*CAP.10: "CHOCANDO CONTIGO"*
PEPA
Habían pasado dos semanas... y Silvia había cumplido su promesa, cuando estábamos cerca, para ella era como si yo no existiera, como si pudiera traspasarme. No me hablaba, no me miraba y por supuesto, no me tocaba... y no podía quejarme, porque yo tenía la culpa de que las cosas fueran así. Cada vez que tenía ganas de hablar con ella o acercarme, me forzaba a mí misma a pensar en Alberto, y entonces, lo dejaba pasar.
Lo de Sara era algo menos violento, ya que nos ignorábamos la una a la otra. Me dolía muchísimo, me sentía mal...y bastante sola sin ella. La echaba de menos... pero estaba tan enfadada. Me había juzgado y condenado sin intentar ver más allá, y era la primera vez que me hacía eso. Y claro, con Lucas casi no tenía relación tampoco, porque cuando Sara no estaba con Paula y Silvia, estaba con él. Sabía que a Lucas le molestaba esa situación, de vez en cuando me miraba con gesto de " lo siento " cuando no podía acercarse a mí estando con Sara, y yo con un gesto le quitaba importancia... aunque sí la tenía.
Total, que el único que permanecía a mi lado era Aitor, como siempre... así al menos descubrí que su lealtad no conocía límites, aunque eso ya podía intuirlo de antes. Estaba sentada a su lado en clase, en una hora libre que nos habían dejado para "estudiar" ( no hace falta decir que ahí todo el mundo estaba haciendo de todo, menos estudiar ) pensando en todo eso... cuando sentí que necesitaba algo de apoyo. Cogí su mano y la apreté con vergüenza, sin mirarle a la cara, no estaba acostumbrada a hacer estas cosas. Él me Sonrió, e hizo que apoyara mi cabeza en su hombro, la cual luego besó. Ese tipo de gestos siempre me habían parecido una cursilada... pero para que nos íbamos a mentir, ahora me sentía mucho mejor. Aunque ese sentimiento no me duró demasiado. Desde donde estaba observé como Paula, Silvia y Sara hablaban de algo que no llegaba a escuchar y reían, y sentí una punzada en mi pecho.
El motivo... en estos días lo había intentado. Pero no podía... no podía mirar, besar, tocar o sonreír a otra. Definitivamente, mi plan de la coraza anti-Silvia había llegado demasiado tarde, ya no podía remediar sentir lo que sentía por ella... aunque intentaba animarme a mí misma auto-convenciéndome de que era la típica atracción de lo prohibido. Como no podía tenerla, la quería aún más. Como pasaba de mí, mi ego se sentía herido, y la quería aún más. Sí, eso era, pensé.
Medio escondida en el hombro de Aitor, la miré... porque eso era lo único que me iba a permitir a mí misma hacer, mirarla… y cuando ella sonrió, sentí como se me encogía en estómago. Me llevé las manos a esa parte de mi cuerpo.
Pepa- ( Pero qué coño...? Ah, no, no, ni maripositas, ni mariconadas varias, no es eso! Es... es...tengo hambre, eso es! Claro, fíjate las horas que son de la mañana y yo no he desayunado ni nada, pues eso ha sido. Yo con mariposas...JA, sí hombre! Ya sólo el nombre, mariposas en el estómago, resulta cursi " )
Acompañé todo este discurso interior con un gesto de desagrado. Si me quedaba ahí sentada, iba a seguir mirando a Silvia sonreír, y no... no quería. Así que me dirigí a Aitor el cual estaba...
Pepa-( Estudiando?! No, si aquí estamos todos de un raro ya...)
Le zarandeé y cuando conseguí atraer su atención, le puse mi cara de pena más convincente... que tampoco es que lo fuera mucho.
Pepa- Aitor... tengo hambre, me acompañas a la máquina expendedora del pasillo?
Aitor- Espera cinco minutos anda, que estoy terminando esto ( Volvió a su libro )
Le iba a preguntar totalmente en serio que desde cuándo se dedicaba a estudiar, pero le dejé tranquilo. Para una vez que lo hacía, tampoco iba a ser yo quien le quitara la ilusión de aprobar y hacer algo con su vida. Volví a mi posición anterior, con cara de fastidio. Cerré los ojos para no mirarla, y durante unos momentos, sintiéndome orgullosa, me funcionó... hasta que la oí reírse, y no pude evitarlo... volví a mirarla...y a caer.
Me ausenté en otro mundo, mirándola... por qué tenía que tener una sonrisa tan perfecta y atrayente? Me hacía perder la cabeza cada vez que la veía así... cuando ella sonreía el mundo se paraba, y lo llenaba todo de luz y... sacudí mi cabeza y me incorporé, avergonzada de la cantidad de chorradas que estaba pensando. Me tapé la cara, como si alguien pudiera oír mis pensamientos, y en cuanto me quité las manos de la cara... abra kadabra, aparece una imbécil, Verónica. Una chica que iba a nuestra clase, y que últimamente se pasaba el día pegado al culo de Silvia... y yo sabía perfectamente con qué intenciones. Claro que, nadie lo sabía, pero yo había tenido un rollo de una noche con esa chica, así que conocía perfectamente sus orientaciones... y lo que más me jodía, sus intenciones. Sentí como la vena de mi cuello se hinchaba cuando vi como acariciaba la cara de Silvia, y la otra encima sonreía.
Pepa- ( Hija de puta... quítale tus manazas de encima..! Mírala, y encima la otra lo está disfrutando... anda que le ha durao el luto por mí... joder, y qué quieres Pepa? Has sido tu la que le ha echado en brazos de otra prácticamente... Dios, yo esto no lo aguanto.) Me voy a dar una vuelta, Aitor.
Asintió con la cabeza... estaba tan ensimismado que ni siquiera me estaba escuchando. Para más inri, tenía que pasar entre la parejita feliz para salir al pasillo, así que ni corta ni perezosa, caminé con decisión y cuando llegué a su altura, tuve la excusa perfecta... Verónica me impedía el paso. La cogí de los hombros y la empujé para el lado contrario de Silvia.
Pepa- Aparta coño, que siempre estás en medio.
Verónica- Eh, pero a ti qué te pasa? ( Sorprendida )
Pasé de contestar. Siempre nos habíamos llevado bien, y seguramente le extrañaría esa actitud por mi parte... y hasta a mí me estaba sorprendiendo que estuviera tan molesta por lo que acababa de presenciar. Seguí caminando hacia la puerta, cuando escuché algo a mí espalda.
Silvia- No le hagas ni caso, siempre está jodiendo a los demás porque se aburre.
Verónica- Pues alguien debería enseñarle modales.
Intenté contenerme con el primer comentario de Silvia, y seguir andando... y con gran fuerza de voluntad, lo conseguí... pero con lo de Verónica, dios, eso había sido demasiado para mí. A la mierda, pensé. Me giré con mi peor cara, cuadrando mandíbulas... y eso no auguraba nada bueno. Me acerqué a ella y apoyé mi frente en la suya, desafiándola.
Pepa- Y quien lo va a hacer, tú?
Verónica- Pues... a lo mejor sí ( Nerviosa )
Pepa- En serio? ( Sonreí ) Pues empieza ( la empujé )
No se esperaba esta salida, así que la obligué a retroceder varios pasos. La gente empezó a alarmarse, mirando la disputa atentamente. Vi como Sara se separaba de Lucas y venía hacia donde estábamos nosotras... y como Silvia sujetaba a Verónica que quería venir hacia mí... ahora la sujetaba a ella? Silvia siempre había estado ahí para ayudar a calmarme, sujetándome, transmitiéndome paz, haciéndome sentir mejor... y ahora lo hacía con ella?
Pepa- Vas a necesitar mucho más que eso para defender a la niñata que tienes detrás ( Refiriéndome a Silvia )
Verónica- Qué la has llamado? ( Molesta )
Confirmado. Le gustaba, la había defendido sin tener que hacerlo... le gustaba, y mi furia aumentó más... si tanto le gustaba, le iba a quitar la idea a guantazos.
Pepa- La he llamao niñata, y a ti payasa, que eres una payasa.
Verónica avanzó hasta a mí, y cuando ya casi la tenía para enchufarle un guantazo... Silvia la sujetó.
Silvia- No la hagas caso, sólo quiere llamar la atención.
Y eso ya acabó con mi paciencia.
Pepa- Llamar la atención? No necesito vuestra puta atención! ( Señalando a toda la clase ) Y mucho menos la tuya, por mí como si os vais las dos a la mierda agarraditas de la mano ( A Silvia, con un tono de voz mucho más bajo ) Tss!
Reuní toda mi fuerza de voluntad, y desaparecí de allí. Necesitaba irme, sentía una presión muy fuerte en el pecho. No sabía si había sido el enfrentamiento, que Sara no hubiera hecho nada... o que Silvia hubiera apoyado a esa imbécil... todo esto estaba empezando a superarme.
…..
Estaba en la calle, apoyada en la pared del instituto. Necesitaba coger aire. Ese día, no había viento, pero el ambiente era de bastante frío, lo que me reconfortó. Al contrario que casi todo el mundo, ese tiempo me agradaba, y conseguía calmarme sintiendo como mi cara poco a poco se enfriaba. Suspiré largamente... qué me estaba pasando? Estaba perdiendo los papeles con demasiada facilidad, y no me convenía... no podía ponerme así, tenía otros problemas mayores. Sentí como alguien se apoyaba a mi lado.
Paula- Tick, tack,... se acabó el tiempo!
Pepa- Paulita, no estoy de humor para acertijos ( Fingiendo pucheros ) . Qué quieres?
Paula- Decirte que ya se te ha acabado el tiempo.
Pepa- El tiempo para qué? O te explicas mejor o...
Paula- Pues verás, llevo días esperando a que dejes de hacer el idiota, o a que me cuentes qué te pasa... y como veo que ninguna de las dos cosas son posibles, entonces me acerco yo a preguntarte.
Pepa- Y qué te hace pensar que te lo voy a decir?
Paula- Ajá! O sea que sí que hay algo! ( feliz )
Pepa- Mierda!
Paula- Lo sabía, el caso... que sé que me lo vas a contar, porque tu una vez, fanfarroneando como siempre, me dijiste que a las chicas había que atacarlas cuando tenían las defensas bajas para sacarles lo que querías...
Pepa- Y...? ( sin entender )
Paula- Que como ahora mismo te veo que estás hecha una mierda por todo el jaleo que estás montando, sé que necesitas que alguien te escuche ( Sonriendo ) A que sí?
Pepa- Te odio... ( Fingiendo enfado )
Paula- Me lo tomaré como un sí! Vamos a sentarnos y me cuentas ( Con una gran sonrisa, cogiéndome del brazo )
…..
Me senté en el césped, al lado de Paula. Tenía razón, necesitaba contarle a alguien lo que me estaba pasando, de lo contrario iba a acabar reventando. Pasaron unos minutos hasta que me decidí a hablar... Paula me observaba, pero no decía nada. Me asombró la manera en la que aquella chica podía entenderme, había sabido dejarme un tiempo hasta que conseguí arrancarme.
Pepa- Me estoy volviendo loca, Paula... ( Mirando al frente )
Paula- Cuál es el problema?
Pepa- El problema es que tengo que tener apartada de mí a la gente que más quiero, por su propia seguridad... y siempre he conseguido hacerlo, pero esta vez... esta vez es distinto, me está costando un mundo, y no sé qué hacer...
Paula- La pregunta es el por qué lo haces ( Mirándome )
Pepa- Es una larga historia...
Paula- Tenemos tiempo ( Sonriendo )
Le conté todo lo acontecido en mi vida respecto a Alberto, durante todos esos años. Su gesto pasaba de la sorpresa a la preocupación constantemente... y eso que aún no habíamos llegado a la parte importante de la cuestión.
Paula- Sé que he sido yo la que te ha insistido para que me lo contaras... pero, por qué lo has hecho? Por qué a mí?
Pepa- No sé...( Sonriendo ) Necesitaba desahogarme,... necesitaba a alguien que no me juzgara, y sé que tú nunca lo harías. Paula... yo, quería pedirte perdón por todas las veces que te he despreciao durante estos años, no he sabido ver la gran persona que tenía delante.
Paula- Gracias ( Sonriendo ) Pero,... también hay otras dos grandes personas a las que estás despreciando, no crees?
Pepa- No lo hago por gusto... por eso me estoy volviendo loca...
Paula- Entonces por qué?
Pepa- Porque Alberto... el muy cabrón, me tiene pillada Paula... siempre me está insultando, o golpeando... y eso no me importa, pero... cuando quiere meterme miedo de verdad, por si se me ocurre intentar pararle los pies, me amenaza con las personas que me rodean, que sabe que quiero...
Paula- Por eso todos estos años sin abrirte a nadie, no?
Pepa- Sí... y con Sara, Lucas y Aitor es más fácil, porque ellos piensan que me deben tanto que harían lo que yo les pidiera... y si les pido que no se metan, que no se acerquen... aunque les jode, lo harán, pero Silvia... ella no, la he intentao apartar de todo esto mil veces, se lo he pedido, pero no quiere... y yo, no puedo permitir que le pase algo, porque me moriría Paula... ( Tapándome la cara con las manos )
Paula- Y no hay otra manera? Por qué no le cuentas lo que me acabas de contar a mí?
Pepa- Porque entonces intentaría meterse aún más, y no...
Paula- Prefieres que piense que eres una desalmada?
Pepa- Si ese es el precio que tengo que pagar por su seguridad, sí ( Tajante )
Paula- Ya, y si en el precio viene incluido que se vaya con otra, también?
Mi cara cambió totalmente, dejando entrever la duda y el dolor. Acababa de darme donde más me dolía, y ella lo supo.
Paula- Lo suponía...
Pepa- La estoy perdiendo...
Paula- Si sigues así, seguro. Yo diría que ya la has perdido.
Pepa- Joder, gracias, eh?
Paula- Y qué esperas? Después de lo que le has hecho, de las burradas que le has dicho, qué esperas Pepa?
Pepa- Pues por lo menos que no me cambie por otra a los dos días!
Paula- Ella no te ha cambiado por nadie
Pepa- Ah, no? Y eso qué es entonces? ( Enfadada )
Señalé a dos chicas que salían por la puerta del instituto. Una muy cerca de la otra. Verónica le decía algo a Silvia, y esta se reía... y a mí me acuchillaba el alma esa imagen. Cuando pasaron cerca de nosotras, Silvia me miró de forma que su frialdad hizo que me estremeciera, para luego sonreír a Verónica. Sentí como la ira volvía a mí, una vez más.
Silvia- Hasta mañana, Paula.
Paula- Adiós...
Cuando ya estuvieron lejos...
Pepa- " Hasta mañana, Paula" ( imitando a Silvia ) Eso era necesario? Tiene que mostrar lo mucho que me desprecia?
Paula- Tenías tú que humillarla en público?
Touché.
Pepa- Ya sabes por qué lo hago...
Paula- Sí, pero ella no. De verdad quieres echarla en los brazos de esa? Crees que va a ser más feliz con ella?
Pepa- No... pero no puedo hacer nada, y aunque pudiera, ella no querría escucharme... ni siquiera quiere dirigirme la palabra...
Paula- Parece mentira, tantos años yendo de dura, de imparable, y a la mínima de cambio te rindes? No te das cuenta de que siempre hay otra opción? No todo es blanco o negro , no es o la humillas para que te odie, o la metes en tus problemas... no es eso Pepa.
Pepa- Entonces qué? Qué hago?
Paula- Lo que sea, menos lo que estás haciendo.
Según acabó de decir esto, pasaron por delante Sara y Lucas. Lucas me Sonrió en señal de saludo, y yo también a él. Sara ni me miró y dijo:
Sara- Hasta mañana Paula
Paula- Adiós... ( Sin saber donde meterse )
Entonces estallé de ira cuando se alejaron.
Pepa- Bueno qué pasa? Que soy un semáforo? La mujer invisible? Y no te rías!
Paula- Lo siento... Entonces qué vas a hacer?
Pepa- No lo sé.
Paula- No? Pues ya te lo digo yo, pedir ayuda! Entre todas podemos ayudarte con tus problemas, y no me digas que no tienen solución, porque todo en esta vida la tiene, menos la muerte... y menos ésta puta uña que siempre se me rompe, coño! ( mirándose la mano )
Eché a reír por sus ocurrencias, y lo agradecí. Era la primera vez en bastante tiempo que me reía, y fue gracias a ella. La verdad es que su charla me había animado, y quizá, me había hecho ver otros caminos...
Pepa- Está bien... tú ganas.
Paula- Vas a hablar con ellas? ( Sonriendo )
Pepa- Sí... pero tengo que encontrar el momento, ahora Sara está todo el día pegada a Lucas, o a vosotras... y Silvia... está pegada a esa imbécil que no se qué coño le ha dado con esa gilip...
Paula- VAAAAAALE! Me ha quedado claro que no te cae bien ( riendo ) Joder, lo tienes muy fácil encontrar el momento.
Pepa- Ah, sí? Tú me dirás cuál.
Paula- Pues la excursión de chicas del fin de semana.
Mi gesto se entristeció, la miré... y su cara palideció. Acababa de darse cuenta de la metedura de pata.
Paula- No me digas que... nadie.. te lo había dicho?
Pepa- Pues no! ( Levantándome ) NADIE me había dicho nada, al parecer soy la nueva marginada de clase, sabes?! Y de qué mierda va esa excursión?
Paula- Pues... es una excursión que vamos a hacer las chicas de la clase en plan a nuestra bola, lo hemos estado hablando estos días de ir al bosque con el lago ese y la cascada a las afueras ( Hablando atropelladamente, viendo como mi ira acrecentaba )... Pepa, no te lo tomes así, ya sabes que están dolidas y...
Pepa- SÍ, ESTÁN MUY DOLIDAS, TANTO QUE SE VAN DE EXCURSIÓN EN CHUPIPANDI COMO NUEVAS MEJORES AMIGAS PARA CELEBRARLO, Y A MÍ QUE ME DEN POR CULO, NO? QUÉ ES LO QUE QUIEREN? HACERME EL VACÍO? PUES SE LO VOY A PONER FÁCIL, QUE LAS JODAN!
Sin dar oportunidad a Paula para que contestara, salté desde el muro hasta la acera, y hecha una furia me subí a la moto para perderme en otro lugar. Era increíble, nadie, ni siquiera por cortesía me había dicho nada? Joder, no habría ido por lo violento de la situación... pero ni siquiera mencionarlo?! Dándome de lado, como una marginada! Increíble. Llegué a mi " casa " ( Por llamarlo de alguna manera ) y me encerré en el cuarto, dando vueltas por toda la habitación como un animal enjaulado.
…..
Al día siguiente no fui a clase. Ni qué decir tiene que los únicos que se interesaron por mí fueron Aitor y Paula. Aitor insistió, llamándome una y otra vez al móvil. Para que dejara de darme el coñazo, decidí ir a buscarle con la moto a la salida de clase para comer.
Llegué antes de tiempo, todavía no habían salido de clase, así que caminé hacia la puerta y me apoyé justo al lado, en la pared, a fumarme un cigarro. Pocos minutos después la puerta se abrió, manteniéndome oculta involuntariamente... y qué casualidad, Silvia y Verónica salieron por ella hablando alegremente. Se pararon unos instantes cerca de la puerta, antes de despedirse.
Verónica- Bueno, yo todavía no me voy, que tengo clases extraescolares.
Pepa- ( Uy, clases extraescolares, que aplicada y que...imbécil eres niña )
Silvia- Ah, sí? No lo sabía
Verónica- Es que soy una caja de sorpresas ( Riendo )
Pepa- ( Caja de sorpresas... una caja de hostias te voy a dar yo a ti )
Silvia- Y de qué tienes clases?
Verónica- De karate... así te puedo defender de todo el mundo, eh ? ( Riendo )
Pepa- ( Pero..?! Tú que la vas a defender de qué, payasa?! Aquí la única que la defiende en todo caso soy yo... y sin karate ni nada, vamos es que como te suelte un guantazo te desencuaderno, flipada, que eres una flipada...)
Verónica- Bueno, que yo me voy a ir ya para adentro, que como llegue tarde... entonces, vas a la excursión, no?
Pepa- ( Si, contigo de la mano va a ir... va a decir que no, Silvia di que no, di que no...)
Silvia- Pues...
Verónica- Venga! Dime que sí! Si nos lo vamos a pasar muy bien!
Pepa- ( Vamos? Muy bien? Como lo esté diciendo en el sentido que creo que lo está diciendo se traga la puerta, se la traga... además que no le gustas, que te va a decir que n...!)
Silvia- Sí.
Pepa- ( QUÉ?!)
Verónica- Sí? ( Feliz )
Silvia- Claro, así me despejo un poco... y me olvido de ciertas... cosas.
Verónica- O de cierta persona, no?
Pepa- ( Uy...uyy, que mala hostia me está entrando...)
Silvia- Prefiero no hablar de eso, nos vemos en la excursión, vale?
Verónica- Vale, no te preocupes... ey, te vas sin darme un beso o algo? ( Riendo, señalando su mejilla )
Pepa- ( Ja, vas tú lista, una vez que la rocé yo una teta sin querer casi me arranca la cabeza, te va a dar a ti un beso.. Al final la que te lo voy a dar soy yo...pero un cabezazo te voy a dar, babosa, lapa, buitre...)
Mis pensamientos homicidas fueron interrumpidos con el sonido de un beso... fue breve, y en la mejilla, pero yo no me lo quise tomar así. Se despidieron, y me quedé sola detrás de esa puerta.
Pepa- ( Y va y se lo da... que la ha besado... en dos días ya va besando a otras por ahí, es que es flipante,... pues a tomar por culo, A TOMAR POR CULO! Que te den Silvia, que te den, tienes el camino libre! )
