¡holaaaaa! ¡Aquí Cindy con el último capítulo de la historia! Sé que el pasado no me quedó muy bien, bueno eso opino, pero, ¡este es el final! Trataré de hacerlo lo mejor que se pueda, ya que sea el que más se disfrute. ¿Qué se imaginan que pasará?

Quiero responder a los reviews que recibí en el capítulo pasado:

Eliza-Kagamine: ¡sii la siguiente es la décima! Y en cuanto a tu duda, se resolverá en este capítulo.

Himawari-Hayashibara: si, por ahí va, y este es el siguiente capítulo ¡Espero que lo disfrutes!

Bueno, quiero agradecer a toda la gente que me apoyó en este gran fic, favoritos, alertas, reviews, ¡hicieron que me sosteniera para seguir continuándolo!

¡les dejo para que lean el final!

Disc: Vocaloid no es mío, le pertenece a Yamaha Corporation. Si fuese mío, viviría en Tokio Japón, mi nombre sería Miku Hatsune, y estaría casada con Len Kagamine :D

Bueno, sin más que decir,

CWB Productions presenta,

Alice Human Sacrifice: Las Alicias que nunca fueron reveladas.

10.- Décima y Última Alicia.

Habían pasado ya 1 mes en que Aiko no iba a la escuela, y Sakura y Akemi estaban preocupadas por ella.

—Qué extraño, no se ha sabido nada de Aiko en este último mes, ya fui a buscarla a su casa pero sus padres me han dicho que está muy enferma, que nunca sale de su cuarto y que siempre la encuentran durmiendo, ¿tu haz sabido de ella?- Dijo Sakura a Akemi.

—La verdad no, tiene exactamente un mes sin conectarse, nadie de sus familiares ha sabido de ella, y no he tenido contacto, y para que sus padres no sepan nada esto es muy extraño- Dijo Akemi pensativa.

El sueño creyó que al fin iba a ganar,

Pero no sabía que se acercaba su final,

Decidida a ayudar la décima irá,

Con arco y flecha entró al país…

—¡Saki! ¡Creo que ya sé donde está Aiko!- Dijo Akemi a su amiga después de haber hecho varias deducciones por no querer prestar atención a su clase de matemáticas.

—¿Endonde crees que está?- Le dijo la otra

—¡En Wonderland!-

—¿De donde sacas eso?- Preguntó Sakura realmente sorprendida

—Piénsalo: un día antes de que desapareciera dijo que había soñado con el niño del sueño, la otra es que desapareció, había tenido esos sueños recurrentes por una semana ¿No te parece muy obvio que esté en Wonderland?- Dijo Akemi con cara pensativa.

—Hum… tienes razón, ¿Crees que podamos traerla de vuelta?- Preguntó Sakura.

—Eso creo, yo pude escapar de milagro, pero, si Aiko no ha escapado significa que se encuentra en aprietos o tal vez… ya murió-

—Iré a traerla- Dijo Sakura decidida.

—¿Qué tu qué? ¿Estás segura? ¡Tengo que acompañarte yo! No me puedo permitir que vayas sola, tu no sabes a la que te metes con ese sueño malvado, ¡no quiero que te pase nada! ¿Estás segura de querer ir a Wonderland?-

—¿Akemi, dime, cuándo te he fallado?-

—Nunca- Respondió Akemi con cara de resignación, Sakura era muy terca cuando se lo proponía y no pensaba dejarse influenciar por Akemi, si Sakura quería hacer algo nadie podría detenerla, aunque fuera peligroso.

—Entonces, si nunca les he fallado a ti o a Aiko, no creo fallarles esta vez, voy a salvar a Aiko, voy a ir a Wonderland, y no hay nada que pueda detenerme- Dijo Sakura, y sonó la campana de salida.

Akemi estaba preocupada por su amiga, era la única que le quedaba y no pensaba perderla por culpa de el maldito sueño, con esta sería la segunda persona que le quitaba, o bueno, a ella le quiso quitar la vida pero no pudo por que de milagro logró escapar, pero de todos modos tenía miedo por Sakura, su terquedad la llevaba a hacer cosas fuera de lo común, tenía miedo de que fuera a morir por cualquier estupidez que se le pasara por la cabeza, como retar al sueño en su propio territorio, era obvio que si Sakura hacía eso moriría.

Sakura se fue a dormir esa noche con una cara retadora, concentrándose plenamente en lo que quería, ir a Wonderland, con arco y flecha partiría, para acabar con aquél mundo.

El sueño escuchó las súplicas de la chica por querer ir a su país, y de inmediato la teletransportó, en cuerpo y alma. Algo que nunca había hecho, pero esta sería su último sacrificio para poder conseguir lo que quería, tendría el poder suficiente para reinar en todas las mentes humanas del planeta, todos vivirían bajo la opresión en el mundo de Wonderland si el sueño conseguía matar a Sakura.

—¿Dónde estoy?- Dijo Sakura tomando su arco, y comenzando a explorar todo el lugar.

—Estás en Wonderland- Dijo el sueño, apareciendo ante ella con la forma del pequeño niño. Sakura se puso en guardia, pero decidió charlar con él, para ver si conseguía obtener información que le sirviera.

—¿Qué es Wonderland?- Dijo como si no supiera, y bloqueando su mente para que el sueño no descubriera sus planes.

—Es donde ahora vivirás, tu debes ser mi Alicia-

—¿Tu Alicia?-

—Si, mi Alicia, para que te quedes conmigo, últimamente me he sentido muy solo y no he tenido compañía, necesito una Alicia y creo que tu serás la indicada, ¿Me ayudarías?- Dijo el sueñito con una cara angelical. Si Sakura no fuera una chica con experiencia en estas cosas, fácilmente hubiera caído en las garras del pequeño sueño. Ella lo miró detenidamente, fingiendo ternura en sus ojos.

—¡Pobrecillo de ti! Debes sentirte muy solo, sin compañía alguna, pero no te preocupes, yo seré tu Alicia y me quedaré contigo-

—¡Muchas gracias!- Dijo- Es tu fin, linda Sakura- y comenzó a reír.

El sueño creyó que Sakura no había escuchado sus palabras de amenaza, pero lo que no sabía era que Sakura tenía una naturaleza extraña. Tenía el oído muy agudizado, nadaba como una sirena, y tenía vista de águila. Por tanto le sería más fácil escapar de aquél lugar llamado Wonderland. Ella decidió seguir su camino, adentrándose en los bosques, para ver que podía encontrar que ayudara a conocer el misterio. Si ella algo tenía bien en claro, era que no debía confiar en nadie, ni si quiera en algún aldeano, por que si lo hacía, era casi obvio que moriría. En Wonderland nadie era de fiarse, por eso ella estaba teniendo demasiado cuidado. Estaba nerviosa, si, pero como era demasiado terca, se prometió a si misma nunca fallarle a sus amigas. Y ahora, gracias a esa promesa, ahora se encontraba en Wonderland intentando salvar la vida de su otra mejor amiga, Aiko, y de liberar a la otra gente que había entrado en aquella horrible maldición.

Como Sakura no conocía las historias de las Alicias, decidió adentrarse en el bosque, ella solo sabía que había gente ahí poseída por el sueño, pero no tenía idea de quienes eran, y porqué.

Siguió caminando por un largo rato, hasta encontrar un lugar completamente oscuro, rodeado por árboles. Ella escaló los árboles con valentía y agilidad, y decidió caminar sobre las copas, cada vez mas alto, hasta ver a donde llegaba aquél camino alto

De pronto, parada desde una copa logró divisar un cuarto muy oscuro, olía a putrefacto, y no tenía pinta de guardar nada bueno en su interior. Pero Sakura era demasiado curiosa y terca, así que sin más preángulos, decidió entrar a ver el gran cuarto oscuro y misterioso.

Ella caminaba con mucho cuidado entre las piedras que servían de piso en aquél lugar, se veía demasiado tétrico. Gracias a su vista podía observar todo a su alrededor, si hubiese tenido una vista normal de un humano, no lograría salir y quedaría atrapada para siempre.

—¿Demonios, cómo es que logra ver todo lo que hay a su alrededor en un lugar tan oscuro como ese? ¡Se supone que es una humana simple e inservible como todos mis sacrificios anteriores!- Se dijo el sueño sorprendido y humillado, Sakura había superado la primera fase. El sueño debía poner todo de su parte, se dio cuenta que Sakura era demasiado poderosa y él no quería que se descubriera su horrible secreto, pero descubriendo la naturaleza de aquella chica se dio cuenta que sería muy difícil. Debía mantener a toda costa ese secreto, si no, el pequeño sueño desaparecería para siempre.

La chica salió caminando, seguía observando todo con detenimiento, hasta que de pronto, le pareció ver a una chica de cabello carmesí ¿flotando?

—¿Hola? ¿Hay alguien aquí?- Preguntó preparando su arco.

—Aquí, mírame- Dijo la chica de cabellos rojizos, sorprendida de que alguien en cuerpo pudiese entrar a ese horrible lugar.

—¿Cómo te llamas?- Preguntó Sakura con tono fuerte.

—Meiko Sakine- Dijo la otra también con tono fuerte.

—Yo soy Sakura, y dime, Meiko, ¿Qué haces aquí?-

—Fui un intento de Alicia, soy un sacrificio humano- Sakura dudó un momento, no sabía si confiar en las palabras de la chica. Se hizo un silencio incómodo, ella era un sacrificio humano, no sabía si creerle. Pero al ver la sinceridad de los ojos de Meiko, optó por escucharla, y preguntarle si podía ayudarle a escapar

—¿Cómo llegaste aquí?- Preguntó Sakura rompiendo el silencio.

—Verás: Yo era una gran espadachina en la tierra, peleaba por mi pueblo en Asia, hasta que de pronto llegó: Ese pequeño niño, le pedí que fuera a esconderse pero no me hizo caso. Entonces, fui transportada por la fuerza hacia este lugar. El pequeño niño me pedía que asesinara a la gente, lo supe por que sentía unas ganas enormes de asesinar. Todo gracias a él. Fui encerrada en el bosque. Tiempo más tarde, llegó una chica, de nombre Mirage, a la que reté y maté. Pero yo no contaba con que su espada robara almas, y así fue como morí- Terminó Meiko.

Para Sakura la historia de Meiko era convincente, así que le pidió seguir con ella en lo que faltaba de camino para averiguar qué era lo que pasaba.

De pronto, encontraron a otro chico. Este era un peliazul, que tenía cara de loco, estaba muy, muy asustado, Meiko decía conocerlo.

—¿Hay alguien aquí?- Preguntó Sakura.

—Déjenme, no puedo con este horrible dolor que me trae el alma, estoy condenado a vivir en este limbo por el resto de mi eternidad, jamás volveré a disfrutar de una felicidad y tranquilidad digna, soy un loco que debe de estár alejado de todo el mundo- Decía entre sollozos

—¿Cómo te llamas?- Dijo Sakura.

—Él es Kaito- Dijo Meiko.

—Yo soy la segunda Alicia, el segundo sacrificio para este sueño cruel que nos condena a este horrible destino- Decía Kaito.

—¿Cómo llegaste aquí?-

—Te diré… ¡Espera! ¡Es ella…! ¡Aléjala de mi…! ¡Por favor…!- Gritaba Kaito dirigiéndose a Meiko.

—¿Qué le pasa?- Preguntó Sakura a Meiko en voz baja.

—Me tiene miedo- Dijo Meiko abergonzada de si misma.

—¿Porqué le tienes miedo?- Le preguntó Sakura a Kaito.

—Por que vi como asesinaba a las personas ¡Ella es una asesina!- Dijo Kaito escondiéndose.

—Por favor Kaito, dale una oportunidad a Meiko- Dijo Sakura a lo que Meiko le hizo un jesto amistoso con la mano, y Kaito correspondió: Este sería el inicio de una gran amistad.

—¿Y bien Kaito, me contarás tu historia?- Dijo Sakura.

—Claro! Mi nombre es Kaito Shion, y yo era un gran músico en la tierra. Un día, me quedé dormido pensando en vivir en un mundo con menos estrez. Al día siguiente tenía un recital y había ensayado demasiado. Y luego vino el sueño, por que según él me quería ayudar. Y así fue como llegué a Wonderland. Luego, yo vi con mis propios ojos a Meiko asesinando a una niña pequeña, y decidí cantar una canción que vuelve loca a la gente. Y fue así como decidí suicidarme, tirándome de una montaña alta. Y luego vine a parar aquí como el segundo sacrificio que soy- Dijo relatando la historia con melancolía.

—Kaito, la niña nos promete intentar ayudarnos a escapar de este lugar, piensa derrotar al sueño, ¿Vienes con nosotras?- Le dijo amistosamente Meiko a Kaito.

—¡Claro! ¡Cuenten con mi ayuda!- Dijo Kaito amablemente, y se encaminaron los 3 juntos para adentrarse más en aquél cuarto sin luz.

Mientras caminaban, los 3 escucharon un melancólico cantar. Era triste si, pero la persona que cantaba cantaba como los ángeles. Al girarse para ver, se dieron cuenta de que era una chica con cabellos del color turqueza, y unos ojos del mismo color.

—¿Quién eres?- Preguntó Sakura.

—¿Hola? ¿Hay más gente aquí?- Dijo la voz de aquella persona, tenía una voz simplemente hermosa, Meiko, Kaito y Sakura no encontraban palabras para describir la hermosura de aquella voz que cantaba.

—Estamos aquí para ayudarte- Dijo Sakura firmemente.

—Mi… mi nombre es Miku Hatsune- Dijo, atreviéndose por fin a dar la cara a aquellos forasteros que la visitaban. No tenía idea de quiénes eran, lo único que ella quería era escapar de aquél lugar. Y si para eso tenía que confiar en aquellos extraños, no lo dudó ni un segundo y dio 3 pasos hacia ellos.

—¿Tu también fuiste atrapada por el sueño?- Preguntó Meiko.

—Si, me alegra que alguien me haya podido encontrar, creí que estaría sola, ¡Pero aquí están ustedes! ¿Se quedarán a hacerme compañía?- Preguntó Miku ilusionada.

—En realidad venimos a pedirte que vengas con nosotros, verás, yo vine a ayudarles a escapar- Dijo Sakura.

—¿Escapar? ¿Se puede escapar de aquí?- Dijo Miku sorprendida.

—Claro, no te gustaría volver a tu vida de antes?- Preguntó Sakura.

—En realidad no, yo era una cantante de circo antes de llegar aquí-

—¿Una cantante de circo? ¿Y como es que viniste a parar a Wonderland?- Preguntó Kaito.

—Pues… yo quería un mundo mejor, entonces el sueño me trajo aquí. Todo era felicidad y amor, todos me admiraban por mi belleza, pero de pronto… me nominaron para reina del país. Y así se hizo, me convertí en la reina. Tuve una mejor amiga, mi propia dama de compañía. Pero luego, se vino una epidemia que vino contra el pueblo, y me contagié. Después, mi cuerpo comenzó a decaer y ya no fui hermosa. Ahora mi cuerpo parecía el de una anciana. Luego el sueño vino a arrebatar de mi lo que mas me gustaba, y lo único que me gustaba de mi: mi voz. Luego llegaron unos gemelitos, que solo tenían como intenciones cantarme una linda canción. Pero el sueño llegó y nos mató a todos. Nunca supe si mi mejor amiga sobrevivió o no, lo único que sé es que estoy muerta- Dijo Miku con tristeza.

—Yo prometo ayudarte a salir de aquí y a que tengas de vuelta a tu mejor amiga- Dijo Sakura decidida y siguieron caminando hasta encontrarse con Rin y Len, los convencieron de unírseles. Luego, Sakura les explicó a todos que la quinta Alicia era su mejor amiga Akemi, la cual había logrado escapar del sueño de milagro. Todos se quedaron asombrados ante esta historia.

Todos hablaban animadamente, hasta que escucharon un trueno, luego el grito de una mujer con rabia, y la imagen de Mirage apareció ante ellos.

Como no pudieron convencerla, Mirage se puso muy enojada, y comenzó a perseguirlos con aire de matarlos, o a los espíritus, destruírlos, Sakura creyó que lo mejor sería no ayudarle a ella, y siguieron hasta encontrarse con el espíritu de Aiko.

—¡Aiko! ¡Amiga! ¿Eres tú?- Dijo Sakura emocionada y muy feliz de reencontrarse con una de sus mejores amigas.

—Sakura-Chan, ¿Qué haces aquí?- Dijo Aiko en espíritu y corrió a abrazar a su mejor amiga.

—¡Vine a salvarlos a todos ustedes! Ellos son Meiko, Kaito, Miku, Rin, y Len, oigan, ella es una de mis mejores amigas, Aiko Ayhara, y también vendrá con nosotros-

—¡Hola Aiko!- Dijeron todos a coro.

—Bien, yo sé donde está la octava Alicia, la novena se quedó atrapada en un cuarto de reflejos, la octava Alicia, Kyoko, está atrapada en el mero corazón de Wonderland- Dijo Aiko a su amiga.

—¿Se encerró en un cuarto de reflejos?-

—Si, es una completa egoísta, piensa que sus reflejos la alaban-

—¿Cómo lo sabes?-

—Mi alma vagó durante algún tiempo aquí, luego cuando el sueño descubrió que a parte de la quinta Alicia faltaba yo en su guarida, me arrastró hasta aquí. Pero tengo toda la información. Bien, ahora, Sakura, debes dormir, nosotros te vigilaremos esta noche para que descanses tranquila, despertarás a media noche para ir a buscar a Kyoko y acabar de una vez por todas con esta maldición- Le dijo Aiko, mientras la llevaba hacia un cuarto con una cama acogedora, Sakura había tenido un día muy cansado.

Sakura durmió bien esa noche, tenía solamente una cosa en mente: Destruir la maldición que azotaba a Wonderland al día siguiente.

Mientras tanto, el sueño se encontraba muy enojado. Todas sus Alicias, a ecepción de Mirage, ahora estaban reunidas con la que debía ser su décima Alicia traumando quién sabe qué cosa. EL no podía tener conocimiento de nada, Sakura le tenía bloqueado la entrada de poderes telepáticos para saber lo que pensaban.

Mientras tanto, Sakura se levantó a la hora prevista, irían donde Kyoko al corazón de Wonderland y acabaría con esto de una vez por todas.

—¿Y qué se supone que es esto?- Se preguntó Sakura al haber conocido a Kyoko, y estár parada delante de un bitral.

—Este es el corazón de Wonderland, aquí se guarda toda la energía acumulada por el sueño. Si se destruye, lograremos salir de aquí- Dijo Kyoko

Sakura sacó su arco, solamente tenía una flecha. Una sola oportunidad para salir de aquél lugar…

Sakura era una gran arquera, sin dudarlo un segundo disparó el arco…

El mundo cayó en pedacitos, se escuchó un horrible estruendo… y todo volvió a la normalidad.

*Meiko seguía peleando en el reino verde.

*Kaito volvía a su cuarto para el recital del siguiente día.

*Miku iría al circo

*Rin y Len dormían tranquilamente abrazados.

*Mirage volvía a su misión

*Aiko volvía a su recámara

*Kyoko volvía a su época.

*Neru volvía a su gran mansión…

Pero Sakura…

Sakura se sacrificó por sus amigos, cayó muerta, ese tiro le robó también su vida.

Ahora ella podía descansar en paz por haber hecho lo que debía de hacer, acabar con la maldición de:

"Alice Human Sacrifice"

La décima Alicia supo que era una maldición,

Con su gran inteligencia logró descifrar,

Que el corazón de aquél mundo era un bitral,

Que para el país era digno de alabar…

La chica al lugar entró,

Con arco y flecha en mano,

Y sin dudarlo un poco más, la flecha disparó…

El mundo en pedazos se destruyó,

Por todas las Alicias ella se sacrificó.

¡Fiiin de la historia!

¿Qué les pareció mi final?

¡Muchas gracias en serio a la gente que me apoyó!

Prometo hacer otro fic de vocaloid,esperen, prometo traerlo pronto!

¡Espero verlos pronto por aquí!

¡Gracias!

Se despide feliz,

Cindy^^^