-¡Draco amigo! Tienes que venir, está un dialogo muy interesante entre el profesor Snape y ese chico guapo de Pouillé, sobre las propiedades de las escamas de dragón y el pelo de unicornio y aunque tuve buenas calificaciones en pociones sé que tu disfrutaras mejor ese dialogo además Granger también entro al debate – Recién bajaban las escaleras cuando Blaise tomo a Draco del brazo y mientras hablaba lo conducía a la barra, donde se encontraban efectivamente Hermione, Severus y Benoît en una plática bastante animada y acalorada.
Harry fue con Ron que hablaba con Joao, al parecer la familia de Joao quería que al nacer el hijo de Hermione se fueran unos meses a vivir a Brasil, pero ellos no querían, no querían abandonar sus trabajos a pesar del permiso de maternidad que les darían, pero lo consideraban ya que en un futuro iba a ser aún más complicado, lo presionaban también de que querían que estudiara en Castelobruxo.
-Por Merlín Harry, aun no sabemos ni siquiera si será un niño o una niña y mis padres ya quieren que, lo o la, mande a Castelobruxo y mis hermanos quieren que sea magizoólogo como ellos, ni siquiera Hermi ni yo nos hemos planteado siquiera, que estudie leyes mágicas como nosotros, no sabemos ni como le pondremos de nombre al bebé, Harry ¿matame si? no, no me mates, ¿quién cuidara a Hermi de mi familia? Mi familia está loca, ya se los dije ¿no?
- Joao, calmate, no debes estar tan alterado esa energía se la transmites a Hermione y es malo para el bebé, deben ser fuertes, ambos serán los que tengan la última palabra en cuanto a la crianza del bebé, pero eso sí y no podrás decir que no, Harry y yo lo secuestraremos debes en cuando para malcriarlo, y no, no te estoy pidiendo permiso, solo te avisamos ¿o no Harry?
- Por supuesto – Joao se relajó y comenzaron a reír. Quien hubiera imaginado a Hermione casada con un muy inteligente y exitoso mago especialista en leyes mágicas, protector de los derechos de los animales mágicos y las criaturas, aunque también un poco paranoico, pero eso les daba un poco de diversión a su relación a veces Joao y Hermione podrían ser bastante serios pero, Joao tenía sus momentos de locura a los que Hermione no podía decir que no.
Igual que esa cena se estaba tornando, bastante loca, como un suceso lejos de ser cierto, en un rincón apartado Severus, Blaise, Draco, Hermione y Benoît, hablando de teorías y confirmaciones sobre las pociones, en otro lugar sentadas en la sala Narcissa, Andrómeda y Molly, hablaban sobre las mejores maneras de criar a un bebé en esos días y como cambiaron las cosas cuando ellas fueron madres. Finalmente en otro lugar Lucius y Arthur mantenían una plática un poco más lenta y reservada sobre la economía y las nuevas reformas que se levantaban en el ministerio.
Harry fue a hablar con Sirius ya que no había hablado mucho durante la velada y ahora no lo veía por ningún lado – Sirius ¿qué haces aquí metido en la cocina? Si estas preparando una broma, quisiera saberlo – sonrió de manera entusiasta.
-Harry, mi pequeño muchacho. No, no es ninguna broma, Severus me prohibió hacerle bromas a los invitados, sin importar quien fuera o cancelaria la boda, estoy preparándole una sorpresa a Severus, pero debes mantenerte callado. Lo hare durante la cena.
- ¿Seguro que no es una broma Sirius?
- Harry ¿acaso no confías en mí? – Harry lo miro como diciéndole "Hablamos de ti Sirius Black, ¿enserio debo confiar en ti?" – de acuerdo, comprendo tu punto, pero estaba vez si debes confiar, no me arriesgaría a perder a Severus, después de años rogándole *tos* bueno cortejarlo por años – ambos rieron – Creo que ya es hora de la cena, todos han estado muy platicadores y no quise interrumpirlos, pero ya paso mucho rato.
- Amo Harry, el señorito Scorpius despertó, Toby le dio su mamila como el amo Draco le ordeno pero se quedó despierto y empezó a despertar al señorito Teddy, Toby ya aviso al amo Draco y está subiendo las escaleras me pidió que también lo llamara.
-Si Toby, gracias, ya subiré – Toby desapareció – bueno Sirius mientras acomodas a todos iré por Teddy, ¿podrías avisarle a Andrómeda por favor?
- Claro Harry, ve
Harry llego a la habitación y Draco comenzaba a cambiarle el pañal a Scorpius, Teddy le llamo y le extendió los brazos
-Pagino, bebé me depeto y aun tendo seño, pero no toy molesto, pego en cada mía
- Tranquilo Teddy, ven te arrullare y volverás a dormir si?
- ¿Bebé Scop domidá tamben?
- No lo creo Teddy, de hecho ya todos están sentándose en la mesa para cenar
- Si bebé no dueme yo tampoco, ¿me das jugo pagino? Pofavo – Harry sonrió a Teddy y mientras lo cargaba tomo un jugo del buro que estaba de su lado
- Malfoy ¿puedo tomar este jugo?, no sé donde estén las cosas de Teddy
- Claro que si Potter. Listo señorito, ahora bajemos a cenar, aun no me creo que durmieras solo media hora – Ambos bajaban con su respectivo pequeño en los brazos
Todos los invitados ya estaban en la mesa, Harry Draco tomaron asiento en donde les indicaron, en la cabeza se encontraba Severus, a su derecha estaba: Sirius, Arthur, Molly, Hermione, Joao y Harry, a su izquierda: Lucius, Narcissa, Draco, Blaise, Ron y Benoît, y frente a Severus en la otra cabeza de la mesa estaba Andrómeda. Entre Harry y Andrómeda había una silla alta para Teddy y lo mismo para Draco.
La cena comenzó con normalidad, todos hablan entre sí, pero después de la crema Scorpius comenzó a llorar, no quería papilla, no quería leche, solamente volteaba a todos lados.
-Mi pequeño ahijado no quiere nada, ven a acá – Blaise lo tomo y comenzó a hablarle - ¿quieres un juguete? – comenzó a gritar
- Eres un bruto Zabini, dámelo, Scorpius no llores, ¿te gustaría volar? Y ron comenzó a hacerlo flotar – Rio un poco pero seguía buscando algo y volvió a llorar
- Joven Weasley, permítame, hola pequeño Malfoy, ya se lo que usted quiere – Ron casi babea por la elegancia y su acento francés, Benoît se puso en pie y se dirigió hacia donde estaba Teddy – Hola pequeño Lupin, creo que cierto jovencito quiere platicar con usted – ambos comenzaron una plática mientras el cabello de Teddy iba cambiando de color, lo que a Scorpius le encantaba, siempre que lo hacía intentaba alcanzar su cabello y en los brazos de Benoît quedaba más alto y esta vez si lograba alcanzarlo. Mientras tanto Andrómeda se ponía de pie y le indicaba a Draco cambiar de lugar para que pudiera atender mejor a su hijo, junto a su nieto. Draco le dio las gracias a Benoît y Benoît regreso a su asiento.
-Vaya señor Pouillé, me impresiona, no conocía tan de cerca a los pequeños y rápidamente supo lo que el pequeño Scorpius quería
- Bueno señor Zabini, solamente es cuestión de prestar atención a los detalles, desde que el pequeño Lupin llego no dejo de jugar con el pequeño Malfoy, se fueron a dormir juntos y tal parece que también despertaron al mismo tiempo, es normal que siendo hijos únicos busquen rápidamente la compañía de otros niños o bebés, según sea el caso – todos en la mesa escuchaban mientras Benoît hablaba, luego regresaron su atención a sus respectivas platicas
- Si tal parece que tienes toda la razón Pouillé, pero Zabini ¿no tendrías que haberlo notado? Creo haber escuchado que eres su padrino.
- Bueno Weasley es cierto, pero por mis negocios no lo visito con tanta frecuencia como yo quisiera – Blaise le guiño un ojo a Ron y el solo parpadeo un poco nervioso, ningún chico antes le había coqueteado, pero cierto chico lo noto.
- Señor Weasley, después de esta velada creo que deberíamos dejar los formalismos de lado, puede decirme Benoît – sonriéndole y Ron solo asintió con la cabeza. A Blaise no le gustaba que le hicieran competencia, cada uno trataba de llamar la atención del otro, mientras Hermione, Joao y Harry intentaban no reírse de su amigo, que cada vez se ponía más rojo. Un toque de copa llamo la atención de todos. Sirius se puso de pie
- Buenas noches a todos, Severus y yo gradecemos mucho que pudieran venir, ya que son nuestros amigos más cercanos
- Sirius, ¿qué haces? Recuerda que te lo advertí – Severus le susurro
- Shhh, bueno continuo, para nadie de ustedes es un secreto que nuestra extraña relación tuvo que esperar bastantes años, al finalizar la guerra debíamos curar muchas heridas como todos claro, en fin. Esto será difícil de decir en voz alta, pero lastima. Sí, yo le rogué mucho a Severus para que aceptara casarse conmigo, cuando se lo pregunte por treintava vez al fin acepto, pero no pude hacerlo de manera agradable porque no esperaba que me dijera que si en ese momento, ya tenía una buena propuesta, ¡lo juro! – Sirius se puse de rodillas frente a Severus – Severus, mi querido y gran amor, ahora justo frente a todos nuestros amigos, quiero hacerte una pregunta, bastante importante diría yo ¿Aceptarías ser mi esposo? Yo te amare y respetare en todo momento, no te faltara nada estando conmigo y consentiré todos tus ingredientes raros para tus pociones. Solo tendrás lo mejor viniendo de mi – Sirius saco una caja pequeña que contenía un anillo, dos aros unidos, uno de oro y el otro de oro blanco – ya me dijiste que si una vez y no estás obligado a repetir la respuesta, pero si dices que no, tendré que hacer una broma enorme a este comedor y luego me suicidare - Severus comenzó a reír, un tanto nervioso porque sabía que la broma seria verdad.
- Sirius ya callate y ponme el anillo
- ¿Eso es un sí? – Severus lo miro mal, suspiro aun con esa pequeña sonrisa
- Si, eso es un sí Sirius – Sirius le puso en anillo y todos comenzaron a aplaudir, Sirius lo abrazo y lo beso en la mejilla
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Al terminar la cena todas las mujeres rodeaban a Severus para ver su anillo, el solo intentaba sonreír y ser cortes.
Blaise y Benoît seguían intentando captar la atención de Ron
-¿Dime Rojo, a ti como te gustaría que te propusieran matrimonio, o como lo propondrías?
- La propuesta que le hagan a Ron debe ser bastante buena y aun cuando sea la mejor le quedara chica, él se merece lo mejor.
- ¿Enserio Pouillé? Debo darte la razón, Rojo merece lo mejor
- Chicos les agradezco sus halagos y Zabini, no me llames rojo, suena raro
- Pero si es del color de tu cabello, y suena bastante lindo, debes aceptarlo ¿O no Pouillé?
- Tengo que decir que sí que suena lindo pero ¿qué le queda a una persona como tú?, tan solo armarse de halagos baratos – ambos comenzaron a verse mal mientras Ron no sabía qué hacer, comenzaron con vagos insultos pero la intensidad aumentaba poco a poco, de repente a Pouillé se le asomo una risa burlona – Querido Ron, estoy cansado, ¿podrías escoltarme hasta la casa de tu hermano y Fleur?
- Rojo no necesita escoltarte, ¿acaso la damisela en apuros no tiene una mejor salida?
- Vamos a despedirnos de los novios Benoît, Zabini yo lo traje como mi acompañante, mi deber es escoltarlo hasta la casa de mi hermano, si nos permites. Nos veremos en otra ocasión y ya no me digas Rojo
- De acuerdo Rojo, te veré después, al fin que Francia queda bastante lejos – le sonrió a Pouillé diciendo en esa mirada "podrás haber ganado esta batalla, pero no la guerra" le tomo de la barbilla a Ron y le guiño un ojo, se fue para con Draco que seguía con Harry, ambos cuidando de los niños.
Ron y Benoît se fueron a despedir de Sirius y Severus, poco a poco todos se iban retirando, los últimos en quedarse fueron Andrómeda, Harry y Draco. Draco y Harry dejaron a los pequeños junto con Andrómeda Sirius y Severus mientras ellos se apartaban para hablar como separarlos sin que Scorpius llorase.
-Potter, no creo que Scorpius quiera soltar a Teddy
-Si ya lo note y Teddy se ve bastante cansado ya, pero está sacando fuerzas para seguir jugando.
- Bueno no queda de otra, vete tú con Andrómeda y luego me iré yo, sé que se le pasara al estar en casa, porque no podrá encontrarlo, mandare después a Toby por sus cosas.
- A alguien le espera una larga noche, bueno gracias por todo Malfoy
- Claro Potter, debería agradecerte a ti por esos chocolates y dulces que me mandaste en navidad, al parecer no solo Pouillé se fija en los detalles.
- Si bueno, ammmmm, solo fue un pequeño detalle, aun no te conozco tan bien como para darte algo mejor
- Tranquilo estuvo perfecto creeme, aunque parezca que soy exigente y selecto en muchas cosas, que si lo soy, soy agradecido cuando tienen ese esfuerzo y ponen empeño en poner atención – Harry sonrió tímido y solo hizo señas para ir con los niños, antes de decir algo que no fuera bueno, Draco le sonrió mientras negaba con la cabeza. Harry se adelantó y Draco se le quedo viendo un poco antes de pensar que era extraña esa situación que se iba dando.
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Bueno hasta aquí el capítulo. Agradezco sigan aquí, la semana pasada me dio un bloqueo enorme, necesitaba llenar varios huecos en la historia y luego no sabía cómo seguir, pero salió este capítulo. En compensación por ser tan pacientes, escribiré un capitulo diario de aquí al sábado, quiere decir que escribiré los dos capítulos correspondientes de esta semana y los dos de la semana pasada, además que el domingo escribiré otro, nada más por agradecimiento a todos los que van leyendo, entonces esta semana tendremos 5 capítulos. Gracias de verdad, pensaba que escribir sería fácil pero no lo es tanto. En fin, nos leemos mañana con el nuevo cap.
sof77 – Lo sé, amo escribir sobre ambos
cuquiluna3 – Gracias a ti por seguir leyendo, adoro escribir sobre los peques, espero poder transmitir los lindos y traviesos que se ven en mi cabeza.
Carmen – Eres muy linda, debo decir que ya quería desertar pero al leer tu lindo comentario me dio un pequeño empujón para continuar. Bueno tú ya la tienes escrita yo aún la tengo en mi cabeza n.n
