Hola, nos vemos al final del capitulo...


Capitulo 10:La cena.

Tan luego la puerta se abrió Portina se abalanzo sobre mi envolviéndome en un gran abrazo, siempre había sido muy cariñosa con mi hermana y conmigo. Ella y el padre de Peeta son muy buenos amigos de mis padres desde jóvenes y aunque se dejaron de ver un tiempo cuando se reencontraron mantuvieron el contacto, por lo cual convivíamos muy seguido con ellos, de eso las reuniones de hace años en su casa o en la nuestra.

Hola cariño ¿como estas?, pero que pregunto, si estas hermosa – musito haciéndome sonreír- cuanto tiempo sin verte, pequeña, te hemos echado mucho de menos- dijo poniéndose de repente seria, bajé la mirada un poco avergonzada y una pequeña sensación de culpabilidad me recorrió, ella tenía razón nunca los había visitado desde que me marche, en algunas de las pocas veces que visite a Prim; tal vez puede a verme hecho algún tiempo para visitarlos, aunque sabía que no era porque no lo hubiese querido, sino porque en esa época trataba de que mis visitas fueran los más cortas posibles, y en la mayoría de las ocasiones solo eran por unas cuantas horas, en las que trataba de no toparme con mi padre.

Y el hecho de que tal vez las alargara para visitarles me hubiese costado un desagradable encuentro con mi padre y en esos momentos aun no estaba lista para enfrentarme a él.

Agite la cabeza tratando de borrar esos pensamientos de mi mente ese tiempo era pasado y de nada valía acordarme de lo que sucedió en ese tiempo y que me había costado mucho tiempo superar y de lo que había sido la razón de mi huida.

-Lo siento tía Portina- le conteste y ella sonrió al escuchar que la llamaba como siempre- pero estaba muy ocupada y las pocas veces que vine, mis visitas eran muy breves.

-Lo se cariño pero es que tu partida fue muy repentina ni siquiera pudimos despedirnos de ti- me tense- Haymitch y Effie nos contaron que tuviste que irte antes para resolver algo referente a tu estadía en nueva york- respire mas tranquila al menos nadie sabía mis razones.

-Si, me fui tan repentinamente que no me pude despedirme de nadie, salvo mi familia- murmure un poco incomoda.

Ella estaba a punto de decir algo más pero un carraspeo de parte de Peeta atrajo su atención que al parecer había notado mi incomodidad.

-Hola mamá, ¿ya no recuerdas a tu hijo?- preguntó Peeta falsamente indignado, hasta ahora Portina no había notado su presencia.

-Peeta, hijo- dijo, sorprendida de vernos juntos- ¿como estas cariño?-pregunto mientras lo abrazaba, pero sin dejar de mirarnos de forma interrogativa- no esperaba que vinieran… juntos.

-Bien, mamá- respondió- pase por Katniss para que no viniera sola hasta acá…- dijo rodeando mi cintura y después me miro intensamente por un instante y una sonrisa se formo en sus labios, abrí como platos los ojos y el corazón empezó a latirme frenéticamente cuando entendí lo que pretendía hacer- no quisiera que le pasara algo malo a mi novia- dijo aun mirándome con ternura, pero yo no puede quitar mi mirada de la cara de Portina, que al escuchar lo que dijo Peeta abrió los ojos como platos y palideció.

-¿ T.. tu no-novia, dijiste? -balbuceó después de un momento.

-Sí, mama Katniss y yo somos novios- contesto Peeta aun con una sonrisa en el rostro.

-¿Es cierto eso cariño?

Mierda le tenía que contestar.

-Si – murmure, su rostro aun no había cambiado.

-Pero ¿Cómo? ¿Cuándo?- preguntaba aun muy confundida.

Su mirada iba de la cara de Peeta a la mía, deteniéndose en nuestras manos entrelazadas, ¿En qué momento me había tomado de la mano?.

-Tranquila mama, te contaremos todo una vez que estemos todos reunido- le prometió y ella lo miro dudosamente pero después su mirada se suavizo y nos hiso una invitación silenciosa a pasar. Estaba segura que ella sospechaba algo y que trataría de descubrir que era lo que realmente pasaba.

De pronto el miedo de vernos descubiertos y que ellos pensaran lo peor de mi o de Peeta me aterraba, hasta ahora no había tomado en cuenta las consecuencias que nos traería esto si salía mal, yo quería a su familia, ellos siempre había sido muy buenos conmigo y el que de alguna manera los decepcionara me hacía mal.

Inocentemente me acerque más a Peeta, que de inmediato noto mi nerviosismo y me acerco aun más a su cuerpo rodeándome con sus fuertes brazo y tratando de tranquilizarme empezó a acariciar mi espalda.

-Tranquila todo estará bien- susurro en mi oído, sus carias no cesaban- ella solo está un poco sorprendida- dijo suavemente besando mi frente, el no había sido tan cariñoso conmigo, aunque su actitud me sorprendía un poco, debía reconocer que estaba logrando que me tranquilizara, enterré mi rostro en su pecho incapaz de decir algo, además me sentía muy bien entre sus brazos y por primera vez puede oler bien su fragancia, era una extraña combinación entre su colonia, un delicado olor a canela y su propio olor corporal, olía... olía muy bien.

-Veras que una vez le….- su frase se vio interrumpida por un jadeo de sorpresa. Ambos no giramos hacia donde provenía y yo instintivamente me aleje de Peeta aunque fue totalmente inútil ya que el seguía con sus brazos enganchados en mi cintura.

-Entonces en verdad- afirmo un muy sorprendido Robert, padre de Peeta. No me había notado que la madre de Peeta nos había dejado solos.

-Hola papá- saludo Peeta al fin soltándome para saludar a su padre.

-Hola hijo- saludo de vuelta y se acerco a mí para abrazarme – hola hija ¿cómo has estado?

-Muy bien, tío Robert- le devolví el abrazo.

-Ahora si me podrían explicar cómo es eso de que son novios, si mal no recuerdo ustedes no se llevaban bien- expreso.

-Eso ya paso, papa éramos unos niños en ese entonces, Katniss es mi novia ahora- le contesto Peeta un poco molesto

-¿Pero cuándo?- discutió él, ignorando el tono de voz de Peeta.

-Tranquilo papa, sentemos y les contaremos todo.

Robert solo asintió y junto con Portina se dirigieron a la sala. Peeta tomo mi mano y me hiso seguirles pero antes de entrar se giro y me miro, había aprendido un poco sobre las raciones de Peeta y sabia lo que significaba esa mirada, era la mirada que me dirigía cada vez que preguntaba si estaba segura de esto, pero ya estábamos muy lejos con esto y echarnos para atrás era imposible así que solo asentí ante su pregunta silenciosa. Una pequeña sonrisa apareció en sus labios y después entramos al sol.

el salón de la casa de los padres de Peeta seguía siendo muy bonito y grande como lo recordaba aunque algunas cosas habían cambiado, como el color de las paredes que ahora estaban pintadas de un suave color crema y los sillones que eran una bonita combinación de tonos cafés y marrones muy modernos.

Robert y Portina se sentaron en un sillón justo al frente de nosotros.

-¿ y bien?- animo Robert.

Peeta fue quien tomo la iniciativa y empezó a contar nuestra ''historia'', tal y como la habíamos platicado, nuestro supuesto encuentro en un congreso en NY, la platicas, las citas, nuestro supuesto noviazgo oculto, su regresando a Chicago, nosotros dándonos un tiempo sin perder el contacto, la enfermedad de Prim, mis ansias por volver y la nueva oportunidad para nosotros. Durante todo el relato de Peeta, ninguno dijo algo solo escuchaban atentamente lo que decía, de vez en cuando me miraba y yo le devolvía la mirada asombrada de como con cada frase que decía, hacia parecer que de verdad estábamos completamente enamorados.

-y así fue como la convencí de que aceptar trabajar conmigo, es una mujer muy capaz y estoy seguro que será de mucha utilidad en la empresa.

-Y eso no lo dudo, ¿pero cómo fue que no dijeron nunca nada?- pregunto Portina en tono más tranquilo, después de todo si los habíamos podido convencer, aunque aún quedaba cierta confusión en sus rostros.

-Solo tratábamos de que si esto no funcionaba no afectara la amistada que nuestras familias tienen.

Y yo esperaba que una vez terminado este circo, no se viera afectada de igual manera.

-¿Y tus padres lo saben Katniss?

-No- susurre avergonzada- son los primeros en enterarse, primero quería adaptarme a este nuevo cambio y después iré a visitar a… Prim, mi madre y ella no saben que regrese.

-Bien si es así-continuo Robert- que mas podemos decirles mas que, que nos alegramos que al fin se lleven bien y de qué manera- sonrió y me avergoncé una vez más por como sonó eso, pero era lógico que ellos pensaran que nosotros éramos una joven pareja normal, digo ni siquiera nos hemos besado y aunque ya no me ponga nerviosa con contacto no puedo evitar pensar que tarde o temprano nos tendremos que besar.

-¡Papa!- le reprendió Peeta- la estas avergonzando.

-ale, lo siento- alzó las manos rindiéndose, pero aun divertido al ver mi reacción,- oh mi niña bienvenida a la familia una vez más- me sonrió con cariño

Yo le devolví la sonrisa

-Al fin hijo, pensamos que nunca encontrarías a alguien que te quisiera-sonrió con alivio Portina y abrazo primero a Peeta y después a mí.

Me sonrojé, ellos de verdad estaban felices de que fuéramos novios.

-¿Y Glimmer?, no la he visto por ningún lado-pregunte tratando de desviar la atención.

Y al parecer lo logre porque inmediatamente los rostros de los Mellark cambiaron.

-Ella no va a cenar hoy con nosotros, tuvo un compromiso-murmuró Peeta un poco tenso. Estaba a punto de decir algo más cuando la chica de servicio nos interrumpió

-Señora la cena esta lista- Portina asintió en su dirección y después se retiro.

Mejor vamos a cenar-anima Robert- aún tienen mucho que contarnos.

La cena paso tranquilamente, a veces Portina y Robert me preguntan cosas sobre la universidad y mi estadía en NY, y me contaban cosas sobre mi familia de todos los años que estuve fuera, sobre Prim y cómo fue que se enteraron de su enfermedad y para ninguno paso desapercibido que no supiera mucho del tema pero lo poco que sabía era por Peeta.

Me dolía el no haber estrado con ella todos estos años.

-¿Qué pasa?- susurro Peeta muy bajito sacándome de mi ensoñación.

Gire mi cabeza y me encontré con su mirada, estamos sentados en el mismo sillón de cuando llegamos, la cena ya había concluido hace un rato ya y sus padres habían sugerido que siguiéramos la charla en el salón, pero ahora solo me sentía demasiado abrumada y solo deseaba irme a casa.

-No es nada- le sonreí para tranquilizarlo.

-¿Estás segura?, de repente te has quedado muy seria

Asentí y el solo frunció el ceño pero no dijo nada mas consiste de que sus padres nos estaban mirando.

-Mama, papa si no les molesta me gustaría mostrarle el resto de la casa a Katniss- dijo después de un rato mientras levantaba del sillón y me tendía una mano para que hiciera lo mismo. Pero yo ya conocía su casa, sin embargo ninguno dijo nada seguramente tratando de darnos un poco de privacidad.

-No claro que no hijo- sonrió Portina- solo no se vallan sin despedirse por favor.

Peeta solo asintió y me arrastro asía afuera de la casa.

Ya estaba atardeciendo por lo que el aire estaba un tanto frio y al sentirlo me estremecí, aunque por otro lado agradecí el estar fuera.

-¿Tienes frio?- me pregunto Peeta.

-No solo que me tomo desprevenida- le sonreí mientras caminábamos por el jardín trasero

-Lamento lo de mis padres- le mire confundida

-¿Sobre qué?

-Sobre todas esas preguntas y comentarios de nuestra ´´relación''- suspiro mirando a la nada- están muy contentos de que al fin tenga a alguien en mi vida no quiero ni pensar en lo que pasaría si se enteran de que nada es real.

-Hey,-lo llame- tu dijiste que podríamos con todo y que todo estaría bien- dije cuando me miro- no veo por qué no seria así, se que esto no empezó de la mejor manera pero nos ayudamos mutuamente ¿lo recuerdas? Tu lo dijiste, yo acepte seguir adelante aun cuando me ofreciste echarme para atrás y aunque en un momento temí que retiraras tu palabra de seguir ayudando a Prim, ahora sé que no es así, así que deja…

Me vi interrumpida cuando de la nada Peeta estampo sus labios en los míos, se movia de forma suave y tierna, después de unos segundos para mi sorpresa le devolví el beso de forma tímida.

El se separo unos instantes después y me miro, algo ha cambiado en su mirada, podía notar un brillo especial en ellos. Pero yo aun seguía en shock.

Peeta me había besado y yo le había correspondido.


hola chicas les pido una disculpa se que tarde demaciado con este nuevo capitulo, pero tube unos problemas familiares que me dejaron muy mal emocianalmente y deje de escribir, pero ahora regrese y me pondre al corriente con mis historias.

dejemne saber que les parecio el nuevo capitulo...

un beso K.G