Capítulo 9 Orion de Shout Out (Segunda parte)
De pronto la puerta de la azotea fue abierta, y Kanon al escuchar dejó de tocar su instrumento, entonces al voltear pudo ver a Camus, quien parecía no entender ni mucho menos importarle lo que le sucedía. -Tú…- soltó la chica al verlo- ¿Qué quieres?- terminó por cuestionar con seriedad. -¿Sabías que los rumores sobre tu discusión con Tsukimiya se han esparcido por todo el lugar?- le preguntó mientras se acercaba a ella. -¿Y eso qué? –le contestó la chica mientras guardaba su guitarra. -Vaya, que imprudente eres, como Idol no puedes armar escenas como esas…
-No recuerdo haberte pedido consejos sobre mi comportamiento como Idol- le indicó- ¿Por qué mejor no vas con Maya-chan a jugar al príncipe encantador? Déjame en paz- le contestó con ironía, pero eso dejó algo pensativo a Camus al ver las expresiones de Kanon, parecía celosa. Eso lo hizo extrañamente sonreír por unos segundos. -Como sea…-musitó- Sólo lo digo porque debes guardar la compostura como compositora de QUARTET NIGHT… -le aclaró y prosiguió- En fin, no vine a eso… - se acercó más- He pensado bastante en tu propuesta…- le informó. -¿Eh? ¿Qué propuesta?- lo miró extrañada cruzándose de brazos, y una vez que lo tuvo frente a frente alzó su mirada, ya que Camus era mucho más alto que ella. -¿Ya lo olvidaste?-negó con la cabeza- La propuesta de hacer una tregua, por supuesto.
-Ah, eso… ¿Y qué pensaste?
-Que acepto… Lo que me interesa es hacer un buen trabajo, por lo que propongo que seamos profesionales y dejemos nuestras diferencias…
-Eso mismo te dije aquella vez…- le recordó. -Sí, pero ahora lo estoy diciendo yo…-intentó no perder la paciencia ante Kanon. -Está bien, también acepto- le indicó. Entonces Camus extendió su mano hacia ella. -¿Qué haces?- le cuestionó la chica. -Intento cerrar el trato formalmente…- manifestó algo fastidiado ante la poca cooperación de la guitarrista. -Ah… Está bien…- musitó para luego estrechar su mano con la de Camus cerrando el trato, en ese instante sintió un ligero impulso "eléctrico" al tocar la mano del Conde, ambos se miraron por unos segundos, parecían haber sentido lo mismo. Pero Kanon soltó de inmediato la mano de Camus. –B-bien… Si no hay nada más que discutir, hablaremos después de que termine la canción de Ai-chan- se colgó su guitarra en su espalda. -Sí, me parece bien- contestó sin más el conde, entonces Kanon se fue de allí, había comenzado a ponerse nerviosa, su corazón otra vez estaba latiendo, irse de allí era lo mejor. Mientras que Camus observaba su mano derecha, aún sentía un leve cosquilleo al haber estrechado la mano izquierda de Kanon, mano que ella siempre cubría con un guante, desde que la conocía era así. Aunque no lo admitiera abiertamente, no podía quitarse de su cabeza aquella melodía de piano que Kanon ejecutó antes de viajar… Ni tampoco podía dejar de pensar en ella, pero no eran pensamientos amorosos, eran más bien de intriga… ¿Quién era Kanon en realidad? Él pensaba conocerlo todo de ella, como buen investigador que era. Sin embargo, tal vez llegó a una conclusión demasiado rápido con su compositora, quizá aquella confusa acusación había sido injusta, tendría que nuevamente vigilarla de cerca y descubrir la verdad tras los ataques de la guitarrista, así como el por qué sólo cubría su mano izquierda con un guante.
Después de aquello, Kanon regresó sola a la casa que compartía con los demás senpais y se encerró en su habitación el resto del día, así como no bajó a cenar con ellos. Ni siquiera le abrió la puerta a Ai, por lo que los demás pensaron que era mejor dejarla sola, suponiendo que al día siguiente estaría más calmada. La verdad era que a Kanon se le caía la cara de vergüenza el enfrentarlos, estaba tan confundida ante las diversas emociones que invadían su corazón… Así como las pequeñas clavadas en su pecho que sentía, sólo quería estar sola.
Al día siguiente, los chicos se fueron temprano al ensayo de la PV, Reiji antes de irse le dejó una nota debajo de la puerta de Kanon, así como le preparó el desayuno esperando que la chica bajara. Ella esperó a que se fueran y tomó la nota de Rei-chan para leerla:
"K-chan~ No sé muy bien que fue lo que pasó con Rin-chan… Pero no debes sentirte mal, sé que si hablas con él las cosas se arreglarán. Sabes que cuentas conmigo, ¿verdad? Preparé el desayuno, por favor come algo y ve a los estudios cuando te sientas mejor. Estamos preocupados por ti."
Te quiere. Rei-chan
La guitarrista no pudo evitar esbozar una sonrisa al leer la nota de su compañero, en verdad Rei-chan era una persona muy cálida y gentil. Entonces Kanon decidió darse un baño y luego comer el delicioso desayuno que Rei-chan le había preparado. No sabía muy bien si ir a los estudios, no tenía nada qué hacer allí… Sin embargo, tomó sus cosas y fue hasta los jardines de los estudios en donde encontró una banca en la cual se sentó para pensar en la melodía de Ai, siempre escribía baladas para él… Esta vez quería algo con más ritmo, la voz de Ai era lo suficientemente buena para ello. Sin embargo, no era muy fácil trabajar sin el chibi senpai quien era bastante exigente, tal vez debería esperar a juntarse con él y así saber qué clase de canción deseaba cantar. Así que Kanon decidió aprovechar el tiempo y hacer la partitura para la melodía de piano que le recordaba a los senpais, comenzó a escribirla recordando las notas en su cabeza, una vez finalizada, no sabía cómo nombrar a aquella partitura, ni mucho menos el uso que le daría, por lo que simplemente escribió arriba de la hoja "QUARTET NIGHT"… En ese instante alguien se le acercó…
-Oh, K-chan…- dijo de pronto una voz masculina muy suave y gentil. La chica volteó a ver quién la llamaba, se trataba de Natsuki, quien además de Rei-chan, era el único que le decía: "K-chan" puesto que había escuchado a Reiji llamarla así, le pareció un apodo muy lindo por lo que decidió usarlo, y a Kanon no le molestaba. -Ah, hola Natsuki- se levantó e hizo una reverencia- ¿Qué haces por aquí? -Pues pensaba tocar el violín… -le enseñó el instrumento- El otro día encontré esta banca, me pareció un buen lugar para practicar- manifestó con una amable sonrisa. -Ah, ya veo… Perdón…- la chica comenzó a ordenar sus cosas para dejar que Natsuki practicara tranquilo- Enseguida me iré…
-No- la detuvo- No tienes por qué irte, K-chan, no me molesta que estés aquí.
-¿En verdad?
-En verdad- asintió sonriente. -Gracias, Natsuki… Entonces…- desvió su mirada hacia el violín- ¿Sabes? Me han dicho que eres muy talentoso con el violín, pero nunca he tenido la oportunidad de escucharte…- hizo una pausa- ¿Tocarías para mí?
-¡Claro! ¡Me encantaría tocar para alguien tan linda como K-chan! – Exclamó entusiasta y agregó- Además, supe lo que pasó con Rin-chan… -en ese instante Kanon cambió su sereno semblante a uno de angustia, Natsuki al notar aquello tocó gentilmente su hombro- Tranquila, yo sé que K-chan no quería lastimar a Rin-chan… Tocaré para ti para animarte- la miró sonriente. -Eres muy gentil, Natsuki… Yo realmente no sé qué hacer…
-No te preocupes~ Encontrarás la respuesta en tu corazón-le indicó el chico. -¿En mi corazón? –le cuestionó confundida. -¡Sí~! Ahora, toma asiento, por favor.
Kanon se sentó en la banca y dejó a un lado sus partituras para así escuchar a Natsuki tocar el violín para ella, una vez que el violinista comenzó a tocar, la chica cerró sus ojos para relajarse mientras escuchaba con suma atención cada una de las notas que se desprendían de aquel instrumento. Era simplemente maravilloso, Natsuki era un prodigio del violín, por unos momentos Kanon tuvo una especie de Deja Vu, puesto que cuando era niña, participaba en concursos de música clásica tanto en violín como en piano. Además de que su madre era dueña de una gran escuela de música clásica, por lo que por momentos pensó en haber conocido o al menos visto a Natsuki cuando eran niños, pero eran vagos recuerdos…
Repentinamente, el tranquilo clima comenzó a cambiar, ya que el viento soplaba cada vez con más fuerza, Natsuki dejó de tocar al ver que las partituras de Kanon comenzaban a volar con el viento, decidió entonces ayudarla para que no las perdiera. La chica rápidamente fue tras las partituras, mientras que Natsuki fue detrás de la partitura cuyo nombre era QUARTET NIGHT, sin embargo al atrapar el papel tropezó con una piedra y cayó, sus lentes volaron unos metros lejos de él… -¡Natsuki!- exclamó la chica al verlo caer-¿Estás bien? ¡Iré por tus lentes!- le indicó para ir rápidamente por los anteojos del chicos. Luego, con los lentes en mano, se agachó al ver que Natsuki no se levantaba, temía que el chico se hubiese golpeado en la cabeza. El chico seguía tendido en el suelo, pero sostenía con firmeza la partitura. -¿Natsuki?- Kanon quiso tocarlo para moverlo pero en ese instante su muñeca derecha fue atrapada por la mano izquierda del chico, lentamente se incorporó con la cabeza baja y sosteniendo en su diestra la partitura sin soltar la muñeca de Kanon se dispuso revisar la melodía de la senpai. -N-Natsuki… Estás lastimándome… -le dijo de pronto la chica- ¿Estás bien? Ten, tus lentes...- le entregó los lentes pero este soltó de inmediato su muñeca y golpeó la mano izquierda de la chica que sostenía los lentes, producto de ello, los anteojos volaron por los aires aterrizando a unos metros de ellos. -¡Oye! ¡¿Por qué hiciste eso?!- le cuestionó la chica con enfado. -Tú…- musitó el chico con una voz más profunda- ¡¿Quién demonios eres en realidad?!-exclamó sorpresivamente mirando con una fiera mirada a la chica. El instinto de la chica le pidió alejarse de Natsuki pero él logró atraparla nuevamente de su muñeca derecha. -¿Q-qué te sucede, N-Natsuki?- Kanon se asustó al cruzar su mirada con la del chico, no parecía él. -No soy Natsuki… Mi nombre es Satsuki… ¡Y no me has respondido!-le gritó nuevamente. La voz de Satsuki, el otro yo de Nat-chan, golpeaba fuertemente los tímpanos de la chica, mientras que el fuerte viento parecía llamar a una tormenta. -¿S-Satsuki? ¿P-pero qué…?- estaba completamente confundida ¿Natsuki se volvió loco? Sin embargo, Kanon podía apreciar el cambio radical del miembro de STARISH en un 100% No sólo su voz y mirada habían cambiado, sino que todo en él, parecía una persona completamente diferente… No era Natsuki, tampoco se trataba de una broma, y era algo más allá que un trastorno de personalidad, no había explicación a ello.
-¡Déjame ir! -Responde ¡¿Quién diablos eres?!
-S-soy… ¡Kanon Koizumi! – Le contestó aturdida- ¿Pero qué locura es esta? ¡No es gracioso!- logró empujarlo y se levantó para escapar, mas Satsuki logró alcanzarla en pocos segundos y la acostó bruscamente en la banca mientras inmovilizaba sus brazos. -¡Déjame ir!- exclamaba la chica intentando liberarse pero Satsuki era muy fuerte.- ¡No es gracioso! ¡Natsuki!- exclamaba mientras forcejeaba.
-¡Ya te dije que mi nombre es Satsuki, idiota!
-¡Satsuki o lo que sea! ¡Suéltame! –Entonces el chico se colocó sobre ella mientras la tenía recostada en la banca- ¿Q-que vas a hacer?… - la chica pensó que tal vez abusaría de ella-¡No! ¡Aléjate de mí!
-¡Cállate! ¡Qué ruidosa eres! – Le gruñó- Esto…- le mostró la partitura de QN- ¿Lo escribiste tú?
-S-sí… -¿Cómo una persona tan sombría como tú puede escribir algo así?
-¿S-sombría?
-¿Qué es lo que ocultas? ¿Quién eres? ¡Dímelo!- en ese instante el sonido y la luz de un relámpago invadieron el lugar, Kanon aprovechó aquella distracción e intentó golpearlo en la entrepierna con su rodilla, pensó haber hecho efecto puesto que Satsuki la soltó, entonces comenzó a correr torpemente mientras la lluvia caía sobre ella.
Pero nuevamente Satsuki la atrapó esta vez de su muñeca izquierda.
-¡Por favor, déjame ir!
-¡No hasta que me digas quien eres!
-¡Ya te lo dije! ¡Mi nombre es Kanon Koizumi!
-¡Eso no es cierto!- le replicó tomándola del mentón mientras seguía sosteniéndola de su muñeca izquierda
- Esos ojos… ¡No estás diciendo la verdad!
-¡Estás loco! – entonces la chica comenzó a gritar por ayuda, pero no estaba segura de que sus gritos fuesen escuchados debido a que los relámpagos resonaban en el cielo… Satsuki deslizó su diestra por la muñeca izquierda de Kanon hasta rozar su palma sobre el guante que vestía su mano, aquello alarmó a la chica, por alguna razón no quería que Satsuki tocara su palma izquierda, el chico notó su reacción. -¿Qué pasa? ¿Ya no gritarás? –Mostró una temible sonrisa de medio labio- ¿Qué ocultas debajo de tu guante? – A pesar de que la guitarrista hacia lo posible por soltarse, Satsuki pronto le quitó el guante a la chica, una pequeña placa de metal cayó al suelo, el chico bajó la vista extrañado al ver aquel objeto que sospechosamente Kanon guardaba debajo del guante, era una parecida a la que los doctores habían encontrado en su mano la vez que fue hospitalizada. Kanon aprovechó esa nueva distracción para escapar, pero Satsuki no la dejaría ir, por lo que la tomó de la mano izquierda uniendo así las palmas de sus manos
Entonces algo completamente fuera de toda lógica sucedió, las mentes de ambos chicos fueron golpeadas con diversas imágenes, mientras que Satsuki veía parte del pasado de Kanon al lado de Aine, ella logró ver el pasado de Natsuki… Pudo ver claramente a una mujer de unos 30 años de edad aproximadamente, parecía ser la profesora de música del pequeño Natsuki, vio rápidamente como aquella mujer lo traicionó y robó una de las hermosas piezas que Natsuki había escrito con mucho cariño para ella, la mujer se hizo dueña de aquella melodía ganando bastante dinero y fama dejando a Natsuki destrozado casi al punto de perder la razón, fue entonces que Satsuki apareció… Kanon estaba atónita puesto que esa mujer se le hacía conocida… La fama de aquella profesora y concertista se fue abajo luego de que no pudiese crear por si misma una canción tan magnifica como la de Shinomiya que pronto perdió lugar en el mundo de la música, desapareciendo por completo. En ese mismo instante, Satsuki veía borrosamente los vagos recuerdos de Kanon durante el tiempo en que Aine Kisaragi fue su senpai para ser compositora, la chica parecía tener miles de lagunas mentales, como si hubiese perdido aquellos recuerdos que se le hacía difícil ver más allá…
-Tú…- Satsuki la miró fijamente a los ojos, mientras que Kanon lo miraba con tristeza al haber visto su pasado. Pero en ese instante Syo se aproximó velozmente por detrás y le colocó los lentes a Natsuki, provocando que ambos soltaran sus manos, Natsuki se desmayó… Mientras que Kanon caía débil y aún sorprendida al suelo, Cecil llegó a tiempo para atraparla. -¡Kanon-chan! ¿Estás bien?- le preguntó pero la chica no respondía, tenía una mirada ausente. -¡Oye! ¡Natsuki! ¡Despierta!- Syo sacudía a su compañero, pero no despertaba. Cecil entonces se quitó su abrigo y cubrió a Kanon de la lluvia, pero luego ir con ella adentro de los estudios, Syo levantó a Natsuki siguiendo a sus compañeros. Mientras que la chica se preguntaba si Satsuki había visto parte de sus memorias, puesto que sentía como si alguien hubiese invadido su corazón…
La razón a este fenómeno, era porque Kanon desde pequeña tuvo la habilidad de ver el pasado con sólo tocar a las personas con su mano izquierda, era algo que guardaba como un secreto, pues su madre nunca le dio la confianza suficiente para contárselo. Al principio pensó que tenía la misión de ayudar a las personas a superar sus miedos, pero a medida que iba creciendo, los pasados de las personas con las que se encontraba eran demasiados complicados y dolorosos que una chica de tan corta edad no podía comprender… Por lo que se fue alejando de las personas, hasta que llegó a la Academia Saotome ya con una carrera de Idol consolidada apenas con 15 años, pero necesitaba ahora aprender a escribir canciones para los demás, tenía que volver a acercarse a las personas y eso de alguna manera la aterraba. Sin embargo, Ringo le dio la confianza suficiente como contarle a él las cosas por las que pasaba y el por qué se alejaba de la gente, al principio Ringo pensaba que se trataba de la gran imaginación de la chica, pero ella le hizo una prueba viendo parte de su pasado, Ringo quedó asombrado y al mismo tiempo decidió protegerla y ayudarla a superar sus miedos.
Pasado un tiempo y después de que su senpai Rui Yagami la dejara y luego conociera a Aine, con resultados catastróficos. Kanon decidió sellar por completo su don, ya que había perdido el control de el al hacerse una herida en la palma izquierda, herida que no recordaba el cómo se había hecho. Por lo que tuvo la idea de bloquear de alguna manera aquel poder, colocando así una lámina de metal y la cubrió con un guante para sostenerla, al mismo tiempo que no permitía que nadie tocara su mano.
-Kanon… En verdad, lo siento…- le dijo Syo una vez que estaban adentro, mientras que Natsuki permanecía tendido en un sillón aún inconsciente pero fuera de peligro. -E-está bien…- la chica aún parecía en shock. -Ten, Kanon-chan- Cecil le dio una toalla- Será mejor que te seques.
-Gracias…- la chica comenzó a secar su cabello sin decir nada. Ambos chicos se miraron preocupados al ver que Kanon no parecía reaccionar del todo. -¿Quién es… Satsuki?-dijo la guitarrista, al parecer estaba saliendo del shock. -¿Satsuki? Yo no vi a nadie más…- contestó Cecil confundido, puesto que él desconocía la doble personalidad de Natsuki. -Bueno… Realmente siento mucho no haberles dicho antes… Pero no es fácil hacerlo…- dijo Syo nervioso. -¿Qué cosa no es fácil decir, Syo?- dijo de pronto Ai, quien había llegado junto a sus compañeros hasta donde ellos se encontraban. -Ai-senpai…- musitó Syo al ver al menor de los senpais. -¿Qué pasó, K-chan? ¿Por qué están mojados?- dijo Rei-chan acercándose a ellos. -Te ves pálida- Dijo Ranmaru también acercándose. -Aijima, prepara un café…- dijo Camus caminando hacia ellos.
-¿Eh? Pero estoy cuidando de Kanon-chan…
-Por eso… El café la reanimará…- dijo con una expresión seria mientras se cruzaba de brazos observando con atención a la chica, sus compañeros y su Kohai, lo observaron sorprendidos ¿Estaba preocupado por Kanon? La chica sólo lo observó de reojo también sorprendida.- ¿Y bien? No necesito decírtelo dos veces, ¿O sí?
-N-no…- dijo Cecil aún aturdido- Ya vengo, Kanon-chan.- se fue corriendo a la cocina del lugar.
Una vez que Cecil regresó con el café, Syo comenzó su relato sobre lo que le pasaba a Natsuki cada vez que se quitaba los lentes, todos escuchaban incrédulos aquella historia, pero Kanon era testigo, sin embargo por obvias razones no dijo todos los detalles de aquel encuentro. Syo también agregó que Natsuki desconocía aquello, por lo que pidió que lo mantuvieran en secreto, que él al despertar no recordaría nada. Eso provocó una angustia enorme en la chica, puesto que ella quería saber que era lo que Satsuki había visto en ella, por alguna razón era muy importante saberlo.
Después, todos fueron a dejar a Natsuki a la casa en donde Cecil, Syo y él se alojaban junto a los senseis. -¿Va a despertar, verdad?- cuestionó Kanon preocupada en la habitación de Natsuki, allí la acompañaban Cecil, Syo y Ai. Los demás senpais esperaban afuera. -No te preocupes, lo hará. Ya ha pasado antes- le dijo Syo con una sonrisa para tranquilizarla.
-Aun así… Me gustaría quedarme a cuidar de él… No importa si duermo en el suelo.
-No, no tienes por qué dormir en el suelo… Yo puedo prestarte mi habitación.- dijo Cecil. -¡No!- intervino Ai de pronto y tomó de la mano a Kanon- Mañana tenemos que comenzar temprano a trabajar en la canción, no te puedes quedar aquí.-dijo con enfado. -P-pero Ai-chan…- Hace tiempo que el chibi senpai no mostraba esa faceta posesiva con Kanon ¿Era por Cecil? -¡Pero nada! Primero es el trabajo- le indicó- P-pasaremos a ver como esta Natsuki, si quieres…- desvió su mirada- Pero tienes que volver conmigo a la casa…- le indicó Ai con una voz seria, pero su actitud parecía levemente infantil. -El senpai tiene razón, yo cuidaré de Natsuki, no te preocupes- Intervino Syo viendo confundido la actitud de Ai. Siendo así Kanon salió junto con Ai de la habitación, Camus los estaba esperando. En sus manos sostenía lo que parecían ser las pertenecías de Kanon, se había tomado las molestias de rescatar las partituras bajo la lluvia, afortunadamente no habían sufrido mayor daño.
-Ten, tus cosas.
-Gracias, n-no debiste molestarte…- dijo aturdida ante su repentina amabilidad. -No, ni que lo digas, no fue un problema.- Ai se lo quedó viendo detenidamente ¿Por qué estaba tan amable? Mientras que Kanon se preguntaba lo mismo, Camus notó la mirada de ambos chicos.
-¿Sucede algo?
-N-no…- musitó Kanon.
-Sí- dijo en cambio Ai mirándolo a los ojos.
-Bueno, entonces… ¿Qué sucede, Mikaze?
-¿Por qué de pronto estás tan amable con Kanon?- soltó sin más y sin ningún tipo de filtro, tal como solía ser. Kanon se sorprendió ante la pregunta viendo como Ai observaba de forma desafiante a Camus, más el conde esbozó una serena sonrisa. -Verás, Mikaze-observó al menor- Es porque Koizumi y yo hicimos una tregua, acordamos llevarnos bien… Sólo cumplo con el trato…
-Oh, ya veo… -Ai parecía analizar su respuesta.
-Así que era eso…- susurró la chica, se había olvidado por completo de la tregua.
-¿Pensaste que era por algo más?- dijo Camus al escucharla e inclinó un poco su rostro hacia el de Kanon.
-N-no… -le contestó sin poder sostener su mirada en el conde ante tal acción, un leve sonrojo comenzaba dibujarse en sus mejillas, la chica desvió su mirada maldiciendo por dentro el no poder controlarse. -Supongo que es algo que debieron hacer hace mucho- manifestó Ai, mientras que Camus observaba con atención los gestos de la chica-Como sea…- suspiró Ai- Vámonos- ordenó el chibi senpai y comenzó a caminar, Kanon fue tras él, pero Camus la detuvo sosteniéndola del brazo mientras que Ai se alejaba de ellos. -Casi se me olvida entregarte esto…- Camus le dio su guante. -G-gracias…-Kanon lo recibió quedándose muda. -Bueno ¿Vamos? -Camus le hizo un gesto para que fuese delante de él, la chica entonces siguió su camino con varias interrogantes en su cabeza, era un completo desastre, su corazón no dejaba de latir. Camus llevó su mano hacia uno de los bolsillos de su pantalón, allí tenía la placa de metal que había encontrado junto al guante…
Ya de vuelta en la casa que compartía con los senpais, Kanon se fue directo a su habitación, no podía quitarse de su mente las imágenes del pasado de Natsuki, estaba completamente intrigada, necesita ver a Satsuki otra vez, quería saber qué es lo que vio en su mente… Pero tal cosa parecía imposible, además de peligrosa, Satsuki era un chico realmente agresivo. "- ¡¿Quién demonios eres en realidad?!"– las palabras de Satsuki resonaron en su cabeza de manera tan fuerte que Kanon sostuvo sus sienes intentado calmar el dolor como si de una migraña se tratase, era tan fuerte que retrocedió chocando con un mueble del cual un espejo de bolsillo cayó y se quebró delante de sus ojos… -Algo está mal conmigo…- de pronto golpearon a su puerta. -Kanon ¿Estás bien?- era la voz de Ranmaru puesto que en el momento que iba pasando escuchó el ruido del espejo al quebrarse. -R-Ranmaru…- musitó la chica y abrió un poco la puerta, asomando sólo su rostro.- Estoy bien, sólo se cayó un espejo…- le indicó, el chico alzó una ceja al ver que Kanon no quería abrir del todo la puerta.
-¿Qué pasa? ¿Qué ocultas?
-N-nada…
-No seas ridícula, hazte a un lado…- le dijo el chico para luego mover la puerta, Kanon hizo lo que pudo para no dejarlo abrir por completo, pero no tenía fuerzas. Una vez abierta la puerta, Ranmaru entró en la habitación. -Bien ¿Qué está pasando? ¿Ocultas a alguien?- le cuestionó mientras recorría con su mirada la habitación.
-¿Ocultar a alguien?- se le quedó viendo- El ridículo eres tú…
-¡Oye! ¡Que he me tomado la molestia de ver qué te sucede!- le replicó-Bueno, no es que me importe… Pero Reiji y los demás te dejaron a mi cargo, tuvieron que salir- aclaró.
-¿Eh? Creo que ya estoy lo suficientemente grande para cuidarme sola, no necesito niñera…
-Sí, lo mismo digo… Una mocosa de 19 años puede cuidarse sola… -contestó con ironía.
-¿Mocosa? ¡Sólo eres 3 años mayor que yo!
-Pero eres incapaz de cuidarte sola… Tan sólo ve todo lo que ha pasado- comentó sin más enmudeciendo a la chica quien no sabía cómo responderle.-Bien, creo que gané esta vez…-dictaminó al ver que Kanon no le respondía.
-¿Y dices ser maduro? Esto no es una competencia…
-Como sea… -se cruzó de brazos- No has comido nada, ¿verdad?
-No… -colocó su diestra sobre su estómago.
-¿Lo ves? Tsk… -se rascó su nuca - Ven, prepararé algo…-le dijo haciendo un movimiento de cabeza para que lo siguiera hasta la cocina y se alejó. Kanon no tuvo más remedio que seguirlo puesto que estaba en verdad hambrienta. Una vez en la cocina, Ranmaru preparó rápidamente algo para la chica quien miraba sorprendida lo hábil que era el senpai en la cocina, aquello la avergonzó un poco ya que Kanon no era tan buena cocinera…
-Bien, come…- le dijo poniendo el plato delante de la chica. -Gracias, se ve delicioso- le sonrió. -D-de nada… -respondió desviando su mirada puesto que la sonrisa de Kanon le encantaba, no quería delatarse frente a ella. Así que tomó una silla y la volteó para luego sentarse, se inclinó y afirmó sus brazos en el respaldo para luego observar a Kanon. La chica estaba a punto de probar el primer bocado, pero tener a Ranmaru mirándola fijamente mientras comía, la ponía nerviosa.
-¿T-tienes que mirarme así?
-¿Así como?
-Así como lo estás haciendo ahora…
-Sólo me aseguro de que te comas todo, agradece que me tomé las molestias de cocinar para ti… Tch...-desvió su mirada. -Así está mejor…- dijo la chica. Al probar la comida le pareció completamente deliciosa-¡Está delicioso!- manifestó maravillada-¡En verdad! ¡Eres muy buen cocinero, Ranmaru!
-D-deja de hacer un escándalo por nada, y come…- el chico se sonrojó levemente ante sus palabras. -Ranmaru…- hizo una pausa- Gracias, lo necesitaba…- le sonrió. Ranmaru sólo hizo un sonido asintiendo con su cabeza fingiendo que no le importaba la situación. Siendo así, se quedó al lado de Kanon mientras vigilaba que se comiera todo lo que había preparado, estaba preocupado por ella, pero no tenía otra manera de expresarlo sin resultar tan obvio, él no quería dejarse llevar por lo que sentía.
Luego ambos se separaron, cada uno de vuelta a sus respectivos deberes, el tiempo pasó llegando así la noche. Kanon se encontraba en su habitación tendida sobre la cama y reflexionando sobre todo lo que había vivido en esos meses… Muchas cosas habían ocurrido, demasiadas para su gusto… Sus problemas con Camus, sus repentinos ataques, el ataque de los Yakuza, el derrumbe de la bodega, el que no pudiese cantar, el lastimar a Ringo, sus sentimientos contradictorios por Camus, el conocer a Satsuki… -¿Me habrán hecho magia negra?- pensó hundiendo su rostro en la almohada- No seas tonta, la magia no existe…- manifestó. Pero entonces sintió en su pecho que un objeto la presionaba, se dio vueltas quedando boca arriba y notó que se trataba del corazón que Cecil le había regalado, era una joya muy hermosa- Cecil…- musitó- Él cree en la magia… -dijo mientras alzaba la joya en sus manos dejando que la luz de la luna, que se colaba por la ventana, lo traspasara- Me encantaría poder ser como él…- admitió. El príncipe de Agnapolis parecía ser una persona llena de luz, alegre e inocente, estaba agradecida de haberlo conocido, tal vez debería darle alguna oportunidad al chico, y dejar que le demostrara que la magia sí existía.
En ese instante la chica recordó que muy cerca de allí había un templo, pensando en que tal vez debería ir allí para reflexionar… Se puso manos a la obra, y se colocó un hermoso kimono, además de arreglar su cabello para la ocasión, como si se tratase una ceremonia importante, para ella era algo crucial. Nunca había sido creyente, pero más que nunca necesitaba poder creer en algo... O al menos desahogarse, y quitarse la mala suerte de encima.
Una vez lista, salió sin hacer ruido de la habitación, sus compañeros parecían descansar ya que toda la casa estaba a oscuras, pero cuando se acercaba a la puerta de salida, está se abrió… Se trataba de Reiji quien se había retrasado con unos proyectos.
-R-Rei-chan...
-¿K-chan?…-el chico se la quedó viendo asombrado al ver su atuendo, se veía muy hermosa- ¿P-por qué estás vestida así?- le cuestionó y agregó-¿Hay algún festival? ¡Genial!- dijo entusiasmado. -N-no… Sólo visitaré un templo…- le informó.
-¿Y por qué vestida así?
-Para mostrar mis respetos, supongo…
-Qué linda eres, K-chan- comenzó a reír, pensó en que realmente era muy tierna al tener ese detalle, Kanon comenzaba a sonrojarse. -B-bueno… Debo irme… -avanzó unos pasos pero Reiji le bloqueó el camino.
-Espera ¿Sabes qué hora es?- le cuestionó- Es muy tarde, es muy peligroso que vayas sola a estas horas… Y más si te ves así de hermosa…- admitió mirándola a los ojos.
-¿T-tú crees? –Se sonrojó- Pero en verdad necesito ir…
-Bueno, iré contigo
-Pero debes estar cansado, acabas de llegar
-Eso no importa… Te dije que siempre puedes contar conmigo, K-chan- le mostró una amplia sonrisa y tomó su mano- Vamos, no seas tímida.-Reiji parecía entusiasmado ante la idea de estar un rato a solas con ella. Sin embargo, fueron interrumpidos…
-¿Qué hacen despiertos a estas horas? Mañana hay mucho qué hacer…- dijo Ai observándoles desde la escaleras. -Ai-chan…-miró al chibi senpai- Sólo iba a visitar un templo con Rei-chan.
-Ya veo, iré con ustedes- se acercó a ellos.
-B-bueno… Será divertido, ¿no?- Rei-chan sonrió algo nervioso, ya que por dentro quería estar a solas con Kanon.
-¡Claro!- expresó la chica- Gracias por acompañarme, es muy importante para mí- les sonrió, ambos chicos correspondieron a su gesto.
Y así, los tres se subieron a un automóvil de la agencia que pidieron prestado, el cual Rei-chan condujo, mientras que Kanon se sentó en el asiento del copiloto y Ai en los asientos de atrás. Iban por la costanera escuchando el sonido de las olas del mar en aquella enorme y hermosa isla, el clima era caluroso por lo que tenían las ventanas abiertas del automóvil refrescándose así con la brisa marina, Rei-chan observó de reojo a Kanon notando el semblante de angustia en la chica, luego observó a su compañero por el espejo retrovisor; Ai apoyaba su codo derecho en la ventana mientras que sostenía en la palma de su mano su mentón, él siempre se mostraba serio, pero esta vez su rostro era de confusión. Viendo el actuar de sus amigos, Rei-chan dio un suspiro resignado y detuvo el automóvil de improviso. -¿Qué sucede? –le cuestionó Kanon.
-¿Por qué te detienes, Reiji?- dijo Ai ya fuera de sus pensamientos- ¿Sabes que está prohibido detenerse así en la carretera? Es peligroso- le indicó mirando su reflejo en el espejo.
-Ustedes dos… ¿Están bien? –les preguntó, pero ambos chicos no le respondieron- En verdad…- volvió a suspirar- Me preocupan… -dirigió su mirada a la chica- ¿Por qué de pronto deseas visitar el templo, K-chan?
-Es por…- la chica agachó su cabeza- Me han pasado tantas cosas malas últimamente… ¿No se las tengo que mencionar, o sí?- hizo una pausa- Creo que algo malo está pasando conmigo, tengo miedo…- admitió- Tal vez si voy al templo… No lo sé, me pueda purificar o algo…-terminó por confesar.
-¿Eeeh? ¿En verdad crees que estás maldecida o algo así?- Reiji la miró sorprendido intentando no reír.
-Ríe si quieres… Pero es verdad- dijo la chica mirando la reacción del senpai.
-¿Maldiciones, eh?- musitó Ai- Eso está fuera de toda lógica, Kanon- comentó con una leve sonrisa.
-¡Ya no se burlen! E-esto es serio para mí…- les dijo la chica.
-¡Perdón, perdón!- se disculpó el castaño mientras reía.-No tienes nada malo, K-chan…-le dijo sonriendo- Pero si quieres ir al templo, iremos…- manifestó para luego girar las llaves del automóvil y hacerlo andar.-¿Eeeh? ¿Qué pasa?- murmuró el senpai, tal parecía que el vehículo no quería andar.
-¿N-nos quedamos atascados? – cuestionó angustiada ante su mala suerte, Ai se sorprendió ¿Entonces Kanon sí tenía mala suerte? Reiji al ver la cara de espanto de sus compañeros comenzó a reír para sorpresa de ellos y giró la llave encendiendo el vehículo.
-¡Reiji! –le gritó Ai.
-¡Eso fue muy cruel, Rei-chan! – le reclamó Kanon.
-No fue gracioso… M-madura de una buena vez…- manifestó Ai con los brazos cruzados y el ceño fruncido, se sintió como un tonto al caer en su broma.
-Tranquilos~ - dijo mientras reía- Lo siento, no lo pude evitar~-admitió aun riendo mientras limpiaba sus lágrimas de risa- Son muy jóvenes para estar así de serios, les hará mal a su corazón~- manifestó en un tono burlón
-¡Tú ya le haces mal a mi corazón con tus tontas bromas! – le indicó Kanon puesto que en verdad se había asustado.
Después de aquella broma, Reiji los llevó a ambos al templo, estuvieron un buen tiempo reflexionando cada uno de las cosas que los aquejaban, luego Reiji los invitó a comer a un lugar cercano, en donde pudo platicar con los chicos. Ai estaba confuso por todo lo que había dicho Cecil al entregarles los diamantes, y Kanon estaba completamente afligida con toda la serie de eventos desafortunados que había vivido, de alguna manera Rei-chan logró animarlos para que se esforzaran y no tuviesen problemas en escribir la canción para Ai.
Al día siguiente, Kanon se levantó media hora antes, del nuevo horario que tendría, ya había acordado con Ai que ese día trabajarían en su canción. Eran las 4:30 am y Kanon bajó hasta la sala de estar en donde el ambiente estaba menos caluroso, y se dedicó a buscar información en su computadora sobre Natsuki Shinomiya, realmente la intrigaba. Fue entonces que encontró una noticia que le llamó bastante su atención, era un video de la última y accidentada presentación de Hayato la cual fue interrumpida por Natsuki. Llena de curiosa le dio play al video, entonces vio la misma mirada desafiante, pero a la vez profunda, sin dudas era Satsuki quien desafiaba a Hayato reclamándole su falsedad, y diciendo que en cambio él no tiene problemas en mostrarse como realmente era… Por su parte Hayato aceptó dejarlo cantar para demostrarle lo que era cantar con seguridad y honestidad… Siendo de esta manera, Satsuki comenzó a cantar. Las pupilas de Kanon se dilataron ante la intensidad del instrumental de aquella canción que comenzaba a sonar…
Orion de SHOUT OUT (Por cierto que las traducciones de las canciones las hago yo XD)
Las hostiles sombras en mi mente, me están llevando a la locura.
¿Quién soy? ¡Me estoy acercando a la oscura luna!
En un agradable y oscuro viento. En un deslumbrante cielo
Pero aun así, sigo anhelando la salida del sol
Sombra y Luz Tú y yo nos acercamos
Y nos preguntamos qué es real o falso.
¿Negro o Blanco? ¿Por qué? ¿Por qué mi corazón me grita?
Y canta: "¡Sé del color que quieras!"
Orión se consume con fuerza en el manto estelar.
Como las llamas de tu corazón, esa es la manera en la que deberías actuar.
Y así es como tienes que vivir.
El bien y el mal en una arrogante discusión.
Deberías confiar y enfrentar tus problemas
Síndrome de Géminis
Kanon se quedó en silencio e inmóvil una vez que el video de la interrupción de Satsuki finalizó; simplemente no lo podía creer, el chico era asombroso. Más ella estaba sorprendida porque aquella canción por momentos pareció hablarle a ella... A su mente entonces llegaron nuevamente las palabras de Satsuki:
"- ¡¿Quién demonios eres en realidad?!"
-¿Qué quién soy?...- susurró.
-Kanon- dijo de pronto una voz detrás suyo sobresaltándola.
-A-Ai-chan… Me asustaste- dijo al voltear a ver al senpai mientras posaba su mano derecha en su pecho, justo en dónde se encontraba su corazón.
-Perdón- se disculpó- Pero ya va a ser hora que comencemos a trabajar…- le dijo mientras notaba en la laptop de Kanon el video de Satsuki.
- Síndrome de Géminis…- musitó.
-¿Eh?- la chica se le quedó viendo. -Así se llama lo que padece Natsuki… Pero su caso en sí no tiene precedentes… - le informó mientras se llevaba su dedo índice a sus labios con su mirada al techo – Como sea…- se encogió de hombros- Ahora, vamos a trabajar- le indicó en un tono serio.
-Ya veo… - La chica repasó en su mente la canción, claramente aquel padecimiento Satsuki lo nombraba en su canción. Eso le daba menos esperanzas de que Natsuki recordarse lo que pasó entre ellos y así obtener respuestas.
Sin más, Kanon fue a su habitación junto a Ai para trabajan en la canción, se prepararon unos bocadillos así como café para comenzar el día, a esa hora hacia un poco de frío. Ambos aportaban ideas, no siempre de acuerdo, Kanon insistía en que quería una canción más movida para Ai, no quería una nueva balada, mientras que él no estaba muy seguro de poder hacerlo.
-¿Por qué no hacer algo nuevo? – Se quejó la chica- Tu voz suena muy buena en la canción Poison Kiss, con eso está claro que puedes hacer mucho más que baladas.
-Pero… No sé qué letra podría servir, ni sé si pueda hacerlo…- manifestó preocupado. Tal vez su confusión le impedía seguir siendo el Idol talentoso que era. Ai estaba actuando muy extraño últimamente.
-Oye…- hizo una pausa- Ai-chan…- dijo la chica de pronto.
-¿Dime?
-Ya llevamos un tiempo de conocernos, ¿verdad?… Y durante ese tiempo, te he contado gran parte de mi vida… Incluso sabes que mi verdadero nombre no es Kanon - Lo miró fijamente a los ojos- Pero, me he dado cuenta que casi no sé mucho de ti, de tu vida antes de que fueses un Idol…
-¿M-mi vida antes de ser Idol?- cuestionó con un ligero nerviosismo.
-Sí… Por ejemplo… ¿Quiénes son tus padres? – preguntó curiosa.
-A-Ah… B-bueno…- sostuvo firmemente con las manos su taza de café- Mis… mis pa- Ai se puso tan nervioso que dio vuelta el café sobre su polera.
-¡Ai-chan, cuidado! –le dijo la chica y de inmediato le levantó su polera para que no se quemara su abdomen con el café mientras la taza caía al suelo quebrándose.- ¿Estás bien?
-S-sí…- dijo sin poder mirarla a los ojos.
-Será mejor que te quites la polera, si quieres puedo ir por una a tu habitación, y te traeré más café. – le indicó al chico, a lo que accedió quitándose la polera y entregándola a Kanon.
-Bueno, haz eso… Y-yo recogeré los fragmentos de la taza…- le dijo. Kanon salió de la habitación bastante intrigada, aunque luego pensó que tal vez Ai tenía problemas con sus padres, quizá fue demasiado entrometida en preguntar, se disculparía con él una vez de vuelta. Mientras que Ai no sabía qué hacer con la pregunta de su compañera, a este paso ya no podría seguir ocultando su secreto a Kanon… Aquello lo llenó de miedo…
Una vez que levantó los restos de la taza, vio sobre la mesa la partitura de piano de Kanon-¿QUARTET NIGHT?- leyó el título mientras alzaba una ceja, ya que la chica no les había hablado de una nueva canción para el grupo, el senpai tarareó en su mente la melodía mientras leía las notas, aquella acción provocó un sinfín de repentinas emociones nostálgicas en él… El cosquilleo que sentía en su pecho, pronto se convirtió en una fuerte clavada- Argh…- se quejó mientras se afirmaba de la mesa a la vez que sostenía firmemente su pecho, después de unos segundos el dolor desapareció.- ¿Qué me pasa?-musitó para luego soltarse el cabello ya que comenzaba a sentir una presión en su cabeza-Siento que me quemo…-dejó en su lugar la partitura y caminó hasta la ventana para luego abrirla y dejar que la fría brisa lo refrescara, su mirada pronto se nubló… En ese instante Kanon entró a la habitación.
-Perdón la demora- dijo al entrar, y cerró la puerta notando que Ai miraba hacia la ventana- Hace frío, Ai-chan… - siguió hablando- Ten, ponte esto, te vas a enfermar…-le dijo mostrándole el cambio de ropa que traía consigo así como una nueva taza de café. Sin embargo, algo inesperado sucedió… Ai volteó a ver a Kanon, más cuando ella lo vio; se paralizó… Pues frente a sus ojos estaba Aine Kisaragi… Las facciones de Ai cambiaron a unas más maduras, su turquesa cabello parecía haberse oscurecido tornándose a un color más azulado, además de que llevaba el cabello suelto, justo como Aine solía usarlo… Kanon retrocedió y dejó caer la taza de café al suelo, el sonido de la porcelana quebrándose la sacó de su trance- ¡Perdón!- dijo mientras se agacha a recoger y a intentar limpiar el café, la chica no entendía que estaba pasando con ella ¿Por qué vio a Kisaragi en Ai? Estaba alucinando, pensó…
-¡Auch!- antes los nervios se cortó su dedo índice izquierdo con los trozos de la taza. -Ten cuidado…- dijo el chico con una voz un poco más profunda agachándose, la chica no se había dado cuenta de cuándo su compañero había llegado hasta su lado, pero esa voz no era la de él… Ai sorpresivamente la tomó de su muñeca izquierda, temerosa la chica alzó su vista encontrándose con la mirada de Aine… -¿A-Aine?- pensó dentro de sí mientras que el chico la miraba fijamente a los ojos ¿No eran alucinaciones? ¿Aine realmente estaba ahí? Kanon estaba completamente petrificada, su corazón latía del miedo y la confusión… Sin decir nada, el chico comenzó a acercase cada vez más al rostro de Kanon desviando su curso hacia los labios de la compositora mientras cerraba sus ojos con la clara intención de besarla… Kanon no respondía… ¿Qué estaba pasando?
