Un nuevo lunes y volvemos a los Pov de Misty!

Tanto este Pov como el que Siguen son el quiebre de la historia, así que presten mucha atención a todo!

¡No tengo mucho que decirles!

Nos leemos abajo!

Sire~


Capítulo V

«Pov Misty»

~Sentimientos ~

:….:::.…:::….:::.…:

Todo parecía adquirir un buen tono con el paso de los días.

Mientras mi gimnasio Pokémon en ciudad Celeste iba tomando formaba, quedando aún mejor que antes, yo iba acercándome a Ash cada vez más hasta que…

Estábamos viendo la televisión en el living de su casa, cuando la noticia de un sismo, esta vez en ciudad Carmin, me hizo recordar lo que mi hermana y la enfermera Joy de mi ciudad me habían comentado. Así que, sin pensarlo mucho, se lo comenté a Ash, pero no se lo tomó muy bien.

—¿Qué? —me dijo, parándose del sillón donde estábamos tomando una taza de chocolate que Delia nos sirvió antes de ir a casa de Daisy. Creo que había terminado el chaleco que le tejió a mi sobrina.

—Pues… —bajé la mirada a mi taza de chocolate—, Violeta me lo había comentado primero, después de mi cumpleaños.

—Misty… —volvió a sentarse—, te das cuenta que, si realmente no hay réplicas del terremoto, aún pasado quince días, todo indica que no fue en verdad un desastre natural. Podría estar pasando lo mismo en ciudad Carmin.

—Sí sé —suspiré—. Cuando la enfermera me llamó para regresarme a Lapras, me comentó de eso. La gente estaba muy preocupada por la falta de réplicas, siendo la magnitud que fue… Creen que pudo haber sido un ataque a la ciudad…

—Demonios, ¿cómo me lo dices hasta ahora? —Ash volvió a ponerse de pie, levanté la mirada para buscarlo, pero había salido de la casa con su celular en mano. Pude verlo en el balcón, aunque los vidrios me prohibían escuchar lo que hablaba, se veía enojado y frustrado.

¿Hablaría con Lance? ¿Acaso sería el final de sus vacaciones?

Me lamenté totalmente por haberle comentado eso, pero estaba preocupada. ¿Y si el terremoto que afectó ciudad Celeste y ahora ciudad Carmin, era realmente un ataque de alguna organización contra las ciudades? ¿O alguien que está tramando algo en las profundidades marinas?

Dejé mi taza de chocolate a la mitad, no podía seguir bebiéndola con el estómago cerrado.

Ash regresó con el ceño fruncido a la casa, iba a subir las escaleras, pero lo detuve del brazo.

—¿Pasó algo? ¿Lance te dijo algo?

—No es asunto tuyo —me respondió soltándose de mi agarre.

—¿Qué no es asunto mío? —le grité, por lo que se volvió a detener— ¡Es mi ciudad de la que estamos hablando! ¡La ciudad donde nací y crecí! ¡La ciudad que protejo como líder de gimnasio!

—Si tanto amas tu ciudad, ¿por qué aún estás aquí? —me dijo sin mirarme y quedé paralizada por un par de segundos en mi lugar. Apreté los puños y subí las escaleras deprisa, sin importarme chocarlo al pasar y casi tumbarlo de las mismas. Entré a mí habitación y ahí me quedé apretando uno de los cojines con rabia entre los dedos.

¡Eres un idiota Ash Ketchum! ¡Un idiota!

Me sentía de muy mal humor, y para evitar tener que escuchar a Delia diciéndome algo -porque de verdad, no quería desquitarme con ella la rabia que me provocó su hijo- tomé el portátil de mi mochila, lo prendí y colocándome los audífonos, me puse a terminar de ver una serie, de esas que te hacen llorar a mares.

Las horas fueron pasando, los capítulos iban avanzando y casi estaba llegando al capítulo dieciséis, cuando observé por la ventana que era de noche, en ese mismo momento mi estómago rugió por comida. Dejé mi computador de mala gana en mi cama, y salí de mi habitación esperando no encontrarme a nadie. Las luces estaban todas apagadas, por lo que fue una buena señal para mí. Bajé las escaleras despacio, tratando de hacer el menor ruido posible. Entré en la cocina y sobre la mesa, había una campana de tela cubriendo dos platos de comida con una nota.

«No sé qué pasó ahora con ustedes dos, pero no puedo dejar que se mueran de hambre. Aquí les dejo sus platos de comida, ahí ven si se lo calientan, lo botan o hagan lo que quieran. Delia»

Tras bajar la nota, tomé mi plato para dejarlo en el microondas. Me apoyé contra la encimera y me crucé de brazos mientras esperaba por mi comida. ¿Ash no había cenado? ¿Estará en la casa? ¿Habrá salido?

Mi cabeza empezó a llenarse de preguntas, cuando escuché la puerta de entrada, por simple instinto apagué la luz de la cocina y me puse alerta. Estaba asustada, pero escuché la voz de Ash que hablaba con Pikachu en un tono bajo. Iba a prender la luz una vez más, pero escuché mi nombre.

«Espero que le guste Pikachu, y me perdone por lo de la tarde»

—¡Gustarme qué, ¿eh?! —dije de golpe prendiendo la luz, y de paso, darle un buen susto. Cosa que causó que cayera en el sillón de la sala.

—¡Cielos Misty, me asústate!

—¡Pika! —protestó también Pikachu, por lo que me acerqué a él para tomarlo entre mis brazos.

—Lo siento Pikachu, no era mi intención asustarte…

—¿Y yo qué? —gruñó Ash por lo que solo lo miré de reojo.

—En ti, cumplí mi objetivo.

—Eres cruel —me dijo así que solté a Pikachu y lo encaré, apegando mucho mi rostro al de él.

—¿Cruel? —dije enojada— ¿Yo soy cruel? ¿Quién fue el que tras hablar con Lance me mandó a casa? ¿Quién se olvidó que no estoy aquí por gusto sino porque no tengo a dónde ir? —el tipejo frente a mí no podía ni siquiera articular otra palabra que no sea yo, yo— ¡Si no fuera tan tarde, me hubiera ido a lo de mi hermana! —me enderece para cruzarme de brazos.

—Lo siento —dijo en cuanto me separé de él. Se acomodó bien en el sillón y se puro a ver la mesa de centro como si hubiera algo interesante en ella—. Le pregunté a Lance sobre lo que me comentaste, y efectivamente de eso es la misión en la que están… —me agaché un poco para poder ver su rostro que lo mantenía oculto a mi vista— Quizás tenga que volver al trabajo pronto.

—Oh —ante aquello toda mi rabia se fue y me senté frente a él.

—Lance me dijo que van a necesitarme, le dije que esperaran al menos dos semanas más porque tengo algo que hacer.

—¿Qué cosa? —ante aquella pregunta me volvió a mirar, un tanto estupefacto y otro tanto molesto— ¿Qué?

—¡Tu examen! —exclamó— Yo te di mi palabra, y voy a estar contigo hasta ese momento —afirmó con tanto ahínco que sentí mis mejillas arder—. Por cierto —lo miré buscar algo en su bolsillo, para luego poner una caja en la mesa. Me extrañé cuando la deslizó por ella, hacia mí—, fui a ciudad Verde y te compré esto —miré la caja y luego a él que tenía los ojos cerrados y una sonrisa en sus labios—. No compensan mis palabras feas para contigo, pero espero que me disculpes de verdad por lo que dije, ya que no representa lo que siento.

—¿Cómo? —confundida, tomé la caja.

—Estoy feliz de que estés aquí —y con esas palabras, no sabía dónde esconderme de los nervios que me dieron. ¡Ash diciéndome cosas así! ¿Lo abdujeron un par de Beheeyem cuando salió a comprar o qué? Decidí ignorarlo y abrir aquella cajita que tenía en mis manos, al abrirla me quedé sorprendida.

Hace unos días, estábamos paseando por ciudad Verde, cuando me detuve en una joyería a ver la vidriera, Ash pensó que me llamaba la atención un bonito anillo que había ahí, pero yo le señalé el collar de exhibición.

«No estoy interesada en un anillo Ash» le había dicho «Si no está en mis planes casarme»

«Y entonces» me preguntó un tanto irritado, pude sentirlo en su tono de voz.

«Estoy viendo ese collar en forma de estrellas, ¿ves la flor de su interior? ¿Esos pétalos azules que tiene? Parecen pequeñas medallas cascadas.»

«¿Y por qué no te lo compras?» se paró a mi lado, así que lo miré mientras observaba el collar.

«Ay Ash, hay mucha diferencia entre gustar, y comprar algo tan caro… No te preocupes, sigamos.»

—Aún te debía tu regalo de cumpleaños así que… —lo escuché decir, pero no podía sacar mi mirada de aquel hermoso dije que tenía frente a mí, y mucho más sorprendente de que Ash me lo había regalado, era el hecho de que se había acordado de él— ¿Te gusta?

—Me encanta —susurré, tras mis palabras, Ash se sentó detrás de mí para colocarme el collar— Gracias Ash.

—De nada.

Nos fuimos a dormir, después de comer la comida que nos dejó Delia, porque temprano en la mañana partimos a ciudad Verde.

Estuvimos practicando un poco con el saco de arena, pero él no parecía estar concentrado en lo que estábamos haciendo, puesto que varias veces estuve a punto de botarlo.

Coloqué mis manos cubiertas por los guantes de boxeo en mi cintura y grité su nombre. Ahí pareció reaccionar, ya que me miró.

—¿Qué?

—¿Qué pasa Ash?

No dijo nada, se acercó a mí para quitarme los guantes y luego miró a Pikachu.

—¿Puedo encargarte a Pikachu un rato? —asentí confundida, por lo que él siguió— Tengo algo que hacer.

Y sin decir nada más, salió del edificio.

Digamos que mantenerme con intriga no es uno de mis fuertes, y contando con Pikachu de mi lado, me dispuse a seguirlo. Después de todo, esa había sido una de mis materias favoritas cuando éramos niños.

Lo seguimos por varias cuadras, hasta que entró a un edificio bastante destartalado. ¿Quién podría vivir ahí?

Cuando ingresó en uno de los departamentos, me acerqué para tratar de escuchar a través de la puerta. No podía oír nada, hasta que la voz de una segunda persona sonó, sabía a quién pertenecía. Ash se había reunido con Lance.

Al parecer discutían por el tema de un seguro. ¿Acaso la misión era tan peligrosa que estaban haciendo que Ash firmara eso? Traté de escuchar un poco mejor, y solo escuché que Ash no le dejaría su seguro a Delia, sino a otra persona. Por más que traté, no pude escuchar de quien se trataba, pero Ash defendía mucho a esa persona frente a la oposición de Lance.

Aquella conversación me hizo sentir mal, como si una fuerte punzada me atravesará el pecho. Deslice la palma de la mano derecha por mi pecho varias veces sin que el dolor se fuera. Miré a Pikachu y ambos decidimos salir de ahí, antes de que Ash nos descubriera.

Los días posteriores a éste, Ash estuvo actuando de una manera, un tanto extraña. Estaba conmigo físicamente, pero mentalmente vaya a saber quién, dónde se encontraba. El entrenamiento iba avanzando y por culpa de su estado mental, varias veces lo boté a la lona del octogonal, y no era nada divertido derrotarlo de esa forma. También había mejorado en el manejo de la motocicleta, tanto que ese día manejé yo desde el límite de pueblo Paleta hasta la casa de Ash, sin problema alguno.

Delia seguía observándonos, pero no había escuchado de ella ningún comentario desde mi cumpleaños. Solo nos miraba, apenas si nos decía algo cuando estábamos juntos, pero era otra persona cuando yo estaba sola con ella, pues la Delia de siempre estaba presente. ¿Le habrá dicho algo Ash?

Como sea, la fecha para dar mi examen se iba acercando y yo estaba más que concentrada en pasarlo, y para mi suerte, Ash pareció salir del trance dos días antes de mi examen, donde volvió a hacer el mismo entrenador de antes, y a vencerme de nuevo, claro que con la única diferencia que ahora yo no le hacía el trabajo nada fácil.

—Bien, creo que podemos terminar tu entrenamiento aquí —me dijo sacudiendo las manos, luego de que logré botarlo, y tirarlo a la lona sobre mi hombro derecho.

—¿De verdad?

—¡Misty! —exclamó parándose muy cerca mío, tanto que podía sentir su respiración en mi rostro— Créeme —lo vi sonreír de lado—, nadie querrá meterse contigo después de que aprendiste a lanzarme como lo has hecho hoy. ¡Te felicito!

—¡Gracias! —respondí emocionada, simplemente mirándolo.

Para festejar mi final de entrenamiento fuimos a cenar temprano a un restaurante de ciudad Verde con tenedor libre. Después de todo, tenía que realizarme el examen físico mañana en la mañana y tenía que ayunar.

No conversamos mucho, la comida estaba deliciosa y no teníamos tema de conversación con Ash después de pasar esas semanas solos. Pero con la que sí tenía un tema para conversar era con Delia.

Tras regresar a pueblo Paleta, Ash se retiró al laboratorio del profesor Oak, porque tenía que revisar una cosa en la que no quise interrogar mucho, porque veía mi oportunidad de quitarme la duda con Delia.

Entré en la casa y la encontré tejiendo la capa que estaba haciéndome. Me senté a su lado quitándome la mochila.

—¡Qué bonita está quedando! —exclamé al tomar un poco de la capa de lana azul marina.

—¿Verdad que sí? —me sonrió, y luego siguió con las puntadas— ¡Estoy esmerándome para que te quedé preciosa!

—Si está hecha por usted, será genial —dije dando un aplauso. Delia dejó el tejido de lado y me miró, estaba claro que yo haciéndole tantos cumplidos, era porque algo quería preguntarle y no me atrevía. Ya me conocía muy bien.

—Pregunta con confianza —me dijo tomándome las manos— ¿Pasa algo con mi hijo?

—No —negué con la cabeza y bajé la mirada—, digo, no con él directamente… es algo de los hombres G.

—¿A ver? —me levantó la mirada y me miró fijamente— ¿Qué sucede Misty?

—Creo que Lance le hizo firmar a Ash un seguro de vida —solté de golpe.

—Ah —respondió, la vi primero sorprenderse para luego, solo actuar como si no fuera nada extraño—. El padre de Ash también había firmado ese seguro. Es parte de su oficio, sabes lo que le pasó a él…

—¿Y usted ya fue beneficiada con ese seguro? —pregunté, pero después me arrepentí— ¡No tiene que responder si cree que no es una pregunta que yo pueda hacer! —me excusé rápidamente.

—No te preocupes —tomó aire y la soltó con un largo suspiro—. El seguro es bueno, he podido criar a Ash y mantenerme hasta el día de hoy con él. Aunque claro, tener a mi esposo, me hubiera gustado más que ese seguro de vida.

—Oh… —volví a bajar la mirada. «Espero nunca saber quién será esa beneficiaria del seguro de Ash»

Delia de pronto, colocó la capa que tejía en mis hombros, la miré y me dio una sonrisa, aunque su mirada era triste. No sé por qué en ese momento, lo único que quería hacer, e hice, fue abrazarla. Necesitaba realmente un abrazo maternal, uno que me dijera que todo estaría bien y que mis malos pensamientos, eran infundados e imposibles.

Me fui a acostar temprano y antes de que Ash llegara del laboratorio, abracé mi almohada y tratando de solo ver por mi futura licencia, me quedé dormida.

Con la puntualidad que Ash había adquirido actualmente, a las cinco de la mañana estaba golpeando mi puerta, para que me levantara para ir a ciudad Verde por mis exámenes. Creo que aún estaba algo dormida, porque cuando salimos de la casa, había un auto negro estacionado frente. Miré a Ash, luego el auto.

—Lance me lo pasó, me estaba esperando en el laboratorio —me dijo, quitando la alarma del vehículo, que prendió sus cuatro luces—. Pasado mañana tengo que ir a ciudad Fucsia, y con esto llegaré más rápido.

Solo pude pronunciar un simple «Ah» Ash se movió para abrirme la puerta del copiloto y me subí abrochándome el cinturón de seguridad. Él lo hizo luego, y nos pusimos en marcha.

Tenía que hacer tres exámenes. Uno visual, para descartar la necesidad de usar lentes y uno de reflejos. Luego de pasar esos, accedía al teórico y tras eso, iba a la prueba práctica. Me habían pedido uno de sangre, así que a ese fui primero.

Llegamos hacia el mesón y le sonreí a la secretaria tras él.

—Buenos días —la saludé—, vengo para realizarme un examen para corroborar mi tipo de sangre y uno básico.

—¿Vienen por los exámenes prenupciales? —la niña nos vio a mí y a Ash con una sonrisa. No pude evitar mirar a Ash que estaba rojo de la vergüenza, y ni quiero imaginar cómo estaba yo.

—No —le negué con la cabeza, pasándole la orden que venía con los papeles de mi motocicleta—. Los necesito para mi licencia.

—Ah ya —algo apenada, hundió la cabeza entre los hombros—. Lo siento.

—¡No se preocupe! —la voz de Ash sonó antes de que pudiera decir algo yo— Solo que no estamos listos para ese paso, todavía.

Lo miré, solo lo miré para transmitirle mi desconcierto por sus palabras, pero él solo movió los hombros despreocupado. ¡Idiota Ash!

Cuando la extracción de sangre fue realizada, prácticamente hice correr a Ash por un café y algo dulce para comer. ¡Moría de hambre!

Luego fuimos al oftalmólogo que afirmó lo que ya sabía, tenía excelente visión. La prueba de reflejos fue un éxito gracias a los entrenamientos con Ash. Tras pasar a buscar mis análisis de sangre, fuimos a la academia de manejo. Ahí entregué los exámenes y fui llamada para el examen teórico cerca del mediodía mientras Ash con Pikachu esperaban por mí.

Cerca de las dos de la tarde. Salí con mi carnet precioso que indicaba que podría usar la moto en todo Kanto sin problema alguno.

—¡Taran! —le mostré a Ash mi licencia para el uso de motocicletas, y luego la besé para observarla orgullosa una vez más— ¡Al fin es mía!

—Te felicito —me dijo aún sentado, pero no había alegría en sus palabras. Lo noté un tanto triste, pero sabía que no era por mí. Me agaché ante él, para buscar la mirada que me ocultaba.

—¿Qué pasa Ash?

—Mañana regresaré al trabajo —me recordó, por lo que fruncí mis labios. La idea de saber que Ash se va a ir después de todos estos días—. Los días se han ido tan rápido… y había tanto que quería hacer… —aquello fue dicho con tanta pena, que hasta a mí se me cerró el pecho.

—¡Pero tenemos todo el día de hoy! —tras pensarlo un poco, me miró decidido afirmando con su cabeza.

—¡Tienes razón! ¡Vámonos de aquí! —me dijo tomándome de la mano, para ayudarme a ponerme de pie.

¿Sería la nostalgia de la separación que tenía a Ash en ese estado? Porque desde que salimos de la academia de conducción, no me había soltado la mano, con ella me guiaba a los lugares que quería ir, olvidándonos por completo que habíamos llegado en vehículo. Por momentos, me apretaba tan fuerte que empecé a dudar de sus ganas de realmente volver al trabajo.

Si tan solo fuera lo suficientemente fuerte para decirle que deje lo que le gusta, que se quede conmigo, conmigo para siempre…

Pero, ¿Cómo podría vivir después, sintiendo que él dejó eso que amaba tanto por mí? ¿Cómo yo podría arriesgarlo todo cuando ya me había dejado en claro que no dejaría su trabajo?

El día se nos pasó volando, y regresamos a pueblo Paleta.

Ahí y para demostrar que algo estaba muy mal con mi amado amigo, entró buscando a su mamá, la tomó por la cintura y la hizo girar para luego abrazarla. La abrazó tan fuerte, que hasta podía sentir la preocupación de Delia.

¿Qué es lo que te pasa Ash?

Durante la cena nos confirmó lo que temíamos con Delia, su partida.

—Mañana a la mañana salgo para ciudad Fucsia, mamá —le dijo mientras observaba su plato de verduras—. No sé cuándo vuelva a venir, así que por favor cuídate —me miró— Cuídamela Misty, y tú también cuídate.

—Y yo —dejé de comer, para buscar un poco de fuerza—, ¿no puedo acompañarte hasta el límite de Pueblo Paleta? —me miró inclinando su cabeza hacia la derecha confundido— Quiero despedirme bien de ti —junté mis manos bajo la mesa y las apreté—, ¿puedo?

Hubo unos segundos de silencio hasta que escuché su respuesta.

—Me encantaría.

Aquella noche casi no pude dormir, giraba y giraba en mi cama sin poder dejar de pensar que Ash se iba a ir en cuestión de horas, que Ash se iba otra vez y Arceus supiera, cuando lo volvería a ver. Sabía que iba a una misión peligrosa, y eso me ponía aún peor. Tomé un cojín y ahogué un grito en él.

Necesito dormir, necesito tranquilizarme para poder despedirme de él con una sonrisa…

Decidió salir después de terminar el banquete que Delia hizo de desayunar, abrazó a su madre, y pude escuchar como le decía que la amaba y que nunca dudara de eso. Le dio un sonoro beso en la mejilla, y luego se acercó a mí.

—¿Vamos? —yo solo le afirmé con la cabeza, para seguirlo hacia su auto. Subimos y nos pusimos en camino, tardamos la nada misma en llegar al límite de pueblo Paleta.

Ahí estacionó y me miró, parecía que deseaba que le dijera algo, solo atiné a cerrar en un puño el dije en forma de estrella que él me regaló.

—Cuídate —le dije, él me miró sorprendido—. Tengo un mal presentimiento, Ash, por favor —le supliqué—, cuídate por lo que más quieras.

—Lo haré —me respondió. Pero, por alguna razón me costó creerle—. Misty… hay tanto que me gustaría decirte… pero…

—¿Pero?

—Yo… —lo vi desviar la mirada hacia Pikachu que estaba en el asiento trasero, moviendo sus orejas—, no… no puedo —soltó de pronto, y se desabrochó el cinturón para bajar del vehículo, yo lo seguí rápidamente.

—¡Ash! —protesté, en cuanto salí del auto. Lo vi apoyado contra la puerta del auto.

—Adiós Misty —me dijo, despegándose de la puerta para abrirla una vez más—. Vive bien, por favor ¿sí? —corrió la mirada al camino— Y ahora que tienes la licencia, cuando regreses a ciudad Celeste, asegúrate de venir a ver a mi mamá seguido, sabes que ella te adora.

—Si lo haré, pero… —Ash me tenía sumamente confundida, ¿qué era esa actitud tan bipolar?— ¿Qué hago Ash? —le grité enojada por su comportamiento tan inestable.

—Vete a casa Misty —me sonrió. ¡El condenado ahora me sonrió!— No lo hagamos más difícil.

Iba a protestar y a gritarle un par de improperios, pero el tipejo éste se subió al auto y arrancó.

¡Sé fue el muy condenado!

¡Cuando lo odiaba en este momento! Después de todo lo que habíamos pasado, después de este mes en el que casi no nos separamos. Este mes donde pude sentir que estaba más cerca de Ash que nunca…

¡Ash eres tan idiota!

Estaba por darle una patada a una piedra que había en el camino, cuando algo me sujetó del brazo. Iba a defenderme, cuando me di cuenta que era Ash quien había vuelto.

—¿Ash? —susurré, él me miraba con miles de dudas, pude notar en sus ojos marrones toda la melancolía que cargaba.

—Perdóname Misty —me dijo, y acto siguiente: Mi mente murió.

De pronto, no existía nada, ni el suelo a mis pies. Solo podía sentir la presión de sus manos aferradas en mi rostro mientras me besaba. Estaba confundida, pero no soy nada tonta. Me hice participe de ese beso, liberando todos mis miedos, mis inseguridades, le transmití todo lo que sentía en ese beso.

—Ash… —balbuceé con los ojos cerrados, él apegó su frente a la mía.

—No podía irme, no sin antes decirte —¿acaso iba a confesarse? — cuanto te quiero Misty —lo oía y no podía creerlo. Ash se separó una vez más de mí, para subir al auto y partir a ciudad Fucsia, mientras yo estaba ahí parada, sintiéndome como una tonta enamorada, con el corazón latiendo acelerado, envuelta en el viento que rodeaba el lugar.

Ash se había ido… y antes, se me había confesado…

Todo lo que había sentido ese mes, había sido verdad… y yo… no pude responderle a su confesión.

Apreté en mi puño derecho, el dije una vez más.

Cuando lo vuelva a ver, le diré que no tema, que sus sentimientos por mí, son correspondidos.

Mi gimnasio Pokémon ya estaba listo.

Los pintores habían terminado todo el estadio, por lo que podía volver a usar las instalaciones de ciudad Celeste mañana mismo.

Es por eso, que, siendo mi último día en casa de Delia, después de tanto tiempo, de tanto cariño entregado por la madre de mi mejor amigo; habíamos decidido las dos comer afuera. Había un pequeño restaurante en pueblo Paleta de comidas típicas del lugar, así que la invité.

—Gracias por todo lo que ha hecho por mí, Delia —le agradecí, ya de camino a casa.

—No tienes por qué Misty —Delia sonrió, colocando su mano derecha en mi hombro—. Este mes que pasó, fue el más movido de toda mi vida. Volví a convivir con Ash, pelear con él… enterarme que realmente está enamorado de ti…

Aquella última frase me hizo ruborizar al máximo. No podía dejar de pensar en el beso cada vez que el nombre de Ash salía a colación.

Iba a comentarle algo, cuando una persona parada en la puerta de la casa, me llamó la atención, y la de Delia también.

—¡Es Lance! —comenté, apresurando el paso. ¿Habría venido por lo de mi gimnasio?— ¡Hola Lance! —saludé animada— ¡Mi gimnasio abrirá esta semana sus puertas y… —cuando lo vi, no pude seguir hablando. Ese mal presentimiento volvió a latir dentro de mí— Acaso… ¿Estás aquí como Hombre G? —tras mis palabras, sentí a Delia paralizarse a mi lado.

—Así es… no traigo buenas noticias.


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El rinconcito de la que escribe:

¡Hola! Gracias por llegar hasta aquí...

¿A qué creen que llegó Lance? ¡Se viene la debacle! xD Tengo que admitirles que el próximo Pov de Misty es terrible, incluso entre los spoilers que hice en Facebook mi mamá me comentó, que estaba escribiendo algo tan horrible, que podía sentir todo el sufrimiento de Misty xD Así que... xD Prepárense para el odio masivo (?)

Ya mucha charla, es hora de los reviews, que para eso bajaron tanto xD:

Riel K Tsuki: En este capitulo ya viste lo que hizo. Gracias por tus palabras y por leer ;)

armandoaaron: jajaja xD El beso no paso en los entrenamientos porque lo tenía planeado para algo mejor xD Gracias Por leer.

mimato bombon kou: ¡Ja! xD Si quieres ver a Misty como Mujer G xD Tal vez te de el gusto, tal vez no... ¡Gracias por seguir leyendo!

Sil Lisbeth: Tú estás super spoileada, lo siento! Gracias por leer.

AndyelZ: ¡Fanfiction me eliminó varias cosas del capitulo anterior, gracias a que me avisaste pude corregirlo! ;) Gracias por leer.

darkdan-sama: Quedan tres capítulos un tanto angst, y ya inicia la acción, la investigación de los sucesos extraños... ¡Se pondrá muy feo! xD Gracias Por leer.

Anonimo: Pues no salió xD Se fue derechito. Gracias por leer!

Flor Algaraaz: xD Lo de su regreso ya está planeado, como llega a eso, es el misterio (?) Gracias por Leer!

Alicevalentine: ¡Gracias por leer! ¡Pronto se sabrá más de eso! No comas ansias!

Gavryela: ¡¿Un año ya?! Wow que pasa el tiempo... ¡Y ya viste como Ash ya la jodió! xD

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Gracias a todos los que han leído, nos estamos encontrando el miércoles para el lado Ash de la historia :)