Hola ¡hola mis queridas seguidoras! Espero no me hayan extrañado demasiado por acá, jejeje, en fin, acá tienen ¡otro capi de la historia!.
Espero les guste y sepan apreciar, el esfuerzo que se hace al dedicarle tiempo a esto, con que haya una sola de ustedes que lo siga, yo seguiré escribiendo.
¡muchas gracias por leer!.
¡déjenme saber su parecer!¡con un genial REVIEW!.
Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, quiero que disfruten al mejor personaje masculino de la serie.
2 pegasos, 2 problemas.
Serena me había convencido para ir al parque con las demás, nos dedicábamos a la pelota, la verdad la estábamos pasando muy bien, incluso habíamos invitado a Kelvin y a Molly y la verdad, la estábamos pasando de o mejor, estábamos divirtiédonos mucho, cuando escuchamos que alguien la llamaba, todas nos dimos la vuelta y vimos a un chico peli plateado de ojos azules, largos hasta la cintura, el le sonreía.
¿Cómo estás princesa?. Preguntó el, ella lo miró –pero si eres ¡el mago del circo!. Exclamó Serena con regocijo, el asintió contento.
-que alegría verte. Dijo acercándose a el y abrazándolo.
-el día de hoy, nos dieron permiso en el circo para salir y decidí venir a ver la ciudad. Dijo el con calma, Serena sonrió.
-si quieres, te lo puedo mostrar todo. El mago sonrió.
-me encantaría. dijo el.
-Serena ¿te vas a ir sin mas con el?. Pregunté - ¿que dirá Darien si te ve?. Ella sonrió.
-somos amigos, no pasará nada malo. dijo –nos vemos chicos. Dijo y se fue con el, dejándonos a todos boquiabiertos.
La pasé con el mago muy bien, resultó llamarse Damon, aunque hubo una parte del día, que no recordaba, pero bueno, nada grave, cuando volví a casa, sonreí.
-ya llegué. Dije por fin, mamá sonrió.
-que bueno que regresaste. dijo –así es, iba a ver a un amigo, que es nuevo en la ciudad. Dije con calma, ella sonrió.
-es bueno que hagas amigos. Dijo, asentí.
-si que lo es. Dije mientras corría hacia mi habitación.
Estaba pensativa, aún no entendía el porqué Serena se había ido con ese chico, solo lo había visto una vez.
-no lo entiendo pegaso. Le dije por fin a mi fiel amigo.
- ¿no has pensado Rini?. Me preguntó tras haber escuchado mi historia.
-que uno debe hacer siempre mas amigos, no solo para tener gente con la cual compartir y a quien querer, si no, para tener mas posibilidades de hacer mas cosas y alcanzar mas mundos y posibilidades, es importante tener muchos amigos, por lo que puedes vivir y lo que pueden ayudar. Sonreí.
-lo entiendo pegaso, muchas gracias por la explicación. Dije con cariño.
-me alegra tener un amigo como tu. Le sonreí y el me regresó esa sonrisa de aquella manera que solo los equinos pueden regresarla.
Estaba mirando la palmera, el cristal latía, rebozante de vida y poder, ya estaba a punto de nacer, como una flor, emergió de la palmera, BezBez sonrió.
-es hermoso. dijo –una vida siempre lo es. Dije con calma, ella asintió.
- ¿podremos jugar con ella?. Preguntó JunJún.
-desde luego, podrán hacerlo. Dije con calma.
- ¡miren!¡ya brilla!. exclamó ZereZere, era verdad, el cristal brillaba de violeta, un destello negro violacio y este se abrió, dejando ver a una bebé desnuda, la tomé en brazos, la envolví en mi capa y sonreí, ParaPara sonrió.
-ha nacido la pequeña Siocite, ParaPara está feliz. Dijo la pequeña.
-yo igual. Dijo ZereZere.
-tenemos una hermanita pequeña. Dijo JunJún.
-así es, la enseñaremos a ser una villana perfecta. Dijo BezBez, reí.
-y lograremos nuestro objetivo. Dije con maldad pura.
El trío de ineptos, estaba en su bar como siempre, sus vasos de hidromiel en frente de cada uno, se miraban.
-debemos acabar con las chicas de una vez por todas. dijo Ojo de Tigre.
-aún nos quedan algunos cabellos de pegaso. Dijo Ojo de Águila.
-si logramos matar al pegaso y robar su cristal, habremos logrado el objetivo. Dijo Ojo de Pez.
-lo haré yo. Dijo Ojo de Águila, se tomó su trago, tomó una de las fotografías y salió del bar.
Karmesite estaba haciendo las compras para su casa, se hallaba en la sección de verduras, eligiendo unos pepinos, cuando de repente y sin aviso, su carrito comenzó a moverse solo, como estaba de espaldas, no se dio cuenta de nada, pero el carrito impactó en un expositor de jugos de naranja envasados en vidrio, se escuchó un "crish" y luego, fue en picada hacia la única persona que se hallaba en la trayectoria de la caída.
¡maldición!. Espetó el inútil de Ojo de Águila, Karmesite se dio la vuelta apenada.
-señor ¡lo siento mucho!¡no me di ccuenta cuando lo moví!. Aunquee para ser sinceros, no recordaba haberlo hecho.
-señorita, a cualquiera le puede pasar. Dijo el con calma fingida.
-venga conmigo por favor, mi casa no queda demasiado lejos, podemos llegar a pie y se puede duchar, tengo unauna ropa del novio…ex, .de mi hermana, que podrán servirles. Ojo de Águila sonrió.
-será todo un plsacer. Dijo con calma, el se las arregló para que a ella no le cobraran el desastre, habría sido descarao si lo hicieran y los 2, terminaron yendo a su casa.
-que bueno que nos invitaste a tomar el te Vergerite. Dijo el conejo feliz.
-es que si no es así, no las vemos. Dijo la ingeniosa Vergerite con calma.
-ah, lo lamentamos mucho, es que con los ataques, no hemos tenido demasiado tiempo. Dijo mi princesa con calma.
-Serena ¿Quién te dio esa pulsera? Si puedo preguntar, claro está. Dijo mi amiga, mi princesa sonrió.
-hice un amigo en el circo. Dijo con calma, se tocó la pulsera.
-se llama Damon y es un mago increíblemente bueno. Vergerite entrecerró los ojos.
-yo diría que…no, quizás lo imaginé. Dijo - ¿wel quwe?. Preguntó el conejo.
-no, nada. Dijo para ellas, pero dentro de ella pensaba:
-esa pulsera es idéntica a un modelo que el príncipe tenía para cuando llegarqa su amor. Negó –es imposible. Murmuró en voz baja mientras mi princesa y mi conejo hablaban no se de que.
-el está muerto. Añadió para si, meneó la cabeza para despejársela, sonrió y siguió conversando con las chicas, cuando aparecieron Karmesite y el inútil de Ojo de águila en el humbral, los ojos de mi princesa se abrieron desmesuradamente, el conejo tragó saliva, Vergerite estaba pálida de la conmoción.
-Vetsite va a matarte cuando se entere. Karmesite tuvo el detalle de ruborizarse.
-ocurrió un accidente, tenía que subsanarlo, pero el la devolverá ¿verdad Kengi? Es un recuerdo de una de mis hermanas, de su ex novio. El asintió.
-el tenía gusto para vestir, ciertamente. Dijo examinando el saco que otrora fuera de mi hermano pequeño.
-de verdad lo tenía. Las 3 asintieron.
-era una gran persona. Dijo mi princesa –dulce y gentil. Mi conejo la miró con calma.
-se sacrificó por su hermano. Añadió como no pudiendo refrenar los recuerdos, Karmesite sonrió.
-seguro, donde sea que esté, está con su hermano. Mi princesa asintió, se secó las lágrimas y sonrió.
-seguro que si. dijo por fin.
- ¿se quedan a tomar el te?. Preguntó Vergerite para destensar el ambiente.
-no, iremos a tomar algo, nos vemos. Dijo Karmesite, el estúpido de Ojo de Águila asintió.
-un placer. Dijo y sin mas, salieron del cuarto.
-Serena. Dijo el conejo.
- ¿si?. preguntó mi princesa –creo que hay un par de cosas, que no me contaste de la familia black moon. Vergerite la miró con calma.
-este podría ser un momento tan bueno, como cualquier otro Serena. Mi princesa asintió.
Así es, podría serlo. Dijo con calma profuna comenzando a relatarle a Rini y a Vergerite sus comienzos como sailor moon.
Karmesite y Ojo de Águila, habían ido a comer y luego, a bailar en una de esas discos de 24 horas, cuando salían de allí, el la acompañaba a su casa, eran aproximadamente, las 7 de la noche, los 2, caminaban disfrutando de la luz de luna.
-eres una mujer hermosa Kar, única. Dijo el, ella sonrió.
-muchas gracias Alan, tu igual, estoy tan feliz de haberte conocido. Los 2 se detuvieron al amparo de una farola.
-eres tan hermosa, me imagino que tus sueños, serán igual de bellos. El corazón de Karmesite latía a mil por hora, sonrió al sentir y ver su cercanía.
-oh Alan. Dijo - ¿querrías regalarme tus sueños?. Le preguntó.
- ¿Qué?. Preguntó ella a su vez que el aparecía su cortina y se cambiaba a su ridículo traje, ella se quedó anonadada ¡había peleado por el control de mi cristal con el!.
- ¡1!. Exclamó apareciendo ese ataúd de mal gusto.
- ¡2!. Karmesite intentó soltarse sin éxito.
-3. Susurró el, ella gritó, pero no se desmayó al aparecer el espejo de sus sueños fuera de su cuerpo.
Rini y yo, íbamos de regreso a casa, después de una encantadora tarde en la casa de las hermanas, cuando escuchamos un grito.
¿Qué fue eso?. Preguntó Rini –no lo se. dije, nos acercamos con cautela y presenciamos como salía el espejo de Karmesite de dentro de ella, las 2 nos miramos.
- ¡chicas!. Le exclamé al reloj - ¡las necesito en la vía a la casa de las 4 hermanas de la persecución!. Todas dijeron un.
-entendido. Rini y yo, nos alejamos para poder transformarnos.
- ¡doble poder cósmico lunar!¡transformación!. hicimos nuestros movimientos y quedamos transformadas, vimos a Ojo de Águila en el interior del espejo de los sueños de Karmesite, de cintura para arriba.
-son tan hermosos tus sueños, casa, el hogar, pero deberé matarte. Dijo con maldad.
- ¡espera un poco!. Exclamamos a coro.
- ¡no permitiremos que hagas a ñicos los bellos sueños de alguien tan noble como Karmesite!. Exclamé.
-somos las sailorsscouts. dijo Rini.
-que luchan por el amor y la justicia. Dije, hicimos nuestras poses.
- ¡soy sailor moon!. Exclamé - ¡y yo!¡sailor chibi moon!. Exclamó Rini.
-y te castigaremos, en el nombre de la luna. Ojo de Águila rió.
-no van a poder esta vez conmigo ¡sal de allí pegaso!. Mime enojé muchísimo.
- ¡ese truco no funcionará!. Exclamó - ¡desde luego que no!¡ya sabemos que el pegaso no tiene nada que ver con ustedes!. Exclamó Rini, sus ojos se abrieron al verlo, eran idénticos al pegaso.
-mátenlas. Ordenó el peli rosa con deleite.
Acunando a la pequeña Siocite, supe que algo no iba bien, puesto que, el pecho no me dejaba tranquilo y comenzó a dolerme, miré a las niñas, necesitaba salir.
-me parece que hay problemas. Dijo BezBez.
-eso me temo. Dije con calma forzada.
- ¿podemos cuidarla?. Preguntó JunJún.
-siempre y cuando recuerden que es un bebé y no una muñeca. ZereZere sonrió.
-lo recordaremos. Dijo estirando los brazos, se la di y desaparecí, estaba la cosa serie, los poderes de ellas 2, no le hacían nada a los 2 caballos, los cuales, las atacaban sin piedad, hubo un momento, en el que mi princesa herida, cayó, vi al equino bajar la cabeza y prepararse para el golpe de gracia.
-allí fallecerá la poderosa sailor moon, paz a sus restos. Me atravesé y detube el ataque con mis manos desnudas.
- ¡que!¡estás osando traicionar a mi reina!. Exclamó.
-no imbécil, ella y yo, tenemos un trato, nada de lastimar y o matar a sailor moon. Dije, el conejo abrió los ojos, también, debía protegerla, así que: coloqué una barrera obscura entre ellas 2 y sus caballos, supe que tendrían problemas, serios problemas, sus poderes no eran suficientes y aunque vi, a las sailors llegar, comprendí que serían derrotadas de no hacerse algo ya.
-vamos chicas. Dijo la voz de sailor venus, dejé al pegaso del conejo ir por ellas, lo cual, hizo con mucho entusiasmo, veía como las derrotaban eran clones perfectos del pegaso, cuando el maldito yo pasado de Endimiun apareció e intentó ayudar, fue cruelmente corneado por el segundo equino, el primero, seguía intentando acabar con mi princesa a toda costa, el conejo se puso de pie con dificultad.
-por favor, pegaso, protege los sueños de todos, llamado estelar. Dijo con voz cansina, el cielo se transformó para dejar ver al auténtico pegaso, el segundo, lo miró, se estudiaron y comenzaron la batalla, no podía dejar de aprovechar la oportunidad.
-cúrala cristal obscuro. Dije, mi princesa aún desmayada y la barrera obscura, me permitieron besarla, antes de retirarme, las sailors corrieron hacia ella, al tiempo que mi prinseca despertaba.
-Serena. Dijo sailor mars –chicas. Dijo ella con debilidad.
- ¿Qué pasó? Pensamos que estabas muerta, que tu y Rini… dijo sailor júpiter.
-no lo se, pero alguien nos salvó. Dijo ella con calma, poniéndose de pie, miró la batalla de los 2 pegasos, entendí que a menos que interviniera otra vez, el segundo pegaso las mataría.
-átalo cristal obscuro. Salieron unas cuerdas negras de energía, el pegaso intentó soltarse sin éxito.
- ¡llamado estelar!. Exclamó el conejo antes de desmayarse, sailor mars miró.
- ¡rápido chicas!¡hay que detener al primer pegaso mientras el nuestro equipa a Serena!¡fuego de marte!¡enciéndete!. lanzó.
-es verdad ¡fulgor del agua de mercurio!. Lanzó sailor mercury.
-ojalá sea suficiente!¡trueno de júpiter!¡resuena!. lanzó sailor júpiter.
-lo será ¡cascada de venus!. Lanzó sailor venus, mi princesa recibió su caleidoscopio.
- ¡debemos unificarlos a los 2!. Exclamó con prisa, las demás asintieron, una vez mas, siendo peligroso, arriesgado y un poco insensato, intervine atando a los 2 clones contra el suelo, juntos, bien juntos, el yo pasado de Endimiun seguía sangrando y secretamente, esperé que ese fuera su fin, mi princesa comenzó a hacer sus movimientos.
- ¡sublime meditación lunar!. Lanzó hacia los 2 caballoos, que lo único que hicieron como despedida, fue relinchar de terror, fue cuando lo vio.
- ¡Darien!. Gritó corriendo hacia el, eso me partió el corazón y molesto, desaparecí.
¡Darien!. Sentí que mi corazón se partía en 2 al verlo ¡había demasiada sangre! Corrí hacia el y lo acuné con dulzura, Rini, al espertar, me siguió.
-Serena. Dijo, lloraba, lloraba de miedo, porque casi no respiraba, Karmesite se acercó a mi.
-Serena. Susurró, la miré.
-está, Darien está. Comencé.
-no, no lo est´á. Dijo el pegaso de pie, a pocos metros de nosotras, agachó la cabeza, el cuerno brilló y mi querido Darien fue curado, lo besé con amor y pasión, escuchando el suspiro de todas.
-muchas gracias Serena. Dijo Karmesite suavemente, asentí tras soltarme.
-para eso son las amigas. Dije con una gran sonrisa, aferrada a mi querido Darien.
Llegué sin decir nada a nuestra ala del circo, entré a mi habitación y me acosté en mi cama, yo había salvado su vida y ella, había corrido hacia sus brazos, no lo podía creer, BezBez entró con el bebé.
-estás enojado. Me dijo, su cabellos suelto, ondeaba al viento.
-un poco si. conbine –quizás cuidar a la pequeña te anime. Me dijo, suspiré.
-no lo creo, lo único que me animaría es un asesinato. Dije resuelto, ella se encaramó en mi cama y se sentó de braos cruzados.
-no entiendo, dime ¿Por qué ante tal oportunidad no aprovechaste en llevártela?. Preguntó con curiosidad.
-el cambio, aún no está completo y hasta que no lo esté, hacerlo es arriesgado, además, quiero deshacerme de la reina y eso, no será seguro si no lo hacemos bien. Ella asintió.
-bien, pero entonces no te enfades por las cosas que hace despierta. Bufé.
-no debería, pero me muero de celos. Dije.
-eso prueba que la quieres porque te importa. Me dijo, para ganar tiempo, tomé a la pequeña de sus brazos y me puse a acunarla, BezBez apoyó su cabeza en mi regazo y me dediqué a cantarle a la niña mientras pensaba en como iba a matar a Endimiun y disfrutarlo muchísimo.
