10. Clases especiales
Ese sábado, a las 8 de la tarde, tenían clase, pero nos les habían dicho con qué profesor, sólo que estuvieran en la sala común y la Profesora McGonagall les iría a recoger. Ginny se quedó con Emy hablando de sus cosas, comentaban tradiciones mágicas y muggles entre ellas. La jefa de la casa llegó y les guió hasta el despacho de Dumbledore.
- "Limones a montones" – esperó a que la gárgola dejara ver la escalera y dijo- El director les está esperado, pasen... – y se fue
- ¿Hoy será con Dumbledore? Eso será genial, nunca hemos tenido clase con él – Hermione estaba entusiasmada
- ¿Se puede? – Harry tocó la puerta para pedir permiso
- Adelante – Albus Dumbledore se encontraba frente a su escritorio con Fawkes a su lado – Sentaros muchachos ¿Qué tal el día con Emy?
- Genial, gracias- contestó Harry mientras acariciaba al fénix
- Tiene un apartamento encantador ¿No les parece? Es como si no tuviera nada que ver con el resto del castillo... Verdaderamente original, además tiene libros que no existen en nuestra biblioteca, eso es siempre de agradecer, uno ya no sabe qué leer
- Sí, mi tía ya se sabe que es peculiar...
- Ni que lo digas, Harry, única entre un billón – contestó el mago
- ¿Daremos hoy la clase con usted, Profesor? – preguntó Hermione, que ya no aguantaba más la curiosidad
- Sí, hoy daremos una clase un poco especial. He estado investigando lo que pasó hace un mes y ya tengo algunas respuestas, por eso la clase de hoy será para recordar lo sucedido e intentar analizarlo
- Se refiere a cuando casi Emy y yo morimos
- Sí, a eso y a las hadas
- ¿Las hadas? ¡Ah, ya! La canción – dijo Ron
- ¿Cómo están sus hadas? ¿Tienen mucho polvo acumulado?
- Les hicimos una especie de minibosque, agrandado un poco los tarros, y viven allí. Cuando llega la noche el tarro muestra una cantidad, pero al día siguiente no hay rastro de polvo alguno y vuelta a empezar - Explicó Ron
- El lunes por la mañana se termina el trabajo y la verdad es que es una pena, por que me he encariñado mucho con ella, incluso mi gato Crookshanks juega con el hada - se apenaba Hermione
- ¿Ya han descubierto el secreto?
- Eso creemos, aunque no estamos seguros, pero ¿a qué canción se refiere Ron? – Preguntó Harry que no recordaba ninguna canción del hada
Dumbledore explicó lo que había sucedido hacía un mes al muchacho y como había reaccionado, pero él estaba convencido que era porque Emy ya se encontraba en los terrenos de Hogwarts.
- Yo apunté parte de la canción porque me pareció preciosa y lo que tengo escrito me lo sé de memoria – dijo orgullosa Hermione
- ¿La podría repetir? Quizá de lo que se acuerde usted es lo me falte a mí – dijo Dumbledore
El mar y la tierra,
El fuego y el aire
Te darán paz.
Tú eres el guardián,
Tú eres la respuesta.
Sueña con el amor
De quien más te venera.
La luna en noche,
El sol en día
Te protege de cualquier
Mal que hay en tu vida.
- Siempre que la digo me parece una nana, pero no me acuerdo de más, lo siento - se disculpó la muchacha
- ¡Qué buen equipo hacemos, señorita Granger! Yo recuerdo el resto
Escucha mi canción,
Siente mi presencia,
Huele el aroma
De mi mágica existencia.
No temas por el presente,
Olvida el pasado ya,
El futuro sólo existe
Para quien traiga la paz.
En ti confiamos
Las muchas criaturas
Que de la magia vivimos.
No te rindas ahora,
El amor está al llegar.
Tus sentimientos son fuertes.
Tú eres el guardián.
- Creo que la voy a escribir entera por si acaso se nos vuelve a olvidar – se dispuso Hermione y en un pergamino redactó la canción
- ¿Eso es lo que me cantó el hada a mí?
- Sí, así es, nos dejó a todos con la boca abierta, te puedo asegurar que ese momento fue increíble – le explicó Ron
- Lo fue, cierto. Deberíais analizar la canción, estoy seguro que es un mensaje profético. Con respecto al sufrimiento que padecisteis, os puedo asegurar que lo volveréis a sufrir si os alejáis más de lo debido. Emy y tú estáis atados por un lazo invisible que os mantiene unidos en cuerpo y alma. Si el lazo se estirara demasiado, se rompería y moriríais. No solamente es un lazo familiar, si no de sangre - magia y parece ser que por el momento no puede quitarse, así que la profesora de Estudios No Mágicos permanecerá en el castillo el tiempo que tú estés en él – Sonrió Dumbledore viendo la satisfacción de Harry - Esta situación tiene unos inconvenientes importantes, si por alguna casualidad Voldemort vuelve a usar el truco del traslador, quedarías seriamente dañado por la distancia, aunque creo que Emy puede sentir donde tú estás, pero como esa situación no se ha dado, no tenemos la total seguridad
- Entiendo, vamos, que tenga cuidado con lo que toco
- Efectivamente. Como ya os he dicho hay que encontrar el origen de estas dos circunstancias, la canción y el lazo invisible. Sé que es una tarea más, pero estoy seguro que hallareis la solución. Ahora quiero que me demostréis los avances obtenidos en este mes
- Hemos aprendido cinco formas nuevas de defendernos, cuatro hechizos y una poción – le indicó Ron
- Sí, la poción "Impremeabilus Corpem" es para prevenir, cuando sabes que vas a estar en peligro. Nos costó un poco sacarla, pero con la ayuda final de Arabella lo conseguimos – dijo Hermione
- Nos costó cincuenta puntos de Gryffindor- reprochó Harry
- Bueno, el Profesor Snape tiene sus métodos, no voy a decir que sean los correctos pero los alumnos acaban con un buen nivel en pociones, que es de lo que se trata – Dumbledore le defendió
- Aún así, creo que era un poco inútil, los ingredientes son prácticamente imposibles de conseguir hasta que no seamos magos autorizados – puntualizó Ron – Pero las que hemos hecho las ha guardado la Profesora Figg y entre los tres no ha dado para seis ocasiones
- Excelente ¿Qué hechizos podéis mostrarme?
- El "Expecto Patronum" fue el primero que vimos. Hemos aprendido que no sólo sirve para los dementores sino para las criaturas que como ellos se alimentan de nuestras energías o magia - Explicó Harry
- ¿Pueden hacerme una demostración cada uno?
- Claro – dijo Hermione, agitó la varita y dijo – "Expecto Patronum" – de ella salió una luz blanca muy intensa que comenzó a adoptar una forma de caballo, pero con alas. Era un caballo alado blanco con gran pelaje, como Pegaso
- Realmente precioso señorita Granger, excelente – Albus se asombró de la fuerza de la chica
- "Expecto Patronum" – dijo Harry – de la varita salió una potente luz que tomó la forma de un enorme ciervo con una cornamenta fuerte, retorcida y alta
- ¡Cómo no, Harry! Tu Patronum es digno de ti – exclamó el director – Magnifico ¿y tú, Ronald?
- Es que las veces que lo he intentado se me ha quedado en humo espeso y alargado, eso sí mucho humo... la verdad es que me da vergüenza fallar delante de usted – dijo bajando la cabeza muy rojo
- Yo creo que es que quiere sacar algo tan grande que no termina de tomar forma, pero estoy segura que lo conseguirá, Director – Hermione lo defendía con mucha confianza
Los muchachos se la quedaron mirando. Harry pensó "está claro que Hermione es incondicional" y Ron "otra vez me ha defendido, no me lo puedo creer".
- Pues yo sí que estoy seguro que hoy Ronald conseguirá perfectamente su Patronum, así que si me hace el favor, pruébelo – dijo Dumbledore
- Está bien, allá va – Ron sacó su varita y se dispuso a realizar el hechizo - "Expecto Patronum" – poco a poco fue saliendo un humo que se fue haciendo más denso
- En tu interior esta la forma déjala salir sin miedo, concéntrate con todas tu fuerzas, no tengas miedo – dijo suavemente el anciano al muchacho
Salió una gran hilera de humo, Ron cerró los ojos y en su interior visualizó un gran dragón rojo con escamas brillantes, poco a poco los demás veían como se formaba la criatura y estaban alucinados de lo grande y definida que era. Ron abrió los ojos y entonces lo vio. Un enorme dragón brillante volaba delante de él protegiéndolo de todo mal. Suavemente Ron se relajó y el dragón se convirtió en humo para luego desaparecer.
- ¿Habéis visto eso? – dijo Ron todo orgulloso
- ¡ERA GENIAL, RON, FELICIDADES! – Exclamaba Hermione
- Sí, has conseguido un increíble Patronum, Ron, eso tiene que significar algo – le animó Harry
- Y así es, señor Potter, su amigo da claras muestras de una fuerza interior muy poderosa. Muy bien, señor Weasley
- Gracias, gracias a todos, estoy muy contento por haberlo logrado
- Bien ¿Qué más hechizos han practicado? – preguntó el director
- El siguiente ha sido el espejo reflectante "Reflexus Magia" no funciona con las maldiciones imperdonables pero sí con los ataques directos un poco más débiles – dijo Ron
- Está bien, probemos. Os lanzaré un hechizo y tendréis que repelerle. No diré a quien se le mando así que poneros delante de mí y estar atentos – los tres hicieron lo que les mandaron
- "Locomotor Mortis" – el primero se lanzó directo a Hermione, pero rápidamente dijo – "Rictusempra" a Ron – "Expelliarmus" – ese lo dirigió a Harry
El resultado fue bueno pero no excelente. Hermione lanzó el "Reflexus Magia", salió como un chorro de agua flotante y circular de su varita y el hechizo rebotó en él pero lo mandó bajo y a la derecha. Ron hizo lo mismo pero el suyo se dirigió al techo explotando allí. Sin embargo, Harry lo devolvió recto desarmando al anciano.
- Bueno no ha estado mal, solo Harry me ha devuelto el hechizo, pero no os ha llegado ninguno que era el objetivo
- ¿Por qué Harry le ha devuelto y nosotros no? – Preguntó Hermione enojada
- Hay que tener la concentración suficiente para mantener el espejo y la habilidad para devolverle en la dirección que deseas. A ver si me explico... es como golpear una bludger dirigiéndola al contrincante que tú quieras ¿Lo entendéis? Ahora poneros enfrentados formando un triángulo y sin decir a quien vais a atacar, luego defenderos lanzando el hechizo
Los tres se prestaron al entrenamiento y cuando estuvieron preparados lanzaron los ataques. Tenían que ser muy rápidos, ya que tendrían que decir el hechizo protector inmediatamente. Pero pasó que los dos chicos lanzaron el hechizo a Hermione y ésta se lo lanzó a Harry, que al ver lo que pasaba, no reaccionó suficientemente rápido para formar su escudo y recibió el hechizo de Hermione y los rebotados por ella. Ron estaba atónito. Él estaba convencido que Hermione le lanzaría el hechizo a él, pero no fue así y se sintió muy culpable por haberle lanzado el suyo. Harry estaba tendido en el suelo producto de las tres maldiciones. Albus se acercó al muchacho y los deshizo.
- Bien, esta vez ha salido peor que antes, os habéis dejado llevar por los sentimientos, es normal, sois amigos. Hermione tranquila, Harry ya está bien, un poco cansado pero bien – al director la escena le había parecido muy graciosa
- Lo siento, Harry, de verdad, tendría que haberlos desviado lejos de ti... todo fue muy rápido – se veía a la chica muy nerviosa
- No te preocupes, lo has hecho fantástico – dijo Harry
- Yo no... quería... si lo hubiese sabido... yo no...
- No te preocupes, Ron, no salí dañada
- Bueno, este hechizo deberías practicarle más a menudo, pasemos al resto – Dumbledore quería romper la incomodidad del ambiente
Cuando llegaron las diez de la noche habían repasado los hechizos aprendidos ese mes y sabían cual de ellos tenían que potenciar. Se despidieron del director para ir a cenar algo y volver a la sala común, aquella sesión les había dejado agotados.
- Recordar que debéis practicar los que no hayan salido bien y que tenéis que investigar el significado de la canción. Mañana podréis descansar, no va a ver clases especiales, cuidaros
- Adiós
- Adiós
- Adiós y gracias, profesor – se despidió Harry
Cuando bajaron a cenar, casi todos los alumnos ya estaban en sus respectivas salas. En la mesa de Gryffindor había muy pocos chicos, pero entre ellos se encontraba Ginny y Colin sentados juntos cenando y hablando. Los tres se acercaron a ellos.
- ¿Qué tal estáis? ¿De donde venís, se os ve mala cara? - preguntó Colin
- Cansados
- Sí, yo cenaré algo y me voy a la cama, estoy rendida, entre anoche y ahora me caigo de sueño
- Iré contigo, también estoy cansada – contestó Ginny
- Pensé que te gustaría ir a dar un paseo después de la cena – dijo Colin
- Mejor otro día, si no te importa
- Eso, Colin, otro día, mi hermana no debería andar por ahí sola, no quiero estar preocupado además de estar cansado
- No estaría sola, estaría conmigo
- ¿Y tú la protegerías de cualquier peligro? – se bufó Ron
- Yo daría mi vida por protegerla
- Colin... – Ginny estaba ruborizada
En ese momento entró Cho Chang y se dirigió a Harry.
- Hola
- Hola – contestaron todos
- Harry ¿Puedo hablar un momento contigo?
- Sí, claro... por supuesto – Harry se levantó y se alejaron hasta la puerta
- Bueno... esto no es fácil para mí, pero quería que supieras que no te culpo de nada... que podemos seguir siendo buenos... conocidos... ya me entiendes ¿verdad? – Cho estaba ruborizada y le miraba con un brillo en los ojos
- Gracias, Cho. Para mí es muy importante que me digas esto – Harry estaba ensimismado mirándola, nunca la había visto tan bonita. Ella iba un curso por encima de él pero en ese mismo instante una fuerza lo arrastraba a decir lo que sentía – Cho, tú has sido la primera y única chica en la que me he fijado y sé que te iba bien con Cedric. Quiero que sepas que lo respetaba y que nunca he querido que nada malo pasara. Estoy harto de que Voldemort aparte a la gente que aprecio de mi alrededor. No sé si puedes entenderme, pero te agradezco de corazón tus palabras
- Harry, eres un sol, no te preocupes por mí, ya he aprendido que la vida tiene que continuar. Sé por todo lo que has pasado y admiro tu valentía... quizá al siguiente baile podamos ir juntos...
- Eso seria genial, no te decepcionaré, este verano he aprendido a bailar y me encantaría que fueses mi pareja
- Bueno pues entonces lo dicho, ya nos veremos por ahí o en el próximo partido cuando encuentre la snitch antes que tú... - se reía la muchacha
- Eso ya lo veremos, hasta entonces – Harry se despidió con una sonrisa y volvió con sus amigos
- ¿Que te ha dicho? – preguntó Ron nada mas sentarse
- Hemos estado hablando de lo de Cedric y le he dicho lo que sentía y me ha respondido que al próximo baile vayamos juntos ¿Te lo puedes creer? Al fin voy a ir con ella a algún baile...
- ¡Ay! Ginny ¿Has sido tú? – dijo Hermione – Ah, sí... ya entiendo... si nos disculpáis, nosotras nos vamos ya a la cama, estamos rendidas – Hermione se levantó y se fue con Ginny, que ni siquiera se despidió
- ¿Qué les pasa? – preguntó Harry
- Nada, nada – contestó Ron. Se había dado cuenta que ese comentario le habría dolido a su hermana, pero él no quería meterse en donde no lo llamaban, así que prefirió no comentar nada
