Imagen 58 y 60: Beso robado de Carrie Summertime e Interior de un paraguas de ShadowLights

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GRABADO EN EL CORAZÓN

~ Escondite ~

—No entiendo por qué lo mantienes abierto —Hikari sonrió, haciendo girar su paraguas, observando ensimismada su interior. Notó la mano del rubio sobre la suya, deteniendo por un instante su incesante rotación. Lo enfocó—. Ya no llueve.

Sonrió mas abiertamente por su inocencia, aunque por su expresión, sabía que se lo estaba diciendo en broma, que era conocedor de que ella se había dado cuenta de que ya no llovía.

—¿No te cansas a veces de no tener un sitio secreto donde estar? —cuestionó, con ese tono misterioso con el que era capaz de dar misticismo hasta a la frase más simple.

Takeru arqueó la ceja extrañado, mirando a su alrededor.

—Estamos en un parque, ¿qué tiene eso de secreto? —cuestionó. Se consideraba un chico optimista y algo fantasioso, pero cuando estaba con Hikari sentía esa necesidad de ser él quien debía mantener los pies en la tierra, sino, era posible que flotasen demasiado en lo onírico y olvidasen la realidad.

La castaña lo miró, no con decepción exactamente, más bien con algo de pena, con ternura.

—Ahora no, estás bajo mi paraguas —dijo, y lo volvió a mover sutilmente por encima de ellos.

Takaishi observó los movimientos, encandilándose con esa alegría que le producía algo tan infantil como jugar con un paraguas, no obstante, no llegó a ser participe del total de su visión.

No la entendía, porque el parque estaba lleno de niños, de vida.

—¿Por qué esconderte del mundo?, ¿por qué vivir en tu propio mundo cuando puedes compartirlo con los demás?

Hikari se conmovió por su reflexión y por la esperanza que reflejaba su mirada presa de esos niños que jugaban al balón. Takeru no solo era un soñador, creía en el mundo, en las personas, pero ella quería, que también creyese en ella.

—Mi paraguas no me abandona del mundo —dijo, apartándolo un poco para que ese tímido sol pudiese acariciarles—, ¿ves?, puedo retirarlo cuando quiera —seguidamente volvió a cubrirse con él—. Pero a veces, me gusta esconderme del mundo.

Takeru rió, ya que no consideraba a su amiga una persona que tuviese nada que esconder al mundo.

—¿Para que podrías querer esconderte?

—Quizá para hacer cosas que no me atrevería sin la protección de mi paraguas.

Eso inquietó todavía más al muchacho.

—¿Cómo qué?

Y el paraguas los tapó del mundo y Hikari lo besó fugazmente.

Takeru no reaccionó ni cuando sintió que el sol volvía a su rostro, ni cuando vio que la castaña que le había robado su primer beso, ya con el paraguas cerrado, trotaba por el animado parque despidiéndose con la mano.

No reaccionó porque no estaba en ese mundo, se había quedado atrapado en el interior de ese paraguas, en los labios de la chica que amaba.

-OWARI-

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N/A: ouuuu... siempre me pongo tierna cuando escribo takari.

Gracias por leer soratolove/sorato4ever

3/12/2015