Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3, yo solo la traduzco.
Aquí va el capítulo que todas esperabais leer pero no deseabais que llegara :(
~ Capítulo 9 - Cicatrices ~
BPOV
Durante el siguiente par de semanas, finalmente la vida parecía ir más despacio. Alice se acostumbró a la idea de que Edward y yo estábamos juntos románticamente, y se relajó un poco. Todos nos acomodamos en una rutina, e incluso había días enteros en los que ni siquiera me preocupaba por la verdad. Mi pasado era como una nube oscura que se cernía en la distancia, yo sabía que algún día cubriría mi cielo y caería la tormenta sobre mí, pero por el momento, sólo estaba disfrutando del sol. Todavía tenía que preocuparme por la boda de Emmett, y por los detalles diarios en los que Rose trabajaba, que mantenían este hecho en la vanguardia de mi mente, pero traté de no dejar que me afectara demasiado.
Este sería el momento de mi vida que siempre recordaría, este sería el momento al que volvería de nuevo y sabía que sería el más feliz de mi vida. Yo quería quedarme en este momento, quería congelar el mundo y nunca dejar el lugar donde estaba ahora. Todas las noches hacía el amor con Edward antes de dormirme, pero con la salida del sol, me recordaba que estaba un día más cerca del momento en el que la lluvia empezaría y mi existencia feliz terminaría.
Edward y yo nunca tuvimos una discusión acerca de la etiqueta de nuestra relación, pero estábamos siempre juntos, y él siempre me presentaba como su novia. Simplemente éramos una pareja y no había necesidad de hablar de ello. Los dos estábamos de nuevo obligados a trabajar, pero cada minuto cuando no estábamos en el trabajo, estábamos juntos. Incluso pasábamos casi toda la hora del almuerzo juntos. Nunca salíamos con amigos por separado, y si salíamos, era por lo general con Emmett y Rose, con Jasper y Alice, o con los cuatro. Era extraño para mí que nuestros amigos principales fueran mis dos hermanos y sus parejas, pero era agradable y no podía haber sido más feliz.
Por mucho que nos gustara salir, estábamos todavía en esa fase en la que no podíamos conseguir lo suficiente el uno del otro, por lo que preferíamos simplemente quedarnos en casa y hacer el amor toda la noche. El único momento en nuestra vida en el que el amor disminuía era cuando yo estaba con mi periodo, pero aún así habíamos encontrado otras maneras de conectar. La idea de las mamadas siempre había sido desagradable para mí, pero me encantó hacérselo a Edward. Él sabía tan bien y era algo que siempre se podíamos hacer. En el coche, en un baño público, en el infierno, incluso en la parte posterior de una sala de cine, yo estaba siempre dispuesta a eso.
Durante esas semanas encontramos una nueva manera de existir. No era como cuando éramos niños, aparate del hecho de que lo éramos todo el uno para el otro. Él era diferente. Me trataba como la mujer que yo era, y al principio fue difícil para mí aceptarlo. Me sentía incómoda con él abriéndome las puertas y separándome las sillas, lo que me hizo sentir menos que una persona, pero luego me di cuenta de que no tenía nada que ver con la inferioridad. Edward era sorprendente, sólo un hombre caballeroso y muy romántico, y pese a mi educación, me encontré absolutamente encantada de ser atendida así. Todavía era obstinada e independiente en todos los demás aspectos de mi vida, pero con él sólo veía esos gestos como una forma de afecto.
Pasábamos todas las noches enredados el uno con el otro, pero eran mucho más íntimas de lo que eran antes. Nuestras piernas estaban torcidas, nuestros brazos uno alrededor del otro, y los dedos entrelazados. Yo sabía que me estaba maldiciendo, porque no tenía ni idea de cómo iba a poder dormir sin él. Ya fue bastante difícil dormir sin él después de que dejara de entrar a escondidas a través de mi ventana cuando era un adolescente, pero estar sola de nuevo después de dormir desnudos y estar apretada contra él, iba a ser una tortura.
"Sra. Dwyer, tiene un visitante", dijo mi asistente. Me llamaban por el apellido de soltera de mi madre porque no había manera de que pudiera llamarme Swan. Mi madre me dio el apellido de mi padre cuando yo nací, pero desde que volví a ser Isabella, tenía un apellido diferente. Alice se había llamado siempre por Brandon, el apellido de su padre, así que nunca hubo ninguna preocupación de que nadie supiera realmente que éramos hermanas. Alice y yo siempre habíamos mantenido ese hecho entre nosotras, mucho antes de nuestra última farsa, simplemente porque nuestra madre estaba loca y ella nos dijo que era importante mantener ese tipo de cosas en secreto. Yo no la entendía entonces, y no la entendía como adulta, pero siempre fue así, por lo que era normal para nosotras. Rose era la mejor amiga de Alice y yo la había conocido casualmente hace unos cuantos años, pero aún no sabía que Alice y yo éramos hermanas, lo que actualmente era nuestro beneficio.
"Gracias Tia". Le sonreí pensando que era Edward, así que cuando vi a Alice, me decepcioné, pero seguí sonriendo de todos modos para que no se ofendiera.
"Hey, ¿qué pasa?". Le pregunté porque casi nunca me visitaba en el trabajo.
"La mierda está a punto de golpearte", dijo rápidamente.
"¿Qué quieres decir?". Le pregunté en estado de pánico.
"Charlie vendrá el próximo fin de semana para visitarnos y conseguir sus accesorios para el esmoquin, Emmett tiene una barbacoa en su casa y Edward ya le había dicho que dos estaréis allí".
Sí, yo estaba definitivamente entrando en pánico.
"Oh, Dios mío, ¿qué vamos a hacer?". Le pregunté casi en un susurro.
"Hay que hacer algo, hay que averiguar una excusa para salir de eso".
Pero yo sabía que no iba a pasar, no podía correr para siempre. Mi tiempo con Edward había terminado.
"No, Alice, no va a funcionar. No importará si estoy ahí o no, Emmett hablará con Charlie sobre la boda, y estoy segura de que Rose no será capaz de callar al respecto. Ella hablará de mí y de mi nombre, y Charlie sabe que Ben no tenía una hermana llamada Isabella Dwyer. Y tú, estoy seguro de que sabe que el nombre de la hermana de Ben era Alice Brandon, te reconocerá, y luego mencionará a Emmett, y luego todo va a salir a la luz. Alice, lo siento, no puedo creer que te metiera en esto".
Alice estaba en silencio mientras trataba de llegar a una solución, pero yo sabía que no la había. Me sentía muy mal, yo nunca había considerado que mi mentira la afectaría, pero ahora nos había arruinado a las dos.
Alice sacudió la cabeza. "No hemos perdido nada todavía, pero ya es hora de confesar. No puedo mentir más a Jasper, y no lo haré. Pero voy a darte tiempo para que se lo digas primero a Edward. Te voy a dar el resto de la semana para encontrar el camino correcto, y entonces contaré todo".
"Tienes razón", dije en voz baja y asentí con la cabeza.
Con sus brazos Alice rodeó mis pequeños hombros, y entonces me di cuenta de que yo estaba temblando. Estaba absolutamente aterrorizada, y aunque sabía que esto iba a llegar, todavía no podía evitar el miedo de mi separación inevitable del hombre que era mi vida. Al igual que cuando éramos niños, nos habíamos convertido en co-dependiente por completo, y yo sabía que ninguno de nosotros superaría la traición en esta ocasión.
Me tomé el resto del día libre, y me dirigí hacia su casa en un sueño. Me sentía enferma, y de todos modos no había manera de que fuera capaz de funcionar en el trabajo. Miré en el piso que Edward y yo compartíamos, todas nuestras cosas estaban mezcladas y combinadas, como si hubiéramos vivido juntos desde siempre, y sólo me rompí en sollozos. No había llorado desde que era una niña, pero no podía detener las lágrimas en ese momento.
Fui a la habitación de Edward, que se había convertido en nuestro cuarto, me puse en la cama y abracé su almohada mientras me secaba mis lágrimas. Sentía una pérdida similar a la que se siente cuando alguien muere, porque sabía que la vida de corta duración que había construido con Edward estaba a punto de terminar. Él lo era todo, y sin él no había absolutamente nada.
No tenía ni idea de cuánto tiempo estuve allí, tal vez me quedé dormida, tal vez no estaba estable en esas horas y no me di cuenta del paso del tiempo, no podía estar segura. Con el tiempo, mi llanto se detuvo y mi cuerpo se entumeció, así que cuando sus manos acariciaron mi cara, yo no estaba segura de si era real o no. Pero era real, y él estaba allí... era el momento.
"Hey, ¿qué pasa?", me preguntó dulcemente mientras pasaba sus dedos por mi pelo anudado. "He ido a tu trabajo, pero han dicho que te habías ido ya". Su voz era casi un arrullo, y cuando me acercó a él, no pude evitar fundirme en él. Olía tan bien, y su tacto era más tierno de lo que me había esperado.
"Sólo abrázame", susurré. Yo sabía que tenía que decírselo, pero necesitaba sentirlo una vez más, tenía que decirle adiós antes de que tuviera la oportunidad de alejarme de él.
"Si algo te sucediera me lo tendrías que decir", dijo protectoramente.
"No ha pasado nada, sólo te necesito ahora mismo".
Él acarició mi cara con la suya, y luego me besó suavemente. "Te quiero". Dijo esas palabras en voz tan baja que casi no les hice caso, pero no había duda de que realmente las había dicho.
Levanté la vista hacia él, pero él presionó su frente contra la mía y me abrazó con más fuerza. "Yo nunca se lo he dicho a nadie antes, porque nunca me había sentido así antes. Por más que me asusta esta mierda, sólo necesitaba que lo supieras. Realmente no puedo recordar mi vida antes de ti, y tampoco quiero hacerlo. Realmente no tengo ni idea de lo que haría si te perdiera".
Y luego una nueva ola de lágrimas me venció. Yo no estaba acostumbrada a permitir que nadie viera mis emociones, era buena en ocultar mis más profundos deseos y temores, pero no podía ocultar lo mucho que lo amaba, y por encima de todo, necesitaba que él lo supiera.
"Yo también te quiero, más que a nada", le susurré. Incluso después de todas las mentiras que había, realmente esperaba que él supiera en su corazón que nunca le mentiría acerca de eso.
Apretó sus sedosos labios contra los míos y antes de que tuviera tiempo para pensar estábamos haciendo el amor. No me acordaba de habernos quitado nuestra ropa, pero él se metió en mí lentamente para saborear cada segundo como si fuera la última vez, y tanto como eso me mataba, yo sabía que tenía que ser la última vez. Me obligué a centrarme en sus movimientos, para guardarlos dentro de mí y poder llevarlos conmigo para el resto de mi vida. Nunca podría amar a otro de esta manera, no era posible.
Todo el día había sido emocionalmente agotador, y sin querer me quedé dormida después y no me desperté hasta la mañana siguiente. Él todavía estaba durmiendo cuando mis ojos se abrieron, así que me pasé los minutos siguientes sólo disfrutando de su presencia. Yo estaba tratando de absorber su aura como una esponja, con la esperanza de tener una parte de ella conmigo cuando me echara de su apartamento y de su vida. Se despertó demasiado pronto y su brillante sonrisa iluminó toda la habitación, y era imposible no sonreírle.
"Buenos días", murmuró.
"Buenos días", dije en voz baja.
Nos dimos un beso y me llevó más cerca de él, pero ya no podía seguir postergando esto, así que aunque yo quería estar en sus brazos para siempre, me levanté y empecé a vestirme.
"No hay trabajo hoy, es sábado", dijo con un bostezo.
"Voy a hacer el desayuno", le dije rápidamente y cuando terminé de ponerme la ropa, prácticamente salí corriendo de la habitación.
Hice unas tortillas y unas tostadas mientras Edward salía de la habitación usando mi pantalón gris favorito y una camiseta blanca. Yo no podía dejar de pensar en el hecho de que sería la última vez que lo vería vestido de tal manera, y brevemente me perdí en su perfección absoluta.
"¡Mierda!". Dije al cortarme en el dedo. Yo estaba rallando el queso de la tortilla y estaba tan distraída por la belleza de Edward, que no me había dado cuenta que mi dedo se acercaba demasiado a las aspas.
"Oh Dios, ¿estás bien?", corrió en mi ayuda, como el galante caballero que era, y me agarró la mano de inmediato para evaluar los daños.
"No es tan malo", le dije, tratando de alejarme.
"No creo que necesites puntos de sutura, pero te voy a hacer una curita".
Corrió hacia el baño y estuvo de vuelta en menos de quince segundos, rasgando el papel de la venda.
"Dame", dijo y tomó mi mano.
"Puedo hacerlo yo misma", le dije patéticamente, pero él sólo sonrió y continuó. Cuando el corte fue cubierto con seguridad, besó la herida, y luego procedió a besar todos los dedos de mi mano. Dejó caer la mano y empezó a besar la otra, empezando por mi dedo meñique y luego avanzando lentamente hacia el dedo anular. Pero cuando llegó a mi dedo índice, utilizó su lengua un poco más.
"Eww, ¿qué estás haciendo?", pregunté mientras me reía.
"Me encantan tus manos".
"¿En serio? Bueno, apuesto a que sólo te gusta la loción que uso".
"No es la loción, eres tú. Cada parte de ti sabe bien".
"¿A cuántas de tus novias anteriores le has dicho eso?". Yo me burlé con un poco de entusiasmo.
"A ninguna, sólo a ti, cariño". Levantó la mano y separó los dedos, antes de congelarse de repente.
"¿Qué?". Le pregunté un poco divertida por su cara extrañamente seria.
"¿Qué demonios hay en tu mano?", preguntó con una ventaja hostil en su voz.
"¿Qué quieres decir?". Le pregunté y aparté sus manos para poder tener una mirada más cercana de lo que él estaba hablando.
Y entonces me acordé de la delgada cicatriz que corría a lo largo de la palma de mi mano.
Mierda.
... ...
"¡Date prisa Ben, eres muy lento!". Edward me llamó desde unos pocos metros por delante. Íbamos corriendo a nuestro prado para tener una de nuestras reuniones del club secreto.
Cuando teníamos once años de edad, no había mucho que fuera más importante para nosotros que nuestra casa- club, que estaba ubicada en un prado aislado en las montañas detrás de mi casa.
"Voy a volver. Yo no quiero perder toda mi energía en correr lo más rápido que pueda".
"Sí, claro, sólo lo dices porque no eres tan rápido como yo y no puedes continuar", incitó él.
"No sólo puedo mantener el ritmo, sino que puedo correr mucho más rápido que tú. Yo no quiero hacerlo".
"Sí, claro. Yo soy el más rápido en todo, nadie puede seguirme el ritmo".
"Ya quisieras", le dije, y luego empujé mi cuerpo tan rápido como me fue posible con el fin de tratar de correr más rápido. Él aceleró también, y corrió hasta el final de la pista. Edward era más rápido que yo, pero él siempre estaba tan preocupado por perder, que a menudo miraba detrás de sí mismo para ver lo cerca que estaba de alcanzarle.
"Edward, ¡cuidado!". Grité, y se volvió hacia adelante justo a tiempo para tropezar con una raíz de un árbol y caer fuerte en el suelo del bosque.
"¿Estás bien?". Le pregunté preocupada.
"No", dijo con lágrimas en los ojos. Él levantó la mano para mostrarme una herida profunda en la palma de la mano, la cual estaba sangrando y goteando en las hojas del suelo.
"No se ve tan mal", le dije aliviada.
"Sí se ve, y ahora se va a infectar y van a tener que cortarme la mano".
"No seas un niño, estás bien".
"Tú no lo sabes, si fueras tú el que tuvieras una infección venenosa corriendo por tu sangre, no estarías tan tranquilo".
"Tú no tienes una infección, además, las infecciones no ocurren de inmediato".
"Pero ésta será probablemente un virus de los árboles, y ahora está dentro de mí".
Pudo haber sido ilógico, pero él estaba muy asustado por lo que hice, lo primero que se me ocurrió. Cogí la fuerte rama con la que se había cortado, y la llevé a mi propia mano, cortando hacia abajo la palma de mi mano. Edward me miró con los ojos muy abiertos sin ni siquiera quejarse del dolor de su herida.
Mi sangre comenzó a salir y le agarré la mano sangrando, estrechando nuestras heridas con fuerza.
"Mira, ahora tenemos la misma sangre. Si tienes alguna infección venenosa, yo también la tengo y vamos a morir juntos".
"¿Me lo prometes? Porque yo no quiero irme sin ti".
"Te lo prometo. Tú y yo vamos a morir juntos".
... ...
"¿Por qué demonios tienes una cicatriz ahí?". Edward preguntó, con una intensidad que nunca había visto en él antes.
"Edward, tengo que decirte algo", dije en voz baja.
"Sólo dime cómo te hiciste esa cicatriz".
"Estoy intentándolo. Cuando yo tenía once años... estaba corriendo por el bosque, y mi amigo se cayó..."
"¿De qué demonios estás hablando?", dijo airadamente.
"Edward, yo quería decírtelo antes... pero no sabía cómo hacerlo".
Él negó con la cabeza. "No... ¿qué coño estás diciendo? No entiendo lo que me estás diciendo".
"Sólo necesito que entiendas que siempre te he querido, y que eres la última persona a la que he querido hacer daño".
Una lágrima rodó por su mejilla mientras él comenzó a comprender realmente lo que yo le estaba diciendo. Yo odiaba el dolor en su rostro, quería hacer que se fuera, quería retenerlo hasta que el dolor pasara.
"No me toques", dijo mientras mi mano se levantaba en su dirección, por lo que la dejé caer. Yo ni siquiera lo había hecho intencionalmente, fue sólo un reflejo al verlo tan molesto. "No seas críptica, no ahora. Dime la verdad, dímelo en voz alta", exigió.
"Yo no soy la hermana de Ben, y Ben no murió".
Sacudió la cabeza, ausente, y el dolor que irradiaba fuera de él era insoportable.
"Edward, lo siento mucho. Nunca quise mentirte. Te quiero, siempre..."
"¿Me quieres? ¿Cómo puedes... cómo puedes decir eso después de todo? Ni siquiera te conozco, ¿quién demonios eres?"
Entonces las lágrimas comenzaron a fluir por mi cara. Le había mentido... mucho, pero yo siempre había tratado de ser lo que era en mi interior. Pensé que si alguien podría ver más allá de las máscaras que llevaba, era él.
"Tú me conoces. Yo soy la misma persona que siempre he sido..."
"¿Y quién es esa persona? Ben, Isabella, Bella, ¿quién? Porque no tengo ni idea de esa mierda".
"Yo soy la persona que siempre te ha amado".
Él negó con la cabeza. "No, tú eres la persona que me ha mentido durante el último mes y medio. ¿Qué coño?, ¿pensaste que podías volver aquí y vivir conmigo, y todo estaría bien? ¿Qué diablos te creías, qué te hizo pensar que podrías jugar con la vida de esta manera?"
"Yo sólo quería verte. Sólo necesitaba saber que estabas bien. Nunca planeé vivir aquí, nunca pensé que esto iba a llegar tan lejos".
"Entonces, ¿por qué? ¿Por qué lo hiciste... falsear tu muerte? ¿Cómo pudiste hacer eso? ¿Tienes alguna idea de la clase de infierno por el que Charlie pasó? ¿Te importaba?"
"Por supuesto que me importaba. Pero yo no podía vivir más así, no podía continuar con mi vida de esa manera y yo sabía que Charlie no me dejaría ir".
"¿Por qué era necesario?", me gritó. "¿Por qué no pudiste decirle que querías vivir así? ¿Y cómo en el infierno alguna vez pensaste que estaría bien... acostarte conmigo sabiendo muy bien que yo nunca te querría de esa manera?".
"Nunca tuve la intención de que esto sucediera, me besaste y yo..."
"¡Yo no te besé, yo le di un beso a alguien que pensaba que era una mujer!"
¿Qué?
"Yo soy una mujer".
"No, tú eres un niño un poco confundido con serios problemas mentales, y yo no soy gay. El hecho de que me engañaras con algo como esto es enfermo".
Me sorprendió, no podía estar hablando en serio.
"¿Edward, te escuchas a ti mismo? Tú sabes que yo no soy un niño. Tuvimos sexo, has tenido tu boca sobre mí ahí abajo".
"No sé el tipo de cirugías de mierda que hay en estos días. Es jodidamente asqueroso. Si yo no quería que me besaras cuando éramos niños, entonces ¿por qué creíste que ahora me metería en esto? La cirugía no cambia nada. Tú no tienes derecho a..."
Tuve que parar su perorata porque estaba llegando muy lejos. "¡Nunca me he hecho una cirugía!", dije chillando para que él me escuchara. "Yo nací siendo una niña, mi madre le dijo a Charlie que yo era un niño, pero no era cierto. Yo nunca fui un niño. Te besé en ese entonces porque estaba enamorada de ti, pero yo no era gay. Yo no soy un transexual, soy por fin lo que tenía que haber sido siempre".
Edward estaba escuchándome muy tranquilo y su rostro era una máscara dura. No tenía ni idea de lo que estaba pensando, pero me asustó como el infierno.
Después de varios minutos de un silencio ensordecedor, yo no pude soportarlo más. "Edward, di algo".
Yo nunca había visto tanto dolor en sus ojos, pero no iba a conseguir más de una respuesta, tomó su chaqueta y sus llaves, y salió del apartamento.
Después del portazo, el único ruido que se oía era la sangre detrás de mis orejas mientras el adormecimiento me llegaba por completo. Yo sabía que tenía que hacerlo, pero no debería haber sido así. No se suponía que tenía que entenderlo justo antes de que yo estuviera a punto de decírselo, yo tenía que haber encontrado una mejor manera de romper con él, para tratar de hacerle un poco menos de daño. Pero no importaba, el resultado final fue el mismo.
Él sabía la verdad, y se había ido.
Él no se lo tomó como yo esperaba. Yo esperaba que gritara y tirara cosas, tal vez hasta que me empujara un poco. Sabía que Edward no era del tipo que empujaba a una mujer, pero pensaba que después de que él se enterara, actuaría de esa manera. Por extraño que pareciera, él estaba molesto por la idea de que yo fuera una transexual, pero sabiendo que siempre había sido una mujer realmente parecía aún más molesto. Yo no entendía eso, pero realmente tampoco me importaba en ese momento. Necesitaba salir de su casa, tenía que salir de su vida y dejarle solo.
"Alice, ¿puedes venir a ayudarme a mover mis cosas?". Le pregunté por teléfono con una voz temblorosa.
"Se lo has dicho", dijo en voz baja. No era una pregunta, era obvio por el sonido de mi voz. "¿Te ha hecho daño?".
"No, por favor, sólo ven", le dije, y luego colgué antes de que el dolor volviera. Tenía que permanecer insensible porque si empezaba a llorar otra vez sabía que nunca sería capaz de detenerme.
Rápidamente tiré todo lo que pude en las cajas, y en el momento en que Alice llegó, ya estaba casi terminando.
"Hey, para sólo un minuto", gritó Alice. Yo ni siquiera sabía que había llegado y que estaba hablándome a mí, estaba tan concentrada en lo que estaba haciendo que no me había fijado en que había entrado.
"Tengo que terminar esto para que pueda tener su piso de nuevo", insistí.
"Dime exactamente lo que le has dicho, sólo para que nuestras historias sean las mismas".
"Alice, ni siquiera has aparecido en la conversación, hasta que Edward no se lo cuente a Emmett, estarás bien".
"Espera, ¿no estás planeando decírselo a Emmett tu misma?"
"Alice...". Tomé una respiración profunda. "No estoy centrada como para contarlo todo de nuevo. Sólo necesito más tiempo, así que... me voy a volver a Jacksonville por un tiempo".
"Bella, odias Jacksonville".
Me encogí de hombros. "Odio mucho más estar aquí sin él".
"¿Qué te ha dicho cuando se ha ido?"
"Él no ha dicho nada, simplemente se ha ido. Ha estado enfadado conmigo cuando se ha dado cuenta de quién era yo, pero cuando le he dicho que siempre he sido una chica, se ha marchado como si fuera la peor cosa que podría haberle dicho. Quiero decir, ¿por qué él piensa que soy una transexual?". Le pregunté confundida, pero en realidad no esperaba que Alice tuviera una respuesta.
"Porque es la mentira más fácil", dijo simplemente.
"¿Qué significa eso?"
"Piensa en ello, Bella. Le diste un beso en la adolescencia, por lo que probablemente pensaba que eras sólo gay. Es decir, él probablemente podría haberlo aceptado con el tiempo. Tendría sentido para él si más tarde decides someterte a una operación de cambio de sexo, pero el hecho de que todo sea una mentira, es probablemente demasiado para él".
"Hemos estado teniendo sexo... mucho. ¿Prefiere pensar que ha estado haciendo eso con una persona que solía ser un hombre, que pensar que alguien le mintió a él diciéndole que era un niño?"
"Piénsalo, Bella. Eras toda su vida cuando eras un niño, su única familia. Tú eras su amigo, también su hermano, y sus padres, y todo lo demás. El adulto que es ahora, probablemente podría manejar la cosa del cambio de sexo, pero la parte de niño de él, la parte que le dio forma a quien es hoy en día, es más que probable que esté perdida y confusa. Es probable que no sepa qué camino coger ahora mismo".
"¿Cómo sabes todo esto?". Le pregunté, porque a pesar de la situación de locos, en realidad tenía sentido.
"Lo creas o no, a menudo me pregunto mi propia cordura. Es decir, mamá está loca, y fui criada por ella, así que...", se encogió de hombros. "Creo que los locos a veces pueden ver el extraño comportamiento de otros con mayor claridad, de manera irracional la reacción de Edward tiene sentido para mí".
"Alice, no estás loca".
"Renee no siempre estuvo tan mal. Jasper realmente quiere tener hijos algún día, pero, ¿qué pasaría si me quedo embarazada y saltan las chispas de la locura o algo así? Mi padre realmente la amaba antes que yo naciera, ¿y si al tenerme a mi le apareció esa locura que tiene?"
"Renee siempre ha tenido problemas", no estuve de acuerdo con ella.
"Pero, por lo que yo veo, a veces hago cosas y luego miro hacia atrás y no tengo ni idea de en qué demonios estaba pensando. Como cuando te dije que te mantuvieras alejada de Edward y de Emmett. Quiero decir, ¿qué diablos fue eso?"
"No estabas equivocada, yo nunca debería haber venido aquí", le susurré.
"No, yo no te dije que no vinieras aquí, te dije sólo la verdad, y debería haberla dicho hace años".
"No podíamos decírselo porque teníamos que proteger a Renee", le dije mecánicamente. "Es nuestro trabajo proteger a mamá".
"Pero mi trabajo era protegerte. Lo siento Bella, siento mucho no haber sido una hermana mayo para ti". Ella comenzó a llorar, y yo no tenía más opción que consolarla. Envolví mis brazos alrededor de su pequeño cuerpo y la abracé mientras lloraba. Quería llorar con ella y decirle que no era culpa de ella y que yo nunca la culparía, pero no tenía lágrimas dentro de mí. Tuve que apagar la emoción, porque si me dejaba sentir la tristeza de nuevo, estaba segura de que mis lágrimas me ahogarían por completo.
Después de que Alicia empezara a llorar más lentamente, la solté y le dije que la amaba. Habíamos terminado de empaquetar mis cosas, y después de llevar las cajas hasta el garaje me di cuenta de que no todo iba a caber en su automóvil.
"Vamos a volver a por el resto", dijo en voz baja.
Miré a mi caja llena de ropa andrógina, decidí que era suficiente, y la tiré toda en el contenedor.
No sabía cómo ni cuándo Edward iba a hablarle a Emmett sobre mí, pero yo sólo tenía que escapar antes de que apareciera la próxima ronda de dolor inevitable. Me tomé un permiso de ausencia en mi trabajo, llené dos maletas de cosas de todos los días, y volé de regreso a Florida. No estaba segura de lo que estaba esperando al volver a visitar a mi madre, pero tampoco podía estar en otro sitio. Una parte de mí quería gritarle a Renee, y culparla por todo lo que había salido mal en mi vida, pero eso no me llevaría a ninguna parte. La mujer estaba mentalmente insana, y odiarle no lograría nada, sino romper el adormecimiento al que desesperadamente me aferraba.
... ...
Muchas gracias por comentarme y seguirme en esta historia:
MCullenMustang, beakis, ludgardita, Nurysh, elena robsten, joli cullen, Pamrodriguez, Mary de Cullen, Cla aw HPTFMA, EdithCullen71283, Agui, Marianixcr, miri5, black, lizco 2, Cullen Vigo, gbyaln, Ginegine, Patchmila Cullen Mellark, Pamelita, Gine, deandramari, Sayuri1980, Lakentsb, MaxiPau, Pamelita, Alblurs, RoxCM, almassofi, yasmin-cullen, ROSAMASENCULLEN, and cullen, Tutzy Cullen, Ely Cullen M, karito CullenMasen, Dra. Laly, dioda, villalona, si me dejo a alguien avisadme por privado, gracias ;)
