Capítulo 10: Pizza.

Quiero agradecerles por sus reviews y tweets, y por sobre todas las cosas, por leer la historia. Significa mucho para mí :) ¡Espero que les guste el capítulo!


Tras colgar, Cory sabía que tenía que informarle las noticias a Lea, pero no sabía cómo… Por mucho que deseaba que lo acompañase a la gira, no quería presionarla con semejante condición. Bastante había sido que aceptarse ir con él, ¿pero hacerla cantar en los shows? Ése era un compromiso demasiado grande…

—¿Y bien? —preguntó Lea, impaciente—. ¿Puedo ir?

Cory podía ver la ilusión en los oscuros ojos de la morena… tenía que decírselo. Resopló, y estiró su brazo hacia el lado opuesto de la mesa, donde ella estaba sentada, para tomarle la mano.

—Lea…

—¿Qué ocurre? ¿No quieren que vaya? —inquirió, dicha ilusión desvaneciéndose de su mirada…

—No, no es eso…

—¿Entonces qué? ¿Qué te dijeron, Cory?

—¿Recuerdas cómo nos conocimos? —ella asintió, sonriendo al pensar que todavía no había sido una semana desde entonces, y sin embargo, ya habían ocurrido tantas cosas entre ambos…—. ¿Te… te molestaría volver a subirte al escenario con nosotros un par de veces más?

El semblante de Lea cambió de repente… su ceño se frunció y su boca se abrió sin dejar pasar sonido alguno durante algunos instantes. ¿Querían que ella cantase en la gira? ¿Ésa era la condición para poder ir?

—No tienes que hacerlo si no quieres, en serio… Yo… supongo que yo puedo quedarme aquí un tiempo más…

—No —lo interrumpió—. No dejaré que arruines tu carrera por mí, tienes que ir.

—Pero… ¿y tú?

La muchacha se encogió de hombros con una mirada triste... y Cory supo que no podría contar con su compañía.

—De veras me gustaría poder acompañarte… pero no puedo aceptar lo que me piden. Significaría muchas cosas a las que lamentablemente no me puedo comprometer, lo lamento, pero no… no puedo.

Cory asintió con una pequeña sonrisa y le dio un apretón a la mano de Lea, totalmente reacio a que ella se sintiese mal respecto a esto. No era su culpa, ni la de nadie… bueno, quizás sí un poco la de él.

—¡No te preocupes! Lea, lo entiendo perfectamente… Es básicamente como si te estuvieran ofreciendo un trabajo, y ése no fue el plan, ¿verdad? Tranquila, le diré a Jared que no seguiré con la gira.

—¡Ni lo sueñes! —espetó Lea— Cory Monteith, tú irás a esa gira así te tenga que empujar al avión, ¿entendiste?

Cory rió.

—De acuerdo… Pero volveré…

—O podría ir yo a L.A… ¿no? —sugirió la sonriente neoyorkina.

—Como tú quieras —respondió, contagiado por su sonrisa—. Aquí, allá… pero ésta no será la última vez que nos vemos, de eso no hay dudas.

—¿Y cómo estás tan seguro? —quiso saber, levantando una ceja divertidamente.

—Porque si todo sale bien… —Cory tomó la otra mano de Lea para así estar unidos por ambas— no habrá última vez.

Lea, sin embargo, se soltó de él… pero sólo para poder ponerse de pie, caminar hasta su lugar, y sosteniendo sus mejillas cubiertas por una sutil capa de barba, depositar un dulce beso en sus labios que inmediatamente lo hizo sonreír.


Más tarde, tras haber reservado un vuelo online y buscado sus cosas del hotel, Lea llevó a Cory al aeropuerto. Éste tomaría un vuelo a Boston, donde Bonnie Dune daría un concierto esa noche después de haber dado otros dos en Washington D.C… sin el baterista.

—Supongo que… ¿adiós? —pronunció Lea con pocas, si es que las tenía, ganas de despedirse— No me gustan las despedidas…

—No es una despedida… es un "hasta pronto". Además, si no te molesta, te llamaré apenas llegue.

—¿Cómo me va a molestar, tonto? —preguntó riendo y dándole un inofensivo golpe en el brazo—. Es más, te obligo a que lo hagas.

—¿Ah sí? —preguntó el castaño, siguiéndole el juego mientras levantaba suavemente el rostro de Lea tomando su mentón.

—Sí —contestó sin rodeos, e instantáneamente unió sus labios a los de él.

Consciente de que no podría gozar de sus besos por varios días, Cory no perdió la oportunidad de insertar una pizca de pasión en éste, besándola como si no hubiera ni una sola persona en todo el JFK más que ellos dos. Lea, por su parte, no pareció mostrar objeción alguna al respecto… al menos no hasta que el llamado en altavoz del vuelo del joven los obligó a detenerse.

—Cuídate…

—Tú también. ¿Y Lea?

—¿Sí?

—¿Quieres ser mi novia?

Lea sonrió.

—¡Absolutamente!

Y volvió a besarlo, ahora oficialmente como su novio, para finalmente dejarlo ir.


Jon estaba preocupado. No había tenido noticias de Lea en más de 24 horas y eso, para Jonathan Groff, definitivamente era decir mucho. Por eso, le envió un mensaje de texto preguntando si se verían para cenar al que ella respondió con un "Ven a casa. No tienes idea de todo lo que tengo para contarte." El chico dio gracias a Dios por el evento que su novio Zach tenía esa noche, porque así fuera sábado –día que ambos solían reservarse para el otro-, un mensaje de su mejor amiga como tal era una prioridad.

Compró pizza vegetariana en el camino, la favorita de Lea, y enseguida estuvo en el departamento de ésta, ansioso por escuchar aquello que tanto tenía para contarle.

—¡¿DE NOVIA? —escupió Jon, literalmente, escupiendo el pedazo de pizza que tenía en la boca— ¿TE PUSISTE DE NOVIA CON EL BATERISTA?

Lea se echó a reír.

—Así es…

—Pero… no lo entiendo… ¿ayer no me habías dicho que no querías saber más nada con él?

—No fueron ésas mis palabras exactamente, pero de todos modos, eso fue antes de que él se apareciera en el teatro anoche… ¡eso que no me lo esperaba!

—¿Ver dos noches seguidas la obra? ¿Pagar por ello? Lea, me equivoqué, ese hombre no está "interesado" en ti… ¡está loco por ti!

—Y bueno… la cosa es mutua….

Jon sonrió. Podía decirlo… su amiga se estaba enamorando.

—¿Así que él pasó la noche aquí? —ella asintió— ¿Y qué tal es, ya sabes, en la cama?

—¡JON!

—¿Qué? Bueno, si no me quieres contar, supongo que muy bueno no debe ser…

Lea no lo dudó, y le arrojó al muchacho su porción de pizza en la cara, pero más que servir como lección, Jon terminó por comérsela sin problema alguno…

—Para que lo sepas, es maravilloso…

—Vaya, nunca usaste ese calificativo para hablar de Theo… ¿para cuándo la boda?

La morena lo fulminó con la mirada, y regresó a lo poco que quedaba de pizza en la caja… ¿estaría enamorándose de verdad?


Después del concierto, ya en Boston, Cory y sus compañeros de la banda salieron a comer a una pizzería. Desde que había llegado, el canadiense había sentido un cierto rechazo de parte de éstos, como si aún estuvieran enfadados por su ausencia en las últimas dos noches…

—¿Qué tal estuvo D.C? —preguntó mientras esperaban sus pedidos, con el objetivo de sacar algún tema de conversación.

—Fabuloso —respondió Justin, intercambiando miradas cómplices con los demás—. Nuestro mejor destino hasta el momento.

—Nueva York no estuvo nada mal tampoco, —agregó Seth— ¿no es así, Cory?

—Creo que él lo disfrutó más que todos nosotros juntos… —opinó Josh.

Cory rió casi sin gracia… era obvio lo que estaba pasando allí, pero prefirió callarse pues no tenía intenciones de discutir.

—¿Y la chica de I Love Rock 'n Roll? —inquirió Justin— ¿Por qué no quiso venir?

—Se llama Lea, por enésima vez… —remarcó Cory— Y no es que no quiso venir, simplemente no podía comprometerse a ser parte del show… ésa no es la idea de un viaje romántico.

—Tú lo dijiste, Monteith. ¿Desde cuándo se convirtió la gira de nuestra banda en un viaje romántico?

—Justin… —lo quiso calmar Jared, hasta ahora el único que no se había mostrado molesto con el castaño.

—¡Justin mi abuela! —exclamó él, furioso— ¿Es que te crees que esto es un juego? ¡No puedes decidir qué días tocas y cuáles te quedas con una chica salida de un maldito cartel!, ¿quién demonios te crees que eres?

Cory no sabía qué decir…

—Un día está bien —continuó—, ¿pero dos? Eso fue demasiado. Creo que hablo por todos al decirte que, a partir de ahora… estás fuera.


Entonces... en este capítulo, Cory ganó una novia... ¿pero perdió a su banda? Pobrecito u.u ¿Qué les pareció? No dejen de comentar que me encanta leer lo qué piensan :)

Love,

Mari.