Décimo Capítulo. Antes que nada, les debo una disculpa, han sido semanas complicadas por culpa del trabajo, un curso que estoy tomando...y un cachorrito que me tiene vuelta loca, pero lo amo 3. T.T Lo siento mucho, pero de verdad que todo, TODO es caótico. No he podido agradecer reviews ni nada, pero lo haré, TuT Lo prometo. De igual manera, espero no tardar tanto y esta misma semana tenerles el capítulo 11.

Shingeki no Kyojiny todos sus personajes pertenecen a Hajime Isayama.

Convivencia

1.

Parecía que llevaba semanas sin dormir, aunque eso no era del todo cierto. Había estado durmiendo muy bien, comiendo a sus horas y no excediéndose en su trabajo, así que el desgaste físico estaba descartado. Lo que Erwin tenía era un desgaste emocional.

Con su fiel Whisky en una mano, Erwin miraba como las luces artificiales iluminaban la ciudad desde el hermoso ventanal de su departamento. En días como ése, extrañaba el estar casado y que su esposa estuviese leyendo alguna novela romántica sentada en el cómodo reposet que habían acomodado en el estudio. Él solía trabajar por horas en ése sitio, ella buscaba su compañía aunque sea en el silencio.

Sí, Erwin tenía que admitir que la extrañaba. Sonrío al recordar su hermoso cabello rubio cayendo sobre sus delicados hombros desnudos. Se había casado con una mujer muy hermosa, muy femenina y delicada… una mujer casi perfecta; pero, como casi todas las historias tristes, él no había sido el marido que ella necesitaba.

Erwin no comprendió que su matrimonio era una farsa, un fracaso, hasta que Levi apareció en su vida.

Levi, pensar en él le hacía sentir extraño. Suspiró pesadamente y llevó el fino cristal a sus labios para que el licor se deslizara lenta y deliciosamente hasta sus labios. Cerró los ojos un momento, mientras degustaba su amargo sabor. Su farsa se acabó cuando se metió en la cama con otro varón y descubrió que le excitaba más tener a un tipo montándolo que a una bella y delicada mujer. Levi no era para nada parecido a su esposa, pero lo excitaba mucho más que ella.

Sin embargo, también lo exasperaba mucho más que ella.

Suspiró pesadamente y sacó del bolsillo de su pantalón su celular. Lo desbloqueó y revisó su correo por inercia, o quizá como pretexto. Lo que realmente quería era ver si Levi le había escrito…pero no. La bandeja de mensajes de su amante estaba vacía. Erwin presentía que algo andaba mal entre los dos, algo se había roto y ninguno de los dos se atrevía a ponerle fin.

Erwin no quería terminar a Levi pues el fracasar en una relación le pesaba mucho y creía que Levi tampoco se atrevía a dejarlo aunque dudaba de sus razones. Suspiró pesadamente al pensar en ello pues le hizo recordar el día de su divorcio. Su esposa había usado un vestido verde que resaltaba sus ojos y su curvilíneo cuerpo, se había puesto su perfume favorito y el collar de perlas que le regaló en su segundo aniversario. Se dieron la mano tras firmar como si fueran dos comerciantes que acaban de cerrar un buen negocio y ella se marchó, no sin antes decirle una frase que a veces lo despertaba en las noches como si fuese una pesadilla.

"Erwin, lo único que me reconforta de esta separación es que no fui yo la que hizo las cosas mal. Fuiste tú y lo sabes, tu estrategia fracasó".

2.

Soplaba una brisa agradable en aquél mirador vacío, salvo por ellos dos. Levi y Eren habían bajado del automóvil y el pelinegro apenas podía creer que había perdido una tonta apuesta con un mocoso universitario; sin embargo, agradecía la ausencia de personas en el sitio. No tenía ganas de ver otras caras…

Volvió discretamente los ojos a Eren, el chico parecía encantado con la brisa y el silencio. Si algo tenía que admitir es que el color verde le sentaba bien…el color verde resaltaba sus ojos y si a eso le añadía lo bien que se le ceñía el pantalón al cuerpo… Levi suspiró pesadamente. Se sentía terrible por pensar aquello, pero no podía evitarlo.

Por su parte, Eren sintió que el corazón se le iba al cuello al notar que Levi lo estaba mirando. Hizo un gran esfuerzo para parecer sereno, como si no se hubiese percatado de ello, aunque sentía que su órgano bombeador de sangre estaba usando sus costillas como marimba.

¿No vas a comenzar a pavonearte por tu victoria? —Preguntó Levi, rompiendo el silencio entre los dos. El profesor se sentía un tanto extraño, una parte de él deseaba preguntarle a Eren qué estaba pensando, pero la otra se resistía a hacerlo. Preguntar aquello implicaría surfear en la mente de aquél sexy universitario y Levi se temía el por qué deseaba hacerlo.

Lo haré hasta que estemos en la cena a la que lo voy a invitar y que usted deberá aceptar…

Si dices que me vas a llevar a un restaurante caro, me voy a negar

No pensaba hacer eso…además de que mi presupuesto no da para tanto. Pero, sí pensé en invitarlo a cenar en mi departamento.

El de cabello negro sintió una punzada en el estómago. He ahí otra vez la mezcla de temor y deseo que solía hacerse presente en situaciones muy particulares de su vida, generalmente cuando dichas situaciones involucraban un paso importante. Recordaba haberla sentido cuando viajo solo por primera vez, cuando ingresó a la universidad, cuando ingresó a la maestría y cuando envío sus papeles para solicitar la beca que le financiaría el doctorado. Volvió los ojos a Eren y notó que aquellas orbes verdes estaban fijas sobre él, analizándole.

Levi sabía que subir al departamento del universitario sería un error en todos los malditos sentidos, un error que seguramente lo llevaría a cometer muchos otros. No quería eso, su parte racional le exigía pedirle a Eren que lo invitase a otro sitio menos formal y menos comprometedor…pero, una pequeña parte de sí mismo lo deseaba.

Cuando Levi cayó en la cuenta de eso, también se percató de que llevaba un buen rato en silencio y el muchacho le miraba, expectante. Se encogió de hombros como si no importase.

Si el sitio está sucio, me voy a largar.

Me aseguraré de limpiar hasta que me sangren los dedos— Se rio Eren y su risa, fresca y deleitante, contagió a Levi. Si bien no se soltó a carcajada abierta, sí se sacudió ligeramente, en el tipo de risa discreta que tendría cualquier tipo discreto como él. Se aflojó entonces el pañuelo que llevaba al cuello y se lo retiró, desabrochando un par de botones de su camisa. De alguna manera, estar con Eren lo hacía sentir rejuvenecido.

El castaño contempló con total devoción las acciones de Levi, maravillándose por como sus pálidos dedos contrastaban con el color gris Oxford de su traje, pero hacían juego con su camisa de un gris pálido. A Eren le daban ganas de besarlo, por lo que inconscientemente reparó en los delgados labios del mayor. ¡Si tan sólo pudiera reducir la distancia!

Levi, por su parte, sintió la mirada del castaño y la confrontó. Notó que Eren miraba su boca, se percató que el chico desvío la mirada apenado y también se dio cuenta de que los músculos de su propio cuerpo se tensaron al reparar en todos los detalles anteriores. Se sintió incómodo, aunque no por que le desagradase el chico…sino porque le desagradaban las reacciones que le estaba provocando.

Supongo que lo mejor va a ser que vayamos de una vez a lo de Hanji o se va a poner a beber más de la cuenta y hará una escena que no quisiera que vieras…a menos que desees perder la imagen de maestra sensata que quizá tienes de ella —. Dijo y volvió sus ojos azules a los verdes de Eren. El muchacho le sonrío y Levi tuvo que desviar la mirada. Algo en aquel universitario lo turbaba.

Gracias por aceptar la invitación de venir aquí…disfruté mucho estos momentos— se sinceró el muchacho y Levi sintió que un escalofrío le recorría toda la maldita espalda. Ahí estaba de nuevo su amabilidad, su ternura…

¿De verdad no te cansa ser tan amable?

Pues tengo bastante práctica, así que estoy acostumbrado. Además, no siempre soy amable.

Me muero por ver esa faceta tuya— Soltó Levi, sin pensar en lo que decía mientras se daba vuelta para dirigirse hacia el automóvil que tenía aparcado cerca de ellos. Demasiado tarde se dio cuenta de que arrojó las palabras sin pasarlas por el filtro de la cordura. Mientras abría la puerta del auto, intentaba fingir que no había pasado nada, que no le había coqueteado con descaro a un universitario.

Eren, por su parte, se sentía en las nubes. Estaba seguro que no podría dormir esa noche a causa del torbellino de emociones que hacían trizas su interior.

3.

¡Mike, eres un hijo de puta! — Gritó Hanji, medio alcoholizada y medio entusiasmada por lo que su amigo de la infancia acababa de confesarle. El rubio alzó una ceja y contempló detenidamente al intento de mujer que tenía en frente.

Aquella noche Hanji lucía particularmente radiante: llevaba el cabello suelto, aunque peinado, se notaba que alguien con mano experta en el uso de la secadora y la plancha había hecho de su cabellera algo sedoso. Usaba un elegante vestido azul marino que le dejaba al descubierto los hombros e incluso estaba usando unas delicadas zapatillas de tacón alto que tenían el mismo color del vestido. Llevaba un maquillaje discreto en tonos cobrizos y pintalabios rojo. Muchos hombres del sitio habían reparado en ella, aunque no por mucho tiempo. La razón era simple: toda su hermosa apariencia se iba al traste cuando la mujer soltaba una de sus risotadas o uno de sus impropios comentarios…como el que acababa de hacerle.

Aunque Mike apreciaba a Hanji, le parecía que a veces sus palabras o reacciones estaban fuera de lugar, acababa de vivir un perfecto momento que ilustraba lo anterior. Cuando él le confesó que acababa de hacer un convenio con la Universidad de Sina para poner una nueva cafetería dirigida por él, de manera que hiciera crecer su cadena de restaurantes; la mujer casi aulló en la mesa, lo insultó y después le dio repetidos golpes en el hombro como si más que su amiga fuese un amigo. Mike sonrío divertido y negó con la cabeza. Al final, Hanji no podía dejar de ser Hanji.

Justo antes de que Hanji se atreviese a decir alguna otra barbaridad, un rubio de expresión amable se acercó a la mesa. A Mike le divirtió ver como a la doctora casi se le caía la mandíbula al piso al verle ahí y Mike se preguntó quién sería el nuevo invitado. No conocía al chico y su descripción no encajaba con la del famoso "Ángel".

¡Moblit, viniste! —Soltó la doctora, mientras el muchacho asentía y le entregaba una rosa que había comprado para ella. Hanji la aceptó en silencio y Mike no pasó desapercibida la actitud de la doctora. Por primera vez en su vida, Hanji no estaba diciendo alguna barbaridad…

Sí, lamento llegar tarde, no daba con el sitio y salí un poco después de la hora en el trabajo y en lo que fui a mi casa a cambiarme, pasaron los minutos… — Se disculpó el rubio y Mike alzó una ceja. No sabía si se estaba perdiendo de algo entre los dos

Es muy bonita, Moblit, Gracias. Aunque sería más bonita si estuviera infectada por alguna bella bacteria como grobacterium, Pseudomonas, Erwinia, Corynebacterium, Xanthomonas…así las podría estudiar y tener un bello recuerdo

Moblit no pudo evitar la risa ante el comentario de la científica, mientras que Mike intentaba procesar el montón de nombres raros que aparentemente sólo esos dos lograban entender. Se rascó la cabeza, confundido, antes de acercarse a oler al recién llegado. Olía a colonia, espuma de afeitar, jabón y un hogar limpio. Mike sonrío.

Disculpa sus costumbres de perro, Moblit. Es que a Mike le encanta oler personas, es su forma de conocerlas. Muchos dan la mano, Mike te da una olfateada

Mucho gusto, señor Mike…usted debe ser el novio de la doctora Hanji

¡Ni de broma! —Dijo el rubio, mientras Moblit sonreía, apenado —Soy un amigo de la infancia, de esos que analizan a todas las personas que se le acercan. Pero no, no podría ser su novio nunca. Soy homosexual.

Oh…bueno, soy Moblit Berner, futuro asistente de la Dra. Hanji Zoe

Mike Zacharius. Amigo de Hanji, chef, dueño de este restaurant.

Y debió ser un bonito poodle en otra vida

Moblit intentó no reírse del chiste de la doctora pues temía insultar al rubio, aunque no pudo evitar esbozar una sonrisa. Tomó asiento al lado de Hanji e intentó sacar un tema en el que pudieran coincidir los tres: Mike, Hanji y él. No quería acaparar toda la atención de la doctora pues eso podría ser tomado como una descortesía por parte del otro rubio.

4.

Se había quedado en casa de Eren viendo una película y comiendo palomitas. Le envió un mensaje a su abuelo para avisarle que llegaría tarde a casa. Al principio de la película su plan había sido quedarse y esperar a Jean para hablar con él, aunque a la mitad de la trama decidió que no tenía caso. Finalmente, ¿qué pensaba decirle? Realmente no tenían gran cosa que hablar. Suspiró pesadamente y decidió que al finalizar la película decidiría qué hacer.

Cuando apagó la televisión, no se sentía con ganas de seguir esperando a su romance unilateral. Tomó sus cosas y decidió que era momento de marcharse. Salió del departamento de Eren, echando llave a la puerta. Bajó lentamente las escaleras, ensimismado con sus pensamientos, hasta que escuchó golpes y no pudo evitar volver los ojos a la puerta del departamento dónde vivía el amor prohibido de su mejor amigo. Un atractivo rubio se encontraba en el sitio y parecía preocupado, llamando una y otra vez al timbre o golpeando la puerta constantemente.

Levi, sé que estás ahí. Abre, por favor. Necesito hablar contigo

Buenas noches…—Saludó para llamar la atención del joven, quién realmente tenía el cabello castaño claro y los ojos cristalinos.

Buenas noches…

Disculpe, si está buscando al inquilino de ése departamento, me temo decirle que salió hace unas horas

¿Salió? ¿Dijo a dónde iba?

No…

El castaño suspiró pesadamente y se acomodó el cabello, mientras Armin no sabía si debía seguir bajando o llamar a Eren para que le informase a Levi que un tipo bastante atractivo le buscaba. Pensar en ello hizo sonreír a Armin, por un momento se imaginó la cara que pondría Eren si llegaba a leer un mensaje así.

¿Necesita contactarlo de forma urgente? —Preguntó Armin, regresando de su nube de fantasías.

Sí y no…es decir, no urge. Es sólo que le dije que vendría hoy a visitarle, pero creo que era verdad el que tenía planes, yo pensé que sólo no me quería aquí.

Pues puede regresar a su casa y llamarlo mañana, dudo que hoy regrese temprano a casa.

Es que ése es el problema…vivo en los suburbios, en la famosa "Ciudad subterránea", no sé si ha oído hablar de ella.

Sí— respondió Armin, suspirando pesadamente. El chico vivía demasiado lejos, seguramente no podría volver a su casa ése mismo día. Sin embargo, si le llamaba a Eren para que le informase a Levi, eso arruinaría la cita de los dos y Armin no se perdonaría ver a su amigo desanimado. Se maldijo a sí mismo y maldijo a Jean, por culpa del rubio ceniza había tenido la pésima idea de quedarse a esperarle.

Ni siquiera tengo el número celular de Levi…—Se lamentó el de ojos cristalinos.

¿Tienes dónde quedarte? — Preguntó Armin, esperando que el otro dijera que sí. Antes de hacer un drama o seguir maldiciendo su suerte, tenía que agotar posibilidades.

No…la única familia que tengo en esta ciudad es Levi y pues…Levi no está.

Entonces te tengo una propuesta, disculpa el atrevimiento pero no se me ocurre nada mejor. ¿Por qué no te quedas en mi casa? Mañana temprano regresas a buscar a Levi y ya.

Farlan observó fijamente a Armin y el rubio pensó que seguramente lo insultaría o rechazaría, es decir ¿quién en su sano juicio iba por el mundo ofreciéndoles una cama a los desconocidos? Se enterneció al pensar que el chico debía ser una excelente persona, de esas que rara vez te encuentras por el mundo. Armin, por su parte, le miraba expectante.

Acepto tu propuesta…me parece mejor a esperar aquí horas y horas. Mañana temprano vendré a buscar a Levi. Por cierto ¿cuál es tu nombre, amigo?

Armin Arlett, mucho gusto.

El gusto es mío. Soy Farlan Church.

¿Pariente de Levi?

Sí y no. Es decir, Levi y yo somos como hermanos, aunque realmente no estamos emparentados.

¿Se conocen desde hace mucho?

Sí, desde que éramos jóvenes

Cuando Farlan dijo aquello, a Armin casi se le cae la mandíbula al piso. El rubio juraba que el otro muchacho no debía basar de los 24 años, pero su respuesta le daba a entender que era mucho mayor. Farlan, por su parte, tomó su maleta del suelo y se dispuso a seguir al muchacho que amablemente le había ofrecido un sitio en dónde quedarse.

5.

Cuando Eren y Levi llegaron al restaurant de Mike, Hanji estaba platicando amenamente con el chef y Moblit. Al ver a la pareja, sonrío divertida.

Llegan tarde

Es culpa mía…— Dijo Levi, a lo que Eren volvió los ojos al pelinegro —Me entretuve limpiando. Se me olvidó tu evento hasta que Eren bajó a recordarme que prometí venir.

No me sorprende que te quedes limpiando, pero sé que estás mintiendo, enanín. Seguro te pegó en la tarde el hecho de que te dije "Mamá Levi" y por eso me castigas llegando tarde; aunque, me pregunto si te hubiese orillado a usar Jeans si te llamaba "Abuela Levi"—mencionó Hanji, sintiéndose victoriosa. Sabía que Levi creería que había logrado engañarla, pero no. Conocía lo suficientemente al muchacho como para saber que intentaba ocultar algo y suponía que ése algo estaba relacionado con Eren.

Loca de mierda— Espetó Levi, tomando asiento. Eren lo imitó — Uso Jeans cuando no estoy en el trabajo…

Pues aquí no estás en el trabajo

Pero es una cena especial, no voy de Jeans

En todo el tiempo que llevo contigo, no te he visto de Jeans jamás. Pobre Eren, te arrojé a las garras de un demente. Dime, pequeño, ¿el enano demoníaco te mandó cambiarte el atuendo, verdad? Por eso tardaron tanto

Eren sonrío incómodo. Por alguna razón Levi no había querido decirle la verdad a Hanji, así que suponía que deseaba dejar como su secreto el hecho de que habían ido al mirador. Si lo pensaba detenidamente, era lógico, aunque le tensionaba un poco pensar en ello. ¿Qué tal si Levi se arrepentía del tiempo que pasaron juntos?

Pues…

Sí, lo mandé a cambiarse. Llámame "Mamá Levi" todo lo que quieras, mierda con lentes, pero un mocoso no iba a venir aquí en Jeans mientras yo pudiese evitarlo

¡Lo sabía! ¡Sabía que mentías! No es que se te haya olvidado el evento, lo que sucede es que…¡Eres un controlador, Levi! — Dijo la doctora, fingiendo que se había creído la mentira. Eren sonreía divertido e intercambió una mirada de complicidad con Levi, quién desvío rápidamente los ojos.

Moblit, por su parte, pasaba la mirada de Eren a Levi sin entender o sospechar nada de lo que realmente estaba sucediendo ahí; por su parte, Mike repasaba a Eren y olfateaba el aire discretamente. No es que le diera pena levantarse a oler al chico, pero era evidente que aquél castaño no estaba interesado románticamente en Hanji, sino en el moreno de ojos azules. Era tan evidente que si Levi no se había dado cuenta, era por despistado o quizá porque no quería ser imprudente: el chico era más joven.

Volviendo a lo que realmente le interesaba, Mike se concentró en capturar la esencia de Eren. El rubio creía que el olor de alguien hablaba mucho de esa persona, y Eren olía delicioso: un sensual perfume con tonos frescos que le iba bastante bien, además de que detectaba el olor a jabón y a ropa nueva. Sonrío. Parecía un chico formal y le enternecía el hecho de que se hubiese preocupado por cuidar su apariencia, aunque no sabía si aquello fue motivado por el evento de Hanji o para seducir al moreno. Sin embargo, mientras Mike intentaba responder a la pregunta, su nariz capturó otra esencia muy diferente, había otro olor en la chamarra…un olor que no era del castaño.

¿Vives con algún amigo o amante, Eren? — Preguntó Mike, a lo que Eren abrió los ojos como platos.

Con mi primo Jean

Y la chamarra negra debe ser suya….

Sí…—Respondió el chico, sorprendido, mientras Hanji palmeaba la mano de Mike

No te asustes, Eren. Le comentaba hace rato a Moblit que Mike tiene un olfato súper desarrollado. Es algo así como si hubieses convertido a un perro en un ser humano… Es mi poodle favorito.

Sorprendente— Dijo Eren, maravillado, mientras Mike parecía concentrado en oler a Levi. Conocía lo suficiente al enano como para saber que Levi sólo usaba su colonia favorita cuando estaba con alguien que considerara importante o en un evento que le resultase significativo.

Y tú, Levi, estás usando tu perfume favorito…

Es una ocasión especial — Lo cortó Levi, de tajo. No quería que le diera información de más a la desquiciada doctora, así que fulminó al rubio con la mirada. Mike entendió aquello y asintió en silencio.

Hanji observó a sus dos amigos. Al no entender lo que ocurría, lo pasó por alto y siguió con una alegre cháchara.

Los cinco estaban platicando amenamente, aunque había momentos en que Levi y Mike deseaban matar a Hanji porque comenzaba a sacar temas de biotecnología que sólo entendían Moblit y Eren, incluso chistes demasiado locales para ellos tres. Sin embargo, lo más constante era una plática sobre situaciones cotidianas en las que Levi se burlaba de Hanji o la doctora parodiaba a Mike, llegando al punto en dónde incluso Moblit comenzó a hacer chistes y Eren le siguió. Fue así que las horas pasaron, los comensales cenaron y mantuvieron la alegre plática de sobremesa que siempre se da después de los alimentos. Ya más entrados en copas, Mike pidió que pusieran música para bailar, pues a esas horas quedaban realmente pocas personas en el restaurante, así que ellos podrían hacer lo que se les diera la gana.

Sin pedir opiniones, la doctora se levantó de la mesa y arrastró a Moblit a que bailase con ella en la pista, estaba lo suficientemente ebria como para perder el poco recato que podría tener. El rubio apenas sabía mover los pies, pero la doctora pronto se encargó de recordarle al chico que tenía brazos, cadera, hombros…. Moblit se sentía apenadísimo, pero de alguna manera estaba contento de que Hanji lo hubiese seleccionado a él.

Por su parte, Levi volvió los ojos a Eren, quién "bailaba" la cabeza y tamborileaba la mesa con los dedos. Sonrío, su conducta tenía lógica si consideraba las escandalosas fiestas que organizaba en su departamento.

¿Te gusta bailar, Eren? — Preguntó Levi, aunque sabía que dicho cuestionamiento debía ser algo tonto.

Sí…un poco, no es como si me guste mucho…

¿No? Entonces cuando hacen sus ruidosas fiestas ¿qué se supone haces? ¿Beber hasta perder la razón?

Eren sonrío y negó con la cabeza, volviendo los ojos a Levi para mirarlo fijamente. No podía confesarle que organizaba las fiestas para intentar fastidiarle sus citas con Erwin, siempre con la esperanza de que el rubio se acabara fastidiando y se largase…o, que en su defecto, el profesor se indignase por el ruido y terminara de hacer lo que hacía con su amante.

Digamos que…me divierto a mi manera. A veces bebo, a veces bailo, a veces me encierro en mi cuarto y evito a la gente.

Levi arqueó la ceja. No se imaginaba a Eren encerrado en una habitación mientras toda su casa era el escenario de una fiesta universitaria. Sonrío y negó con la cabeza, mientras suspiraba pesadamente.

Eres un chico raro…

Lo soy…tan raro como para desear invitarte a bailar…¿bailarías conmigo, Levi?

Sí…pero no aquí— Dijo el pelinegro, bajando la voz para que Mike no los escuchase.

Entonces ¿dónde?

No lo sé, tú eres el universitario fiestero que debe saber de estás cosas.

Eren sonrío complacido mientras Levi le miraba fijamente y se maldecía a sí mismo por lo que acababa de hacer. ¿Le había aceptado dos citas en un mismo día a un jodido universitario? Debía ser una maldita broma.

Intentando despejarse, tomó la botella de vino y llenó su copa. Milke observó al pelinegro, confundido.

¿No crees que estás bebiendo mucho, Levi?

No, he bebido más y sin perder la cabeza.

Si sigues bebiendo tanto, no vas a poder conducir.

No eres mi madre, Mike— Espetó el moreno.

Eren, por su parte, suspiró pesadamente. Él sabía conducir, así que no le preocupaba tanto si Levi podía hacerlo o no…lo que le preocupaba era la razón que empujaba al profesor a hacer aquello. Se aventuró a rozar la mano de Levi para quitarle la botella de vino.

¿Qué tal si vamos a caminar un poco? Nos vendría bien para que la comida haga digestión.

Quiero tomarme una copa a gusto, Eren.

El castaño estuvo a punto de decir algo, cuando Hanji lo llamó a gritos desde la pista. Aparentemente quería invitarlo a bailar. Eren suspiró pesadamente y se levantó para ir con la mujer, después de todo ¿cómo negarle algo a la doctora si era tan buena persona con él?

Levi observó de reojo el trío que bailaba en la pista: dos castaños y un rubio. Mientras que Hanji y Eren se movían con destreza, Moblit parecía un árbol intentando imitar a dos ardillas voladoras que se deslizan por las ramas con destreza. Levi suspiró pesadamente al pensar en ello y dirigió sus ojos específicamente al castaño, incluso olvidando por un momento que estaba intentando ser discreto. Eren sabía bailar bastante bien, aunque era evidente que se sentía un tanto incómodo o quizá sólo estaba intimidado por el estado etílico de Hanji. Le dio un sorbo a su copa, mientras se deleitaba con la imagen del castaño. Aunque no quería admitirlo abiertamente, el chico tenía algo que capturaba toda su atención.

Ese chico, Eren, es un gran tipo— Dijo Mike, llenando su copa de Vino.

¿lo conoces?

Hanji me habla de él. Dice que es un "ángel".

Es un jodido universitario que padece amabiliditis

Mike se rio ante el comentario de Levi, negando con la cabeza. Desde que conocía a Levi, el hombre solía aparentar hostilidad aunque al rubio le constaba que era un buen tipo, un ángel gruñón según Hanji. Corrección: un ángel enano y gruñón.

¿Lo conoces desde hace mucho? —Le regresó la pregunta.

Somos vecinos, no sé nada más.

Es bastante bien parecido y agradable, seguro no le faltan pretendientes.

Cuando Mike dijo aquello, Levi sintió una punzada en el estómago y volvió los ojos a Eren. Era cierto, el chico era atractivo, dedicado y amable ¿quién diablos pasaría por alto a un tipo así? Levi se encogió de hombros al pensar en aquello. No era asunto suyo la vida romántica de Eren, aunque había algo en el tema que le disgustaba.

Como todo universitario ruidoso, supongo— Espetó, intentando no mostrarse afectado por el comentario de Mike. Sabía que él era bastante comunicativo con Hanji, así que lo último que deseaba es que la castaña se enterase de que él había actuado raro. No quería que la desquiciada doctora pensara que entre él y Eren había algo.

6.

Cuando llegaron a casa de Armin, el rubio presentó al castaño con su abuelo diciéndole que era un alumno de maestría de la universidad y acababa de llegar a la ciudad, por lo cual se había ofrecido a darle alojamiento una noche en lo que le acondicionaban un departamento en las residencias universitarias. El abuelo de Armin se tragó la mentira y a Farlan casi se le caí la boca de la impresión. ¿Cómo es que el rubio decía algo falso con tanta soltura y de forma tan creíble? Tendría que aprenderle aquello.

Armin cambió las sábanas de su cama y subió al ático de su casa por el colchón inflable que pensaba usar mientras le indicaba a Farlan que se pusiera cómodo, el de ojos cristalinos se cambió de ropa mientras el rubio regresaba.

Cuando Armin volvió, y mientras lo miraba inflar el colchón, Farlan no podía evitar pensar en que era una incongruencia que el rubio se hubiese ofrecido a alojarlo, haciéndolo creer que era un buen tipo; y después, le había mentido descaradamente a su abuelo, lo que le hacía pensar que lo había juzgado mal.

¿Por qué le mentiste a tu abuelo?

No le gustan las personas extrañas. Si le decía la verdad iba a pensar que estaba mintiendo porque es un poco surrealista conocer a alguien de esa manera. Además de que estaría receloso contigo. Por ello mentí.

¿Y qué pasa si descubre que le mentiste?

¿Quién le va a decir?

Farlan se sorprendió ante el razonamiento del menor y se encogió de hombros. No es que él no fuese capaz de mentir, pero le sorprendía que el rubio lo hiciera con tal descaro y con tanta frialdad que se imaginaba al rubio como un soldado o un estratega, alguien capaz de engañar al enemigo con sólo abrir la boca. Eso le maravillaba, aunque no entendía del todo la razón, aunque quizá eso se debía a que era tarde y se sentía cansado.

Sin más, se metió bajo las cobijas, intercambió un par de comentarios más con Armin y se esforzó por no quedarse dormido hasta ver que el chico había acondicionado su colchón y estaba listo para descansar. Cuando el rubio apagó la luz, Farlan se dejó vencer por el sueño. En su inconsciente se coló la imagen de un Armin apenas iluminado por la luz de la luna, caminando por la orilla de una playa tranquila. Era la imagen más hermosa que Farlan había visto en su vida.

7.

Pasaban de las 3:00 a.m cuando Eren conducía el coche de Levi rumbo a su departamento. Al final, el profesor se sentía indispuesto y tras la insistencia del castaño (y la lógica de que no habría tráfico a esas horas) decidió soltarle las llaves. En el camino, los dos iban en silencio, solamente acompañados por el suave ronroneo del motor. Levi sentía que se quedaría dormido en cualquier momento, nunca se había sentido tan relajado en toda su vida y no sabía si era por el vino o por la presencia de Eren. Cerró los ojos un momento y recordó su cita con el lago Rose. Recordó la belleza de las montañas, el aroma salitre del agua, la neblina que acompañaba las mañanas…aquello era demasiado hermoso, hipnótico. Se preguntaba qué pasaría si regresara a ése sitio pero con una compañía diferente.

¿Alguna vez has ido al lago Rose? —Se atrevió a preguntar, abriendo apenas los ojos para ver a Eren. El chico tensó los músculos y su expresión se ensombreció, aunque Levi no entendía la razón y desconocía el temor que estaba viviendo Eren. El castaño pensaba que Levi querría hablarle de Erwin y eso era algo que no deseaba escuchar.

No…

Es un sitio hermoso

¿Es el sitio de las fotos que me enviaste?

Sí…

Es muy bonito.

Quiero regresar a ése lago…¿vendrías conmigo? — Preguntó Levi, bajando gradualmente la voz.

Eren sintió que el corazón se le escapaba del cuerpo y regresaba de golpe en una milésima de segundo, apenas desvió el rostro para contemplar a Levi y asintió con la cabeza, aunque al notar que el profesor tenía los ojos cerrados, sonrío y volvió la vista al frente. Agradecía que el mayor no lo hubiese visto actuar como un idiota.

Sí…¿cuándo?

Al preguntar aquello, no obtuvo respuesta. Eren se dio cuenta que el profesor se había quedado dormido, aparcó el coche para contemplarlo aunque sea un par de minutos. Apagó el automóvil para que nada interrumpiese su minuto de placer.

Suspiró pesadamente y llevó su mano a la frente del moreno para apartar algunos mechones de su cabello azabache, Levi no despertó. Eren no quería abusar de la confianza del mayor, no quería ser imprudente…pero sabía que el mundo era de los valientes y él apenas podía contener su impulso de besar al otro hombre. Colocó el freno de mano y se inclinó para rozar apenas sus labios con los de Levi, el impulso eléctrico que le recorrió le invitaba a buscar profundizar el contacto, pero su conciencia le imploraba que se alejase antes de que pudiese despertar al profesor. Decidió hacer caso a su voz interna, quitó el freno de mano y puso nuevamente en marcha el motor.

Levi no despertó durante el trayecto, cosa que Eren agradeció a los Dioses. No fue hasta que llegaron al sitio dónde vivían que el castaño se animó a interrumpir el sueño del profesor.

Notas de la autora:

He ahí el capítulo TnT, me costó bastante escribirlo porque las ideas iban y venían, pero ;A; prometo no tardar tanto para el siguiente. De momento pasaré a agradecer reviews. , no me mates.

Kona099: TuT Me alegra mucho que te haya gustado el fic, procuro actualizar pronto pero hay veces que de plano no se puede. Sí, Eren le dará amor a Levi XD , amor y algo más… :D gracias por pasarte por aquí y darte tiempo de comentar.

KathKolmer: XD Sí, Hanji es la onda. Conforme avanza la trama, su papel tomará más importancia ;D.

Katzenbach : ;3; Muchas gracias a ti por tus lindos comentarios, siempre me animas muchísimo. TuT A veces quisiera hacer los capítulos más largos, pero a veces la escena no da para más. Pero, ya veremos qué podemos hacer. :D Espero este capítulo sea de tu agrado.

Miss Paranoic : Lindaaaa 3, oh no, Jean sí quiere mucho a Marco, pero x''D Es un lelo para demostrarlo. A diferencia de Erwin, quién sí se calienta rápido y bien, Jean está aprendiendo de todo con Marco. De los personajes, quizá meta a un par más, xD que luego es difícil tener tantos en escena. TuT 3 Linda, gracias por el apoyo.

Charlie cabeza de calcetin; XD OMG, no entendí.

Ryoko Lamperouge: xDDDD Tu idea de la pijamada me encantó, voy a ver si entra en escena. XDDDD Dios, es que sería delirantemente hermoso que Armin salga al día siguiente con cara de "Que noche la de anoche" y Levi barriendo la escalera cuando eso suceda. Sería épico. XDDD Y sí, esperemos un encontronazo del trío amoroso….8D Eso si Erwin no se echa antes otro amante a la bolsa. Muchas gracias por el apoyo u, besos y abrazos para