No hay disfraz que pueda largo tiempo ocultar el amor donde lo hay, ni fingirlo donde no lo hay.


La oscuridad ocupaba absolutamente todo el espacio, solo la tenue luz del alumbrado publico que entraba por las ventanas intentaba combatirla sin resultado alguno.

Puck ya se adelantaba para llegar a la dirección, y recuperar lo que Quinn había perdido y quizá también adueñarse de otros objetos secuestrados. Santana y Britt ya no estaban en el mapa, Santana iba a divertirse, amaba meterse en problemas y salir limpia, seguramente estaba en los baños o en las aulas divirtiéndose con Brittany o quizá cumpliría la fantasia que había charlado con Britt que podía llevarse a cabo en el auditorio. No iba a ayudar en nada y eso no le traia culpa.

Quinn, esto es demasiado oscuro nos perderemos… - Decia Rachel mientras iban caminando por el pasillo de los casilleros a muchos metros de la direccion.

Sshh… Lo sé, tenemos que llegar a la dirección… - Seguian de la mano.

No me sueltes! – La oscuridad odiaba a Rachel, la envidiaba, no podía creer que alguien tan corriente como Rachel vaya de la mano con alguien tan espectacular como Quinn, las tinieblas se tornaban aun mas oscuras para la mas pequeña . – Creo, creo que estoy asustada.

¿Le temes a la oscuridad? – Quinn se paraba en seco. – Increible…

Por supuesto, Quinn comenzaba a jugar, se soltaba de la mano de Rachel y se amigaba con la no luz, esta la cubría por completo y la hacía parecer invisible, asi como una capa. Los instintos felinos venían y se metían dentro de ella dilatando sus pupilas e inyectando todo tipo de sustancias en la sangre de la rubia.

Quinn, no juegues, voy a gritar y lo vas a arruinar, basta. – La morena sabia lo que se avecinaba.

Rachel… - Alguien susurraba en su oído. – Rachel… - De nuevo, pero ahora en la otra oreja.

Ay mierda… - Esos susurros hacían que las piernas de Rachel flaqueen como nunca - ¿Quinn? No es gracioso… - Se movia de la posición que tenia anteriormente y no lo notaba, pero su pecho subia y bajaba alocadamente.

Quinn había desaparecido literalmente, le encantaba el juego que comenzaba, Rachel ya estaba pegada a un casillero, se quedaría ahí a esperar a que la rubia termine con ese estúpido jueguito. Alguna parte de su cerebro pedia a Dios que de nuevo estuviera en su oreja diciendo su nombre de esa manera.

Rachel… - Otra vez.

Que quieres, voy a golpearte – Rachel daba manotazos al azar, no conseguía tocar ningún tipo de materia solida, solo el aire y el polvillo o quizá estaba tocando uno de los miles de brazos que la dama de la oscuridad tenia.

Ssshh… - Otra vez, pero esta vez la tomaba ponía una mano sobre sus costillas y hacia que su espalda golpee contra el casillero haciendo un ruido bastante notorio. Despues de unos segundos, nadie la sostenía.

Quinn, de verdad, deja de hacerlo. –Buscaba aferrarse a algo, con los ojos abiertos como platos buscaba los rayos de luz, nada para ella.

Quinn estaba a un metro de la morena, la oscuridad si la ayudaba, su olfato se agudizaba y la vainilla del pelo de Rachel la hacia entrar en un extraño trance, las ondas de luz que su amiga invisible creaba con un simple movimiento de manos golpeaban sus pupilas y proyectaban apagadas pero poco iluminadas imágenes, iba a hacerlo de nuevo.

Rachel, Rachel… - Otra vez en su oído derecho, la volvia a empujar, chocando de nuevo y haciendo ruido. – Deja de hacer ruido – Cambiaba de lugar - ¿Quieres que nos descubran? – Soplaba sobre la oreja de Rachel y se movia, por dios, esto es espectacular. Tenia a Rachel donde quería, completamente a su merced. La leona alfa estaba por ahí.

Basta, voy a contar hasta tres y vas a dejar de ser tan idiota, cuento hasta tres y frenas.– Alguien se adelantaba a ese conteo.

¿No te gusta? Uno… - Quinn soplaba un aire caliente por toda la cara de la morena, el olor característico de nuevo.

Demonios! ¿Qué cosa? Dos… - Cerraba los ojos y parecía que iba a desmayarse. Alucinante.

Jugar, así… - Ahora la voz sonaba lejos, pero no por eso era menos ronca y sensual. Magistral.

¿Dónde estás? De verdad, estoy asustada – Rachel se movia caminando hacia la voz.

Aquí – sonaba mas lejos aun.

Okey, Marco… AHORA. – Rachel trataba de imponer respeto. – Uno, dos…

POLO… - La tomaba de la cintura y lo decía pero volvia a empujarla haciendo que la otra casi tropiece.

Genial, entonces te gusta asustar a los demás? Juguemos… MARCO, ya Quinn… – Rachel se ponía en guardia tratando de hacer algo para no comenzar a llorar, sus sentidos daban una tregua y se agudizaban minimamente.

POOOLO… - La voz sonaba detrás de ella, alejada. – Espero que hayas iniciado algo que puedas terminar.

Marco… - Rachel caminaba e intentaba concentrarse. – Realmente me subestimas. Eres una marica mentirosa.

Ssshhh…. – ¿Iban a jugar a decirse verdades? Quinn no se quedaría atrás. La empujaba y comenzaba. – Polo, Cobarde.

Mentirosa… - Primero hablaba y luego se movia, se movia despacio tratando de localizar el lugar en el que estaba apoyada Quinn. – Marco, ya.

Polo jajaja! – Reia en el oído de Rachel, Quinn no era mentirosa, la morena se estaba equivocando y tenia que pagarlas, un fuerte empujon hacia que Rachel de de lleno contra otro casillero.

Nuestras muchachas no se movían muy abiertamente, jugaban en un lugar de menos de 16 mts de superficie, para ellas era como si se movieran por todo el pasillo, pero estaban equivocadas, esa oscuridad parecía abismal pero era mas pequeña que la habitación de cualquiera de nosotras…

Un chillido salía de la boca de Rachel, esta quedaba momentáneamente sin aire, atiborrada de ira se levantaba y caminaba sin perder la calma si gritaba alguien descubriría que estaban ahí y ese juego que tanto le estaba gustando se terminaria…

¿Y? Me das a entender que eres una cobarde, responde… - Otra vez cerca.

Idiota… - No sabia como, pero Rachel estaba cerca de Quinn – Idiota, idiota.

Cada vez que te equivoques, te empujo, no te lastimes linda! Esta vez estas en lo cierto, un poco idiota soy – La voz de rachel tan cerca la había puesto en guardia al cien. – Estupida… Marco… Yo te busco ahora… Escondete bien porque puedo ver en la oscuridad – Quinn aplaudía.

Aquí… - Rachel volvia a aplaudir – No te tengo miedo Quinn – Aplauso – Estoy cerca – Y de verdad lo estaba, la morena estiraba su brazo y conseguía el hombro de Quinn, esta pegaba un gritito y se movia completamente tarde. Porque ya era empujada con una fuerza de otro mundo hacia un casillero.

Cobarde, marica… - Aplauso. – Cuidado Quinnie… No vayas a llorar – Aplauso. La Rachel de siempre se había ido, Rachel perversa surgia de abajo de la tierra y ocupaba el lugar de la morena de todos los días. – Estoy enojándome, termínala ahora, marco. – Ya entendía el patrón de movimientos que Quinn levaba e iba a jugar con ella.

Oh, que tenemos aquí… - Aplauso – Torpe, empujas fuerte Rachel… - Aplauso – Rachel… - Volvia a ponerse en su oreja y la tomaba por la cintura, Rachel era más rápida y la empujaba, la rubia volvía sobre sus pasos y su espalda se estampaba nuevamente, se quedaba sin aire y tosia, - Perra! - Realmente había sido fuerte. No terminaba ahí, Rachel se movía en su dirección, había oído las quejas que Quinn había echado al aire en forma de débiles gemidos. Volvía a empujarla, pero esta vez sus cuerpos se movían juntos, Quinn no dejaba que R se escape y giraba sobre su cuerpo, la espalda de Rachel impactaba de igual manera dejándola sin aire, la otra se aferraba al cuerpo de Quinn clavando sus dedos sobre la espalda de la rubia, no la iba a dejar escapar de nuevo.

Sueltame… - Cierta rubia hacia impactar de nuevo el cuerpo de Rachel contra la pared.

Ya basta demonios! – Rachel se zafaba y ahora era ella la que se amigaba con la oscuridad, juraba que podía ver a Quinn en las tinieblas. La señora oscuridad estaba en el punto máximo de extasis contagiando a todo ser vivo que esté a su alrededor, reia a carcajadas que entraban en forma de helado viento por la puerta que habían corrompido, señora oscuridad comenzaba a danzar por todo el lugar, cubriendo de veneno negro todo lo que estaba a su paso.

No, basta nada, casi muero, eres bruta Rachel, solo jugaba… - La voz de Quinn sonaba soberbia perdida en la oscuridad.

Ssshh… - Sobre la oreja de Quinn. - ¿No te gusta?

Silencio de cementerio.

Q… ¿Qué cosa?

Jugar… Aquí… - Jugar, jugar, jugar, jugar se clavaba en su oído haciendo que Quinn suspirara ante la sensualidad que estas palabras tenían.

Yo…

Yo… yo que Quinnie? – Rachel estaba encima de ella, siempre con sus palabras golpeando contra su cara. Si hubiera luz, realmente se sorprenderían de la posición en la que se encontraban. – Responde, RAPIDO. – Rachel ya tenía las riendas de la situación, ante cada titubeada de la rubia, hacia que la espalda de la rubia golpeara contra la chapa. El pasillo era una sinfonía de golpes. Nuestra señora colaboraba con Rachel y se metia en su cuerpo llenándola de diferentes emociones.

Demonios, no tan fuerte Rachel! – Intentaba zafarse, mala idea.

Shhh, sshhh, bonita… - OH POR DIOS, ¿DE VERDAD? ¿DE VERDAD LO DIJO? - ¿Perdiste el control del juego Quinnie?

Basta.

¿Basta que?

Basta todo. Nos van a descubrir, solo veníamos por mi cámara, lo arruinaste… - La voluntad de la rubia tenía que levantarse si o si. De verdad se había salido de su alcance.

Estas gritando Quinn – La voz de Rachel sonaba serena, algo asi como un ronroneo, no era tan alta como la rubia, ya no estaba en puntitas de pie, lo que daba como resultado su nariz en el cuello de Quinn…

Yo… Nos van a descubrir. – Un pequeño quejido salía de la boca de Quinn - ¿Me sueltas?

Sshhh… - Otro impacto. - ¿Se te fue de las manos el juego Rubiecita? – Rachel sostenía de los brazos a Quinn, impidiendo que esta la golpeara, porque realmente esperaba un golpe. De verdad estaba poseída.

No había respuesta del otro lado, solo un intento de zafarse.

ESTOY HABLANDO FABRAY… - Sus uñas se clavaban sobre las muñecas de la otra y su voz sonaba como un rugido. – Estoy hablando, solo no me hagas perder el control… - Bajaba los decibeles solo para parecer sarcástica.

Me estas lastimando Ah…- La rubia tiraba su cuello para atrás, realmente la morocha estaba desatada. ¿Lo haría? Las sombras decían que si, que se lance sobre ese cuello y que todo termine en tragedia, la luna y el cosmo estaban en jake, pedían una tregua, Rachel jamás debía hacer eso, arruinaría todo el castillo que el cielo estaba construyendo. Una carrera entre lo oscuro y la luz comenzaba.

La situación era realmente diferente por otros lugares, Santana y Brittany ya habían desactivado las alarmas de hace tiempo, la pareja ya estaba jugando en la sala de profesores.

No me gusta la oscuridad Santy…

A mi si, ven – La abrazaba – Que quieres hacer primero? ¿Guerra de comida?

Si! Si! Y luego quiero que vayamos a ver el esqueleto que usamos en anatomía, tengo ideas para el – Sonreia para su novia.

Juntas se movían hacia la cafetería, nadie se percataba de nada. Santana se creía la dueña del colegio, juntas ingresaban al lugar donde casi siempre almorzaban, al entrar se encontraban con muchas maquinas surtidoras de frituras, gaseosas, chocolates y golosinas, realmente se había olvidado de eso…

Dime que quieres, te compro lo que quieras mi cielo… - Santana besaba a la rubia en el cuello.

Mfphm… San… - Se zafaba – Gaseosa por favor – Se sentaba sobre una de las sillas y observaba como Santana comenzaba a patear una de las maquinas.

Esta mierda que no sale! – Otra patada – Ya estoy contigo mi vida! – Patada. – Esta mierda!

No rompas Santana, ven, aquí tengo dinero – Se paraba e intentaba insertar el dólar donde correspondía para obtener dos gaseosas. – Dejame. – La movia y lo hacia, al instante tenia dos gaseosas en la mano.

No, solo… - Tomaba carrera – Yo invito los chocolates – Sonreia – Dejame. – Se preparaba como para correr una carrera – Prometo no romper… - corria y golpeaba el vidrio de la maquina, haciendo que docenas de chocolates calleran para ella – Prometí no romper, tanto – se agachaba y comenzaba a meter todo en una mochila – sírvete mi cielo, son para ti – Era malvada y eso le gustaba.

No santana, no, eres malvadamente sexy, dios mio esto está mal! – Abrazaba a Santana y comenzaba a tirar chocolates por los aires – Oye… - Se acercaba insinuándose. – Me gustas…

Wanky wanky… - Reia y besaba la boca de B – Eres perfecta. Juntas se fundían en un abrazo que comenzaba a convertirse en otra cosa, de a poco se iban moviendo al conservatorio...

Sigueme – Iban revotando contra todo lo que estaba en su camino.

¿Adonde? – Britt casi no veía

Conservatorio… Escenario… ¿Te suena? – Santana abria las puertas del gran lugar.

En los asientos… - Subia sobre la cadera de santana atrapándola con sus piernas y besándola en el cuello – Ahora Santana… ! – Se movían entre las comodas sillas tratando de no caer, buscando la mejor ubicación.

Por otro lado, Puck fumaba en la dirección con la cámara de Quinn en la mano, sentado en la silla de cuero del director y con los pies sobre el escritorio comenzaba a jugar con los papeles, los hacia aviones, barquitos, sombreros, estaba pasándola bien, un momento de tranquilidad. Comenzaba a tomar fotografías de todo lo que veía, la mayoría movidas, se tomaba fotos, tomaba fotos a todo el lugar, tenia la intención de llenar la memoria de la Rubia y lo iba a lograr. Tipica broma de amigos.

-I can see no way, I can see no way And all of the ghouls come out to play… And every demon wants his pound of flesh But I like to keep some things to myself I like to keep my issues drawn It's always darkest before the dawn – Comenzaba el muchacho a cantar, Florence & The Machine sonaba en su cabeza, cuando nadie lo escuchaba, este tipo de cosas sucedian, Puck cantando Shake it out e intentando llegar a las notas de la cantante, un circo, esperen, aun sigue cantando. -And I've been a fool and I've been blind I can never leave the past behind
I can see no way, I can see no way I'm always dragging that horse around And our love is pastured such a mournful sound Tonight I'm gonna bury that horse in the ground So I like to keep my issues drawn But it's always darkest before the dawnPuck ya estaba de pie entonando a toda voz las letras de esa canción, se movia por todo el lugar hasta que llegó al sector donde estaba la alarma que controlaba toda la seguridad del colegio, una extraña luz en la etiqueta que indicaba "Conservatorio" comenzaba a parpadear.

Pero que mierda – el muchacho ya tomaba su móvil y marcaba, su cara era de completo terror, no podía ser atrapado de nuevo, se pudriría en la carcel.

El escudo de la policía del lugar titilaba con rapidez, cualquiera lo entendería no había que ser muy agil, habían sido descubiertos y la alarma estaba contactando a la policía de la cuidad.

Santana que carajos? – Gritaba el muchacho mientras se salía del lugar.

Que pasa Puck? – Santana comenzaba a inquietarse, si llamaba era porque algo malo sucedia.

Salganse ya mismo, vienen por nosotros. – Cortaba el teléfono y salía por donde había entrado, se iba tranquilo pero corriendo y sin esperar a nadie.

Que pasa San, vuelve! – Brittany se extrañaba al ver a Santana correr y recoger toda la ropa – Oh no…

Oh si, rápido rápido toma tus cosas que nos pillaron! – Se vestían como podían – Llevate todo Britanny vamos! – Solo con lo necesario Santana tomaba de la mano a su novia y corrian por el mismo lugar que había salido puck hace menos de dos minutos. Los tres corrian escapando de el area del colegio, Puck ya estaba a salvo escondido en un callejón. Santana y B seguían corriendo de la mano.

La policía llegaba haciendo un estruendo terrible en el lugar.

La pelea seguía, pero ya los movimientos eran más relajados, seguían luchando por el control, pero que, a nadie le importaba eso en esos momentos, un halo de calor se posaba sobre los dos cuerpos enfrentados.

Estúpida – Rachel sobre el cuello de Quinn.

Boba… - Ya no intentaba zafarse.

Admite que perdiste el control y te suelto…

Jamás…

Eso quiere decir que te gusta que te atrapen entonces, Fabray – Rachel no bajaba nunca la guardia.

Me encanta… - El hecho de sentir hablar a Rachel sobre su cuello era milagroso. Excitante.

Oh, miren es… - Rachel era interrumpida.

ESCUCHÉ RUIDOS MUCHACHOS! – Un policía llegaba cerca de la sección de los casilleros.

Quinn y Rachel se miraban, el lugar ya estaba medianamente iluminado por las linternas de los uniformados. La cara de horror era la misma en las dos.

Carajo! – Rachel soltaba a la rubia y esta la tomaba del brazo.

Quieta! – Se apretaban entre si, estaban jodidas. – Nos descubrieron! Sshh, carajo Rachel, carajo carajo! – Se golpeaba la cabeza.

Ssshh… - Estaban las dos acurrucadas en el suelo. Las luces seguían moviéndose de un lado a otro.

La dirección está toda desordenada señor, recibimos la alerta desde el conservatorio, no hay nada allí señor.

Muy bien Ramirez, muévanse, encuéntrenlos! – Decia el policía ya mayor.

Las autoridades que las descubrirían se movían del lugar, dejando a nuestras dos chicas petrificadas y dándoles la oportunidad de entrar a una especie de depósito, lugar don…

Señor! Escuché ruidos! En ese pasillo! – Señalaba los casilleros, lugar donde se encontraban segundos antes las dos chicas.

Lugar donde los porteros del colegio guardaban los elementos de limpieza.

Muevanse! Seguro están allí! – Las voces estaban del otro lado de la puerta. Quinn había metido a una petrificada Rachel de un tirón. Detrás de ella, la rubia cerraba con una especie de traba el lugar que las salvaría.

Se miraban y Quinn señalaba que haga silencio o efectivamente arruinaría todo.

Rachel. – La atravesaba con la mirada, una vez más, posaba su dedo índice en sus labios, indicando que se callara o la mataria – Cállate. – Eso era más una orden. – Tranquilizate, ni lo sueñes – Podía ver en los ojos de la morena que en cualquier momento comenzaría a llorar. – Sientate, vamos vamos… - Se acomodaban y se tapaban con unos nylons negros que las taparían por completo. Quinn sacaba su celular para poder iluminar aunque sea unos segundos la situación y así poder tranquilizar a Rachel.

Estam, estamos atrapadas Quinn – Rachel lloraba – Esto estará en mi curriculum, voy a estar presa a los 17, mi vida se ter… - Interrupcion.

Ya basta! Tienes que estar tranquila – Practicamente se respiraban en la cara y la rubia zamarreaba a la morena, la adrenalina era tan grande que nadie lo notaba. Estaban encerradas en un lugar de menos de 4 metros de superficie, estaban entre escobas, escobillones, trapos y rastrillos, el olor a productos de limpieza representaban el aire que se respiraba en ese momento. – no te muevas, nos van a descubrir… - Mal paso, Rachel se movía buscando dejar un poco de espacio entre ella y la rubia. El calor que emanaba su compañera la sofocaba, lo que daba por resultado la caída de un balde al suelo. Un pequeño estruendo salía hacia todo el lugar – Mierda… - Las dos juntas cerraban los ojos esperando cualquier cosa, Rachel escondia su cara en el hombro de Quinn. – No… hagas… ruido…

Vienen desde detrás de esta puerta… - Venia un policía y se frenaba delante del separador de madera. Se ponían listos para atrapar al mal viviente que había irrumpido en el lugar. Dos de ellos se clavaban a un costado mientras uno intentaba abrir la puerta, nada. No podía, al parecer estaba trabada. Intentaba e intentaba.

Del otro lado escuchaban como alguien forzaba el picaporte, en cualquier momento las dos protagonistas vomitarían el corazon.

Oh vamos Ramirez, aquí no hay nada, vámonos, volvamos a la comisaria, tengo frio y quiero café – Decia un policía rellenito que al parecer era el jefe. – Muevanse. Vamos. Por lo menos vinimos muchachos, ya cumplimos con nuestro trabajo para eso nos pagan, adiós. – Todos se iban, se subían a los autos y volvían a sus oficinas calentitas y comodas. – Vuelvan a activar las alarmas, pero solo las del conservatorio. – Se iban y el colegio comenzaba a ser tierra de nadie de nuevo.

L listo? – Rachel aun no salía del cuello de la rubia. – Quinn? – Era reconfortante, no tenía intensiones de salir.

No, todavía no… - susurraba nuestra rubia, sentir nuevamente la respiración en ese lugar tan sensible la hizo responder impulsivamente no, se movió para atrás y apoyó su espalda en la pared – Esperemos. – Cerraba los ojos y se relajaba. Un suspiro largo se escapaba – Mi espalda…

¿Por qué te relajas? – La posición era incomoda para Rachel, estaba con la cabeza metida en la anatomía de Quinn y con las manos apoyadas en el suelo, era una chica con un cuerpo trabajado, pero su resistencia en algún momento se terminaba. – Tu te lo buscaste, te pedí que pararas.

Si claro, claro – No tenia ganas de discutir. En ningún momento abría los ojos.

Me estás dando la razón como a los locos? – El celular de Q vibraba y rompia la atmosfera que en ese momento no tenia adjetivos para ser calificada.

Me llevé tu auto, nos pillaron, seguro estás con Berry –S

Ya está en tu casa, gracias Fabray! –S

Ay dios mio, llevame… - Quinn suspiraba, realmente estaba estresada.

Jaja que cansancio Fabray! – Se salía de esa posición, ahora se sentaba como un indio delante de la rubia y sacaba su móvil para que la luz de este ilumine todo el lugar – Que lugar tan horrible! – La luz del celular se apagaba y quedaban las dos de nuevo en la oscuridad, se desinhibían y se dejaban llevar.

Quinn… Eres violenta ¿Sabes?

¿Violenta? Para nada, tu me generas violencia.

La manera en que me empujabas, de verdad eres fuerte. – Fuertemente seductora.

Lo sé.

Okey, okey, Quinnie humildad Fabray.

No me digas Quinnie…

¿Por qué no te puedo decir Quinnie? Quinnie…

Porque a ese sobrenombre solo lo usan mis parejas en los momentos…Tu sabes. – Vomitaba la última línea.

Ah, entiendo. ¿No soy tu pareja, no? – Okey eso fue comprometedor.

No, jamás.

Te encantaría Fabray, yo también empujo con fuerza si te gusta que te traten fuerte… - Eso de verdad era coquetear. Ella lo estaba haciendo, Rachel estaba coqueteando.

Despierta Quinn, está coqueteando, ¿Qué esperas?

No lo creo Rach, jajaja, no sabes lo que es que te traten fuerte… - ¿De verdad estaba siguiéndole el juego? Nauseas comenzaban a rodar por su garganta, sentía escalofríos.

Siempre subestimándome Quinn, sigue así, puedes llevarte muchas lindas sorpresas…

Amo las sorpresas, estaré aquí, muy lejos no voy a poder irme. – Quinn sonreia soberbia. – Por supuesto que te subestimo Rachel, de verdad, no creo que puedas. No podrías.

Ah… Quieres jugar, está bien. Mundo! Sigue subestimando a Rachel Berry! – Gritaba y se paraba. – Levantate. Levantate vamos, estoy enojada.

Como quieras. Estoy cansada como para tener una estúpida pelea contigo en este momento – Se paraba desganada y ya salía del lugar dejando de Rachel en el pequeño deposito.

Rachel, vienes? – Le preocupaba que la morena no la haya seguido.

Los ojos de Rachel se tornaban brillosos y llenos de deseo, iba a enseñarle a Quinn a no subestimarla. Ella iba a aprender por las malas.

Rachel… - Entraba al lugar y la puerta se cerraba detrás de su espalda. Sentia como dos manos se ponían en sus hombros y la empujaban haciendo que se lleve todo a su paso y casi cayendo en el trayecto. Una pared se interponía en el camino.

Que caraj – UnaInterrupción la congeló.

Ssshhh, Quinnie, tranquilita… - La zamarreaba, por milésima vez su espalda azotaba contra la pared, comenzaba a doler. – No me hagas enseñarte a no subestimarme… Vamos Quinnie… Hagamoslo,pero bien. – Reia.

Ha, increíble… Mira quien quiere enseñarme. – Los troncos de Rachel y Quinn estaban pegados, Rachel comenzaba a imponer respeto en la mente de la rubia. Otro empujon – Estoy enojándome, no tienes nada mejor que empujar? ¿De verdad estas tratando de intimidarme? Ahora era Quinn la que empujaba.

Dios mio, tu perfume – A Rachel se le estaba yendo la mano – Cobarde, cobarde… - Empujón, pero esta vez la morena empujaba a la rubia sin quitar su cara de su cuello y no quedaba otra, Quinn ya no podía sostenerse con ayuda de las paredes, ahora sus manos estaban en la cintura de la morena el contacto físico estaba en el aire... Sabian que eso estaba mal, pero la oscuridad las estaba llevando al precipicio, ya nada podrían hacer mas que caminar disfrutando de lo que quedaba en el camino.

¿Si? Ahora estamos en la oscuridad, jamás harías esto cuando hay luz Rachel, la cobarde efectivamente eres tu – Intentaba zafarse consiguiéndolo - ¿Vez? Cobarde. – Esas palabras calaban hondo en la cabeza de R

La había jodido, Quinn sabía jugar mejor que R, era verdad lo que decía, con luz, jamás sería tan intrépida como lo estaba siendo ahora. Pero seguían en la oscuridad, aun no acababa.

Todo el cielo disfrutaba de ese espectáculo, podríamos decir que hasta los escobillones estaban contentos con ese avance, esa noche estaba llena de cosas buenas, por lo menos para la luna, tanto martillar el muro eterno había dado resultado, ella y su equipo ya casi terminaban con su trabajo. Quitar del medio a ese molesto muro que separaba cosas que nadie imagina, cosas que podrían ser… Quien sabe, quizá hermosas.

Entonces que la oscuridad nos guie. – Rachel se acercaba y abrazaba a Quinn, más no podía hacer, no debía. El abrazo se prolongaba.

Q se aferraba fuerte al cuerpo de R. – Jamás menciones esto cuando haya luz.

Y asi era, a partir de ese momento, la oscuridad comenzaría a seguirlas, no como un factor malo, si no como un factor que las ayudaría a ser valientes. Cuando ella estaría cerca ninguna barrera se interpondría entre las muchachas. Nadie nunca pudo descifrar la anatomía de la dama dueña de la oscuridad, dicen que tiene tentáculos, dicen que a veces es buena, pero cuando la molestan, puede ser de lo peor, también dicen que la oscuridad es el rostro mas hermoso que jamás se haya visto...

Rachel no lo podía creer, ¿De verdad volvia a abrazar a Quinn Fabray? ¿Y ese abrazo duraba aproximadamente un minuto? El mundo efectivamente terminaría en cualquier momento.

No lo haré. – Quinn sonreia, sabia que algo nuevo comenzaba - ¿Me llevas hasta mi casa?

No, caminas. – Rachel golpeaba casi en forma de caricia una mejilla de Quinn – Caminas. – La dejaba sola y se iba hacia la puerta, ya no había alarmas que pudieran delatarlas, Quinn quedaba sorprendida y clavada al suelo con una sonrisa inmensa, minutos después un mensaje de texto la sacaba de los pensamientos que la abrazaban.

Vienes? Tu casa queda de camino a la mia… Solo por esta vez –R

Increible… -Q

¿Eso era el comienzo de un juego? Y demonios, a nadie le importaba la condenada camara!


Buenos puertos, ¿Romper la nariz de Quinn o que Finn caiga a una piscina?

Algo anda mal, los Reviews no solo hacen números tambien los necesito para saber que opinan, debe ser feo, siempre las mismas personas (Que por cierto ya tienen una velita en mi mesita de luz para que no me dejen!) Siempre la misma gente deja cositas que de verdad me hacen sonreir, oficial, me estoy quedando sin ganitas y tengo buenas ideas para plasmar, pero sola no puedo.

TW: iwanttobemean