Todos los personajes aparecidos en este fanfic no son míos. Actualmente son propiedad de J.K Rowling, Warner Bros, salamandra, y todo aquel que haya comprado sus derechos (cosa que yo obviamente no he hecho porque no soy rica).
Little black dress
"Si la vida te la limones, procura hacerte una buena limonada", o al menos eso era lo que le decía su padre cuando las cosas iban realmente mal. Por eso, cuando se ha despertado y a visto que Draco no estaba en su cama, ha decidido no tomárselo a mal y se ha puesto a pensar en la mejor forma de solucionar todos sus problemas. Porque aunque en los últimos días no lo haya demostrado, ella es muy capaz de tomar sus propias decisiones.
Con el plan trazado ha decidido cuidadosamente la ropa que va a usar … porque hay planes para los que es más importante escoger bien un buen conjunto, y este es uno de ellos. El minivestido negro de palabra de honor que le regalo su madre para su cumpleaños, la blazer beige y unos zapatos a juego. Se maquilla ligeramente, coge su grabadora y sale escopetada al trabajo para pillar a su jefe sin que nadie haya llegado aún.
Cuando cruza la puerta del ministerio se da cuenta de que aún no ha llegado casi nadie y suspira. Se apresura a llegar al despacho de su jefe y llama a la puerta.
-Pase.
Hermione le da a Record y mete la grabadora en el bolsillo de la blazer para dar comienzo a la función.
-Señorita Granger ¿Qué hace tan temprano en la oficina?
-Bueno, anoche estuve pensando, y llegué a la conclusión de que si usted a insistido tanto en... bueno ya sabe … quizá sea por mi bien ¿no?
-¿Qué quiere decir señorita Granger?- Pregunta con una gran sonrisa en la cara, aliviado de librarse por fin del problema.
-Que estoy dispuesta a lo que usted desee.- Le guiña un ojo.- Lo que sea.
En ese momento el señor Maxwell se percata del corto vestido negro y da por seguro que lo tiene todo en su mano. Sonríe muy seguro de sí mismo y se levanta de su escritorio. Sabe que es mayor pero espera conservar esas dotes de madurito sexy que también tiene George Clooney y que su mujer le asegura que tiene. Se acerca a la chica y solo a unos centímetro de ella se da cuenta de que tiene la edad de su hija mayor pero aún se acerca deseoso de acabar del plan.
-¿Lo que quiera?-Posa una de sus manos en el trasero de la chica y la acerca bruscamente.-¿Qué te parece si quedamos esta noche en ese hotel Covent Garden y me demuestras que tan buena profesional eres?
-¿Y como quiere que se lo demuestre?-Pregunta la chica de forma sugerente.
-Se me ocurre que podías ir con este mismo vestidito.- Comenta en un susurro junto al lóbulo de la oreja de Hermione.- Y lencería muy pequeñita...
-Estupendo.- Sonríe falsamente controlando las arcadas y pulsando al stop de la gravadora.- Le veré allí esta noche a las nueve.
Comienza a caminar hacia la salida con la cabeza muy alta, pero justo antes de salir por la puerta se gira sobre sí misma y vuelve a acercarse al señor Maxwell.
-Aunque ¿Sabe qué? Acabo de darme cuenta que igual no hace falta que vaya esta noche …creo que es incluso mejor mandarle a su esposa esta cinta para que vean que tan buen jefe es su padre.
La chica con la mirada impregnada de frialdad y una mueca de repugnancia en el rostro le da al play de la grabadora que reproduce los anteriores minutos de conversación. Los ojos de su jefe se abren de par en par y la miran con algo que se le parece mucho al miedo.
-No le mandes eso a mi esposa por favor. Escucha esto no ha sido idea mía, yo no tengo nada en contra tuya, trabajas bien y eres buena chica … incluso la más indicada para el puesto … pero es que sino me pegaran una paliza ¿Entiendes? Yo no pensaba engañar a mi esposa contigo ¡Pero si tienes la edad de mi hija! Perdoname por favor.- Dice mesándose el cabello y al borde de las lagrimas.
Hermione suspira y se sienta en la silla en la que se sentó el primer día que llegó a ese ministerio, le mira y siente pena por él. Se da cuenta de que él no es el detonante de su problema y decide negociar con astucia.
-Mire, de momento yo me voy a guardar la cinta y no se la daré a su esposa a no ser que se me acerque con las mismas intenciones con las que lo ha hecho en estos últimos días o me falte al respeto ¿De acuerdo?
-Pero se darán cuenta de que no estoy haciendo lo pactado ¿Qué voy a hacer?-Dice apurado.
-Delante de la gente puede continuar con su comportamiento... Pero me dejará trabajar, no me acosara y nos pondrá en igualdad de condiciones a Draco y a mi ¿Vale?
La mira y duda.
-Escuche, se que es un buen hombre y que no engañaría a su esposa. No estropee la imagen que tengo de usted y de este ministerio.-Dice para reafirmar su trato.
-Eres buena.- Comenta con una sonrisa.- Eres muy buena negociando … serías un buen partido para este ministerio, sabes mantener la calma.- Le tiende la mano para sellar el trato.- De acuerdo guarda bien esa cinta y baja ahora mismo al almacén, hace cinco minutos que deberías estar ordenando informes. El señor Malfoy te va a ganar como te descuides … esta mañana llegó muy temprano.
-¿Cómo lo sabe?-Pregunta frunciendo el ceño.
-Digamos que vino aquí para ejercer de príncipe azul.- Dice sonriente.
Hermione sale del despacho. Esta satisfecha de sí misma y se dirige al sótano... no le ha pasado desapercibido el comentario final del señor Maxwell pero ya tendrá tiempo de agradecerle a Draco los servicios como caballero de la mesa redonda.
Se encierra en el sótano, se quita la chaqueta y comienza a trabajar dándose cuenta de lo incomodo que puede llegar a ser un minivestido, palabra de honor para trabajar.
Van a ser las 5:45 y se acerca el fin de la jornada, lo único que necesita es ver a Hermione para estar seguro de que todo ha ido bien hoy, cenar e irse a la cama. Lo cierto es que debería haber terminado hace 15 minutos pero ha decidido quedarse un rato más, no tiene ni idea de donde colocar el último informe que le queda.
-¿Haciendo horas extra?-Pregunta la voz de su compañera apoyada en una estantería, no la ha visto entrar.
Se atusa el pelo despeinado y se intenta recolocar la corbata, ese no era el plan, la iría a buscar arreglado y con una bonita sonrisa la llevaría a casa.
-Yo .. este es mi último informe, quería colocarlo para terminar este trabajo infernal, pero no... no se donde va.
Ella se acerca con pasos lentos, esta guapa, muy guapa. Le quita el informe de las manos, lo lee por encima y le mira desde muy cerca con una sonrisa.
-¿Estas cansado verdad?- Él afirma con la cabeza.- Metelo en la caja de civil.
-¿Civil?
-Sí, civil, metelo ahí ¿ahora me dirás que no te fías de mi?
-Hermione, me fío de ti ¿Recuerdas? Juego limpio. Confío en ti.
Toma la carpetilla la mete en una de las cajas de derecho civil, lo cierra y lo deja en la primera estantería. Se intenta peinar con los dedos porque sabe que no esta nada atractivo con los pelos de punta. Hermione se rie se acerca y le coloca la corbata, deja caer un beso en su mejilla y le pasa la americana.
-¿Te apetece que cenemos juntos? Necesitamos hablar.- Comenta ella, cogiéndole de la mano y tirando hacia la salida.
-¿Todo esta bien? ¿Te ha hecho algo Maxwell?- Pregunta alarmado.
-Vamos a cenar ¿Vale? ¿Te apetece que vayamos a un pub? Quiero oír buena música mientras me tomo un plato asquerosamente grasiento y una buena cerveza.
-Vale, vamos a un pub.
-Hay uno cerca de mi casa, así no tendrás que conducir después, podremos volver andando.
-¿Estas insinuando que se podría dar el caso de que durmiésemos juntos?-Pregunta con una sonrisa de seductor en la cara.
-Interpretalo como quieras...Después de cenar podríamos tomarnos unas copas y bailar un rato ¿Te apetece?-Comenta sonriéndole mientra se mete en el coche del chico.
Han dejado el coche en la casa de la chica y han ido andando hasta el pub, que efectivamente estaba cerca, tan cerca, como que tan solo estaba a dos manzanas. Sentados en una de las mesas, toman la cena con sendas pintas de cerveza de acompañamiento.
-¿Qué te tiene tan contenta?-Pregunta sin rodeos.
-Si la vida te da limones haz limonada.- Repite en voz alta el primer pensamiento de esa misma mañana.
-¿Cómo?
La chica suspira y cierra los ojos por un segundo.
-Cuando las cosas te vayan mal y la vida solo te de lo peor, trata de sacar lo mejor de esas situaciones.
La chica saca la grabadora del bolso y le da al play. Draco escucha la conversación grabada horas atrás y aprieta la mandíbula. Cuando la conversación acaba suelta el tenedor enfurecido y la mira con el ceño fruncido, decepcionado.
-Te has ofrecido a él como una furcia ¿Eso es lo que te hace estar tan orgullosa?-Esta a punto de levantarse para marcharse.
-En realidad, he actuado como una furcia, lo he grabado y después le he chantajeado para que me dejase de acosa.- Comenta con una sonrisa maquiavelica en los labios.
-¿Qué tu qué?-La mira con la boca abierta.
-Es que tu no eres el único que sabe mentir ¿Sabes?Por cierto se te va a enfriar el revuelto de huevos si no te lo comes ya.-contesta volviendo a comer.
Él la mira impresionado.
-¿Ha funcionado?¿Lo has conseguido?
-Sí, pero él no es el problema mayor... Me parece que hay alguien ene l ministerio al que le molesto y quiere que me vaya lo antes posible de ahí.
A Draco se le desvía el revuelto de huevos y se comienza a poner pálido como la la leche, más de lo habitual.
-¿Te ha dicho quien es?-Pregunta ansioso y casi sin voz.
-No, tampoco le he preguntado.
-¿Quieres algo de postre? Me muero por un Brownie.-Dice con una sonrisa en los labios.
Sí, toman el postre y a pesar de que Draco tiene un gran remordimiento de conciencia ella hace que todo lo malo se suavice a base de una verborrea que no le conocía hasta el momento. Tiene que reconocer que cuando esta junto a ella los problemas se hacen notablemente más pequeños y que le hace sonreír a cada momento. También es cierto que han bebido un pelín... porque a la pinta de la cena le han seguido un par de copas y otro par de chupitos... y si es cierto que no están borrachos, sí que deben de admitir que estás más dispersos que de costumbre. De hecho, Draco la ha sacado a bailar al ritmo de Thinking about you de Norah Jones y no sabe si es el alcohol o qué exactamente pero en lo único en lo que puede pensar es en quedarse allí, entre sus brazos, por un buen periodo de tiempo.
-¿Quieres otra copa?- Pregunta Draco en un susurro suave.
-No.-Le mira a los ojos y de pronto lo ve todo claro.- Te quiero a ti.
No lo piensa mucho, le lame el labio inferior y después le besa con ansiedad, y le acerca más a ella si eso es posible. Draco se queda sin aliento, pero no duda en deslizar sus manos hacia las caderas de su compañera. Olvidan que están en un lugar público y antes de lo que podían esperar el ambiente se caldea.
-Deberíamos irnos de aquí... a donde sea ...-Comenta Draco sintiendo como cierta parte de él mismo se endurece.
-Hay un baño.- Contesta sin aliento.
-No pienso hacerte el amor en un baño mugriento, o al menos no la primera vez...- responde lamiendole el cuello desesperado.- Nos vamos a tu casa ahora.
Hace un frío que corta la piel pero ni siquiera lo notan. No se han puesto las chaquetas, andan lo más rápido que pueden. Al intentar abrir la puerta de la casa a Hermione le tiemblan las manos pero finalmente consigue introducir la llave entre beso y beso. Sin aliento le quita la camisa y con prisas mientras suben las escaleras le muerde en el cuello a sabiendas de que le dejará marca. Nota como suspira en su oído.
-Espero que esta vez no te eches atrás porque ya no estoy dispuesta a jugar limpio.- Gruñe mientras baja la cremallera del vestido negro.
-No pienso irme a ninguna parte.- Susurra dejando a la vista la lencería negra que se puso esa mañana.
-¡Señor! Esto no puede ser sano.-La besa deshaciéndose del sujetador y tumbándola en la cama.
-No se si será sano... pero me muero de ganas de ti.- Dice acercándose más a él.
Las manos resbalan y se pierden en la ropa que falta por quitar. Sudorosos y deosos de más aguantan el aliento. Gimen al ritmo de una melodía desconocida y encuentran el fin de las frustraciones y los deseos perdidos de las últimas semanas. Entre lamidas, mordidas y besos más que íntimos descubren el lado desconocido del otro y no pueden evitar querer más.
Hola a todos y a todas! ya se que muchas estaréis pensando que no se me debería de caer la cara de vergüenza al haber dejado el fanfic tanto tiempo abandonado... y hacedme caso … me muero de vergüenza. Pero tengo varias escusas , todas ellas muy validas y ciertas:
quedé sin inspiración respecto a esta historia … y mira que tenía yo mi esquema muy bien escrito con lo que le pasa a los personajes...Pero no me salía... y sinceramente no voy a subir un capitulo sin pies ni cabeza porque sino no lo subo.
é mi último año de universidad, empece ha hacer prácticas en otro periódico y además empece a dar trabajar dándole clases a niños... en conclusión... no tenía tiempo ni para respirar.
Pero que haya tenido estos dos inconvenientes no significa que vaya a dejar la historia sin terminar … no me gusta dejar las historias a medias, me parece que es algo que no sienta muy bien al lector. En conclusión, voy a terminarla, me va a costar un pelín pero lo voy a hacer lo más rápido posible.
Feliz navidad a todos !(no os deseo feliz año nuevo porque espero poder subir otro capitulo antes del día 31)
Muchas gracias por vuestra paciencia y por dedicar una parte de vuestro tiempo a dejar reviews a la historia.
Los review fomentan la creatividad
