido capaz de eso pero Lucy aun no terminaba.
—Y lo volvería a hacer —dicho esto le dio una cachetada que casi la tira al suelo—. Esta es por haberle cortado el cabello a Juvia.
Todos se quedaron callados, si alguien desafiaba a Cana se llevaba el desprecio tanto de ella como sus amigos. Las porristas la miraron con rabia pero nadie se metió porque sabían que ella no se dejaría.
—Y esta es por haberme humillado —dijo Cana mientras también ella la cacheteaba, Lucy se tocó el labio y estaba sangrando—. Y está por meterte con el novio de mi amiga —volvió a darle una cachetada y esta vez sí logró tirarla. Muchos empezaron a hacerle burlas a Lucy.
De inmediato, Loki fue a ver a su amiga y sacó un pañuelo para limpiarla. Volteó a ver a Cana que se reía, se acercó a ella, la tomó del cuello.
—No porque seas mujer no voy a ser considerado —dijo mientras la miraba, nadie quería meterse a detenerlos, todos estaba pasmados, incluido Laxus, Gray, Juvia, Levi, Gajeel y el mismo Natsu que estaba decepcionado que Lucy resultara ser algo que no creía.
—Que alguien los detenga…. ¡Gajeel! —dijo Levi.
—Nadie lo hará —contestó el moreno—. Este es problema de ellos y es mejor no meterse —dijo pero realmente estaba furioso por la forma en que trataban a la rubia y Natsu no hacía nada.
—Loki… detente —dijo Juvia mientras se separaba de Gray e iba a separarlos.
—Tú no te metas —dijo Cana mientras la empujaba y Juvia caía al suelo.
—¡Cana no te pases! —gritó gray mientras iba a levantar a Juvia.
—Te dije que no tendría piedad…
—¿Piedad? —interrumpió sonriente—. No creo que la tengas después de decirte que sé todo, desde que Lucy es Natasha hasta que estás enamorado de ella pero te rechazó y por eso eres así de idiota, ¡Vamos, golpéame! Que ahora mismo diré todo lo que sé, tanto lo tuyo como lo de ella, ¡A ver, hazlo!
Loki abrió los ojos de par en par por la impresión que Cana supiera tanto de él, la soltó poco a poco y se dio al media vuelta para ir hacia su amiga, ella sonrió maliciosamente, se sentía ganadora de la discusión y no le quedaba más que burlarse de Lucy y Loki.
—Es para que no te vuelvas a meter con Cana Clive.
Entonces, Mirajane, Lissana y el Consejo Estudiantil al fin hicieron acto de presencia. Lissana fue a ver a Cana que estaba hinchada de la mejilla y Mirajane observó a Loki y a Lucy, se dio la media vuelta y pidió a todos que siguieran con la fiesta que ignoraran la discusión.
La fiesta siguió. Natsu se fue a sentar a las mesas decepcionado de lo que había ocurrido hasta que llego Lissana después de haber auxiliado a su amiga de la cachetada que había recibido.
—perdóname por no haber confiado…
—No pasa nada amor —contesto mientras se sentaba a lado de él—. Ahora todo está bien.
Lissana se acercó para besarlo, el chico estaba desanimado pero aun así le correspondió. Cuando se separaron intento buscar en los ojos de la chica lo que tanto anhelaba pero había fracasado.
—¿Ocurre algo, amor? —preguntó ella.
—No, solo que estoy cansado.
Natsu se despidió y se fue a su recamara. En el camino meditó todo lo que había pasado con la rubia hasta el final que fue bailar con ella, se había divertido sino hasta que al fin se dio cuenta que sus ojos tenían algo que lo llenaba, ese algo que no le daba miedo de ser él mismo con ella, ese algo que simplemente no tenía Lissana.
—Yo… ¿será posible que ella es la niña que debía proteger?
Pero dejo de pensar cuando empezó a conciliar el sueño.
Mientras tanto, Cana se encontraba en una de las mesas de bufete para servirse un poco de poche cuando de pronto cierto moreno la jalo hacia el edificio donde no había nadie. La estampo en la pared mientras tomaba sus muñecas y reprocharle.
—Te atreviste a humillar a Lucy y a empujar a Juvia, Cana te desconozco.
—Si ¿Y qué harás? —Respondió el reto—. Gray, no puedo creer que le creas todo.
—¡Yo hago lo que es correcto! —contestó furioso.
—¿Correcto besar a una chica que no es tu novia? Gray sé que tienes un pacto de matrimonio. Si tu abuelo se llegara a enterar es posible que hasta te saque de Fairy Tail y no que locuras más se le ocurra hacer y más a la tipa.
Gray empezó a soltarla. Cana volvió a mostrar mirada de superioridad, había callado a dos hombres en un solo rato y eso la hacía sentir grande.
—No te tengo miedo Cana… pero si le vuelvas a hacer algo a esas dos te juro que no tendré piedad. Tú me tendrás amenazado diciéndole eso a mi abuelo y yo te hundo en la miseria —dijo amenazante.
—Di lo que quieras. Fullbuster, a tu apellido no le tengo miedo, vendrás de una familia temida pero tú solo eres la oveja de tantos lobos que hay en tu familia —dijo.
—No me han hecho enojar tanto, pero sabes creo que serás la primera y espero que no termines besando mis pies —contestó.
—Eso veremos. Pero mientras hazte la idea de abrir los ojos y darte cuenta de la clase de mosca muerta que es Lucy y sería bueno que no beses a la rarita frente a la escuela no vaya a ser que un día de estos tu abuelo se entere. Esto es una sugerencia, aunque no lo creas te sigo considerando mi amigo y no quiero perjudicarte la verdad, pero si te metes harás que me enoje.
Cana se retiró y Gray dio un suspiro. De verdad tenía miedo que su abuelo se enterara que había besado a Juvia que sería capaz de hacerse daño a ella. Caminó hacia el patio trasero y se sentó en una de las bancas a meditar.
—Si el viejo se entera… no sé qué pase pero tengo que ser más prudente, fue un gran error besarla enfrente de toda la escuela.
Apoyó su cabeza con sus manos y empezó a acariciarse su melena, estaba preocupado no tanto por el sino por ella, él podía soportar todo lo que su abuelo era capaz de poner como castigo pero no quería que Juvia sufriera, no por su culpa ni mucho menos por culpa de sus caprichos.
«Tengo se ser sincero con ella y decirle todo —pensó mientras observaba el cielo—tengo que decirle que no puedo corresponderle aunque quisiera. Juvia perdóname de verdad».
Volteó a ver al frente y vio que su amiga de la infancia se acercaba a él, cuando lo tuve frente mostro una mirada de enojo.
—Ya supe lo que ocurrió y también que besaste a Juvia…
—Ya ni me digas —contestó sin ganas.
—Hay algo que no sepa, Gray.
Gray estaba con el nudo en la garganta y no había sido sincero con sus amigos para no involucrarlos. Volteó a ver a su amiga con los ojos vidriosos, Erza se asustó porque era la primera vez en mucho tiempo que no lo veía así.
—Yo… ya no quiero cumplir con el pacto de matrimonio.
—Gray…
La chica lo abrazó, sabía que necesitaba consuelo y no pediría explicación. El chico se aferró a ella y el llanto empezó. Erza acarició su melena azulada mientras él tenía su rostro escondido entre su cabello escarlata.
—Pero yo le tengo miedo a mi abuelo, sabes de lo que es capaz si me niego a sus órdenes.
—No te preocupes, ya sabremos qué hacer, pero ¿Por qué ya no te quieres casar si no que la amas?
Gray bajo la mirada, no quería decirle que le engañó por vergüenza y para no desprestigiarla, la seguía amando pero no podía perdonarle viéndola en brazos de otro nombre, se quitó las lágrimas y volteó a verla para contestarle.
—Solo que estoy harto de hacer lo que el viejo me pide.
—Sea lo que sea Gray, sabes que yo aceptaré tus decisiones y pase lo que pase estaré a tu lado—. Dijo Erza mientras le acariciaba la melena.
Gray se recostó en sus piernas mientras ella acariciaba su rostro y le cantaba una canción de cuna, la misma que le cantaba a él y a Natsu antes de dormir, en las noches se despertaba llorando y ella iba a consolarlo, volvía a cantarle la canción hasta que se dormía. Erza había sido como la hermana mayor que el tanto deseaba y también la madre que deseó tener ahora.
—Todo irá bien, solo es cuestión de esperar.
Gray se empezó a tranquilizar y de nuevo enfrió su cabeza. Tenía mucho que pensar para buscar la solución a todos los problemas que le atormentaban.
[N/A] ya recuperé el capitulo que había perdido (gracias Bethania, pero al mismo tiempo te pasaste por pasármelo años después xD).
Respecto si acabar o no el fic… sigue en juego… pues ya se me están olvidando detalles y ni tiempo tengo de escribir u.u
Gracias por los reviews CX. Saludos.
