Déjame juntar las cenizas para volver a unirme (O déjame sufrir solo)

Revivo, inspirada en lo que acabo de escribir de Altea. Es como una viñeta, pero espero que les guste. Volveré a cargar más seguido, lo prometo :D

Scorpius estaba cansado de toda la situación.

Seis meses fingiendo ser novio de Rose Weasley, atado a ella siendo su novio de juguete. Tal vez, si él no supiera que esto era de mentira, hubiera seguido hasta el fin del mundo, pero Scorpius había comprendido cruelmente que todo esto era una terrible farsa, y sus sueños secretos nunca iban a cumplirse.

Rose le había dicho que en cuanto McGlaggen la invitara a salir todo acabaría. Y por cómo se estaban dando las cosas, eso sería pronto. Basta de caricias, de abrazos o besos, basta de todo. Todo su castillo bien construido se iría por el retrete…

Pero eso no fue lo que rompió la remendada copa de cristal que era en ese punto Scorpius. Fue lo que estaba a punto de suceder.

Ese día, Scorpius iba a la biblioteca pensando poco en Transformaciones y su pasable aceptable. Se dirigía con algo de lastima hasta la mesa más cercana, ignorando a Pince, que lo miraba con desconfianza. Y justo cuando encontró un lugar tranquilo, vio como Rose se besaba apasionadamente con McGlaggen.

Las fisuras en su corazón se fueron abriendo de a poco, lentamente gozando de su idiotez, de su ceguera…

— ¡Scorpius! —Dijo Rose cuando se dio cuenta— Ven por favor…

Pero Scorpius no escuchaba, no entendía, no quería…

Corrió fuera de la biblioteca con toda su velocidad, impulsado por el sentimiento de hastió y traición. Se escondió en medio de dos árboles cerca del bosque prohibido, agitado, engañado, sintiéndose peor que nunca…

—Scorpius —Dijo Rose, con una sonrisa pintada en los labios. —Te he seguido desde Hogwarts. Tengo que contarte algo muy importante… ¡Dean McGlaggen estamos saliendo! Bueno, creo que ya lo sabes.

Su risa pareció cruel a ojos de Scorpius. Y el por fin lo descubrió. Por fin se entero: Ellos no eran nada. Era la farsa pintada con acuarela, para después borrarse con el tiempo. No eran más que solo mentiras y un pasatiempo. El era un pasatiempo. Miro a Rose tratando de ocultar su pena.

—Te felicito— Mierda. Su voz había salido quebrada. Rose borró su sonrisa y se acerco a Scorpius.

— ¿Qué tienes? — Le puso una mano en el hombro, pero Scorpius la quito de un tirón. — ¿Qué pasa? Scorpius…

—Déjame Rose— Scorpius soltó toda su ira en esa dos palabras, escupiéndolas. —¿No entiendes, verdad? Ni lo imaginas…

La chica se puso el pelo detrás de la oreja, completamente incapaz de entender al muchacho. Lo miro con el ceño fruncido.

—No, no lo entiendo. SI tienes algo que decirme…

— ¡Nuestro noviazgo! —Saltó Scorpius, desesperado— ¡Ese de mentira que tan poco te importaba! Pues, ¡No sabes lo que me importaba a mí!

Rose seguía mirándolo con desconcierto, pero con una fina capa de lagrimas en sus ojos, por los gritos de Scorpius.

— ¡Ni se te pudo cruzar por la cabeza la idea de que yo si tenía nuestra "relación" presente! Que luego de tantos besos, abrazos y caricias…

— ¡Oh Scorpius! —Saltó Rose abrazándolo. Scorpius quedo mudo. — ¡No sabes cuánto lo siento! ¡Soy una idiota, una incompetente! Claro, todo el mundo sabe de lo nuestro, te deje como un tonto delante de todo el mundo, engañándote. Lo lamento tanto, lo lamento…

Scorpius derramo una lágrima involuntaria, sin poder creerse que ella no se diera cuenta. Estaba tan decidida a no creer. Y se veía tan bien sin saberlo. Su corazón estaba desgarrado, pero el de la chica estaba completo. Y su felicidad era la suya.

—Sí, es por eso— Puntualizo Scorpius, arrancándose a Rose de su cuerpo, volviendo a sentir el frio. Se quedaron en silencio, y Scorpius negó con la cabeza— Déjame solo. Ve con McGlaggen.

—Pero Scorpius, no puedo quedarme así, viéndote tan mal. Te prometo que buscaremos la forma de que todo se arregle.

—Cuando algo se rompe— Dijo Scorpius en un murmullo— Es muy difícil volver a repararlo.

— ¿Qué? —Se extraño Rose, ladeando la cabeza.

—Nada— Scorpius volvió a señalarle Hogwarts— Vete. Ahora, te lo pido.

—Pero Scorpius.

—Adiós Rose— Susurró Scorpius, yéndose él con el corazón partido, el alma rota y los ojos a punto de estallar en lagrimas saladas.

Review? ;)